N/A: ni ninguno de los fantabulosos personajes de Naruto me pertenecen, todos ellos son de Masashi Kishimoto (ojala se pudiera intercambiar cuerpo con él xD), espero que un día me regale a Gaara y a Hinata y a Naruto y … a todos jejejeje xD

Pareja: GaaHina

N/A: La historia que leerán a continuación, se me ocurrió de la nada, en uno de esos momentos de inspiración y meditación, suelen pasarme a menudo, pero eso si es bueno según yo.

Summary: Cuando un amor es verdadero, suele aflorar en lo más adverso, cuando dos almas heridas se encuentran y se sanan la una a la otra, eso vale más que cualquier cosa, pero… cuando estás en prisión y el abuso de poder es un factor presente en tu verdugo, todo se vuelve complejo. Violencia, asesinatos, violación, traumas, abuso de poder, muerte, son parte del ambiente.

Este fic contiene: Ooc, Lime, Lemon, POV

En este capítulo: Hinata's POV (Ooc)

::::: Prisión: El ying-yang del amor :::::

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Capítulo II - *¨Hyuuga Hinata¨*

Fue un día lluvioso cuando llegué hasta aquella celda, mi nombre es Hyuuga Hinata, aunque normalmente me conocen como… Ángel negro. ¿Cómo comenzar mi historia?… Mi maldita historia. Cuando cumplí doce años asesiné a mi padre y a mi primo, ¿por qué? Los odiaba a ambos, debido a que siempre me humillaron y utilizaron a su antojo… me destrozaron, pero no aguanté su egoísmo y superioridad, los maté a sangre fría, sin importarme lo que mi "familia" pensara, ellos no sabían nada… nadie nunca supo la verdadera razón que me llevó a tomar tal decisión, y… ¿para qué decirles?, ¿para que me tuvieran lástima?, ¿para que me miraran como a una debilucha?, ¿para que dijeran Pobre Hinata como siempre lo habían hecho?.

Cuando la policía comenzó el interrogatorio tenían la duda de que una chica tan inocente y angelical como yo, pudiese tomar un cuchillo y clavárselo en el corazón a su primo e incluso a su padre. Confesé fríamente que yo lo había hecho, que yo fui la causante de sus muertes y que no me arrepentía de eso. La reacción de ellos fue patética, sus ojos se abrieron en sorpresa. Jamás diría la verdad, no lo haría… ¿para qué? Si aunque la digas o no, las personas te tachan de asesina, loca, enferma, demonio, etc. Nadie... NADIE comprende el sufrimiento que hay detrás, ese dolor que está atado a ti, el que te aprisiona día con día, que invade tu mente apenas cierras los ojos, que te mata lenta, dolorosa y tortuosamente.

Mi "familia" me dio la espalda, el servicio de menores llegó a la decisión de trasladarme a un reformatorio de Konoha, en aquel lugar aprendí a ser mucho más fría, cuando alguna de las que se encontraba allí quería problemas conmigo, yo me defendía… sabía artes marciales. Algunas de mis compañeras eran llevadas al hospital debido a mis continuos "ataques de ira"… Dolor. Estuve bastante tiempo en aquel reformatorio, pero prácticamente me acostumbre al encierro y a llorar por las noches, no dormía o más bien no podía, ¿por qué? A causa de mis repetidas pesadillas. Pronto me echaron del reformatorio y terminé en esta cárcel.

Me di cuenta que Shukaku -así le llamaban a veces- era como el cuento que solía leer de pequeña, ese del león que llevaba una astilla en la pata y que se volvía dócil con aquel que lograba quitársela, ese era mi objetivo, Kiba me había llevado hasta la celda de Sabaku no Gaara, para que yo me convirtiera en su amiga y le sacara la información que éste necesitaba para poder condenarlo a la pena de muerte y matarlo lo antes posible… como si eso me importara. A cambio de eso mi condena sería rebajada de veinte años a diez, pero este Kiba dijo que si tenía suerte me dejaría libre, una buena negociación, además de paso le haría un favor a ese Gaara.

Su cabello rojo como el fuego, su piel blanca como la nieve, sus ojeras marcadas aparentemente por la falta de sueño y sus ojos aguamarina… tristes. No llamó mi atención, pero el detalle de sus ojos, lo que mostraban me causaba curiosidad, pero no dejaría que ese simple detalle arruinara mis planes, él solo era un pobre diablo que mató por placer… y mírenlo aquí. De pronto noté como su ojos me recorrían de arriba hacia abajo… como odiaba eso.

- ¿Qué me vez? – lo interrogue irritada, una vez que el guardia que me traía se había retirado cerrando la puerta de la celda.

- Nada – respondió con voz fría y cortante mientras daba vuelta el rostro evitándome.

- Eso parecía – mencioné irónicamente por lo bajo.

- No tengo más que decirte – me miró con la rabia dominando sus palabras y sus ojos antes tristes.

No dije nada más, lo último que quería era desperdiciar la oportunidad de tener mi libertad, me senté en la cama y observé a mi alrededor; las blancas paredes, los barrotes en la ventana que otorgaban una tenue luz debido a la lluvia que había fuera.

*¨ Continuará¨*…

N/A: Ok aquí les dejo el segundo capítulo la vida de Hinata, al igual que Gaara hay cosas que más adelante se sabrán, así que para que estén atentos. Actualizaré lo más pronto posible (estoy en eso).

Algo que se me paso aclarar es que en este fic Gaara tiene 20 años y Hinata 19años (solo para aclarar) y las paredes son blancas porque es una "celda aislada" algo así para los agresivos.

Muchisimas gracias a los reviews de:

Gaahina eterniti

Love Sephiroth

Chetza

SLeePWithMeeE

Layill

Y a todos los lectores, se les agradece de todo corazón que lean este fic. n.n

Hasta un próximo capítulo de:

::::: Prisión: El ying-yang del amor :::::

Adiosito n.n