Chapter 2
Pov Renesmee
Baje las escaleras de la mansión para ir al comedor y una vez que me senté la cocinera enseguida me coloco mi desayuno en la mesa.
-¿Sabes dónde están mis padres? ¿Acaso no van a desayunar conmigo?-pregunte.
-Ellos tuvieron que salir temprano al parecer el hospital los necesitaban urgentemente.-Respondió un tanto acongojada por mi situación.
-Como siempre.-Mamure resignada.
Sin más me dispuse a comer mi desayuno, después de todo ya estaba acostumbrada. Una vez que termine llame a Sam el chofer para que me llevara a la escuela.
-Lo lamento señorita-Me respondió chica de la limpieza.- Él no va a poder venir, el acabo de llamar y al parecer su esposa Emilie empezó tener las contracciones, y la llevo al hospital.
-¿Enserio?… ¡Sam ya se va a ser padre!, ¡eso es genial!, pero no resuelve el asunto de que no tengo como irme a la escuela, creo que me tendré que ir caminado.
-¡NO!-Dijo exaltada.- Sus padres nos matarían.
-Si pero yo tengo que ir a la escuela, y si no voy de igual manera se molestaran, conmigo y ustedes por no haberlo previsto antes, no se les olvide ustedes están a mi cargo. Además no tenemos por qué decirles, piénsalo yo no les digo y ustedes tampoco.
Si lo sabía, era una chantajista pero eran muy pocas las oportunidades que tenía como estas y estaba dispuesta a provecharla siquiera para tomar un poco de aire hacia la escuela. Además sabía que le tenían un poco de miedo a mis padres con lo que a mí respecta, y avían tenido un pequeño error, mis padres se preocupaban mucho por mis estudios, y perder un día de clase no era una opción y ellos lo sabían.
-Bueno, entonces que dices, toda vía estoy a tiempo de llegar caminado.
Dudo un poco y dijo.
-Está bien pero prometa que se cuidara joven Renesmee.
-Si ya lo sé, y no te preocupes se cuidarme.- Grite mientras tomaba mis cosas y salía por la puerta.
Empecé a caminar por una gran avenida de mí vecindario, di vuelta en una esquina y me fui por una calle la cual estaba sola, ya que yo no quería ir por una calle con demasiada gente, quería estar a solas disfrutado de mi momento de libertad, además no por eso era menos hermosa ya que tenía muchos árboles y césped casi podría pasar un pequeño bosque, posiblemente era por eso no había gente aquí ya que a la mayoría no le gustaba la naturaleza y prefería la urbanización toda la gente que ahí viva tenia gran prestigio y dinero, por lo cual todas la calles estaban en buen estado y muy limpias.
Todo era muy diferente desde esta perspectiva, el viento rozando mi rostro y haciendo que mí cabello se moviera libremente.
De pronto una fuerte mano se tornó en mi cintura y una voz ronca me saco de mi mundo haciéndome estremecer y asustarme a la vez.
-No te asustes preciosa, sígueme la corriente y todo saldrá bien.-dijo.
Moví mi rostro hacia un lado para ver al hombre más guapo que probablemente tendría oportunidad de conocer su piel era rojiza, su cabello castaño casi negro, sus facciones eran perfectas, sumamente masculinas, tendría acaso 18 años casi mi misma edad, lleva puesta una camisa gris del mismo color que sus converse, unos jeans negros y una chamarra de piel dando le un aspecto de criminal lo más raro es que no me importo eso en lo más mínimo ya que me perdí en sus profundos ojos negros… eran tan hipnotizadores.
De pronto se empezaron a escuchar unas sirenas a lo lejos y fue hasta ese preciso momento que me di cuenta que parecía que el chico había corrido demasiado, rápidamente metió su chamarra en mi mochila dejando al descubierto sus perfectos brazos. Y volvió a pasarme su brazo por mi cintura. Y dijo:
-Continúa caminado, como si nada pasara.
Yo estaba congelada, no sabía que pasaba o debía hacer, él me hizo caminar y yo no dije nada ya que me daba un poco de miedo desafiarlo, por su aspecto podría ser peligroso, así que hice lo que él dijo, y bueno porque por alguna razón no quería que terminase ese momento.
De pronto una patrulla se detuvo a nuestro lado:
-Hey ustedes deténganse ahora mismo.-Dijeron los oficiales que iban a bordo.
-¿Que pasa oficial? ¿No ve que llevo a mi novia a la escuela y si nos detenemos llegaremos tarde?
-Lo que ocurre es que ha habido destrucción en propiedad ajena, y el sospechoso concuerda mucho con tus características.
Entonces entendí lo que paso, él lo avía hecho y avía guardado su chamarra de piel en mi mochila, para disimular un poco su aspecto.
-Pero… yo vengo tranquilamente con mi novia oficial.- Respondió en tono petulante como si fuera lo más obvio del mundo.
-¿Eso es cierto Renesmee, viene contigo?
El criminal me miro sorprendido del que el oficial supiera mi nombre. Y claro que lo conocía ya que mi abuelo era jefe de la policía y todos ahí me conocían por si algún día necesitaba su ayuda como… ahora. Sin embargo por alguna rara razón tuve el instinto de protegerlo a él. Sip lo sabía, era jodidamente estúpido, pero eso es parte de ser adolecente ¿No?
-Él viene conmigo, es mi novio.-Tartamudee algo tímida.
-Guau, no sabía que tus padres te dejaban tener novio y menos a alguien como este sujeto.- dijo mirándolo.
Entonces me di cuenta de lo que había dicho y trate de enmendar para que mis padres no se enteraran y me terminaran encerrando de por vida.
-Si pero no se los menciones, a ellos no les gusta que se los recuerden, ya sabes cómo son de sobreprotectores y celosos, son nuevos en el mundo de los novios.
El chico soltó una risa como burlándose de que no me dejaran tener novio. ¿Acaso era estúpido? ¡Lo estaba ayudando y era así como me lo pagaba! ¿Burlándose de mí? Bueno no es como si tuviera la culpa de todo, en realidad quien no se reiría de mi patética situación. Pero no tenía que ser tan descarado. Así que le di un codazo en las costillas. Y él dijo.
-Lo siento amor, pero es que me sigue sorprendiendo que sea el primero.
El oficial me miro dudosamente y me volvió a repetir.
-¿Segura de que él es tu novio?
-Claro, tú piensas que de no ser así, haría esto.-Dijo mi supuesto novio y sin previo aviso me beso.
…ME BESO…
O por dios me estaba besando.
Mi primer beso.
Nuca pensé que sería con un perfecto desconocido, posiblemente criminal, aunque muy guapo o mucho menos en estas circunstancias, con un oficial viéndonos.
Aunque sinceramente besaba muy bien y sin darme cuenta me deje llevar y rodee su cuello con mis manos. Si la magia del primer beso. Mi primer beso, nuestro primer beso….
