Descargo de responsabilidad: no soy dueña de

Glee ni de sus personajes aquellos son propiedad

De Ryan Murphy y/o FOX

Título: ¿Y después que?

Personajes: Rachel Berry / Quinn Fabray / Kurt Hummel / Santana López / Brittany S. Pierce / Blaine A. / Finn H. / Tina C. / Mike C. / Mercedes J. / Noah P. / Sam E. / Artie A. / menciones de algunos integrantes de la 4ta temporada & más...

Sinopsis: Después de un sueño, que tuvo durante un desmayo en uno de los ensayos del club glee. Rachel decide que tiene que ser honesta con todo el mundo, pensando que esto cambiara por completo su vida.

Capítulo 1: El sueño

Los sueños son tema de especulación y teorías que no llegan a nada. Todos creemos entenderlos y al mismo tiempo no tener idea de qué pasa en ellos, pero hay ciertos datos que se relacionan con los sueños de todas las personas, siendo algunos tan inexplicables como los mismos sueños.

Era como el sueño que había tenido Rachel, durante su desmayo. En el que, aunque extraño para algunos haber soñado que todo el mundo era honesto, era tan claro como para ella que las palabras de Ryder, eran muy ciertas:

— entonces... ¿nada de esto se trata sobre ellos queriendote y aceptandote...? Sólo a ti...

Pero enserio ¿que había de malo en eso?, ¿Tan mal se veía queriendo un poco de amor y aceptación de las personas?, ¿o es que era demasiado egoísta pensar que algún día ella podría ser tan querida y aceptada como cualquiera?

— por supuesto que no — se dijo así misma mientras se veía en el espejo de cuerpo completo en su closet.

Y menos aun cuando el día de ayer, por primera vez en mucho tiempo, lo sintió. Ayer, cuando después de haber despertado de esa siesta todos sus amigos del club glee habían ido a visitarla... bueno, todos menos uno.

Flashback

— Rachel, cariño. Tienes que despertar — pudo escuchar como su padre la llamaba a lo lejos — Rachel

— ¿Uhm? — fue lo único que ella pudo gemir al sentir como su padre tocaba su hombro incesantemente

— Rachel, es la hora de visitas — Y aunque ella quiso abrir los ojos al instante y responder con un "me alegra mucho verlos y saber que son mis únicas visitas del día, pero realmente estoy cansada y quiero dormir". Sus ojos eran muy pesados para eso, y su lengua parecía estar en un estado de coma en el que apenas le dejaba volver a gemir como respuesta. — Rachel

— No puedo creerlo con esta niña — pudo escuchar el brusco comentario molesto de su otro padre haciendo aún más difícil que ella quisiera despertar

— ¿qué pasa ahora Hiram?

— le dije que no abriera la ventana. Y ves, es lo primero que hace — Rachel pudo escuchar como las ventanas fueron cerradas de una manera, no tan sensible.

— tranquilo, tal vez ni siquiera fue ella. Tal vez fue está enfermera que entra y sale a cada rato

— No fue ella. Yo deje muy en claro que la ventana no se abre.

— Fue el viento entonces — una risa sarcástica salió de la boca de Hiram haciendo que Rachel frunciera el ceño

— ¿enserio Leroy?

— bueno, pues yo...

— Fui yo — Rachel interrumpió cualquier otra excusa que su padre sobreprotector diría por ella. — lo siento — murmuro abriendo los ojos lentamente para ver a ambos hombre en cada lado de su cama — alguien ya la había cerrado por mí, pero yo me levante nuevamente para abrirlas porque me dio calor — explicó tomando asiento tan rápido como su estado zombie de recién levantada le permitía.

Ambos padres la miraron seriamente por unos largos segundos antes de acercarse con brazos abiertos y sonrisas en rostro envolviéndola en un gran abrazo familiar.

— Pequeña, que gusto volver a verte — dijo Leroy muy emocionado

— pero sí nos vimos desde muy temprano. — Respondió cuando los abrazos habían cambiado a besos paternales sobre la cabeza y mejillas — bueno, en que en realidad ambos durmieron aquí

— sí, pero eso no nos impide extrañarte cuando vamos a desayunar ¿o sí? — Hiram respondió con el último beso sobre su hija antes de tomar un arreglo de flores del suelo para colocarlo en la mesa junto a Rachel

— ¡Oh... pero que hermosas! Gracias por las flores papá — Hiram asintió recibiendo el agradecimiento con orgullo

— ¿verdad que sí son hermosas Rach? — Leroy cuestionó, a lo que su hija asintió al momento acariciando una de ellas — lástima que no sean un regalo de este desvergonzado. Rachel se giró a ver a Leroy que tenía el ceño fruncido hacia su esposo, después volvió a Hiram, pero este sólo sonrió apenado — ¿entonces de quiénes son? — Rachel pregunto mirando el arreglo de flores, antes de que la habitación fuera invadida por 10 adolescentes y una rubia con una gran sonrisa gritando un: — ¡NOSOTROS! — Rachel miro la imagen frente a ella con sumo cuidado antes de volver a hablar. Se trataba de sus compañeros del club glee.

Ella sonrió.

Brittany se encontraba al frente como líder del grupo visitante. Santana, a su lado con el ceño fruncido y brazos cruzados. Finn, del otro lado sosteniendo en una mano 3 globos flotantes que tenían mensajes como: "recupérate pronto, Sonríe Y ¡Feliz día!". Bueno, al parecer el último se había equivocado de día... pero eso no importaba en lo absoluto para Rachel, cuando el conteo de sus amigos visitantes no terminaba aún. Porque también se encontraban Mike y Tina tomados de la mano en la parte trasera del grupo, Mercedes, saludado un pequeño "Hola "con la mano libre que no sostenía la silla de Artie, quién también saludaba. Sam y Puck, en la imagen más tierna que Rachel pudo ver de estos 2 grandes chicos, cuando en sus brazos venían con más de 3 osos de peluche cada uno. Y para finalizar Kurt y Blaine, que al parecer eran los últimos entrando a la, ahora, habitación pequeña.

Pero... alguien faltaba. Y Rachel no pudo evitar tristemente darse cuenta de eso. Pero por supuesto que la chica que más la odia en Mckinley no iba a venir, ¿cómo es que ella se engañó tan vilmente pensando que aquella chica vendría? ¿Cómo es que pensó que Quinn Fabray vendría?

Así que dejando ese "pequeño "gran detalle, para ella. Sonrió.

Sonrió hacia todos y dijo: — Hola Britta... — pero las palabras no pudieron terminar de salir cuando la rubia más sonriente del grupo corrió hacia ella, envolviéndola en gran abrazo que más tarde todos los demás chicos también hicieron. Incluyendo a Santana.

Termino del Flashback

— Sí sigues así, vas a llegar tarde a tú primer gran día de honestidad en MCkinley — Rachel dio un pequeño salto sorpresivo, al oír la repentina voz de Ryder interrumpir no solo en su habitación, sino también en su gran recuerdo del día anterior.

— dios, Ryder... — respiro girándose para verlo — me diste un gran susto

Él chico, que se encontraba sentado en la parte baja de la cama de Rachel, se encogió de hombros y sonrió: — ¿porque? yo eh estado todo el tiempo aquí. — Rachel rodó los ojos volviendo a su espejo — que tú te hayas perdido en tú mundo, es muy diferente

— lo sé.

Ryder asintió inclinándose un poco hacia delante para apoyar el codo sobre la rodilla, y el mentón en la mano, mirando atentamente a Rachel: — Y a todo esto ¿qué es lo que pensabas?

— En la maravillosa tarde de ayer — suspiro

— no te dije yo, que todos irían a verte

— Lo sé, pero haberlo visto fue muy diferente — respondió con una gran sonrisa jugando con el tableado de su falda

— ¡RACHEL! — se escuchó desde la planta baja. Rachel giro sobre sus talones para correr hacia la puerta de su habitación y asomar la cabeza antes de responder

— ¿SÍ PAPÁ?

— BAJA A DESAYUNAR O SE TE HARÁ TARDE

— Esa es mi señal — escucho decir a Ryder

— ¡YA VOY! — respondió antes de cerrar la puerta con velocidad y empezar a tomar las cosas que llevaría a la escuela

— me voy pequeña Rachel. Sabes que tengo que llegar más temprano que tú o sino tengo otro castigo de otro maestro más — Rachel se burló ante la declaración de su amigo, pero aun así terminó asintiendo. — ¿te veo allá "honesta Rachel"? — pregunto el chico antes de salir de la habitación. Rachel saco la cabeza de su armario, donde buscaba un buen suéter que usar el día de hoy. Y miro a su amigo. — por supuesto que me verás allá Ryder. — Y sin más, el chico desapareció de la habitación al mismo tiempo que Rachel volvió a su búsqueda del suéter perfecto del día.


— No puedo creerlo — Santana rio sarcásticamente tirando un vaso de Slushie vacío al suelo cuando llegó junto a Brittany y Quinn. Brittany, quién se sobresaltó al ruido provocado por el vaso, miro con preocupación a su novia. Muy a diferencia de Quinn, quién no reaccionando al desplante de su exagerada amiga, siguió en lo suyo y en la búsqueda de qué libro llevar a su próxima clase, en su casillero.

— ¿qué sucede San?

— Berry — respondió con brusquedad cruzando los brazos para recargarse molestamente en los casilleros. Brittany la miro algo confundida aún en busca de respuestas que Santana estuvo a punto de responder, pero el llamado de una profesora la interrumpió: — Señorita López, recoja esa vaso ahora mismo, que los pasillos no son su basurero personal — demandó una señora baja de estatura, rechoncha y de unos 35 años, mirando a Santana con en el ceño fruncido. Santana sólo resoplo al pedimento — ¿qué es lo que espera señorita López?

— Yo no lo tire — respondió desganada. La profesora enarco una ceja hacia ella sin creerse la mentira — ¿entonces quién fue?

Santana puso los ojos empujando su peso fuera de los casilleros, antes de tomar a un chico de primer año del hombro y decirle: — recoge ese vaso y tíralo a la basura

Él chico confundido, estuvo a punto de oponerse a la demanda pero la mirada casi mortal de la latina y el gruñido salido desde lo más profundo de su garganta diciendo un: — ¡Ahora! — hizo que rápidamente asintiera, hiciera lo dicho y se alejara de la tenebrosa escena.

Santana, quién no se tomó el tiempo para mirar hacia donde se había ido su víctima, giro para ver a la profesora con la más dulce sonrisa fingida que tenía y pregunto: — ¿mejor, profesora Gibson...?

— mejor, señorita López. — La profesora estaba apuntó de emprender el pasó en camino a Santana, pero algo dentro de un salón de los de primero llamó su atención y la distrajo. — ¡Joven, bajé de esa mesa ahora mismo o tendrá otra semana de castigo!— no tardó en alejarse de las chicas al mismo tiempo que Santana regreso a su posición molesta sobre los casilleros

— Este día no puede ser peor — Santana murmuro apenas audible para sí misma antes de sentir una mano sobre su hombro que la hizo relajarse al instante que supo de quién era. Así que levantando la vista hacia su novia, y sonrió.

Brittany no tardó en devolverle la sonrisa. — ¿qué pasa con Rachel? — pregunto

— Oh, sí. Esa enana. — Resoplo con desprecio — ¿saben? hace un rato fui a tirarle un granizado

— Gran noticia — dijo Quinn con ironía cerrando su casillero

— bueno, pues alguien tiene que seguir con el trabajo, porque parece que a ti ya se te olvidó de la nada el odio que le tenemos a la Hobbit.

— No se me ha olvidado — respondió sosteniendo sus libros sobre el pecho — es sólo que ya me cansé de ensuciar mi traje con residuos de colores

— ¿ensuciar? — Rio — Quinn, linda — suspiro — cuando tú tiras un slushie a alguien, el que se ensucia es ese alguien, no tú.

Quinn negó con una sonrisa de suficiencia — Santana, Linda — ahora ella suspiro — ¿conoces algo llamado efecto choque y retorno? — Santana la miro fijamente, frunció el ceño, levanto una ceja, sonrió y resoplo apartando la mirada dándose por vencida.

— Muy hermosa para saberlo — respondió como si fuese lo más obvio. Quinn rodó los ojos antes de a acercarse a Santana para responder.

— mira, tú, preciosura de la vida — dijo con sarcasmo — cuando tú tiras un vaso lleno de esos líquidos repulsivos hacia una persona, choca... — remarcó la última palabra golpeando suavemente el pecho de la latina con su mano para mostrar el punto — claro que el líquido granizado se queda mayormente impregnado en esa persona, ya sea en su ropa, cabello, piel... — enumero haciendo sonreír a Santana malvadamente recordando a algunas víctimas — pero también hay otros lugares donde ese líquido llegan parar... como al suelo, por ejemplo. Tras la víctima o a cada lado de la víctima... ¿no es así? — Santana asintió lentamente — bien, pues ahí es donde entra el efecto retorno. Así que imagina que yo... — se señaló a sí misma con el dedo — tiro un slushie a alguien frente a mí. El líquido obviamente choca con esa persona — dijo golpeando fuertemente la frente de Santana con el dorso de su mano queriendo mostrar nuevamente su punto. El golpe fue tan sorpresivo que Santana no pudo reaccionar antes de que Quinn continúe con su relato — y hay veces que los residuos, llamadas gotas. Regresan hacia la dirección donde el líquido fue tirado, ósea hacia a mi ¿entiendes?... residuos indeseables sobre mi traje. Ya no más. — dio por finalizado su explicación dando un gran paso hacia atrás anotar la intención de Santana para golpearla. Por supuesto, que como cada vez que Brittany se encontraba presente en una posible pelea a golpes de Santana, ella la detuvo antes.

— Esa fue una gran historia Q — Brittany opino con una sonrisa — aunque algo extraña, porque faltó una princesa y un príncipe... y un final feliz. Pero aun así fue buena. — Quinn sonrió educadamente a su amiga

— Sí Quinn, una gran historia para gente nerd la que nos acabas de contar — Santana ironizo — pero entonces ¿eso quiere decir que tú ya no vas a tirar slushie a la gente? — Quinn negó sin importancia, después de todo, hacer ese tipo de cosas había perdido su gracia para ella. — vas a perder respeto amiga — Santana dijo como una advertencia divertida pero sería a la vez

— por supuesto que no Santana, yo subí de nivel, que es muy diferente — Santana enarco una ceja en busca de respuestas — puede que personalmente yo, ya no tire esas cosas. Pero Karofsky, se encarga de eso a mi nombre — Santana suspiro fingiendo pesar a lo último dicho por Quinn, quién no presto demasiada atención cuando al costado de la imagen de Santana frente a ella, se encontraba la de una Rachel, caminando por el pasillo con dirección hacia los baños, seguramente para limpiarse lo que Santana había tirado en ella minutos antes. La sonrisa de Quinn hizo presencia en sus labios cuando al lado de ellas Karofsky, pasó con un gran vaso lleno de hielo granizado de color morado.

Santana, quién se dio cuenta de cada acción de Quinn. Miro a la misma dirección a la que la rubia líder de las cheerios miraba. Brittany no tardó en hacer lo mismo.

— Hola perdedora — Karofsky saludo para llamar la atención de Rachel quién saludaba alegremente a todo alumno que pasaba a su lado.

Rachel sonrió aún más grande cuando escucho que alguien la saludaba, así que volteó al instante hacia dónde provenía la voz masculina que la saludaba y en el momento en el que iba a responder educadamente al saludo... nuevamente un líquido frío y granizado fue tirado sobre su rostro por segunda vez en el día. Por suerte sus reflejos ya estaban acostumbrados a este tipo de cosas diarias, que le dieron la rapidez para cerrar los ojos y aguantar la respiración hasta que líquido resbaló un poco fuera de sus fosas nasales. Rachel pudo escuchar las risas de sus demás compañeros resonar por el pasillo y la gran risotada que Karofsky soltó frente a ella al mismo tiempo que el vaso fue tirado al suelo. Por un momento el impulso de salir corriendo del lugar e irse a esconder a los baños para llorar invadieron los sentidos de Rachel, pero para dispersar todo ese sentimiento fuera de ella lo único que tuvo que hacer fue recordar... Recordar su sueño, recordar a sus amigos el día de ayer visitándola y llevándole regalos, recordar lo feliz que se sentía... y sobre todo recordar su objetivo de ser querida y aceptada.

Así que en lugar de correr y llorar como siempre lo hacía, hizo lo mismo que había hecho momentos antes con Santana. Levanto sus manos vencidas de cada lado de ella y las llevó a su rostro para limpiar su nariz y ojos con una pasada sobre la zonas, abrió los ojos y miro a su agresor, le dio la mejor sonrisa honesta que tenía como sí se alegrase de verlo el día de hoy, cosa que sí hacía. Y como último pasó respondió al saludo. — Hola Karofsky.

Él chico soltó otra gran risa de burla al ver el aspecto en el que Rachel quedó sin preocuparse demasiado por el positivismo que la chica tenía hoy — veo que te gusto el slushie de hoy ¿eh? — Rachel se lamio los labios haciendo nuevamente reír a Karofsky, pues está era la reacción más graciosa que había visto en toda su etapa de tirar slushie a perdedores.

— bueno, te agradezco que hayas cambiado de sabor, el uva es mi favorito. — Karofsky negó con diversión

— Agradéceselo a Quinn — él chico respondió en un susurro burlón acercándose a la parte izquierda del oído de Rachel para que sólo ella lo escuchara — ella lo envía — terminó la frase apartándose de ella comenzando a caminar por el lado contrario al se dirigía principalmente.

Quinn, Brittany y Santana, aún en los mismos lugares, presenciaron con total atención toda la interacción que hubo entre Karofsky y Rachel. Vieron como Karofsky realizó él envió de Quinn con éxito, como Rachel se recompuso al granizado como si nada tan grave hubiera pasado, como Rachel logro que la risa de Karofsky fuera más allá de una simple burla a una diversión por algo que ella había dicho con propósito de hacer reír. Y por último, como Rachel había sonreído tímidamente mirando hacia suelo cono reacción a lo que Karofsky había susurrado en su oído. Ninguna de las tres había podido creer lo que habían presenciado. Santana fue la primera en romper el silencio que había reinado entre las tres, comenzando a reír, llamando la atención de las 2 rubias, que segundos antes miraban la figura de Rachel perderse entre los alumnos reanudando su ida al baño al cual aún le faltaba un poco más para llegar, ya que los jugadores y porristas tenían lugares específicos de dónde tirar los granizados a sus víctimas lejos de los baños para que a esas personas les fuera más ameno el sufrimiento.

El timbre anunciando el inicio de la primera clase sonó, haciendo salir a Quinn de su perplejidad absoluta que tenía por lo sucedido — esto es una broma ¿cierto? — pregunto a Santana quién negó con una sonrisa comprensiva

— De esto hablaba yo — Santana volvió a gruñir casándose de brazos — Berry se volvió loca

— O tal vez ella ya vio lo positivo en esto — Brittany opino cayendo a un lado de su novia y recargando la cabeza sobre su hombro

— Britt, amor — Santana llamó tomando la mano de su novia para llevarla a sus labios y dejar un beso sobre ella. — ¿que puede haber de positivo en que te tiren slushie diarios?

La rubia se encogió de hombros pensando en una opción mientras jugueteaba con los dedos entrelazados de ambas — quizá... ella descubrió que podría ser divertido la forma de limpiarse

— ¿y cuál sería esa forma divertida? — Santana pregunto realmente interesada en la respuesta, tal y como en todo lo que Brittany tenía que decir. Quinn por simple duda, apartó la mirada del pasillo donde Rachel había desaparecido y se giró a ver a Brittany en espera de la respuesta.

— lamerse es una opción — Brittany dijo simplemente antes de llevar su mano libre cerca de la boca, sacar la lengua y lamer el dorso de su mano mostrando su punto — así, como Lord Tubbington lo hace cada mañana. Y el parece disfrutarlo.

— ¿y tú crees que ahora Berry hace eso? — Quinn cuestionó cuando imágenes de Rachel Berry lamiéndose la mano como gato pero de una forma lenta, provocativa y tierna llenaron su mente... aunque más bien podría decirse que ahora ella se estaba imaginado a Rachel Berry lamiéndose de forma extremadamente sexy... tal y como al parecer la mente sucia de Santana lo estaba haciendo de esa misma forma, pero por supuesto que con la imagen de su novia. Brittany se encogió de hombros — podría ser una posibilidad — murmuro volviéndose a lamer la mano provocando que Quinn se volviera a imaginar a Rachel gatita sexy... y que Santana no pudiera apartar la mirada de la mano lamida de su novia

— Es una tontería Quinn respondió bruscamente emprendiendo su camino a su próxima clase cuando sintió sus mejillas calentarse repentinamente y agradeció que la mente pervertida de su amiga latina estuviera muy ocupada en sus lujuriosos pensamientos como para prestarle atención a sus reacciones indeseables.

Brittany y Santana no tardaron en reaccionar ante la ida de Quinn apresurándose a alcanzarla

— yo no creo que sea una tontería Britt-Britt — dijo Santana al llegar junto a Quinn con su novia a lado, ambas con meñiques entrelazados. — tal vez después se todo Berry si encontró lo positivo en los slushie diarios — Quinn no tardó en rodar los ojos con un resoplido silencioso — ¿pero no sería más divertido sí en lugar de lamerse a sí misma, alguien más lo hiciera?

Brittany asintió pensante ante la opción y cuando lo que ella creyó una increíble idea, salto frente a Santana y Quinn diciendo: — Y si yo... — pero antes de que pudiera terminar su propuesta Santana, puso una mano sobre su boca acallándola

— Para nada — advirtió suavemente la latina antes de soltar a Brittany, quién asintió. Las tres chicas volvieron a su caminata por llegar a su salón. — Cuando yo hablaba de que alguien más lo hiciera para Berry, hablaba específicamente de... tal vez Finn — Quinn se burló a su lado ante la opción patética que daba su amiga

— tú crees que si Finn lo hiciera... ¿sería divertido? — Brittany pregunto cuando llegaron al salón predestinado para su primera clase y que para su suerte su profesor aún no hacia acto de presencia.

— no para mí, pero para Berry. Seguramente sería el cielo. — Las tres chicas se dirigieron a su asientos en la parte trasera del salón y cada quién tomo asiento antes de que alguna volviera a hablar. — Pero ya hablando enserio... — dijo Santana — y aunque suene demasiado sexy el tema de lamerse a uno mismo. Díganme, ¿qué creen que es lo que trae así a Berry el día de hoy? Quinn resoplo ruidosamente girándose en su asiento para mirar a sus dos amigas tras ella — podemos por favor, dejar de hablar de ella

— ¿dejar de hablar de quién? — Puck cuestionó al llegar al asiento a un lado de Quinn y escuchar el pedimento que está había hecho.

— No puede ser — gimió Quinn

— ¿qué? — cuestionó Puck confundido a lo que Brittany respondió con simples un: — Rachel — él chico recién llegado murmuro un "Oh" asintiendo lentamente, como si con esa respuesta comprendiera el estado de ánimo de Quinn — ya veo, tema delicado para Quinn — dijo provocando un par de risas de Brittany y Santana

— no es un tema delicado para mí — negó la rubia líder con el ceño fruncido

— Oh, por supuesto que si — Santana se burlo

— por supuesto que no

— claro que si

— ¡NO ES ASI! — Quinn casi grito golpeando la mano sobre la mesa de Santana llamando la atención de la mayoría de los demás compañeros en el salón: — ¡¿Qué?! — Quinn se dirigió hacia los compañeros valientes que se atrevían a mirarla pero que al momento desviaron su mirada fuera de ella, así que después volvió a su conversación con sus amigos. — Berry no es un tema delicado para mí — remarcó — es sólo que a veces siento que todos ustedes hablan mucho de ella para ser, alguien que odiamos... — dijo mirando a Santana — alguien que nunca ha sido nuestra amiga... — ahora miro a Brittany — o tan siquiera alguien de nuestra misma escala social — terminó mirando a Puck — así que por favor ¿podemos dejar de hablar de ella? — Los tres chicos cuestionados asintieron — gracias — replicó con sarcasmo girándose en su asiento lista para el posible silencio que sus amigos le regalarían si ellos fueran tan gentiles.

— ¿entonces qué pasó con Rachel? — Quinn puso los ojos tirando la cabeza sobre la mesa cuando escucho susurrar a Puck la pregunta, posiblemente creyendo que está no lo oiría.

— Ella se volvió loca — Santana respondió en otro susurro

— ¿más aún?

— al parecer es posible

— ¿y porque dicen eso? — Puck cuestionó aún más interesado

— ella ha estado toda loca con eso de la honestidad y esas cosas de su loco sueño que nos contó ayer, ¿lo recuerdas? — Quinn sin querer se enderezo en su asiento cuando escucho este dato sin saber de Santana para poder escuchar un poco más la conversación.

— Oh si, lo de soñarnos a todos siendo honestos y toda esa tontería — Santana asintió

— A mí me pareció un sueño grandioso — Brittany agregó

— ¿pero no toda las tonterías que dijo ayer sobre eso... había sido por la anestesia?

— por favor Puckerman, si el día del ensayo lo único que sucedió con Berry fue un desmayo por defensas bajas. No la llevaron al hospital para operarla, si no sólo para medicarla.

— quieres decir entonces que lo de ayer...

— ¿qué quieren decir con eso de ayer? — Quinn intervino en la conversación — ¿qué hicieron ustedes ayer con Berry? — hizo una segunda pregunta prefiriendo ignorar por completo la sonrisa burlona de Santana

— Así que la señorita "dejen de hablar de Berry "quiere hablar de Berry — La latina se burlo.

— sólo respondan

— Todos fuimos a visitarla al hospital — respondió Brittany al ver que los otros dos chicos no tenían intención de responder

— ¿todos quienes?

— el club glee — Quinn miro a cada uno de sus amigos atentamente sin poder creerse lo que escuchaba. Después, soltando una sonrisa irónica, siguió con sus cuestiones. — ¿así que todo el club glee fue a visitar a Berry al hospital? — pregunto con un tono sarcástico. Los tres chicos asintieron — ¿y porque ninguno de ustedes se molestó en preguntarme si yo iría? — Santana y Puck resoplaron una risa burlona a lo que Quinn acaba de decir pero al notar que la chica al parecer hablaba enserio se mantuvieron serios nuevamente.

— ¿es enserio Q? — Santana pregunto

— ¿me ves riéndome o algo así?

Santana negó lentamente pasando una mano por la cola de su cabello bien peinada, pensando en cómo responder: — bueno, no pensamos que te interesaría ir a visitar a un alguien que odiamos, que nunca ha sido nuestra amiga o que ni siquiera pertenezca a nuestra escala social — Quinn frunció el ceño hacia Santana al oír sus propias palabras siendo regresadas hacia ella. Casi como si pudiera volver a escuchar su explicación de choque y retorno pero ahora dirigido hacia ella. Santana, al parecer pudo notar que en su expresión había algo más que enojo por no ser tomada en cuenta en algo tan trivial, algo que ahora quería descubrir — O... es que tú en realidad... ¿hubieras querido ir? — Cuando las facciones en el rostro de Quinn en ningún momento cambiaron Santana quiso intentar de otra forma — pongámoslo así Quinn. Si nosotros, nos hubiéramos acercado a ti preguntándote. — "Hey, Quinn ¿quieres ir a visitar a Berry está tarde? Tal vez cooperar algo de dinero para llevarle unas flores, un peluche, darle los buenos deseos que tenemos para que se recupere y el abrazo más sincero que tengamos con ella"— ¿tú hubieras respondido que si? — Respondido que SI: Bueno, esa sería una respuesta que SI hubiera respondido ayer. Porque si tan sólo ayer le hubieran preguntado todo esto, su respuesta sería: "SI, quiero ir a visitar a Rachel, si quiero cooperar para darle unas flores o hasta yo misma comprar unas de mi parte. Sí, quiero llevarle un peluche... bueno lo del peluche tal vez no, algo muy cursi para regalar... pero SI, ella hubiera querido también darle buenos deseos en su recuperación y darle un gran abrazo más sincero que tenía para Rachel... porque SI, ella hubiera respondido que SI. "... Pero ahora que Santana se lo preguntaba de una forma un tanto extrañamente insinuante y tres pares de ojos la miraran expectantes a que la respuesta fuera una muy diferente a la de un rotundo: No. Y estaban listos para ver como los muros de no sentimientos de Quinn Fabray caían a los suelos sólo por Rachel Berry... ¡Ha! Por supuesto que ellos no verían eso, y es por eso que Quinn respondió lo que ayer no hubiera respondido y lo que era de esperarse de la reina de hielo en Mckinley. Un simple: — No... Por supuesto que no.

— ¿ves? pérdida de tiempo

— Aun así — Quinn se puso de pie — tienen que decirme esa clase de cosas que organiza el club glee, después de todo yo, lastimosamente, también soy miembro — tomando su libro de la mesa antes de comenzar a caminar hacia la salida del salón. Al llegar a la puerta no dudo en salir aunque una recién llegada, mejor conocida como la secretaria del director. La llamó intentando frenar su salida y cuando está la ignoro por completo el llamado de la secretaria fue aún más fuerte pronunciando su apellido: — ¡FABRAY! — Quinn se detuvo y con un gruñido giro sobre sus talones, volvió a recorrer los pocos pasos que ya se había alejado del salón y se detuvo frente a la secretaria — ¡¿Qué?! — ahora demandó la rubia. La pobre secretaria no pudo evitar estremecerse ante el tono brusco y molesto de Quinn, pero aun así trato lo más posible de mantener su compostura para no perder el poco respeto que algunos le tenían. — a... ¿a dónde iba usted?

— Al baño — respondió de manera tajante. La secretaria apenas pudo asentir cuando no se le ocurrió otra cosa que decirle a la chica frente a ella que la miraba de una manera, no tan gentil.

— ¿y usted a que venía a...? — Quinn pregunto cuando noto el bloqueo de palabras de la señora quién miro nerviosamente a todos los demás alumnos que veían la interacción atentos

— Uhm... bueno... s... su profesor no vendrá el día de hoy y... y el director a... autorizó que su primer bloque fuera... libre — terminó susurrando la última palabra al notar que el ceño fruncido de Quinn se endureció

— ¿y para eso me detuvo? — la rubia pregunto con incredulidad

— b... bu... bueno...

— Como sea — Quinn la corto dándose la vuelta y volviéndose a alejar del salón.

La secretaria miro a todos en el salón — pueden salir al patio cerca de la biblioteca o a la cafetería pero no... los alumnos comenzaron a salir del salón al escuchar decir esto de la secretaria ignorando por completo lo demás.

— Ha! esa Quinn... — Santana rio mientras esperaban como se vaciaba el salón para no salir con toda la bola de alumnos — es una completa amargada gruñona

— Lo que ella necesita es sólo encontrar el amor verdadero — Brittany opino tomando su libro poniéndose de pie cuando noto que ya el salón estaba vacío. Santana y Puck hicieron lo mismo.

— yo lo que creo que ella necesita es sexo — Puck dijo recibiendo un asentimiento de la latina muy serio al mismo tiempo que comenzaron a caminar hacia la salida — pienso lo mismo... — Santana volvió a asentir antes de girar hacia Puck y decir: — lo que necesita es sexo...

— ¿quién necesita sexo? — Quinn pregunto a la espalda de Santana.

— Puckerman — Santana respondió inteligentemente girándose para mirar a Quinn — decía que Puckerman necesita sexo ¿verdad Puck? — las 3 porristas miraron atentamente al chico

— si... yo. Yo necesito sexo. — respondió fríamente. Quinn enarco una ceja divertida hacia la reacción rara de él chico — ¿más? — pregunto

— sí, más... ufff mucho más. Yo necesito toneladas y toneladas de sexo... — comenzó a decir Puck levantando las manos al aire repetidas veces haciendo a Santana golpear su frente con la palma —... de hecho voy en busca de... más... sexo... ahora — dijo por último, antes de salir apresuradamente del salón.

— Te acompañamos — Santana y Brittany intentaron salir de igual forma pero Quinn se interpuso en sus caminos antes de que eso sucediera

— Ustedes se quedan — está vez Brittany y Santana se miraron de forma nerviosa tomándose de la manos pensando que Quinn las había descubierto en la mentira. — necesito que hagan algo por mi durante el almuerzo.

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