El décimo Weasley

Ak otro cap, tal vez un poquitín más larguito. Como regalo de NAVIDAD!!!

Jeje. Consideren q estoy siendo buena. Podría haberlos dejado con las ganas, (soy mala), y me encanta serlo!!

Enjoy!!

Capítulo 2: "El Principio"

Fue idea de Severus Snape. Si, así como lo oyen. Severus Snape el causante de todo.

Durante uno de nuestros desayunos el Gran Comedor, me dijo que uno de sus alumnos no se sentía muy bien. Imaginé que hablaba de salud, no de personalidad.

Me comentó que su ahijado, Draco Malfoy, últimamente estaba sufriendo un foco depresivo. Si, tenía problemas de personalidad. Ya no era el mismo Slytherin que todos solían conocer.

Me sorprendió la declaración, pero tampoco quise objetar nada. Snape me aseguró que le preocupaba el nuevo cambio de Draco, pero que estaba seguro que muy pronto esos mismos cambios se asentarían permanentemente.

Claro que en el momento no lo entendí, pero no pude evitar reír con el resto del colegio, cuando la sorpresa nos chocó a todos mediante la traviesa broma que los primos Slytherin habían llevado acabo, aunque claro, luego aparentara estar enfadada.

Ahora si lo entiendo y río de tan sólo recordarlo. Nunca olvidaré el atrevimiento de mi colega al señalarles a ambos chicos, el momento adecuado para derramar aquel pote de tintura. ¡Jaja! Creo que nunca debí haberme reído tanto, sin embargo no me arrepiento de ello. Fue con motivo, lo prometo.

Hacía algunas semanas que los veía actuar raro, y más de una vez los había visto cuchicheando divertidos en algún rincón en los pasillos. Pero no podía saber qué planeaban, sólo me limitaba a observarles con detenimiento o a alertarlos sobre un posible mal comportamiento. Pero es que los profesores nunca podemos estar en todo a la misma vez.

Entre los exámenes, las tareas, la programación de cada clase, los equipos de Quidditch, estar atenta a los otros cursos también. No podía simplemente suspender todo por paranoia mía de vigilar a esos dos Slytherins.

Al día siguiente de lo sucedido, incluso esa misma noche, me enteré de lo sucedido.

Severus me contó todo con lujo de detalles, y simplemente no pude dejar de sorprenderme frente a lo que me contaba. Ni siquiera el hecho de que él mismo lo hiciera.

Flash Back

Era una tarde lluviosa y tormentosa aquella. Los chicos de sexto año de la Casa Slytherin se ubicaban en los cómodos sillones de su Sala Común, disfrutando uno de los pocos momentos que podían disfrutar de tranquilidad.

Draco Malfoy y Pansy Parkinson habían salido a dar una vuelta, el típico recorrido correspondiente a los Prefectos de las Casas, aunque fuera un poco temprano tal vez.

Estaban allí los mocosos alocados de Blaise Zabini y Theodore Nott, uno sentado a sus anchas en uno de los sillones y el otro apoyado con los brazos cruzados al pecho, sobre una de las mesas que allí habían, frente a los sillones, respectivamente.

Millicent Bulstrode, Gregory Goyle, Vincent Crabbe y unos tres alumnos más de su curso, los rodeaban divertidos.

Estuvieron contando las últimas bromas que habían gastado a un par de Hufflepuff y cómo uno de ellos terminó cubierto de moco de murciélago.

Rieron por un par de horas por las ocurrencias del dúo y los comentarios sarcásticos y burlones de sus compañeros, hasta que los temas se agotaron.

Fue entonces que a Blaise se le ocurrió recordar que Horace Slughorn había mencionado la facilidad y la habilidad con que Ginny Weasley conjuraba la maldición de moco-murciélago.

- Si, recuerdo haber oído a Seamus Finnigan decir lo mismo una vez.- acompañó Nott.

- Aún no entiendo cómo pueden decir que son buenos en algo. Cualquier Weasley tiene menos gracia que un Hufflepuff siquiera.- comentó despectivamente Tucker Fogg, uno de los Slytherin de sexto.

- Tal vez. No estoy seguro. Los gemelos Weasley eran unos expertos en cuanto a bromas se trata.- aceptó Blaise.

- Si, puede ser. Aunque después de nosotros, claro.- sonrió Nott socarronamente.- Apuesto a que la Weasley esa no heredó ni pizca de su habilidad.

- Jajaja. Es muy probable.- aventuró Millicent.- Aún no entiendo cómo es posible que la mayoría de los chicos babee por ella. Además me parece totalmente una ramera.- sentenció mordaz.

- No lo sé. Es bonita, pero no me gustaría enredarme con ella. Parece tener un carácter bastante fuerte.- comentó Gregory.

- Si, eso dicen.- apoyó Vincent.

- Apuesto a que su "enorme" madre debe ser igual.- dijo Emmeline Rosse.

- Cuida lo que dices, Emmeline. Que no te oiga Potter. Te dejará sin lengua.- comentó divertido Blaise.

- Si. Potter se la pasa con los Weasley. Debería irse a vivir con ellos. Sólo le falta el cabello colorado y sacarse los lentes.- dijo Crabbe.

Los demás quedaron en silencio, pero todos asintieron ante el comentario. De repente, Theodore saltó en su lugar, sobresaltando a todos.

- ¡Eso es! No podemos cambiar que sea miope, pero...

- ¿Dices que Potter? Jajaja!!, no lo creo. ¿Realmente lo creer posible?- Blaise adivinó sus pensamientos.

- ¡Sería fantástico, Blaise! ¡La mejor broma del año! Jaja! Ya me lo estoy imaginando.- Nott se carcajeó junto a su primo, pero el resto del grupo no les entendía.

- ¿Quieren decirnos qué pretenden hacer?- inquirió algo molesta Millicent.

- Jaja! Tranquila, no te exasperes. Ya lo verán.- la interrumpió Thedodore.

- Vámonos primo, hay mucho que planear.- lo invitó Blaise.

- Si que lo hay.- sonrió Nott con malicia.

Y así ambos desfilaron veloces fuera de la Sala, topándose con los Prefecto en la salida. Al verlos tan efusivos, Draco y Pansy fruncieron el ceño. Aquella no era una buena señal.

Siguieron su camino y se encontraron con los demás Slytherins que continuaban

estupefactos. Más tarde les contarían las conjeturas de los primos.

Fin Flash Back

Al principio me molestó saberlo, claro. Si bien las bases de la broma no eran con buenas intenciones, e iban dirigidas a Potter, no dejo de felicitar a los Slytherins por el pequeño detalle casi no intencional. Pero no soy la única.

Durante las dos semanas que le siguieron a la broma, ambos chicos disfrutaron con fervor los elogios y halagos de más de la mitad del colegio. Incluyendo a los profesores, aunque no todos se lo dijeran.

Su característica natural de meterse en problemas ayudó de una vez por todas en algo útil, (que lo que los profesores siempre les reprochábamos).

Sin quererlo, ambos chicos trajeron la paz a Hogwarts. Aunque sus incontables bromas nunca dejaron de llevarse a cabo.

Bueno, taráaaan!! Terminó. Jeje.

¿Les gustó? Solo digan si quieren q lo siga.

Besitos!!!