No me pertenece ningún personaje de Rooster Teeth, esta obra esta hecha sin fines de lucro y solo busca entretener a la audiencia, ahora a disfrutar.


Hola a todos mi nombre es Michael James Ironwood Caboose y vivo este encantador mundo llamado Remanente un super mundo en el que las personas nacen como si todo fuera un videojuego, aunque cuando le dije eso a mi padre el me pregunto que es un videojuego, a pesar de que mi padre es algo así como el mejor mago y guerrero de todo atlas y no sabe cosas tan obvias como eso.

Aunque es extraño de explicar nací con una habilidad que me permite ver cosas mágicas y del futuro... oh que grosero soy, no he explicado el contexto de esta historia que bueno que yo soy el único que puede saber lo que pienso, no es como si alguien leyera esto o un ser de otra dimensión en donde soy un personaje machinima de un juego y alguien escribe mis pensamientos como si estuviera predestinado a hacer lo que el diga... creo que me volví a salir de contexto vivo en Atlas junto a mi padre Ironwood, en este mundo la tecnología esta apegada a la tecnología de la edad post-medieval, como si eso significara algo, bueno en este increíble mundo todas las personas nacemos con una clase y habilidad única, aunque la clase determina quien seras y cual es tu empleo por el resto de tu vida... no se por que me deprimí pero pasemos a lo siguiente, la habilidad especial, es una habilidad dada por Dios que es única para cada persona. Aunque si no mal recuerdo mi padre me ha dicho que de vez en cuando una habilidad se repite siempre y cuando dos personas no existan al mismo tiempo, como la habilidad única de mi padre voluntad del hierro que le permite transformar ciertas partes de su cuerpo en hierro, por lo que se mi tatara, tatara, tatara abuelo tenia la misma habilidad voluntad del hierro por la cual ganamos el nombre Ironwood.

Bueno recuerdas que te dije que las habilidades nos las da Dios, bueno eso no es lo único que hace, cada vez que alcanzamos ciertos puntos de experiencia subimos de nivel y entonces es hay cuando Dios te habla, Él dirá tu nombre completo, clase y nivel actual y te otorgara mas FRIADA, ¿que es la FRIADA? preguntaras, bueno eso seria un acrónimo de Fuerza, Resistencia, Inteligencia, Agilidad, Destreza y Alma, cada uno de ellos se elevara según tu clase... ¿Cual es mi clase?, que bueno que preguntes mi clase es la de un Mago guerrero, considerada una de las mejores clases ya que mezcla lo mejor de un mago y un guerrero... espera que, ¿como que ya sabias que es lo que hacia la clase mago guerrero?... ¿A que te refieres con que eso era obvio?, bueno siguiendo con mi tema, antes de que vuelvas a interrumpirme, en este mundo se puede subir de nivel al hacer cosas simples como trabajar, aunque dependiendo del trabajo sera el nivel de tu experiencia, por lo que supongamos un granjero nivel 5 perdería contra un guerrero nivel 1, así es tal la diferencia de estadísticas en este mundo.

-Michael.-

No me malentiendan a pesar de todo eso este mundo es genial.

-¡Michael!.-

Tiene grandes cosas como galletas, magia, criaturas de fantasía, galletas, héroes, poderes únicos, galletas... ¿ya dije galletas?.

-¡Michael James Ironwood Caboose!.- Me grito una voz femenina en el oído, haciendo que salte del susto, aunque claro no es que le tenga miedo.

-Uh, ¿que paso ángel de nieve?.- Le respondo a la chica totalmente vestida de blanco con celeste al lado mio.

-Aght, mi nombre es Weiss Schnee no nieve, o ángel de nieve, o blanca, o cielo, o cualquier otro nombre que se te ocurra, si quieres llamarme por algo dime heredera y aparte llevas como diez minutos mirando al vació.- Me dice la chica con molestia.

-Pero Weiss, somos mejores amigos, no es raro ponernos apodos.-

-No es raro, pero tu eres un Ironwood, actúa como tal.-

-Esta bien... miren todos yo soy super listo y super fuerte y mi piel es tan dura como el hierro, jajaja.-

-¿Que es lo que haces?.-

-Actuando como un Ironwood, crees que mi risa tiene suficiente poder tal ves debería reír mas fuerte, JAJAJA.-

-Sabes que, es mi culpa por molestarme en primer lugar, es mas no recuerdas lo que te dije.-

-Si que actuara como un Ironwood.-

-No antes de eso.-

-Que no comiera tantas galletas o me iba a enfermar.-

-Después Caboose... mucho después.- Me dice suspirando, como si una maestra le preguntara aun niño cual es el abecedario y este no se lo supiera bien a pesar de que lo haya cantando mas de diez veces.

-Ught... aah... Ya se, que quieres unirte al gremio de Beacon en Vale y dejar Atlas.-

-Si Caboose... no tienes ningún problema con que me vaya, el barco zarpara mañana, así que no nos veremos en mucho tiempo.-

Me quede pensando, Weiss solo me dice Caboose cuando quiere que haga algo o simplemente no sabe que pensar o esta molesta conmigo, es algo raro de explicar pero yo y Weiss somos muy unidos desde que un grupo de asesinos asalto su mansión, el ataque le costo la vida a su madre y ella casi pierde un ojo en el proceso, la prueba de eso esta en una cicatriz que cubre su ojo izquierdo.

-¿Por que tendría un problema?.-


-¿Eeh?.- Pregunte mas por sorpresa que por curiosidad, este idiota acaso no esta tan siquiera algo triste de que me vaya, no soy acaso su única amiga, una parte de mi quiere sacar mi estoque de su funda y agujerear su cabeza, pero seria inútil, no solo por que no tenga sentido, si no es que lo mas probable es que mi arma rebote al golpearlo.

-¿Que es tan sorprendente?, Después de todo voy a ir contigo.- Me lo dice ese maldito idiota como si fuera lo mas normal del mundo.

-¿Pero?...- Antes de que pudiera continuar, entran a la sala 5 sirvientes, actualmente estábamos charlando en la sala de la casa Ironwood, no es de extrañar ya que casi siempre nosotros dos estamos juntos, el hecho de que ambos hallamos perdido a nuestras madres nos dio algo en común, y esa es la única excusa que creo tener para ser un amigo de Michael.

Los sirvientes dejan dos maletas en el suelo y nos miran expectantes, solo uno de ellos, que reconozco como Azur, un sirviente de mas o menos la edad de Caboose se acerca a nosotros.

-Ya tienes siquiera permiso.-

-Sip.- Me responde el idiota digo Michael.

-Azur ¿es esto verdad?.-

-Afirmativo Señorita Schnee... mas importante aun.-Me dice el segundo idiota, perdón Azur.

-¡Por favor cásese con el joven amo!.- Me grita mientras se arrodilla.

-Me niego.- Le digo con la expresión mas fría y neutral que tengo, después de todo esto no es siquiera el intento numero cien que trata de casarnos.

-Pero señorita Schnee, no joven ama Schnee, por favor piénselo bien si usted se casa con el joven amo serán la familia mas fuerte de Atlas, no del mundo, con su inteligencia y la fuerza del joven amo serian imparables.- Azur le hace un gesto a los otros sirvientes y también se inclinan.

Yo no les respondo solo tomo mi taza de café y volteo a ver al idiota original.

-Como conseguiste el permiso de tu padre.- Le pregunto y sonrió un poco cuando escucho los pequeños gritos de pánico de los sirvientes por ser ignorados.

-Mi padre me dio permiso de inmediato cuando supo que iría contigo, incluso se aseguro de conseguir que nos dieran un camarote solo para los dos.- Ese idiota, no me extraña que hoy de todos los días haya decido visitar la capital, cuando lo encuentre le preguntare que quería conseguir con que yo y su hijo compartiéramos cuarto.

-En serio, dime Michael que te parece practicar un poco antes de que me vaya.- Le digo a mi compañero con una de mis sonrisas asesinas, Azur trata de correr pero sus pies de repente están congelados en el suelo, miro a Caboose y se ríe con nerviosismo, media hora mas tarde y media sala congelada salgo de la mansión ignorando las suplicas de ayuda a mi espalda.

Al día siguiente me encuentro frente a nuestro barco "La dama marchita" aun lado mio se encuentra Michael sosteniendo una espada bastarda en su espalda y un montón de maletas en sus manos.

-Nieve, ¿por que tengo que cargar tus maletas?.- Me pregunta mi compañero idiota.

-Debido a que a cierta persona se le ocurrió cambiar mis reservaciones y ahora tenemos que viajar en esta galera, aparte tus estadísticas de fuerza y resistencia son mejores que las mías.- Eso ultimo era debido que a pesar que ambos teníamos la misma clase mago guerrero, mis estadísticas eran las de un duelista mágico es decir tenia alta estadísticas de agilidad, destreza, inteligencia y una gran reserva de alma, sin embargo mi fuerza dejaba mucho que desear y mi resistencia era tan alta como la del papel, mientras que Michael tenia una fuerza prodigiosa y resistencia casi ilimitada por no hablar que su reserva de alma era una de las mas elevadas, sin embargo su inteligencia es inversa a su fuerza y su agilidad es tan buena como la de una tortuga, lo que nos deja con su destreza la cual deja demasiado que desear, aun así tenemos 3 estadísticas rango A lo que nos convierte en prodigios, la mayoría de clases solo tiene una estadística A por no decir que la mayoría de las personas no alcanza una sola habilidad A siendo B lo mejor que pueden aspirar.

-si pero por que necesitas tantas maletas.-

-Caboose sabes que probablemente estaremos viviendo en vale por meses y es necesario traer distintos equipos y ropa para que no nos falte nada.-

-Si pero...-

-Caboose tu que trajiste.-

-O es simple, solo traje mi espada y un cambio de ropa interior... ¿Weiss?.-

Después de ventilar mi ira en Caboose congelando la mitad superior de su cuerpo me dirigí adentro del barco, no es como si le hiciera mucho daño, por lo que se un legendario dragón Grimm podría quemarlo vivo y el no sentiría mas que un poco de calor.

-Weiss por favor ayúdame, prometo ya no ponerte nombres raros ni burlarme de tus estadísticas.- Supongo que podría ganar algo de él.


-Oh es un honor tener tanto a Weiss Schnee como a Michael James Ironwood en mi barco, si me permiten tomar su maletas y llevarlas a su camarote.- Nos dijo el amable capitán del barco, después de que Weiss me descongelara me dijo que teníamos que hablar con él como forma de respeto.

Le doy las maletas que sostenía con una sola mano a un marinero que vino por las maletas e hice una mueca de dolor cuando las solté y el marinero fue arrastrado con ellas hasta al piso.

-Jajaja, pareces que eres muy fuerte muchacho.-

-Si, Nieve siempre dice que soy el mejor para hacer trabajos que requieran fuerza.-

-¿Nieve?, al parecer son reales los rumores que dicen que ustedes son muy unidos.- Dijo el Capitán entre risas.

-Enserio, díganme que rumores son esos.- Contesto Weiss con una sonrisa, el clima descendió varios grados y por la escarcha que se formaba en el bigote del capitán supe que no era normal.

-N...Ninguno heredera Schnee, por favor no le haga caso a este pobre e ignorante marinero.- Comenzó el hombre mientras tartamudeaba, si eso fuera por el frió o el miedo no lo sabría, probablemente hallan sido ambos.

Después de que nos despidiéramos del capitán nos dirigimos al camarote asignado, era un cuarto relativamente grande si tenias en cuenta que estábamos en un barco, tenia una ventana con vista al mar y un gran armario donde mas tarde colocaría las maletas, si había un problema en esta habitación seria que solo tenia una gran cama en medio y al lado de esta una botella de vino con una carta.

Weiss se acerco a la carta mientras yo guardaba las maletas en el armario, aunque esto era una escusa para alejarme de mi amiga de la infancia a pesar de mi inteligencia baja uno aprende rápidamente cuando debe alejarse de una Schnee especialmente cuando es mujer.

-Querida Weiss y querido Michael...- Comenzó a leer Weiss mientras una minúscula vena comenzaba a palpitar en su sien.

-Asumiendo que tu Weiss estés leyendo la carta, quiero decirte que estoy enterado de tú decisión de estudiar en Vale en vez de la academia de Atlas, debido a que conozco los detalles y la verdadera razón por la cual hiciste esta elección, es mi decisión apoyarte a pesar de las quejas de tu padre, es por eso que escogí a mi primogénito y único hijo Michael J. Ironwood Caboose para acompañarte en esta difícil empresa que decidiste emprender, espero que ambos se cuiden las espaldas el uno al otro, ahora Weiss se que creerás que la razón por la que Caboose te acompaña es en realidad una estrategia política para aumentar las fuerzas de los Schnee y los Ironwood, esto no podría ser mas incierto, la realidad es que me partiría el corazón si dos amigos tan buenos como ustedes que se conocen desde que son bebes se separan por tanto tiempo, y por supuesto que la verdadera razón no es que tenga miedo del futuro de la casa Ironwood cuando mi hijo no logre producir una descendencia, por supuesto que eso es ridículo, así que siéntate libre de compartir el vino de tu camarote con mi hijo y juntos celebren esta nueva y grandiosa etapa de su vida...- Mientras Weiss leía la vena de su frente palpitaba y se hacia cada ves mas grande mientras que yo valientemente retrocedía a la salida mas cercana, solo que para cuando llegue esta estaba bloqueada y no me dejaba marcharme.

-... Por cierto me tome la libertad de enviar a Azur con ustedes, estoy seguro que los apoyara en su relación.-

Retrocedí a la puerta y use mi fuerza para tratar de forzarla sin embargo esta se quedaba quieta, la puerta tenia una pequeña ventanilla redonda y al ver a través de ella me encontré con Azur, el cual estaba silbando y trabando la puerta con una alabarda.

Le mande una suplica pero en ves de ayudarme Azur se dio la vuelta y comenzó a silbar mas fuerte.

-Dime Michael... no Caboose, seria mejor que te llamara desde ahora Caboose, ¿Acaso sabias que esto iba a pasar?.- Me pregunta con una gran sonrisa, pero su sonrisa es fría y puedo ver como claramente se formaban pequeños carambolas de hielo a su alrededor.

-Por supuesto que no Weiss, yo solo le dije a mi padre tus planes de ir a Vale.- Le digo con una sonrisa a medias, escucho que los silbidos detrás de mi se hacen cada ves mas fuertes y desesperados mientras que la forma en que la que se me acerca Weiss no ayuda mucho.

-Oh, enserio, dime Caboose que creías que ocurriría cuando se lo dijeras.- Me vuelve a preguntar pero los carambolos de hielo que se formaron de la nada ya casi están sobre mi.

-Yo no lo se...- Me arriesgo a contestar y para mi orgullo no grite tanto como debería al ser aplastados por los carambolos.


-Al fin llegamos a la costas de Vale.- Les digo emocionada a mis dos compañeros, el primero es mi fiel amigo Caboose que sigue titiritado y el segundo es su sirviente Azur que carga todas las maletas y parece a punto de colapsar.

-Si hurra llegamos a las costas de vale.- Comienza Caboose gritando de emoción, mientras Azur solo me lanza una miada suplicante.

-Muy bien ustedes dos, de ahora en adelante tendremos un nuevo comienzo por lo cual supongo que lo mas correcto es que dejáramos de usar honoríficos para referirnos entre nosotros, escucharon no quiero mas señorita heredera o joven amo y en tu caso Caboose solo deja de ponerme ridículos apodos.-

-Pero...-

-Sin peros, es una de las reglas que aplicamos si quieres seguir viajando conmigo.- Le digo a Caboose que tiene una expresión de cachorro regañado en su cara, eso podría haberle servido antes pero con años de practica de estar con él e recibido una resistencia a sus idioteces, digo resistencia y no inmunidad por que el es la única persona que conozco que es capaz de explotar media mansión con solo un poco de helado, azúcar, y media botella de vino, larga historia que no pienso volver a recordar.

-Muy bien, nuestro primer objetivo al arribar es encontrar una posada para pasar la noche y transporte para viajar a Beacon, Azur supongo que trajiste algo para ayudarnos ¿no?.-

-Si seño... digo si ¿Weiss?.- Me dice mientras se encoje del miedo por la expresión que le doy pero rápidamente se calma y sigue con su trabajo.

-El amo Ironwood me dio la ropa que el joven am... mhm que Caboose no trajo, también me dio una carta para entregarla en la posada llamado "la estrella" para que nos hospedáramos por unos días, después de eso me dijo que estaríamos por nuestra cuenta.-

-¿Y el dinero?.- Le pregunto, no por desconfianza si no para evitar que se lo diera a Caboose y terminara gastando todo sus bienes monetarios en un día.

-Lo tengo bien guardado y también tengo ordenes expresas de no dárselo a Caboose bajo ningún motivo.-

-Bien hecho.- Le respondo ignorando el murmullo de indignación de mi compañero rubio, ahora que lo pienso yo y Caboose tenemos tonos similares de color de piel solo que el es un poco mas moreno que yo y en ves de tener el color blanco como la nieve como el mio el suyo es un amarillo dorado, lo otro que tenemos en común son nuestros ojos ambos los tenemos azules, solo que mientras el tono de mis ojos es un poco mas claro acercándose a celeste los suyos tienen un tono de azul oscuro como el mar, la otra diferencia entre nosotros dos es la altura mientras que Caboose casi llega a los 1.80 metros yo apenas llego a los 1.60 con mis tacones, aun así nuestro parecido físico aparte de eso es muy similar, tanto que de ves en cuando nos confundían como si fuéramos hermanos.

Mientras que Azur media 1.75 siendo alto, pero su tono de piel era morena, eso y su cabello tanto como sus ojos eran de un regular café oscuro con ligeros tonos verdes en los bordes.

-Bueno tu y Caboose irán a la posada mientras que yo busco un transporte.-

-Pero Weiss, no es mejor que Caboose te acompañe.-

-No estoy segura de que se divertirá mas contigo, aparte no es tu responsabilidad cuidarlo.-

-Si pero este un sitio peligroso sera mejor que Caboose te acompañe y cuide.-

-Para nada aunque no lo parezca soy una de las magas mas prestigiosos de Atlas estoy segura de poder cuidarme sola, es mas a Caboose le haría bien estar bajo tu cuidado a lo mejor y aprende algo nuevo en la posada.-

-Si se trata de aprender tu eres la mas indicada después de todo eres la mas inteligente de todos.-

-No vas a ganar nada con tus halagos, Caboose ira contigo.-

-¿Puedo opinar con quien iré?.- Pregunto aquel que había sido ignorado desde el principio.

-NO.- respondimos los dos de inmediato ganándonos un gemido de miedo.

-Lo se y si mejor dejamos esto al azar.- Pregunto el sirviente.

-No veo por que no.- Le respondo no queriendo ser yo el que se encargue de cuidar a Caboose, Oum sabe que si lo dejan solo es capaz de comenzar una segunda gran guerra.

-¿Que te parece jugar piedra, papel o tijera?...-


-Te lo juro la estadística suerte es real y la de él debe ser inusualmente alta o la mía es muy baja.- Se quejo Weiss mientras comía una especie de pan que compramos en la esquina, después de todo siempre hay que sobornarla con algo dulce cada vez que pierde o ella tendrá tu cabeza.

-Te lo juro como es posible que me ganara cinco veces seguidas sin perder, las probabilidades de eso son imposibles, debe tener una habilidad única que le permita leer mi mente o algo por el estilo.-

-Weiss tal vez perdiste por que siempre escoges papel.-

-No te metas Caboose, solo estoy, es que es... arght, solo no hables.-

-Okey.-

Le digo mientras caminamos, actualmente estamos en centro de comercio de la ciudad portuaria de Paradise, y actualmente estamos en nuestra búsqueda de un transporte a la capital de Vale, de hay viajaremos al gremio de Beacon donde nos registraremos como aventureros y realizaremos nuestra iniciación en el gremio de Beacon, una vez hay ganaremos gloria, poder y riquezas o cualquier cosa que ganemos como aventureros.

-Michael.-

No entiendo por que queremos ser aventureros es decir ya tenemos poder, riqueza y gloria en Atlas, es casi seguro que yo herede el trabajo de general de mi padre y que Weiss herede las minas de oro de su padre.

-Michael James Ironwood Caboose me estas escuchando.-

Es decir se que vivir en su mansión tiene demasiados malos recuerdos, pero se la pasa casi siempre en la mía así que no veo el gran problema, por que quiere abandonar Atlas, hay tenemos también un gremio de aventureros aunque se que Beacon es reconocido como el mejor, el nuestro no puede ser tan malo, lo que debería de importar es ser un buen aventurero y no él gremio al que te unes para ser un aventurero.

-¡Caboose!.- Me grita Weiss en el oído asustándome y asiéndome saltar, no es que le tenga miedo a ella, ¿verdad?.

-¿Que paso?.- Le pregunto preocupado mirando de izquierda a derecha y poniendo una mano en mi espada.

-Nada es solo que otra ves te quedaste mirando a la nada como por unos cinco minutos.-

-¿En serio?.-

-Si, ahora sígueme creo que encontré un lugar donde nos pueden conseguir transporte.-

Caminamos hacia un establecimiento que esta lleno de carruajes Weiss se acerca a la persona que parece encargado.

-Hola buenas tardes, ¿me preguntaba si hay algún transporte hacia la capital de Vale?.- Le pregunta Weiss al encargado que es un hombre calvo y robusto que parece estar a finales de sus cuarenta.

-Ha la capital de Vale dices, déjame adivinar tienes pensado ir a Beacon para registrarte como aventurera.-

-Weiss, mira este hombre es un adivino, dime ¿como supiste que íbamos a inscribirnos en Beacon?.- Le pregunto con una sonrisa y Weiss por una razón se tapa la cara con una mano y niega con la cabeza.

-Discúlpelo el carece de sentido común.- Le dice mi compañera al hombre que por una razón parece enojado, sin embargo se ríe y golpea mi espalda a pesar de que esta del otro lado de un escritorio.

-No se preocupen, es solo la emoción de ser joven, mira chico por estos tiempos Beacon suele tener mas aspirantes para sus pruebas de admisión para ser un aventurero, por su armamento y edad supuse que se dirijan allí es mas justo esta mañana dos chicos de Vacuo llegaron y también iban rumbo a Vale, creo que partían mañana.-

-En serio, ¿dime como se llamaban estos chicos, tal vez podamos unirnos con ellos?.-

-Si no mal recuerdo deberían de estar atrás buscando un carruaje y en cuanto sus nombres son Leonard Church y Lavernius Tucker.-

Después de disculparnos y agradecerle al señor nos dirigimos a la parte de atrás del almacén.

-¿Leonard Church?, ¿Lavernius Tucker?.- Preguntaba Weiss poniendo sus manos en forma de cono sobre su boca para aumentar el sonido.

Un sujeto de piel oscura que estaba acomodando cajas en una carreta se volteo a escuchar a mi compañera gritar. Al vernos nos da una sonrisa y nos saluda con la mano. Él de inmediato se acerca a nosotros dejando su aparente trabajo; Que gran sujeto, estoy seguro que seremos los mejores amigos.

Cuando se acerca le tiendo una mano al hombre de piel oscura, viéndolo de cerca sus ojos eran marrones y tenia el pelo negro pero estaba trenzado y le llegaba a la base del cuello donde estaba amarrado con una liga.

-Hola ángel de nieve, dime como sabes mi nombre.- Le pregunta el sujeto, ignorándome completamente, definitivamente este hombre es malvado y jamas podremos ser mejores amigos.

-¿Disculpa, como me llamas...?- El hombre de inmediato puso el dedo indice en su boca mientras miraba hacia un lado y se reía.

-Shhh descuida bombón yo soy Lavernius Tucker pero puedes llamarme Tucker.- Le dijo el hombre mientras se acercaba lentamente a Weiss, ignorando la mirada asesina que le enviaba la chica.

-Dime preciosa tienes nombr¡EEEEE!.- Grito mientras salia volando por una bota azul que lo golpeo en el costado, Tucker choco contra una gran cantidad de cajas que le cayeron encima.

-Gracias Caboose.-

-¿Uuh?, de que hablas yo no hice nada.- Le digo mientras escondo mi pie derecho detrás del izquierdo para que no vea la bota azul con la que pateé al hombre.

-Clarooo.- Me respondió,

-¡¿Que carajos esta ocurriendo aquí?!.- Grito un hombre que salio detrás de la cajas que aplastaban a Tucker. El hombre estaba vestido con una capa celeste que cubría todo su cuerpo y la mitad superior de su cara, dejando solo ver una la pequeña barba de candado con la que modelaba su cara.

-¡Fue Tucker!.- Grite sin pensarlo y por una extraña razón Weiss no se enojo conmigo como siempre cuando culpo a alguien de lo que eh hecho, él hombre por otro lado pareció detenerse de inmediato.

-¿o enserio?, disculpen a mi compañero por favor, es una buena persona, pero tiene la mala costumbre de pensar con la cabeza que tiene entre las piernas en ves de la que tiene sobre los hombros.-

-Vaya no me había dado cuenta.- Dijo Weiss con un poco de veneno en su voz.

-oye amigo por casualidad no sabrás donde estará un tal Leonard Church.- Le pregunto antes de que Weiss lo espante, la pobre tiene la mala suerte de hacer que las personas huyan de ella después de hablar con alguien, por suerte yo siempre la acompaño para ayudarla.

-Si ese seria yo, ¿Que asuntos tienen conmigo?.- Pregunto poniendo su manos sobre sus antebrazos y dirigirnos una mirada gélida, ¿hmm me pregunto si sera un familiar lejano de Weiss?.

-Nosotros somos Weiss Schnee y Michael James Ironwood Caboose...-

-Pft, genial nobles de Atlas díganme que es lo que quieren de una vez.- La interrumpió Leonard escupiendo aun lado.

Weiss por otro lado sorprendente mente se calmo y continuo hablando, sin embargo di un paso hacia atrás cuando note que su tono era un poco mas ártico que de lo normal.

-¿Queríamos saber si podríamos unirnos a ti para viajar a Vale... plebeyo?.- Le respondió con una de sus sonrisas asesinas, Church por el otro lado solo resoplo.

-Y dime "heredera" que ganaríamos nosotros con eso.-

-Que tal el hecho de ser amables como los grandes héroes de los cuentos.- Le respondí dándole una valida razón.

-Acaso eres idiota, ¿Que persona en su sano juicio ayudaría a alguien por esa razón?.-

-Caboose no ayudas.- Me susurro Weiss mientras enterraba su tacón en mi pie.

-Una persona amable que quiere hacer el bien sin importar quien sea la persona a la que ayude.-

Church se quedo con la boca abierta en forma de O, y luego sin previo aviso comenzó a reírse sin parar.

-Uf, hay Oum, hace años que no escucho a alguien decir esas tonterías y lo peor de todo es que en realidad crees lo que dices, sabes que seré un buen samaritano o lo que sea y los llevare conmigo a Vale, pero les advierto que planeo viajar por turnos todo el día y noche para que el viaje de dos semanas se haga en una.-

-Espera ya no te importa que seamos nobles.- Le pregunto ignorando el dolor de pie cortesía de Weiss.

-Claro siempre que no les moleste la compañía de plebeyos como yo y Tucker.-

Weiss pareció apunto de decir algo pero la interrumpí. -Ahora que lo dices en realidad somos tres, Azur esta reservando la posada.-

-No tengo ni puta idea de quien sea Azur pero ya les dije que los llevare, ahora si me disculpan debo de despertar a mi compañero.- Dijo señalando las cajas que estaban derrumbadas sobre Tucker.

-A, por cierto llámenme Church y estén aquí antes del mediodía o nos iremos sin ustedes.- Nos grito mientra se iba, Weiss simplemente hizo un inclinación cortes y se marcho del lugar, yo me despedí de manera breve mientras me volteaba, pero pude ver como Church pateaba la cabeza de Tucker despertandolo.

-Pero que mierda.-

-Cállate y ayúdame a acomodar las cajas que derrumbaste, no creerás en que mierda acabamos de enterrarnos...- El resto de la conversación se perdió mientras seguía a Weiss.


Al llegar a la posada me preguntaba si debía decirle algo a Caboose pero decidí guardarme mis pensamientos, después de conocer a esos dos quisiera buscar otra caravana para viajar a Vale, pero a caballo regalado no se le ven los dientes y por mucho que odie admitirlo hacer el viaje en una semana en vez de dos es beneficioso para nosotros, aun así siento que ellos son peores idiotas que mi compañía actual.

-Oye, Jov... digo Weiss y Caboose, ya regresaron no creerán lo que paso.- Decía Azur mientras le lanzaba una de mis miradas heladas, a decir verdad tengo que admitir que él y Caboose se han vuelto mas resistentes a mis miradas, eso o han desarrollado una ligera inmunidad a el miedo o lo que es peor, me e ablandado, le lanzo una de mis miradas a un borracho que me miraba de forma lujuriosa y tuve que evitar reírme al ver como el color se iba de su cara y salia corriendo del lugar, perfecto aun tengo el toque, Winter estaría orgullosa.

-Que fue lo que paso, espero que no sea nada problemático, ya hemos tenido suficientes problemas y no quiero mas.-

Azur rió nerviosamente pero siguió caminando. -No es gran cosa, siganme a nuestra habitación, es la mejor que había pero tiene un ligero inconveniente.-

El ex sirviente abrió una puerta para mostrarnos una gran habitación que tenia una cama y un sillón. -Verán, el problema es que solo hay una cama...-

-Oh no te preocupes Azur, tu y Caboose se pueden quedar con la cama, yo tomare el sillón.- Ignore el jadeo del sirviente y me senté en el sillón mientras me quitaba los tacones reprimiendo una sonrisa al saber que arruine los planes de Azur, Caboose por otro lado se fue a sentar en la cama e hizo la misma actividad que yo solo que el utilizaba botas.

-P...pero.-

-Ahora Azur, yo no soy malvada y nuestra jerarquía social no influirá mucho una vez seamos aventureros, así que no te preocupes por que él lugar no este a mi altura aparte Vale es mucho mas caliente que Atlas, por lo que las colchas y el calor de la cama serian mas molestos que cualquier otra cosa.-

-Weiss tiene razón, lo mas probable es que quiera que descanses por todo lo que has hecho por nosotros desde que somos niños.-

-Es... es que...-

-Caboose me quitaste las palabras de la boca.- Le dije mientras le lanzaba una genuina sonrisa, que contrastaba con la mirada de shock de Azur, Caboose en eso se quito la camisa y pantalones y se dejo caer en la cama mientras le sonreía a su sirviente.

-Vamos Azur sera divertido.- Mi sonrisa se ensancho por las palabras de Caboose, si dijo esto a propósito o no, no me importo al ver la cara de desesperación de Azur, este ultimo solo gimió y se dejo caer a un lado de Caboose mientras decía algo acerca de medallas negadas y planes perfectos arruinados.

Esa noche me dormí con una sonrisa en la cara disfrutando el sufrimiento ajeno de Azur.

Al día siguiente los tres estábamos desayunando en una mesa de la posada hasta que el pésimo casamentero decidió hablar.

-¿Entonces como viajaremos a Vale?.-

-o eso, Weiss y yo conseguimos transporte con dos agradables sujetos.-

-Ya veo, dime Weiss son de confiar.-

-No lo se, a decir verdad parecen idiotas, así que dudo que puedan idear un plan para dañarnos.-

-Weiss no es justo, deberías de al menos tratar de se ser amable con las personas.- Me dijo el rubio mientras me lanzaba sus ojos de cachorro, decidí ignorarlo mordiendo una manzana.

-¿Tan siquiera sabemos sus nombres?.-

-Leonard Church y Lavernius Tucker.- Le respondí.

Azur pareció pensar en algo por la forma en que movía sus hombros pero con un suspiro los dejo caer y miro hacia la nada.

Limpie mi boca con un pañuelo y dejo una cantidad modesta de líen a un lado de mi plato mientras me levantaba.

-Deberíamos de irnos ya, a pesar de mis sospechas al menos esos dos parecen ser puntuales, aparte no soy muy fanática de quedarme aquí sin hacer nada hasta el medio día.-

Caboose se tomo de un trago lo que sea que había en su vaso, si tuviera que adivinar diría que leche, mientras Azur suspiro y se levanto.

-Me asegurare de tener las provisiones de nuestro viaje listas, seria mucha molestia si ustedes dos se llevan el resto del equipaje.- Dijo Azur con una mirada sombría en su cara, tal ves fui demasiado malvada con él, pero es una pequeña venganza por todo lo que tengo que aguantar a diario de este idiota.

-Esta bien, Caboose si no te molesta...- Le digo señalando las maletas que habían detrás de mi.

-Claro ángel de nieve.- Me sonrió mientras levantaba las maletas como si nada, reprimí mi instinto asesino debido a que no quería que las maletas cayeran al suelo y arruinaran algo mio, pero tendría que arreglármelas con él mas tarde.

-Bueno ya saben donde esta la central de las caravanas así que nos veremos hay.-

Después de salir de la posada y que Caboose se las arreglara para poder caminar y cargar cosas al mismo tiempo nos dirigimos a la caravana.

-Oye Weiss.- Me pregunto Caboose haciendo un pequeño esfuerzo al mirarme y luego regresar su atención al camino.

-¿Si?.-

-Te has preguntado que es lo que queremos conseguir en Beacon.-

-No te comprendo del todo.-

-No es nada... es solo que me pregunto cual es nuestro objetivo en Beacon.- Curioso Caboose de ves en cuando tiene sus momentos de lucidez pero, creo que ya se que quiere con esta platica.

-Acaso no es obvio, convertirnos en aventureros.-

-Si pero con que motivo... es decir, estoy bastante seguro que no importa si somos aventureros aquí, en atlas, o Beacon, cualquier lugar es bueno.-

-Yo...- Me detuve en seco y me lleve una mano a mi cicatriz, Caboose miro el movimiento y se detuvo por completo.

-Sabes que no importa, hay que asegurarnos de que no lleguemos tarde, papa siempre nos regañaba cuando llegábamos tarde.-

-Si y de quien era la culpa.- Le dije con una sonrisa agradecida de que cambiara el tema que el mismo empezó.

-Vaya miren a quien tenemos aquí, a la montaña de músculos y a la reina de hielo.- Nos dijo una voz, al voltearnos nos dimo cuenta que la voz le pertenecía a Tucker y por la mirada en su cara no parecía demasiado contento, esos y el ojo morado que lucia cortesía de nuestro breve encuentro ayer no nos convertía en sus personas favoritas, aun así tenia mi orgullo de Schnee y no me dejaría intimidar o menospreciar por este plebeyo.

-Disculpa como me llamaste.- Le digo con una sonrisa asesina capas de congelar a las personas y para mi sorpresa el me la devuelve y siento como Caboose se estremece aun lado mio.

-Te llame reina de hielo pero quizá debería llamarte la perrAuch, ¡mierda ahora que!.- Grito Tucker sobándose la cabeza y mirando hacia atrás, solo para revelar a Church usando una especie de bastón con el cual volvió a golpear a Tucker en la cabeza.

-Trata de ser amable estaremos viajando con estos dos por una semana.-

-Vete a la mierda.- Le respondió Tucker pero no pareció hacer ningún intento de agresividad mas que las dagas que le lanzaba a Church con la mirada, este ultimo se encogió de hombros y nos miro a nosotros.

Yo estaba reprimiendo una sonrisa al ver la escena, pero por la forma en que temblaban las maletas Caboose también lo intentaba sin mucho éxito.

-Y ustedes dos se que son nobles y todo eso, pero no les importaría ser un poco mas humildes.- Ese idiota como se atrevida a decirnos eso... antes de que pudiera objetar Caboose hablo por mi.

-Oh, nuestra culpa, trataremos de ser mas amables, en realidad espero que podamos ser amigos.- Lo dijo con un sonrisa que hizo que me tragara la rabia mientra asentía y le daba una leve sonrisa, ¿quien dijo que las clases de conducta que recibimos no servían de nada?.

Church sonrió pero no dijo nada, en su lugar solo empujo ligeramente a Tucker, este ultimo suspiro.

-Esta bien lo que sea, acompañe chico musculo, voy a enseñarte donde guardar esas maletas.-

-Ahora que mencionas eso un compañero nuestro fue por nuestras provisiones, debería de llegar dentro de poco.- Les digo mientras parten, Church suspira pero asiente.

-Ese era el tal Azur del que hablaron ayer, ¿o me equivoco?.-

-No te equivocas.- Un silencio incomodo envolvió el ambiente, iba a tratar de decir algo cuando Azur llego de repente cargando una gran caja.

-Hey Weiss, una pequeña ayudita.- Me suplico mi compañero, que parecía realmente tener problemas al cargar la caja.

Iba a ir a ayudarlo pero Church se adelanto y sostuvo la caja por el medio, sosteniendo así la mitad del peso, Azur suspiro de alivio y tuve que admitir a regañadientes que nuestro conductor no era tan malo.

-Muchas gracias, esta caja pesa un montón, por un momento creía que me iba a derribar.-

-Y que lo digas, que tienes en esta caja, ¿rocas?.- Hablaron ambos entre jadeos y caminaban hacia la caravana donde Tucker y Caboose acomodaban las ultimas cosas, yo los seguí un poco atrás sin querer quedarme solo y tampoco sin ser una molestia para ellos.

-No es gran cosa, solo son frutas, carne seca, pan, algunos brebajes, granos de café entre otros.-

-¿Café?, definitivamente eres mi persona favorita ahora, yo soy Church y supongo que deberías de ser Azur.-

-De hecho, oye una pregunta por que usas esa capa.-

-Esto no es gran cosa.- Dijo Church señalando su capa la cual seguía cubriendo la mitad de su cara, ahora que lo pienso era muy sospechoso que ocultara su cara en medio de la ciudad.

-¿Y por que no te la quitas?.-Le pregunto aun mas cauteloso que antes.

-No se, supongo que para ver quien preguntaba.- Respondió con un poco de agresividad.

-Aja.- le respondió mi compañero pero no quiso seguir con el tema.

Church por otro lado termino de acomodar la caja y se fue hacia el asiento de adelante sujetando las riendas de dos hermosos caballos, uno era un gran semental blanco, mientras el otro era una hermosa yegua pinta.

-Falta algo por que ya quiero irme de aquí.-

-No, yo digo que ya estamos todos.- le contesto subiéndome al carruaje en uno de los asientos traseros, el carruaje era curioso por decir lo menos, era una gran estructura de madera, que tenia dos asientos enfrente, mientras que su cabina estaba diseñada para cuatro personas, detrás de ella tenia una pequeña carretilla donde estaba todo el equipaje, una parte de mi se pregunto si los caballos podrían soportar tanta carga, Tucker que para mi mala suerte noto mi reacción y adivino de inmediato mis pensamientos me hablo.

-No te preocupes mucho, aunque no lo creas este carruaje es tiene dos piedras mágicas en sus ruedas, lo que hace que el peso se reduzca como unas diez veces y si te preocupas por que los caballos no aguanten el ritmo por la falta de descanso, no es un problema Church conoce uno que otro truco para la fatiga y ni es como que no hagamos paradas para comer e ir al baño.-

Asentí con mi cabeza y mire adelante.

-Yo quiero ser el copiloto.- Grito Caboose de la nada, Church se rió un poco y palmeo un asiento a su lado, mi amigo de la infancia no perdió el tiempo y se sentó aun lado suyo.

-Bueno este sera un viaje largo.- murmure mientras me sentaba, Azur se sentó aun lado mio y Tucker se sentó enfrente de nosotros, los cinco miramos por las ventanas de las carretas o desde afuera, vimos como la ciudad pasaba entre nosotros, después de un tiempo salimos y observamos como la ciudad se iba haciendo cada vez mas pequeña.

-Así que, ¿que se siente ser de Atlas?.- Nos pregunto Church rompiendo el silencio.

-Bueno...- Dijo Caboose mientras yo y Azur emitimos un gemido al mismo tiempo, este iba a ser un viaje largo.


Este era un viaje muy divertido, yo y Church nos la habíamos pasando hablando por horas y aproximadamente hace una hora el me había dicho que si podía conducir en vez de él yo estuve de inmediato de acuerdo, pero después del incidente en el que casi destruyo el carruaje que definitivamente fue culpa de Tucker y no mía se mostró reacio a darme las riendas de nuevo, aunque no es importante ya que después de unos momentos volvió a ofrecerse a dejarme conducir y esta vez no tuve problemas.

-Reliqua autem iustus impetro vestri destination.- Susurro Church y los caballos de inmediato parecieron estar tan frescos como en la mañana.

-¿Que fue lo que hiciste?.- Le pregunte lleno de asombro.

Church se cruzo de brazos. -No es gran cosa.- Dije mientras empujaba la gorra de su capa mas abajo.

-Pronto oscurecerá debería encender un farol.- Menciono mientras parecía tratar de buscar algo aun lado suyo.

-No te preocupes, ¡lux ducibus!.- Grite y una esfera de luz salio de mi mano y se poso sobre mi cabeza iluminando todo lo que estaba enfrente de mi.

-N..no sabia que eras un mago.- Tartamudeo un poco mi compañero.

-O esto no es nada, en realidad soy un mago guerrero, deberías de ver a Weiss sus hechizos son mil veces mejor que los míos, yo solo puedo usar hechizos de una frase o tres como máximo, yo que sepa Weiss puede hacer conjuros de hasta 16 frases.-

-Vaya eso es impresionante, yo creo que la frase mas alta a la que he llegado es hasta la décima.-

-Así que también eres mago ¿eh?.-

-S..si algo así.- Me dijo con un susurro, no importa acaba de usar un hechizo de 6 frases,por lo que debía de ser realmente fuerte, la magia requería aparte de tener una gran reserva de alma, el uso de frases, mientras mas frases usaras mas poderoso seria el hechizo, lamentablemente debido a mi baja inteligencia jamas pude pasar la barrera de las tres frases, Weiss por otro lado llego fácilmente a las 8 y de manera lenta pero segura llego hasta el uso de 16, por lo que había oído el mago mas poderoso de remanente era capaz de lanzar conjuros de hasta 100 frases, por lo cual fue considerado un Dios, se decía que el solo detuvo la guerra entre los reinos y que es la única persona capaz de comunicarse con los dioses sin subir de nivel, aun así me preguntaba que habría sido de él nunca se supo por que desapareció, un solo día simplemente se esfumo.

-Si son magos por que usan espadas en vez de varitas o bastones.-

-O así cubrimos nuestro defecto cuerpo a cuerpo.- Le digo con naturalidad.

-En serio no se si eres un idiota o un maldito genio... pero.- Me dijo con una sonrisa.

-¡iustus pro signo luceque radiante!.- Grito una gran cantidad de esferas de luz salieron a nuestro alrededor haciendo que el ahora atardecer naranja se convirtiera totalmente blanco.

-¡¿Que mierda ocurre afuera?!.- Gritaron tres voces adentro del carruaje.

-Fue Tucker.- Grite en respuesta y para mi sorpresa Church me ayudo.

-Tucker deja de hacer eso que no ves que nosotros estamos trabajando.-

-Pero que mierda, yo ni siquiera soy mago.- Grito asomando su cabeza por una ventana.

-Ahora Tucker, que no seas mago no significa que tengas derecho a molestarlo.- Le digo con la misma calma con la que Weiss me enseñaba palabras mágicas.

-Pero...-

-Shh, solve fasciculos spell, lux ducibus.- Dijo Church al principio toda la magia desapareció y luego una única esfera de luz se poso sobre la cabeza de Church.

-Saben que, que los jodan... y que no lo disfruten.- Nos grito Tucker y volvió a meter su cabeza.

Yo y Church nos burlamos de él y continuamos con nuestro viaje, sip este iba a ser un viaje divertido y definitivamente Church iba a ser mi mejor amigo.


Una semana después llegamos a Vale, para mi sorpresa durante en el transcurso del camino, descubrimos que Tucker y Church también se iban a registrar en Beacon, el viaje no fue la gran cosa, sorprendentemente el carruaje era cómodo por dentro no se si fue gracias a las piedras mágicas o mi emoción por salir de Atlas, pero fue... divertido viajar con todos, al fin había logrado evitar que Azur usara honoríficos, Tucker resulto no ser tan idiota, de hecho se ofreció a enseñarme a conducir la carreta, no es que no supiera montar a caballo pero eso y lo otro eran cosas diferentes, aun así era un dolor en el culo cada vez que trataba de coquetear, tengo que agradecerles a los otros tres que lo mantuvieran bajo control, no es que no lo pudiera manejar yo sola, pero era una molestia menos al dejárselo a otra persona.

-Reliqua autem iustus impetro vestri destination.- Susurre a los caballos y parecieron estar de nuevo tan frescos como cuando dejamos Paradise, definitivamente era un hechizo útil, tal ves debería de estudiar mas.

-Vaya si que eres buena manejando los hechizos.-

-Por supuesto, soy una Schnee después de todo.-

-Oh lo siento su majestad, tratare de que este humilde plebeyo no la moleste con su presencia.-

-Estas aprendiendo.- Le digo con una sonrisa y el se ríe un poco, hace una semana lo hubiera matado por esto, pero disfrutaba de su humor inteligente y sarcástico, era como una competencia de insultos inteligentes que a simple vista parecían inofensivos, pero después de estar acompañada de gente como Caboose y Azur, cuya inteligencia no daba para mas, fue un cambio refrescante, de hecho Azur y Tucker se convirtieron rápidamente en buenos amigos, aunque me daba miedo preguntar el por que, conociéndolos, era algo estúpido que regresaría para morderme mas tarde, pero debido a que hora no usaba el cien por ciento de su tiempo para emparejarme con Caboose lo deje pasar.

Caboose por otro lado se llevo bien con todos excepto Tucker, pero los dos eran demasiado idiotas o despreocupados para atacarse mutuamente mas que uno otro comentario no muy diferentes a los que nos lanzábamos Church y Yo.

-Muy bien Caballeros y Weiss...- Comenzó Tucker sentándose sobre la ventana y sacando la mitad de su cuerpo fuera, Caboose hizo lo mismo desde la otra ventana y Azur de alguna forma se las arreglo para estar entre las cajas en la carretilla trasera.

-Hey.-

-Bienvenidos a el increíble Beacon.-

En frente de nosotros se alzaba un majestuoso palacio lleno de torres y murallas que lo convertían en una fortaleza, en el centro había una gigantesca torre que llegaba hasta el cielo casi tocando las nubes, las otras torres tenían diferentes tamaños, unas eran tan altas como las murallas que median unos treinta metros de alto mientras las otras parecían alcanzar tres cuartas partes de la gran torre, mientras entrabamos vimos que Beacon se dividía en tres murallas circulares, cada una mas alta que la anterior que rodeaban al palacio en tres partes, la primera estaba llena de pequeñas mansiones y grandes patios, algunos patios eran de grandes y frondoso arboles que ocultaban la vista, otros eran campos llenos de flores hermosas que harían a mas de uno llorar por la belleza y algunos eran grandes extensiones de césped verde que te darían una inmensa sensación de tranquilidad, serenidad y paz, esta sección que cubría un tercio de Beacon, la segunda parte parecía ser en su totalidad una seria de almacenes y grandes casas aunque era ciertamente menos hermosa que la anterior parecía mas ser un centro de todo en su totalidad y de ves en cuando estaba adornada con imponentes estatuas de mármol que relataban historias de grandes aventureros, magos, caballeros, reyes y héroes, que te hacían sentir como si estuvieras entrando al olimpo, mientras que la ultima ocupaba la mitad de su espacio por la gran torre en su centro sin embargo una muralla de casas y mansiones la rodeaba, dándole una imagen imponente y hermosa.

Nos detuvimos en lo que parecía ser un establo en la segunda muralla, ninguno de nosotros capaz de hablar por la hermosa vista que veíamos.

-Eso... eso fue ¡wow!.- Dijo Tucker que aun miraba con asombro a su alrededor.

-¿Wow?, esa palabra ni siquiera le hace justicia, esto no parece un gremio, parece un reino entero.- Se quejo Azur.

-Bueno por algo Beacon es considerado el mejor gremio del mundo.- Murmuro Church liberando a los caballos.

-Weiss, retiro todo lo que dije, este lugar es mucho mejor que la fortaleza de hielo en Atlas.- Menciono Caboose anonadado.

Yo solo murmure un si antes de sacarme de mi estupor y dirigirme al centro del gremio, o lo mas cercano a un edificio de reclutamiento, si tuviera una idea seria el gran edificio lleno de gente.

Los demás me siguieron mientras miraban de izquierda a derecha.

-Disculpen ¿adonde se dirigen?.- Nos pregunto una bella mujer que utilizaba una fusta para caballos, si tuviera que adivinar ella era la que se ocupaba de los establos pero por su elegante vestido y mirada fría tuve que pensármelo mejor.

-Nosotros buscamos el edificio principal del gremio, queríamos registrarnos como aventureros.-

-Bueno en ese caso siganme, no esta bien visto que las personas que no sean aventureras pasen mas allá de la primera muralla, pero como veo que los otros son de otros reinos lo dejare pasar por ahora.-

-¿Disculpe, como sabe que no somos del reino de Vale?.- Pregunto Church que estaba aun lado mio, del otro estaba Caboose y detrás de mi Azur y Tucker, este ultimo gracias a Oum aun no había salido de su estupor.

-Por su color de piel, se que suena algo grosero pero el tono de su amigo es oscuro un tono recurrente y común en Vacuo, por otro lado tu capa esta hecha de seda de gusano desértico, seda que solo se puede conseguir en Vacuo, ustedes dos.- Dijo señalándome a mi y Caboose.-Su tono de piel es pálido, como las personas de Atlas, eso y sus colores de ojos que son predominantemente azules, mientras que su ultimo amigo solo por ver la reacción en su cara como la de los demás veo que es su primera ves en Vale, o me equivoco.- Nos dijo con una sonrisa, y nadie fue capaz de decirle nada.

Nos guió por una serie de pasillos, pasadizos y callejones hasta que llegamos a una gran casa que parecía tener una fila de personas que salia de ella.

-Esa es la fila de registro.- Nos dijo como sin nada.

-Espero verlos de nuevo pero tengo trabajo que hacer.- Dicho esto ella desapareció de repente.

-Supongo que hay que hacer fila.- dijo Azur caminando hasta el montón de gente, yo lo seguí de cerca, aun preguntándome que demonios paso, pero si algo eh aprendido es no importa que tan raro sea lo que pase cuantos estas con Caboose, siempre es probable que pase algo aun mas raro con él.

Después de lo que parecieron horas pareció ser nuestro turno, cada quien fue a una caja donde un recepcionista te preguntaría tu clase, nombre y te pediría un pequeño pago para darte una tarjeta de un material transparente, que era flexible y duro al mismo tiempo, Caboose creo que lo llamo plástico, pero él tiene la costumbre de inventar cosas así que no le creí.

-¿Y tu dime cual es tu clase y cual es tu nombre?.- le pregunto el recepcionista a Azur que convenientemente estaba aun lado mio.

-Mi nombre es Azur, sirviente de la casa Ironwood y mi clase es la de verdugo.- Le respondió, a pesar de que es un sirviente Azur poseía una clase rara llamada verdugo, la clase de verdugo tenia mucho debate de si era una clase militar o no, debido a que solo poseía una estadística A y una B mientras que el resto de sus estadísticas era gracias a esto su clase era considerada una clase de batalla menor, la mayoría de las personas con esa clase trabajarían en una prisión, los padres de Azur no eran la excepción pero debido a su amistad y lealtad con Ironwood, él decidió convertirse en el sirviente de Caboose, sin quererlo gracias a esto el propio Azur ahora tenia la oportunidad de enlistarse como un aventurero.

Voltee hacia enfrente y recepcionista que me atendía me dio una tarjeta que tenia mi nombre.

-Muy bien señorita Schnee, necesito que vaya a la casa de al lado para esperar instrucciones, este es solo el primer paso para ser una aventurero, por lo general se hace una misión una vez al mes para considerarte una aventurera y afortunadamente hoy es ese día, por lo general tendrías que regresar a la capital y volver hasta el día indicado, pero como ya mencione, esto ya no es necesario, ahora una vez que llegue hay escuche las instrucciones de su primera búsqueda, así casi se me olvidaba te recomiendo que lleves tu arma allí.- Asentí con la cabeza mientras palmeaba la funda de mi estoque Myrtenaster y salia por un lateral del edificio, afuera me encontré con el resto de mis compañeros y juntos entramos a la gran casa que parecía apunto de reventar por tantas personas reunidas.

Después de estar esperando lo que parecieron horas mi paciencia templada por Caboose se estaba viendo superada en primer lugar la totalidad de la habitación estaba siendo atacada por la cacofonía de los murmullos de todas las personas reunidas alrededor, había tanto ruido que me era imposible oír mis propios pensamientos y mucho menos escuchar a mis compañeros que estaban encogidos de hombros, probablemente por todo el ruido, eso y que todos estuviéramos apretados como sardinas en una lata no ayudaba mucho, de repente un sujeto con el pelo verde y vestido con un uniforme blanco y negro, que usaba un extraño bastón subió al escenario.

-¡Mhm, atención!.- Grito el sujeto haciendo que todas las personas se callaran el contraste con el ruido anterior el silencio se sintió ensordecedor.

-Bienvenidos al gremio de Beacon, muchos se estarán preguntando ¿que hacen aquí? o ¿que necesitan para convertirse en un verdadero aventurero de Beacon?, ahora ninguno de ustedes es un aventurero real, independientemente de su nivel, historia o posición ninguno de ustedes tiene el derecho de ser llamado aventurero.- El sujeto pareció tomar un respiro y luego continuo.

-Ahora mi nombre es Bartholomew Oobleck y soy un doblador con especialización de fuego, mi objetivo hoy es darles a todos una misión para convertirse en verdaderos aventureros, como sabrán nuestro mundo es mágico y grandioso, sin embargo es amenazado por el Grimm criaturas sin mente ni alma que estarán mas que entusiasmados por asesinarlos y comer sus ojos como si fueran caramelos, nuestra misión como aventureros es detener a estas criaturas y así salvar la humanidad, aunque se que el Grimm ha sido cazado casi hasta el exterminio y todo lo que sabemos de el son especulaciones sigue siendo una amenaza muy real, hay lugares como el bosque esmeralda, bosque que esta detrás del acantilado que rodea al gremio, que están repletos de Grimm no se sabe el como ni el por que pero los Grimm aparecen en grandes numero y es necesario su exterminio constante antes de que ataquen otras ciudades, su misión sera ir a unas ruinas que se encuentran cerca del centro del bosque donde buscaran...- El doblador saco una especie de broche de cobre de su bolsillo.

-Estas reliquias, esto es un broche de cobre, al obtenerlo sera la prueba de que son verdaderos aventureros de Beacon, no hay reglas establecidas para conseguir el broche, no se prohíben alianzas, partidos, o equipos para alcanzar su objetivo, sin embargo si no regresan con un broche para mañana antes del anochecer se considerara una misión fallida, no hace falta decir que si mueren o se retiran del bosque sin el broche también fallaran, en caso de que fallen y sigan con vida, no podrán volver a unirse a este gremio y se les negara la entrada a Beacon, así que les recomiendo a todos los que no estén listos que se marchen ahora.- Una pequeña parte de la multitud decidió abandonar el gran salón pero aun así fácilmente trescientas personas o mas se quedaron allí mientras la determinación brillaba en sus ojos.

-Muy bien, entonces su misión comienza ahora.- Sin previo aviso las paredes del salón se quemaron junto con Oobleck, antes de que alguien pudiera decir algo, cientos de ojos rojos nos rodearon, solo para darnos cuenta de que estábamos en un bosque, en un parpadeo se escucho un rugido y desenfunde mi arma, al mi alrededor cientos de personas hicieron lo mismo, pero los rugidos crecieron y bestias de piel negra con ojos, garras y colmillos rojos salieron de la nada, respire hondo y ataque, en cuestión de segundos el bosque verde se volvió rojo., y yo, Yo no estaba preparada para nada.


Eh aquí el primer capitulo, espero que lo disfruten, si alguien se pregunta por las desaventuras de los rojos y azules, esta en pausa si la seguiré subiendo solo necesito superar mi bloqueo de escritor, sin embargo esperen que disfruten esto y me digan sus opiniones al respeto.


Omake: Las desventuras de Azur parte uno:

El plan maestro.

-Azur eres muchas cosas, eres el sirviente personal de mi querido hijo Caboose, eres el agente numero dos en lo que respecta a la confianza de mi familia la casa Ironwood.- Maldita seas Winter, el puesto numero uno me pertenece a mi pensó Azur que en este momento se encontraba de rodillas sosteniendo una larga alabarda mientras escuchaba con gran atención a James Ironwood

-y un soldado capacitado para tu escasa edad de 18 años, sin embargo tu misión mas difícil y complicada hasta la fecha es la siguiente. Asegurar la descendencia Ironwood al casar a mi primogénito con la heredera Weiss Schnee, se que es una misión difícil...-

OOO

-Señorita Schnee por favor cásese con el jov...- Azur tuvo que callarse cuando una nube de escarcha lo golpeo y congelo la mitad inferior del cuerpo.

OOO

-Y soy mas que consciente de tus esfuerzos sobrehumanos...-

OOO

Azur tenia preparada su alabarda mientras que esperaba lentamente su objetivo, la señorita y el joven amo estaban discutiendo en el jardín, el solo tendría que pretender ser un bandido y atacar a la señorita Schnee, Caboose siendo el monstruo que es en el combate lo derrotaría con facilidad y Weiss al ver la gran destreza del Joven Amo, se enamoraría de él, en su mente se imaginaba a Weiss con la manos en su pecho y con corazones en sus ojos mientras veía a un heroico Caboose que utilizaba su gran espada bastarda para mandarme volando a la distancia, donde caería en una habitación en la cual Ironwood le daría una medalla de oro por su gran valentía y lealtad mientras ambos miraban la boda de los rubios y Azur tenia la función de ser el padrino de honor.

En la realidad Azur no daría mas de tres pasos fuera del arbusto cuando un pilar de hielo lo golpearía en la barbilla y lo mandaría volando al cielo pero en vez de recibir una medalla por esto recibiría 7 huesos fracturados y una conmoción cerebral.

OOO

-para lograrlo. Sin embargo e ideado un plan perfecto que cumplirá con nuestros objetivos, mañana mi hijo y la heredera tomaran un barco a Vale tu misión sera que se hospeden en el mismo camarote y luego celebren con el vino que dejaran en él, asegúrate de dejar esta carta junto con el vino, se que probablemente falle como el resto de nuestros planes anteriores a pesar de que todos hasta la fecha eran perfectos, por eso tu te aseguraras de que mi hijo no abandone la habitación hasta que forme un lazo amoroso con la heredera.

OOO

Azur se encontraba silbando alegremente mientras trababa la puerta con su alabarda, por la ventana podía ver como Caboose golpeaba la puerta mientras le lanzaba una mirada de miedo y suplicaba con sus ojos de cachorro para que le abriera la puerta.

Azur como el valiente y leal sirviente de Caboose, comenzó a silbar mas fuerte mientras se volteaba y cerraba los ojos.

-Ojos que no ven corazón que no siente.- Susurro Azur mientras sentía como el frió traspasaba la puerta.

-Suerte joven Amo estoy segura que triunfara.- Dijo el sirviente silbando mas fuerte para tratar de ocultar los gritos de dolor desde adentro.