Fairy Tail no es de mi propiedad, pertenece a su respectivo autor.
La Historia Orginal pertenece Erendir, yo solo le estoy un dando un pequeño giro de casi 360°….pero en fin, los invito a que lean sus obras son muy buenas…
Este fic contiene/contendrá violencia, palabrotas, lemon mas o menos fuerte y demás cosas. Leedlo bajo vuestra responsabilidad, que yo ya lo he puesto en categoría M.
Yo hago esto por simple diversión, sin ánimo de lucro.
-comentarios normales-
-"pensamientos"-
-*comunicación artificial.*-
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"Héroes del Multiverso"
Capítulo 1:
Decisiones y Cambios
Habían pasado varias horas desde que Coulson y los demás se habían ido.
Ambas estaban pensativas en el sillón donde estaban sentadas…
¡Ding ding!
El sonido del timbre de la alarma sonó estrepitosamente, sacándolas de sus pensamientos, Wendy Suspiro en derrota, definitivamente sabía que tenía que pensar las cosas más detenidamente, es una decisión bastante grande la que van a tomar, miro a Sherria buscando algún indicio de algo, pero nada, así que se levantó y se dispuso a ir a su universidad, ambas hicieron su camino a la facultad sin dirigirse ni una palabra, ambas estaban absortas en sus pensamientos, el día paso, sin contemplaciones y sin interrupciones, las charlas y actitud hacia sus compañeros de facultad era la misma, y tal como pensaron Erza no estaba hoy en el campus, al parecer su única misión era vigilarlas y también el estudiar en la misma facultad era otra mentira, al volver a casa, no parecían personas, el pensamiento y la curiosidad de esa nueva vida, las tenía absorbidas, cuando llego la hora de dormir, ninguna de las dos podía conciliar el sueño, fue Sherria quien se levantó de su cama con rumbo a la habitación de su compañera
Sherria era una niña Huérfana igual que Wendy, si bien ella fue adoptada cuando tenía trece años por la familia Blendy, siempre se mantuvo en contacto con su amiga, al contrario de Wendy que perdió a sus padres ella nunca los conoció, pues llego al orfanatorio desde que era una pequeña bebe, envuelta solo en una cobija de rosado color al igual que su pelo, no sentía odio hacia sus padres, tampoco remordimientos pero, por lo menos quería respuestas del porque la abandonaron ahora que sabía de su sangre tenía más ganas de querer encontrarlos porque, quizás, ellos ya sabían de su sangre, y por eso la desecharon o quizás la alejaron para que no pasara peligro a su lado, pero nunca lo sabría a menos que se lo preguntara a ellos, por eso tenía casi toda la intención de irse con los señores que vinieron, pero se sentiría mal si volvía a dejar a Wendy, si bien ya la había abandonado una vez cuando ambas tenían trece años, que fue cuando la familia Blendy le adopto, pero Wendy no iba a quedarse sola pues en ese entonces su Hermano Natsu estaba con ella y ella estaba feliz de tenerlo, solo eso hizo que la despedida y la separación fuera menos dolorosa, pero ahora nadie sabía nada de Natsu desde hace casi cinco años o más, el orfanato decía que las donaciones y apoyos económicos siguen llegando, pero que no han sabido nada de él en todo ese tiempo, por eso sabía que sería muy mala idea dejarle sola sin alguien con quien apoyarse, y no podía simplemente dejarle sola así como así, no después de todas las cosas que habían pasado entre las dos, todos los altibajos que les dio la vida cuando buscaran empleo, todas las horas juntas nada de eso sería reemplazado así como si nada, ella era la hermana que siempre quiso, en su familia adoptiva tuvo una hermana, pero solo la logro conocer durante un año nada más, pues para cuando ella llego solo paso un año para que su hermana Sherry cumpliera la mayoría de edad y se fuera con su nuevo esposo, si bien su hermana era amable en ese año que estuvieron juntas nunca llego a tener esa hermandad que tiene con Wendy, por eso estaba tan pensativa, en su cama mirando al techo, su mundo había llegado a un cruce bastante peligroso, la decisión que tomara ahora sería muy importante para su futuro, por eso sin poder conciliar el sueño de ninguna manera se levantó de su cama, y tomo su cobija y se dirigió hacia la habitación de su amiga, tomo una respiración profunda y toco con suavidad la puerta, y justo al igual que ella Wendy tampoco podía conciliar el sueño, una vez acostadas ambas en la misma cama, las dos mirando el techo, ella decidió romper el silencio.
- Sabes? Creo que sería una buena idea irnos con ellos…dijo Sherria…
- Cambiaríamos todo nuestro mundo y tipo de vida por uno desconocido…
- Pero sabríamos que somos y como defendernos, y no vuelvas decir que no crees en la magia, pues tu misma vistes el tamaño de tu herida y ahora no tienes nada…
- Si tienes razón…pero…es que tengo demasiado miedo…
- Y ya crees que yo no…pero sabes; yo nunca conocí a mis padres, no tengo ningún recuerdo, nada simplemente mi mente esta en blanco cuando pienso en ellos, quizás tú los perdiste, pero para mí nunca estuvieron, quizás tu tengas algún recuerdo bonito de una noche de lluvia o un día de verano para recordarles a parte del recuerdo de ese accidente, pero yo no, pero sabes, si ellos pudieran decirme quienes son mis padres, iré, quiero saber por qué me abandonaron al nacer, porque no me querían como su hija, y que paso…
- Sherria yo… no lose, son tantas cosas, y si él vuelve a buscarme…
- Estoy segura que Natsu entenderá el porque te vas, además no es como si fueras morir…
- Tienes razón, pero aun así…
- Además mirándolo desde otro punto de vista, si ellos tienen tanto poder e influencia como aparentan, quizás y también puedes obtener ayuda de ellos para encontrar a tu hermano Natsu, no lo crees?
- Sherria! Eso es increíble, no había pensado en eso…
- Claro que sí! Deberías de sopesar más los pros que los contras, si, cambiaríamos toda nuestra vida pero no puedes saber si será para mal, debes de pensar que sea para mejor, además todavía podemos seguir siendo víctimas de ataques…
- Pero tampoco puedes asegurar que sea todo perfecto, tal cual lo pintas, además mira lo que hicieron con Erza la obligaron a ser nuestras amigas, solo por su gusto…
- Si!, eso lo sé y me duele bastante saberlo porque yo la apreciaba, pero no hay duda que nos protegió, aun a costa de su vida
- Has pensado tantas cosas, pero y nuestras carreras, ya estamos por graduarnos, no podemos echar por la borda todo el esfuerzo que hemos hecho para llegar hasta aquí…
- Es cierto que no podemos desperdiciar todas esas noches sin poder dormir, pero el futuro que se nos presenta es al parecer más grande…
- Sabes qué? Debemos dormir, mañana pensaremos mejor las cosas…
- si vamos a dormir…
El amanecer fue inclemente y despertó a las chicas, se levantaron y cada una empezó su rutina diaria, se lavaron y comieron como siempre su rutina de clases fue igual que la de ayer, aunque todo estuvo tranquilo, sus amigas les hablaron y ellas siempre actuaron como si nada, pero lo Wendy pensó, fue no arruinar la vida de las demás chicas por su miedo, pues el estar cerca de ellas las puede poner en peligro, por eso a la noche del Martes se dispusieron a llamar al agente.
- Señor Coulson, Somos Wendy y Sherria Aceptamos.
Habían pasado varias horas desde que habían llamado a Coulson, aceptando la propuesta que [S.H.I.E.L.D.] le ofrecía. Solo esperaban no arrepentirse de haber aceptado pues, según les habían dicho, si aceptaba no podrían echarse atrás.
¡Ding dong!
El sonido del timbre de su casa sonó estrepitosamente, sacándolas de sus pensamientos. Con un suspiro profundo Sherria fue abrir la puerta, definitivamente sabia quienes podrían ser, se levantó y camino hacía a la puerta, para una vez abierta, ver al agente Coulson y al a un desconocido, este era de hecho bastante parecido al desnudista del Lunes, su compleción, su color de piel y de hecho hasta su aire de grandeza era el mismo, pero su pelo era de un color claro y albino, muy diferente del negro como la noche del otro chico, sin duda alguna Sherria se sonrojo bastante al verle, Wendy había venido detrás de ella, pero esta buscaba a Erza, por lo menos al verla quizás haga más agradable la ida pero se decepciono bastante al no encontrarla.
— Temo que la Agente Erza, se encuentra en otra misión y no pudo venir, lamento eso, en cambio él es Lyon Vastia, espero que sea suficiente con nosotros Dijo el Agente Coulson.
Ambas se dieron una mirada, extraña pues habían captado el sarcasmo del agente, se presentaron muy formalmente aunque Sherria, aún tenía el notorio sonrojo en sus mejillas.
— ¿Ya están listas? Pregunto Coulson.
— Sí. Solo tenemos que ir por las maletas y podemos partir. Dijo Wendy
— Me temo que no puede. — le cortó de pronto. — Si va a coger algo debe ser algo importante.
— Pero y nuestras cosas?. Pregunto Wendy alarmada
— … - sin embargo Coulson no dijo nada en respuesta.
Sin pensar demasiado, se miraron y ambas se adentraron en el piso y cada una fue a su habitación, Sherria volvió con su cobija rosa y Wendy con una gata Blanca en sus brazos. Dicha gata era una gatita de color blanco llamado Charle un regalo de su Hermano. Solía estar fuera de la casa durante gran parte del día o la noche, dependiendo de las ganas que tuviera. Una vez que ambas habían tomado sus cosas volvieron a la puerta. Coulson, que había aparecido de repente, miro al gato, y la cobija más no dijo nada.
— Bien. Si ya está todo, por favor, acompáñenme — esta vez habló Coulson.
Dio media vuelta, rumbo a las escaleras. El LKD estaba situado en complejo de Departamentos, el suyo estaba en el segundo piso, por lo que no se usaba el ascensor. Sherria tomo a la gatita y la envolvió en su cobija para protegerla del frio. Una vez fuera del edificio la pelirrosa hablo.
— Disculpe, pero… — indagó inquieta la chica.
— ¿Si?
— ¿Cómo van a hacer para hacer parecer que hemos desaparecido?
— Oh, eso es muy sencillo. — expresó tranquilamente. — Verán…
¡Boom!
Una explosión. Una explosión bastante cerca. Las chicas se encogieron ante dicha explosión, pero ni Coulson ni el otro agente se inmutaron. Dándose la vuelta lograron divisar que la explosión se produjo en su piso y el fuego se encontraba devorando su hasta ahora casa.
— ¿¡Qué demonios…!? Chillo Wendy con miedo, pues ese Departamento era un obsequio de su hermano.
— Así haremos que desaparezcan. — les explico mirando el sitio del estruendo. — Tenemos unos cuerpos falsos. Sus vecinos de al lado, encima y debajo no se encuentran. La explosión no dañara al edificio. Esta todo controlado.
— ¡Todo controlado! — Grito Wendy hecha una furia, aun con la adrenalina circulando velozmente por sus venas — ¡Acaban de volar mi piso entero! Ese Lugar era mi Hogar, el único que me queda, porque demonios lo han volado así como así…
— Es la mejor forma de hacerlas desaparecer. Cuando lleguen y vean los cadáveres intentaran identificarlos. Sacaran sus huellas y ustedes estarán muertas para los ojos del mundo.
— ¡¿Y cómo cojones sacaran mi ADN?! Pregunto Sherria pues Wendy había quedado helada con la noticia del despojo de su identidad y el aislado del mundo, al parecer su objetivo se fue al garete.
— Tenemos nuestros métodos. — sonrió levemente mientras se daba la vuelta y caminaba hasta un todoterreno y negro, en el cual había otro hombre de [S.H.I.E.L.D.] esperando.
Ya eran cinco. Un poco demasiado, pensaban las chicas.
Wendy se quedó parada durante varios segundos, asombrada. Noto como Happy temblaba. Supuso que estaría asustado por la explosión.
— ¡Shh! Tranquilo amiguita. Estoy contigo.
— Miau. — maulló el gato.
— "adiós Hermano" – dijo en su mente, mientras le daba una última mirada a su departamento en llamas y se adentró en el coche.
Luego de subirse ambas, el hombre albino se sentó al lado de ellas y el Agente Coulson se subió al asiento del copiloto y arrancaron. El viaje duro bastante. Al final el todoterreno aparco en una explanada con una pequeña pista de aterrizaje para avionetas. Allí, esperando, había un lujoso jet privado.
— ¿Vamos a volar? — pregunto con nerviosismo Wendy, aún recuerda el malestar atroz que siente al volar
— ¿Tienes miedo?
— Bueno, solo he viajado una vez en avión y hubo bastantes turbulencias. No fue un viaje agradable. — recordó incomodo aquella nada pintoresca escena en su vida con hermano quien por cierto al parecer también padecía de lo mismo.
— Ya veo. Pues me temo que si vamos a volar. — la vista de Coulson fue al gato – Y le pediría que metieran a su gata en una de las jaulas que usan para los vuelos de animales. No tenemos muchas ganas de limpiar el jet.
— …- las chicas miraron al agente con mala cara, pero asintieron.
Wendy le dio un vistazo a Charle en los brazos de Sherria, la cual se encontraba durmiendo. El conductor del todoterreno no las siguió así, que ahora solo eran cuatro personas, el Albino que parecía mudo, el agente Coulson y las chicas, Ambos hombres subieron al jet primero. Wendy metió a Charle en una de esas jaulas para animales, aunque a la pequeña minina no le gustó nada. Las pobres se llevaron algunas que otro arañazo. Al final le dieron un tranquilizante al gato para que se durmiera durante todo el viaje.
En alguna parte de Centro Europa
El viaje en avión había sido corto en comparación a los vuelos comerciales. Supuso que se debía a que volaba en un jet de una agencia súper secreta. El dúo se dedicó a hablar de trivialidades ya que los agentes no tenían pensado decir nada hasta llegar a la base.
Wendy se había dormido a mitad del vuelo y no porque ella quisiera. Le habían dado una pastilla para que se durmiera.
Sherria en cambio estaba intranquila, quería plantar una conversación con el albino, pero este solo había cerrado sus ojos, y relajo su respiración, no estaba dormido pues aun podía ver el movimiento de sus pies, de manera consiente.
Cuando Wendy volvió a abrir los ojos se encontró en el jet. En el mismo asiento en el que estaba, Sherria era ahora la dormida a su lado. Y la gatita no dejaba de maullar, llamando a su dueño. La peliazul se incorporó y se estiro, haciendo crujir algún hueso.
— Miau.
— Lo siento, compañero. Espera que ya te saco.
Cogió la jaula y la abrió. Al instante la gata salto y se metió dentro de la chaqueta. Una vez la gatita fue liberado, la chica observo el jet, encontrándose con Coulson esperando en la puerta.
— Oye Sherria, despierta ya llegamos…
Wendy comenzó a zarandear a su compañera para que se despertara…
— ehhh, Sherria abrió sus ojos aun con bastante sueño…
— Bien. Vamos. Tengo que enseñarles la base y a sus nuevos compañeros.
Coulson bajo del jet, siendo seguido por las Chicas.
Lo primero que vieron las chicas fue un enorme aeródromo subterráneo. Sin duda, alguna allí podrían aterrizar aviones comerciales o militares sin problema alguno. Había cazas de última generación y aviones tan grandes como el Hércules. También había drones de todo tipo. Desde aviones de combate hasta drones civiles. Cuando termino de revisar el poder militar aéreo se fijaron en la gente que trabajaba en ellos. Parecían humanos, pero cuando Wendy centro más su vista y se fijó mejor se dio cuenta de que no todos eran humanos. Algunos tenían cuernos, otras orejas extrañas, más de cuatro extremidades, alas, seres más grandes y más pequeños que cualquier humano.
Sin dejar de mirar adelante, Coulson siguió caminando, pero, al darse cuenta de que las chicas se habían quedado estáticas, asombradas, les hablo, sacándolas de su ensoñación.
— Señoritas, luego tendrán tiempo de asombrarse, pero ahora tenemos un poco de prisa. – apremio Coulson.
— ¡Ah, sí! Lo lamento.
— Lo siento.
Aun con Charle dentro de su chaqueta, La joven peliazul tomo la mano de su compañera y siguieron al agente a través del aeródromo. Otra cosa que sorprendió a las chicas era que la gente con la que se cruzaba, saludaba alegremente y con respeto al agente. Incluso seres que parecían aterradores mostraban un gran respeto por el hombre.
— Vaya. Parece ser que aquí le respetan muchísimo. – comento Wendy mirando el panorama.
— Bueno, el respeto se gana. Claro que hay varias formas de conseguirse ese respeto.
— ¿Y de qué modo lo ha hecho usted? — se atrevió a preguntar Sherria.
— Eso dejémoslo para otro momento, ¿no les parece?
—… - ambas intuyeron que sería mejor dejar el tema allí.
Siguieron caminado hasta que atravesaron todo el aeródromo. Luego de pasar una puerta corrediza avanzaron a través de amplios pasillos bien iluminados. Dichos pasillos parecían llevar a distintas salas, las cuales luego tendrían tiempo de ver. Luego de recorrer el pasillo llegaron a los ascensores. Debía haber más de veinte. Muchísimos. Coulson y las chicas subieron a uno y este descendió a gran velocidad. Por lo que ponía en una pequeña pantalla, debían haber descendido aproximadamente veinte pisos, y seguían bajando.
— Esto disculpe, pero, ¿cuánto tiene este lugar de profundidad? Se atrevió a preguntar Sherria.
— Mph — expresó pensativo — Me parece que era alrededor de mil metros de profundidad, contando con las barreras que hay entre la superficie y la base.
— ¡Mil metros! — Wendy no pudo ocultar el asombro en su expresión.
— No es para tanto. Los enanos son unos expertos excavando minas. Deberían ver sus ciudades.
— ¡!
— "Enanos?" Fue el pensamiento de las chicas.
— Y hemos llegado a nuestro destino.
Wendy mirar la pantalla donde ponía que era el piso cien.
— Asombroso. Que rápido es este chisme. – murmuro Wendy.
Caminaron hasta estar a cada lado del agente. Este pasillo era distinto. Era más estrecho y oscuro que los demás. No tenía más salidas. Solo un largo pasillo hasta llegar a una enorme puerta blindada de color plateado.
Cuando llegaron, una voz robótica se escuchó en todo el pasillo.
— *Identificación, por favor*.
— Agente Coulson.
Un escáner de color azul escaneo su cara y sus retinas. Luego tuvo que poner la mano en un panel para examinarla.
¡Ding!
La puerta se abrió poco a poco. Al estar totalmente abierta Coulson entro, siendo seguido por Sherria y detrás Wendy. Las chicas se quedaron un poco shockeadas al ver solamente un gran escritorio con un pequeño anciano sentado en un cómodo sillón detrás.
— Oh. Hola Coulson. ¿Cómo te ha ido? – pregunto el hombrecillo.
— Las he traído. – sonrió levemente mientras se apartaba, dejando que el anciano lo mirara.
Wendy y Sherria se sintieron intimidadas por la mirada del señor pues, a pesar de ser bastante bajito, podía notar como ese hombre era alguien a quien no deberían de subestimar.
— Así que ella es la Elfa. – dijo él anciano y se bajó del sillón, al hacerlo se perdió de vista hasta que apareció al lado de la mesa, caminando hacia ella – Un gusto conocerlas Señoritas. Mi nombre es Makarov Dreyar, jefe de esta organización. – se presentó, extendiendo su mano.
— Un placer conocerlo. Mi nombre es Sherria Blendy. – se presentó, estrechándole al mano al hombrecito.
— El placer es mío. Mi nombre es Wendy Marvell. – se presentó, estrechándole al mano al hombrecito.
Nada más darle el apretón el anciano pudo notar la enorme aura que desprendía la chica, y mostro un poco de sorpresa aun con sus años de vida estaba un poco sobrecogido por el aura de la chica, sin duda ella sería la clave para todo lo que está por venir, de hecho su aura y presencia inocente tenia cierto parecido a "él".
— Jojojojo, sin duda tú aura es increíble. Sin duda fue lo mejor poder encontrarte. Jojojojo. – se rio Makarov para ver al agente – Bien Coulson, puedes presentarle a sus nuevos compañeros y luego le quitaremos su sello Zesthiriano y el de las Sílfides, ya sabes bien como estarán agrupadas, lamentablemente no podemos dejarles juntas, pues los lugares donde mejor desarrollaran sus habilidades están separados… – dijo mientras miraba a las chicas que tenían miradas tristes en sus rostros — pero no se preocupen siempre podrán verse – Se volvió para mirar a Coulson, - Bien pues ya es hora, nosotros comenzaremos a preparar los sellos de liberación – y miro a las chicas nuevamente — En cuanto les quitemos los sellos su parte "especial" dormida y su parte humana os fusionareis. Su yo actual no desaparecerá, pero si notaran cambios debido a su parte "Especial". ¿Cuáles? No lo sé. En fin, nos veremos luego mocoso.
— …
— Señoritas Marvell, Blendy, acompáñenme por favor. Deben conocer a sus nuevos compañeros.
Despidiéndose de Makarov con la mano, las Chicas acompañaron a Coulson de nuevo al ascensor, dejando solo al hombrecillo.
— Así que esa niña es la última eh? Buen trabajo chico...Sin duda es bueno saber que aún queda uno del pueblo. Su solo existencia ya es bastante fuerte, pero pasara por muchos peligros de ahora en adelante. – Makarov se acercó hasta una estantería, donde movió unos libros en cierto orden y cierto ángulo, provocando que se abriera y dejándole paso a una sala secreta. En dicha sala había un montón de libros de todo tipo y sobre toda criatura existente o extinta en el planeta. Camino hasta encontrarse con un libro. Un libro rojo como el fuego. El libro sobre los dragones occidentales – Pero este no ayudara en nada, solo el pequeño sello de contrato para la liberación, quizás "ellas" puedan ayudarle a desarrollarse más… tomo el libro y lo hizo a un lado, y tomo uno más pequeño que era de un color naranja tan claro, que parece una débil flama, era el libro de Zesthiria… - Lamentablemente solo tenemos parte de este libro, necesitaremos más información del pueblo… el libro que tomo con lamento, estaba deteriorado y más de las mitad de sus hojas estaban quemadas o destruidas dificultando la lectura del mismo.
XXXXX
El Trio había ascendido hasta el piso quince, donde al parecer, se encontraban las salas de entrenamiento. Eran salas gigantescas divididas en varias pistas para que todos pudieran entrenar sin preocuparse de molestar el entrenamiento de los demás. Dichas salas eran más grandes que el aeródromo. Según le informo Coulson, esas salas albergaban a todos los trabajadores de [S.H.I.E.L.D.] y tenía la capacidad física para que pudieran desarrollar sus poderes adecuadamente. En una de las salas, la más cercana, había un grupo. Parecía estar formada por varias especies.
¡Boom! ¡Boom! ¡Boom!
¡Clac! ¡Clac! ¡Clac!
¡Crack! ¡Crack! ¡Crack!
Y entrenando duramente.
— Muchachos, tengo que presentaros a alguien. – les informo Coulson.
El grupo dejo de entrenar para acercarse al agente.
— Buenas noches, Coulson. – saludaron educadamente al agente.
— Buenas noches, muchachos.
— y quienes son las Nuevas? – curioseo una hermosa chica de color castaño.
— Cana, se más Educada. – le reprendió una figura un poco más pequeña. Era una mujer Rubia con una esbelta figura, mostraba una sonrisa tan calmada, pero Wendy tenía un cierto recuerdo de esa sonrisa como si ya la hubiese visto antes, pero no sabía dónde o al menos no recordaba.
— Calma Lucy no estoy siendo mala, solo quiero conocerlas...dijo la nombrada como Cana.
— No, pero tu expresión dice lo contrario… se quejó la rubia, mientras le recriminaba a la castaña por la expresión en su rostro.
Cana solo giro su rostro un poco molesta por eso, pero no dijo más nada…
— Bueno, muchachos, Ellas son Wendy Marvell y Sherria Blendy, Una Zesthiriana y una Sílfide aunque por el momento se encuentran selladas. Wendy será vuestra próxima compañera. – explico.
Todos se quedaron asombrados ante la información dicha por el agente.
— Espera un momento Coulson… — una hermosa Albina de fue la primera en hablar ¿Zesthiriana? ¿No se supone que se habían extinguido hace siglos?
— De hecho yo también había pensado que su raza se había extinto en la última guerra de Dragones y Demonios. Dijo un Moreno alto con barba y calvo.
— Eso pensábamos nosotros también, agente Strauss, y de hecho yo tenía el mismo conocimiento que agente Neekis, por suerte y más la ayuda de la agente Scarlett lo hemos encontrado, aunque al mismo tiempo que ellos.
— Entonces aún sigue sellada. ¿Cuándo les quitareis el sello? – pregunto un hombre alto y grande, con una musculatura prominente que estaba al lado de la albina y al igual que ella también era albino.
— Luego de las presentaciones, agente Strauss. El director Makarov junto a Gildarts está estudiando el sello para liberarlo junto a Porlyusica, y me pidió que le enviara a la Agente Mcgarden, saben dónde está?... pregunto Coulson
— Entiendo, bueno Levy aún está en la biblioteca, sabes que no sale de allí, Lucy crees que puedes ir por ella, eh informarle… respondió la Albina mientras miraba a la rubia ahora nombrada Lucy.
— Gracias Mirajeane, por cierto Agente Neekis, es bueno que estés aquí ya me facilita el trabajo la señorita Blendy, será asignada a Lamia. Informo Coulson.
— eh? Ah?... Entendido… Pues entonces me voy a ir retirando para la oficialización y que esté preparada para la liberación, Lyon es hora de irnos…el calvo levanto un poco la voz para llamar a un chico sin camisa de pelo blanco, Sherria quedo se sonrojo al instante al igual que Wendy.
Los demás al ver el sonrojo de las niñas, solo bufaron en molestia…
El chico era el mismo que las había ido a buscar junto al Agente Coulson, Lyon, estaba sin camisa, pero al lado de él también estaba también el mismo pelinegro que había ido la primera vez a su departamento, Gray y también estaba la misma condición…
— Gray tu Ropa
— Lyon tu ropa
Fueron losgritos casi a coro de los presentes, logrando que los nombrados se sobresaltaran.
Los chicos fueron corriendo al lugar donde estaban intercambiando golpes para recoger sus camisas, Neekis le informo la situación a Lyon, y salió junto con él y la chica nueva hacia los recintos de Lamia Scale.
— Ahora ¿Alguna otra pregunta? ¿No? Bien. Preséntense.
La Albina y el mastodonte a su lado fueron los primeros, seguidos de la castaña
— Un gusto conocerte. Mi nombre es Mirajeane Strauss, soy una Demonio.
— Bienvenido a nuestra organización. Soy Elfman Strauss y soy Mestizó de Humano y Gigante.
— Cana Alberona. Y soy una humano descendiente – se presentó secamente.
Los siguientes fueron dos adolescentes de unos dieciséis diecisiete años. La chica tenía el pelo negro amarrado en una trenza hasta las caderas y ojos marrones. El cuerpo lo tenía bastante desarrollado para su edad, pero no al nivel de la albina, pero casi al nivel de ella, de ella misma, El chico tenía la cabellera desordenada y oscura. Tenía el cuerpo tonificado, pero nada exagerado.
— Un gusto conocerte. Mi nombre es Asuka Conell y soy Mago de arqueria.
— Hola. Mi nombre es Romeo Conbolt y soy mago.
Luego le tocó el turno a un chico peli azul de pelo oscuro casi negro y de ojos grises el mismo de hace un rato y junto a él una chica peli azul con ojos del mismo color.
— Creo que ya nos conocemos pero soy Gray Fullbuster. Vampiro. — se presentó sin decir más.
— Juvia se llama Juvia Loxar y es una sirena. ¡Encantada!
Coulson volvió a tomar la palabra.
— Y ya conoces a la agente Erza Scarlett. Es una Paladín.
Erza había llegado, junto a las presentaciones, su pelo estaba suelto hasta sus caderas, le dio una sonria a Wendy.
— Que bueno, que te decidieras a venir…
— Si!, Un placer conoceros a todos. – dijo Wendy, intentando no sonrojarse.
— Bien. Ahora que hemos terminado las presentaciones, es momento de ir a la sala mágica.
Coulson empezó a caminar, alejándose del grupo. Apenas un par de segundos después fue detrás. Una vez que Coulson y Wendy se marcharon, el grupo volvió a sus quehaceres.
XXXXX
Pocos minutos después de separarse del grupo, Coulson y Wendy llegaron hasta un pasillo, encontrándose con Makarov, una pelirrosa, un hombre pelirrojo y chica peli Azul un poco bajita.
— ¡Vaya, vaya! Así que esta es la famosa Zesthiriana es tan linda que dan ganas de abrazarla... ¡Hola muchacha! ¡Mi nombre es Gildarts! ¡Un placer conocerte! — saludo dándole una suave palmadita en la cabeza.
Wendy se sintió extraña y nostálgica. Pues era así como.
— Wendy, ella es Porlyusica. Es la Jefa del Departamento de Medicina e Investigación. – le presento Makarov.
La mujer solo le miro seriamente, pero a Wendy le vino un recuerdo de su madre, se acercó tanto a la anciana que casi la toca.
— Odio a los Humanos, Aléjate… dijo la anciana al ver el acercamiento de Wendy
Wendy se retiró un poco asustada solo faltaba la chica pequeña que se encontraba en la sala ella tenía una expresión lejana y difusa, la chica se acercó a Wendy y le dio una pequeña sonrisa
— Tranquila, no tienes que asustarte ella es así, con todos… mucho gusto conocerte soy Levy Mcgarden.
Makarov entonces tomo la palabra…Coulson se había retirado, una vez que la había dejado dentro de la oficina…
— Bien. Ahora entra ahí dentro. Veras un círculo mágico. Tu solo ponte en el centro.
La Peliazul asintió y entro. Por su parte, los cuatro de afuera caminaron hasta una sala al lado.
Wendy entro en la sala. Estaba completamente blanca. Era muy espaciosa. Las lámparas iluminaban todo, sin dejar ningún hueco en sombra. La peliazul camino hasta el centro del círculo mágico que había dibujado en el suelo. Era gigantesco. Ocupaba casi toda la habitación en su diámetro circular. Los glifos estaban escritos en diferentes idiomas. También había dibujado un dragón en el centro, pero dentro de esté había otro dibujo que no entendió, y fue allí donde Wendy se colocó de pie. El círculo mágico estaba pintado en rojo fuego.
— "Espero que no sea sangre. No. No es sangre."
Viéndola a través de unas cámaras se encontraban los demás. Makarov, Gildarts, Levy y Porlyusica como creadores del hechizo para la liberación de la sangre de Sylfirie de Wendy. En la Sala también estaba Gray y Juvia, no conocían mucho esa tipo de Raza y puesto que Zesthiria era Territorio de Dragones, les habían llamado a ellos para evitar accidentes con fuego. También se encontraba por Jura Neekis, para los otros problemas con el fuego, Además, al ser un Mago de Tierra podía resistir mejor que nadie, el fuego.
— *Bien Wendy, ahora necesitamos que te relajes. Es posible que sientas dolor mientras el sello desaparece, así que necesitaras calmarte todo lo posible. * — le informo Levy con tono calmado.
— ¡Hii!… está bien... – comento con miedo…
— *Bien. Empecemos. *
El círculo mágico se activó. Un rojo fuego brillante ilumino toda la habitación.
Wendy no sintió nada al principio, pero luego su cuerpo empezó a sentirse un poco extraño, perdió su vista, su odio, y sentía que también su habla, se estaba desesperando, no sabía que pasaba.
Lo cierto es que Wendy no había perdido sus sentidos, su oído no escuchaba nada, pues su voz era quien lo tenía todo ocupado, el dolor que sentía era atroz, tanto así que había perdió noción de sí misma, amarrándose por poco a la conciencia.
— ¡AAAAAh!
Dentro de la sala de seguridad, el Dúo de líderes se mantenía impulsivo, sereno, serio. Jura y Gray igual. Las únicas que parecían preocupadas eran Juvia y Levy. Las chicas se frotaban las manos con preocupación. Lo único que todos podían ver era la brillante luz roja y los gritos de la Chica.
En medio del círculo mágico Wendy se encontraba a cuatro patas debido a que no podía mantenerse de pie. Entonces fue cuando ocurrió. Las uñas en sus Manos se alargaron y sus Zapatos, se destruyeron porque lo mismo paso con sus pies, sin embargo en estos aparecieron escamas que también empezaron a cubrir parte su cuerpo. Sus caninos se alargaron y afilaron. Sus pupilas se afilaron, como un reptil, solo para que la sala se iluminara completamente dificultando la visión, con el ruido de una vidrio romperse sucedió la explosión que ilumino la sala.
Los siete espectadores se quedaron asombrados al oír y ver la explosión. No tenían conocimiento de que fuese así como funcionase ese sello, los gritos de la chica habían cesado, pero aun sentían el calor abrasador de la explosión, estaban preocupados por Wendy, pero al disiparse más la luz y dejar la sala, normalmente, lograron ver a Wendy aunque lo demás fue lo que los sorprendió…
Wendy se había levantado hace poco del suelo, su vista había vuelto a la "normalidad" al igual que su "oído" puesto que podio oír el latir del corazón de las personas afuera de la sala, miro a su alrededor, y se asombró… Lo que antes era un circulo de magia y estaba ahora hecho trizas como si lo hubieran roto, el suelo mismo donde estaba dibujado el sello, se había roto de la misma manera, y todo salvo el lugar donde estaba la figura que no entendió, ardía en un fuego de color rojizo, el fuego era como si tenía vida propia pues subía y bajaba como una respiración, pero cuando se dio cuenta el asombro volvió a golpearle, pues no era una propia respiración del fuego era la de ella, la subía y bajaba con el fuego, cuando mira hacia la ventana que dividía la sala noto que no era la única asombrada, pues la expresión en los espectadores era de sorpresa pura, se tocó la cara para notar algún cambio pero todo estaba en perfecto estado, sus ojos seguían en mismo sitio, su cabello seguía largo, sus orejas eran largas y puntiagudas, y su boca no era deforme…
"Orejas puntiagudas" con rapidez volvió a tocarse las orejas solo para gritar, de sorpresa, al pero también sintió otra cosa en sus manos, cuando les vio, grito aún más fuerte y se desmayó…
— Wendy! Fue un grito lleno de preocupación con el que Levy corrió a recoger a la peliazul que se había desmayado, el fuego se había apagado junto con su caída, cuando paso pudo notar, los vestigios del aura que extendía por toda la habitación, el sello estaba hechos pedazos por la gran aura de la chica, sin duda había funcionado, pues chica ya tenía cambios significativos en ella, Levy solo sonrió, pues la niña se había desmayado y solo había visto sus manos y sus orejas…
— hump, y aún no ha visto sus alas… dijo con una sonrisa, mientras le pedía a gray para que la llevara a la enfermería.
— Sin duda el hechizo funciono, y mira que destruir todo el sello? su potencial es demasiado grande dijo Makarov cuando Gray había sacado a la chica, ahora solo estaban él y Gildarts en la habitación…
— jajajajaja, me recuerda a ese chico…dijo Gildarts con una sonrisa
— ojala no pasa por lo mismo…
Ambos se dieron una mirada de consuelo, para terminar la conversación…mientras salían de la habitación con rumbo a la enfermería
XXX
La noticia de la destrucción del Sello corrió por toda la Base, algunos no les prestaron ninguna atención pues la chica había salido sin heridas y tranquila, solo estaba desmayada, pero Sherria al saber el estado de su amiga corrió hacia la enfermería…
Los otros chicos del grupo, que la peliazul había conocido ese día también fue a la enfermería para verlo.
Durante varios minutos se le hicieron varias pruebas. Por suerte parecía estar perfectamente, aunque su cuerpo había sufrido cambios.
Makarov, Gildarts, Sherria y compañía esperaban a que Porlyusica saliera con los resultados de las pruebas de la niña.
— ¿Y bien? ¿Qué tal está? – pregunto Makarov al ver a la mujer pelirrosa.
— Está en perfecto estado. — comenzó a explicar. — Parece ser que su sangre Syfi es demasiado fuerte, pero no ha habido más cambios como para preocuparse, su desmayo solo fue por la emoción de ver su cuerpo cambiado— lo observó por un momento, pensando algo, y agregó. — Su cuerpo se ha hecho inmune al calor. Sus pulmones se han modificado para tener mucha más capacidad pulmonar y permitirle exhalar fuego y respirar humo, cosa que coincide con los datos que tenemos de los de su raza. Sus sentidos se han desarrollado hasta niveles increíbles. Sus capacidades físicas sobrepasaran a casi todos los de esta base, pero claro está que sin el entrenamiento adecuado no será capaz de usarlas.
— Entiendo. ¿Cuándo despertara? — preguntó.
— Dentro de un par de horas.
— Bien. Entonces lo dejaremos descansar. Avisadme cuando despierte.
— Puedo quedarme?… pregunto Sherria con voz tranquila al anciano…
— Claro no hay problema…
Dicho esto, el hombrecillo abandono el hospital, rumbo a su despacho donde ojearía el libro de la mañana. El resto del personar también se dispersó, quedando solamente Sherria y Levy en el lugar…
Durante aproximadamente cuatro horas la peliazul se mantuvo inconsciente, durmiendo. Su cuerpo seguía transformado. A pesar de estar durmiendo boca arriba, parecía no molestarle las alas.
Luego de esas cuatro horas y varios minutos empezó a abrir los ojos. Lo primero que vio fue un techo blanco. Se incorporó y miro a su alrededor, llegando a la conclusión de que se encontraba en una habitación de hospital.
— No me gustan los hospitales — arrullo.
Entonces se acarició la cabeza ante una molestia, dándose cuenta de dos cosas. No era un sueño lo que había vivido, y sus orejas, también noto una ligera molestia en su espalda, por lo cual se levantó un poco, para llevar sus manos hasta allá y notar una alas, bastante finas y hermosas, esta vez no grito, la sorpresa fue grande pero trato de controlarla, así que siguió viendo los cambios en su cuerpo, su piel ahora tenía escamas cual reptil, su uñas se habían afilado bastante, su oído al parecer ahora trabajaba en mejor manera, al igual que su olfato,
— Wooahh, estoy segura que son casi como los de Sherria dijo mientras se tocaba la zona del pecho o sus pechos mejor dicho pues para su sorpresa, su busto creció bastante, dejándole una talla casi igual a la de Sherria, en su cama estaba un pequeño bulto de color blanco, Charle, la gatita estaba dormida, la había dejado en un cuarto separado antes de ingresar a la sala de liberación, por consejo de Coulson, imagino que la habían traído con ella para que no se asustara al despertar, o bien se pudo haber escapado, sin colocar más pensamientos en su cabeza, se relajó pues comenzó a escuchar pasos que venían de lo que supuso era el pasillo…
La puerta de la habitación se abrió, revelando la figura de Porlyusica, la señora tenia tanto parecido a su madre que la asustaba…siempre dicen en tienes un clon en cualquier lado, imagino que ella era el de su madre
— Por fin has despertado, mocosa. Me había cansado de esperar.
La voz de la mujer era de fastidio. Se acercó a la peliazul, y esta se retiró un poco, por la actitud de la señora…
— Escúchame bien, niña. — expresó enfatizando aún más su malestar y enfado en sus palabras. — No estoy de humor así que, o te tranquilizas para que te examine o te daré la mayor paliza de tu puñetera vida.
El examen al parecer era uno rutinario y normal, cosa que le alivio bastante pues seguía siendo humana, o al menos en parte.
Cuando tomo la confianza suficiente para preguntar el agrandamiento de sus pechos la anciana hablo…
— tal parece que la sobrecarga del sello, se revertió en ti, reverberando todo cuerpo, eso explicaría lo de tus pechos, tienes un cuerpo rebosante de magia, así que por eso su cuerpo se adaptó a la nueva tú, los demás cambios fueron internos al parecer, ya los notaras…
Iba a preguntar por esos cambios pero su nariz capto tres aromas más. Dos hombres y una chica, a la que reconoció de inmediato. Porlyusica pareció darse cuenta de eso.
— Tal y como pensaba, tus sentidos se han ampliado y desarrollado enormemente.
Varios segundos después se escucharon varios toques en la puerta.
Toc toc.
— Pasad. – respondió la pelirrosa, aun haciéndole las sencillas pruebas.
Los que entraron por la puerta fueron Makarov, Gildarts y Sherria.
— Buenos Noches pequeña. Nos distes bastantes problemas anoche. – comento Makarov sonriente.
— Lo lamento.
— Nah, ¡Sabíamos que podía pasar! Lo que no esperamos fue que destruyeras todo el piso.
El que hablo esta vez fue Gildarts.
Wendy solo pudo bajar la cabeza en vergüenza…
— Me parece que hay varias cosas que explicarle. – comento Makarov.
— La verdad es que lo agradecería. – murmuro la chica.
— Bien. Empecemos por lo más simple. – Makarov se acercó y le paso un libro fino y de tamaño mediano – Este libro es sobre tu especie. Aquí encontraras las respuestas que buscas, aunque está dañado, es lo único que hay de tu especie, cualquier dato, cualquier información, se ha perdido pues tu raza se creía extinta…
— …
La Chica lo cogió y vio la portada. En él estaba escrito el título de "Cuentos de Zesthiria" y había dibujado un dragón y una especie de Elfo o hada al lado de la bestia. El libro parecía ser bastante antiguo, pero estaba muy bien cuidado, aunque pudo tonar que faltaban bastantes partes del libro,
— "parece que lo encontraron así" pensó Wendy…
— Es un libro protegido con magia para que el paso del tiempo no lo destruya. Aun así, todos los libros están digitalizados… ¡por si las moscas! Aunque ese estaba en ese estado cuando se nos fue entregado — le explico Gildarts — Tu actual apariencia es la hibrida humano-Sylfirie. Por lo poco que sabemos tendrás dos. La humana y la hibrida aunque tus creo que tus orejas seguirán iguales en ambas.
La chica volvió a observarse levemente.
— Ah. Ahora comprendo por qué estoy así.
— Llamaremos a Ren y Sherria para que te ayuden a volver a tu forma humana. – Expresó Makarov – Ahora sí, joven Marvell. Bienvenida a tu nueva vida como Sylfirie.
— te dejaremos sola para que te relajes, nos vemos mañana…
— hasta mañana…
Y los inquilinos se retiraron de la habitación también, solo quedo Sherria a su lado…la pelirrosa estaba asombrada por todo, si bien su liberación ya había sucedido, el de ella no fue la gran cosa en comparación con todo lo de Wendy, cuando vio el cambio en ella casi no la reconoció, su aura era grande, ahora lo veía pues después de liberada le habían dicho que ahora podría ver el flujo de la magia tanto en el aire como en las persona, si bien ella también había logrado volver a su forma humana hace poco, no podía enseñarle nada a Wendy, pero los cambios en su amiga eran más notorios que en ella misma, sus orejas eran puntiagudas igual que las de ellas, pero sus alas eran más hermosas Sherria tenía solo un par, pero Wendy poseía dos pares en perfecto orden que sobresalían desde su espalda
(N/A Como las de Lyfa de ALO)
Y Además su busto había ganado más tamaño…
— no me mires el pecho, que es vergonzoso…
— ohh lo lamento…pero sabes, me alegro de que este bien…
— Si yo también aunque el verme con estas cosas raras, es extraño… tú también pasaste por esto?
— No, yo fui más sencilla, aunque también estuve en ese estado los demás me ayudaron a volver, pero como veras todavía sigo teniendo las orejas puntiagudas, pero en cuanto a lo demás yo destruí nada ni estuve en el fuego sin que hiciera daño, ni tampoco me creció más el pecho…dijo Sherria con una sonrisa pícara..
Y ambas comenzaron a reír a carcajadas…
Y así paso la primera noche de las chicas en su nueva vida, como Sylfirie y Sílfide, dos razas tan parecidas pero a la vez tan distintas, su vida ahora estará llena de muchas aventuras...
