Capitulo 1: ¡Un nuevo Marine, estas son sus aventuras!


-Ha llegado el dia. ¡Por fin podre enlistarme en la Marine!

Un joven grito esto despues de escuchar unas campanadas a lo lejos. La hora habia llegado. Ese dia se habia despertado temprano, y sin poder relajarse habia ido a caminar en el bosque junto al pueblo para pasar el rato. Bueno, a caminar no, a golpear arboles con puñetazos y patadas, los cuales incluso quedaron marcados por sus nudillos. Despues de 2 horas esperando su energia no habia sido reducida ni un apice.

Ese joven se llamaba Frank Hatchi. Su tez era bastante caramelada, pelo era negro y corto y levaba puestas unas ropas sin nada en particular, camisa roja, pantalon deportivo azul y zapatos de cuero negro. Salvo por los ultimos, se las habia arreglado para que no se ensucie, aunque estas y su cabello se habian llenado de hojas y ramitas que cayeron al golpear los troncos. No era particularmente alto, pero si tenia musculos definidos. Tenia 20 años y estaba listo para entrar en la Marine.

La Marine tenia periodos de reclutamiento. Siempre estaban encantados de recibir nuevos reclutas, pero por cuestiones de papeleo, todo era mas facil si se organizaban en un periodo de reclutamiento al año. Ese periodo duraba 4 meses, pero aun asi, a los 16 años, tuvo que quedarse esos 4 meses en casa de una abuela junto a toda su familia y, con mucha frustracion, se habia perdido el evento de reclutamiento.

A los 17 años se vio metido en un problema y termino encerrado en un reformatorio por 12 meses enteros. Al año siguiente estuvo disponible, pero se entero de que el pequeño antecedente penal le prohibia, entre otras cosas, unirse a la marine por un año mas.

El año despues no hubo ningun problema por su parte, pero estallo una batalla. Una batalla inmensa de Marine contra piratas, con muchas muertes en ambos bandos. Eso no le importo a Frank, y no altero la epoca de reclutamiento, pero si tuvo un efecto en su madre. No, no la asusto para prohibirle unirse a la Marine. Pero si la preocupo. Su madre le metio a pruebas fisicas hechas por ella, insistiendo en que no podria unirse a la Marine si no las superaba. No pudo. Despues de varios meses, finalmente lo logro. Mas puntualmente, el mas antes de momento presente. El dia en que Frank por fin hubo logrado superar las pruebas estallo de alegria y no durmio en toda la noche. Su madre en ningun momento tuvo la intencion de ponerle pruebas imposibles. Si hubiese querido eso, perfectamente pudo haber puesto como prueba pelear contra ella. Incluso despues del entrenamiento rigido, seguia sin tener oportunidad alguna contra su madre.

Pero bueno, despues de casi un año de entrenamiento intensivo, por fin estaba listo para unirse a la Marine. El dia habia llegado y no habia absolutamente nada que le impidiera cumplir su cometido. Su poder se habia duplicado como minimo. Desde los 16 años tenia un nivel de poder superior al adulto promedio. Con los años (Y los rechazos) habia intensificado su entrenamiento cada vez mas. Pero el entrenamiento de su madre habia por lo menos cuatruplicado sus fuerzas. Y sumando eso a su secreto, tan guardado que ni su madre lo sabia, no le cabia duda de que los ascenderian a capitan en un santiamen. Perfectamente pudo haber usado ese secreto para pasar su entrenamiento, pero quiso pasarlo por su propia cuenta.

Pero el punto era que al fin podria unirse a la marine. El joven se lanzo corriendo hacia la entrada del pueblo en donde vivia. Estaba euforico. Si, sabia que iba a incribirse a una institucion militar. Si, sabia que no estaba alli para divertirse. Si, sabia que incluso habia probabilidad de morir peleando. Pero era el primer paso para cumplir su sueño. Por fin podria empezar a buscar a su padre.

Finalmente llego a la muralla que delimitaba el pueblito. Era un pueblo relativamente pequeño, y dividido en 2 zonas principales. Zona residencial y comercial. La zona residencial tenia, obviamente, un monton de hogares. Habia un camino principal compuesta por piedras elegantemente colocadas y perfectamente niveladas, mas ancha que las demas calles. Esta se dividia en 2, las cuales se dividian en otras 2, una igual de grande y la otra mas pequeña. Cada ramificacion pequeña se ramificaba en mas callles pequeñas, en cambio las grandes se volvian a juntar en una sola que seguia avanzando hasta la zona comercial. las demas calles pequeñas seguian formando las calles de los residentes. Las casas eran bastante elegantes, siendo todas de 2 pisos y con coloridos tejados. El edificio que era bordeado por calles gruesas era una posada, tambien elegante y de 2 pisos. Todo el tiempo se recibian visitantes, por lo que era importante que hubiese mucho lugar para los extranjeros. Frank, pese a ser de alli, igualmente vivia en una de estas habitaciones de hotel desde una charla con su madre.

Frank entro por el gran arco de piedras que daba de pleno a la calle principal, siendo el arco el punto donde esta comenzaba/terminaba. Al llegar se detuvo y diviso a alguien a lo lejos. De pie junto a la posada, habia otro joven. Uno de tez mas oscura que la de frank y tambien con pelo, pero mas corto aun. Iba vestido de forma mas abrigada que Frank, con una sudadera y en su mano un sombrero de lana. El clima no estaba tan fresco, pero era propio de este ir vestido asi. Tenia un extraño cariño por sus sombreros de lana y abrigos. El de piel caramelo le saludo moviendo todo el brazo derecho mientras volvia a correr para acercarse.

-¡Hey! ¡Cris!

Christoph se volteo y le sonrio con su sonrisa levemente amarillenta y de dientes frontales levemente chuecos. Christoph, Cris para los amigos, a menudo se juntaba con Frank para burlarse de su propia fealdad. Christoph sobrellevaba bien sus problemas. Frank y Christoph eran grandes amigos, siendo en parte porque Christoph era casi el unico que soportaba a Frank en ese vecindario. Christoph a menudo era arrastrado por Frank en sus pequeñas desventuras. Es mas, su amistad habia crecido hasta el punto en el que Christoph habia decidido unirse a la Marine en conjunto con su amigo.

Christoph no era tan musculoso como Frank, pero sin embargo tambien entrenaba bastante. De hecho, Christoph corria, golpeaba y evadia mas rapido que Frank, pero no lo suficiente para compensar que Frank casi no sentia los golpeas de este y que cuando por fin lograba atinarle uno, solia bastar para que Christoph se rinda. Debido a esto, cada vez que entrenaban juntos quedaba en un enfrentamiento desigual. Aun asi, Frank estaba convencido de que seria un gran Marine.

Christoph le saludo de regreso. Frank se detuvo al lado suyo y le dio un abrazo.

-¡Has despertado! Buenos dias. Estoy muy entusiasmado ¿Tu no?

Frank solto el abrazo y Christoph solto una carcajada

-La verdad, comenzaba a pensar que este dia jamas llegaria. Tal vez debi haberme registrado hace un par de años y aprovechar para subir un poco de rango y asi compensar que tu ascenderas mucho mas rapido que yo.

El mas musculado le dio una palmada en la espalda al otro.

-Oh, de seguro que ascenderemos por igual. Y si no es asi, siempre podemos chantajear o intimidar a un superior. He oido que algunos capitanes son indignos de su rango en cuestiones de poder. Con algo de suerte y puedo aplastar al que tenemos. - Frank se volteo a mirar al edificio junto al que estaban parados.- ¿Que haces aqui?

-No sabia que estabas fuera y pense en esperarte.

Hey, sabes, ¿Por que no entramos y nos despedimos? Al unirnos a la Marine empezaremos a vivir en sus instalaciones.

-Eh... Yo ya me despedi de mi familia y mis amigos ¿Tu no?

-Ya lo hice. Tu y Andy son mis unicos amigos que se quedaron en la ciudad, mi madre esta fuera en su trabajo durante un tiempo y mis hermanos... ¿A quien le importan mis hermanos? Pero estoy tan entusiasmado que quiero compartir mi felicidad con toda la ciudad.

-Casi toda la cuidad te odia

-¡Eso lo condimenta!

-¿No tenias prisa en enlistarte?

-Pues demonos prisa en despedirnos.

Sin darle tiempo a su interlocutor de replicar, Frank le agarro de la mano y empezo a correr hacia una calle pequeña, arrastrando al pobre Christoph.

-Con este no hable nunca. A esta casa no se quien le pertenece. Esa señora siempre se aleja de mi cuando quiero hablarle. Oh, ella si.

Frank se detuvo frente a una casa y empezo a tocar la puerta freneticamente. Se tardo 2 minutos enteros en los que no ceso el golpeteo hasta que una mujer gorda abrio la puerta. Su ceño ya fruncido se fruncio mas al ver a Frank.

-¿Que quieres, bastardo?

-¡Hoy me voy a la Marine!

-Pues que bien. Ya es hora de que hagas algo util con tu vida. ¿Y para que me has llamado?

-Solo para eso. ¡Adios!

Frank se alejo corriendo buscando otra casa, pero esta vez sin arrastrar a Christoph. Este se aclaro la garganta al ver la mirada desaprobatoria de la señora.

-Que tenga buen dia, señora Portillo.

Y corrio para seguir a su amigo, el cual habia doblado una esquina. Para cuando lo alcanzo, Frank se habia detenido en un edificio de tejas rojas con una evidente fisura. En la puerta habia clavado un tablon de madera rugosa que tenia escrito con pinceladas toscas "NO PASAR", y debajo de estas con pinceladas mas pequeñas y delicadas "SOBRE TODO FRANK".

-Ese tipo aun sigue molesto ¿Eh?.- Dijo al aludido.

-Bueno, la ultima vez dejaste destrozado su techo.

-Bah, aun asi esta exagerando.- Alzo la mirada para observar el techo.- Sabes, creo que el me recordara. A la siguiente casa.

Esta vez pasaron caminando, puesto que la casa siguiente era la vecina. Habia una puerta mas maciza que las demas cerrada por un candado fijado varias veces. Las ventanas cerradas con tablones de madera fijados con clavos. Frank se fue directo a aporrear la puerta. A juzgar por el sonido, el moreno dedujo que la puerta era bastante gruesa. Siguio asi durante un rato hasta que su amigo le poso una mano sobre un hombro.

-No creo que haya nadie.

-No le creas, este tipo siempre fue asi.- Miro una de las ventanas.- ¡Se que estas alli!

-Podriamos quedarnos aqui todo el dia y podrias perderte el primer dia.

Frank se volteo a mirar a su compañero

-¡Cierto!- Volvio a mirar a una ventana aleatoria.- ¡VOLVERE MAS TARDE! ¡TENDRAS QUE SALIR TARDE O TEMPRANO!

Siguieron asi durante una hora. Cada vez que pasaban, la gente o reaccionaba como la señora portillo o directamente empezaban a gritar. Mas de una vez intentaron esconderse en la casa, pero Frank siguio tocando hasta que abrieron. En una ocacion se quedo alli 10 minutos enteros hasta que finalmente se resignaron. El mas interesante fue una casa con una puerta de metal que jamas habian notado y a la cual no descubrieron como se supone que apartaba el dueño para pasar, puesto que no parecia una puerta en absoluto. El bloque metalico tenia grabado en letras muy estilizadas ALEJESE. SOBRE TODO FRANK.

-¿Que tienen todos aqui conmigo?

-Esto... son tantos que ya no recuerdo bien. ¿Es la casa del tipo que metiste en aquella pelea de pandillas de aquel otro pueblo? ¿O es la casa de aquel acosador de la pandilla local al que apaleaste?

-Creo que ninguna... Creo que es la casa del tipo al que enfade para iniciar todo eso.

-Ya que estamos ¿Que fue lo que hiciste para enfadarlo?

-Ya no lo recuerdo. Bah, de seguro no tiene importancia.

-De seguro el si lo recuerda...

Pero el finalmente terminaron de meterse en todas las casas y volvieron a reunirse frente a la posada.

-¿Todo esto era nescesario?- Pregunto el del gorro de lana, objeto que llevo en la mano todo el camino.

-Hey, no vamos a ver a nadie en un buen tiempo ¿No?

-¡Estaremos en la base que esta justo al lado hasta que seamos transferidos a otra! ¡Eso podria ser en meses!

-O podria haber una emergencia que nos transfiera en una semana. Con la marina nunca se sabe.

-Como sea. ¿Nos vamos ya a enlistarnos?

-El sitio estara abierto hasta casi la media noche. Tenemos mucho tiempo aun.

-En serio pense que te irias de inmediato. ¿Tu entusiasmo no se entibio?

-De hecho, hice esto para calmarme. Vamos, solo 2 paradas mas.

-¿Por que 2? Ya hemos visitado toda la zona residencial.

-Te olvidas del punto de inicio.

-Eh... Yumi esta en horas de trabajo, no deberias molestarla.

-Todos significa todos.

Sin que Christoph pudiese detenerle, Frank entro resueltamente a la posada. Christoph decidio solo quedarse mirando desde la puerta.

El interior de la posada era hermoso. Habiando gastado bastante dinero en carpinteros de calidad, cada tabla marron naranjo encajaba a la perfeccion, sin un solo resquicio. Todo barnizado cuidadosamente para no dejar irregularidades, provocando que la luz se refleje de manera perfectamente uniforme. Las cortinas tambien eran muy refinadas, con barandales ajustados en agujeros hechos a medida desde la fabricacion. Un suelo hecho de lozas de marmol pulido, importado segun recuerda Frank. La verdad, el pueblo se gasto un dinero bastante alto en ese sitio, creyendo que los turistas serian un punto importante en su economia. Con lo que no contaban es que si bien esa isla contaba con sitios interesante de ver, se encuentran mas cercanas a otros poblados de la isla, por la que la mayoria de los turistas se quedarian en las posadas de esas aldeas, quedandose en la posada de la aldea lejana solo uan noche para irse a ver lo interesante y quedarse alli mas tiempo. De hecho, la posada en si paso a ser el sitio mas interesante de esa aldea.

En esa posada trabajaban muchisimas maids, todas lideradas por la hija del encargado, la cual tambien trabajaba alli. En ese momento, ella aun con su uniforme se encontraba tras el contador que se ubicaba avanzando en linea recta desde la entrada. Frank fue directo hacia ella. Toco una campanilla para llamar la atencion de esta.

-Bienvenido a...- En ese momento la joven, radiante, sonriente y preciosa de cabello castaño largo hasta la cintura, se volteo. Al ver a Frank, la radiant sonrisa se esfumo. -Oh, eres tu. Por favor no molestes a las empleadas.

Frank apoyo un codo en el contador y solto una risita.

-Vamos, no seas asi. ¿Cuando he hecho yo algo malo?

-Sabes perfectamente que mis compañeras se sienten incomodas por la forma en la que te quedas viendolas por horas.

-Me agradan las maids, me gusta lo que me gusta. Pero jamas le he puesto un dedo encima a una. Exepto a ti, claro.

-Frank, ya basta.

Frank dejo de sonreir.

-Eh... no queria sonar como un patan. Como minimo, no en el ultimo comentario.

-Ug. Solo vete a tu habitacion o vete ¿Si?

Dicho esto, la maid al mando se dirigio resueltamente hacia otra parte del contador, saco unos papeles y una pluma de un cajon y empezo a trabajar en ellos, en un obvio mensaje de ignorar a Frank. El chico bajo la mirada y dio un suspiro, pensando en la asombrosa forma en la que se las ingeniaba para meter la pata cada vez. Luego so volteo y le hizo un gesto a Christoph para que avanzara. Sin esperarlo, avanzo hacia una escaleras que conducian hacia el piso superior, en donde se encontraba su habitacion. Christoph avanzo timidamente hacia el contador. Dudo un momento, pero toco la campanilla. La joven dama siguio en sus papeles durante unos segundos y luego alzo la cabeza de golpe. Solto la pluma y se acerco apresuradamente hacia el cliente.

-Lo siento. -Dijo apresuradamente. -Yo... tenga la mente en otro sitio. ¿Puedo ofrecerle algo? Oh, Cris. -El chico se puso nervioso, pero la maid solo le sonrio. A diferencia de Frank, no tenia ningun problema con con Christoph. -Si buscas a Frank, esta arriba.

-Eh... si, gracias.

Christoph se fue en direccion a las escaleras. El queria hablar en defensa de Frank, pero se acobardo a ultimo momento. Al menos la hizo sonreir.

Sigio avanzando por las escaleras y llego al piso superior. Alli habia un pasillo que daba a unas cuantas habitaciones mas. En frente de una de las puertas, estaba Frank discutiendo con una maid.

-¡Deja de traer tierra! -Gritaba la maid a un Frank que no le hacia mucho caso a sus quejas. Luego vio a su compañero por el rabilo del ojo.

-¡Hey, Cris! ¡Pasa a mi habitacion!

La maid siguio recriminandole a Frank, pero como a Christoph no se le ocurrio un modo de excusarlo, sencillamente intento no llamar su atencion y entro a la habitacion de su amigo. Puesto que llevaba viviendo alli solo un mes y generalmente se reunian en casa de Christoph, este aun no habia visto esa habitacion. Era un sitio ni pequeño ni grande, con una ventana con vista al bosque. En una esquina habia una cama de 2 matrimonial, cosa que probablemente era igual para todas las habitaciones. O tal vez Frank queria el colchon grande para usarlo de tatami o para entrenar golpeandolo. Mas de una vez en las casas anteriores habian jugado con los colchones de esa manera. Sea como sea, la cama estaba hecha, de seguro por una maid y definitivamente no por su usuario. En otra esquina habia una armario bastante grande, pero en esos momentos estaba abierto y vacio, mientras que al lado suyo habia una caja que probablemente contenga la ropa de Frank. Aparentemente ya habia empezado a empacar para irse. Encima del armario, habia enmarcado un mapa del mundo, en el que se veia claramente el Red line, la masa continental del mundo, las divisiones maritimas y unas cuantas islas importantes. habia tantisimas islas pequeñas que ningun mama del mundo las mencionaba todas, habiendo islas que aparecian solo en los mapas regionales. De seguro Frank tambien tenia de esos, pero no enmarcados. En el centro de la habitacion habia una mesa de madera pequeña con 2 sillas de madera, estas no tan refinadas como las paredes, pero con encanto propio, ya que parecian troncos apenas cortados. Encima habia un vazo cervecero con cerveza incluida, la cual debia de estar alli desde la mañana, o quiza desde la noche anterior. No seria raro que Frank quisiese celebrar ese dia. Encima del respaldo de su cama...

-¿Tienes espadas desenfundadas colocadas justo encima de donde dejas tu cabeza cuando duermes?

-Realmente no soy un espadachin, solo las tengo como tesoro.

-¡Eso no era lo que señalaba!

Frank ignoro ese comentario y se fue directo hacia el armario. Se arrodillo, abrio un cajon y de alli saco un monton de papeles.

-¿Es el papeleo nescesario para registrarte? -Pregunto Christoph.

-Sip. Y lo actualizo cada año. Hasta el dia de hoy. Hey, ¿Que hay del tuyo?

-Yo hice el papeleo hace 2 años. Luego me entere de eso de que no podias unirte por "antecedentes penales recientes". En realidad, el encargado fue bastante simpatico y cuando le conte que queria enlistarme contigo accedio a guardarme todo y actualizarlo a cambio de hacerle un favor si algun dia me volvia cabo.

-Querras decir "el dia que te vuelvas cabo".

-Si, eso. En fin, que de mi papeleo se encarga un sujeto que se volvio amigo de mi padre.

Frank se paro.

-Mas tarde me encargare de llevar mi equipaje. Por ahora, esto debe de ser todo. A nuestra ultima parada y despues a la Marine.

Ambos amigos bajaron lo mas rapido que pudieron a la planta baja y luego a la calle. Aun les quedaba un ajetreado, largo y emocionante dia. Un dia que iria mas alla de tan solo registrarse y ya. Pero sin ambargo, ese si que seria el primer paso para su gran travesia cambiando el mundo.


Primer capitulo. Estoy muy entusiasmado con este proyecto. Con respecto a lo de las tablas barnizadas y toda la cosa, se que no parece muy extravagante, pero digo yo que para el mundo donde se ubica esta historia es un lujo inusual. Bueno, esto es todo por ahora. El proyecto va para largo. Espero que lo disfruten.

Chao