Cap 2- La historia.
No había entendido nada, bueno, casi nada de lo que me había explicado, aun que lo repitieron muchas veces, y según ellos eso no se podía explicar mejor.
-Flash back-
Sasuke siguió varios minutos en esa postura, algo incómoda para mí, pero no parecía serlo para él.
Yo permanecía con la cabeza bajada, no podía mirarlo. No podía hacer nada, estaba totalmente paralizada. No tenía ni idea de lo que estaba pasando… de repente me acordé de que aún no sabía que hacía allí.
Lo que yo no sabía era que pronto mis preguntas tendrían sus respuestas.
-Siento mucho el retraso.- Dijo un hombre de cabello plateado, ojos verdosos, voz ronca y un gran atractivo.
Levanté mi mirada en un acto reflejo.
El hombre permanecía quieto, al lado de Sasuke, mirándome. Su mirada no me intimidaba. Esa mirada era muy tranquilizadora. Una mirada cálida. Era como un abrazo que te envolvía, un abrazo protector que a salvo te mantenía.
-Hola, Sakura. Ha pasado mucho tiempo, entiendo que no te acuerdes de mí. Soy Moon. Un buen amigo de tu padre y de tu adorada madre.- Me dijo Moon, dejándome confusa, bueno por lo menos más de lo que ya me encontraba.
¿Yo lo conocía? No sabía si eso era cierto, pero lo que sí era cierto era que él, sí me conocía a mí.
-Debes de encontrarte muy confusa, pero tranquila, yo saciaré tus dudas.- Volvió a decir.
Yo no si quiera sabía que decir. Tenía muchas preguntas, pero no podía realizar ninguna, no me salía la voz.
-Todo empezó el siete de de abril de 1950.- Empezó Moon al ver que no decía nada.- La historia comienza ahí, cuando la criatura más mágica, maravillosa, hermosa, pero a la vez fría, egoísta, demasiado ansiosa… nació. La criatura que por años habían estado esperando nuestras familias.
Tu familia y la mía se conocen desde hace mucho, desde hace muchos años, llevamos prácticamente 300 años enlazados.
Hubo muchos intentos de crear a la criatura antes de conseguirlo. Fue al séptimo intento donde lo conseguimos.
Ella nació. Al principio todo era alegría, todo era fantástico, pero todo se quebró.
Ella se descontroló, se volvió contra sus creadores… no hubo más remedio que acabar con ella.-
Al decir eso su voz se quebró. Yo estaba… alucinando, no me podía creer lo que contaba, era demasiado increíble, pero sin saber el por qué, me lo estaba creyendo todo.
-Pero ahí no terminó nada, ya que ella dijo que su poder no podía se sellado para siempre, que aunque la destruyéramos, el poder que ella llevaba dentro pronto sería transferido a otra persona, y todos querrían apoderarse de ese poder. Ella nos previno, y junto a ello nos dio la fecha exacta de la trasferencia, el siete de abril de 1990.-
Me quedé con la boca abierta, esa era la fecha de mi cumpleaños, y por un minuto me pareció que yo podría ser la chica a la que le trasfirieron esos poderes, enseguida me quité eso de la cabeza.
- Justo veinte años después de que ella muriera, justo después de cuarenta años de que todo empezara, justo después naciste tú, Sakura. Y por eso estás aquí hoy, porque estás en peligro, porque tenemos que protegerte de todo aquel que quiera coger el poder que llevas dentro, porque tienes que entrenarte para no descontrolarte como ella lo hizo, porque tienes que unirte a…- Pero no siguió, paró antes de decir a quién me tenía que unir, pero lo pase por alto, ya que tenía bastante con lo que me había contado asta entonces.
Entonces todo tenía sentido, la figura protectora de mi padre ante todo, lo que antes Sasuke me había dicho, ellos serían mis protectores…
Sólo el pensar en Sasuke mi corazón empezó a latir fuertemente, de nuevo el dolor se hizo presente.
Lo miré, y me encontré con sus ojos fríos mirándome fijamente, ansiosos porque yo hiciera algo, cualquier cosa, porque demostrara algo, ya que me encontraba callada, pegada en el suelo, sin ningún tipo de expresión en el rostro, con el corazón a cien por hora, pálida, temblando, con los ojos repletos de lágrimas…
-Yo…yo…- No me salía ninguna palabra por mucho que lo intentara.
-Tranquila, comprendemos que te resulte muy difícil de asimilar, te dejáremos descansar. Cuando te encuentres mejor, me harás tus preguntas y te responderé todas la que pueda.- Me dijo amablemente Moon con una sonrisa encantadora, que me tranquilizó mucho.
Los tres empezaron a salir por la puerta, pero…
-¡No!- Grité.
Todos se giraron alarmados.
-¿Qué pasa?- Preguntó Naruto.
Yo me sonrojé mucho, e daba vergüenza admitirlo, pero debía hacerlo…
-Es que… no… me… ¿alguien se puede quedar conmigo?- Pregunté nerviosamente, balbuceando como una niña asustada.
Los tres se miraron confusos.
-¿Por qué? No debes temer estarás a salvo en este cuarto.- Me dijo Moon.
No tenía más remedio, tendría que decírselo a lo tres.
-Es… es que esta noche llueve… una gran tormenta con rayos y truenos…con un fuerte viento soplando, con los árboles…- No podía seguir, todos pensarían ue era una cobarde.
Los miré a al cara, con mucho esfuerzo, y vi en ellas que querían que continuara hablando. No habían entendido aún que me daban miedo las tormentas, ¿cómo podían se tan cortitos?
-Medanmielastormentas.- Lo dije tan rápido, que casi no se me entendió nada.
Por desgracia no fue así, ya que todos entendieron lo que había dicho, y Naruto estalló en unas fuertes carcajadas.
Me entraron ganas de echarme a llorar, pero aguanté un poquito.
-Bien, pues si es así, Sasuke se quedará contigo esta noche.- Dijo Moon amablemente.
Me sorprendió. ¿Sasuke? ¿Por qué él?
Miré a Sasuke y su expresión me dijo que no deseaba quedarse conmigo esa noche. Eso me dolió. No sabía por qué, pero Saskue me afectaba mucho.
Moon calló a Naruto, y yo se lo agradecí con la mirada. Antes de salir…
-No hagáis mucho ruido esta noche, no quiero quedarme traumatizado de por vida…- El comentario del chico rubio, me molestó mucho. Me pareció que le gustaba tomarme el pelo, y mucho. Aun que quizá, se lo tomara a Sasuke y no a mí.
-Fin del flash back-
Eso había sido todo. Todo lo que me mantenía despierta preocupándome. Bueno, eso y la tormenta, y la presencia de ese chico de ojos negros y cabellos del mismo color.
No me parecía el de hacía unas horas. Antes su mirada me había parecido más dulce, al igual que su actitud, pero me equivocaba, era un autentico bloque de hielo.
Estaba tumbada en la cama. Con la mantas tapándome la cara. Sudando. De miedo, de nerviosismo… temblando.
Los truenos cada vez sonaban más fuertes. Me sentía sola. Aun que Sasuke estuviera sentado a dos metro en una butaca, me sentía sola.
Necesitaba que me abrazara, que me acurrucara en su regazo, como horas antes había hecho, lo necesitaba.
Un trueno sonó, el más fuerte que yo jamás había oído, y me sobresalté. Me giré hacia un lado, y me caí de la cama.
El golpe me hizo mucho daño. Estaba enredada entre las mantas, sin conseguir sacármelas de encima. No veía nada. De repente unas suaves manos, me ayudaron a ponerme en pie, y a quitarme las mantas de encima.
Tenía sus suaves y cálidas manos puestas en mi cintura. Lo miré, y una electricidad recorrió mi cuerpo. Una sensación que jamás había sentido me invadió. Sentí unas profundos deseos de probar sus labios, de besarlo, de que sus manos acariciaran todo mi cuerpo, de besar todo su cuerpo, de tocarlo…
Sentí que poco a poco nuestros rostros se acercaban, hasta el punto de que su respiración y la mía se mezclaran, hasta el punto de poder olor su exquisito sabor hasta el punto de arder en deseos por besarlo.
Sin embargo, no lo hizo, en vez de eso me abrazó. Sus fuertes brazos dejaron mi pequeña cintura y me rodearon. Yo sin dudarlo le devolví el abrazo. No quería soltarlo. No quería despegarme de él.
No sabía por qué, pero cuando estaba con él, entre sus brazos, todo se me olvidaba, me sentía protegida, entre sus brazos nada me dañaría.
¿Qué pasó el día en que todo empezó?
¿Qué pasó ese día que tanto me afectó?
De la cabeza no me puedo sacar lo que pasó…
Un frío viento soplaba contra mí, mis cabellos se movían en un baile sin fin.
Yo corría sin rumbo, dolida, llorando sin control.
Si la vida te da mil razones para llorar, demuestra que tienes mil y una para soñar. Haz de tu vida un sueño y de tu sueño una realidad.
Espero que os halla gustado... no sé, bueno aquí está el segundo capítulo.
¡Gracias por los dos reviews!
¡Adiós!
