Capítulo Editado
Disclaimer: Los personajes de Sailor Moon no me pertenecen sino que a la gran mangaka Naoko Takeuchi, yo solo utilizo los personajes con el fin de entretener, compartir mi creatividad y sin fines de lucro.
Capítulo 1: "¿Por qué tú si puedes?"
En la ciudad de Tokio vivía la familia Tsukino, compuesta por Ikuko, Kenji, Andrew el hijo mayor de 22 años, un rubio alto de ojos verdes, quien se encontraba estudiando el último año de arquitectura, además tenía novia: Lita Kino, una de las mejores amigas de su queridísima hermana Serena, una rubia no muy alta que se distinguía de las demás por realizarse unos chonguitos en el cabello y por tener un gran talento para tocar el piano. Ella estudiaba en la preparatoria Milenio de Plata y estaba cursando primer año, es decir, tenía 16 años. Esa mañana comenzó cuando se oyeron los gritos de Serena.
-¡Andrew!- gritaba la rubia enrabiada
-¡Que sucede niñita loca! –le respondía el rubio con ironía.
-Escúchame, entiendo que este sea tu último año de universidad y lo que tú quieras pero ¿por qué tomaste una de mis fotografías favoritas sin permiso pedazo de plano?
-Serena no le pongas tanto drama, sabes muy bien que para esta maqueta necesitaba fotografías de la familia y como nunca me diste una, tuve que usar esta en la que sales durmiendo.
Entre tanto grito y pelea, aparece Ikuko presenciando de nuevo otra pelea.
-Niños ya es tarde deben irse ya.-dijo viendo a Andrew.- Tú hijo a la universidad y tú hija a la preparatoria.-dijo con un poco de seriedad
-¡Ay no! –gritaron los hermanos.- ¡Llegaremos tarde!
-Serena ve por tus cosas y ayúdame a subir mi maqueta al auto.- indicó Andrew.
Los hermanos ya se encontraban arriba del auto a punto de irse cuando Ikuko salió.
-Niños, sus almuerzos.
-Gracias mamá, te amamos, adiós.-se despidieron los chicos.
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Andrew pasó a dejar a Serena a la escuela y se fue sin antes decirle que no estaría de turno en el crown y claramente saludar a su novia.
-Está bien Andrew. Nos vemos después. Suerte con tu maqueta. Te quiero hermanito.
-Suerte en tu examen de música Serena. Yo también te quiero…y Lita a ti te amo.
Esto último hizo que la castaña amiga de Serena se sonrojará.
-Bueno chicas entremos a clases.- apresuró Amy.
-Está bien.-resignada Mina.
-Bueno chicos.-decía la maestra.- ¿Quién quiere comenzar?
-Yo.- ofreciéndose Serena, para luego tomar asiento frente al piano y comenzar a tocar "La oda a la alegría".-Muy bien.- la felicitó la maestra, tienes un 10.
-Muchas gracias, maestra.
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Así paso la tarde para las chicas quienes a la salida de la escuela se encontraron con un apuesto joven de 22 años, cabello negro, unos ojos azules como la noche, y un físico que cualquiera se volvería loca, que se encontraba en un auto color rojo, además se estaba estudiando el último año de medicina en la misma universidad en que estudiaba Andrew, su mejor amigo.
-Hola Serena.- saludó el joven.
-Hola Darien.- contestó el saludo la joven.-¿Qué haces aquí?-preguntó curiosa.
-Es que Andrew me pidió que te viniera a buscar ya que va a salir un poco tarde de clases.-respondió el pelinegro.
-Hola Darien.- sorprendida Lita.
-Hola Lita.- respondió el joven.
-Darien que despistada soy, ellas son mis amigas Amy, Rei y Mina.- dijo Serena presentándolas a cada una.
-Mucho gusto chicas.- dedicándoles una de sus sonrisas que cautivaban a todas, incluyendo a Serena.
-El gusto es nuestro.- haciendo una reverencia las chicas.
-Oigan chicas… ¿Les gustaría ir al parque a tomar un helado?- preguntó Darien.-Vamos, no sean tímidas, yo invito.
-Claro.- contestó Serena.-Al menos yo si quiero y uno bien grande.
-¡Serena! ¡No seas aprovechada!-la regañó Rei.
-¡No me molestes Rei!- a la defensiva la rubia.
-Chicas no peleen, claro que te compraré el helado que quieras Serena-tratando de calmar la situación el pelinegro.- ¿Y qué dicen chicas?
-Está bien vamos.- contestaron las chicas.
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Como Serena y Darien eran tan buenos amigos, ella decidió irse al lado de él, mientras que las chicas se sentaron atrás.
-¿Oye Serena por qué estas tan feliz hoy?-preguntó el pelinegro mientras conducía.
-Lo que pasa Darien es que tuvimos un examen de música y obtuve un 10.
-Vaya Serena… ¿Y a ustedes chicas como les fue?
-Bueno yo también obtuve un 10.-timidamente contestó Amy.
-Yo obtuve un 9.- comentó Rei.-Es que me equivoque al final.
-Y nosotras obtuvimos un 8.-coreaban su calificación Lita y Mina, ya que no les gustaba tocar el piano, pero le ponían empeño.
-Ya llegamos muchachas.- dijo el pelinegro.
Se bajaron del auto, se sentaron en una banca y compraron los helados.
-Nada mejor que un helado después de estar todo el día en la cárcel.- estirando sus brazos Mina, mientras que Amy meneaba la cabeza al ver que Mina se estiraba como se estuviese en su cama.
Todos comenzaron a reír por el comentario de Mina. Las chicas vieron la hora y decidieron irse, excepto Serena.
-Gracias por todo Darien.- agradecieron las chicas.
-De nada muchachas, fue un placer.
-Serena, podrías decirle a Andrew que me llame para saber de él.- pidió Lita.
-No te preocupes cuñada, yo le digo.-sonrió.- Adiós chicas.
-Adiós, nos vemos mañana.
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Darien y Serena se quedaron conversando de cosas triviales pero la plática fue amena hasta que él le dijo que era hora de ir a casa.
-Bien Serena te llevaré a casa que ya es tarde y mañana tienes escuela.
-Está bien Darien.
Darien condujo hasta la casa de la rubia. Una vez allá, el pelinegro le abrió la puerta a Serena como todo un caballero para que ella bajara del auto
-Gracias por traerme Darien.-se despidió Serena. - Y gracias por el helado
-De nada pequeña, nos vemos pronto.
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Serena abrió el portón de su casa, introdujo la llave en la cerradura e ingresó a casa.
-Ya llegué.-anunciaba su llegada la rubia.
-Hola hermanita… ¿Cómo te fue?-preguntò su hermano.
-De maravilla .Obtuve un 10.- respondió Serena.- Y a ti ¿Cómo te fue?
-Muy bien. Mi maqueta estuvo excelente.
-¡Genial!...Por cierto Lita me pidió que la llamaras Andrew.
-Gracias Serena.-respondió el rubio.
-Hija, que bueno que llegaste.- apareció Ikuko en la sala.- Estoy haciendo una cena especial para mis queridos niños.
-Gracias mamá, iré a darme un baño y a cambiarme de ropa.
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Serena corrió escaleras arriba hasta llegar a su habitación, eligió su ropa rápidamente y entró a darse un baño. Al salir del baño se secó, hidrató su piel con su crema humectante olor fresa y luego se vistió. Se colocó un hermoso vestido de finos tirantes en un hermoso color blanco marfil con sandalias de tacón no muy alto con tirantes alrededor del tobillo en color plateado. Llevaba el cabello suelto con algunos rizos y tomado con una cinta en tono al vestido. Andrew no se quedaba atrás, vestía una camisa azul oscuro de manga ¾, un pantalón en color negro, perfectamente combinables con sus zapatillas. La cena comenzó y todos comentaban las buenas calificaciones de los chicos hasta que Serena decidió tocar una de sus melodías preferidas en el piano, era "La sonata Claro de Luna" de Beethoven. Siempre la tocaba cuando estaba feliz o por algo de mucha importancia. Todos la felicitaron hasta que sus padres hablaron demás.
-Serena que lindo tocaste, además te ves tan bella vestida así que cualquier muchacho querría ser tu novio.- emocionada Ikuko.
-Tiene razón tu madre Serena, cualquier muchacho te querría como novia, pero aún no, es muy pronto para que tengas uno.-llorando desconsoladamente Kenji, al saber que algún muchacho se llevaría a su pequeñita.
-Papá…-resignada la rubia ante la sobreprotección de su progenitor.
-Si…como no.- soltó enojado Andrew.
-¿Qué te pasa?... ¿Por qué te enojas Andrew?... Si sabes que papá está bromeando.- preguntó Serena.
-Mira Serena, yo no tengo problema que tengas novio pero debe ser de tu edad o máximo 3 años mayor que tú.
-¡¿Qué?!- sorprendida y enojada la rubia.- Tú no eres nadie para poner "requisitos" con respecto a la edad de mi novio.
- Soy tu hermano… ¿Lo recuerdas?-irónico el rubio.
- No se me olvida.- respondió sarcástica Serena.- ¿Y por qué tiene que ser así? Además los únicos que tienen derecho a decidir con respecto a eso somos yo y mamá y papá.
-Mira Serena, yo soy hombre y conozco a los chicos de mi edad y lo único que hacen es burlarse de las niñas como tú.
-Entonces… ¿Por eso andas con Lita? ¿Verdad?-alterada Serena.
-No mezcles las cosas, además eres lo que más quiero en este mundo y no quiero que ningún imbécil te haga daño.
-Entonces… ¿Por qué tú si puedes salir con una persona con la que tienen una gran diferencia de edad? Eso no es justo.- cuestionó la rubia con un poco de nostalgia.
-Porque yo si soy sincero y porque entiende yo jamás haría sufrir a Lita.
-Pues sabes algo… ¡yo estoy enamorada de alguien que tiene 10 años más que yo y lucharé por su amor!-mintió.- ¿Entendiste?
La rubia se fue muy molesta de la sala y subió corriendo las escaleras, entró a su habitación dando un portazo al cerrar y se tiró sobre su cama a llorar.
Todos quedaron perplejos ante la situación, por lo que Andrew averiguaría quien era ese idiota, pidiéndole ayuda a Darien, quien en un futuro no muy lejano sería su peor enemigo.
