Capítulo 2

Rick bebía un sorbo de Té. Lisa empezaba la charla.

-Mi vida ha sido un poco complicada. Verás, mi padre es el Almirante supremo de la RDF. Cuando él se enteró de que yo me enlistaría, se puso contento. Pero realmente lo hacía por Riber. Él era todo para mí.

-¿Quién es Riber?.-Pregunta él asombrado.

-Karl Riber fue mi antiguo amor. Una persona de la cual me enamoré muchísimo. Él era científico y su misión era el de prestar servicios en la base Sara en Marte para participar en diversos proyectos. Me he puesto un poco ansiosa ya que ahora estamos a medio camino. Creo que en cualquier momento, llegaremos allí.

-¿Vas a ir a buscarlo?.

Ella se encoge de hombros. -No sé, puede ser. No perdería nada en ir a buscarlo. Lo que te cuento es extraoficial. ¿Vale?.

-Escucho.

-El Capitán Gloval planea un alunizaje allí. Necesitamos recursos y la idea es visitar la base. Tengo entendido que hace tiempo está en desuso.

Rick bebía un sorbo de té para luego mencionarle algo que le pondría la piel de gallina. -Pués, te ayudaré a buscarlo.

-Oh Rick, no sé. Sólo pienso en voz alta. Olvídalo.

-Suponte que esté vivo. Y haya sobrevivido todos éstos años. ¿No lo intentarías?. Te ayudaré.

-Rick, no sé que decir. La verdad estoy agradecida.

-Piénsalo. Estoy para ayudarte.

Rick bebió un sorbo mas para terminar la taza. Se dió una charla interesante. Rick le contó sobre su infancia y el circo aéreo de su padre junto a Roy.

Media hora mas tarde, cuando ya habían terminado el té, él decide retirarse de allí.

-Me ha gustado la charla Lisa. Gracias.

-Gracias a tí por venir. Aunque me hubiera gustado, que intimemos.

-Descuida, estoy un poco cansado. No hubiera funcionado correctamente.

-¿No quieres quedarte?.

-Nos vemos mañana.

Dias después, llegada a Marte.

Durante aquellos días, fuera de servicio, ambos se frecuentaban muchísimo. Ya sea para ver películas o cenar, hasta intimar.

No eran una pareja oficial, pero se llevaban bastante bien.

Llegó la misión a Marte y ambos habían organizado una misión paralela, para investigar las inmediaciones de la base. Rick escoltaría a un transbordador en el cuál ella viajaría, hasta aterrizar cerca de la base.

Rick salió de su VT con un traje y casco adaptados a su uso en planetas que no posean biosfera además de acoplarse al fuselaje, una cápsula donde podrían viajar dos personas.

-Bien, ¿Por donde Lisa?.

-El centro de visitantes de la base y el área de viviendas, se encuentra separado por módulos. Debemos ir al módulo G8.

-Ok.

Ingresaron dentro. La estructura parecía estable, pero se notaba que desde hace tiempo ya nadie habitaba allí. Caminaron por unos corredores que estaban parcialmente iluminados por los grandes ventanales, donde ingresaba los rayos del sol.

Las compuertas debían abrirse manualmente, ya que la base carecía de energía eléctrica.

Por ahora todo parecía tranquilo. Llegaron al sector de visitantes, donde se encontraba un vestíbulo, con una gran compuerta en el medio y una serie de escaleras, que llevaban a un piso superior.

-Aquí es el centro de visitantes.-Decía Lisa con entusiasmo. -Se ve que por allí, ingresaban las cargas procedente de las naves de proveeduría.

-Este sitio da escalofríos.-Decía Rick.

Lisa se acercaba a una consola. Revisaba un mapa del lugar. Se indicaban correctamente los puntos de interés.

-Aquí debemos ir.

-Bien, vayamos.

Caminaron por un corredor y llegaron al área de residencias. El sitio estaba en el mismo estado de abandono. Continuaron por un corredor, hasta que llegaron a la entrada de habitaciones. Cada puerta tenía un cartel que indicaba al residente.

Rick vió uno que le llamó la atención.

-Lisa.

Le señaló. En el cartel, estaba escrito;

Karl Riber.

-Es aquí.-Le dijo ella con entusiasmo.

La puerta estaba cerrada. Rick la forzó e ingresaron dentro. Era un apartamento de 2 ambientes. Nadie estuvo allí por bastante tiempo, lo que a ella le representó una tristeza. Ella buscaba y tocaba por todos lados dentro de ese apartamento. No daba indicios de que alguien haya estado allí. Pasaba un dedo por los muebles y se notaba la suciedad de hace años.

-Aquí no ha estado nadie desde hace años.-Dijo Rick.

Lisa inspeccionaba todo el sitio. Buscaba en muebles algún indicio de él. Abría cajones y había papeles. Pero encontró uno que le llamó la atención.

Era una carta, escrita por él dirigida para ella. Lisa la leía. Decía que él la amaba y esperaba volver a verla. Sus ojos se le llenaron de lágrimas pero el casco no dejaba mostrarlas. Rick escuchaba sus acogonados lamentos por el radio.

Él se acerca para darle ánimo.

-No te preocupes. Lo encontraremos.

Luego de decirle ésas palabras, sintió algo punzante por detrás de su cintura. Alguien o algo estaba allí. Rick viró lentamente y se encontró con la presencia de una persona con un traje similar al de ellos.

Como la comunicación no era posible ya que al tener cascos solamente se podía realizar por intermedio de un radio, el desconocido levanta la visión del casco que lo protegía de los rayos uv y revelaba su rostro. Cuando Lisa lo vió, sintió cosquilleos y un pesar en sus hombros que se desvanecía completamente. Hasta cierto punto sintió que sus piernas flaqueaban. Era su antiguo amor. Estaba y estático apuntandole a Rick con un arma reglamentaria. Quizás la única que tendría en su poder después de mucho tiempo estando vagando en la base. Ella automáticamente se abalanzó sobre él simplemente para abrazarlo. Él soltó el arma, y la reconoció. Simplemente la abrazo y Rick fue testigo mudo de ese hermoso reencuentro.

-Es él. Me alegro por ella.

El radio del casco de Karl no funcionaba. Así que la única forma de comunicarse, fue por intermedio de clave morse, gracias a una linterna que él llevaba en su mano.

-Aquí Claudia. ¿Me escuchan?.

-Aquí Rick. Hemos encontrado a un sobreviviente.

-¿En serio?. No puede ser.

-Increible pero cierto. Parece ser Karl Riber, el antiguo "amigo" de la Comandante.

-No puedo creerlo. Ok. Les tengo una mala noticia. Hay fuerzas Zentraedis cercanos a la base. Hemos detectado múltiples señales en el gran cañón de Marte. Sugerimos que se retiren cuanto antes. ¿Lisa está contigo?.

-Ella...

Rick observa a Lisa y a Karl, frotándose los cascos mutuamente con sus manos. La escena era bastante cursi para él.

-...está bien. Si, confirmado es Karl.-Le responde él de mala gana

Lisa sale de su trance y abre el canal de comunicación de su casco.

-Aquí Hayes. Tenemos un sobreviviente. El teniente Hunter y yo saldremos de aquí con él.-Con una actitud totalmente desinteresada hacia su compañero. Igualmente era entendible ya que al reencontrarse luego de varios años con una persona que fue muy importante para ella, no midió ningún tipo de conducta. Rick por su parte se sintió un poco dolido, pero podría entenderlo también.

-Aquí Grant. He hablado con el Teniente. Hay múltiples señales cercanas a la base. ¡Escapen ahora!.

-¡Si Claudia!.-Le respondía Lisa. -Teniente, debemos irnos.

-Ok, vamos. Dile a Karl qué haremos.

-Ok.

Lisa por medio de su linterna le indicaba los pasos a seguir. Él comprendió al instante. Se fueron de allí como pudieron. Karl pudo ingresar a la cápsula, Lisa se quedó con él. Éso a Rick, no le gustó. Pero no le quedó otra. Sólo se remitía a cumplir las órdenes de su oficial superior.

-Teniente Hunter, despegue.

-Entendido Comandante Hayes.

Simplemente despegaron y llegaron al SDF-1 y demás escuadrones pudieron traer provisiones para abastecer a la fortaleza espacial. Karl fue puesto bajo un estricto protocolo de cuarenta que duraría 2 días y Lisa lo acompañó al centro de seguridad biológica.

Rick permaneció en el hangar y descendió de su VT. Lisa aún no lo habia contactado luego del aterrizaje. Le resultó muy peculiar aquella actitud muy desinteresada hacia él, luego del tiempo que habían pasado juntos.

Además, él le propuso ayudarla en rescatar a Karl si es que lo encontraran con vida.

Al quitarse su casco, recibió un llamado de su oficial superior.

Se dirigió hacia su despacho. Al abrir la puerta, ella estaba sentada frente a un ventanal con vista al espacio sideral.

-¿Me buscabas Lisa?.

-Si Rick. Siéntate.

Él tomó asiento y ella también. -Oye, fue un excelente rescate. Bien por tí. Aún me cuesta salir de mi asombro de que hayamos encontrado a Karl con vida.

-¿Cómo se encuentra él?.

-Estable. Pero por alguna razón que no entendemos, no habla.

-¿Nada?.

-No.

-Éso si que es raro.

-Rick, cambiando de tema he venido a decirte algo que tal vez no sea la mejor de las noticias para nosotros.

-¿Quierés que no nos frecuentemos mas?.

Ella se sorprendió por la pregunta apresurada.

-Oh...pues si. De eso justo estaba por hablarte. Se que fue bonito el tiempo que pasamos juntos. Pero, jamás me imaginé que encontraríamos a Karl con vida. Siempre deseé conocer la verdad de lo que le pudo haber sucedido tras su desaparición. Y ahora, la verdad, no sé que decir. Lo siento Rick. Me duele mucho decirte ésto. Prefiero ser sincera contigo y no una mierda hipócrita de persona.

Rick estaba en silencio. Y agacha la cabeza en señal de tristeza. -Cuando encontramos a Karl, supuse que algo así podría llegar a suceder. -Eleva la mirada y le sonríe.-Estoy bien. Y me quedo tranquilo que hayas encontrado a tu amigo. Bien por ti. Bueno, me retiro del despacho.

Él la saluda de forma protocolar. -Gracias por ser sincera conmigo.

-Rick, espera...yo...

-Ya está. No hay nada mas que acotar. Tomaste una decisión y la respetaré. No te preocupes. Seguiremos siendo muy buenos amigos. Valoro mucho tu sinceridad. Gracias por el tiempo que hemos compartido juntos. Supongo que la misión fue exitosa. Me quedo con la satisfacción de haber servido correctamente y cumplir con mi deber.-Rick culmina saludando protocolarmente.

-Si me necesitas para algún patrullaje, solo da el aviso por el autoparlante.

Rick se retira con una fisura en su corazón. Se sentía vacío y triste. Al salir del despacho, las lágrimas corrían por sus mejillas, pero a la vez sonreía.

Lisa por su parte estaba apenada por él. Pensó que el momento sería tenso. Pero más allá de ser así, fue todo lo contrario. También se sentía vacía.

"-Necesito un buen trago dulce, para quitarme ésta amargura en mi pecho".-Pensó Rick.

Volvió al mismo bar de hace unas semanas en el cual Lisa y Rick se besaron por primera vez y empezaron su relación. Se acomodó en la barra y pidió los tragos mas fuertes que ofrecía el bar. Se trataba de una variedad de Whiskys mezclado con otras bebidas para darle un gusto particular. Bebía vaso tras vaso y bebió por lo menos, 5 vasos.

En la penumbra de aquél bar, alguien se le acercó y le tocó el hombro. Se trataba de una antigua conocida de él.

Scarlet Swanson.

Ella era una de las pocas mujeres que piloteaban un VT. Miembro del escuadrón diamante, conocía muy bien a Rick y era su referente.

Lo notó un poco triste y serio.

-Ey niño. ¿Qué pasa con ésa cara triste?.

-Oh, eres tu. ¿Qué cuentas?. Nada. Solo tengo un mal momento.

-. ¿Qué sucede?.

-Mal de amores.

-¿Se puede saber?

-Si. No tengo problemas en decírtelo. Bueno, creo que tampoco no es ningún secreto a éstas alturas.

-¿La Comandante Hayes?.

Rick bebía otro sorbo de aquél apetitoso Whisky con fondo blanco. Apoya el vaso con un poco de violencia generando un golpe en seco. -Si.

-Bueno, cuéntame. ¿Qué sucedió?.

-En la última misión, rescatamos a una persona. Aparentemente fue el último novio de la Comandante Hayes.

-Karl Riber.

-Exacto.

-Uff. ¿Y qué sucedió?.

-¿Y qué crees?. Ella se enfocó en él ahora en éste momento. No la culpo, pero me duele el pecho.

-Se llama corazón roto. También lo viví. Cantinero. Lo mismo que bebe él por favor.

El cantinero asiente con la cabeza y preparaba el mismo trago. Scarlet se ubica a su lado.

Físicamente se trataba de una mujer pelirroja, de tez blanca y ojos celestes. Era atlética y muy amable. Su temperamento generalmente era tranquilo pero no le gustaba las injusticias.

-¿Estas segura de beber éso?. Mira que es fuerte.

-No te preocupes. Se beber.

Rick miraba a la nada misma. Él le indica al cantinero que le sirva otro trago, pero él se acerca. -Suficiente por hoy Teniente. Cuido su salud. No se ofenda.

Rick emitía una leve sonrisa y una pequeña risa. -Hasta el cantinero no me quiere. Entiendo, gracias.

-Solo lo cuido señor.

-Desde ya.-Le responde él.

Ahora Rick se enfocaba en Scarlet. -¿Qué puedo hacer?.-Le pregunta con tristeza.

-Sencillo. Has tu vida.

-¿Crees que es fácil?

-Nada en ésta vida es fácil niño de ojos celestes. Mira, ahora en el medio de una guerra lo que uno menos espera, es esperanza. Pero tarde o temprano, las cosas se acomodan.

-Eres muy positiva.

-Lo soy. ¡Ja ja ja!. Tranquilo. No desesperes. Enfócate en cosas mas importantes, como aprender nuevas técnicas de vuelo por ejemplo.

-Oye, ¿Puedo hacerte una pregunta?.

-Hazlo.

-¿Has tenido alguna vez un novio?. Digo, algo muy serio.

Ella se puso seria. El cantinero le deja el vaso de riedel con el contenido. Ella quería abonarle pero el cantinero le dice; -La casa invita.

-Gracias. Bebía un sorbo para degustar el whisky mezclado. Era un sabor intenso pero seco y dulce a la vez. Era adictivo. Luego de beber, se enfoca en responderle a Rick. -Pues, he tenido algunos hombres importantes en mi vida. Pero hubo uno que me rompió el corazón hace tiempo. Prefiero no recordarlo niño.

-Entiendo.-Le responde él.

Ella quería continuar la charla, pero se daba cuenta de que él no quería continuarla. -¿Sabes?

No quiero hacerte sentir incómoda. Mejor me voy.

-Espera. Ven, juguemos un pool. ¿Quieres?.

-No vendría mal una jugada. Gracias.

Ambos se dirigieron a una de las mesas de pool que estaban a disposición de los clientes. Rick tira de una palanca y el mecanismo hace caer las bolas. Scarlet acomoda las bolas en el triángulo y Rick toma la blanca acomodandola en posición para empezar el juego. Toma un taco y Scarlet el otro. Siendo cuidadoso, toma ademas una tiza y lima la punta para aumentar la fricción. Scarlet hacía lo mismo.

-No soy muy buena con ésto.

-Yo no soy profesional. Apenas lo he jugado tantas veces como los dedos de mi mano.

-Entonces no será un juego difícil.

-Ja ja ja. ¿Se te sube el ego?. Solo juguemos. ¿Si?.

-Esta bien.-Le responde ella sonriéndole.

Jugaron una partida. El juego se hizo largo y solo quedaba una sola bola. La negra número 8. Llegaron a un tiro favorable para ella.

-Bueno, creo que es mi momento.

-Pues échale. Disfrútalo.

Ella choca la punta del taco contra la bola y se mete dentro del hoyo. Scarlet ganó la partida. -Bueno, creo que ganaste. Felicidades.

-Gracias Teniente.

-Bueno me imagino que podrás alardear a tus amigos, de que le ganaste a Rick Hunter.

-Pensaba que tal vez, podría alardearme con respecto a ti.

-¿A si?.-Le responde él con picardía a lo que ella le responde con una leve sonrisa.

3 horas mas tarde. Barraca de Scarlet.

Luego de unas copas mas, ambos no se resistieron, se besaron, fueron a su barraca y terminaron cogiendo como dos animales hambrientos de placer.

Él arriba y ella abajo. Rick estaba tan enceguecido en rencor por Lisa y sumado su estado de embriaguez que no le importó en lo absoluto revolcarse con ella.

Scarlet, por su parte, hacía tiempo que no estuvo con un hombre. Necesitaba saciar su hambruna sexual con el varonil y apuesto Rick Hunter.

-Dame duro Rick. No pares. No entiendo como la Comandante no se fija en tí.

-No sé. Pero tú eres preciosa también.

-Gracias por el halago bebe. Ufff. Sí. Mas duro. No pares por favor.

Culminaron juntos y bajo las sábanas se daba una charla interesante.

-Oye bebé. Siempre te he echado el ojo. -Le decía ella acariciando su brazo.

-Gracias. No imaginé que terminarás conmigo. Es enserio.

-Mañana habrá patrullaje. No estaría mal que ambos escuadrones salgan juntos. ¿No crees?. Vermilion y Diamante.

-¿Con tus amigas?.

Ella le encaja un beso a sus labios.

Mañana siguiente.

Se iniciaba una misión de patrullaje. Cuatro escuadrones salieron. Diamante, Gama, Skull y Vermilion. Rick en su VT, activa los sistemas de navegación y el de comunicaciones. Lisa no estaba conectada, lo cuál le llamó la atención.

"-¿Estarás?".

Vanessa ocupa el lugar de Lisa hoy, ya que inmediatamente se comunicó con cada líder de escuadrón.

-Buenos días líderes. Hoy estaré yo para guiarlos en su misión como operadora de vuelo, ya que la Comandante Hayes se ha tomado el día.

"-Vaya, Lisa no está. ¿Qué le pudo suceder?".

Horas mas tarde.

La misión fue tranquila. No hubo inconvenientes. Al llegar al hangar, Rick desciende de su VT. Scarlet se le acerca dándole una palmada. -¿Qué cuentas niño?.

-Todo bien. Fue tranquilo hoy para nuestra suerte.-Decía él preocupado.

-Oye, no te noto bien. ¿Sucede algo?. ¿Es Lisa?.

-Creo que si. Me preocupa que hoy no haya estado en servicio.

Claudia se acerca a ellos. -Hola Rick. ¿Tienes un minuto?.

-Claro. Aguarda aquí.

Rick y Claudia fueron a un sitio alejado para charlar tranquilos. -Rick, tengo que decirte algo. No sé como lo tomarás.

-Anda, dilo.

-Lisa y Karl, bueno...Karl pudo hablar con Lisa. Recuperó el habla. Y, la verdad no quiero hacerte sentir mal con lo que estoy a punto de decirte.

-Vamos Claudia. Dilo. No estoy nervioso o enojado.

-Bueno, si así lo prefieres. Ellos estuvieron juntos anoche. La cuarentena terminó, Karl no tenía nada. No hubo riesgo biológico. Y por lo que sé, ella se acostó con él. Lo siento Rick. Sabía que ustedes tenían algo.

-Nada serio por si no lo sabías. Pero gracias por decírmelo. Aunque debería ser ella la que me lo tendría que decir. ¿No lo crees?.

-Si, lo sé.

-Bien. Gracias Claudia.

Rick vuelve con Scarlet.

-¿Todo en orden Rick?.

-No. Lisa estuvo con Karl.

-Y tú conmigo. Ya está. Olvídala. Ven. Iremos a mi barraca a continuar con lo "nuestro".

-Es que prefiero estar solo por hoy. ¿Puede ser?.

-Ok Rick. No tengo problema.-Le decía ella a modo de consuelo.

-Mira, no quiero hacerte sentir mal...

-¿La quieres?.

-Puede ser. La quería. Pero ahora se ha reencontrado con su viejo amor. Todo gracias a que yo lo rescaté.

-Hiciste tu trabajo Rick. Creo que somos eso. ¿No crees?. Somos pilotos.

-Tienes razón.

-Ven, te haré algo rico para cenar.

Scarlet llevó a Rick a su barraca. Él se propuso a ayudarla y olvidarse de todo. Mientras ellos cocinaban alegremente, alguien tocó a la puerta.

-Veré quién es Rick. Controla el agua para los spaghettis

-De acuerdo.

Scarlet se dirigió a la puerta. -¿Quién es?.

-Soy la Comandante Hayes.

"-¿Comandante?. ¿Qué hace aquí?."

Ella abre la puerta y Lisa estaba allí, seria como de costumbre. -Teniente Swanson.

-Oh, Comandante. ¿Sucede algo?.

-¿Está el Teniente Hunter con usted?.

-Si. Lo invité a cenar. Somos amigos cercanos.

-Necesito hablar con él.

Scarlet no quería que ella hablase, pero por respeto le concedió la posibilidad. -Espere, le avisaré. ¿Quiere pasar?.

-Gracias Teniente Swanson.

Lisa ingresó, mientras Scarlet se dirigió a la cocina a avisarle a Rick.

-Tu "amiguita" quiere hablar contigo. La Comandante Hayes.

-¿Lisa está aquí?.

-Si.

-¿Y por qué la has dejado ingresar?. Además, ¿Cómo sabe que estoy contigo?.

Scarlet se encoge de hombros. -No sé. Está allí, en el living. Ve a verla. Y que sea rápido por favor. No quiero verla.

Rick asiente con la cabeza y se dirige al living. Vió a Lisa sentada tomándose la cabeza demostrado signos de preocupación.

-Lisa.

-Rick.

Ella se pone de pie y se acerca a él. -Quiero pedirte perdón. No te traté bien. Y de verdad, siento mucho que las cosas se hayan dado así. Karl no es el de antes, pero tengo mis esperanzas de que volverá a ser el mismo chico que conocí. De verdad quiero darme una oportunidad con él. Sólo quería ser sincera contigo eso es todo.

Scarlet se aparece en el living y se apoya en el marco de la puerta que separa la cocina del living. La observaba con mirada de enojo y desprecio. Lisa la vió y se dió cuenta de aquella actitud intimidante por parte de ella.

-Ahmm. Rick, debes comprender.

-Lo se. Tienes razon.

-¿Tienes razón?. ¿¡Qué tiene razón Rick!?.-Scarlet enfurecida se acerca a él.

-¿¡Me estas jodiendo Rick!?. Ella te trató como basura. ¿Y tú así nomás le dices te entiendo?.

-Oye, ¿Y tú quién eres para meterte en nuestra charla?.-Le pregunta Lisa enojada.

-Eso no importa. Pero eres despreciable. ¡Jugaste con sus sentimientos!.

-Scarlet.-Intenta Rick de interrumpirla y calmarla.

-Niño, tienes que darte cuenta de lo que es ésta tipa. Si realmente te quiere, se hubiera quedado contigo y no tratarte como basura.

-¡Tú no sabes por lo que he pasado!. ¿¡Cómo te atreves de hablar así de mi!?. ¡No me conoces!.-Le decía Lisa en un tono de voz alto.

-Largate de mi barraca. ¡AHORA!.

-¡SUFICIENTE!.-Gritó Rick. Ambas mujeres se inmutaron con solo ver al joven piloto enfadado. -Scarlet, vine aquí para estar bien. Por favor, no te metas. Éste asunto es entre ella y yo. Volveré para la cena y agradezco tú colaboración y que me defiendas. Se lo que hago. Déjame unos minutos con la Comandante Hayes. ¿Puede ser?.

Lisa y Rick se fueron de la barraca de Scarlet. Caminaron hacia un parque y se sentaron en un banco.

-Ok. Empecemos. ¿A qué has venido?.-Le pregunta Rick.

-¿Qué haces con Scarlet?.

-Ése no es asunto tuyo. Vinimos a hablar de nosotros. ¿Qué quieres hacer?. ¿Quieres que terminemos aquí?. ¿Qué no hablemos mas?.

-No. No quiero perder contacto contigo...

Y ahí fue que Rick directamente le encajó un beso a sus labios. Ella no ofreció ningún tipo de resistencia. Al contrario, era lo que ella pretendía de él. Lentamente cada beso se volvió más apasionado y ya estaban descontrolados. Rick le metió una mano por debajo de su falda a través del muslo para llegar a sus entrañas. Allí descubrió que ella no llevaba ropa interior. Pudo sentir lo mojado que estaba allí de la excitación de su amiga.

-Me mentiste. Viniste por mí. ¿Quieres coger?.

-Rick...me encantaría...pero no se en donde. Aquí no.

-No tengo culpa y ganas no me faltan para tenerte nuevamente. Ven, conozco un sitio.

-Espera espera. Yo...no se... Uff..-Ella se le abalanza y lo besa una y otra vez. Lo toma de la mano. -Ven, yo conozco un sitio en el que nadie vendrá.

Se fueron a pasos apresurados hacia una sala de reuniones que no se utilizaba demasiado. Al ingresar, ella la cerró con un pestillo. Empezaron nuevamente, desnudandose para iniciar el acto. Él la levanta apoyándola sobre la pared y embistiendola siendo uno. Podían sentir mutuamente el jadeo y las respiraciones agitadas.

Ella le mordiscó su cuello, lamiéndoselo de punta a punta. Rick le mordía suavemente su hombro en señal de placer, tomándola de sus glúteos bien formados y ejercitados.

Luego de unos minutos, se acomodan en un sofá y ella arriba iniciaba una cabalgata que duraría unos minutos más hasta que ambos culminan mutuamente.

Ganados por el cansancio, se recuestan en el sofá desnudos y acariciándose mutuamente.

-Eso estuvo muy bueno. No somos ningunos inocentes.-Le decía él.

-Nos atraemos mucho. Quise decirtelo todo este tiempo. Pero te enojaste y te fuiste.

-Pero tienes a Karl ahora. No debes abandonarlo.

-Rick, mi aprecio por Karl jamás cambiará. Pero quiero que lo nuestro sea así. Quiero que seamos los amantes perfectos.

-Estuve con Scarlet.

-Le hiciste el amor Rick. Hay una clara diferencia entre coger y hacer el amor.

-¿Y tú que hiciste con Karl?.

-Hicimos el amor. Tuvimos Sexo con amor. Nosotros cogemos por placer y eso está bueno. ¿No lo entiendes?. Lo nuestro no tiene que ser necesariamente una relación seria. Podemos ser grandes amigos, pasándola bien juntos y cogeríamos de vez en cuando. Eso es lo que nos atrae.

Rick se sale del sofá. -No se si funcionará. ¿Fingir?. No es lo mío.

-Ey, tranquilo. Mira, para que podamos sobrevivir debemos hacerlo así pero bien. Sin sospechas. Es la única forma. Sabes que nos gustamos. De lo contrario no estaríamos haciendo esto.

-Ok. Tienes razón. Pero debemos hacerlo bien. Mejor vuelvo con Scarlet. Me estaba haciendo de cenar. Vístete.

Luego de vestirse, salen de la sala y cada cual volvía a su sitio. Rick al llegar a la barraca de Scarlet, volvió a la cocina.

-¿Y?. ¿Cómo fue todo con la Comandante?.

-Terminamos.

Lisa al llegar a su barraca, Karl estaba allí. Él también estaba en la misma situación que Scarlet. Cocinando. Ella ingresa a la cocina.

-¿Cómo fue con Hunter?. ¿Lo entendió?.

-Terminamos.