Aclaración, los eprsonajes no me pertenecen y son propiamente del manga / anime Inu x Youko (Boku) Secret Sevice

Capítulo II:
El Regalo Especial

Ya comenzaba a amanecer y el sol se colaba por entre las
cortinas de la habitación, Ririchiyo abrió sus ojos con lentitud regresando a
la realidad luego de haber dormido cómodamente el resto de la noche, al
observar un poco a su alrededor e intentar sentarse sintió algo que la mantenía
recostada a la cama, miró ahora hacia un lado topándose con aquellos singulares
irises y aquella sonrisa que solo le podían pertenecer a una persona.

-Buenos Días Ririchiyo – sama

-¿Hace cuanto despertaste?... etto.. Buenos Días

-Hace bastante –sonrió aun más cerrando ligeramente sus
ojos.

-¿Porque no me despertaste?

-Se veía tan hermosa durmiendo tan plácidamente que no
deseaba interrumpir sus sueños

Sonrojada- e-esa no debe de denominarse como respuesta.. ya
es algo tarde, debiste despertarme..

El kitsune se limitó a mantenerse en silencio mientras
observaba aun conservando aquella sonrisa en su rostro el sonrojo en las
mejillas de la chica de cabellos largos azabaches. Hasta cierto punto él
disfrutaba el contemplar a Ririchiyo cuando se sonrojaba al igual que hacerla
sentir adorablemente nerviosa, se podría decir que desde hace un tiempo esto
era una especie de pasatiempo para el secret service.
Soushi se levantó de la cama dejando ahora a Ririchiyo
sentarse sobre esta y desperezarse mientras él por su parte caminaba hacia la
puerta. Ririchiyo lo miró algo curiosa y a la vez confusa.

-¿A dónde vas?

-Iré a cambiarme.. además de que, pienso que no sería buena
idea que sus criadas me encontraran aquí al venirla a atender.. podrían pensar
cosas equivocadas –sonrió.

Al mencionar aquello por la mente de Ririchiyo pasaron una
serie de imágenes no muy castas de su novio y ella, haciéndola sonrojar
inmediatamente y volver a la realidad asintiendo precipitadamente.

-Se-será mejor que si vayas a cam-cambiarte antes de que
ellas vengan a verme y pi-piensen cosas equivocadas

Soushi asintió, abrió la puerta con sigilo, y luego se
dirigió rápidamente a su habitación. Ririchiyo suspiró y se levantó, por
costumbre tendió su cama y luego caminó hacia el ventanal abriendo las cortinas
para dejar que la luz solar entrara completamente y observar el paisaje
singular que le dejaba contemplar. El toqueteó de la puerta le distrajo de su
momento de paz contemplando un pequeño jardín interior que se podía ver através
de aquella ventana y se volteó mirando hacia la puerta.

-Ririchiyo-sama el desayuno está servido –musitó una de las
criadas, luego entró en la habitación y dejó la ropa de Ririchiyo ahí- también su
baño está listo -se retiró.

Ririchiyo tomó su ropa y caminó hacia el baño, aun no le
apetecía el ir a desayunar, le simpatizaba mas la idea de ir a tomar un baño.
Al llegar se desvistió, ató su cabello en un moño y se introdujo en el agua
caliente de la tina soltando un suspiro y quedándose ahí por un tiempo
manteniendo sus ojos cerrados.
Comenzó a tallar su cuerpo sin prisa alguna, y al acabar se
lavó volviendo a quedarse inmóvil en el agua disfrutando del calor que esta
poseía, el cual simplemente era agradable.
De repente la puerta del baño se abrió haciendo que Ririchiyo
volteara a mirar rápidamente al igual que la persona que había abierto la
puerta. Los ojos de ambos se encontraban completamente abiertos y lentamente
las mejillas de ambos se tiñeron de carmín. El kitsune al escuchar el chapoteo
del agua al abrir la puerta había fijado su vista en el interior del baño
quedando literalmente estático al ver a Ririchiyo dentro de la tina, y casi por
inercia la observó, mas luego de unos largos segundos apartó su mirada abruptamente
clavándola en el suelo. Por otra parte la vista de Ririchiyo se maravillaba
ante tal visión, su novio completamente avergonzado con sus mejillas de color
carmín, aquella pies nívea de su pecho el cual poseía musculatura al igual que
su abdomen, y al llegar a este lo demás
era tapado únicamente por una toalla. Al encontrarse a si misma mirando un
sitio en específico que era tapado por la toalla se regañó mentalmente y miró
hacia otro lado.

-Lo… lo siento Ririchiyo-sama, no sabía que usted estaba aquí…
-cerró la puerta y comenzó a caminar alejándose
de la puerta y tomando su camisa.

Ririchiyo casi por inercia salió de la tina, abriendo la
puerta del baño y mirando a Soushi completamente
sonrojada, él había detenido su andar al
escuchar la puerta abrirse, y acabó desviando su mirada con suma rapidez al
notar que Ririchiyo no traía toalla alguna encima.

-Mik.. Sou-Soushi-kun… e-etto.. ¿qu-querrias darte un
ba-baño conmigo?

-No sería algo correcto Ririchiyo-sama

-¿Po-porque no?

-Porque… usted, estando así, permitiéndome observarle estando
completamente desnuda y acompañarle a la hora del baño… pensamientos no muy
castos llegan a mi mente…

El sonrojo de Ririchiyo se incrementó considerablemente,
pero caminó hacia Soushi tomando su mano y guiándolo hacia el baño intentando
ignorar la vergüenza y nerviosismo de que le mirara así, luego entró rápidamente
a la tina y jugueteó con el agua nerviosamente.

-E-Entra..

Soushi que seguía con su mirada clavada en el suelo se quitó
la toalla que cubría sus partes nobles y entró a la tina. Ririchiyo se sumergió
hasta la nariz en el agua y miró a Soushi de reojo en un par de ocasiones, el
por su parte suspiró y cerró sus ojos disfrutando de la calidez del agua.
Ririchiyo se acercó a él lentamente y se recostó a su pecho,
no pudo evitar el acariciar el pecho de Soushi hasta su abdomen, haciendo que
él abriera sus ojos y la mirada. Ella alzó su mirada.

-Ririchiyo-sama no es buena idea que esté tan cerca de mi…
-suspiró y cerró sus ojos el kitsune- no sabe cuanto le deseo…. Pero.. debo de
controlarme… y sin embargo usted me lo ha puesto difícil…

Ririchiyo al escucharlo se sonrojó de nuevo, pero no se
alejó de su pecho, y jugueteó distraídamente con su cabello.

-Sou-Soushi-kun… hoy
es navidad… ¿cierto?

-Así es… -siguió con sus ojos cerrados.

-M-me gustaría darte de regalo aquello q-que tu deseas…
-miró hacia abajo jugueteando con sus manos, ella había pensado en ello desde
entonces, y, ahora estaba decidida, quería almenos por una vez cumplirle un
deseo a su amado novio y fiel can, quería hacerlo feliz de verdad, y , no
titubeaba esta abrió sus ojos por completo y la miró bastante
sorprendido.

-¿Ha-habla usted en serio Ririchiyo-sama?

-S-si… qui-quiero cumplir tu deseo…. –lo miró fijamente
estando muy sonrojada.

Soushi sonrió, y con sumo cuidado comenzó a besarla, primero
con dulzura y luego más apasionadamente. Ririchiyo pasó sus brazos detrás del
cuello de Soushi y siguió besándolo sintiendo como su corazón latía cada vez
con más fuerza por el hecho de que aquel beso se iba intensificando cada vez
mas.

LEMON (+18)

La miró, ambos estaban completamente sonrojados.
Ririchiyo se recostó a él suspirando, se habían entregado el uno al otro por
completo, y eso le hizo feliz a la chica
de largos cabellos azabaches, pues, al menos había logrado hacer feliz a su
novio al entregarse por completo a él y, esperaba el poder cumplir su deseo,
aquel que él le había mencionado no hace mucho tiempo cuando estaban en su habitación
recostados sobre el sofá.

Al llegar la noche Ririchiyo y Soushi se encontraban en el
salón principal sentados frente a ellos los padres y la hermana de Ririchiyo
acompañados por unas cuantas empleadas. Un silencio algo incómodo se había
formado, simplemente intercambiaban miradas. La hermana menor de Ririchiyo miraba
con curiosidad al kitsune y también la manera en la que miraba a Ririchiyo cada
vez que sus miradas se encontraban haciéndola sonrojar.

-¿Y bien?.. en la cata decías que este era tu novio, ¿Por
qué no nos haces el favor de
presentarlo? –preguntó la madre de Ririchiyo, haciendo que el padre de
ella frunciera el ceño.

El kitsune se puso de pié e hizo una reverencia.

-Lamento en verdad mi descortesía, mi nombre es Soushi
Miketsukami, y como bien decía la carta yo soy el novio de su hija… -hizo una
reverencia y luego los miró- es un placer conocerlos como es debido, ya que la
última vez que estuve aquí vine como el Secret Service de ella.

La hermana pequeña de Ririchiyo y su madre le brindaron una
sonrisa al kitsune, mientras que su padre se limitó a darle una mirada severa.

-¿Qué ha sucedido con en compromiso que tenías con Kagero? –preguntó
su padre.

-Él y yo hemos decidido romper el compromiso, pues yo me he
enamorado y según he escuchado recientemente él ya tiene pareja también

El padre de Ririchiyo se limitó a asentir, aunque aun miraba
severamente al kitsune. La hermana menor de Ririchiyo y su madre intercambiaron
una mirada y sonrieron.

-¡Es hora de los regalos! –musitó la pequeña Shirakin
señalando el arbolito que estaba aun lado, y bajo este una serie de cajas
decoradas con moños y demás.

Las empleadas fueron entregando a cada uno el obsequio, y
luego de esto fue como si aquella "reunión familiar" hubiese acabado, pues, el
padre de Ririchiyo se puso de pie y se perdió entre los pasillos siendo seguido
por la madre de Ririchiyo y su hermana menor, dejando a solas al kitsune y a la
chica de cabellos azabaches. Ella suspiró y abrió el obsequio, le había
obsequiado unos pendientes de diamantes. Soushi la miró algo curioso, ella al
notar aquella mirada lo miró.

-¿Qué?

-Umm.. había estado pensando en darle este obsequio mas
adelante mas sin embargo.. dado a lo sucedido hoy me gustaría hacer las cosas
correctamente…

Ella lo miró sin comprender mientras él se ponía de pie y
sacaba una pequeña cajita de su bolsillo, la cual traía un lazo de color rosa
encima. Se arrodilló frente a ella y abrió la cajita mirándola con una sonrisa
dulce.

-Ririchiyo Shirakin… usted ya ha de estar mas que enterada
que mi amor por usted es capaz de llegar a los limites de la locura, que soy
capaz de hacer cualquier cosa por usted, y que inclusive soy capaz de arriesgar
mi vida por su seguridad… ahora… me gustaría que me respondiera… ¿querría usted
acaso convertirse en la esposa de este can?

Ella se quedó mirándolo con los ojos muy abiertos y luego
contempló el anillo que estaba dentro de la cajita. Se sonrojó un poco y
asintió con la cabeza.

-S-si.. quiero..

Soushi sonrió, tomó el anillo y lo colocó en el dedo anular
de ella, sentándose a su lado y abrazándola delicadamente.

-No sabe cuan feliz a hecho a
este can el día de hoy –sonrió.

Ya había pasado una semana desde que Ririchiyo llegó de
visita a la casa de sus padres, y ya había llegado el tiempo de regresar. Tomó
las maletas y las guardó en el coche para luego ser despedida por sus
empleadas. Ella hizo un leve gesto y se despidió, luego de eso entró al coche,
dentro del cual le esperaba su novio, ahora prometido, y así comenzó su viaje
de regreso a la Maison Ayakashi.

CONTINUARÁ…

Notas de la Autora: Hola de nuevo.. etto.. espero que les haya gustado y ejem... con respecto al lemon, es la primera vez que escribo un fanfic +18 , asi que . gomen si hice algo mal o asi XD Buenoo.. eso es todo, nuevamente acepto criticas constructivas y pronto suvo nuevo cap :D Matta~Ne!