Perdonen la demora, el capitulo ya estaba escrito. Me faltaba tiempo para subirlo.


NOTA: LA HISTORIA NO ES YAOI.


Capitulo II

-Hyoga -unas de las celadoras entro al cuarto y miro al par de amigos, los restantes chicos se estaban preparando sin duda para comer en alguno de los tres comedores del inmenso edificio- agarra tus pertenencias y baja al vestíbulo. -Hizo una pausa- te adoptaron, de nuevo...

-¿Me adoptaron? -El chico miro a su amigo, era muy raro que adoptaran a chicos de su edad.

-Sí, cámbiate de ropa y recoge tus cosas.

Despacho del director. Al mismo tiempo.

-¿Cuánto pueden tardar los papeles? -Pregunto el hombre, mientras el director estaba embelesado con el contenido del maletín- Me es urgente partir con un hijo... de este país.

-¿Para qué quiere al chico? -dijo al fin el director, había aceptado algún que otro soborno de padres desesperados que querían tener niños pequeños. Pero no estaba seguro de aceptar el dar la tutela de Hyoga tan fácilmente, los adolescentes debían ser cuidados dado que no podían caer en manos de cualquiera.

-Voy a heredar una cuantiosa herencia... -Informo el hombre- y para hacerme acreedor de esta, tengo que tener un hijo. Y mi hijo murió cuando era pequeño, solo que mi familia no lo sabe. -El director hizo una pequeña mueca- Recibirá 500.000 más cuando reciba la herencia, le aseguro que el chico se quedara conmigo... El chico tendrá una buena vida y yo la herencia de mi difunto padre.

-¿500.000? Nada prueba que lo que dice es cierto.

-Le aseguro, que el menor tendrá una buena vida. -Informo el hombre con una amable sonrisa.- No habrá ninguna violación a sus derechos... Si es lo que le preocupa. -El director termino asintiendo y saco una de las actas de adopción "rápida" que tenía a su disposición.

Habitación.

Isaac miraba por la ventana como Hyoga se retiraba de la institución, ya con la luna adornando el cielo, con el director escoltándolo y sin duda dándole alguna breve presentación de su nuevo tutor.

El rubio se detuvo y observo hacia la ventana, movió los labios formando una simple palabra. La misma que decía cada vez que lo adoptaban: "volveré". Isaac apoyo su mano en el cristal, este estaba frio y dejo su mano marcada en él.

Pasillo. 30 minutos después.

-¿Entonces Hyoga se va otro país? -Al escuchar eso, Isaac sintió que el corazón se le detenía.

-Sí, el chico remplazara al hijo biológico de él. Cobrará la herencia y le dará una buena vida al chico por fingir que todo está bien y nada pasó...

-Cualquier chico aceptaría un soborno como ese... -Dijo la otra celadora, mientras seguían con el cotilleo de la nueva adopción. Ignorando al muchacho que había escuchado eso desde la parte alta de la escalera.

Oficina.

El director no estaba, pero si estaban los papeles... Con miedo a ser descubierto, Isaac reviso el acta de adopción y los otros papeles. La dirección estaba, como esperaba.

No quería que se llevaran a su único amigo del país... No quería perder a su hermano.

Mansión. Al mismo tiempo.

-¡NO! ¡NO QUIERO! -El chico peleaba con el hombre, la mansión era algo tétrica (apenas la vio decidió escaparse definitivamente), pero cuando vio que este sacaba una jeringa de un pequeño estuche comenzó la pelea- ¡SUÉLTAME!

Con un solo movimiento, arrojo a Hyoga contra una pared. El golpe seco se escuchó y replico entre todas las paredes del sombrío lugar. Como anteriormente habían sido replicados los gritos de desesperación del muchacho rubio.

El hombre dio vuelta al aturdido muchacho, ato una pequeña liga de plástico al brazo para aumentar la presión sanguínea y obligar a las venas dejarse ver. Cuando encontró la que buscaba inserto la aguja en la vena resaltada. El chico cerró los ojos y se sintió algo atontado luego de unos breves minutos...

Todo su cuerpo parecía serle ajeno y su mente no era capaz de coordinar una simple acción.

-Esto recién comienza, muchacho... –Dijo con una tenebrosa sonrisa de dientes puntiagudos el hombre, mientras la mente del chico deliraba por la droga.

Continuara.