Otra vez aquí. Como dije, no sería muy largo. Ya pronto subiré el que sigue.
Si Rapunzel pensaba que sus vacaciones no podían empeorar, debió pensarlo dos veces cuando Mavis la sacó a rastras de su casa.
Mientras la chica de estilo gótico no dejaba de contar maravillas sobre el festival de la ciudad, Rapunzel no dejaba de sentir que en cualquier momento su tía Gothel aparecería tras ella como un fantasma listo para llevarse su alma de regreso a donde pertenece. Ya sea por lo que fuere, Mavis no soportaba ver a su amiga tan enclaustrada en casa con una supervisión militar por parte de la mujer mayor con rizos oscuros; ella también vivía con el mismo método de vigilancia por parte de su padre, pero a diferencia de la rubia, ella se atrevía a escapar cuando lo necesitaba. Mavis siempre se salía con la suya…Punzie nunca se salía con la suya en nada.
Era el primer verano que pasaba lejos de sus padres, sorprendentemente terminó en una gran ciudad para que su tía la supervisara mientras ella trabajaba y sus padres atendían horas extra de reuniones. Cabe añadir que la muchachita pronto estudiaría en una de las escuelas de la ciudad, y era por eso que sus padres habían elegido el trabajo antes que a ella. ¿Cómo se dejó convencer por una chica que conoció hace apenas dos semanas y ahora le decía ser su mejor amiga? …sigue siendo un misterio. Ahora ella estaba en medio de la plaza junto a la muchacha de pelo negro y corto, con el teléfono en mano, sus sandalias con moños rojo y su vestido lila suave con cinturón dorado con hebilla de un sol, sin mencionar que su conciencia se le estrujaba y el corazón luchaba por salir de su garganta con cada minuto que pasaba.
-¡Vamos Punz! Deja de sufrir y diviértete.-le decía Mavis con su característico entusiasmo.-¿Tienes hambre? Podemos comer algo en la casa de té de la señora Fa.
-No es por nada Mavis pero me gustaría volver a casa cuanto antes.-a Punzie le estaba temblando la mano donde traía el teléfono. Realmente no quería estar allí. Mavis la sujetó de los hombros y ambas se quedaron en una esquina frente a la casa de té.
-Punz, trata de calmarte, dices que tu tía nunca está en casa, y cuando regresa ya es casi media noche.-Nuestros pases duran hasta una hora después de la media noche, pero si deseas irte dos horas antes me daré por bien servida.
-No quiero hacer enojar a mi tía, por favor, ella podría volver por algo a la casa.-la voz ya empezaba a temblarle a la rubia, le temía a Gothel por algo y Mavis quería que no fuera así.
-Ella no irá, te lo prometo.-intentaba calmarla, pero Punz se estaba hiperventilando, la rumana pensaba que a su amiga le iba a dar un ataque.-Mírame, yo sería incapaz de mentirte. Le pedí a mi amigo Johnny que nos mantuviera informadas si tu tía regresaba antes que tú. No va a pasarte nada, lo prometo.-le decía manteniendo una sonrisa amable y segura de sí. Era lo mejor que podía hacer.
Luego de un par de minutos. Rapunzel consiguió evitar un ataque de histeria, le asintió a su amiga y ambas entraron a la casa de té. Las dos se sentaron en una ventana, fue cuando otra amiga de Mavis las atendió.
-¿Quieres lo de siempre, Mavis?
-Gracias Mulán, dos lates y pasteles de manzana.
El local de la señora Fa se llenaba en los días de invierno, pero con el tan buen posicionado festival en frente, su casa de té era el único lugar tranquilo y con aire acondicionado de toda la calle. Las muchachas se quedaron lo suficiente para llenar un poco el hambre, Punz se calmó y decidió que se divertiría, no para darle gusto a su nueva amiga gótica, sino para soltarse un poco del hábito de temerle a su tía.
La primera parada serían los juegos mecánicos, luego un poco de comida chatarra, después más juegos mecánicos y al final ir a ver los juegos de hockey de la pista de hielo, sería una pena que Punz no viera los fuegos artificiales.
-Una duda, ¿cómo conseguiste pases para el festival?-inquirió la rubia terminando su última rebanada de pastel de manzana.
-Oh, se los dieron a mi papá pero él estaba muy ocupado como para venir conmigo. Así que vino y me dijo "Ve, sal con alguna amiga y diviértete, blah blah blah."-finalizó burlándose del acento rumano de su papá, Rapunzel terminó por reírse de la imitación.
Las muchachas terminaron riendo casi a carcajadas atrayendo la atención del local, ambas callaron súbitamente y luego echaron risitas, pero eso no evitó que los clientes las vieran como un par de chicas algo extrañas. Al terminar de comer las dos salieron del lugar, aún riendo e imitando el raro acento rumano del papá de Mavis.
Es todo por el momento. En el siguiente quizá sea corto pero será un vistazo.
No olviden dejar Reviews, los veré pronto.
