Declaimer: Los personajes no me perteneces, sino a S. Meyer. La historia tampoco es mia, es de SpringHiller09, yo solo traduzco con su autorización.

Capitulo 2: Sin fingir

Carlisle POV

Esme y yo nos casamos cuando teníamos solo veinte años. Nunca pensamos que seriamos unos niños cuando ella quedo embarazada y que nos casaríamos tan pronto. Pero el tiempo no significaba nada cuando estaba con ella, y yo sabía que si nos casabamos a los veinte o a los ochenta, estaríamos juntos para siempre. Pero, de repente, nuestra vida no era esa vida perfecta que todo el mundo nos envidiaba. Ella no quería depender de su madre para ayudarla cuando Alice nació, asique ella dejo la escuela y comenzó a tomar clases en línea para tener algún tipo de título. Funciono mientras los niños eran pequeños, pero a medida que crecían, también lo hacia Esme.

Desde que era una niña y ayudo a su padre a pintar su habitación, ella quiso ser una diseñadora de interiores. Con los niños, prácticamente, cuidándose ellos mismos, pensé que era un momento tan bueno como cualquier otro para ayudarla a cumplir su sueño, y la envié a una escuela local de diseño de interiores. Después de que termino, la sorprendí con una pequeña oficina para ella y un puesto de trabajo. Su negocio se disparó cuando decoro la primera habitación, y yo no podía estar más orgulloso de ella.

Pero desde que su negocio despegó, nuestro matrimonio se desplomó. Yo la amaba con todo mi corazón, y quería arreglarlo. Yo estaba completamente dedicado a arreglar nuestro romance. Pero, Esme parecía separarse más con cada nuevo cliente que pasaba por su oficina. Se quedaba en la oficina hasta tarde y, a veces, se quedaba en la casa de sus clientes durante todo el día. Charlie, uno de mis mejores amigos, sugirió que ella estaba teniendo una aventura. Pero yo no me atrevía a creerle. Esme y yo no estábamos tan unidos como cuando nos casamos, pero ella no era una tramposa y era fiel a sus votos.

Los problemas de Esme conmigo estaban empezando a afectar a nuestra familia. Edward, que ha estado locamente enamorado de su novia Bella, parecía ya no importarle nada. Yo escuche de lo que pasaba entre ellos por las conversaciones que Bella tenía con Alice. Y también vi lo mucho que esto lo estaba matando por la mirada que tenía, como si toda esperanza se hubiera perdido. Odiaba verlo así, y odiaba que él estuviera basando su relación en lo que estaba ocurriendo con su madre y conmigo. Esto también le afectaba a Alice. Ella lo manejaba mejor que Edward, pero yo sabía que ella estaba sufriendo. Estaba muy asustada de que terminaríamos como los padres de su mejor amiga, quienes después de divorciarse, la llevaron de ciudad en ciudad para no volver a ver al otro.

Pero, a diferencia de lo que las personas pensaban que debía hacer, yo tenía fe en mi esposa. Tenía fe en que un día ella recordaría aquellos votos que nos dijimos hace mucho tiempo, y se de cuenta que estábamos destinados a estar juntos. Tenía fe en que un día, ella organizaría sus prioridades y pondría a su familia antes que a sus negocios. Yo tenía fe, y eso es lo que me ha ayudado a atravesar estas situaciones difíciles, y seguiré teniendo fe hasta que todos nuestros problemas se resuelvan.

"¿Papá?" Alice pregunto en la puerta de mi estudio. Rápidamente escondí el vaso y la botella de whisky antes de volverme hacia ella. "Bella se cayó y creo que se rompió la muñeca."

"¿Cómo se cayó?" Le pregunte, levantándome y agarrando mi maletín médico. "¿Hay un bache?"

"No sé, no me fije, pero ella recién se cayó y ya está hinchado." Ella dijo mientras me llevo hacia la sala, donde estaba Bella sentada en el sofá, agarrando su muñeca. Desde donde estaba podía ver la hinchazón, y yo rezaba para que no tuviéramos que hacer un viaje al hospital si en realidad estaba rota. Su rostro se puso rojo cuando me acerque a ella, y ni siquiera podía mirar cuando me senté en frente. Empecé a girar su muñeca, cerciorándome de que no estaba rota.

"No está rota, es solo un esguince. Alice, ¿puedes ir y traer un poco de hielo?" Le pregunté, y Alice fue a la cocina. "Debe sanar rápidamente." Dije, tratando de reírme. Me di cuenta de que ella estaba muy avergonzada por lo que ocurrió el sábado en la mañana.

"Gracias." Ella murmuro, intentando no hacer contacto visual conmigo.

"Bella, esto es una tontería. Lo que paso el sábado no fue nada." Le dije cuando por fin me miro a los ojos. Recuerdo una vez cuando vi a la madre de Esme después de bañarse antes de nuestra boda, y ella se rio de eso en la recepción ese día. Alice regreso con hielo y la envié a la tienda por algunos analgésicos para Bella. "Por favor, no me gusta cuando no hablamos." Admití, antes de que supiera lo que estaba diciendo.

"¿Qué?" Ella me pregunto mientras yo envolvía el hielo en una toalla y la colocaba sobre su muñeca.

"Durante estos últimos meses… tú has evitado que cada uno de nosotros se volviera loco. Sé que Edward no ha sido el mejor novio últimamente… pero no sé donde estaría sin ti a su alrededor. Y Alice, ella te ama y yo estoy muy agradecido de que tenga una amiga como tú."

"Para eso son los amigos, ¿no?" Ella preguntó mientras levantaba la vista y la clavaba en mis ojos. "Para ayudarlos en las buenas y en las malas."

"Si, eso es… eso es para lo que están hechos los amigos." Le susurré. Mi ritmo cardiaco comenzó a aumentar y podía sentir como mis manos temblaban. No me había sentido asi desde que vi a Esme por primera vez. Sin pensarlo, levante mi mano hacia su mejilla, y empecé a acercarme a ella, solo quería que nuestros labios se tocaran. Nuestros labios casi lo hicieron cuando oi que la puerta delantera se abrió, y me aparte de Bella.

"Aquí están los analgésicos." Alice dijo, entregándome la bolsa. "Ellos dijeron que no hay recargo para clientes repetidos." Espere a que mis manos dejaran de temblar antes de empezar a trabajar en la muñeca de Bella. Salí de allí, sin saber lo que había sucedido. Había pasado mucho tiempo desde que mi ritmo cardiaco se había acelerado por causa de una hermosa mujer. Yo estaba tratando de hacer un movimiento en la novia de mi hijo… y sin embargo, no me sentía culpable por ello, cuando sucedió parecía la mejor cosa del mundo.

X-X-X

Esme llego a casa más tarde de lo normal, y yo estaba empezando a pensar que Charlie tenía razón… que ella estaba teniendo una aventura. Pero, cuando la vi no quería pensar en que ella estuviera con otro hombre. Entro y trato de alejarse sin ni siquiera darse cuenta de que yo estaba allí.

"¿Esme?" Susurre, mientras ella intentaba huir por las escaleras.

"¿Qué pasa Carlisle?" Ella pregunto, había molestia en su voz. "Estoy agotada."

"Si, bueno, quizás deberías haber llegado a casa a una hora normal." Le dije, tratando de mantener la calma. Yo quería darle el beneficio de la duda, pero ella no estaba actuando como la mujer con la que me case hace diecinueve años.

"¡Tenia trabajo que hacer!" Chilló. Edward, Alice y Bella estaban arriba y yo no quería que escucharan esto.

"¿Algo o alguien?" Le pregunte antes de que pudiera pensar en lo que estaba diciendo. Nunca quise acusarla de nada, pero he estado teniendo esto dentro mio por meses.

"¿Disculpa?" Ella pregunto con los dientes apretados. "Estoy tratando de mantener un negocio… tengo que quedarme hasta tarde."

"Si, estoy seguro." Susurré. "Esme… quiero la verdad. ¿Qué está pasando contigo?"

"¿Quieres la verdad? Bien… tus acusaciones son correctas." Ella respondió y sentí mi estómago girar. "Estoy durmiendo con un viejo amigo mio. Redecore su cocina cuando su esposa se fue y hemos estado durmiendo juntos por alrededor de… oh, yo diría cuatro meses."

"¿¡Estas… tu estas… tu estas ACOSTANDOTE CON OTRA PERSONA!?" Grité, la náusea se fue. "¿COMO PUEDES HACERME ESTO ESME? ¡ESTAMOS CASADOS!"

"SI… LO ESTAMOS CARLISLE. Y TE AMO Y PROBABLEMENTE SIEMPRE LO HARE PERO YA NO HAY NADA ENTRE NOSOTROS.

"¿DE QUE MIERDA ESTAS HABLANDO? ¿YA NO HAY NADA?"

"HEMOS ESTADO JUNTOS MUCHO TIEMPO, CARLISLE"

"Si… estar casado implica eso." Dije, sintiendo que las lágrimas comenzaban a formarse en mis ojos. "Me hiciste una promesa, Esme. ¿Cómo pudiste… cómo pudiste hacerme esto?"

"Compartimos una bebida juntos una vez que termine la cocina… una bebida se convirtió en una botella entera… y una salida de amigos se convirtió en…."

"¡No termines!" Me apresure a decir. "Bien… una noche te podría perdonar… pero ¿Por qué seguiste con esto?"

"Me di cuenta de lo que me perdí todos estos años." Ella admitió. Podía ver el ligero dolor en sus ojos. Lo que sea que pasaba por su cabeza, la estaba lastimando. "Carlisle, estábamos tan enamorados cuando nos casamos… pero éramos tan jóvenes."

"¿Y?"

"Yo no conocí nada más." Dijo mientras se sentaba. Yo quería envolver mis brazos a su alrededor, y decirle que todo iba a estar bien. Que íbamos a superar esto. Pero cada vez que pensaba en acercarme a ella, me la imaginaba con él.

"Yo… Quiero que te vayas." Susurré, las lágrimas corrían por mi cara. Nunca quise que las cosas terminen así, yo ni siquiera quería que las cosas terminaran. Pero tenía que hacer esto. Ella había ido demasiado lejos y yo nunca podría superar esto.

"Carlisle… por favor."

"Esme… tu eres la que me ha estado alejando por meses." Señalé. "Creo que es mejor para nosotros si tú te vas ahora."

"¿Qué pasa con los niños?"

"Alice tiene diecinueve años… ella puede tomar sus propias decisiones y Edward va a cumplir dieciocho en cuatro meses. No lo vamos a arrastrar a una batalla por la custodia. Él tiene que quedarse aquí, asique tu ve a donde quieras, pero él va a terminar su último año con su novia y amigos en Forks High."

"¿Por qué no te vas tu entonces?" Ella me pregunto, mientras sus sollozos se calmaban.

"Porque… yo no soy el que creo este problema." Dije, mi voz fría. "Esme… creo que deberías irte." Ella me miro, anhelo en sus ojos antes de agarrar su bolso y salir. Me encogí al oír el portazo, y tire el adorno de cristal que nos dieron en nuestra boda. Me di vuelta y vi a Bella, en las escaleras, con los ojos llenos de lágrimas.

"Lo siento… no quise despertarte." Susurré, tratando de serenarme. Parecía que acababa de ver a sus padres pasar por esto, con el corazón roto y confundida. Se acercó a mí y envolvió sus brazos alrededor de mi cintura. Me sorprendió al principio, pero era el consuelo que necesitaba, y yo le devolví el abrazo con fuerza.

"Lo siento mucho, Carlisle." Ella lloró en mi camisa. "Lo siento mucho." Susurró de nuevo. Mire hacia arriba y vi a Edward y Alice en la parte superior de las escaleras. Alice siempre se dormía con los auriculares puestos y Edward tenía el sueño muy pesado, y me alegre que no habían oído lo que sucedió.

"¿Papá?" Pregunto Alice, cuando ellos bajaron. "¿Qué está pasando? Edward dijo que escucho como se rompía un cristal." Ella dijo y me miró. Su habitación era la más alejada de la sala de estar y me imaginaba que Bella había cerrado la puerta cuando ella salió de allí.

"Tuve que usar el baño cuando lo escuche." Él se encogió de hombros, y Bella fue a agarrar su mano. "Papá… ¿Qué paso? ¿Dónde está mamá?"

"Creo que deberían sentarse." Les dije, haciendo un gesto hacia el sofá. Bella, aunque ya sabía la respuesta a la pregunta, hundió su rostro en la camisa de Edward mientras él le acariciaba la espalda. "Su madre y yo… no vamos a superarlo."

"¿Q-qué?" Alice tartamudeo con los ojos llenos de lágrimas. "Ustedes tienen que hacerlo. Ustedes… ustedes son el uno para el otro. No pueden terminar." Ella sollozó.

"Su madre lo termino… cuando ella" empecé a decirles la verdad, pero la expresión en sus rostros me dijo que no necesitaban saberlo. Yo no quería que ellos odiaran a su madre a causa de esto. Incluso tan enojado como yo estaba, nunca podría odiarla.

"Ella te engaño." Dijo Edward sin rodeos. "¿No es así?"

"Edward." Lo detuve. No necesitaban esto en sus mentes.

"Dinos la verdad papá. Ya no somos niños."

"Sí. Su madre tuvo un romance con uno de sus clientes." Les dije y Edward se levantó y fue al piso de arriba, cerrando la puerta de su habitación. Mire a Alice que estaba acostada con la cabeza en el regazo de Bella y me di cuenta que las lágrimas de Bella habían disminuido, pero se veía como si ella hubiera descubierto que su madre tenía una aventura, y finalmente, dejo a su padre por él. Alice lloro hasta quedarse dormida, y como cuando era pequeña, la lleve a su habitación. Bella se quedó sentada en el sofá, en el mismo lugar en el que ha estado por horas.

"¿Estas bien?" Le pregunte, sentándome a su lado.

"¿Tú me preguntas a mi… si estoy bien?" Ella preguntó, mirándome. Nuestros ojos se encontraron, una vez más, y yo podía sentir mis manos comenzando a temblar. Acababa de terminar mi matrimonio, y esta chica de dieciocho años, todavía lograba hacerme temblar por anticipación.

"Si, lo hago." Le dije y ella no podía reprimir su risa. "¿Qué?"

"Tu matrimonio acaba de terminar… Yo debería hacerte esa pregunta."

"Es mi trabajo como padre y medico asegurarme de que la gente esté bien. Que ellos entiendan." Le dije, empujando un mechón de su cabello que se había caído de su cola de caballo detrás de su oreja. Yo sabía que estaba siendo absurdo, que ella era la novia de Edward, y yo acababa de terminar las cosas con mi esposa. Pero cuando estaba con Bella, nada parecía importar. Yo sabía que ella era hermosa, pero nunca le había prestado atención antes, y de repente me di cuenta de todo. La pequeña marca en su nariz cuando ella se la rompió, la pequeña cicatriz en la mandíbula, el color exacto de sus ojos. Lo vi todo y antes de que pudiera detenerme, me incline hacia ella.

"Carlisle…" Ella jadeo, cuando me acerca más. Mis labios rozaron los suyos, y me aleje, con miedo de continuar. Pero, cuando ella puso sus manos detrás de mi cuello y me atrajo hacia ella, supe que lo deseaba tanto como yo. Pase mi lengua por su labio inferior, y ella con gusto abrió su boca. Cuando sentí que habíamos ido demasiado lejos, me aleje, ambos sin aliento. La miré, aturdido y confundido, pero ella parecía feliz.

"Ummm… lo siento. Eso estuvo fuera de lugar." Me disculpe una vez que nuestra respiración volvió a la normalidad.

"No… no te disculpes. No me han besado así en meses." Ella sonrió.

"A mi tampoco." Le dije, besando su frente. "¿Te gustaría ver una película conmigo?"

"Seguro… pero no historias de amor. Me dan nauseas." Se rió, tirando de la manta sobre sus piernas. Elegimos una película, pero se había quedado dormida sobre mi hombro en la mitad. La siguiente cosa que sentí fue el sol en mi cara. Abrí los ojos y vi por la ventana como el sol empezaba a salir.

"Bella." Susurré, agitándola suavemente para despertarla. "Bella, despierta."

"¿Qué? ¿Qué es?" Preguntó, levantando la cabeza. "¿Nos quedamos dormidos?"

"Si, pero… mira." Le dije, señalando hacia la ventana. Ella se quedó sin aliento, se levantó del sofá y se dirigió a la puerta principal. La vi apoyarse en la barandilla y cruzar sus brazos mientras el viento soplaba. Incluso en agosto, hacia frio en Forks. Agarre una sudadera del perchero, y se lo lleve a ella. Lo envolví con cuidado a su alrededor mientras veía salir el sol.

Tenía que ser la cosa más hermosa que jamás había visto, aparte del nacimiento de mis hijos. El cielo era de un color rosa y purpura brillante que se extendía por el cielo. El sol era una gran bola de color amarillo, rojo y naranja, y no parecía tan brillante como siempre. Sonreí mientras se elevaba más y más alto en el cielo, y compartir esto con Bella hizo que fuera aún más glorioso.

"Esta es la cosa más hermosa que alguna vez haya visto." Ella tomo aliento, mientras que el sol se detenía en su lugar en el cielo.

"Realmente lo es." Susurré, viendo a Bella en lugar del sol. Las cosas estaban por derrumbarse debajo de mi, pero yo iba a disfrutar de este momento lo mejor que podía. Tenía confianza en que las cosas saldrían bien, aunque Esme y yo ya no estábamos casados. Pero, yo sabía que esto nunca iba a funcionar con Bella, no importa lo mucho que ambos lo quisiéramos.

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Hola! Como están? Gracias a todos por sus reviews, fav y follow, significa mucho para mi.

Como verán a esta historia la voy a actualizar seguido, tengo tiempo libre y es muy hermosa! Estoy segura que la van a amar como yo.

Dejen sus reviews que me motivan para traducir. Los quiero!