Disclaimer: Esta historia es una traducción de The Only Exception escrita por faeriemaiden96. Yo simplemente lo hago por diversión.

Faeriemaiden96: Gracias por aclarar lo de changeling. A veces es difícil encontrar la traducción de palabras ^^.

Zara: Respeto tu opinión aunque no la comparta. Me gusta la historia y la traduzco.

Capítulo 2: Compartimiento de la seducción.

"So stay away from me,

You're better off to stay as far from loving me"

Nadia Ali: "Fantasy"

El tren de Hogwarts sopló y resopló mientras se alejaba de la estación. Lily, siempre la estudiosa, ya tenía puesta su túnica y su insignia brillaba. Mientras Dorcas, Lily, Charlotte y yo íbamos hacia nuestro compartimiento, podía sentir ojos en mí. Todos los chicos me miraban mientras pasaba. ¿De verdad me he vuelto tan hermosa?, pensé, No puede ser. Pero seguían mirándome. Cuando algunos de los chicos empezaron a silbar y chillar, crucé mis brazos sobre mi pecho y empecé a andar más deprisa.

Dorcas notó mi malestar.

-Ces, ¿estás bien ahí atrás? Pareces demasiado malditamente callada.

Rodé mis ojos.

-¿Honestamente, Dorcas? ¿Estarías tú bien si un puñado de empalmados zombies te estuvieran comiendo con los ojos?

Dorcas se giró hacia todos los chicos, chillando:

-Haced una foto, dura más, gilipollas.

Lily la agarró y la arrastró hacia delante.

-¿Puedes hablar más fuerte? ¡Podrían haber adultos escuchando!

-Oh, Lily, ya lo sé, pero también haría cualquier cosa por mi hermosa amiga.-Dorcas me cogió en una llave y yo le di en el estómago para liberarme. Las dos nos reímos en dolor.

Finalmente, llegamos a un compartimiento y en unísono, nos dejamos caer en los asientos: yo estaba frente a Lily y ambas estábamos frente a la ventana y Charlotte y Dorcas se sentaron una enfrente de la otra.

-¡Oh, Merlín! ¿Os lo he dicho chicas? –Charlotte dijo entusiasmada, sus largos, castaños rizos rebotando y sus grandes, oscuros ojos brillando.

-¿Decirnos qué? –preguntó Dorcas poniendo sus pies encima del regazo de Char,-Dame un masaje en los pies, esclava.- Dorcas se quitó las sandalias y reveló sus suaves y bronceados pies.

Charlotte ignoró los pies de Dorcas y buscó dentro de su nueva bolsa Louis Vuitton.

-¡Tengo el nuevo álbum de Queen!- exclamó agarrando el disco alto en el aire.

-¡De ninguna manera! –chillé arrebatándoselo.

-¡Sí!-ella dijo-¡Ya lo he escuchado de una vez más de treinta veces! ¡Y una vez que lleguemos a nuestros dormitorios en Hogwarts, os voy a obligar a escucharlo aunque os tenga que atar a todas a la cama porque es completamente increíble!

-¡Algo del carrito!- escuchamos a la señora del carrito chillar, esa era mi señal. Me levanté con el dinero en una mano y caminé hacía el carrito. –Cuatro ranas de chocolate, dos empanadas de calabaza, un paquete de varitas de regaliz y Moscas de café con leche por favor. -Dije alegremente.

-Te lo compraré, siempre y cuando nos dejes sentarnos en tu compartimiento- escuché a una voz diciendo detrás de mí. Me giré y ahí estaban.

Los merodeadores.

Ahí estaba James, atractivo, con oscuro y despeinado pelo que lo hacía ver como si se acabara de bajar de la escoba; Remus, que a pesar de verse pálido, enfermo y desaliñado, era muy listo y bastante dulce; Peter, un chico regordete que por cualquier razón me recordaba a una rata; y finalmente Sirius.

A parte de James, Sirius Orion Black era una de los mayores rompecorazones de la escuela. Su revuelto pelo negro caía hasta sus hombros y sus ojos grises reflejaban su personalidad: travieso y chulo. Era una casi una cabeza más alto que yo y era delgado pero musculoso al mismo tiempo. El tiempo parecía pasar lentamente mientras su brazo me pasaba y intentaba pagar mis cosas. Pero antes de que pudiera darle el dinero a la señora, prácticamente le metí el dinero en su mano y corrí de vuelta a mi compartimiento con las chucherías, chillándole:

-¡Quédese con el cambio!

Abrí la puerta de nuestro compartimiento y la cerré de golpe detrás de mí. Estaba jadeante y mi corazón bombardeaba. Me tiré en los asientos y le di a todas sus dulces.

-Asi que, ¿quién estaba intentando apretar ese descarado y pequeño culo ahora?-preguntó Dorcas, mordiendo una varita de regaliz.

-Ei, acabo de salvar todos vuestro descarados y pequeños culos, especialmente el tuyo, Lily- repliqué, todavía jadeando.

Lily bajó Historia de Hogwarts.

-Explícate amablemente.- Dijo calmadamente. Y les expliqué sobre Sirius tratando de pagar y de los Merodeadores tratando de sentarse con nosotros.

-Ces, te quiero – dijo Lily, aliviada- No creo que pueda aguantar un segundo más de James.

-Creo que deberíamos haberles dejado entrar.- dijo Charlotte haciendo un mohín.-Podríamos haberlos seducido.

-¡Erg, tu puta! –Me reí

-Oh sí, Ces- ella discutió jugando, haciendo su voz más profunda. –Tú puedes tener a Sirius, Lily puede tener a James y Dorcas y yo nos ocuparemos de Lupin.

-¿Y qué pasa con Peter?- intervino Lily, chupando la pierna de la rana de chocolate.

La gata de Charlotte, Flynn, estaba dormitando debajo de su asiento.

-Peter puede tener a Flynn.

Todas nos echamos a reír, (sí, debo admitir, ser una perra maliciosa puede ser divertido a veces). La sonrisa desapareció rápido de la cara de Lily, cuando miro hacia fuera para ver quien venía por el pasillo del tren.

-¡Mierda!-chilló, -¡Están viniendo!- Los Merodeadores se pararon en frente de nuestro compartimiento. Sirius puso una patética cara de cordero degollado,* y el resto de ellos nos suplicaban para que les dejáramos entrar.

No podía aguantarlo más, me levanté, caminé despacio y estreché mis ojos, y paré en la puerta.

-Hay un compartimiento vacío en frente de este- dije mirando fijamente en sus ojos. Todas sus mandíbulas cayeron. Me acerqué más al cristal hasta que mis pechos se presionaban contra él.

-Shoo-dije articulando con la boca, sacudiendo mi mano. Inmediatamente se apilaron en el compartimiento de enfrente. Cuando me volví a sentar, vi que todas mis amigas tenían grandes sonrisas en sus caras. Empezaron a aplaudir.

Nunca en sus vidas me habían visto o decir algo como eso. Siempre había sido la pequeña y dulce Cecelia Overhorne, no muy agraciada, tímida chica que ni siquiera tenía el valor de preguntar la dirección hacia los lavabos durante primer año. No tenía ni idea de dónde había venido esa oleada de valor, pero se sentía genial. Los Merodeadores estaban mirándonos, conmocionados desde enfrente del pasillo.

-Ces, parece que este puede ser tu año especial después de todo- dijo alegremente Charlotte.

*En inglés puppy dog face pero nosotros usamos otra expresión.

Si encontráis algún fallo no dudéis en decírmelo^^ Intentaré tener el próximo capítulo el fin de semana.