Nota: Los personajes de Card Captor Sakura pertenecen al Grupo Clamp y está historia sin fines de lucro de un fan para fans busca solo entretenerlos.

Basada en la novela coreano Coffee Prince.


Primera taza - Un mes antes

7:50 pm - Sakura compra carne

Las flores son flores y los árboles son árboles, pero esto es un poco confuso. ¿Eres una flor o un árbol?

Sakura miraba fijamente por la ventana de cristal una pintura. Los girasoles estaban de pie en dos filas y una madre con su hijo andaban entre ellos agarrados de la mano.

¿Saben?, los he contado a todos ustedes hace siete años. Pero, ¿son setenta y dos flores o setenta y dos árboles? Esto es muy confuso.

Un chirrido la sacó de sus pensamientos. La tienda de carne finalmente había abierto sus puertas.

"Oigaaaaa, Fujitaka-san, ¿está usted aquí?" preguntó Sakura entrando a la tienda. La distintiva fragancia de una carnicería pronto llegó a su nariz. La saliva comenzó a formarse en su boca.

Pronto los ojos de Sakura se lanzaron hacia el mostrador. Su mirada fija, que destellaba de lujuria se encontraba pegada sobre la cubierta de cristal del stand de exhibición. Los ojos que anteriormente habían admirado los girasoles ahora emanaban una mirada visceral, casi salvaje. En cuanto ella vio el profundo rojo de la carne cruda, la adrenalina comenzó a bombear por sus venas.

"¿Está todo bien? Usted dijo que tenía que encargarse de algo." El carnicero respondió con una sonrisa y continuó afilando sus cuchillos.

"¿Qué era lo que tenía que hacer de todas formas?"

"..."

"Parece ser que el tocino no se está vendiendo muy bien estos días, ¿verdad señor?"

Sakura era, por decirlo de alguna manera, una maniática de la carne. Solo con ver la carne cruda, ella podía imaginar los incontables platos en su cabeza. Chuleta de cerdo, carne a la parrilla, carne al vapor, carne de cerdo en salsa de naranja... No sólo era su fuerte apetito, también podía evocar las imágenes de los alimentos en menos de un segundo.

"¿Quieres tocino?"

"Nah, solo déme ese trozo de pierna. Voy a preparar una sopa de carne (Butajiru*)."

La sopa de carne, de hecho, ya se hervía en la cabeza de Sakura. Las finas láminas de la carne ya se estaban friendo. En una olla los fideos y los brotes de soja hervían y el suave olor de la espinaca estaba repartido en los boles listos para ser cubierta por la sopa. Sakura tragó la saliva que había estado aumentando en su boca, hasta que notó algo fuera de lugar y levantó su cabeza. El señor Fujitaka estaba demasiado callado. Estaba sentado mirando inexpresivamente la carne de la vitrina. Ella estudió su siempre sonriente rostro. Se veía desanimado y con una sonrisa triste.

"Oiga, señor, ¿qué sucede? ¿Le pasó algo?"

El señor Fujitaka, quien había estado mirando la carne replicó con voz cansada.

"Oye, Sakura-chan, cuando miras toda esta carne, ¿qué es lo que piensas?"

"¿Carne, dice?"

"Sí."

"¿Qué clase de carne? ¿Esta? ¿La pierna?"

"No, solo en general."

"¿Ternera así como carne de cerdo?"

"Deja de bromear y contesta la pregunta."

"¿Incluso patas de cerdo y cola de vaca?"

"¡No! ¡Solo, solo carne! ¡Carne en general!" gritó de repente Fujitaka-san. Sakura, quien había estado bromeando lanzó una sorprendida mirada al carnicero. Pero rápidamente recuperó su jovialidad y dijo con una sonrisa,

"Oiga, ¿por qué grita? Calma, relájese. No es bueno para su presión. Mire, su cara se esta volviendo roja."

"¡Olvídalo. Olvídalo! No tienes ni un solo hueso sincero en tu cuerpo. ¡Es por eso que todavía vives así!"

"Oiga, no se ponga todo malhumorado. ¿Qué pasa?"

"Ya te lo dije, olvídalo. ¿Qué podría hablar contigo? Sólo olvídalo."

"Tsk tsk, venga no se haga el tímido y malhumorado. Solo dígame qué pasa."

"¡No estás entiendo lo que quiero decirte, eso es lo que pasa! ¡Sólo carne! ¡Carne en general! ¡CARNE!"

"¡Sí, carne! Por eso pregunté antes. ¿Qué tipo de carne? ¿Costillas o solomillo? Tengo que saber si voy a contestar."

"¡Arrrgghh!" El señor Fujitaka enfurecido comenzó a sacar los discos de carne de la vitrina y cerrarlos de golpe en el mostrador contrario. La carne bailó violentamente sobre la cima de las bandejas. Sakura quedó muda de la impresión. Miró los movimientos del carnicero y, comenzó también a enfadarse. ¿Qué diablos hacía ese señor?

"Si yo digo carne en general, deberías de entender ¡que digo carne en general! El cuadril también es carne, ¿no es así? ¡Quién dice que sólo las costillas o el solomillo son carne!" Fujitaka-san comenzó a apuñalar con sus dedos las costillas y el solomillo. Y cada vez que lo hacía, los ojos de Sakura se abrían más y más y su respiración comenzaba a entrecortarse.

¡Este hombre está yendo demasiado lejos! ¿¡Por qué está arruinando tan buena carne!? ¿¡Quién se va a comer eso!? No después de que sus dedos la han tocado. ¿Cómo va a vender ESO?

Entonces un pensamiento cruzó por su cabeza que le trajo paz inmediatamente.

Él no puede vender eso. Si lo hace, no tiene conciencia. Pero, es un desperdicio botarla, entonces si él me lo pide puede que me la lleve. Probablemente este bien si la pongo en la parrilla. ¡Pero igual! ¿Cuál es la gran idea de desperdiciar carne sino se va a comer?

"No importa lo caro que este, la carne de avestruz sigue siendo carne, ¿lo entendiste? Ahora, te pregunto, ¿qué piensas cuando ves esta carne?"

"Carne es carne. ¿Qué es lo que hay que pensar sobre ella?"

"¡Por supuesto que hay de qué pensar, idiota!"

"¿I-idiota?" Sakura de un momento a otro enfureció. "¡Hey! ¿A quién llama idiota? Cuando veo carne, todo lo que puedo pensar es cuanto la quiero comer. Qué más se puede pensar acerca de eso, ¿huh?"

"Wow, para ser una chica, no tienes sentimientos, ¿sabías?"

"¿Qué tiene que ver esto con ser una chica? ¡Usted viejo solterón!"

"¡Tú pequeña...! ¿Tienes algún problema con eso? ¿Tienes algún problema que sea un viejo solterón?"

"¡Ya ve! ¿Tiene algún problema conmigo por haber nacido chica?"

"Eres una chica que no puedo defenderse cuando la gente te confunde con un chico, tonta."

"Se vuelve bastante cansado después de un tiempo, ¿comprende? No es como si ocurriera una o dos veces, ¡son todos los días! Tener que explicar a cada rato... ¡Rayos! ¡Sabe a lo que refiero! ¿Cuál es su problema?"

"Secretamente lo disfrutas, ¿verdad?"

"¿Qué? ¿Disfrutar secretamente qué?"

"Disfrutas en secreto que la gente te confunda con un chico. Cuando las chicas de la secundaria te rodean y sacan sus cámaras, te hacen sentir bien, ¿no?"

"Hey, escuche, señor, ¡No soy ninguna pervertida! Usted viejo charlatán, ¿qué cree que hace echándole sal a la herida?"

"¿Viejo charlatán? Bien, ¿quieres que las cosas vayan así, no?"

"Yo no sé dónde ni quién lo puso así, pero por qué se desquita siempre conmigo, ¿huh? ¿Qué soy yo, su saco de arena? Usted siempre se vuelca su mal humor conmigo."

"¿Y qué, no puedo enojarme? No puedo enojarme solo porque soy un bueno-para-nada que ha fallado por cuarta vez su exposición ante esos dichosos eruditos del museo."

"Se siente orgulloso por haber fallado por cuarta..." Sakura se detuvo. ¿Cuarta vez? ¡Oh... ayer el número había sido tres! Ah. Por esa razón la cara de Fujitaka-san parecía apunto de explotar.

"Ellos... lo volvieron a rechazar, ¿no?" Tsk, tsk, supuso que falló otra vez.

"El sueño que tuve fue una señal. Hace algunas noches soñé que estaba atrapado y me asfixiaba en leche de vaca. La vaca me asfixiaba con sus ubres y me decía, "Córtame, por qué no lo haces. Sólo hágalo y corte". Me mantuve luchando porque sentía como iba a desmayarme y morir, pero al instante, me di cuenta de que trataba de cortar la vaca." El señor Fujitaka puso la pierna de cerdo en la tabla y comenzó a cortarla en pedazos grandes. "Pero este cuchillo estúpido no escuchaba. No cortaba y la vaca se rió. Se rió y mantenía diciendo, "Córtame. Trate y córteme."

"Debió ser un bonito sueño, supongo."

"¿Debió ser un bonito sueño?"

"A usted le gustan las ubres, ¿no? Bonitas y grandes 'ubres'."

"¡Por qué tu pequeña-!"

"Sé que tiene fotos de 'ubres' en las paredes de su habitación. Quiero decir, puedo entender su gusto por ellas, pero ese calendario es de 1999, señor. ¿Cuánto tiempo va a seguir conservándolo?"

"¿Qué, piensas que lo tengo porque me gustan las fotos? Lo dejé porque ese fue el mes en que mis padres murieron. Ese es tu problema. Incluso siendo una chica, tu mente es un drenaje. No sé como piensas que estas calificada para enseñar a niños. Si alguna vez tengo un hijo, nunca te lo dejaría a tu cuidado."

"Ja, primero casase, después hablamos."

"Puedes tener hijos sin haberte casado, niña."

"¿Cómo? ¿Adopción?"

"No es eso lo que quier... Como sea, hablar contigo me marea. ¿En dónde estaba?"

"El estúpido sueño."

"Bastardos. ¡Qué saben ellos! Todos los eruditos son los mismos, ¿sabías eso? El mundo de la ciencia y la historia están podridos desde el corazón. Es sólo un patio de juegos para idiotas presumidos."

"Seeh. Podridos desde el corazón. Totalmente," la afirmación de Sakura era vacía, pero su mirada estaba fija en la tabla. El número de pedazos de carne aumentaba. ¿Qué intentaba hacer con toda esa montaña de carne?

"La historia es cómo un cuento. Emoción. Impresión. Puedes relajarte con cada pieza que encuentras en las excavaciones, puedes rememorar el pasado del objeto. Y eso lo plasmas en tu trabajo, tus hipótesis y teorías. Pero estos bastardos sólo leen el título y la primera o segunda línea y luego lo tiran. No se toman enserio el trabajo arduo de uno. ¿De qué sirve ser un reconocido erudita o arqueólogo si no puedes apreciar la verdadera esencia del arte?"

"¿Y qué tiene que ver eso con que me haya preguntado qué pienso sobre la carne?"

"¿No lo entiendes, verdad? Cuando miro toda esta carne..." Fujitaka-san exhaló un fuerte suspiro y cogió el cuchillo que había dejado al lado en su excitación. Sakura no pudo dejar de desear que notara como los trozos de carne se volvían más delgados.

"La carne y la historia, para mí, es la vida misma. Es una relación amor-odio que no puedo dejar de lado. Llámalo ironía el hecho que me gustaría ser arqueólogo y sea un carnicero. ¿Cómo es que no pueden entender esa profundidad?"

"Supongo que deben de ser vegetarianos o algo así."

"¿Qué?"

"Usted sabe, los eruditos deben de ser vegetarianos o algo así. Comer sano es la nueva moda, ¿no sabía?" El señor Fujitaka siguió con su cuchillo en el aire. Sakura tomó esa oportunidad para rescatar a la carne.

"¿Comer... sano?"

"Sip. Es por eso que en estos días los vegetales están más caros que la carne. ¿No lo sabía?" Sostuvo el pedazo de carne que ahora era absurdamente delgada para hacer sopa.

"Olvídalo."

"¿Qué? ¿Por qué?"

Fujitak-san volvió a meterse a su cuarto con una triste mirada.

¿Se traumó tanto sólo porque sugerí que los eruditos podían ser vegetarianos? Sólo dije que era posible. (NA: ^^U)


8:50pm: ¡Fuerza! ¡Fuerza!

El edificio en donde Sakura trabajaba era de cuatro pisos. Ella trabajaba en el segundo piso, en el dojo de Karate Eclipse Lunar. La entrada era una pequeña puerta ubicada en el lado izquierdo del edificio. Las escaleras eran demasiado pequeñas y estrechas, un solo adulto ocupaba todo el espacio. Había un graffiti en una de las paredes. La mitad de los cuadros estaban rajados y pegados con cinta adhesiva. En el marco de la puerta había fotos de los estudiantes del dojo que habían ganado medallas en alguna competencia. Los estudiantes sonreían emocionados, collares de flores cubrían sus cuellos. El maestro del dojo, en cambio, estaba parado a un costado con una mirada de reserva en su rostro. En todas las otras fotos, los estudiantes estaban con medallas sea un niño o niña, pero la mirada del maestro del dojo era la misma. Incluso ahora, después de tantos años, no había cambiado.

Sakura recogió una envoltura de goma de mascar tirada en el piso y arregló el cuadro del marco. Subió los tres últimos escalones que le quedaban y entró al dojo.

"¡Maestro!"

"¿Sí?" Apenas ingresó un niño se le acercó.

"Kotomi-chan trajo a Momo con ella."

Sakura dejó la bolsa de plástico con la carne sobre el escritorio y miró alrededor. Kotomi estaba a un lado con un pequeño poodle en sus brazos. Los otros niños la rodeaban como si fuera una sala de audiencia esperando oír el veredicto de Sakura.

"¿Chicos por qué siguen aquí? Si ya terminaron con la práctica deberían de ir a casa."

"Vamos a comer pizza. ¿Por qué, es ilegal o algo así?" refutó Kamiyo Takeru.

Querido Dios, ¿cuándo fue que este pequeño mocoso entró a la pubertad?

"Kotomi-chan ordenó pizza. También ordenó para usted, Maestro. Su madre no está en casa hoy, ¿verdad? La madre de Kotomi también salió a algún lugar." La pequeña explicación provino de una pequeña niña llamada Fuuko, la misma que le informó que Kotomi había traído a Momo.

"Hey, ya te lo dije, ella no fue a 'algún lugar', ella se fue a ver un 'musical'."

"Oh sí, musical." Kotomi rodó los ojos hacia Fuuko pero a la pequeña parecía no importarle.

"Me sentí mal por Momo porque iba a estar solito en casa. Puedo jugar con él hasta que mamá venga a recogerme, ¿verdad?" Incluso siendo ella mucho más educada que Takeru, definitivamente había un aire de arrogancia en su tono. Que pasaba con los chicos de ahora. ¿Por qué se sentía intimidada por una niña de doce años? Y Sakura no podía tampoco decir, "¿Cómo se te ocurre traer un perro dentro de este sagrado dojo?" a estos chicos porque ellos eran los que traían el dinero para su mesa.

"Sólo tienes 30 minutos. Ya es casi la hora del siguiente grupo."

"Treinta minutos es suficiente. Las pizzas llegaran pronto. Ordené su favorita-- pizza con carne."

Los ojos de Sakura de pronto se agrandaron. ¡Ohhhh, sí! ¡Carne! Pero ella intentó lo mejor posible para actuar tranquila. Empezó a rebuscar en los cajones del escritorio.

"Us-ustedes chicos coman..."

"Hey, Kotomi-chan, ¿Momo puede comer esto?"

"Seeh, lo que sea."

Los niños intentaban que Momo comiera una salsa. Sakura no gritó a los niños siendo que estos estaban corriendo alrededor del piso de madera con el perro. Usualmente, ella los hubiera gritado, "¡Hey! ¡Paren ya!" pero en estos momentos ella miraba a los chicos con ojos ausentes y la saliva empezaba a caerse de su boca. Kotomi miraba hacia Sakura con éxtasis en sus ojos, y Takeru le lanzaba furiosos rayos. Los dos cursaban sexto grado este año, y ellos peleaban y jugaban como Tom y Jerry. Desde que Takeru se enroló después de que Kotomi, ¿eso lo convertía a él en Tom? Y Sakura era el queso, el centro del problema.

Sakura no podía pensar en otra cosa excepto la cena. Ella podía dejar la práctica del siguiente grupo al Maestro del dojo e ir arriba a su casa en el último piso para comer. Un excelente plan.

Y, además comería pizza. Luego el plato principal, el butajiru con su bol de arroz, y luego la famosa ensalada de su mamá como premio. Je je je.

"Maestro, esta babeando," dijo Kotomi.

"¿Huh? Oh..." Sakura sonrió como un manso corderito y limpió la saliva con su manga. Takeru hizo un gesto con su rostro como si dijera, "eso es asqueroso", pero Kotomi veía esa acción con admiración.

"Sensei, ¿leyó el e-mail que le envié?"

"¿Me enviaste un e-mail? No lo he leído aún..." Sakura no era muy amiga de las computadoras. Pensándolo mejor, ni siquiera se acordaba de su propio correo. Parecía que venía una situación incómoda, pero Sakura de todas maneras se acercó a la computadora del escritorio con una sonrisa forzada.

"¿P-puedo echarle una mirada? ¿Qué clase de correo Kotomi-chan me ha enviado?"

"¡No! ¡No!" Kotomi voló hacia la computadora y la apagó. Puso su sonrojada cara frente a la pantalla y miró nerviosa a Takeru.

"L-léalo después. ¡Oh, hey! ¡La pizza llegó!" Kotomi corrió hasta el repartidor y abrió su billetera rosada. Sakura no podía soportar que un alumno suyo pagara la cuenta, por eso se hizo la ocupada haciendo otras cosas. En medio de ese acto, hizo contacto con los ojos de Takeru quien seguía observándola.

"¿Qué?"

Takeru le ofreció una mirada de exasperación y se fue.

"Ese chiquillo..."

"¡Sensei, venga rápido a comer!"

"Oh, s-sí, déjame...terminar esto. Ve, come."

No puedo acercarme así como así. Tengo que preservar mi orgullo como maestro. Siguió rebuscando en los cajones. Pero la charada no le duró más que unos segundos. La fragancia de la pizza llegó hacia su nariz. No sólo era eso, los niños estaban comiendo con una avidez y con un deleite que hacía que sus orejas pronto comenzaran a babear también.

"T-tal vez deba probar un poco." murmuró para si mismo avanzando hacia los chicos.

"Tome, sensei." dijo Kotomi, sosteniendo un pedazo que había salvado especialmente para ella. Esta niña era un encanto.

Iba a cogerlo cuando Takeru dijo,

"Sensei, su teléfono."

"¿Huh?" Takeru señalaba hacia el escritorio. No con su mano, pero si con su barbilla.

Sakura, quien tenía los cinco sentidos puestos totalmente en el trozo de pizza, solo entonces escuchó el timbre de su celular. ¡Mierda! ¿Quién demonios podía ser? Sakura no se encontraba un poco molesta, pero no le quedó de otra que ir y contestar el teléfono que había dejado sobre la mesa.

"¿Hola?"

"Sempai, soy yo." Un destello cruzó por los ojos de Sakura. Ese tono de voz le hacía recordar el constante acoso de ese mar de hormonas (dicho sea paso también confundidas sobre las identidades sexuales...^^U) que todas aquellas chiquillas de secundaria, tenían sobre ella y como la llamaban '¡sempai!'. Incluso algunas chicas de su propio salón empezaron a llamarla 'sempai, sempai'.

¿¡Aún no se recobraban de su desilusión!?

"Número equivocado." Estaba apunto de colgar cuando una voz desesperada dijo,

"¡Sempai, soy yo! Chiharu."

"No puedo hablar en este momento."

"¿Por qué?"

¿Por qué? Te diré porque, estaba apunto de...

Kotomi sostenía el enorme pedazo de pizza e incitaba a Sakura a venir y comerlo. Sakura le sonrió y afirmó con su cabeza.

"Estoy ocupada en este momento, llámame más tarde. Voy a colgar."

"¡Sempai, estoy en problemas! Un tipo esta que me molesta."

"¿Qué?" La cabeza de Sakura dejó a un lado la pizza. "¿Qué tipo?"

"Le dije que se alejara de mí pero me sigue a todas partes. Él está a mi lado en estos momentos. Vas a venir a ayudarme, ¿verdad sempai?"

"Qué hijo de p--- ¡Dónde estás!"

"Coffee Prince."

Las únicas personas que podían alejar a Sakura de la comida eran su madre y Chiharu.

"¿¡Por qué demonios estás saliendo con este clase de bastardo!? ¿¡Y qué crees que haces paseándote en vez de ir a casa!?"

"Intenté ir a casa, pero este tío..."

"¡Cállate! ¡No quiero oírte! Esta vez si no te salvas. Oye, ¿Moriyama-san está allí, verdad?"

"¿Moriyama-san? Seeh. Nos está viendo desde la barra."

"Entonces no te muevas y-"

De pronto las dos piernas de Sakura volaron por los aires ("¡AAARGHHH!") aterrizando sobre su trasero. Todos los niños pararon de comer la pizza y giraron para mirar a Sakura. Una de sus manos agarraba la manga de su uniforme, y la otra, sostenía el celular. Una de sus rodillas intentaba levantarla y la otra aún se mantenía en el aire. El pie de esa pierna estaba embarrado del excremente de Momo.

¡¡¡¡M...mierd...aaaaaaaaaaaaa!!!! ¡Voy a matar a ese perro!

"¿Sempai, qué pasa? ¿Sempai?" La voz chillona de Chiharu salió del teléfono. La cabina de trofeos comenzó a tambalearse. Todos los ojos fueron hacia la cabina cuando los trofeos empezaron a caer. Por reflejo Sakura puso sus manos sobre su cabeza.

"¡Umph!" Pudo coger el trofeo, justo cuando iba a dar un suspiro de alivio, la cabeza del chico de karate de la parte superior del trofeo cayó y rodó a través del suelo. Sakura abrió su boca de asombro. Pudo escuchar, también, como los niños aguantaban la respiración. Podía sentir sus miradas con una mezcla de ansiedad y lástima.

"Cuando el Maestro del dojo se entere..."

"Rayos..." Tendría que poner la cabeza del chico devuelta a su lugar y luego ir a lavarse el pie, pero Kotomi agarró su mano y comenzó a vendarla.

"Sensei, está sangrando." Era solo un pequeño corte entre el pulgar y el dedo índice que se hizo con el filo del trofeo, pero nadie podía detener a Kotomi. "Tenemos que tratarla rápido. Si no lo hacemos, seguirá sangrando." Kotomi estaba al borde de las lágrimas. Con una bandita hubiera sido suficiente. Pero la niña seguía vendando la tela alrededor y alrededor de la mano de Sakura. La gasa comenzó a llegar hasta su muñeca. Aún así, Sakura no podía gritarle a Kotomi. Ella sabía que la niña odiaba la sangre. Era consciente del hecho de que Kotomi había perdido a su hermanito en un accidente de tránsito. Y lo peor de todo era que la niña había estaba presente.


8:55pm: Sakura conoce al bastardo de los ojos rasgados**

"¿Sempai, qué le pasó a tu mano? ¿Acaso te heriste?"

"Kinomoto Chiharu, tu..." a veces Sakura tenía problemas en reconocer a su pequeña hermana Chiharu. La razón era que Chiharu parecía una persona completamente diferente por las mañanas cuando iba a la escuela. No había duda que en la mente de Sakura el uniforme de Chiharu estaba en el lugar de siempre: los lockers del tren subterráneo.

"Sempai, pensé que ya te había dicho que dejaras de pelear. Un día de estos vas a resultar herido si siempre paras golpeando a cada bastardo que se te cruza. Date un respiro ahora y por el resto del día." Chiharu empezaba a sonar desagradablemente dulce. Sakura sabía muy bien la clase de comadreja que era.

De todas formas, ¿acaso nadie tenía algo para comer?

"¿Qué demonios es esto? ¿Este es tu novio? Ja, que gracioso." dijo una insolente voz. Sakura miró lanzando rayos al joven sentado frente a ellas. ¡Pero qué! Quién era él, un bastardo venido de quién sabe dónde con los ojos mucho más rasgados por la idiota sonrisa que tenía en su rostro. Su piel era un poco bronceada, y... señor mío, para hacer las cosas peor, su cabello parecía un nido de pájaros. Eso fue, definitivamente, el beso de la muerte.

Sakura no podía decir con certeza si el joven estaba moviendo su pierna porque estaba nervioso o era porque trataba de dar un aura de chico rudo.

"Oh, dios..." Sakura no pudo parar un suspiro. Se sentó en la silla, pero aún así todo su cuerpo le dolía. Su cabeza se sentía que iba a separarse de su cuerpo. Una de las razones era por los efectos después de la caída, pero Sakura estaba mentalmente cansada. A unos 3 cm detrás de su oreja derecha había un hueco del tamaño de una canica mediana.

Cuando se había caído en el piso de madera, un pedazo de goma que alguien había tirado se

pegó en su cabeza. Hombre, si ella cogía al baboso que había tirado la goma de mascar iba

a... pero ese no era el problema. Ella supo que algo malo iba a suceder cuando Takeru,

quien por lo general era taciturno, trajo un par de tijeras diciendo que él iba a cortar

su cabello. Mientras Kotomi vendaba su mano con la gasa, Takeru se paró delante de ella y

cortó su cabello con una extraña mirada en su rostro. Sintió que su corazón subía y bajaba

como en una montaña rusa cada vez que escuchaba el sonido de las tijeras. Era como estar

en una película de terror. Al final, no tuvo otra opción que tomar prestado el sombrero

del Maestro colgado en una de las paredes.

"Yo, Chiharu, me estás jodiendo. ¿Me rechazaste por este flacucho idiota?" En respuesta al

comentario vil del bastardo de ojos rasgados, Chiharu se colocó al costado de Sakura y

pasó uno de sus brazos alrededor de los de ella. Los ojos del chico se agrandaron

ferozmente. Vaya, con que sí tenía ojos. Uh...esa cara se ve realmente terrible torcida

así.

Sakura exhaló un pequeño suspiro ante la mirada del chico. Era un hábito el hacer volar su

pelo de sus ojos así. Pero el sombrero comenzó a moverse alrededor, entonces hizo presión

sobre este.

"Sempai, encárgate de él por mí. En serio, me estoy volviendo loca porque este chico no

deja de molestarme. Ya le he dicho que estoy saliendo con alguien, pero no quiere

creerme."

Entonces, esta vez, Chiharu no le pedía a Sakura que jugara el papel de hermano mayor. Le

estaba insinuando que jugara el de su novio. El bastardo de los ojos rasgados tenía razón. Debía de estar bromeando.

Cuando será el día que crezcas, Kinomoto Chiharu. ¡Maldita sea, soy tu hermana!

Sakura no podía hacer nada excepto dar grandes suspiros. El señor Moriyama le trajo un

vaso de agua.

"¿Qué le pasó a tu mano? ¿De nuevo practicaste con tablas de madera?"

"No se preocupe por eso. Oiga, señor, ¿hay algo de comer?"

"¿De comer? Sólo galletas. ¿Las quieres?"

Sakura suspiro. Si Chiharu no hubiera hecho tanto jaleo por este bastardo, probablemente

ella hubiese podido cambiarse antes de venir. Y comer la pizza, por supuesto. Ahora que lo

pensaba, la bolsa de plástico con la carne de cerdo dentro que había dejado sobre el

escritorio empezaba a preocuparle.

"Seeh, las quiero, al menos es algo."

"¿Qué quieres de tomar?"

"Oh, vamos, usted sab..." Sakura, quien por lo general evitaba tomar algo para ahorrar

dinero, de pronto, recordó el hecho de que un extraño chico con ojos rasgados y sonrisa

idiota estaba sentado frente a ella. Je. Probablemente él pagaría.

"Un refrescante jugo de frutas. Un montón de ellas."

"Parece ser que supuse que alguien como tú pediría algo como eso. ¿Yo, Chiharu, estás

segura que sales con esta...cosa? ¿Qué es lo que pasa contigo? ¿No te lo ha dicho este

sempai? No deberías de mezclarte con pequeños niños pobres como él."

Chiharu bufó en respuesta.

"Ja. No me hagas reír. Ya, Yamasaki Takara, ¿quién dice que eres una clase de sempai? No

eres más que un bueno para nada, bastardo."

"¡No es Takara, es Takashi! ¿Hombre, cómo puedes decir cosas tan malas y al mismo tiempo

ser tan jodidamente linda?"

Ugh... Voy a vomitar mis galletas.

Chiharu codeó el costado de Sakura. Esa era una señal apresurada para deshacerse del

bastardo. Lo miró de arriba hacia abajo. En cuanto Kotomi había terminado de vendarle la

mano, ella a toda prisa había frotado su pie sobre una fregona y salió corriendo por la

puerta. Ella había salido con el único pensamiento de salvar a Chiharu, pero ahora, viendo

al susodicho "oponente" sentado al frente, no había nada que ella pudiera hacer, más que

suspirar. Ni siquiera podía llamarlo un bastardo. Era la clase de chico que le quita el dinero a niños de primaria en los patios. Él podía hablar de esa manera tan tosca, pero

Sakura no podía ver maldad en sus ojos. Desde luego, que tampoco parecía poseer ninguna

capacidad para la lucha.

"¿Hey, esta cosa es un chico de secundaria?" se burló el chico.

"¡Ya! ¡Realmente me estás comenzando a enfadar!" Chiharu tenía una enorme vena en su

frente. "¿Quién demonios te crees para referirte a él como "una cosa", huh?"

Sakura realmente no estaba disfrutando ver ese lado de Chiharu, pero le llegó al corazón

el hecho de que su hermana defienda a su familia. Esta chiquilla...

"¡Él es cuatro años mayor que tú! ¡Muestra algo de respeto!"

"¿Qué? Esta cosa es cuatro años mayor que yo. ¿Por quién me tomas, huh? ¿Crees que soy

ciego? Este enclenque no puede ser mayor que, bueno, un chico de instituto. ¿Qué, acaso te

ha dicho que tiene veinte? ¡Caíste en su juego, estúpida! ¡Oye! ¡Tú! Escucha, bastardo,

dile la verdad. ¿Cuál es tu jodida edad?"

"Es por eso que no me gustas. ¿Por qué tienes que verle a todo el lado negativo? ¿Qué,

crees que todo el mundo es como tú? Sólo porque cada vez que abres la boca una sucia

mentira sale de ella, ¿piensas que todo el mundo también lo hará? Tu sucio mentiroso."

Tan pronto Chiharu terminó su malintencionado comentario, el chico perdió totalmente los

estribos.

"¿Qué? ¡Tu pequeña!"

"¿Qué, qué es lo que vas a hacerme si sigo molestándote? ¿Vas a pegarme? Bien, adelante,

pégame. Luego podremos terminar de una buena vez con esto y para siempre."

"Esto realmente es una mierda..."

¿Es así como los chicos de instituto se hablan entre ellos? Por qué, en el nombre de todos

los cielos, me llamó. Parecía algo que ellos mismos podían resolverlo...

Sakura se recostó despacio sobre la silla, reclinando su cabeza en el respaldar, esperando

que llegara su refrescante jugo de frutas. Chiharu notó esto y volvió a picarle.

"¡Sempai, di algo!" Sakura miró furiosa hacia el sombrero. Chiharu la miró de soslayo

diciendo que se diera prisa.

"Uh...si..."

Su garganta estaba seca. Puso una mano sobre su vacío estómago y enderezó su espalda.

Si ella me está forzando a que juegue el papel de novio, al menos debería de darme algo de

comer. No puedo sacar energías suficientes para esto. A este paso...

La suave voz de Sakura se volvió más profunda.

"Tú... ¿Cómo te llamas?"

"¿Para qué quieres saber su nombre?" dijo irritada Chiharu. Sakura miró al chico por el

costado del sombrero y habló con una voz aún más profunda.

"¿Acaso te gusta nuestra Chiharu?"

"¿Sempai, por qué rayos le estás preguntando eso?"

"¿Tú Chiharu? ¿Acaso ella te pertenece o algo así?"

Sakura sabía que ese chico la veía como un insecto. En primer lugar estaba su estatura.

Sakura podía ser muy popular entre las chicas de secundaria y las de instituto, pero su

contextura actual no podía competir con la de un chico de su edad. Con su metro setenta y

tres ella solo era un poco más alta que la mayoría de las chicas.

"Escucha, niño, no estás entendiendo lo que quiero decirte. Ese no es el punto. Lo que te

estoy preguntando es, si a ti..."

Justo en ese momento llegó el jugo de frutas. Sakura abruptamente detuvo su oración y

estiró su brazo, pero no podía moverlo muy bien. Las vendas estaban tan apretadas que no

podía coger bien el vaso. Rayos. No teniendo otra alternativa, lo tomó con el otro brazo.

El señor Moriyama chaqueó su lengua. Sakura inmediatamente se tomó el jugo de un solo trago. No tomó más de cinco segundos para que terminara el vaso entero de jugo de frutas.

"Aaaaaaahhh."

"Sempai."

(Burp)

"Ew, eso fue asqueroso."

"Oye, olvida toda esta tontería. Vamos de una vez," dijo el impaciente chico. Chiharu

recuperó el brillo en su mirada y giró hacia Sakura. Sus ojos decían "ve por él". No había

duda del por qué Sakura había sido llamada. A veces, Sakura pensaba si esta chica era

realmente su hermana.

Sakura pasó su lengua alrededor de sus labios y limpio su boca. En pocas palabras estaba

considerando una segunda vuelta de jugo.

"¿Oye, estás sordo? Dije, vamos afuera." El joven aprovechó la oportunidad para lanzar de

nuevo su reto y salió, pero Sakura no se movió.

"¿Qué es lo que no te gusta de él? El algo varonil, ¿no crees?"

"¡Moriyama-san!" Chiharu lanzó una mirada de enojo al dueño. Pero aún así Moriyama-san

continuaba con su taciturna cara, "Hace algunos días los dos caminaban tomados de la mano.

¿Tan pronto te cansaste de él?"

"Sólo me encontré con su verdadera personalidad."

"¿Cuál es su verdadera personalidad?"

"Es un verdadero bastardo. Escupe delante de mis amigas, no tiene modales, su temperamento

es como el mismo infierno, y me dijo que se estaba tomando un año libre después de la

graduación, pero al parecer lo habían suspendido."

"Ah. Con que ese es el golpe crítico."

"¡En serio! El me dijo que estudiaba en una universidad de ingenieros, pero al parecer no

es más que un bastardo que fue suspendido de un instituto de ingenieros. ¡Es un completo

mentiroso!"

"No creo que estés en posición de hablar sobre este chico si ha ido a una universidad o

instituto de ingenieros. ¡Cuando ni siquiera te preocupas en estudiar!" Tan pronto como

Sakura terminó de hablar, Chiharu volvió a su pose de corderito degollado suplicándole a

Sakura.

"Oh, vamos, ¿puedes dejar de hablar de esas cosas al menos hasta que lleguemos a casa?

¡Estoy realmente de pésimo humor!"

"¿De verdad? Debe ser extenuante tener citas, ¿verdad? Me siento taaannn mal por ti."

"¡Ponerse a estudiar no es el problema! Tu pequeña hermana estuvo a punto de ser

secuestrada."

"Secuestrada... mis pantuflas. Él ni siquiera es capaz de herir una mosca."

"Dices eso porque no sabes. ¡Intentó llevarme a su departamento por la fuerza!"

"¿Sabes qué es lo gracioso? Solo consideras a Sakura tu hermana mayor cuando estás metida

en algún problema." Los ojos de Chiharu lanzaron dagas hacia Moriyama-san. "Brrr, estoy

tan asustado," exageró el señor Moriyama ocultándose detrás de la barra, con una sonrisa

en su arrugado rostro.

"Onee-san, de verdad, esta es la última vez. Nunca más te vuelvo a pedir que hagas algo

como esto."

Sakura volvió a suspirar y miró a Chiharu. Ella le había pedido algo parecido la navidad

pasada. Consideró la idea de negarse. Pero luego decidió que no había ninguna diferencia

después de todo, y preguntó algo que tenía en mente desde que llegó.

"Tienes otro chico, ¿no?"

"No. En serio, que no."

"¿Entonces por qué quieres deshacerte de ese chico?"

"Porque entonces empezaré a estudiar. Soy una chica de instituto ahora. Realmente tengo

que estudiar, ¿sabes? Si quiero ir a una escuela de arte y estudiar música en serio, va a

ser más fácil si quiero convertirme en cantante."

"¿De verdad?"

"Tengo que crecer. No puedo pedirte dinero para siempre. Cuando entre a la escuela, voy a

buscar un trabajo y ganar mi propio dinero. Por eso, onee-san, onee-chan, por favor, ¿sólo

una vez más?"

Sakura no se esperaba que Chiharu dijera esas cosas. Su nariz empezó a gotear. Nunca soñó

que escucharía aquellas maravillosas palabras dichas por su hermana. Sakura quería, como

todo padre quiere, nada más que Chiharu crezca saludable y sin causar demasiados problemas.

Y ahora ella había crecido y hasta hablaba de ganar su propio dinero... Sakura fue

totalmente tocada.

"¿Oye, qué estás diciendo? No eres ningún problema para mí..."

Justo en ese momento el chico con el cabello de nido de pájaro se asomó por la puerta y

gritó,

"¡Yo! ¿Qué estás haciendo? ¡Ven afuera! ¿Qué, acaso estás asustado, tu pequeño enclenque?"

"No, sólo tengo hambre, chico."

"¿Qué?"

"Entra."

"¿Quién te crees que eres para darme órdenes? ¡Sal de una vez!"

"Siénta-te."

Sorprendentemente el chico ingresó y se sentó en la silla que anteriormente había ocupado.

La razón fue que en ese momento había notado el traje de karate que Sakura tenía puesto.

Aunque ella llevaba un jumper encima, seguía viéndose el traje que tenía. La cinta negra

probablemente le dio la idea de que ella no llevaba puesto simplemente pantalones blancos.

"Escucha, niño. No estoy en posición de golpear a nadie."

"¿Qué demonios está diciendo este cabrón?"

Ante la mala palabra, Sakura se enojó.

"¡Cuidado con esa boca! O te la lavaré con jabón, ¿entendiste?"

"¿Qué? ¡Tú pequeño bastardo!"

"Dije, ¡CÁLLATE!" Sakura trató de calmarse y habló en un tono más persuasivo. "Escucha, si te golpeo, me voy a la estación de policía, y si me voy a la estación de policía, no podré

trabajar, ¿entiendes? Resolvamos esto de una forma diferente."

"No digas tonterías. ¡Vamos a pelear!"

"Podemos hacer algo en lo que realmente seas bueno."

"¡Ja! Tratando de parecer genial, ¿huh? ¿Crees que perderé ante ti?"

"¿Ah sí? Bien. Espero que te guste la comida coreana." Sakura levantó su cabeza y miró al

Señor Moriyama. La tienda seguía sin clientes. Dios, el negocio si que iba mal en este

lugar. "¡Señor! ¿Puede llamar al Palacio de Poseidón?"

"Oye, déjalo. Vas a apestar todo el lugar."

"Ya pues, terminará rápido."

"No sé. Bien. Ya pasó tiempo desde la última vez, así que lo dejaré pasar esta vez, ¿de

acuerdo?"

"¡Sí, señor!"

Mirando como Moriyama-san llamaba al Palacio de Poseidón, Chiharu murmuró enojada.

"¿Por qué no comes la cena en casa?" Sakura la ignoró y volteó a mirar al chico.

"Oye... ¿Tienes dinero?"

"¿Qué, vas a robarme? Estás lleno de toda clase de porquerías, ¿no?"

"Vamos a tener una carrera de jja jang myun***. ¿No crees que es justo que el perdedor

pague por la comida?"

"¿Qué? ¿Jja jang myun? Que demonios... ¿Tu pequeño enclenque quieres competir contra mi en una carrera de comida? Que locura... Está bien. Te daré un chance. Quería golpearte, pero

supongo que eres un pobre miedoso. ¡Pero! Kinomoto Chiharu, será mejor que no cambies de

opinión. Prometiste que serías mía si derrotaba a este chico aquí y ahora, ¿recuerdas?"

"¿Promesa? ¿Qué promesa?"

"¡Ya!"

"Bien, bien, bastardo mentiroso." Se giró hacia Sakura con una dulce sonrisa y dijo,

"Termina rápido con él, sempai, ¿está bien?"

El joven miró con duda los diez boles de jjan jang myun cuando llegaron. Si hubiera sido capaz de ver los ojos de Sakura, ocultos detrás del sombrero, hubiera visto como brillaban, probablemente habría quedado más desconcertado. Después de terminar el primer tazón en 13 segundo, la cara de Sakura era tan feliz como la de un ángel. Ella comió con su cara casi pegada al tazón, sin embargo, el área alrededor de su boca estaba sorprendentemente limpia. Para Sakura la salsa jja jang alrededor de su boca hubiera sido un desperdicio.

Mientras tanto, el joven empujaba desesperadamente los fideos a su estómago, que se había contraído un poco por la intimidación y el nerviosismo. El juego parecía justo hasta el tercer tazón. Pero por el cuarto tazón, el avance era evidente y crecía a cada minuto.

"Comida de perro. Guiso de pulpo. Pizza. Carne de cerdo."

El primero que se rendía y arrojaba todo iba a ser proclamado el perdedor.

"Margarina. Aceite de cocina. Piel de cerdo frita. Sopa de cola de buey," murmuró Chiharu, quien estaba sentada con su barbilla en su mano. Las palabras que decía tan despreocupadamente eran realmente asquerosas.

"Queso maloliente. Pescado podrido con arroz avinagrado. Huevos duros. Espesa, nata muy espesa."

Chiharu echó un vistazo a los dos jugadores que comían como perros. Cuando Sakura levantó su cabeza después de haber terminado el quinto tazón, el chico recién lo comenzaba. La expresión de su cara parecía que estaba en el infierno, pero más bien su interior era el infierno.

"Plátanos hongueados. Yogurt de fresa pasado..."

"¡Upghrgh!"

Al parecer Chiharu había ido demasiado lejos. El pobre chico corrió al baño con ambas manos cubriendo su boca. Moriyama-san gritó,

"Oye, ten cuidado de no ensuciar el piso."


9:55pm: La historia épica del anillo

Chiharu salió, dejando al chico nauseabundo detrás.

"Oye, Rui, ¿dónde estás? ¿Terminaste con las prácticas? Uh huh, Estoy cerca... ¿De verdad? ¡De acuerdo, estaré allí!" después de colgar, comenzó a dar pequeños saltitos con una sonrisa en su cara.

"Sempai, puede que llegue tarde a casa."

"¡Ya! ¡Kinomoto Chiharu!"

El bastardo, estaba extendido sobre la silla como una fregona mojada, emitiendo ruidos como una bomba rota de agua. Bueno, de todos modos no podían ayudarle.

Después de todo, Sakura sólo tenía un billete de 500 yenes.

"Lo siento, niño, pero una apuesta es una apuesta, ¿correcto?"

Sakura tomó un vaso tras otro de agua mientras el chico, quien cada vez se volvía más pálido y demacrado, pagaba por el jja jang myun.

"¿Quieres tú también un vaso con agua?" ofreció, pero el chico solo la miró y se alejó agarrándose el estómago.

Huh. Supongo que herí un poco su orgullo.

"No se ve que sea un mal chico después de todo, ¿huh? Al final pagó la cuenta antes de irse."

"Seeh, es cierto. Oh vaya, estoy llena." Sakura dio pequeñas palmadas a su estómago, le dio gracias al dueño y dejó el local. Ya era de noche y la temperatura había descendido, y el aire estaba fresco.

Kinomoto Chiharu, tu pequeña comadreja. ¡Me dijiste que no tenías otro chico, y mira cómo saliste corriendo!"

"¿Quién será ese tal Rui? ¿Con cuántos chicos estará saliendo a la vez?" Entró al edificio donde su apartamento estaba, refunfuñando cuando escuchó un ensordecedor ruido.

"¡Kinomoto Sakura, tu pequeña sabandija! ¡Cómo te atreves a salir sin dejar al menos una nota!"

"M-m-maestro..." Los ojos marrones del maestro quien estaba parado en las puertas del dojo se movieron. De pronto, el decapitado chico del karate, la caótica imagen de los niños corriendo y comiendo pizza vinieron a su mente.

"B-bueno, vera, maestro, um...Yo, uh..."

"¡Oye! ¿No es ese mi sombrero? ¿¡Por qué estás paseándote con un sombrero que no es tuyo!?"

"¡Ack!" El maestro rápidamente le arrebató el sombrero de su cabeza.

"Eres realmente extraña. Ni siquiera te queda. ¿Por qué quisiste ponértelo?"

¿Quién dijo que quería ponérmelo? Es todo por el estúpido agujero que tengo en mi cabello...

No puedo creer que mi cabeza este congelada por este pequeño agujero. Me gustaría saber que pasó con la cabeza del muñeco de karate. Espero que Kotomi-chan lo haya arreglado.

"Toma esto."

"¿Qué es?"

El maestro del dojo levantó la bolsa de plástico negra que sostenía en su mano. ¡Oh! ¡Mi carne! Sakura rápidamente recibió la carne.

"¡¡Pensé que te había dicho que no andarás por ahí con tu traje de práctica!! ¡¡Tú alborotadora!!"

"¡¡Auch!!" Si venía del maestro del dojo, incluso un pequeño golpe dolía como los mil demonios y hacía su cabeza sonar.

"¡Aiish, maestro! ¿Qué intenta hacer, acaso un agujero en mi cabeza?"

"¡No me replique, mocosa! Sube rápido. Al parecer tu madre está sola arriba."

"Si, señor."

"Y asegúrate que la puerta esté bien trancada."

"Sí, señor. ¡Qué tenga buenas noches!"

"Si", respondió el maestro mientras daba una palmada sobre la cabeza de Sakura. El lugar donde anteriormente había sido golpeada aún dolía.

"Arg, m..." subió por las escaleras hasta su apartamento en el techo. El maestro del dojo había sido el que les había conseguido un cuarto para vivir en este viejo y antiguo edificio. También había sido el maestro quién convenció al propietario de que dejara que su familia pagara sólo las cuentas de luz y agua. El había sido un antiguo compañero de su padre en la marina. Es por esa razón que la familia de Sakura siempre estaría en deuda con el maestro, por la casa, por el trabajo, básicamente por el estilo de vida que tenían.

"Estoy en casa."

"¿Es acaso mi pequeño príncipe?"

"¿Te divertiste en tu reunión?" Sakura, entró al cuarto, y vio a su madre echada con una mascarilla facial. Como siempre, ella, tenía puesto un vestido de intenso color ciruela que lo hacía lucir elegante. Nadeshiko Kinomoto era sin duda una mujer muy hermosa, su largo cabello negro caía en ondas y sus chispeantes ojos verdes, que su hija mayor heredara, brillaban con intensidad.

"¿Te hiciste una mascarilla tan pronto llegaste a casa?"

"Si no relajo mi rostro inmediatamente, se va arrugar. El viento de hoy estuvo demasiado frío, sentí como mi piel iba a caerse."

"Oh, vamos, ¿no estás exagerando un poquito?"

"¡En serio! Toca. Acá." Ella agarró el dedo de su hija y lo puso debajo de la mascarilla para que pudiera sentir la piel.

"Oh wow, esta un poco áspera. Como papel lija."

"Oh dios mío, ¿de verdad?"

"¡Estoy bromeando, estoy bromeando!"

"¡Eres mala! Estoy un poco enojada por esto, no hagas que me sienta peor."

"¿Qué clase de máscara es esa?"

"Es para la humedad. Ya que no puedo usar un mejor maquillaje, tengo que usar esto más seguido. La única razón por la que mi piel está tan linda es porque la cuido. ¿Has escuchado a mujeres que usan lociones solo de 40 o 50 dóllares tener una piel tan bonita? A mí edad, me refiero."

"Tienes toda la razón."

"Mm se siente tan bien. ¿Ya comiste? La ensalada todavía está en la refrigeradora."

"Ya comí antes de venir a casa."

"¿Qué comiste?"

"Jja jang myun."

"Querida, pensé que mami ya te había dicho que comer esa clase de comida es pésima. Es mala para tu piel."

"No pude hacer nada. ¿Qué comiste, mamá?"

"Comida italiana."

"¿Fuiste a una trattoria? Debió ser delicioso."

La boca de Sakura olvidó los cinco tazones de jja jang myun y comenzó a salivar de nuevo.

"Fue más o menos. Todas mis amigas dijeron que la comida estuvo excelente y se comieron todo, pero puedo decirte algo. Estoy segura que cambiaron de chef. La salsa no sabía igual que la última vez."

"Sip, eres muy sensitiva a esa clase de cosas. Así que fue una desilusión, ¿no?"

"Tuve que aceptarlo y comerlo sin quejarme. Pero, ¿qué es ese olor? Algo apesta."

"¿Algo apesta?"

Sakura, quien estaba en proceso de quitarse su jumper, descubrió la mancha semi marrón al final de su pantalón. ¡Oh mierda!

"¿D-de verdad? Y-yo no huelo nada. ¿Qué, qué clase de salsa era?"

"¿Salsa?"

"La, la salsa. ¿No dijiste que había sido buena la última vez que fuiste?"

"Oh, ¿salsa de azafrán? No comí esa hoy. Esa fue la de salmón..." Y así empezó la explicación de la madre de Sakura, quien había asistido a clases profesionales de comida italiana por cinco semanas hace diez años. Sakura dejo escapar un suspiro y se cambió el uniforme de karate. Si su maniática madre lo encontraba, era probable que hiciera que se cambiase afuera.

Momo o Mojo, nunca más iba a dejar que entrara al dojo.

Sakura enrolló furtivamente su traje de karate cuando su madre preguntó,

"¿Qué es de Chiharu?"

"Ell-ella dijo que iba a llegar un poco tarde..."

"¿Otra vez? ¿Cuál es el problema con esta niña? ¿Le crecieron espinas en su trasero o qué? ¿Por qué no puede estar sentada aunque sea una hora estudiando? ¿Qué es lo que hace una chica de instituto paseándose por ahí y no estudiando? Pásame ese teléfono."

Sakura le dio el teléfono a su madre y se metió rápido al baño. Puso el traje de karate en la lavadora y se metió en la ducha. El chorro de agua fría corría por su cuerpo, haciéndola titiritar de frío mientras se lavaba. A lo largo de su baño pudo escuchar la voz de su madre hablando por teléfono. Aparentemente su voz iba aumentando cada vez más y parecía que Chiharu no la escuchaba.

"Ugh, es como saltar a un lago congelado."

El último chorro de agua se hizo más helado. Rápidamente lo cerró y se puso sus ropas.

"Ah, rayos. ¿Cómo se supone que voy a cubrir esto?" dijo Sakura preocupada mientras se secaba el cabello. Intentó cubrir el agujero con su cabello, pero el espacio vacío no podía ser cubierto.

"Kamiyo Takeru, tienes habilidad para las tijeras. Niño estúpido como se atreve a cortar tan cerca del cuero cabelludo."

Tenía que hacer algo. Si seguía así... Sakura sacó el botiquín de primero auxilios. Cortó un pedazo de gasa del tamaño del agujero y lo pegó sobre su cabeza. No tenía más opción que andar así por un tiempo.

Sakura salió del baño cuando el teléfono sonó.

"¿Aló? Oh, ¿Sakurako? Hola-"

Sakura pensó para sí misma mientras abría la puerta del refrigerador, como la voz de su madre era brillante y suave. Ocupando la mitad del tercer nivel se encontraba un depósito cubierto con plástico. Dentro del recipiente habían todo un surtido de vegetales del tamaño de un puño, conocidas como las, Bonitas ensaladas.

La gente decía que las habilidades culinarias de la madre de Sakura podían fácilmente conseguir un trabajo en un elegante restaurante de hotel como chef. Así que no había quejas sobre el sabor o gusto de su cocina. Sakura particularmente tampoco tenía ninguna queja. El único problema eran las porciones. Para Sakura, quien luchaba, iba y venía con niños todo el día, las desprovistas y lastimosas porciones no eran suficiente. Su madre desconocía esto y solía decir,

"Oh querida, Sakura-chan, si terminas todo eso, vas a engordar. La gente debe de comer verduras para estar saludable. ¿No lo sabías? No hay nada más desagradable que un glotón. Incluso si no puedo hacer miso o pescado, soy excelente haciendo spaghetti y ensaladas. No sólo eso puedo hornear pasteles y galletas, ¿y qué más? Oh sí, risotto de mariscos, sopa de papas..."

La cocina de su madre era deliciosa. El sabor, todo el tiempo, el dinero y el esfuerzo que ponía en preparar la comida. Sólo que Sakura prefería la comida tradicional japonesa como el miso, el ramen, el okonomiyaki, el sushi, el sashimi.

"¿Qué? ¿Anillo? ¿Qué anillo?"

De pronto la voz de su madre se quebró. Sakura cubrió su venda con su cabello y regresó a la sala.

"Oh.... ¿quién dices, yo lo hice? ¿Quién te dijo? Oh, Kaede....oh....oh, no no no..." de repente su madre se levantó y empezó a buscar por la habitación.

"¿Huh? C-claro. Está, está seguro conmigo. Uh huh. Por supuesto." Su madre, que había visto toda la habitación, se agachó y empezó a buscar con su mano debajo de los muebles. Sakura miró a su madre, quien tenía una expresión que el cualquier momento rompía a llorar.

"¿Qué pasa, mamá?"

"Esta-esta bien... Lo guardaré. ¿Huh? ¿Cu-cuándo? ¿En cinco días? Dios, eso debe de ser difícil. De todas maneras, que tengas un buen día. Uh huh. Si. Adiós." Tan pronto colgó, cogió a Sakura.

"¿Has visto un anillo?"

"¿Qué anillo?"

"¿Visto o no viste uno? Oh dios mío, ¿qué es lo que voy a hacer? Ese anillo... ese anillo..."

"¿Qué? ¿Qué hay sobre el anillo?"

"Lo tenía puesto, lo tenía puesto justo aquí." Dijo señalando uno de sus dedos con la otra mano. "Era un anillo de diamantes... De-debe de estar el algún lugar, ¿cierto? ¿Cierto?"


* Butajiru: significa sopa de cerdo.

** El bastardo de los ojos rasgados: bueno, todos sabemos que los asiáticos tienen los ojos rasgados, pero yo quería enfatizar que Yamasaki los tiene más por su sonrisa al punto de que parecen sólo unas líneas en vez de ojos…XD.

***Jja jang myun: es un platillo coreano a base de fideos y salsa de soya. Para mayor información pueden ingresar a wikipedia.

Notas de la Autora: Hola!!! Cómo están?? No me peguen porque me demoré mucho... ToT... no fue mi intención pero como estoy muy cerca de terminar el ciclo pues ustedes saben que la presión es mayor. Bu!!!! T^T.

Hablando de la historia espero que este capítulo haya sido de su agrado y diversión.... jijiji... me gustó mucho escribir este cap...^^. Sobre la dudas de muchas si Sakura es hombre o mujer, creo que ya está claro. Y vieron la fascinación de Sakurita por la carne? Creo que va a competir con Yukito... XD... Y su hermanita? Toda una joyita, no? Y su mamá verán que también lo será! ^^U. Y Fujitaka como carnicero? ...XD... ok! sin comentarios...XD...

Responderé sus reviews en mi profile, espero sus sugerencias, comentarios y demás...

Muchos bexos!

Maron-chan ^^