Gracias a Claudia y a araakis por los primeros reviews! Espero que este capitulo también os guste.


Disclaimer: EL Mentalista no me pertenece, ainsssss...


Jane y Lisbon llegan al apartamento de esta. No han hablado nada en todo el camino. Lisbon apaga el motor del coche pero permanece quieta, mirando al frente.

- Es lo mejor que podemos hacer. - Comenta Jane. - No puedo permitir que te haga daño, Lisbon.

- No paro de pensar en qué momento todo esto se me ha ido de las manos, Jane. Esto no tiene sentido, ¿de qué va a servir que pases una noche en mi casa?

- No va a ser solo una noche, Teresa. Tiene que ser hasta que John el Rojo desaparezca. No te voy a dejar sola hasta que esté seguro que él no te puede hacer ningún daño.

- Esto es una locura... - Lisbon estaba realmente confusa, por un lado la idea de conocer más íntimamente a Jane se le hacía irresistible pero sabía lo difícil que iba a ser tenerle tan cerca y no poder demostrarle todo lo que sentía por él. - Vamos dentro. Tenemos muchas cosas que hablar.


Jane no había cogido muchas cosas del motel. Un traje para la mañana siguiente, el cepillo de dientes y poco más. Cuando entraron en el apartamento dejó su bolsa en la entrada y se quedó de pie esperando la reacción de Lisbon.

- Jane, esto es una locura...

- Sí, algo habías comentado en el coche.

- Lo digo en serio, Jane. ¿Cómo lo vamos a explicar en la Brigada? ¿Y John el Rojo?

- En la Brigada no tienen porqué enterarse.

- ¿Ah, no? ¿Cómo les vamos a explicar mañana porqué llegamos juntos? Normalmente después de un caso de John el Rojo te quedas en el ático atrincherado hasta que llego a sacarte con espátula con el siguiente.

- Las cosas cambian, Lisbon. Diremos que mi coche se ha averiado, que me tuviste que acercar al motel y que a partir de ahora esa será nuestra rutina porque, la verdad, con el sueldo que me pagan en la Brigada no tendría para comprarme ni un coche de segundísima mano.

- ¿Y John el Rojo?

- Él ya se lo espera, Lisbon. Él espera que hagamos exactamente esto.

- Así que, como todo, esto forma parte de un nuevo plan que estás tramando, ¿no?

- No, Lisbon. bueno, quizás ayude, pero no es la razón por la que me he venido aquí contigo. No quiero que estés en casa sola teniendo a John el Rojo merodeándonos. Si nos quiere atacar, perfecto, pero estaremos juntos.

A Lisbon se le paraliza el corazón al escuchar las palabras de Jane.

- ¿Quieres un café?

- Creo que ahora mismo lo que necesito es una tila.
Jane, que ya está en la cocina preparando la tetera y el café se vuelve y la mira. Está asustada, de eso no le cabe duda. Pero no sabe si le asusta más tener a John el rojo pisándoles los talones o que él se haya ido a vivir a su casa y tenerle cerca. Aunque por esto último el que más asustado está es él. Porque si de algo está seguro es de que el tiempo que van a pasar juntos a partir de ahora va a cambiar su relación para siempre.