. Una segunda oportunidad .

De: PRISS

Capítulo II


Las chicas gritaron exageradamente al verse otra vez; abrazándose con fuerza.

La emoción era más que comprensible, así que era de esperarse que terminaran hablando por un par de horas.

~ No, no, no… no lo creo!!. Es broma, ¿no?.

A Clare le costaba trabajo cerrar la boca, así como creerse la nueva noticia.

¿Qué Nicol y Paul estaban saliendo juntos?, era una locura, más bastó verlos tomados de las manos para creerles. Bueno, estaba feliz por ellos, en especial por Paul, pues a él, como a todos los chicos en la escuela, le gustaba Nicol. Podría decirse que este era su sueño haciéndose realidad.

~ Yo siempre creí que los que terminarían juntos serían tú y Ned, amiga.

La pelirroja paró de reír, girando a ver a su amigo, encontrándose con la mirada de este; las mejillas se les tiñeron rojas sin siquiera darse cuenta y el corazón comenzó a latirle más rápido de lo normal.

Ese fue un momento en verdad embarazoso, menos mal que Ned, con sus sabias palabras, lo rompió.

~ Yo?!, ¿con esta fea?!. . . ¡JAMÁS!.

La pelirroja apretó los dientes con fuerza y dobló las cejas, terminando por abalanzarse sobre el chico, jalándole las mejillas.

~ Tu, idita desconsiderado…

Nicol rio divertida; esos dos no habían cambiado nada desde su niñez.

Más su lindo rostro se tornó serio, si bien estaba feliz de ver una vez más a la pelirroja, el asunto que la trajo hasta aquí era en verdad preocupante.

~ Entonces, Clare… ¿dices que los fantasmas que habían sido sellados están libres?.

La joven Miyanoshita soltó al chico de piel bronceada y volvió a tomar asiento; su expresión denotaba cuan preocupada estaba.

No fue nada agradable despertar a media noche tan solo para ver justo sobre ella, flotando, a Hanako, sonriéndole amigable. Lo peor es que no fue solo una vez, la misma escena se repitió todas las noches hasta que Clare se atrevió a preguntarle que quería.

"Tu ayuda", fue la respuesta.

~ Investigue un poco y me enteré que querían derrumbar la vieja escuela.

~ Ya veo. Lo que los espíritus quieren es salvar su hogar.

~ ¿Su hogar?…

Paul sonrió apenado. Bueno, no sabía de qué otra forma describir ese lugar.

La vieja escuela había sido habitada por esos espectros desde hacía ya muchos años. No se imaginaba otra razón más que ellos no querían perderlo.

~ Bueno, si lo ven de esta forma, los fantasmas que allí habitan no son malos, yo digo que debemos ayudarlos.

Todos bajaron las miradas ante las palabras de Nicol.

¿Qué eran buenos?, tal vez algunos, pero muchos más eran malignos. Y sin embargo, la pelirroja bien sabía que era preferible que los fantasmas estuviesen limitados a la vieja escuela.

~ Si la destruyen… no sé qué pasará.

Clare respiró resignada. Al parecer, la emoción y la tenacidad se le fueron junto con la niñez.

El silencio abrazó a los jóvenes, delatando que el miedo era más fuerte que la emoción de una nueva aventura.

~ Ustedes sí que son patéticos…

Los chicos casi brincan al escuchar a alguien más con ellos; no solo eso, aquella voz. . .

~ Ka… ¿Kaya?…

La pelirroja temblaba incrédula mientras miraba como su nuevo gato negro se lamía la pata desinteresadamente.

~ Ni siquiera han comenzado con esto y ya están temblando de miedo.

La chica no entendió la felicidad de escuchar hablar a ese gato.

Era él, en verdad era él, había vuelto para ayudarlos. Oh, no, no importaba. . .

Clare se apresuró donde el felino, abrazándolo al borde del llanto. Estaba tan agradecida con él por lo de la última vez, además, realmente lo había extrañado.

~ Qué?, ¿qué haces?, suéltame, no puedo respirar…

La joven finalmente soltó a Kaya, mostrando una linda sonrisa de felicidad. Aun no podía entender muy bien cómo es que el demonio había tomado posesión de este nuevo minino, pero suponía que fue cuando fue a dejar flores al pie del gran árbol de la colina.

Como fuese, estaba feliz de que Amanohaku estuviese aquí con ella, además. . .

~ Este gato es hijo de Kaya y es macho, ¿esta eso mejor?.

~ Eso no tiene importancia. Tengo un cuerpo, es todo lo que necesito.

~ Esto es genial, definitivamente Kaya nos será de mucha ayuda.

Paul no podía ocultar la emoción y su renovada confianza en sí mismo. Sin embrago, su novia parecía tener otros planes.

~ Lo siento mucho, pero Paul y yo nos ausentaremos por unos días.

~ Pe-pero, Nicol!…

~ Ya lo olvidaste?, me prometiste que iríamos a Tokyo la próxima semana.

Clare tuvo sentimientos encontrados en ese momento. Felicidad por la relación de sus amigos, pero también tristeza pues estos no los acompañarían en su aventura como antes.

~ No se preocupen, chicos, nosotros tres nos encargaremos de esto.

Decía Ned, posando su mano sobre el hombro de la pelirroja, quien aun sostenía a Kaya entre sus brazos.

Más esos dos comenzaron a discutir así nada más.

Paul se acercó a su novia, susurrándole. . . Ellos no tenían planeado ir a Tokyo, entonces, ¿por qué. . .?.

~ Creo que Clare y Ned deben hacer esto solos, no debemos estorbarles.

~ ¿Estorbarles?, pero seriamos de mucha ayuda.

~ No, tonto, ellos deben darse cuenta.

El chico de gafas pareció comprender las palabras de su novia.

Giró entonces donde sus amigos; ellos seguían peleando, incluso Kaya rasguñaba la cara de Ned. ¿Qué le habrá dicho?.

Paul dobló las cejas, poco optimista. No, esos dos no iban a darse cuenta de sus sentimientos en mucho, mucho tiempo.

. . . . Continuará.


Amanohaku tenía que aparecer. Él es muy importante y es uno de mis personajes preferidos.

Como sea, me puse muy triste cuando el demonio se sacrificó por ellos, así que. . .

Me fue difícil pensar en una manera de que él volviese, por lo que no quedé muy convencida con esta.