¡Hola!, me alegro que os hay gustado el fic, espero más comentarios vuestros es una ilusión saber lo que pensáis, jeje

Sin más a leer

Nos vemos abajo

Capitulo 2: Uno más y sorpresas inesperadas

Era 1917, Esme se encontraba en su cuarto arreglándose para la fiesta de su compromiso, sus padres lo habían arreglado todo para que se casara con Charles Evenson, un joven adinerado de la ciudad que desde hacia tiempo pretendía a la chica.

A sus 22 años Esme no se casaba por amor, pues en el fondo seguía enamorada de aquel doctor que le curó la pierna cuando tenía 16 años, pero se había prometido a si misma querer al que fuera su futuro marido y quizás algún día podría enamorarse de él cómo lo estaba de Carlisle Cullen, le había cogido un cariño especial a Charles era un hombre educado y amable, la trataba bien que mas podía pedir, todas sus amigas ya estaban casadas y algunas eran madre, eso era lo que más deseaba ser madre algún día, le encantaban los niños y su gran sueño era el de ser maestra, pero dada la época en la que le toco vivir no estaba bien visto que una mujer casada trabajara por lo que había renunciado a ello.

Su madre llamo a la puerta-Cariño ¿estás lista?-ella se giro y asintió, fue hacia donde estaba su madre-estas preciosa, venga bajemos no hagamos esperar a los invitados y a tu prometido.

La chica bajo las escaleras que conducían al salón principal y en el pie de ellas estaba Charles esperándola, cogió su mano y la beso-eres la chica más guapa de toda la casa-ella se sonrojo y se agarro del brazo que su prometido le ofrecía.

Estuvieron toda la velada saludando a los invitados, recibiendo felicitaciones y bailando alguna que otra pieza musical.

….

Los días habían pasado muy rápidos como si las manecillas del reloj hubieran ido al doble de la velocidad establecida y allí estaba ella enfrente del espejo vestida de novia, el escote era cuadrado y dos tiras anchas lo sujetaban a sus brazos, un lazo se ataba en su cintura, la falda del vestido era de gasa iba por capas de arriba abajo iban siendo más largas hasta llegar al suelo, el vestido era recto y terminaba en una pequeña cola, el en pelo llevaba ondas y estaba sujeto con una diadema de diamantes, regalo de Charles, salió de allí donde la esperaba su padre para llevarla al altar.

Mientras iba por el pasillo que conducía al altar todos los presentes le sonreían, ella intentaba devolverles esa sonrisa pero sus nervios no se lo permitían, Charles la esperaba con impaciencia, ella llego y su padre se la entrego, la ceremonia fue sencilla y emotiva por parte de Esme, después de que todo termino lo fueron a celebrar con sus invitados. Para la chica fue un momento muy feliz en su vida lo que no sabía es que todo daría un giro radical aquella noche.

Los invitados comenzaron a irse y cada vez quedaban menos en la casa de Charles, los padres de la chica se acercaron a ella para despedirse.

-Cariño, ya eres una mujer casada ahora debes respetar a tu marido-la castaña asintió, sabía como era ese mundo así que por muchos ideales que tuviera tenía que aceptar las normas de aquella sociedad en la que vivía-pero mírate estas hermosa, señora Evenson-a la mujer se le saltaron las lágrimas.

-Mama, no llores-la abrazo-te quiero-poco después se despidió de su padre y quedo a solas con su marido, sabía que había llegado el momento de entregarse a él, estaba nerviosa no sabía muy bien que iba a pasar, él la miro.

-Sera mejor que subas, ahora te sigo-ella solo asintió sonrojada y subió las escaleras que conducían al cuarto que iba a compartir de ahora en adelante con su marido.

Charles sonrió maliciosamente al verla subir, ya era suya después de estar luchando tanto para que aceptara en casarse con él, se sirvió una copa y se la bebió rápidamente, le iba a dejar tiempo para que se desnudara pero pensándolo mejor no quería esperar más, subió a grandes zancadas a la habitación.

Ella estaba allí iba a comenzar a quitarse el vestido cuando la puerta se abrió de golpe, allí estaba sus esposo mirándola lascivamente, ella le devolvió la mirada aterrada, nunca le había mirado de aquella manera por que ahora lo hacía, el se acerco a la chica y la atrajo con brusquedad junto sus labios con los de su esposa, fue un beso violento, mientras la besaba comenzó a desvestirse, observaba que ella no hacía nada así que tomo al iniciativa, dejo de besarla y la miro.

-No soy un hombre muy paciente Esme, así que si no lo quieres hacer tu-alzo una ceja mirándola-lo hare yo-cogió los tirantes del vestido y tiro de ellos rompiéndolos, el vestido callo hacía el suelo, ella solo puedo retroceder asustada, por que se estaba comportando así- no te vas a escapar de mi ahora eres de mi propiedad-le enseño el anillo-no lo olvides-miro la ropa interior de su esposa y mordió su labio con fuerza la tiró sobre la cama y con brusquedad comenzó a quitarle la ropa que le estorbaba en ese momento, la castaña no tenía ni fuerzas para llorar, todo le había cogido de sorpresa, estaba aterrada sin saber qué hacer, su marido la tocaba bruscamente y de repente sitio un tremendo dolor, el se había adentrado en ella sin permiso con fuerzas, solo pensaba que eso debía acabar que pronto todo acabaría, solo cerró los ojos e intentó no pensar en nada, a los poco minutos el se quito de encima de su esposa, se puso unos pantalones y salió de la habitación dejándola tumbada en la cama.

En esos momentos ella se sentía sucia, utilizada de la manera más cruel posible, como iba a imaginar ella que aquel hombre tan cariñoso y amable se había convertido en eso, solo tuvo fuerzas para coger las sabanas taparse y comenzar a llorar, el día mas feliz de su vida había sido arruinado por el que ahora era su esposo.

Aquellos primeros días de casada fuero horribles para ella pues apenas existía para Charles solo por la noches donde volvía al cuarto para exigir sus derechos de esposo, ella quiso hablar con sus padres pero estaba avergonzada por todo no sabía si era un mal esposa o si estaba haciendo algo mal.

Un día de esos recibió una noticia que la haría feliz durante varios meses su esposo había sido llamado para unirse al ejército americano y combatir en la guerra de Europa, lo vio partir no sabía si volvería, quizás con todo lo que viera allí y la distancia podría llegar a echarla de menos y empezar a quererla, era la esperanza de Esme.

Los meses pasaban y solo tenía noticias de él por cartas que le llegaban, su vida ahora era normal y podría decirse que feliz, un día las cartas dejaron de llegar y no sabía si su marido había muerto en el frente, se culpaba al alegrarse porque si eso hubiera pasado significaría que sería libre.

….

En 1918 el Doctor Cullen se encontraba en un hospital sentado en una silla al lado de un chico de apenas 17 años, su padre había muerto el día antes de gripe española y la madre aquella misma mañana Elizabeth Masen.

Nunca se le olvidaría ese nombre, pues en el lecho se su muerte agarro el brazo del doctor y le pidió que ayudara a su hijo de la forma que fuera, que lo salvara de morir de gripe como ella y su marido, Carlisle sospecho que esa mujer podría saber que él era un vampiro por la forma que lo miro, pero como iba a transformarlo es verdad que no había ninguna forma de sobrevivir ese chico se estaba muriendo, no sabía si podría resistirlo nunca había mordido a un humano y si se pasaba y si lo mataba no podría perdonárselo, estuvo allí pensando, no le quedaba mucho tiempo, era de noche tenía que llevárselo fuera del hospital, estaba decidido lo haría, espero a que la enfermera terminara su turno lo alzo y salió del hospital, gracias a su naturaleza de vampiro puedo llegar rápido a su casa lo tumbo en la habitación continua a la suya, respiro profundamente.

-Perdóname por lo que te voy a hacer, Edward-se acerco a su cuello y lo mordió intento meter toda la ponzoña posible antes de descontrolarse, se alzo viéndole, se retorcía de dolor le esperaban tres días duros mientras se completaba la transformación.

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Bueno que os ha parecido espero vuestra opinión.

: Si por fin el Carlisle/Esme del que tanto te hable, ver que te ha parecido este capítulo. Y yo también quiero a Carlisle de médico, jajajaja

alastor82: Si son tan monos los dos, otro fic en el que tienes que odiar a alguien, jeje

June Cullen: Me alegro que te guste y gracias por pasarte

gloria fernanda: Gracias espero verte más por aquí

serenatenoh: Si Carlisle es un sol, jeje Gracias por pasarte.

Besitos hasta la próxima actualización

Se os quiere