De que el viento no nos puso en el mismo lugar

Tras recibir esa carta Hange dedico parte de la mañana a inspeccionarla, no dejaba de leerla y pensar si reconocía la letra.

-¿Ya estas lista cuatro ojos? -dijo Levi, él estaba en la puerta recargado. No llevaba el uniforme de la legión, en su lugar vestía un traje negro.

Ella le miro sin entender a que se refería

-¿De qué hablas? -pregunto pestañeando varias veces.

-La visita a las familias de tu escuadrón -aclaro.

-Es verdad -Hange recordó su plática de anoche-, pero tengo trabajo y...

-Erwin me ha dicho que te obligue a tomar un día libre -la interrumpió.

-De acuerdo -dijo resignada y guardo la carta en el cajón de su escritorio.

-Parece que has recibido malas noticias -dijo Levi al inspeccionar el rostro de su compañera y notar que guardaba una carta.

-No, no es nada -contesto nerviosa-. Nada de eso, la carta no es importante.

Levi sabía que le ocultaba algo, pero prefirió no seguirla interrogando.

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A la salida se toparon con Moblit quien lucía sorprendido de ver en el exterior a su líder.

-¿Líder a donde se dirige? -pregunto.

-Ire con Levi a visitar a las familias de Nifa, Abel y Keiji -contesto Hange.

-De acuerdo, por cierto, tenía mucho que no la veía sin uniforme líder -dijo sonrojado Moblit.

Hange llevaba puestos unos vaqueros, una blusa blanca y unos botines negros, era una vestimenta simple, pero para Moblit ella lucia radiante.


Los primeros que visitaron fueron a los padres de Nifa, su madre los recibió alegremente y les invito té.

-Mi Nifa siempre hablo maravillas de usted líder Hange -dijo la señora mientras tomaba asiento-. Ella estaba contenta cuando fue seleccionada para formar parte de su escuadrón -continúo hablando-. Cuando vino aquel chico rubio a decirme sobre su muerte, entendí la razón, ese chico es lindo y amable -ella soltó una risita.

-Si, Moblit es muy bueno, todos en el escuadrón éramos buenos amigos -contesto Hange y sonrió al pensar en Moblit-. Su hija era muy inteligente y bondadosa.

-Nifa era distraída y soñadora, la verdad me sorprendió la última vez que la vi, hablaba como toda una científica -sonrió la mujer-. Cuando ese chico Moblit vino, me dijo que la disculpara por no presentarse, que usted tenía demasiado trabajo y por las ojeras que lleva veo que lo decía muy en serio.

-Si, han sido días difíciles -contesto Hange-. Señora, créame cuando le digo que de verdad lamento su perdida, su muerte fue vengada y le aseguro que no fue en vano.

-Yo sabia que en cualquier momento la podía perder, pero eran sus sueños, podía pasar mi vida enojada con ella por unirse a la legión o podía apoyarla y pasar buenos ratos con ella, hice lo segundo y no me arrepiento de eso.

Hange tomo la mano de la señora y le sonrió, la señora correspondió su sonrisa y continuaron bebiendo del té mientras hablaban de buenos momentos en los que habían convivido con Nifa.

Tras unas horas ambos miembros de la legión decidieron que era tiempo de retirarse, después de todo tenían que visitar a otras dos familias.

-Cualquier cosa que llegara a necesitar no dude en acudir a mí, la legión es como una segunda familia para todos nosotros -dijo Hange mientras caminaba a la salida.

-Muchas gracias -contesto-. Gracias a ti y a tu novio por venir de visita, vengan cuando quieran -dijo sonriente la señora.

-No, creo que se equivoca -dijo avergonzada-. Levi y yo solo somos amigos.

La madre de Nifa solo sonrió y Hange ya no quiso dar mas explicaciones.

Después de esa visita ambos caminaban sin hablar por las calles empedradas, Hange se sentía avergonzada y de vez en cuando miraba de reojo a su amigo quien lucía serio.

-Gracias por ser amable con la madre de Nifa -logro decir para romper la tensión.

-Tsk, amable es poca cosa, esa mujer no sabe preparar un té decente -se quejó Levi.

Hange sonrió y siguió caminando ahora alegremente.

Los padres de Abel también recibieron a Hange de manera amable, los de Keiji fue otra historia.

La madre abrió la puerta y Hange se presentó.

-Buenas tardes señora, mi nombre es Hange Zoe, líder del escuadrón donde estaba su hijo Keiji -comenzó a decir amablemente.

La mujer estaba por contestar cuando un hombre con cara enojada se asomó.

-¿Qué es lo que quiere? -pregunto de mala gana-. Ya le dije a ese rubio que vino que no me interesa recibir las cosas de él, para mi murió desde que se unió a ese circo, cuando fue declarado enemigo del gobierno termino de decepcionarme.

Estas palabras hicieron enfurecer a Levi, pero Hange parecía tranquila.

-Venia a dar el pésame a su familia, Keiji hablaba mucho de su madre -dijo dulcemente y miro a la mujer quien sonrió disimuladamente debido al miedo que sentía posiblemente por el esposo-. Tengo entendido que no quiso recibir las pertenencias de su hijo, pero estas se siguen conservando si algún día desea recuperarlas -continuo hablando ahora sin despegar la mirada del señor.

-¡Ya dije que no me interesa! -le grito-. Ahora retírense antes de que saque la escopeta -amenazo.

-Enfrento titanes y cosas peores -dijo soltando una risita-. ¿De verdad cree que una escopeta me dará miedo?

-¡Suficiente! -grito furioso el hombre-. ¡Margot mi arma!

Al ver que la mujer no se movía el señor ingreso a la casa furioso.

-Por favor, será mejor que se retiren -dijo asustada la mujer mientras empujaba a los dos lejos de la puerta.

El señor volvió a salir ahora con escopeta en mano y apunto a Hange.

-Largo de mi propiedad -amenazo, pero Hange no retrocedió, de hecho, ni siquiera se veía nerviosa o asustada, ella permanecía en completa calma.

El hombre dio un disparo a sus pies como advertencia, Levi estaba por atacarlo cuando Hange lo detuvo y con una mirada le indico que no hiciera nada.

-Ese fue de advertencia -amenazo.

-Señor, piénselo ¿en verdad quiere dispararme y enfrentar cargos? -pregunto tranquila-. ¿Cree que a Keiji le hubiera gustado ver a su padre tras las rejas? -Hange dio unos pasos con dirección al señor hasta estar a unos centímetros-. Vamos, si quiere disparar hágalo.

-¿Por qué esta tan dispuesta a morir? -pregunto desconcertado.

-Porque se que no pudo hacer las pases con su hijo cuando estaba con vida y mi deber es entregarle esto -Hange saco de su bolsillo el escudo de la legión con el nombre de Keiji grabado, era tradición de ella visitar a las familias y entregárselo para que recordaran la valía de sus hijos.

El hombre bajo la escopeta y estiro la mano, esta le temblaba y sus ojos amenazaban con llorar, estaban rojos.

-Mi Keiji -dijo con la voz entrecortada.

-Usted crio a un gran hombre -le dijo Hange y coloco su mano en el hombro del señor.

El señor tomo el escudo y unas lágrimas brotaron rodando por sus mejillas.

-Nunca lo apoye en sus decisiones, la verdad es que no lo entendía ni un poco, ahora se que debí esforzarme mas como padre, lo peor es que no fue un titan el que lo mato, fue un hombre.

-Si le sirve de consuelo, el asesino de su hijo está muerto -dijo Hange.

-Gracias -el señor se limpio las lagrimas y le sonrió a Hange.

Hange se retiro con Levi siguiéndola unos pasos detrás.

-Eso que has hecho a sido estúpido, eres una mujer estúpida -dijo furioso Levi.

-Era un hombre que sufría por la muerte de su hijo, a veces haces estupideces por dolor, ahora el señor podrá continuar con su vida.

-Pero ¿que si hubiera disparado? habrías muerto por una idiotez.

-Muchos no apoyan a sus hijos, piensan que están locos al unirse a la legión, ya he lidiando con este tipo de personas antes, además la mano le temblaba, el hombre no iba a disparar.

-¿Tan segura estabas? -pregunto sin creerle.

-Es que la conducta de los hombres es predecible, no es su culpa por supuesto, pura biología -contesto burlonamente Hange.

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Cuando terminaron sus visitas ambos regresaron al complejo, donde para su sorpresa Erwin los esperaba.

-Espero que el día libre te ayudara a despejarte -dijo Erwin dedicándole una sonrisa.

-Si, muchas gracias Erwin -contesto Hange alegremente-. Me ha ayudado bastante.

-Me alegra ver de nuevo ese brillo en tus ojos y esa sonrisa.

Al decir esas palabras Hange recordó la carta del admirador secreto.

-¿Dirías que mi mirada se ilumina ante nuevos descubrimientos de la vida? -pregunto intrigada.

-Si, es una forma de describirlo -contesto Erwin y luego se retiró.

Ella se quedó meditando, Levi por su parte se limitó a ver como ella se le quedaba viendo a Erwin, pero no dijo nada.


Cuando Hange se dirigió a su cuarto se topó con Armin.

-Líder -saludo-. El capitán me ha pedido que le ayude en todo lo que pueda junto con Moblit -informo.

-Gracias Armin, pero lo tengo resuelto y…

-Lo siento líder, pero el capitán dijo que usted intentaría negarse pero que de no ayudarla me castigaría -dijo con miedo.

-De acuerdo, veré en lo que me puedes ayudar -hablo resignada.

A ella no le gustaba que le ayudaran o más bien dicho que hicieran el intento de ayudarla. Tenía orden en su desorden que solo ella lograba entender, además de que era muy desconfiada y todo el trabajo que no realizaba lo verificaba más de dos veces, eso le quitaba tiempo ya que siempre encontraba algún error en el trabajo realizado por la otra persona, pero tampoco quería que Armin se metiera en problemas por su culpa, así que decidió que le dejaría un trabajo sin importancia para que así le ayudara y ayudarlo a él.

-Habla con Moblit mañana, esta noche decidiré que tarea te asignare.

-Gracias líder, por cierto Moblit la estaba buscando -dijo Armin al recordar que había visto a Moblit merodear el cuarto de Hange.

-¿Me estaba buscando? -pregunto sorprendida, ella le había informado que saldría a ver a las familias de su escuadrón, así que le hacía raro que estuviera buscándola-. Exactamente ¿a qué hora me estaba buscando?

-Bueno yo vine a buscarla para ayudarla y vi a Moblit salir de su cuarto, fue cuando me dijo que la estaba buscando, pero que no estaba en la habitación, eso sucedió hace pocos minutos -contesto.

-Qué raro -medito Hange-. Bueno gracias Armin.

Ella se despidió del adolescente e ingreso a su cuarto, fue cuando lo vio, una segunda carta en la cama. Ella camino hacia el lugar y tomo el sobre, lo abrió y comenzó a leer.

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Para la más bondadosa y hermosa líder de la legión

Había visto la bondad que tienes con tus compañeros de legión, pero hoy pude ver la bondad que otorgas a desconocidos. Te veías hermosa en ropas de civil, usualmente te veo en tu uniforme y cuando pienso que no puedes ser más hermosa y amble me sorprendes. Espero que perdones el atrevimiento de escribirte esta carta, mi intención no es incomodarte y mucho menos causarte molestias, solo quería encontrar un medo para poder decirte lo especial que eres.

Con todo mi afecto

Tu admirador secreto.

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Hange termino de leer y nuevamente inspecciono la carta, la letra no le era familiar y por lo que podía entender, su admirador secreto la había visto ese día, ya fuera de lejos o directamente.

¿Quién será? Recordemos lo que Erwin dijo, pero también la reacción de Moblit al verla de civil o quizás sea Levi que siempre anda callado… bueno yo los dejo meditando.