Disclaimer: Naruto no es de mi propiedad, le pertenece al Maestro Kishimoto. Solo lo tomo prestado para darle rienda a mis locuras.

CAPITULO 1

Dialogos

"Pensamientos"

Recuerdos


Por fin había logrado recuperar sus objetos personales de su departamento. Neji había movido varios cables en las agencias de Japón y pudieron entrar al departamento aun custodiado de la Hyuuga. El mayor de los Hyuuga le había conseguido un nuevo departamento y algo cerca de la estación de policía, él tendría que regresar al extranjero; pero quería dejar protegida a su prima por un tiempo. Cámaras instaladas en su nuevo departamento, la ya menciona estación policiaca cerca de su vivienda y no era de más que antiguos compañeros de él la vigilaran de vez en cuando.

Nada era demasiado cuando se trataba del cuidado de su prima. Había hecho instalar alarmas y le había cruzado la idea de una habitación de pánico. Pero no le fue tan buena idea si Hinata se quedaba encerrada, ella era claustrofóbica y ese cuarto no le haría nada bien. Checaba como eran los últimos micrófonos y cámaras instaladas en una de las habitaciones.

Su antiguo compañero Lee se encargaba de instalarlos y parecía terminar ya que bajaba de las escaleras y le había sonreído alzando el pulgar de su mano.

-¡Todo listo!- grito satisfecho con su trabajo.- La llama de la juventud de tu prima será protegida volvió a gritar.

-Todo listo Neji-kun- una chica castaña y de un peinado con chongitos apareció en la habitación. –Termine el compartimiento en el cuarto de Hinata-chan, le será fácil ocultar muchas cosas importantes ahí.-antes de que Neji hablara ella prosiguió.- Hice uno extra especialmente para armas- el Hyuuga la miro de mala forma- necesitara defenderse Neji. – protesto Tenten.

La chica se especializaba en armas en el grupo de la policía, si ella recomendaba una nueva arma, era porque era útil para el equipo, ella era la indicada en armas.

-Tienes razón- dijo el Hyuuga.- Si todo esta listo, es mejor traer a mi prima de una buena vez.-

El antiguo equipo del Hyuuga asintió y comenzaron a recoger sus cosas.


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Tomo la última caja y la coloco en el sofá, eran todas sus cámaras. De pequeñas a más grandes tenia de una cámara réflex recién salida del mercado hasta una cámara desechable. No debía menospreciar a cualquier equipo, siempre la sacaba de cualquier apuro. Busco la vitrina donde ponía sus cosas y la observo en una de las esquinas de la sala. Acomodo ordenadamente las cámaras, por marca y alfabéticamente y cerro con llave esa vitrina.

Dio un pequeño recorrido a el nuevo departamento que su primo le había conseguido, se le había hecho demasiado exagerado que la haya dejado cerca de la estación policiaca, pro no podía evitar que Hyuuga Neji se preocupara y se pusiera paranoico. Siempre había sido así desde que recordaba, su primo siempre la había protegido; más cuando ella había decidido seguir los pasos de su padre. Neji fue el primero en oponerse, pero a la larga había aceptado lo que ella termino por decidir.

Fue tocando la pared con las yemas de los dedos, buscando esos compartimientos que le habían mencionado al mudarse; Tenten le había dado la ubicación, pero era demasiado buena, no los encontraba. Palpo una pequeña abertura y encontró la abertura, basto con empujarla un poco y esta se abriera. Era del tamaño de un casillero y ahí dentro tenia papeles de algunas investigaciones que hacía y pronto las pruebas que necesitaba para derrumbar al asesino de sus padres y de su hermana.

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Su trabajo se había retomado a un cubículo con paredes, su jefe la había mandado a un escritorio y escribir varios artículos sin mucha importancia. Bufo ante ello y suspiro de mala gana. No quería esto, quería ir a las calles en infiltrarse a diferentes lugares, conseguir pistas y pruebas. Pero con lo acontecido hace unos días su jefe no trataría de exponerla en peligro por un tiempo.

A veces creía que su jefe trataba de sobreprotegerla demasiado. Shino, a pesar de ser serio y responsable con su trabajo sabía cómo cuidar de sus empleados. No quería leer noticias de reporteros muertos por acercarse demasiado a "sus historias". Lo respetaba por eso, pero sin embargo ella no se hallaba escribiendo sobre un bombero que salvo a un gatito. Ella deseaba escribir el artículo de la caída del gran Orochimaru y ese deseo no caería nunca. Lo cumpliría como sea.

Debía pensar cómo hacerlo. No podía acercarse tan rápidamente y mucho menos usar las últimas tácticas que la llevaron a amenazarla y matar a su familia. Tenía que ser nueva y refrescante, algo diferente a lo que acostumbraba hacer… algo que Hyuuga Hiashi haría.

Sonrió. Su padre hubiera hecho lo inimaginable. Él se habría infiltrado en la organización y hacerla caer por dentro.

Mordió el bolígrafo que tenía entre sus manos, infiltrarse no parecía mala idea para los planes que tenía. Pero era riesgoso, bastante riesgoso. Sacudió su cabeza, en estos momentos la sensatez era lo mejor. No podía manejarse por un impulso y deseo de venganza y caer muerta al más mínimo error. Se lo debía a su padre, su madre y su hermana.

Debía pagar con la misma moneda, Orochimaru caería. El honor de su familia dependía de ello.

El ruido de uno de los teclados la hizo volver en sí, miro el reloj y ya casi era hora de su salida. Estuvo casi 8 horas completamente distraída y el artículo que se suponía que debía de estar terminado no llevaba ni las 200 palabras escritas. Se apresuró como pudo y lo termino 30 minutos antes de su salida. Se levantó del escritorio y camino hacia la oficina de Shino, su jefe. De costumbre usaba sus lentes, no importaba si fuera de noche. Toco la puerta varias veces y escucho un adelante del otro lado de la puerta.

-Etto- titubeo y al no verlo molesto continuo.- Tengo listo el articulo.- Le entrego los papeles recién impresos y con una pulcra ortografía.

Shino leyó el articulo y lo dejo con un montón de papeles e hizo algunas anotaciones.

-Gracias Hinata- le respondió.

Antes de que ella se retirara, un grito molesto en la parte de afuera se escuchó y rápidamente se abrió. Kiba Inuzuka entro, tenía una cortada en la mejilla y se veía jovialmente triunfante. Entrego los papeles totalmente arrugados y llenos de tierra, pero el chico castaño lucia realmente feliz. Era uno de los reporteros que se encontraban en acción ese día.

-¡Aquí esta Shino!- grito emocionado.- ¡Te dije que lo conseguiría!- y le apunto con el dedo- Me debes unas bebidas ¡y tú!- apunto hacia Hinata y ella se estremeció un poco por tal acción.- Hinata estas de testigo-

Ella asintió y sonrió. Kiba siempre le apostaba a Shino que conseguiría la información de su caso ese mismo día y lo había cumplido. Así que Shino le debería un par de tragos esta noche.

-Hinata ven con nosotros- dijo el castaño y coloca su brazo por el hombro de la ojiperla.

-N-no quiero ser una molestia. – respondió la Hyuuga un poco avergonzada.

-No lo serás- intervino Shino.- Así aguantare a Kiba ebrio.- Shino apago su portátil y comenzaba a ponerse su saco, la Hyuuga termino aceptando y fue también a arreglar sus cosas y Kiba fue con ella.

-No puedo creer que te hayan sacado de acción Hinata- Kiba se recargo en el cubículo mientras la ojiblanca ponía en orden su escritorio. Ordeno los papeles y los guardo en una gaveta. Puso los lápices y bolígrafos en su lugar y esos papelitos de colores en un rincón. Tomo su abrigo y se lo puso rápidamente y salir con sus amigos de ahí.- Es raro si no estás ahí- Kiba observo el cambio en el rostro de Hinata.- N-no es de esa forma Hinata.- Trato de explicarse- es difícil estar ahí afuera sin querer golpear a los transeúntes.-

La ojiperla sonrió, como olvidar sus comienzos. El primer día que tenía que hacer algún reportaje fuera de la estación no sabía qué hacer. Estaba realmente nerviosa, apretaba sus manos y las ganas de morderse las uñas se hacían presentes. Pero Kiba la había ayudado, ambos eran compañeros en un artículo sobre un supuesto volador. Siendo una historia de este caso la ojiperla no sabía por dónde comenzar, pero el chico ya tenía algo de experiencia por lo que sabía cómo guiarla y aconsejarla en el mundo del reportaje.

El Inuzuka sabia cuando tomar las fotografías, como y cuando esconderse sin ser vistos. Ser ágil tenía que ser una de sus habilidades, no debía dejarse atrapar por nada y nadie. Prepararse con anticipación era lo mejor, cámaras y micrófonos ocultos, ropa cómoda que te permitiera correr. Conocer las calles era algo esencial, nunca se sabía cuándo se necesitaría un atajo; se debía ser duro en este trabajo. Kiba llego a dudar un momento sobre si la ojiperla aguantaría este tipo de trabajo lleno de riesgos, pero ella era optimista y decía que quería hacerlo. Y tal vez siendo la hija de una leyenda en el reportaje… tal vez podía hacerlo. El decidió confiar en ella, al principio fue algo torpe; pero el chico podía notar el cambio en la Hyuuga, se agilizaba más y a veces terminaba adelantándose a Kiba en varios asuntos. Ahí comenzaba a quedarse totalmente seguro que ella podría con el trabajo.

En algunas ocasiones trabajaban individualmente, pero a ambos les gustaba el trabajo que hacían en pareja, incluso Shino llegaba a involucrarse en algunos artículos y los ayudaba. Pero la última historia que había tenido Hinata en solitario había preocupado mucho al Inuzuka, no solo se trataba de un caso que su padre había seguido y dejo inconcluso; se estaba metiendo en terrenos peligrosos. Que incluso al mismo Kiba dudaba en meterse.

Orochimaru. Antes los ojos de la sociedad tenía una empresa de exportaciones e importaciones de productos, y se refería a productos, porque él estaba seguro que ni el 50% del trabajo que se hacía ahí era legal. Bajo los ojos de los periodistas y los Yakuzas era un gran traficante de drogas, un astuto criminal que trabajaba con el lavado de dinero; y seguramente el gran pervertido de todo Japón. Sus fundaciones solo eran su coartada, su sucia perversión disfrazada de bondad; Kiba nunca se había atrevido a investigar sobre lo que pasaba en esas fundaciones infantiles. Se temía lo peor, se lamentaba de esos niños.

Según las investigaciones de Hiashi Hyuuga, su adoraba perversión no era buena. Y con tan solo eso le había dado repugnancia como para rechazar esa historia. Pero Hinata la acepto, el llego a pensar que era la forma de demostrarle a su padre que podía seguir sus pasos. Pero había terminado todo mal. Fue un erro que aún queda de incógnita, la descubrieron y la familia de Hinata pago caro por eso.

Ya habían pasado 3 semanas del incidente y Hinata se veía totalmente diferente, él lo notaba; ella intentaba actuar normal. Pero él sabía que ella podía tener algo en mente.

-¿Están listos?- Shino hablo y saco de sus pensamientos al Inuzuka. –Ya debemos irnos.-

La ojiperla y el castaño alcanzaron a Shino. Hinata quedo justo en medio de los dos y siguieron su camino hacia el bar. Ella sonrió, aun con la pérdida de su familia, sus amigos estaba ahí; los observo a ambos. Ninguno de los tres se parecía, muy pocas cosas tenían en común. Pero siempre les agradaba la compañía del otro.

"Son mis preciados amigos" – Pensó la Hyuuga. Los apreciaba demasiado y los quiere como son. Nunca encontraría a alguien más como ellos dos.


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Ya estaba oscureciendo y poco a poco las luces de las calles se iban encendiendo, tomo uno de los cigarrillos que tenía en su bolsillo y lo encendió. Inhalo y exhalo el humo con mucho placer, la nicotina lo relajaba más de la cuenta y eso le agradaba. Las luces de los autos empezaban a vislumbrarse y se acercó más a la ventana. Volvió darle una calada a su cigarrillo y esta vez cerro sus ojos, aparto su cabello rebelde de su cara y comenzó a deshacerse de la molesta corbata que portaba.

Se retiró de la ventana y tomo asiento frente a su escritorio, revolvió unos papeles checando cuales le eran de utilidad y los que no, eran tirados a la papelera. Otra inmundicia noche más, no dormiría hoy otra vez. Esperaba una entrega especial y no podía pasar de esta noche.

La puerta de madera de su oficina se abrió y entro un rubio ojiazul, que por primera vez tenía una cara más seria de lo normal; miro al azabache que se encontraba sentado.

-¿Dónde está el disco?-pregunto. Se estaba quedando sin paciencia.

-Teme…-huno una pausa en silencio- Me acaban de informar que mataron al hombre que nos entregaría la información de Orochimaru.- El sonido de la mano del moreno chocar con escritorio se escuchó afuera de la oficina, asustando a la rubia secretaria que tenía.- Pero el disco ya no lo tenía.- El moreno quería estrangularlo en ese momento, pero no lo parecía. Mantenía el rostro más sereno y sin rastro de enojo.-

-¿Pero?- apago su cigarrillo y miro al ojiazul.

-La gente de Orochimaru no recupero el disco-. Eso debía ser algo bueno.- Estoy seguro que se lo entrego a alguien antes de que Orochimaru lo ubicara.- término de hablar.

-Busca a esa persona Naruto- Ordeno- y tráela ante mí.


N/A:

Hola!

Muchas gracias por sus Reviews me gusto que se hayan tomado la molestia en leer This crazy history!

Si habrán notado el Fic es de Rating M, en este si habrá contenido fuerte 0/0. Así que en próximo capitulo comienzan las perversiones y rogare por tener mucha inspiración para hacer un leemon. Ademas un manga en especial fue mi inspiracion para este fic y para decirselo, fue un manga Yaoi 0/0 jaja no haré plagio, solo fui inspirada para hacer una historia de este tipo.

Seguiré con mis próximas historias, espero poder escribirlas o me saltare de nuevo a Confesiones, que ese fic me esta robando la inspiración, de nuevo; muchas gracias por leer.

Saludos!