- Esperaba que este día fuese lleno de contra tiempos pero al parecer Candy no le importó lo que pasó entre nosotros. Me odia tanto que prefiere borrar de su memoria todo que enfrentar el amor que nos sentimos – Pensó en joven mientras caminaba hacia la limosina que le esperaba para llevarlo a su avión privado para volver a su realidad; una sin ella.

De repente vio pasar el grupo de amigos que se dirigía de vuelta a casa. Ella se veía tan bella como siempre; vestida de blanco era la imagen perfecta de un ángel en la tierra. Miraba su tierna risa y la forma tan cariñosa en que se dirigía a sus amigos y deseo por un momento volver a esos días donde esas caricias y esas risas eran sólo suyas. – Buen viaje mi amor… Sé que algún día te volveré a ver y tener como antes; te amo pecosa–

Cuatro semanas ya habían pasado desde ese loco viaje a Las Vegas debido a la intensidad de su trabajo en el hospital; al volver le fue imposible realizarse las pruebas medicas; pero luego de las semanas las cosas ya marchaban de nuevo con normalidad y era la hora del momento de la verdad. Candy hubo esperado lo necesario para hacerse las todas las pruebas médicas y estar segura que la noche de copas no dejo consecuencias desfavorables para ella. Las cuatros jóvenes estaban reunidas en el pequeño departamento de Candy con la intensión de apoyarla y que se sintiera amada en caso de que tuviese alguna enfermedad.

- Gracias amigas por acompáñame… No he dormido bien desde que llegamos de Las Vegas

- Sé que eres la doctora Candy, pero yo lo abro… Soy la más fuerte de todas

- Gracias Lucia…

- ¿Qué dice? Cuenta…

- Dinos Lucia que todas queremos saber… Mira la cara de Candy… Habla

Hubo un silencio que pareció un siglo. Todas comenzaron a sudar y a ponerse nerviosa mientras veían a Lucy leer aquellos análisis. La cara de ella luego de unos minutos de lectura se quedó en blanco, se puso blanca como papel y Candy comenzó a temblar.

- ¿Qué tengo? ¿Dame ese papel Lucy?

- Candy… No tienes ninguna enfermedad…

- Oh…. Que bien por poco y me muero de un infarto con la cara que pusiste…

- Ufffff….. Que bueno amiga que estás bien – Dijo Annie

- Todo está negativo menos uno

- ¿Qué? Si acabas de decir no tengo ninguna enfermedad

- Es que no creo que un embarazo se considere enfermedad….

- ¿Qué dices Lucy…. Embarazo?

- Si Candy, dice que estás embarazada…

Todas llevaron su mano a boca sin saber que decir o que hacer, pensaron siempre en enfermedad pero no en embarazo, no les pasó ni por un momento la más remota idea de ello. Candy se sentó sobre su blanco sofá sin poder siquiera sentir sus piernas, estaba en shock, no podía entender como siendo doctora no pensó en tomarse la pastilla del día después por si acaso.

- Candy, habla, di algo por favor

- Candy reacciona, vamos a salir de esto juntas…

- Tu eres doctoras y sabes que hay formas de que esto quede en la historia; tu sabes que no será un problema y que debido a las circunstancias seria lo mejor – Lucy le hablaba pero ella no respondía.

Su ojos comenzaron a cristalizarse ante la presencia de las lagrimas pero no podía moverse, las palabras no le salían… Todas la abrazaron y comenzaron a darle fuerzas; sin embargo Annie que nunca ha sido fuerte de carácter comenzó a llorar y esto hizo que Candy despertara de su trance.

- ¿Qué le voy a decir a mis padres, a mis hermanos? Yo…

- Candy nadie tiene que enterarse de esto, no tienes que tenerlo…

- Lucy, debo ser responsable por mis hechos, soy doctora… Soy pediatra y siempre he defendido la vida, no puedo si quiera concebir la idea de un aborto por mal que yo por mi irresponsabilidad haya… Voy… Estoy embarazada…

- Tu vida va a cambiar, no sabes quien es el padre y descubrirlo es imposible

- Annie ya por favor para de llorar – Dijo Patty – Candy cuenta con mi apoyo en cualquier decisión que tomes

- Discúlpame Candy por sugerirte lo del aborto, pero pienso en ti y como esto te va a cambiar y lo difícil que te será ser madre soltera

- Lo sé, pero yo trabajo para salvar vidas, es mi vocación y en mi ya hay vida y no puedo pensar en matarla.

- ¿Los chicos ya casi llegan que vamos hacer?

- Candy ellos deben saber, son tu familia y estuvieron…

- Sí Patty… Deben saberlo… ¿Sólo que como se lo digo?

Candy comenzó a llorar mientras se tocaba su plana barriguita. Las jóvenes estaban como si fueran parte de un funeral al verla así, su amiga, la alegría de la fiestas, del grupo y de su familia. Annie se acordaba que desde la separación de Terry nunca la hubo visto de esa forma. El timbre hizo que las jóvenes brincaran del susto y Lucy se paró a abrir la puerta. Al llegar los jóvenes que venían felices a buscarlas para dar una vuelta por un nuevo y reconocido bar se encontraron la escena que inmediatamente hizo que los hermanos corrieran hacia Candy y Neil comenzará hacer mil preguntas incoherentes a Lucy.

Las jóvenes al ver que Candy no podía hablar por lo mal que estaba le pidieron paciencia a ellos y poco a poco comenzaron a contarle la historia de la que hace mas de 4 semana Candy fue la protagonista. Los ojos de los jóvenes pasaron de una intensa rabia hacia un dolor increíble al verla en el estado en que estaba. Y aunque comenzaron a maldecir por haberla dejado sola, se echaron la culpa pero al final fueron a abrazarla y a brindarle su apoyo y amor en este momento.

- Candy estamos contigo y cuenta con nosotros en todo lo que decidas.

- Mamá y papá me van a odiar…

- No fue tu culpa, estabas ebria y nosotros no te cuidamos como debimos, perdónanos

- Prima perdóname por no cuidarte… Tu sabes que eres como mi hermanita pequeña y todo lo que te sucede a ti… Me duele…

- Gracias, gracias a todos por estar conmigo. Voy a tenerlo sin importar lo que suceda conmigo. Debo ser responsable por mis actos y este bebe – Tocándose su barriga – No tiene la culpa de todo lo que pasó, él no pidió venir al mundo y aunque no conozco su padre, yo… yo seré ambos para él.

La noche fue muy estresante para los jóvenes que aunque pensaban que la mejor solución para este "problemita" era un aborto ya que era el momento oportuno por el tiempo de gestación, sabían que ella jamás lo haría y que deberían apoyarla y no dejarla sola en este momento. Candy se durmió en los brazos de sus hermanos quienes la colocaron a dormir y decidieron no dejarla sola a partir de ese momento al igual que sus ya inseparables amigas.

Para los padres de Candy fue un trago muy amargo enterarse de la situación de su hija, les tomó tiempo aceptar la idea de que Candy tendría un hijo y que sería madre soltera y muy en especial en como fue concebido. Su hija, la más pequeña de sus retoños, la siempre perfecta, educada, profesional y sobre todo responsable de los tres.

Para ya sus 5 meses Candy lucia una barriguita que la hacia lucir bella, se veía radiante y el embarazo hacia lucir no sólo lo mejor de ella; sino de un humor increíblemente alegre. Tenía la alegría de saberse madre y que tendría pronto a su bebe en sus brazos. Su pequeño apartamento de una habitación era ya estaba lleno de regalos de parte de sus tíos y tías. Su hermanos, primo y amigas se hubieron convertido en la mejor compañía para la joven. Mientras miraba la hermosa cuna decorada de azul se tocaba su barriguita y pensaba - ¿Cómo serás bebe? ¿Te aparecerás a mi o …? No; no debo pensar en nada de eso, tu eres sólo mío y ya veras lo feliz que seremos-

- Señor Granchester le llama su madre dice que es urgente…

- Gracias Sofia

- Madre… Salgo de inmediato

El padre de Terry hubo tenido un fuerte dolor en el pecho y fue llevado de emergencias al hospital. Al llegar encontró a su hermana Karen fuera de la habitación muy preocupada ya que no tenia noticas aun sobre el estado de salud de Richard. Los jóvenes se encontraban sentados cuando Karen se puso de pie al ver una figura muy conocida por ellos y a quien quería mucho.

- ¿Candy? ¿Candy White?

- Karen….

- OMG eres tu…. ¿Embarazada? OMG… Mira Terry es Candy y mírala que bella está embarazada…

Terry se puso de pie al verla y especialmente observar lo bella que se encontraba en su estado; Candy estaba embarazada, su pecosa iba a hacer madre. Siempre la consideró la mujer más bella del mundo, nunca se imagino verla alguna vez embarazada. Para él verla en su estado representaba la imagen de un ángel. Pero un pensamiento de dolor llegó al él pues no era su hijo…

- Hola Karen… Terry!

- No lo puedo creer Candy, ¿Cómo estas? Hace tanto tiempo… Estás embarazada… ¿Cuántos meses tienes?

- Cinco meses

- Estas bella… Mira Terry, ¿Verdad que está hermosa?

- Doctora White – Se escucho una voz varonil que hizo que Terry saliera de su estado de asombro.

- Albert, te estaba buscando… Te necesito para el caso de 215. Con permiso tengo de volver a trabajar, fue un placer verlos una vez más

Albert tomó a Candy por los hombros para preguntarle sobre la hermosa joven con la cual ella se encontraba hablando, pero a los ojos de Terry fue el hombre que ahora era el dueño de la mujer que el amaba y que pronto tendría la dicha de tener un hijo con ella.

- Karen es la hermana de mi ex… Terry, el mismo que está con ella…

- Pensé era su novio… ¿Cuántos dulces me costará que me la presentes?

- Creo que bastantes pues hace tiempo que no me comunico con ella…

- Todos los que me pidas con gusto… Es la mujer más bella que he visto jamás

El le dio un beso en la mejilla y se alejó de ella. Desde lejos unos ojos zafiros los miraban con toda la melancolía de saberse olvidado y sin ninguna oportunidad de volver a tener lo que un día fue su mayor tesoro. Por fuerte el dolor de Richard fue una falsa alarma y todo volvió a la normalidad para los Granchester.

- Fuiste un estúpido hermanito al perderla… Ahora ese bebe fuese tuyo

- ¿Crees acaso que no lo sé?

- Debiste luchar más y no dejar las cosas a la suerte

- Ella no quiso verme, me odiaba, aun lo hace

- Candy no es persona de odio, ¿Quizás se la hubieses buscado y demostrado que no pasó nada con la bruja y le hubieses demostrado tu amor? Ese amor que sé como tu hermana que aún existe

Esa noche Terry no durmió pensando y recordando cada detalle de lo antes vivido con Candy, la gran amistad existente entre ellos y sus hermanos, su noviazgo, los momentos íntimos que fueron el despertar al amor que aún ardía en él.

- Te veías bella y aunque no me miraste a los ojos, pude ver el brillo en tus ojos gracias a tu embarazo. ¿Cuántas veces soñé con una familia contigo? Y ahora es de otro. Su supieras cuanto me duele no ser yo quien te acaricie y te bese todas las noches, quien te cumpla tus antojos y te dé masajes en los pies… Debo dejar de pensar en ella. Ella ya es prohibida.

La mañana siguiente era sábado y Terry se levanto temprano para ir a visitar a su padre a quien le habían dejado recluido por todo el fin de semana por orden del doctor. Al entrar al hospital deseo de todo corazón que unos ojos esmeralda chocaran con los suyos - Pero no… Ella no está… -

- Buenos días, veo que están muy alegres el día de hoy

- Tu hermanita que aprovecha cada minuto para estar de coqueta

- No es mi culpa ser irresistible….

- ¿A quién engatusaste ahora hermanita?

- A un joven, atractivo, bellos, ojos azules, rubio y sexy doctor

- Con tantos atributos hasta yo creo que quiero salir con él

- No seas payaso hermano que el bombón de Albert ya tiene dueña y soy yo!

- ¿Albert?

- El doctor que estaba ayer con Candy… Ella misma me lo presentó anoche después que te fuiste.

- Si hijo vino a visitarnos, se ve tan bella embarazada… - Su madre al ver la expresión de su hijo solo pudo sentir pena y dolor - Lo siento hijo se que aún te duele

- No te preocupes madre es parte de lo que me toco vivir y verla feliz me hace feliz

- Hermanito… Yo no creo que ella te odia como siempre dice…

- Mejor hablemos de nuestro caballero de hierro… ¿Cómo te sientes padre?

La tarde pasó de lo más amena con la familia Granchester. Terry no salió del lado de Richard para nada esa tarde. Al la hora de partir y dirigiéndose a la salida para ir a su apartamento Terry se encontró con alguien que jamás pensó volver a ver.

- Neal Leagan… ¿Cuánto tiempo?

- Granchester, mucho tiempo… Estas maduro

- ¿Me estas llamando viejo?

- Jamás… jajajajaja… Supe lo de tu padre me dijo Candy que ya esta mejor

- Si ya lo está. ¿Y tu aquí?

- Candy aun a sus 5 meses sufre de antojos y me llamó que quería helado de chocolate

- Con fresas, un poco de pedacitos de chocolate y una cherry encima…

- Wow, eso mismo sí que la conoces… ¿Qué tal si me esperas y nos tomamos un trago por los viejos tiempo?

- Por supuesto…