Disclaimer: Card Cartors Sakura es copyright de las chicas de CLAMP. El uso de los personajes en la historia es sin fines de lucro y solo con el afán de entretener.
La trama de la historia le pertenece a Madeleine Pattinson Pattinson y solo unos leves cambios a mí. Cualquier copia total o parcial de la misma queda estrictamente prohibido
Advertencias: AU, OoC, Lemmóns en el futuro.
Rated: " T " por el momento, a lo largo de la historia se cambiara a "M". El lenguaje puede ser bastante vulgar, lemmón explicito.
N/A: Hola, pues dirán, que anda haciendo está loca por aquí ¿No? Bueno no les daré explicaciones ya que no soy muy dada a darlas, pero realmente espero y les guste esta historia. Un agradecimiento especialmente a Madeleine-sempai quien me ha dado su consentimiento, gracias nena sois la mejor. Bueno sin nada más que agregar las dejo.
Enjoy…
Capítulo 2:
Sakura se quedó pensando en el aquel cuarto de juegos hasta que se auto regañó ¡¿Qué hacia ahí sentada mientras una ambulancia se llevaba a Syaoran? Se paró de un solo impulso y persiguió a los paramédicos que lo subían a la ambulancia para ser revisado.
—Disculpe ¿Puedo subir yo también?— Preguntó esperanzada al paramédico que estaba a punto de cerrar la puerta. Él la miró dudando por su vestimenta y después habló.
—No tiene nada por qué preocuparse, sólo lo llevaremos al hospital para que sea revisado por un doctor—A Sakura no la convenció ni un poco su respuesta y volvió a insistir.
—Por favor déjeme ir con él, no lo puedo dejar ir solo.
—¿Es por lo menos usted algo del muchacho?—La volvió a mirar dudoso. El paramédico no podía creer que una muchacha como… ella pudiera conocer o ser algo de Syaoran. Sí, el paramédico y todos los demás incluyendo al chofer conocían a Syaoran ¿Cómo? Pues digamos que ser el hijo del director del hospital y estar continuamente ahí por incidentes sin sus lentes lo habían hecho famoso. Sakura lo pensó por un segundo y decidió que si decía que apenas hace una hora le había hablado por primera vez no la dejaría entrar, así que pensó que una mentirilla blanca no dañaría a nadie.
—Sí, yo soy la novia de Syaoran— Dijo convencida y con una dulce sonrisa en sus labios. "¡La novia de Syaoran!" Pensó el paramédico ¡Pues qué había hecho el muchacho para estar con semejante mujer! Él la miraba de arriba abajo una y otra vez al mismo tiempo que veía a Syaoran que estaba siendo atendido por otro colega. "Naaa… eso tiene que ser un chiste" pensaron todos porque incluso el chofer que está listo para en cuanto le indicaran arrancar, volteó a ver a la muchacha sin poder creerlo. Entonces todos empezaron a unir las piezas sin poder creerlo; el lugar a donde los habían mandado a recogerlo, el cuarto de donde lo habían sacado y la mayor evidencia… el haber estado acompañado por esa hermosa muchacha y vestida de esa manera. ¡Vaya que se lo tenía escondido Syaoran! El paramédico la miró con picardía después de ver a Syaoran y le dejó el paso libre para que pudiera entrar a la ambulancia.
El viaje iba tranquilo hasta que Syaoran comenzó a despertar a mitad de camino y Sakura se emocionó de verlo reaccionar, pero para el paramédico no era nada sorprendente porque en realidad Syaoran no estaba grave ni nada por el estilo, solamente lo llevaban para que lo revisaran por si las dudas, e incluso lo hubieran reanimado en el mismo lugar si no fuera porque después su padre los colgaría por no haberlo traído al hospital para asegurarse de que su hijo estuviera bien.
Ella miraba como poco a poco abría sus ojos parpadeando constantemente y totalmente perdido. Sakura comenzó a sentirse nerviosa porque no sabía cómo iba a reaccionar al verla ahí y también tenía miedo de que la pusiera en evidencia al decir que tristemente ella no era nada suyo.
—¿Te encuentras bien muchacho?—Le preguntó tranquilamente el paramédico.
—Sí-sí estoy bien ¿Qué-qué… me pasó? ¿Por qué me duela la cabeza?—Dijo sobándose la parte trasera de su cabeza que se había lastimado el caerse.
—¿Otra vez sin lentes hijo?—Le dijo otro paramédico que se encontraba ahí en un tono entre preocupación y de diversión. A Sakura realmente le sorprendió la familiaridad con la que lo trataban e incluso parecía que lo conocían y él a ellos.
—¿Mis lentes? ¿Dónde están?—Comenzó a tantear a su alrededor para buscarlos y Sakura de inmediato se tensó al recordar que ella los tenía en sus manos en ese momento. Además que tampoco le pasó desapercibido el hecho de que él no se había percatado de su presencia, en gran parte, porque no la podía ver bien.
—No te preocupes hijo, tu hermosa novia los trajo para ti— Le dijo el mismo paramédico en tono pícaro volteando a ver a Sakura que sin dudar alguna era una de las mujeres más bellas que había visto en su vida.
—Ah gracias— Dijo extendiendo su mano hacia el aire como si nada hasta que… ¿¡Su qué? Como un cubetazo de agua fría todo lo que hace poco acabada de ocurrir regresó a su memoria, y aún sin poder ver bien comenzó a mirar frenéticamente en busca de la chica "por favor déjeme tocar su sable". Miró entre las figuras borrosas a su alrededor y decidió que la había encontrado al notar que su figura contaba con más curvas que las demás y su ropa tenía otros colores.—¡Tú! ¡E-ella que-que se vaya!
—Cálmate Syaoran, todo está en orden ahora— Dijo Sakura tratando de que Syaoran reaccionara y fuera capaz de detener el ataque de asma que claramente estaba comenzado a atacarlo.
—¡Cállate! ¿¡Co-cómo que-que ahora está todo bien? ¡Na-nada está bien! ¡T-tú quisiste pffff…! ¡A mí!—A Syaoran poco le importó que ella supiera su nombre, a él lo único que le interesaba era que ella desapareciera y poder olvidar por lejos (y eso es mucho decir) el suceso más vergonzoso en sus 25 años.
—Hey, hey, hijo calma, estás entrando en crisis y no sé lo que haya pasado entre tu novia y tú, pero esa no es razón para que le grites— Le dijo desaprobatoriamente.
—¡Ella no…!
—No debí presionar más de mis limites—Interrumpió dulcemente mirando hacia el paramédico.
—Sí, no debiste—concordó enfurruñado Syaoran y cruzado de manos que ni siquiera sabía hacia donde hablaba porque lo único que veía eran esas borrosas figuras a su alrededor. Bueno, al menos la chica ya entró en razón.
—Lo siento cariño, yo sé que no te gusta que te manden pero tus lentes son necesarios—Dijo con "arrepentimiento". Sakura puso la cara y ojitos que su mejor amiga Eri le había enseñado y si contábamos que le sumó su innegable belleza, tenía a los paramédicos de la ambulancia asintiendo como borregos a lo que ella decía.
—¡Tú!— La señaló Syaoran acusatoriamente. Bueno, decir que la apuntó es solo un decir porque en realidad estaba apuntando a un pedestal para el suero, pero… detalles, detalles.
—Yo lo siento— Dijo bajando su cabeza y mirando hacía a sus manos —Pero por favor Syaoran, no me dejes por eso—Sakura actuó con maestría su papel, aunque ya no sabía qué más decir para evitar que él la delatara hasta, por lo menos, bajar con él al hospital y poder aclarar las cosas sobre lo que pasó de una forma privada.
—¡Syaoran! Así no es como se trata a una dama y menos si esa dama es tu novia— El segundo paramédico que era el más joven pensaba con envidia ¿Cómo rayos puede tratarla así? Nunca había escuchado sobre alguna novia y ahora que se consigue una como ESTA ¡Se pone sus moños! Syaoran completamente indignado y al borde de otro ataque, volvió a hablar.
—¡Co-cómo la-la pu-pu-e-edo de-deja si ella no-no es…
—¡No me puedes dejar porque que me amas!—Dijo Sakura aventándose hacia donde él estaba acostado para abrazarlo por el torso y tratar de ganar más tiempo. Si no le fallaban sus cálculos, unos dos minutos más y estarían en el hospital.
—Vaya chico, eres alguien con mucha suerte—Le dijo el primer paramédico aunque él y el segundo miraban más bien las largas y torneadas piernas de Sakura mientras abrazaba al, ahora sí, completamente indignado y en crisis de Syaoran. Syaoran ya sin saber qué hacer y sin poder hablar por la falta de aire, estiró su mano hacia el suelo porque si le habían dicho que ella tenía sus lentes los debió dejar en el suelo, porque ahora que lo abrazaba no los sentía. Si iban a jugar a eso por lo menos quería ser capaz de mirarla a la cara.
Pero grave error.
Al no poder ver y estar en parte imposibilitado por el abrazo de Sakura, jaló una de las manijas de seguridad de la camilla lo que ocasionó que una parte de ella se callera de un solo golpe al suelo, golpeándolo fuertemente de paso con uno de los tanques de oxígeno que se encontraban como parte del equipo básico de la ambulancia. Por suerte para Sakura, fue capaz de separarse de él antes de que ella también callera el suelo, pero de inmediato gritó preocupada al verlo inconsciente en el suelo.
—¡Syaoran!
Y todo se volvió hacer negro para el chico…
.
.
.
Pi…pi…pi…pi…
Fue lo primero que escuchó Syaorab al despertar ¿En dónde estaba? Se preguntó mentalmente. Si la primera vez se había sentido perdido en la ambulancia al despertar, ahora estaba completamente desorientado, lo único que veía era blanco. Comenzó a enfocar sus ojos se dio cuenta de que estaba en el hospital, pero cuando se dio cuenta de que podía ver bien soltó un sonoro y aliviado suspiro. Si podía ver bien significaba que tenía sus lentes puestos, y si tenía sus lentes puestos significaba que todo había sido un mal sueño o alguna alucinación por algún golpe que se debió de haber dado mientras estaba en su departamento o algo. Sólo para estar seguro de que la chica con la que había soñado no era real, dio una mirada por todo el cuarto y confirmó que estaba vacío.
—Ufff sabía que lo que había pasado no podía ser verdad—Dijo ahora completamente tranquilo y aliviado también de saber que todos esos ataques de asma con los que alucinó no eran reales, porque aunque él los tuviera, nunca había tenido tantos en tan poco tiempo. Volvió a respirar tranquilo, y relajado se acomodó en la cama de hospital cerrando sus ojos hasta que…
—¡Ya despertaste!— Syaoran en seguida se tensó y abrió de par en par los ojos en búsqueda de esa voz ¡¿Por qué Dios? Reclamó al cielo.
—Sí, eso parece—Contestó enfurruñado y cruzándose de brazos como un niño pequeño.
—Mira, te traje algo de café para cuando despertaras, las enfermeras me dijeron que estaba bien porque no tienes nada grave, sólo te pusieron en observación por lo duro del golpe— Le dijo ella sonriente y acercándose a él con el embace de café en la mano.
—Aprecio el gesto, pero yo sólo tomo café de…
—Cappuccino de vainilla y con cinco de endulzante artificial— Le dijo dejando en la mesita de al lado el café. Se sentó a su lado en la cama y nunca quitó la hermosa, y también algo apenada, sonrisa de su cara.
—¿Cómo…? Bueno, eso no importa— Dijo ya cansado de replicar con ella, siempre que lo hacía terminaba con un ataque de asma o besando el suelo.
—Mira Syaoran yo… Lo siento— Dijo ella mirando hacia sus manos que rascaban su pantalones de mezclilla que había decidido sacar de su morral que traía con ella para cuando saliera de ese lugar, porque no le pareció apropiado andar por un hospital con una falda que apenas cubría lo necesario.—Siento el mal entendido y también siento el haberles mentido a los de la ambulancia, pero quería saber si estabas bien. Sobre el malentendido ahora entiendo qué fue lo que pasó; yo había quedado con otra persona y en lugar de ella apareciste tú ¿Cómo? No lo sé, pero llegase tú— Le dijo con un adorable sonrojo en sus mejillas que logró hechizar a Syaoran por unos segundos. "Bueno es de humanos errar" pensó más tranquilo y cómodo con la presencia de ella.
—Está bien te disculpo…
—Sakura Kinomoto, pero por favor dime Sakura—Dijo ella contenta de que ya no entrara en pánico con tan solo verla.
—Ok Sakura, como te dije, te disculpo y fue… interesarte conocerte— Le estiró su mano para despedirse de ella, pero Sakura tenía otra idea.
—¡Para mí también fue un placer conocerte Syaoran!— Se abalanzó sobre él y lo abrazó fuertemente contra su pecho.
Literalmente.
Syaoran se sonrojó furiosamente y su frente se cubrió con una ligera capa de sudor al ver claramente en donde Sakura había prácticamente enterrado su cara.
Pi…pi…pi..pi...pi
Se comenzó a acelerar notoriamente el sonido de su monitor al estar en esa posición y al bajar su vista por compelo para ver la separación de sus pechos tan… a su alcance. Se veían con un tamaño justo, su piel de porcelana que se veía por su escote prometía ser la más suave de las pieles. Si sólo se reclinaba un poquitito más…
¡Syaoran Por Dios! Se auto regañó de inmediato al apenas tener ese pensamiento.
—¿Estás bien?— Sakura se separó de él al ver su monitor de esa manera y en el momento en que se separó, ligeramente también disminuyó su pulso. Syaoran respiró aliviado de que no notara por qué se le había acelerado tanto.
Sólo era un poquito de distancia si hubiera sido más rápido… ¡Ya basta con eso! Se volvió a decir a sí mismo.
Pero Sakura al ser estudiante de medicina y ya no estar tan perdida en cuestiones técnicas, quiso de todas formas asegurarse de que nada estuviera mal así que se reclinó para poder observar más de cerca el monitor, colocando una mano en la cabecera y la otra al lado de la cabeza de Syaoran. Como se podrán imaginar, puso a Syaoran en una situación aún más complicada.
Pi,pi,pi,pi,pi,pi,pi
Ya ni siquiera había separación entre los latidos y pitidos del monitor, el pobre chico ya no sabía qué hacer para salir de semejante situación. Para empeorar las cosas, una de las solapas de la playera tipo colegiala de Sakura comenzó a picarle en la nariz.
—Syaoran esto no está bien, tu pulso…
—¡Achuuu!— Syaoran estornudó fuertemente enterrando, ya sin distancia alguna, su cara en el escote de Sakura. Eso hizo que ella perdiera el equilibrio sin poder evitarlo haciendo que cayera por completo encima de él.
—¡Hijo! ¡¿Estás…— El pobre de Kenta ni siquiera pudo continuar al ver la escena. Kenta comenzó su camino en seguida al cuarto de su hijo cuando le dijeron que su ritmo cardiaco estaba en situación crítica y pensó que su propio corazón se detendría al escuchar que se paraba el sonido del monitor. Claro que eso fue porque al caer encima de él, sin querer, Sakura desconectó el monitor.
Creo que se pueden imaginar la escena y lo que la incrédula imaginación de Kenta pensó. Pero… ¿Cómo no pensarlo? ¿Qué sería lo primero que se te vendría a la cabeza si encontraras a tu hijo con la cara enterrada en el escote de una muchacha? Esa muchacha que está acostada a horcajadas de tu hijo y su monitor mostraba pulsaciones aceleradas a un ritmo casi ridículo…
Sí, lo sé, hasta yo pensaría mal.
—Hum, lo siento, puedo volver luego— Dijo incomodo Kenta y aún sin poder creer que su hijo estuviera… ¡Ufff! Ni lo podía pensar. A pesar de que Syaoran tuviera 25 años, nadie en su familia le había conocido nunca una novia o pareja.
—¡No! ¡NO es lo que parece papá!— Dijo Syaoran sacando su cara del escote de Sakura que estaba del color de una cereza por la pena de la situación.
—Está bien hijo, tú ya eres un adulto y puedes hacer lo que quieras, pero… ¿No pudieron esperar estar en tu apartamento o algo? Esto es un hospital y….
—¡No-no-no e-estamos ha-ha-ciendo na-na-da!— Gritó desesperado. Syaoran siempre se ha caracterizado por ser una persona muy pacífica e incluso tímida, pero todo lo que le había pasado en una sola noche sería demasiado para cualquiera.
Kenta casi como si estuviera señalando lo obvio, levantó una ceja hacia ellos que seguían en la misma posición. Eso los hizo reaccionar a los dos porque de inmediato se separaron y pusieron distancia.
—Ok, como digan— Dijo aún divertido y un poco perturbado por la escena que acababa de contemplar —Kenta, el padre de Syaoran— extendió amablemente su mano hacia Sakura que aún completamente sonrojada, aceptó con una pequeña y cohibida sonrisa.
—Sakura, una… una amiga de Syaoran— Dijo Sakura.
—Un placer conocerte Sakura, me da gusto conocer a una amiga tan bella de mi hijo. ¿Sabes? él casi no…
—¡Papá!— Lo cortó antes de que pudiera continuar.
—¿Qué? es cierto no eres muy sociable y menos con jovencitas.
—Papá… ya soy mayor y sé lo que hago—Dijo molesto. Sakura solo observaba la interacción entre Syaoran y su papá en silencio sentada en una esquina de la cama.
—Perdón pero no parece hijo ¿Qué hemos dicho sobre los lentes? A veces olvidas usarlos y discúlpame, pero estás más ciego que un murciélago de día ¿Recuerdas por qué estuviste aquí la última vez? —Le reprochó Kenta a Syaoran. Las mejillas de Syaoran en seguida se tornaron rosas por el recuerdo. La última vez que había estado ahí fue porque hace unos meses iba a asistir a una reunión del fandom con sus mejores amigos Eriol y Shun . Aquella vez le había tocado personificarse de Darth Maul* en el juego de roles, Eriol iría de Anakin Skywalker* y Shun de Chubaca*. (Sí, a Shun tampoco le causó gracia el personaje que le tocó en el juego de roles, pero según los organizadores su tamaño daba el perfil)
Ya que el personaje necesitaba que el usara lentillas rojas y obviamente Darth Maul no contaba con unas enormes gafas de botella dentro de su vestimenta, pensó que podría sobrevivir sin ellas por una noche.
Grave error.
Mientras los tres caminaban orgullosos con sus vestimentas por las anchas calles de Tokio, Syaoran trataba de estar cerca de Erilol para así evitar cualquier incidente… Claro que no contaba con que una alcantarilla en reparación se atravesara en su camino y lo demás… ya se lo imaginaran…
—Ok ok, admito que esa vez tuve algunos problemas técnicos—Dijo aún apenado y queriendo terminar con ese tema antes de que diera detalles.
Ring… Ring…
—Disculpen, tengo que contestar ¿Bueno?—Kenta levantó un dedo para que lo disculparan por un momento cuando tuvo que contestar su teléfono y se dirigió a una esquina del cuarto para poder hablar con una persona sobre los análisis de un paciente.
—Bueno Sakura, como ya te dije fue interesante conocerte y creo que los dos somos una raza lo suficientemente civilizada para olvidar aquel episodio tan bochornoso e incomodo que claramente fue ocasionado por un mal manejo de información y me disculpo por ello— Syaoran que ya estaba más tranquilo, regresó a su naturaleza intelectual y tímida—Arriesgándome a sobre pasar mis límites y mentalmente preparado para tu rechazo, sugiero una interacción entre mujer y hombre en donde existe un trato cordial o también llamada amistad— Terminó un poco inseguro pues estaba seguro de que ella rechazaría su oferta, pero realmente no le importaba. La única razón por la que le ofrecía su mal valorada amistad era porque estaba seguro de que una vez fuera de ese hospital, nunca la volvería a ver. Además él no estaba interesado en entablar más amistades más allá de sus eternos dos mejores amigos, pero sí le pareció la forma más cordial de despedirse de una persona con la que acababa de vivir la experiencia que vivió.
Sakura le regaló una radiante sonrisa, pero negó con su cabeza.
—Lo siento Syaoran, pero yo no quiero tu amistad— A Syaoran no le sorprendió su respuesta ¿Quién querría ser amigo del empollón de Syaoran Lee? Aunque eso realmente ya no le afectaba. Tantas bromas y maltratos en la secundaria e Instituto lo habían hecho prácticamente insensible en ese sentido, por eso, aparte de Eriol y Shun que también habían tenido que sufrir esa clase de maltrato, no le interesaba interactuar con las demás personas.
—Muy bien, soy perfectamente capaz de comprender eso, que te vaya bien Sakura— Dijo ahora sí dando por terminado el encuentro.
—No, no entiendes nada— Syaoran de inmediato se tensó cuando Sakura se pegó por completo a uno de sus costados, acercó su boca hasta uno de sus oídos y lentamente le susurró —Quiero más… mucho más
—¿Ma-ma-más?—Le preguntó nervioso Syaoran, sintiendo como su frente y manos le empezaban a sudar.
—Mmm-hmm— Le contestó de nuevo sobre su oído y cuidando de que Kenta siguiera en el teléfono —¿Recuerdas qué era lo que yo buscaba en ese lugar?— Esta vez Sakura se atrevió a ser más atrevida y besó la oreja de Syaoran.
—U-u-un Do-do-mi-na-nan-te—Syaoran que no estaba acostumbrado a recibir atención femenina más allá de sus maestras de matemáticas y trigonometría, se sentía nervioso y hechizado por la voz de la muchacha que, hasta ahora, estaba seguro le había parecido la más hermosa de todas.
—Exacto, pero yo no quiero cualquier Dominante Syaoran… te quiero a ti— Él se quedó en shock por lo que ella le pedía y sintió como el aire de sus pulmones se quedaba atascado. Sakura aunque no tenía mucha experiencia, utilizó un tono de voz esperaba que fuera seductor. —Así que… ¿Tú qué dices?—Sakura terminó ahora dejando un beso sobre la base del cuello de Syaoran que lo hizo estremecer. Pasaron unos segundos sin que Syaoran digiera nada hasta que por fin habló…
—Ne- necesito—Empezó a decir.
—No me pidas tiempo para pensarlo Syaoran, yo quiero estar contigo y yo no te soy indiferente —Dijo Sakura convencida al ver el estado de Syaoran.
—No-no ne-necesito tiempo.
—Entonces dime qué es lo que necesita Syaoran y yo te lo daré—Volvió a susurrar sugerentemente en su oído—Lo que sea…—Su voz fue aún más profunda y esperó la respuesta de él. Syaoran tomó un respiro tembloroso y por fin dijo lo que necesitaba con urgencia, casi como si fuera una cuestión de vida o muerte.
Bueno… en realidad lo era.
—Mi a-aparato pa-para el a-asma…
*Darth Maul es un personaje de ficción de la saga de Star Wars. Él es uno de los principales antagonistas de la cuarta entrega de la saga, Star Wars Episodio I: La Amenaza Fantasma, interpretado por el artista marcial Ray Park y la voz de Peter Serafinowicz.
En la película, Maul sirve como el aprendiz de Darth Sidious, un misterioso Lord Sith que está manipulando los eventos galácticos desde la oscuridad. Portando un sable de luz de doble hoja y formado como un maestro del combate con sables de luz, Maul sirve como un asesino personal de Darth Sidous y es enviado para eliminar a Obi-Wan Kenobi y Qui-Gon Jinn. (hahaha el que sale con la cara roja y con muchos cuernos en la cabeza)
*Anakin Skywalker (también conocido como Ani por sus amigos y familiares) es el personaje central de las películas de George Lucas, Star Wars.
Tanto la trilogía original como la precuela, siguen el ascenso de Anakin en su conocimiento de La Fuerza, su caída al Lado Oscuro y finalmente, su redención. En los films de la Primera Trilogía, Anakin es un Padawan y más tarde, un Caballero Jedi. Como se revela en Star Wars: Episode V - The Empire Strikes Back y en Star Wars: Episode VI - Return of the Jedi, es el alter ego del Sith Lord Darth Vader (David Prowse/James Earl Jones) y el padre de Luke Skywalker (Mark Hamill) y de la Princesa Leia Organa (Carrie Fisher).
*Chubaca: bueno, creo que a ese todos lo conocen…
Continuara…
Wow realmente no me esperaba tal aceptación del ficc, estoy realmente agradecida por que les haya gustado. Espero y este capítulo también les guste, me encanta este Syaoran tan tímido kiiiaaa es excitante XD
¿Quién quiere ser una persona sensual? Si quieres serlo recuerda siempre esto, una persona sensual es aquella que deja un valioso y erótico revienw XD Na! Enserio chicas/os considérenlo un pago de las personas que se encuentran detrás del ordenador. Espero y les haya gustado este resumen, cualquier queja o sugerencia no olviden en avisar. Bye
Mordiskitos
Betsy Uchiha o Cereciito17
