dsafas AY,QUE SON LINDOS C': . Me emocioné por los reviews que recibí, nunca pensé que obtendría tantos en este fandom inexistente(?) . Whatever, ahora les traigo continuación para esta historia como les prometí.
Espero lo disfruten ~
Ya habían pasado ocho horas desde que los gemelos de Renais decidieron cambiar sus lugares,ahora,estaban dentro del carruaje que los llevaría a Frelia para la acostumbrada visita a los hijos del Rey,de los cuales se habían vuelto grandes amigos.
—¿Crees que se den cuenta?,es decir, Innes es bastante perspicaz al igual que Tana. —Comentó Eirika, acomodándose la gran corona que la catalogaba como "Rey".
—No,en verdad no lo creo. Nadie del castillo se ha dado cuenta y son los que más nos ven a diario.
—¿Ah,sí?. ¿Qué hay de Seth?. —Preguntó la auténtica fémina, alzando una ceja y ocultando una mirada burlona.
—No me lo recuerdes... .
/Flash back/
—¡Señorita Eirika!,¿Se hizo daño?. —Preguntó el pelirrojo general,sujetando en sus brazos a "Eirika".
—No,Seth, solo me tropecé. Gracias por ayudarme. —"Estúpidos tacones,¡¿Cómo las mujeres pueden caminar con eso?!", pensó un molesto Ephraim.
—Es agradable oír que esté bien, aunque suena un poco enferma de la garganta, princesa. ¿Está segura de que podrá ir con su hermano al castillo de Frelia?
A Ephraim le dio un escalofrío en la espalda. Enseguida asintió con la cabeza e intentó zafarse de los brazos de Seth; Así,el mayor soltó al de cabellos azules y le ayudó a pararse erguidamente para seguir con su camino. Pero antes de que Ephraim pudiera salir totalmente de la vista de Seth,éste se acercó a su oído y le susurró la siguiente frase: "Mi señora,disculpe el atrevimiento, pero creo que los calzoncillos de hombre no van bien con una falda corta".
/Fin del flash back/
Eirika se colocó a reír de tan solo recordar el relato de su hermano.
—¿De verdad te dijo eso?, ¡Seth es tan directo!. —Elogió la princesa al general,de verdad sonaba a una obra de él.
—¡F-fue bastante descortés para tratar a una dama! —Se defendió el muchacho—Aún así, es increíble que no haya notado que era yo y no tú con todas las señales evidentes.
—Es más que obvio que se le debió haber cruzado por la mente,hermano,pero no creo... que de verdad él confiara en que pudiéramos hacer algo de este calibre. —Dijo seriamente la dama, con la mirada gacha.
Enseguida el muchacho atinó a acariciar el cabello corto de su consanguínea.—Tranquila, no hemos traicionado su confianza en lo absoluto.
Tras eso, el carruaje se detuvo súbitamente, habían llegado a Frelia. La puerta de su transporte les fue abierta, primero bajó Eirika y,con actitud galante, ayudó a la "dama" a bajar después suyo. El cochero partió y les dejó ahí, volvería a las siete de la tarde en punto.
Ambos muchachos se sintieron algo intimidados ahora, se armaron de valor y entraron en el castillo.
Una vez en los prados previos al salón principal,pudieron ver a Tana y a Innes,quienes les esperaban frente a la gran puerta para ingresar al Hall. Tana les saludó animosa, yendo a correr para abrazar a "Eirika".
—¡Oh,Eirika!. Te he estado esperando desde que desperté, ¿Estás más alta?.
—N-no lo creo,Tana. —"Que no se dé cuenta,que no se dé cuenta, que no se dé cuenta..." .
Eirika siguió caminando hasta encontrarse con Innes. Cuando ella tenía la intención de estrechar su mano cordialmente como en las fiestas de bienvenida, el muchacho se apartó y le dio la espalda.
—No seas estúpido Ephraim. Será mejor que te prepares pues me debes un duelo.
—C-claro Innes... —"¡Pero qué rudo es!".
Así, ambos hermanos se separaron, Eirika hacia el jardín con Innes y Ephraim hacia el salón de té en compañía de Tana.
El de cabellos azules no podía creer cuantos pasteles habían en esa mesa. Todo estaba adornado perfectamente, predispuesto para que ambas "chicas" tuvieran una linda tarde con vista al jardín trasero,donde Innes y "Ephraim" tendrían su duelo. Tomaron asiento uno al lado del otro, contemplando el entrenamiento previo a la contienda. Pusieron las finas tazas de porcelana en su regazo, sintiendo el calor tibio del té a media tarde.
—¡Ah!, está delicioso. ¿No crees?. —Comenzó la princesa del reino de Frelia, sonriendo afablemente.
—Sí, en efecto. ¿Lo preparaste tú misma?.
—La verdad, sí. Desde que Ephraim elogió mi manera de prepararlo la última vez que vinieron, pues... he estado practicando más. —Se sinceró la simpática chica.
—Ya veo. —Respondió el muchacho, algo avergonzado. Ahora que podía ver detenidamente a Tana sin que Innes estuviera fulminándole con la mirada por hacerlo, podía notar lo hermosa que era.
—¿Qué pasa?, te noto algo callada. Por cierto, ¿Te duele la garganta?.
Suficiente de contemplar belleza. Ephraim tuvo ganas de golpear su cabeza contra la pared, ¡Ni que su voz fuera tan grave!.
—No,Tana. Me encuentro perfectamente. Solo...estoy algo preocupada por el duelo de Ephraim e Innes.
—Tranquila, hacen esto cada vez. Tratándose de tu hermano, quién es tan fuerte como el mío, ambos estarán fuera de peligro.
—Sí, tienes razón. — "Solo que se trata de mi hermana y tu hermano" .
Los ejercicios de calentamiento habían terminado, ahora Innes y Eirika estaban uno mirándo al otro de manera desafiante, dispuestos a tomar sus armas.
Innes se ajustó sus guantes gruesos de cuero y revestidos de acero, posteriormente, tomó una lanza pesada. Eirika no tenía ningún implemento que colocarse, solo recibió la lanza que Innes le pasó de mala gana, era muy pesada.
¿Qué se supone que iba a hacer ella, si toda su vida había ocupado espadas nada más?.
—Innes, ¿No vas a utilizar tu arco? —Preguntó ella tratando de imitar el tono cordial y firme de su hermano.
—No utilizaré mi arma predilecta contra ti, Ephraim, No eres digno de tanta importancia. —Respondió con naturalidad el de cabellos plateados—Aún así, no lo tomes como una falta de respeto, solo quiero darte una oportunidad mínima de vencerme.
Eirika no podía creer lo que estaba escuchando, ¿Era ese el mismo caballero galante que le había ofrecido danzar el día de la coronación de Ephraim?, ¿El mismo que en el campo de batalla le intentaba proteger desde cualquier punto?. Solo frunció el ceño, dándole la espalda con cierta molestia.
—"Alguien necesita enseñarle el significado de humildad". —Pensó,determinada a lograrlo.
Así, el reto comenzó y ambos se dispusieron a luchar. El primero en comenzar fue Eirika, utilizándo la lanza como si fuera un estoque pesado. Con mucho esfuerzo podía golpear a Innes dos veces, pero aún así él era bastante rápido. Por su parte, el muchacho daba golpes certeros a diestra y siniestra, ser arquero le había dado una puntería excelente. El sonido de las puntas metálicas de las lanzas chocarse era tan estruendoso y chirriante como las ondas al golpearse las armaduras.
Eirika no estaba cansada, estaba agotada. Innes era ciertamente un gran rival y, más que eso, era mucho más fuerte el deseo de no causarle un daño grave pues el bienestar del muchacho le importaba. El freliano podía notar la torpeza de los movimientos de la lanza contraria, algo que no era nada frecuente viniendo de Ephraim. Y esos ojos, esos ojos afables y cariñosos con un tinte claro de pureza, propios de solo una persona en el mundo.
Aquel descuido pensativo le costó caro, pues el mayor tropezó con las piedras gigantescas que prevenían el paso al pequeño lago que tenían en su jardín,intentó sujetarse por inercia de "Ephraim",pero solo logró que ambos se cayeran al lago por falta de estabilidad.
Las muchachas vieron todo el resultado desde su cuarto en el castillo, por lo que corrieron a socorrer a sus hermanos. Eirika tomó consciencia del asunto y, en ese lapso entre la llegada de Ephraim y que Innes de incorporara, notó como el agua había hecho que sus pequeños pechos de notasen levemente. Con mucha vergüenza y nerviosismo por el que les descubriesen,solo atinó a hacer lo que cualquier persona normal: correr despavorida.
—¡Innes! —Le llamó Tana, furiosa. —¿Ves cómo ha terminado todo esto?.
—No vengas a darme sermones,Tana. —Se defendió con paciencia, levantándose de la charca con ayuda de su hermana.
—¿Dónde está Ephraim?. —Preguntó la "princesa" de Renais.
—No lo sé. Ese cobarde debió de haber huido. —Contestó el príncipe de Frelia, secándose sus cabellos con la toalla que Tana le había traído.
—Iré por él, enseguida vuelvo.
Casi por una fracción de segundos Innes pudo notar los ojos de "Eirika", los cuales eran decididos y nobles con cierto tinte oculto de soberbia juvenil.
—¡Eirika!, ¡Eirika, respóndeme por favor!. —Llamaba desesperado Ephraim, deseoso de saber el paradero de su hermana.
Luego de mucho buscar, notó una capa azul oscura de entre los matorrales, su capa azul oscura. Acudió enseguida, sacando a la fémina de su escondite momentáneo.
—¿Por qué saliste corriendo así?. Nos preocupaste mucho a todos. —Le regañó cariñosamente el oji-azul, estrechándole en sus brazos para consolarle.
—Si no lo hubiera hecho nos hubieran descubierto a ambos. —Respondió la chica, quien,lentamente, correspondió el abrazo propinado por su gemelo.
—Ven,regresemos al castillo, Innes y Tana nos esperan.
Tán-tán~
Les dejo hasta ahí porque mi inspiración es una mierda para seguir(?)
Si les gustó me dejan reviews,por favor C: es como un "Yo leo" y dan ganas de seguir esta historia tan fumada~
Por cierto, quisiera saber si opinión acerca de cómo hice a los personajes en general, es mi primer fic de Fire emblem y no quisiera dar asco con la caracterización :C .
Eso es todo, el próximo cap. se vendrá con sorpresas awesomes 8D
