Buenas~ Hace tiempo que tenía escrito este capítulo y pues como que me dio un lapsus mental y se me olvidó publicarlo =w= Pero bueno, arreglé uno que otro detalle y KABOOM! acá tenemos a la conejita 7w7 Sin más que decir digo los personajes al final~ y una que otra notita =w=


Había terminado el discurso de inicio de clases y lo que más sorprendió a la peli azul fue ver a aquella chica que encontró haciendo cosas indebidas en mitad de la calle ocupando el lugar de presidenta del consejo estudiantil, y no fue muy difícil identificar en la lejanía a aquella chica de cabello gris, se veía bastante cómoda cabeceando en mitad del discurso y aquella pelirroja tuvo que sostenerla varias veces para que no se fuera de cara al piso. Suspiró ligeramente, esa chica de ojos dorados era bastante… extravagante a su parecer, además del extraño comentario que le dio aquella mañana sobre su cuerpo mientras la miraba como anciano depravado no le daba la más mínima confianza en absoluto.

Luego de pasar por momentos incomodos como cuando una chica de cabello cenizo la usó de almohada la mitad del discurso de la directora o cuando la llamaron por ser la representante de primer año y la chica de cabello grisáceo la siguió con la mirada cada movimiento que hacía, por fin salió del auditorio con el estrés que no pensaba que tendría hasta el primer examen, se dirigió al baño del primer piso a lavarse la cara, claro que no contaba tampoco que mientras se secaba se encontraría con una chica de lo más tenebrosa saliendo de un cubículo, solo recordarla la hacía temblar, sus penetrantes ojos turquesa y cabello violeta tirado por sobre su cara, con la piel totalmente pálida y luciendo unas ojeras bajo los ojos, además que los mismos estaban irritados, rojos y bien abiertos.

-Uh… Ugh…- gimoteaba la chica arrastrando los pies, a lo que la peli azul solo pudo soltar un chillido y salir corriendo del lugar, escapando hasta un jardín en el cual se encontró con un gran árbol y una banca bajo este, en la cual se sentó a tratar de calmarse un poco.

Esta tímida y extremadamente nerviosa chica era Mori Yume, hija única de una familia extremadamente tradicional dueña de un dojo de danza tradicional. Es buena en los estudios y no muy buena en actividad física que no fuese baile, era flexible pero su resistencia dejaba mucho que desear. Suspiró profundamente y apoyó su cabeza en la corteza del árbol, no sabía que la preparatoria fuera tan… llena de emociones.

-Primero me encuentro con una pervertida, luego con una dormilona que no conoce el espacio personal, luego con un fantasma en el baño, lo único que faltaría es que alguien cayera del cielo.

Y como si lo hubiera predicho, un extraño ruido crujió sobre su cabeza, y en cuanto levantó la mirada vio como una cosa caía desde la altura y antes de que cayera sobre ella, logró reaccionar y echarse a un lado cayendo al pasto.

-A-Ah…- la cosa que había caído del árbol no era más ni menos una chica que, como si de gato se tratara, había caído de pie en la banca, cosa que le pareció doloroso a la chica de cabello azul. -Duele…- murmuró con lágrimas en los ojos.

-¿E-Estas bien?- preguntó ligeramente la peli azul acercándose temerosa a la banca. Entonces por primera vez la otra chica se había dado cuenta que no estaba sola y abrió los ojos que había mantenido cerrados hasta aquel momento y posó sus ojos rojos sobre los avellana de la chica.

-E-Estoy bien- dijo fingiendo naturalidad inflando el pecho y tirando su cabello negro hacia atrás, el cual le llegaba a los hombros y estaba cubierto de ramitas, luego ajustó los lentes que estaba usando y se encontraban torcidos.

-¿Estas segura? Tus piernas parecen algo adoloridas- dijo al notar como las mismas temblaban ligeramente.

-P-Pues, si te soy honesta, sería bueno que vaya a la enfermería, tehe- rio nerviosamente sacando la lengua. -¿Ayudarías a tu sempai a llegar allá? Sinceramente no siento nada de la cintura hacia abajo- dijo con una sonrisa torcida en el rostro y con sudor en su frente, entonces la peli azul recién notó el listón en el pecho de la chica, de color rojo. -¿Sera compañera de aquellas chicas?- se preguntó la menor recordando los listones de la peli gris y pelirroja.

Aprovechando que Yume era más alta de su sempai voladora, puso nerviosamente su brazo alrededor del cuello de la chica y la ayudó a caminar. Ni con sus padres hacía tales gestos de cercanía, por lo que se encontraba bastante avergonzada en aquel momento. Caminaron con dificultad hasta la entrada del edificio más cercano mientras la menor era guiada por la otra chica quien cojeaba notoriamente con una mueca en el rostro. En aquel edificio habían pocas personas, lo que supuso que se trataba porque era todavía muy temprano y todavía faltaban unos minutos para empezar las clases, que eran en el edificio vecino, por lo que en el que estaban supuso que se encontraban los clubs y cosas así.

-Por cierto, kohai-san, ¿Cuál es tu nombre?- preguntó la curiosa pelinegra luego de un corto trayecto.

-Mori Yume, de primer año- respondió cordialmente la chica a su sempai de ojos rojos, a lo que la otra rio.

-Yo soy Kimura Haruna, segundo año. Mucho gusto, Yume-chan, no seas tan formal- sonrió a la menor de cabello azul, haciendo que esta se sonrojase ante la cercanía en la cual la llamaba.

Cuando Yume dejó a Haruna en la camilla de enfermería se despidió de ella y salió a su salón rápidamente, ya que la primera clase estaba por empezar y la representante de primero no debería llegar tarde a la primera clase, ¿No? Por lo que a muy mala gana se echó a correr por los pasillos hasta llegar a su salón, se alivió al saber que todavía faltaban unos minutos para empezar y miró el pizarrón en el cual indicaría el lugar en el cual se sentaría, luego de encontrar su apellido, se fue a sentar al fondo del salón a mala gana, pues aquel asiento le sería difícil ver lo que el profesor anota en el pizarrón.

Luego de arreglar sus libros para la clase, se dispuso a leer un libro que había guardado aquella mañana en su bolsa, todo hubiera ido correctamente de no haber escuchado un fuerte estruendo en la puerta. Las chicas que se encontraban dentro del salón se asustaron ante el ruido, y un par de chicas se acercaron a la puerta de la cual provino el sonido y al abrir la puerta, se encontraron con una chica que había caído al piso, quien se sostenía la frente por lo que fue obvia la razón, la chica había chocado contra la puerta cerrada.

-Oye, ¿Estás bien?- preguntó una de las compañeras de Yume, quien por cierto miraba aquella escena sentada desde su lugar, aunque no podía ver bien a la chica, pues había sido rodeada por las demás.

-Estoy bien, solo estaba algo desconcentrada…- dijo con una voz suave pero audible, la cual fue seguida por una tierna risa. Fue ayudada a levantarse y a sacarse el polvo del uniforme, luego por una pequeña abertura, Yume fue capaz de ver de quien se trataba, y no tardó mucho en reconocer aquel cabello cenizo y mirada semi consciente, era la chica que se había quedado dormida sobre su brazo en la mañana.

La chica fue a sentarse a su lugar, el cual fue a unos dos asientos de distancia de Yume, la peli azul no quiso armar drama y se quedó sentada alejada de los demás, no le gustaba mucho acercarse a la gente y además la mayor parte de las estudiantes estaban matriculadas en aquella escuela desde el jardín, por lo cual la mayoría se conocía entre sí y Yume había sido matriculada en aquella preparatoria recién ese año. Antes iba a una escuela privada, pero por problemas financieros de su familia terminó siendo estudiante de aquella escuela. Recordar ese tema la entristecía y frustraba, por lo que se concentró en su libro una vez más. Cosa que no logró.

Aquella escuela por fuera le parecía bastante agradable, la infraestructura era hogareña y tradicional, cuando fue a ver escuelas junto a su madre ella le dijo que había ido a Otonokizaka y que tenía bastantes recuerdos en la misma, por lo que eso sumado a su propio interés terminó escogiendo aquella preparatoria, a pesar de las advertencias de su madre a que las chicas quizás no serían igual que en su antigua secundaria. Y veía que tenía razón, una chica que cae de un árbol no es nada natural ni mucho menos, y que hablar de chicas que te miran como viejos por la calle.

Por fin tocaron la campana que anunciaba el inicio de clases, y la profesora guía no tardó en entrar por la puerta y presentarse para luego dar a lugar a las presentaciones de las chicas que habían sido matriculadas ese año. La peli azul se sorprendió al darse cuenta que el primer nombre de la lista era nada más ni nada menos que la chica de cabello cenizo, quien nuevamente se había quedado dormida en su puesto ganandose unas risas ahogadas de las demás, algo avergonzada y ligeramente sonrojada se recompuso. Se paró para que los demás la vieran y se giró rodeando el salón ligeramente con la mirada, por el exterior parecía una chica delicada y tranquila -quizás demasiado ya que se quedaba dormida en cualquier lugar y momento-, era al nivel de relajada que al parecer no parecía poder despegar sus ojos, haciendo imposible ver el color de estos, no sorprendía que se haya chocado con la puerta del salón, eso o era demasiado despistada. Quizás ambas.

-Mucho gusto, mi nombre es Katou Aya, espero que nos llevemos bien- sonrió dulcemente y juntando sus manos. -Mi comida favorita es el arroz y mis actividades favoritas son dormir y comer, ojalá seamos todas amigas- dijo antes de sentarse sin borrar su tímida sonrisa y echar su cabello cenizo detrás de la oreja. Su forma de hablar y de ser era como el de una madre, claro que una madre bastante extraña. ¿Se puede considerar un hobbie comer? Pero ignorando todo aquello, la mitad de la clase se había adormecido con la suave y dulce voz de la chica, por lo que al parecer obviaron ese punto. Era increible como su sola presencia diera sueño.

-Mori-san, presentase por favor- le hizo el llamado la profesora, a lo que la chica se sobresaltó ligeramente y sintió la sangre en las mejillas.

-S-Si- dijo nerviosamente la chica para luego ponerse de pie. -S-Soy Mori Yume, un placer- dijo cortamente para luego sentarse nuevamente, el salón quedó en silencio unos segundos y luego pasaron a la siguiente chica, dejando a Yume enterrada en sus pensamientos, cubriendo su cara con sus brazos. -Una dama correcta no debería estar tan nerviosa por todo… Pero es vergonzoso…- pensaba la peli azul, levantado ligeramente la cabeza y sintiendo todo el calor que se reunía en su cara.

Luego de que todas se presentasen el timbre se escuchó dando finalizada la clase de avisos, dando, así, como inicio a las clases de aquella mañana. Claro que detrás de unas paredes, una joven de primer año corría despavorida por los pasillos, doblando por una esquina y pronto abriendo una puerta a su derecha, que en el cartel superior se leía "Consejo estudiantil".

-¿Fantasma?- repitió lo escuchado la castaña de ojos turquesa.


Madre de Umi ➝ Mori Yume

Madre de Nico ➝ Kimura Haruna

Madre de Hanayo ➝ Katou Aya

Hola otra vez! -w-" Si se, fue un capítulo algo corto pero cuando termine de presentar a las otras 3 prometo que serán más largos ;n; Pero por ahora solo diré que durante el próximo capítulo se presentará la primera pareja potencial! òwó Bueno, sin más pongo las reviews del capítulo pasado y el avance sexy (~owo)~

frank-flare: Pues tambien se me hace algo extraño pero como yo misma soy media rara pues como que me las apaño =w= Ains~ pues un poco tarde pero aquí esta :3 gracias por el alago (/u\)

Yess: Como decirlo? Va a ser una cuchillada escondida =w= ojala que te guste este fanfic!

Alice Bak: En realidad en un inicio no sabía como escribirlo :'v pues gracias, se supone que tiene que ser predecible por no decir obvio xD pero igual es un pequeño fanfic para ponerle sabor al drama(? Espero que te siga gustando -w-

KousakaKaede: Pude predecir tus pensamientos (~ò3ó)~ Okno, pues aquí está(?

caher1998: Me alegra que te guste :3 yo ya le agarré cariño a cierto personaje en especial, pero aparecerá el proximo capítulo~

377owo: Era algo obvio pero... bueno, era obvio. Me gusta más el nombre Aoi y no se que sobrenombre podría ser el de Kii-chan... así que para evitar desangramiento cerebral le puse uno nuevo òwó ~en relidad fue la flojera pero que más da~ pues tendrás que esperar un episodio más, pero solo diré que ella es adorable~

~(oo~) Avance sexy (~oo)~

-(...) me ahorraron el trabajo de buscarte, vicepresidenta Noa-san.

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-(...) ¿Doy miedo?- dijo levantando la mirada, haciendo una cara de cachorro que actuó como un flechazo en el pecho de la mayor.

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-A mí no me das miedo- murmuró la castaña haciendo un esfuerzo por no mirar a los ojos a su compañera.

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-¡E-Espera Aka-chan, aunque seas menor de edad podrías ir a la cárcel!- escuchó a sus espaldas, algo que no le dio nada de confianza y le rogó mentalmente a la otra chica que se apresurara.

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-Gracias, sempai- dijo la peli purpura con una amplia y hermosa sonrisa en el rostro que causó un notable sonrojo en la otra chica.

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Capítulo 3: "¿Un fantasma en el baño?"