"Recuérdame"
por Sayori Yunam
Una vez que quedaron Naruto y Hinata solos en la sala, Hinata le preguntó a Naruto:
—¿Qué tienes planeado hacer?
—Arréglate, no nos quedaremos aquí toda la noche.
—¿Adónde iremos?
Sólo miré a Naruto sonreír, con cierta malicia.
- Mmmm... ¿Qué te parece si vamos un club nocturno? —sugirió Naruto.
—¡Genial! Algo más —le dijó Hinata—. ¿Pantalón o falda? O tal vez un vestido.
—…Veamos qué te ponemos —le contestó Naruto, tomando de la mano a Hinata y yendo a su cuarto para ver que podría ponerse su amiga.
A los cinco minutos de estar buscando y eligiendo qué combinar con los accesorios y los zapatos, Hinata entró al baño, y después, ya estaba cambiada con un vestido negro de lentejuelas, ceñido al cuerpo; corto a mitad de muslo y sujeto sólo del lado izquierdo. Unos zapatos de tacón alto, sin aretes y sin collar sólo unas cuantas pulseras y un pequeño bolso de mano de charol, con grabado de corazones. Naruto iba con unos pantalones negros ajustados a sus muslos; con un cinto también negro con la agarradera en plateado en forma de cruz; una chamarra de cuero negra que dejaba ver un poco de la camiseta blanca con estampados en colores grises y negros, como accesorio traía un collar de cuencas plateadas con algunos picos y unas botas negras, cualquiera que lo viera pensaría que era sexy.
Más una media hora en la que Naruto maquilló a Hinata para resaltar aun más su belleza, salieron del apartamento al estacionamiento del edificio, ya en éste se dirigieron al Bentley Continental GT color negro de Hinata, pues su Audi R8 lo había chocado hace una semana; subieron y se fueron directo al club nocturno más famoso y genial de la ciudad. Los guardias al ver a Naruto lo dejaron entrar por la zona VIP por ser cliente frecuente y uno de los que pagaba mejor y el auto de Hinata fue llevado al estacionamiento privado de club para evitar problemas con la heredera de la fortuna Hyuuga. Al entrar, la mayoría de las miradas —si no es que todas— se posesionaron en ellos, hombres y mujeres los envidiaban, puesto a que los dos se veían sexys e iban muy bien acompañados.
Sasuke's POV
No sé qué demonios hacía yo aquí con Karin. Estos lugares nunca me habían interesado en lo absoluto, sin embargo, sus llamadas constantes a cada hora del día me habían hecho aceptar, todo y en cuanto dejara de enfadar; a unos cuantos minutos de llegar me arrepentí completamente de haber aceptado ya que ahora Karin se había puesto mucho más pesada que antes, sus insistentes jaloneos y el escuchar su voz gritándome por el sonido de la música tan alta en aquel club nocturno era insoportable, sin contar de que nunca me consideré una persona paciente; de no haber sido porque era mujer ya la hubiera golpeado.
—¡Vamos, Sasuke-kun! ¡Hay que bailar! —gritaba con su voz chillona taladrándome el oído.
—No me gusta bailar y lo sabes, Karin —le contesté alto para que me escuchara a través del bullicio.
—¡Vamos, intentarlo no te matará! ¡Sácame a bailar, Sasuke-kun! —insistía Karin, jaloneándome más que antes.
—No voy a bailar, Karin —le volví a decir.
—Sasuke-kun, por favor. Hasta me puse sexy para ti —me dijo Karin, ni siquiera me había fijado en lo que traía hasta que lo dijo, pero más que sexy me parecía vulgar —llevaba un vestido rojo extremadamente corto, apenas y cubría su parte baja; llevaba un escote demasiado grande que dejaba ver hasta su ombligo, zapatillas rojas altas y muchos accesorios brillantes—. No sé lo que le pareció sexy de eso.
—Si quieres bailar, ve y baila, yo me quedaré sentado – dije mientras volteaba a ver hacia la puerta; fue ahí donde la volví a ver. Llevaba un vestido negro algo brillante que la hacía resaltar entre las demás, dejando apetitosamente su hombro derecho totalmente descubierto, corto pero sin llegar a enseñar mucho, sólo lo suficiente, unos zapatos de tacón alto que hacían lucir su elegancia y postura al caminar, no llevaba muchos accesorios sólo un par de pulseras, ninguna de ellas tan llamativas y para finalizar un pequeño bolso que quedaba perfecto con su atuendo; sólo había un problema, no iba sola.
Sentía cómo me jalaban, pero no me importaba. No quería dejar de verla para mí se figuraba a un ángel, un pequeño y tierno ángel que a la vez no dejaba de ser salvaje y sensual, una combinación perfecta, según mi parecer; los jalones se iban intensificando pero seguía sin darle importancia, que rompiera mi camisa si quería pero no la dejaría de ver sólo por eso, sin embargo, oí decir algo que me sacó de mis casillas:
—Sasuke-kun, no sé qué le ves a esa puta, no es bonita y no tiene cuerpo, aparte parece enferma, tal vez lo esté de tantos con los que se ha metido —escuché decir a Karin.
—No la vuelvas a llamar de esa forma, ella no es ninguna mosca muerta como tú —le dije de una forma tan desdeñosa, tomándola de los hombros y pegándola lo más que se podía al respaldo del sillón donde estábamos, mirándola de una forma despreciable, nadie llamaría de esa forma a Hinata en mi presencia sin recibir un castigo, nadie tenía el derecho a juzgar a esa mujer y mucho menos llamarla de la forma en la que Karin lo había hecho; vi cómo de ella empezaban a brotar lágrimas así que la solté y me fui sin siquiera despedirme. Caminé hasta la barra del lugar, ya fuera del alcance visual de Karin.
Hinata's POV
Llegamos hasta la mesa que Naruto había reservado para nosotros, en ella ya se encontraban: Ino, Sakura, Kiba y Shikamaru. —¿Qué demonios hacía Shikamaru aquí? Que yo sepa, nunca le han gustado los lugares así, si por él fuera se la llevaría acostado en cualquier parte sin hacer nada— pensaba yo, empezando a saludar a todos.
—Hola chicos —todos me regresaron el saludo.
—Hinata, me encanta tu vestido —halagó Sakura.
—Cuando quieras, Sakura, te lo puedo prestar —le contesté con una sonrisa.
—Gracias.
—No se lo prestes, Hinata, te lo va a ensanchar, ¿que no ves que es una cerda? —me dijo Ino.
—¡Yo no soy una cerda! La cerda aquí es otra, Ino.
—Claro que no, ¡tú eres la única cerda aquí!
Mientras ellas empezaban con su pelea habitual —claro, variando de tema en casi todas— pasé a sentarme, aunque no duré mucho ya que Kiba me invitó a bailar. Yo acepté gustosa, siempre me había gustado bailar, era una de las cosas que más disfrutaba; nos dirigimos donde estaba la demás gente a bailar para entre ella.
Normal POV
Hinata y Kiba bailaban al ritmo de la música, Hinata se movía de una forma sensual sin llegar a lo vulgar y Kiba cada vez se le acercaba más, lo cual a Hinata parecía disgustarle y lo alejaba un poco. Sin embargo, Kiba no entendía o no se quería alejar de ella, de repente alguien más se le acercó a Hinata y a Kiba no le agradó, por lo cual la alejó de ahí y ésa fue la oportunidad de Hinata para soltarse de Kiba y perderse entre la multitud de personas. Si bien no se iba a quedar sentada en casa viendo películas, tampoco se iba a quedar sentada viendo cómo bailaban los demás en el club, ¿o sí?
Sasuke, que había observado todo, desde que Hinata y Kiba habían empezado a bailar hasta que ella se le perdió entre la multitud recibiendo miradas lascivas de otros jóvenes; sólo le había servido para enfadarse más, por lo cual se levantó de donde estaba sentado en la barra para poder ir con Hinata, pero una conversación ajena lo distrajo:
—¿Viste a esa muchacha de negro? —preguntó un muchacho de unos veinticinco o treinta años de cabello negro y ojos verdes.
—¿A cuál? ¿A la de ojos claros? —contestó un joven castaño, de la misma edad que el anterior y ojos miel.
—Exactamente a ella —le contestó su compañero.
—¿Cómo no verla? Si está como quiere, mírala, una cinturita, pechos muy grandes y cara de ángel, sin mencionar esas piernas…
—¿Cuánto a que me la tiro esta noche?
—Y si yo me la tiro primero ¿qué?
—Mmm… una apuesta, ¿eh?
—Si tú te la tiras primero, te doy doscientos dólares y si no, tú me los das a mí, ¿trato?
—Trato hecho. ¿Listo para perder doscientas bolas?
—Perdón pero, no pude evitar escuchar su conversación —interrumpió Sasuke, lo cual los muchachos no lo tomaron muy bien.
—Maldito metiche, ¿y a ti, qué? ¿Te molesta que hayamos apostado? —le contestó el castaño.
—Sí, sí me molestó.
—Pues a mí me molesta que te metas en conversaciones ajenas, idiota —le espetó el ojiverde. Sasuke se levantó, cabreado.
—Pues a mí me molestó que apostaran acerca de mi novia, estúpidos —insultó y los golpeó en el estómago con tanta fuerza que se quedaron sin aire y tirados en el piso. Después de eso, Sasuke fue a buscar a Hinata pero la encontró en la mesa ya sentada junto a Naruto y Sakura, al parecer estaban conversando, por lo cual no se acercó y prefirió observarla desde lejos.
En la mesa, Naruto observó su reloj, checando la hora que era; pues no podrían llegar muy tarde si no querían ser descubiertos. No sabía a qué hora regresaría Ten Ten o si volvería, pero más les valía ser precavidos porque si ella los descubre no sólo sería castigo para Hinata sino también para él y después no los dejarían solos otra vez y ninguno de los dos quería eso, o al menos eso pensaba él, le encantaba estar con Hinata pues ella le seguía mucho el rollo… las demás eran demasiado calmadas. Volvió a checar su reloj.
—Naruto ¿por qué checas tanto la hora? —le preguntó la pelirosa.
—Es que tenemos que regresar temprano Hinata y yo —le contestó.
—Pero... yo todavía no me quiero ir, Naruto —le dijo Hinata, en forma de puchero.
—Pues disfruta la hora que te queda, porque nos iremos a más tardar a las doce y media, no podemos llegar más tarde.
—¿Por qué no?
—Porque Ten Ten no me aseguró nada, si llegamos después de la una…
—¡Ash! Está bien, vamos, Sakura —le llamó Hinata mientras la tomaba de la mano para ir a bailar un rato más.
Mientras ellas se iban, Naruto miró en derredor y divisó a cierto pelinegro, que quedó sorprendido y aun más cuando se fue acercando a él.
Sasuke's POV
Extrañado vi cómo Naruto se aproximaba a mí, no es que tenga nada en su contra pero muchas veces me saca de quicio, más porque se toma muchas libertades con Hinata, lo cual a mí en lo personal me molesta mucho.
—Hola, Sasuke —me saludó una vez que estuvo a mi lado.
—Hola, Naruto —le regresé el saludo.
—¿No irás a bailar? —me preguntó él, de repente, y lo miré con burla.
—No, sabes que no bailo —contesté.
—Ahh... bueno, entonces dejarás que ellos se acerquen... —me dijo mientras apuntaba a un par de jóvenes que se acercaban con miradas lascivas y sus pasos de baile sensuales hacia Hinata, la cual se alejaba un poco sin mucho éxito puesto que uno estaba en frente y otro atrás.
Sin pensarlo, fui hacia ellos y los jalé para que la dejaran en paz. Recibí unos cuantos golpes que correspondí con más fuerza y alguno que otro insulto. Después de eso se largaron con la cola entre las patas y con sus pervertidos planes de meterla en su cama esta noche. Como había dicho antes, nadie se metería con mi Hinata mientras yo siga aquí.
Hinata's POV
Odiaba que los tipos se me insinuaran tanto como lo estaban haciendo, era algo sumamente molesto, que se te acercaran sólo para casi frotarse en ti pensando que te encenderán como para llegar a tener sexo, lo cual se me hace absolutamente estúpido y... asqueroso. Los alejaba pero ellos volvían hacia mí con más intensidad que antes, estaba a punto de darles una cachetada cuando de repente los dejé de sentir, alguien los había jalado y, un rato después, se largaban sumamente enojados, ¿acaso creían que yo iba a tener sexo con ellos? ¡Estaban sumamente locos! No soy ninguna cualquiera para acostarme con el primer imbécil que se me acerque o se me insinué, me volteé hacia el muchacho que me los había quitado de encima, pensé que no sería necesario pero... si no me los hubiera quitado él, estoy segura que se hubiera hecho un gran alboroto.
—Gracias —le dije, mirándolo.
—De nada —me respondió con una voz que me pareció sumamente atrayente, sin querer me acerque más a él.
—Ya que estás aquí, ¿te gustaría bailar conmigo? —lo invité, quedando muy cerca de él.
—No bailo nada bien… —me confesó él, en voz baja. Yo sonreí un poco.
—Vamos, no puedes bailar tan mal. Aparte será divertido —dije, tomándole la mano mientras empezaba a bailar y lo acercaba más a mí. Él empezó a agarrar un poco de ritmo con mi ayuda por supuesto, descubrí que no bailaba nada mal, de hecho bailaba bien. Titubeé un poco, pero me presenté—: Soy Hinata, Hinata Hyuuga.
—Sasuke Uchiha —se presentó él.
—Mucho gusto —le dije. Me aproximé dejando cero distancia entre nuestros cuerpos, pasando mis brazos por su cuello y recargando mi cabeza en su pecho. Sentí que se tenso un poco —. Estoy cansada —me excusé, él me tomó de la cintura y apoyó su cabeza en la mía. Lo oí suspirar, lo que me hizo suspirar a mí también. No entendía por qué, pero mi cuerpo se sentía tan bien a su lado, era como si estuviera unido al de él; no sabía cómo explicarlo pero parecía que tanto su cuerpo como el mío se amoldaban. Me sentía segura, protegida, querida... no sé... como alguien importante para él. ¡Ja! ¿Cómo podía pasar eso? ¡Apenas y nos conocíamos!
"¿Estás segura que apenas lo acabas de conocer?" ¡Ay no, lo que me faltaba! Mi enfadosa conciencia haciendo aparición en la escena…
"Es obvio, no recuerdo haberlo visto antes" Le contesté yo.
"Entonces, ¿por qué se te hace tan familiar?"
"No lo sé, es algo raro…"
"Pero se siente bien, ¿no es así?"
"Pues… sí" Le di la razón. De repente, la cabeza me empezó a doler de una manera agonizante, tanto que mis piernas perdieron fuerza y yo me perdí en alguna parte del universo…
—Siempre estarás a mi lado, ¿verdad? —dijo una Hinata con una pijama de una blusa manga corta color lila bajito y un pants color violeta con corazones del mismo color que la blusa, cargaba el pelo recogido en una trenza y estaba abrazada de Sasuke por el cuello, muy cerca de su rostro.
—¿Por qué preguntas algo que ya sabes? —le susurró Sasuke, mientras la abrazaba por la cintura y la apretaba más contra su cuerpo, dándole pequeños besos en sus labios.
—No me dejes, quédate conmigo —le pidió Hinata, mientras le mordía levemente el lóbulo y lo jalaba hacia ella haciéndolos caer, él sobre ella, quien lo besaba apasionadamente siendo correspondida por él.
Sentí cómo me mojaban un poco la cara y me llamaban. Mis párpados pesaban pero los abrí lentamente: vi a un aliviado Naruto con… creo eran servilletas mojadas y al joven que acababa de conocer, el cual me estaba cargando… ¿qué demonios había pasado?
—Naruto —¿Ésa era mi voz? Se oía tan débil y lenta, Dios ¿qué me ocurría? Aclaré mi garganta—. ¿Qué fue lo que pasó? —Mi voz siguió igual, aunque tratara de mostrarme fuerte —cosa que creo no conseguí, pues ¿Sasuke? Así se llamaba ¿no? Me cargaba— no podía sostener mi propio cuerpo y mi voz lo reflejaba demasiado.
—No sé, lo único que Sasuke me dijo fue que te desmayaste mientras bailaban —me respondió Naruto; entonces sí se llama Sasuke, no me había equivocado; esperen... ¿Naruto lo conocía?
—Naruto, ¿lo conoces? —le pregunté, señalando a quien me sostenía, callado.
—Sí, nos conocemos desde hace mucho, ¿no es así, teme? —me contestó mientras le daba un codazo amistoso a Sasuke, debido a eso me asusté un poco pensando en que me podía caer y me sujeté con más fuerza al cuello de Sasuke, quedado mi rostro más cerca al suyo.
—Dobe, vas a hacer que la tire —le escuché decir con algo de enojo.
—Vamos, teme, sabemos que la puedes —le dijo Naruto mientras se acercaba a él y después vi le susurraba algo al oído y, seguido de eso, un sonrojo y un ceño fruncido por parte del pelinegro, ¿qué le habrá dicho? Sin embargo, no pude preguntar pues alguien tomó la palabra antes que yo:
—Naruto, ¿no se supone que ya deberías irte? —le oí decir mientras Naruto revisaba su reloj de mano bajo su chamarra y abría muy grandes los ojos:
Normal POV
—Dios, ¡ya es tarde! —exclamó Naruto mientras empujaba a Sasuke a la salida con una Hinata en brazos que, en esos momentos, se notaba no entendía nada de lo que pasaba.
—¿Ya es tarde para qué, Naruto? —le preguntó ésta en los fuertes brazos del Uchiha, el cual era empujado por un apresurado Naruto que no dijo nada y siguió empujándolo a la salida, una vez ahí pidió el carro de Hinata, hizo que Sasuke la pusiera en el asiento del copiloto y sin siquiera despedirse, subió al asiento del conductor y arrancó violentamente—. Naruto, no me has respondido ¿para qué es tarde? —volvió a cuestionar Hinata.
—Hinata, ¡son las dos y cuarto! —le contestó a Hinata, paranoico.
—¿Y?
—¿A qué hora crees que lleguen Neji y Ten Ten? —Hinata palideció al escuchar aquello. Sabía que tal vez Ten Ten no se enojaria mucho, sin embargo, Neji, él era un caso totalmente diferente, era extremadamente estricto y cuando se lo proponía llegaba a dar un sermón de unas cuantas horas mas algún que otro castigo por su parte, pues aunque quería mucho a Hinata, cuando algo no le parecía bien —por más afecto que le tuviera a esa persona— era seguro que no tendría compasión de él o ella.
—¡Acelérale, Naruto! ¡Dios! ¡No quiero ni pensar en lo que hará Neji si supo que salimos! ¡Ay no! ¡Ay no! —decía una Hinata totalmente paniqueada imaginándose la cara de un Neji completamente fuera de sí, esperándolos en la sala del departamento mirando a la puerta. A veces Hinata podría decir que le daba más miedo Neji que Hiashi, pues el último la consentía tanto, no sabía si por ser la primera princesita o porque se parecía mucho a su difunta madre, lo más seguro sería que por lo último.
Naruto pisó a fondo, sin embargo parecía que Dios estuviera en su contra, pues los semaforos TODOS sin excepción les habían tocado rojos, logrando así quitarles preciados minutos que podrían salvarlos de la furia del oji-perla, y no sólo eran los semáforos, sino también un embotellamiento por culpa de un choque entre un par de carros que solo servían para estorbar y quitar más tiempo. Llegaron en una hora y unos cuantos minutos después de haber salido del local. Con miedo total, subieron al piso del departamento, rogando... no, mejor dicho suplicando a Dios que Neji y Ten Ten no hubieran llegado todavía, Hinata metió la llave en la cerradura y le dio vuelta para abrir la puerta...
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Notas de la autora: Hola a todos otra vez, gracias a los que dejaron reviews, me alegro que les haya gustado y pidieran la continuación. Este capítulo quedo un poco más corto de lo que hubiera querido pero a mi parecer quedo muy bien, espero y también lo disfruten como el anterior.
Como prometí lo estoy escribiendo rápido y ojalá siga con ese ritmo para escribir, ya he empezado el tercer capítulo, pero como siempre, lo dejó a su desición; entre más reviews manden más rápido los subire para que le sigan leyendo.
Sin nada más que decir, me despido y espero sus
Sayori Yunam.
