Un pie paso por la puerta que acababa de abrirse ante mis ojos ámbares, rápidamente me metí bajo una de las mesas donde estaban esas cajas raras,las cuales creo que las llamaban compu... oh era campo... no compu... . El mismo pie de antes me saco de mis pensamientos totalmente en un segundo,aquella persona se detuvo frente a la mesa,pero mirando en dirección a la puerta donde estaba la mazmorra.
-Rayos -Susurre al darme cuenta que había dejado la puerta abierta por una imprudencia. Pude notar que aquella persona era la misma mujer que había recogido la canasta con las falsas frutas,ella entro a la mazmorra y comenzó a pronunciar mi nombre, buscándome.
Desesperada salí de debajo de la mesa y corrí hasta ese cristal,el que me dividía de mi infierno y lo que pensaba que era el paraíso,pero toda mi ilusión fue interrumpida por una vos confusa que se encontraba detrás mio.
-¿ Que intentas hacer ?- La adrenalina comenzó a pasar por mis venas, animándome a salir corriendo pero mi yo interno me lo impedía. Di un paso atrás, y pude ver como una gota de sudor caía por mi mejilla como si fuera una lagrima,esto alerto a la mujer quien extendió su brazo hasta el borde de la mesa donde me escondía hacia unos segundos. Presiono un botón y una chicharra muy fuerte inundo toda la habitación. Muchos hombres vestidos de trajes negros entraron por las puertas,lo cual me impedía salir por ellas y escapar.
Me di vuelta,solo el cristal era mi única salida.
-Tranquilízate - Los hombres se me acercaron intentando sujetarme a lo que me sacudí para impedirlo,y con mi forcejeo cayo una roca muy grande que tenia en mi bolsillo, una de las que había creado las falsas frutas. Me lance al suelo y recogí la roca para a continuación con un tiro de handball le pegara al cristal,el cual se hizo añicos,aprovechando que todos estaban maravillados por mi acción me atreví -en realidad yo no,mi instinto de querer liberarme de allí lo hizo- a saltar por el cristal,aunque ya estaba echo añicos el agujero era demasiado pequeño como para que el cuerpo de una persona pudiera pasar,esto causo que me cortara muy gravemente en los brazos y en las piernas.
Al salir de allí todo me asusto,estaba en medio de una calle larga y unas maquinas que tocaban bocinas se me venían encima,instintivamente corrí en dirección contraria para impedir que me atropellara,y mientras lo hacia mire hacia atrás,pude lograr ver a las personas dentro de la habitación,desesperado por mi desaparición.
Entonces choque con algo y caí al suelo fuertemente golpeándome la cabeza. En ese momento pude ver toda mis sangre derramada en el suelo por culpa de las cortaduras con el cristal,di un grito ahogado que retumbo por toda la calle,y en ese momento unas manos delicadas cubrieron mi boca cerrando mi grito.
La persona que me callaba me llevo a un sitio oscuro donde allí no podía ver nada,solo sentí que esas manos me ponían un trapo en la boca,un trapo con algún liquido,entonces comencé a dormirme,lo que menos quería era dormirme y menos en una situación como esta. Todo se puso borroso y pude ver una figura alta y delgada,de cabello y ojos color zafiro.
Desperté lentamente,tarde unos minutos hasta que mis ojos se acostumbraron a la luz del lugar...luz...hacia cuanto que no veía luz,pues cuando escape era de noche. Y entonces cuando me moví lo entendí, estaba atada a una soga con os brazos en la espalda y tenia un trapo en mi boca,el cual estaba mordiendo y me impedía hablar.
Comencé a rodar,como si eso fuera capas de zafarme de la soga,intente gritar pero solo se oían gemidos a causa del trapo,muy inteligente quien me lo había echo morder.
Genial, había escapado de la cárcel y con solo 5 minutos de libertad un desconocido me rapta,lo mejor que me podría haber sucedido. Golpee mi cabeza contra el suelo y una lagrima se deslizo delicadamente por mi mejilla,la cual abrió mi llanto ahogado.
Constantemente golpeaba mi cabeza contra el suelo y forcejeaba para tratar de zafarme, a la ves que mordía el trapo intentando soportar el dolor de mis heridas ensangrentadas.
El chirrido de la puerta se escucho ,me limite darme vuelta para ver quien se acercaba,ahora me importaba mis heridas rojas y mi rostro bañado de mismas manos que me taparon la boca ,cruzaron mi cintura y me giraron ,entonces pude ver la cara del joven que me había raptado, parecía de unos 18 o 19 años,su rostro no reflejaba ninguna emoción o expresión,algo que era incomodo.
Le mire con ojos aguados y asustados, a lo que el acerco su rostro y eso causo un leve sonrojo en mis mejillas,que ya estaban una de sus manos en mi boca y me saco el trapo levemente,como si me estuviera examinando cada uno de mis movimientos.
-Así que te llamas Amu - Su vos era muy varonil,era masculina, era... espera que estoy pensando...¡Como sabia mi nombre!
- C-como sabes mi nombre - al fin hable,y despeje mi boca del gusto seco del trapo.
- Como no saberlo si todas las personas lo gritaban por toda la cuidad.
Me limite a decir cualquier otra cosa, y a esto el joven se levanto y camino hasta la puerta,trate de levantarme pero mis brazos aun estaban atado y no podía hacerlo rápidamente como yo querí de hacer cualquier cosa que impidiera que cerrase la puerta.
- Espera! - quien era yo para hablarle así a quien me había raptado,quien sabe quien era,ahora el sabia mi nombre y yo ni siquiera el suyo,aun era un desconocido - No me dejes aquí encerrada - le suplique con temor a que algo me sucediese.
El me miro sin expresión alguna y cerro la puerta de todas manera,y poniéndole seguro. A esto bufe,y mire el lugar para ver si había algo que me sirviese para zafarme de la soga que aun tenia en mis brazos. Rodé hasta llegar a unas cajas que había junto a una puerta,seguramente que llevaba al baño. Con ayuda de mi boca la logre abrir,pero solo había bolitas de poleistireno. Bufe y dirigí mi mirada nuevamente a la puerta,el joven nuevamente entro pero ahora con un algodón en su mano derecha y una botella en la izquierda.
oh no esto dolerá me dije a mi misma cuando el se acerco mas a mi.
