Hola a todos, muchas gracias por sus reviews, no pensé que me dejarían 12 en un solo capitulo, estoy impresionada y feliz, por ello subí el episodio 2, hace poco me enteré que no esta permitido contestar sus reviews aquí, así que se los responderé directamente a sus cuentas.

Muchas gracias a johnn23, x-MiSaO-x, Diey, shadow the dark, fabysfafa, 'Katherine-Potter-Lupin', ligthfire, Miss Grayson, Sango-Lily, Saksú, InA-SaN y Sligerer.

Disclamer: No me pertenecen los Teen Titans u.u que más quisiera yo.


Capítulo 2

DESESPERACIÓN

Caminaba con una mirada inquieta, se sacudió la cabeza, como queriendo alejar esos pensamientos de su mente, para después plasmar una linda sonrisa en su rostro, en su mano derecha cargaba una caja aforrada con un papel metálico rosa adornado con un hermoso y delicado lazo color púrpura, la caja tenía unos casi imperceptibles agujeros, mientras con su mano izquierda se aflojaba la corbata, el chico del antifaz se dirigía a la puerta de la torre, entró en ella, esperaba que todos estuvieran dormidos, después de todo, ya era pasada de la una de la madrugada, pero se equivocó al ver a Cybor y a Chico Bestia, él cual vestía una infantil y graciosa pijama púrpura con dinosaurios verdes, observando sumamente asustados viendo una película de terror y según observó a punto de un paro cardiaco.

-¿Qué hacen despiertos a esta hora, chicos?.- preguntó Robin colocándose detrás de ellos.

-¡AAAAAAAAAAAAAAAHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHH!.- gritaron al mismo tiempo los dos miembros de los Jóvenes Titanes dando un ligero salto, para después abrazarse el uno al otro, ocasionando la risa de Robin.

-Robin, viejo¿Acaso quieres matarnos de un infarto?.- gritó molesto Chico Bestia, tratando de hacer que su corazón dejara de latir tan apresuradamente.

-Lo siento, pero ya es muy tarde, vayan a dormir.- dijo Robin dándose media vuelta y dando un par de pasos para salir de la sala, pero se detuvo por un momento y se giró hacia sus dos amigos, que aun trataban de recuperar su ritmo cardiaco normal.

-¿Saben si Star, sigue despierta?.- preguntó Robin de forma pensativa.

-Pues no la he visto.-respondió Chico Bestia.

-¿Qué es eso que traes en la mano derecha, Robin?.- preguntó Cybor de forma pícara al ver la caja rosa en la mano de Robin.

-Eh... bueno, le traje un obsequio a Star.- respondió Robin un poco nervioso, mientras sus mejillas comenzaban a adquirir un color carmesí.

-¿Y porque solo le trajiste un regalo a ella?.- preguntó interesado Chico Bestia usando el mismo tono de Cybor.

-Eso es algo que no les incube.- respondió molesto dándose la vuelta y saliendo de la sala.

-Al parecer nuestra tamarina favorita esta volviendo loco a nuestro amigo Robin.- comentó Cybor, regresando al sillón y dejándose caer pesadamente.

-Si, Robin ha caído en las manos de cupido.- dijo Chico Bestia, sentándose junto a él y continuando viendo la película del Aro.

-¿Sabes quien es Cupido?.- preguntó sorprendido Cybor. O.O

-Oye.- le recriminó ofendido y molesto Chico Bestia cruzándose de brazos. ò.ó

El Chico Maravilla caminó con paso lento hasta la habitación de la tamariana, tocó un par de veces sobre la puerta, pero no había respuesta, volvió a intentarlo, pero el resultado era el mismo.

-Star¿Estás ahí dentro?.- preguntó Robin, pero no hubo respuesta.

-Seguramente está dormida.- se dijo a si mismo, retrocedió un par de pasos y le dio una última mirada al regalo que le había traído, así que sonriendo, decidió entrar lentamente a la habitación de la chica para darle la sorpresa, lo que no sabía, era que en realidad era él quien se llevaría una gran sorpresa y no precisamente agradable.

-¿Star?.- preguntó Robin con la puerta medio abierta, soltó la puerta, olvidándose de cerrarla, la habitación estaba en penumbras, la única fuente de luz, provenía de unos débiles rayos lunares que escapaban de la ventana, caminó en la habitación en busca de su amiga, se dio la vuelta, y sintió como la sangre se le helaba y dejaba de circular por sus venas.


-No, ten cuidado, mira detrás de ti.- decían asustados Chico Bestia y Cybor, mirando la película.

-CUIDADO CON LA TV.- gritaron al mismo tiempo viendo la película

-AAAAAAAAAAAAAAHHHHHHHHHH.- gritaron los dos "héroes" abrazándose el uno al otro, al ver como la niñita salía del televisor en la película. (N/A: Recuerden que están viendo la película "El Aro")

-¡STARFIRE!.- gritó Robin al mismo tiempo que Chico Bestia y Cybor habían gritado viendo la película, ambos chicos dieron un gran salto, y salieron corriendo en busca de Robin y de Starfire.

-¿Qué crees que haya pasado?.- preguntó asustado Chico Bestia observando alrededor, estuvo a punto de gritar al ver como una sombra se dirigía hacia ellos.

-¿Qué sucedió?- preguntó Raven vestida con un pijama oscuro, que no se podía ver con claridad, ya que la chica gótica se había puesto su capa sobre el pijama, acercándose a los dos chicos y provocándoles un susto de muerte.

-No lo sabemos, pero creo que nos atacan.- respondió Cybor preparando su cañón sónico, se dirigió a la habitación de la tamariana, pero ninguno de los dos se encontraban ahí.

-STARFIRE.- volvió a gritar el chico maravilla, solo que esta vez fue un grito lleno de desesperación, haciendo que los tres miembros del grupo, salieran de la habitación de la joven pelirroja y corrieran hacia la azotea, el lugar de donde provenía el grito de Robin.

-ROBIN.- exclamó asombrada Raven al ver como el chico caía de rodillas y golpeaba el suelo con los puños.

-¿Qué sucedió?.- preguntó Cybor acercándose a Robin, mientras Chico Bestia se acercaba junto a ellos.

El chico reaccionó al escuchar la voz de su amigo mitad máquina, se giró sumamente rápido, quedando frente a ellos.

-No esta.- murmuró Robin.

-¿No está?.- preguntó desconcertado Chico Bestia, Robin lo observó furioso y lo tomó por el cuello del pijama de dinosaurios, alzándolo un poco.

-ROBIN, BÁJALO.- gritó Raven acercándose hacia los chicos.

-¿Qué sucedió?... ¿Dónde está Starfire?.- preguntó Cybor tratando de usar un tono tranquilo en la voz, pero estaba tan nervioso, que su voz temblaba un poco.

-Ella no esta.- respondió Robin, bajando a Chico Bestia, que comenzaba a ponerse morado.

-Pero ¿Cómo?.- preguntó Chico Bestia tras recuperar el aliento.- ¿Cómo es que se fue¿Por qué?.- preguntaba Chico Bestia sumamente alterado, haciendo movimientos torpes con las manos y por poco golpeando a Raven en el proceso.

-No lo sé.- respondió Robin aun más alterado que Chico Bestia.

-Debemos tranquilizarnos, Robin, dime ¿Ya revisaste en toda la Torre T?.- preguntó Raven sonando fría, pero con un casi imperceptible temblor en la voz.

-Si, ya la busqué en la cocina, en la sala estaban ustedes dos.- dijo señalando a los otros dos varones del equipo.- la busqué en su habitación, en la mía, en las demás, en el gimnasio, en el taller, la busqué por toda la Torre T y no está.- gritó Robin lleno de frustración, mientras se jalaba unos cuantos cabellos color azabache.

-¿Estás seguro?.- preguntó esperanzado Cybor.

-SÍ, ESTOY SEGURO.- respondió Robin gritando molesto.- Ella suele subir a la azotea a tomar algo de aire fresco cuando no se encuentra bien, así que vine aquí a buscarla, pero no está.- contestó Robin.

-¿Y no estará en la Cocina?.- preguntó Cybor esperanzado.

-Pero viejo, pasamos por ahí, ella no se veía.- le recordó Chico Bestia algo alterado caminando de un lado a otro.

-Hay que llamar a los Titanes del Este, ellos nos pueden ayudar a localizarla.- dijo Robin.

-¿No creen que están exagerando?.- opinó Raven al ver como los tres miembros varones del equipo, se dirigían a la puerta, para ir a comunicarse con los demás titanes.

-Starfire está sola, en una ciudad oscura y peligrosa, sin nadie a su lado que la proteja, alguien podría hacerle daño, podría estar en peligro.- exclamó Robin desesperado.

-Starfire se sabe defender sola.- opinó Raven, a quien no le agradaba que insinuaran que su amiga era débil. Pero nadie debatió su opinión, ya que corrían a toda prisa para pedirles ayuda a los demás titanes.

Raven los observó resignada, y los siguió, ella no creía que Starfire estuviera en peligro, después de todo, la tamariana podía ser inocente, tierna e incluso en ocasiones un poco tonta y todo lo que quisieran, pero débil, nunca.

-Oigan chicos esperen.- dijo Raven al recordar algo, los chicos se detuvieron y se giraron dándole la espalda a la pantalla por la cual se comunicarían con los Titanes de la Torre del Este.

-¿Qué pasa?.- preguntó Cybor.

-Antes de que armen toda una revolución¿Por qué no intentan localizarla por su comunicador o con el rastreador que trae su ropa?.- sugirió Raven con la mirada un poco tranquila.

La sugerencia de la hechicera golpeó a los tres chicos como una gran y dolorosa bofetada; ¿Por qué no pensaron en eso, se preguntaron los tres al mismo tiempo, bueno casi al mismo tiempo, ya que Chico Bestia tardó unos minutos más en comprender la sugerencia de Raven.

-Claro, Star nunca sale sin su comunicador y su ropa trae un rastreador.- dijo Robin esperanzado. Se metió la mano en el bolsillo del saco del esmoquin y sacó su comunicador, la abrió y llamó a Starfire.

Cybor comenzó a teclear algunas palabras, que ninguno de los presentes pudo ver, debido a la rapidez con la que el mitad robot las escribía, tratando de ubicar a Starfire por el rastreador de su ropa.

-Starfire.- le llamó de nuevo Robin, pero su pantalla se mostraba oscura.- Maldición, no responde.- gritó molesto Robin.

Raven y Chico Bestia, imitaron a su líder e intentaban contactar a Star por medio de sus comunicadores.

-¿Star? Responde, por favor.- pidió Robin, pero la pantalla continuaba mostrándose oscura.

-Starfire, responde.- repetían Raven y Chico Bestia, llamándola por sus comunicadores, pero el resultado era el mismo, la pantalla de todos los comunicadores se mostraban negras.

-Creo que la localicé.- exclamó Cybor, sacando a todos de sus vanos intentos de comunicarse con la pelirroja por medio de sus comunicadores.

-¿En dónde esta?.- preguntó desesperado Robin.

-Espera, deja y ubico las coordenadas.- respondió Cybor tecleando unos números, para después aparecer un punto rojo.

-No puede ser.- balbuceó Cybor.

-¿A qué te refieres?.- preguntó el resto del equipo.

-Según las coordenadas, los rastreadores de la ropa de Star, muestran que ella está aquí, en su habitación.- explicó Cybor, girándose hacia sus compañeros, y observando impresionado como Robin corría a una velocidad que hasta el mismísimo correcaminos envidiaría, hacia la habitación de la chica alien.


-STAR.- gritó Robin entrando por la puerta abierta de la habitación de la chica, encendió la luz, pero la habitación lucía tal y como él la había visto momentos atrás, en otras palabras, vacía, ella no estaba ahí.

Era inútil, algo andaba mal, él podía sentirlo, podía sentir que ella corría peligro, por eso había llegado antes, a pesar de que había intentado alejar ese mal presentimiento de su mente, tenía la esperanza de que ella estaría en su habitación durmiendo ó en la sala dormida, esperándolo.

Pero sus esperanzas acababan de romperse al comprobar que ella no estaba en la Torre.

-¿Starfire?.- preguntó Chico Bestia despacio, por si la despertaba, entró a la habitación y solo encontró a Robin que contemplaba todo, como si quisiera obtener alguna pista de la ubicación de Stafire.

Chico Bestia observó preocupado a Robin, él siempre se mostraba sumamente fuerte, frío, calculador y valiente, la imagen que todos tenían de él era sin duda el de un excepcional líder, aunque su único defecto era nunca darse por vencido, pero en esos momentos esa imagen se había roto en pedazos, Robin estaba devastado por la desaparición de Starfire, quizás ella era la única que conocía realmente al Chico Maravilla.

-ROBIN.- gritó emocionado Cybor sacando a ambos chicos de sus pensamientos, los dos se giraron hacia el hombre mitad robot.

-¿Qué sucede?.- preguntó Robin derrotado, pero al ver la sonrisa de su amigo, una pequeña llama de esperanza apareció.- ¿Encontraron a Star?.- preguntó tratando de no hacerse muchas ilusiones ya que no quería llevarse una gran desilusión, no sabía si podría soportarlo.

-Localizamos su comunicador, esta en la Feria.- respondió Raven con su ropa normal, ya se había quitado su pijama; tras esas palabras las reacciones de los chicos no se hicieron esperar, Chico Bestia daba saltos y gritaba emocionado, mientras el semblante pálido y derrotado de Robin regresaba a la normalidad.

-Vamos Titanes.- exclamó el líder de los Jóvenes Titanes, corriendo seguido de sus compañeros, Cybor y Robin se dirigieron a la Feria en el Auto T, debido a que la motocicleta de Robin no contaba con la gasolina suficiente para el transcurso de la Torre a la Feria.

Mientras Raven volaba detrás del auto T, Chico Bestia, que aun seguía en pijama, se transformó en un halcón y voló hacia el lugar que el dispositivo de búsqueda del auto mostraba con un punto rojo la ubicación del comunicador de su amiga y compañera Titán.

-¿Cuánto falta para que lleguemos?.- preguntó Robin por quinta vez durante el transcurso del camino.

Cybor emitió un gruñido casi imperceptible, Robin comenzaba a ponerlo cada vez más nervioso, siempre que se trataba de Starfire en peligro, Robin solía perder la paciencia, su única prioridad era encontrarla y salvarla.

-Tenemos problemas.- informó Raven a través de su comunicador.

-¿Qué sucede?.- preguntó Cybor, mientras Robin observaba a su alrededor tratando de hacerse una idea de cuánto tiempo faltaba para llegar hasta Starfire.

-Es Johnny Rancid, tengan cuidado, los quiere embestir.- alertó Raven.

Cybor, giró el volante justo a tiempo para evitar que el motociclista psicópata los embistiera.

-Detente aquí.- pidió Robin.

-Pero ¿qué?.- preguntó Cybor, aunque por la forma en que él lo observaba a través de su máscara, no daba cabida a darle la contraria sin salir bien librado.

-La Feria queda a unas cuantas cuadras, ustedes encárguense de él, yo me adelantaré para encontrar a Star.- explicó Robin, corriendo hacia la Feria.

Cybor lo observó sorprendido, sabía que Starfire era sin duda alguna importante para Robin, e incluso en más de una ocasión había insinuado que el líder y la chica tamariana eran novios, pero de eso a que Robin no quisiera enfrentarse a Johnny Rancid, unos de los tipos que más detestaba y que él nunca se detenía con tal de detener al motociclista, sin duda era extraño.


Starfire volvió a caer con fuerza, estrellándose contra el duro y despiadado suelo, su cuerpo presentaba desde ligeros rasguños hasta gruesos y profundos cortes que comenzaban a infectarse, tenía moretones por doquier, su visión estaba muy borrosa, por lo cual no lograba ver con claridad, y la verdad es que la sangre proveniente de la herida de su frente cayendo sobre sus ojos no ayudaba mucho, no tenía ni la menor idea de qué demonios le habían inyectado en el cuello, pero no debía ser nada bueno, ya que le impedía volar, usar sus starbols, e incluso le hacía ver borroso, sus fuerzas al parecer se habían ido de vacaciones, ya que no tenía ni una sola gota de energía, ni para poder ponerse de pie, sintió como volvían a sujetarla, no le podía ver el rostro a su captor, debido a que la tenía sujeta del cabello, la arrastró entre las ramas llenas de espinas y de vidrios rotos y filosos.

Escuchó un débil ruido acercándose a ella, pero no parecía pertenecer a su captor, sino a otra persona, intentó dibujar una pequeña sonrisa en su rostro, pero era demasiado doloroso, tanto física como psicológicamente, la conciencia volvía a empezar a abandonarla, tenía una ciega fe en que él llegaría a rescatarla, él nunca la defraudaría.

Llena de dolor y con la esperanza desapareciendo logró murmurar al viento una casi inaudible palabra.

-Robin


Robin corrió tan rápido como sus piernas se lo permitieron, llegó sin aliento a la Feria, y buscó con la mirada a la joven titán pelirroja, pero era algo difícil buscarla entre la oscuridad, como si la luna, la testigo secreta de los enamorados, hubiera escuchado los pensamientos del chico enmascarado, unos débiles rayos lograron apartar las tinieblas que impedían la visión de Robin.

-Robin

Escuchó su llamado, era débil, pero era su voz, el Chico Maravilla estaba seguro, corrió y saltó, solo para sentir como un gran escalofrío recorría por completo su cuerpo, logrando que las palabras quedaran estancadas en algún insospechado lugar dentro de su garganta.

-Star.- fue lo único que pudo musitar el Líder de los Jóvenes Titanes.


Continuara...

¿Qué les pareció el Segundo Episodio?

Pobre Star

¿Quién será su captor?

¿Logrará Robin rescatarla?

¿Chico Bestia y Cybor se atreveran a terminar de ver la película del Aro?

Chico Bestia entrando molesto y mirando acusadoramente a la Autora del Fic.

-Oye tú, Dama del Templo.. me dice apuntandome con el dedo.

(Ligero carraspeo de mi parte)

-Es Dama del Tiempo, no del Templo, Bestita.- le corrijo con amabilidad.

-Lo que sea.- me responde altaneramente.

-¿Qué haces aquí Chico Bestia?. El episodio ya se terminó

-Quiero saber algo

-Si es sobre la ubicación de Star, no te lo voy a decir

-No, Quiero saber.. ¿POR QUÉ ME PUSISTE CON UNA PIJAMA MORADA CON DINOSAURIOS VERDES?.- me grita el muy ingrato personaje.

-Oye, no soy un ingrato.- me reclama molesto Chico Bestia. ¬¬

-¿Acaso prefieres una pijama verde, con dinosaurios morados, llamados Barney?.- le preguntó al joven titan verde.

Chico Bestia parpadea, para volver a abrir los ojos como platos. O.O

Chico Bestia imaginándose con la pijama verde con pequeños dinosaurios púrpuras llamados "Barney"

Cayendo de espalda ante la horripilante escena que acaba de imaginarse X.X

-No, no, me gustó mucho la pijama, yo solo venía aquí a saludarte.- me dice el más joven de los Titanes dándome una sonrisa nerviosa.

-Aja.- le respondo con mi mejor mirada sarcastica. ¬¬ Será Barbero

-Oye, yo si quiero saber la úbicación de Star.

La Dama del Tiempo dando un salto, debido a la voz que acaba de hablar detrás de ella.

-¿Qué haces aquí,Robin?.- le preguntó al Chico, mientras me sostengo el pecho.- De veras que este chico nos va a dar un infarto a todos.- susurro.

-Estamos de acuerdo.- dicen al mismo tiempo Chico Bestia y Cybor asintiendo con la cabeza.

Un momento¿Cuándo llegó Cybor?

Emm creo que por mi propia seguridad mejor me alejo de Robin disumuladamente.

-¿Dónde está Starfire?.- vuelve a preguntarme amenazando con su bo y apretando con fuerza los dientes.

-No te lo puede decir.- le respondo asustada.

-AAHHHHHHHH, AYUDA, ROBIN ME PERSIGUE COMO LOCO.- gritó corriendo ya que el chico maravilla me persigue y me quiere lanzar varias de sus bombas, mientras Chico Bestia y Cybor no hacen nada para ayudar a la bella autora.

-Se lo merece, por ponerme ese pijama.- le susurra Chico Bestia a Cybor.

-TEESCUCHÉ BROCOLI CON PATAS.- le grito mientras corro tratando de salvarme de la ira de Robin.

-¿Brocoli con patas?.- repité Chico Bestia confundido.- ¿A qué se refiere con eso, Cybor?.- le pregunta el chico verde a su compañero, mientrás éste se golpea la frente con la palma de su mano.

-DIME DÓNDE ESTÁ STARFIRE.- me insiste, yo mejor continuó corriendo.

-Patitas, pa'que las quiero.- es lo último que alcanzo a decir antes de quedar paralizada cuando una de las bombas de Robin me roza el brazo y por poco me explota a mi, si no me muevo no la cuento.

-Ustedes en lugar de quedarse ahi parados, ayudenme.- les pido a los otros dos "héroes" que solo se limitan a observarme correr mientras Robin continua persiguiendome.

-Ya me las pagaran... ¬¬

Cybor y Chico Bestia se miran el uno al otro totalmente asustados.

-Yo mejor me voy.- y trás esas palabras desaparezco del lugar y aparezco sana y salva en un lugar seguro y lejos de super héroes persiguiendome como loca.

Hasta el próximo Capítulo.

Ò.ó Ya me vengare de esos 2 por no defenderme de Robin.

Atte.

La Dama del Tiempo.

-¿A dónde se fue la Diana del Temblor?.- pregunta Chico Bestia buscando a la Autora con la mirada.

¬¬

Este chico al parecer no es capaz de decir bien mi nombre de pluma.