Disclaimer: Todos los personajes de Shingeki no Kyojin que aparecen en esta historia pertenecen a Hajime Isayama.
Advertencia: Esta historia contiene yaoi, si no te gusta no la leas.
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- ¡Regresé! – Gritó Hanji al entrar ruidosamente al castillo donde habitaba el escuadrón de operaciones especiales. Pero, para su sorpresa, nadie salió a recibirla.
- Son las 8 de la mañana, no creo que sigan dormidos… Pero entonces ¿dónde están esos dos? Se revolvió el cabello y se dispuso a buscarlos en el interior, esbozó una sonrisa al recordar una idea que había rondado su mente: ¡Un romance entre Rivaille y Eren! Sonrió de oreja a oreja al pensarlo y rió de manera lujuriosa mientras se encaminaba al sótano ocupado por Eren. Al estar cerca decidió caminar con precaución, no quería interrumpir algo privado… Pero nada. No estaban ahí. – ¡En el cuarto de Rivaille! Ahí deben estar – Pensó y se dirigió hacia allá. Cuando llegó a la puerta, pegó una oreja a ella para comprobar si había ruidos dentro… Y de nuevo, nada.
- ¡¿Dónde carajos se metieron?! – Gritó intrigada. Regresó a la entrada y se quedó meditando en ir a buscarlos o esperar a que regresaran – …Ojalá no tarden mucho… - Dijo resignada mientras se sentaba en una silla cercana.
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- Levi… ¿a dónde vamos? – Preguntó Eren por cuarta vez desde que salieron del castillo, pues al despertar sólo recibió la orden de preparar su caballo y salir en 20 minutos. Hizo un puchero al quedarse sin recibir respuesta, otra vez, y se quedó viendo la tranquila corriente del río cercano.
- Cállate, no me dejas pensar – Fue la única respuesta que Levi otorgó. No necesitaba ni podía decir más, aunque se mostrara seguro y confiado, la verdad no recordaba la ubicación exacta del lugar que buscaba, obviamente no lo iba a aceptar ante el que lo seguía.
Continuaron cabalgando por cerca de 30 minutos más, Eren estaba completamente aburrido y tenía sueño, ambos sabían que Hanji regresaría y no podía quitarse la idea de que el "paseo" sólo era un pretexto de su superior para no hablar con ella. Suspiró profundo… En esa situación preferiría platicar un poco con "la loca" como Levi insistía en llamarla.
- Ya llegamos – Dijo el Cabo sacando a Eren de sus cavilaciones. Se bajó del caballo y se paró a la sombra de un gran árbol – Amarra tu caballo por ahí y ven rápido –.
Eren hizo caso enseguida a la orden recibida, acomodó su caballo y se quedó admirando el árbol que les daba sombra, no había visto uno tan hermoso desde que salió de su natal Shiganshina.
- ¡Eren! ¿Qué demonios haces? ¡Te dije que vinieras enseguida! – Gritó Levi con un obvio gesto de molestia al ver que el joven se quedó embobado a lado del caballo.
- Ah sí, ¡ya voy! – Respondió Eren y corrió hacia Levi, pudo observar que éste sacaba de entre sus pertenencias una pequeña pala y se disponía a escarbar a lado de una de las raíces de aquel árbol. - ¿Qué, qué buscas? – Le preguntó intrigado.
- Ve al río y saca unos peces, serán nuestra comida de hoy – Respondió Levi sin siquiera mirar a su compañero. Sin embargo, al notar que Eren no se movía de su lugar, giró los ojos molesto y le lanzó una de sus características miradas asesinas - ¡Ve! ¡Es una orden! – Cuando lo vio alejarse pensó: - Es sólo un niño… Carajo…-.
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Pasó cerca de una hora. Eren tuvo que alejarse un poco de donde estaba Levi para poder pescar algo; por fin pudo regresar sintiéndose orgulloso de los cuatro peces que logró atrapar. Iba sonriendo al imaginar lo sorprendido que estaría Levi cuando llegara. Pero el sorprendido fue él, a su regreso, Levi estaba de pie a la orilla del río, parecía observar el paisaje que se extendía más allá de ellos, los rayos del sol le daban directamente a la cara y el viento movía ligeramente el cabello de su frente y la capa que caía desde sus hombros. Una palabra se extendió por la mente de Eren que miraba extasiado la escena: - Hermoso… – Se quedó unos segundos observando al hombre más fuerte de la humanidad hasta que se percató de lo que estaba pensando.
- ¡¿Hermoso?! – Repitió con extrañeza y como si quisiera borrar esa palabra de su cabeza. – Cierto, Levi no es feo… Pero ¿cómo pude pensar eso? – Continuó caminado hacia el Cabo, tratando de controlar el rubor de sus mejillas.
- ¡Vaya! Por fin regresas – Dijo Levi con un gesto de impaciencia – Creí que te había comido una tortuga –.
- N–No, para nada – Contestó Eren aún un poco sonrojado – Tuve que alejarme para encontrar peces grandes – Le extendió los peces al Cabo para que los pudiera ver bien.
- Bueno, nos servirán de algo, cuando regresemos al castillo los cocinaremos –.
- ¿Entonces no vamos a tardar mucho aquí? – Preguntó Eren sin poder creer que sólo hubieran ido hasta ahí por unos cuantos peces.
Levi se quedó pensativo y le extendió un pequeño libro a Eren.
- Toma – Le dijo sin voltear a mirarlo – Me lo regalaron cuando era pequeño, supongo que te gustará… - Esto último lo dijo con un tono casi inaudible – Te gustan los libros y no tenía caso que lo dejara enterrado ahí, será mejor que lo aproveches –.
Eren tomó el regalo con un temblor en las manos y los ojos llorosos. Revisó rápidamente la portada y leyó el título: "Poemas", no sabía mucho de ellos pero su madre alguna vez le había dicho unos cuantos. Dejándose llevar por la emoción, se abalanzó sobre el Cabo y lo abrazó fuertemente. Se dio cuenta de lo que hizo hasta que vio los ojos de Levi extrañamente cerca de los suyos. Ambos se quedaron petrificados y ninguno atinó a moverse. Cuando por fin, Eren reaccionó e intentó alejarse, sintió una mano que lo tomaba por la cintura y lo aproximaba todavía más al cuerpo del Cabo. Cinco centímetros, ¡cinco centímetros lo separaban de la cara de Levi! No tuvo tiempo de hacer algo, pues otra mano lo jaló del cabello y lo acercó a los labios del otro.
- ¡Ngh…! – Intentó hablar, pero a cada movimiento que hacía el beso se intensificaba más. No pudo hacer más que dejarse llevar.
Levi lo soltó hasta que ninguno pudo respirar.
- Pe–Pero Levi… ¿Qué fue eso? – Preguntó Eren en cuanto pudo respirar de nuevo.
- Obviamente un beso, no te voy a creer que no lo sepas – Respondió Levi intentando restarle importancia a lo que acababa de pasar.
- Sé que fue un beso, pero ¿por qué?- Preguntó Eren sintiendo que la cara la ardía de vergüenza.
- Porque quise… Además tú fuiste quien se me acercó – Dijo Levi mirando fijamente a Eren – Ya suficiente he hecho con aguántame las ganas de… - Y se calló de repente, abrió los ojos dando la impresión de haber hablado de más.
- ¿Las ganas de qué? – Cuestionó Eren volviendo a acercarse a Levi al verlo tan sorprendido – Dime, quiero saber lo que piensas – Por primera vez Eren parecía intimidante, sus ojos verdes brillaban más que nunca y se clavaron en el Cabo.
- Cállate, no es momento para eso… niño – Dijo Levi recobrando su acostumbrada expresión indiferente y dándole la espalda a Eren.
- ¿Niño? ¿Me dijiste niño? – Preguntó Eren irritado, odiaba que lo hicieran menos por su edad y odiaba todavía más que lo hiciera Levi.
- Sí, eso dije, ¿algún problema, niño? – Dijo sin darle la cara a Eren.
- ¡No soy un niño! – Gritó indignado – ¡Por lo menos puedo reconocer que lo que tienes en los pantalones es una erección!-.
Levi abrió los ojos como jamás creyó poder hacerlo, pensó que el otro no se había dado cuenta… ¡Mierda! ¿Y ahora cómo iba a justificar que se le parara por besar a un niño? Volteó hacia Eren, y dándole la razón le mostró una evidente erección asomándose en su pantalón.
La cara de Eren se tornó completamente roja. No se había equivocado con lo que vio, pero ¿ahora que iba a hacer?
- Está bien, Eren adulto, aquí está mi erección, ¿qué vas a hacer al respecto? – Cuestionó con una mirada retadora, no tenía idea de lo que iba a hacer pero no pudo evitar seguir hablando – Desde que te conocí me he aguantado las ganas de follarte, ¿contento? –.
- ¡Mierda! – Pensó Eren, no supo qué decir, sólo pudo notar cómo su miembro también comenzaba a despertarse.
Se quedaron los dos mirándose, ambos ardieron en deseo al ver las respectivas hombrías despiertas. Tenían que hacer algo, y debía ser rápido…
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Bueno, pues aquí termina la segunda entrega, quise meter lemon pero hubiera quedado kilométrico esto, mejor se las dejo para la siguiente y así no les corto la inspiración.
En realidad esta historia fue hecha pensada como un one - shot para un concurso en Facebook, gracias a sus comentarios fue que me decidí a continuarla. Espero siga siendo de su agrado.
Muchas gracias a todos por sus reviews. Pronto subiré la continuación.
Saludos.
