"Introducción a la Alquimia"

Afortunadamente el día siguiente era domingo, eso quería decir que ambos podían quedarse en casa para descansar cómodamente. Después del desayuno, Roy vio que Edward buscaba algo en su pequeña biblioteca.

"¿Buscas algún libro en particular?" le preguntó acercándose a él mientras el chico seguía sacando libros.

"Quería repasar componentes de algunos objetos, pero no encuentro el libro donde recuerdo haberlos leído" le dijo mientras leía el título de algunos.

Roy se quedó pensativo por unos momentos, hasta que recordó algo.

"Seguramente lo tengo en mi habitación, he estado releyendo algunos".

Ed se le quedó mirando por un segundo, pero asintió contento y corrió a la habitación. Roy removió algunos libros de la montaña que el chico había hecho y vio algo sorprendido un viejo libro llamado "Introducción a la Alquimia". No pudo evitar recordar cuando Ed había decidido convertirse en un alquimista.

"¿Ed? ¿Qué sucede?" le preguntó Roy mientras veía algunos formatos en casa. Edward estaba mirándolo fijamente abrazando fuertemente un libro del que el pelinegro no podía identificar su título.

"Otoosan, ¿es posible que yo haga lo mismo que tú?" le preguntó el niño acercándose a Roy decididamente y sin dejar de mirarlo con el ceño fruncido.

"¿Lo mismo que yo? ¿A qué te refieres?". El Coronel alzó una ceja no comprendiendo a qué se refería.

"Eso que llamas Alquimia". Roy abrió los ojos sorprendido al escuchar las palabras del niño. "Quiero ser un alquimista como tú"

Roy se le quedó viendo un tanto perplejo sin saber muy bien qué contestarle. Sólo tenía 5 años…¿cómo podía estar pensando en ser un alquimista?. "¿Por qué quieres ser un alquimista, Edward?".

Ed dio un respingo. Parecía que su padre lo había tomado en curva con esa pregunta. "Porque tú haces cosas grandiosas con la alquimia, yo también quiero hacerlo".

La mirada de determinación del niño inquietó a Roy, por lo que dejó lo que estaba haciendo y tomó a Edward para sentarlo en su pierna. "No es tan fácil Edward. No todo es maravilloso en el mundo de la Alquimia. Además, no todos pueden ser alquimistas".

"Pero mira, logré hacer esto".

Roy no podía esconder su gesto de shock. Edward tenía en mano una pequeña figura de madera en forma de caballito. "E-esta era mi mesita de la recámara" le confesó el niño un tanto nervioso "Intentaré regresarlo".

"E-espera Edward. ¿D-de verdad hiciste eso?". Ed se le quedó mirando por un momento totalmente arrepentido de haberse atrevido a usar alquimia sin permiso, pero asintió tímidamente. "¿Cómo?"

El pequeño rubio por fin soltó el libro que tenía en su mano y se lo mostró a Roy. 'Introducción a la Alquimia'. "P-pero Edward, ¿entendiste lo que este libro dice?"

Edward volvió a asentir, pero esta vez sus cejas mostraron cierta decepción. "¿No debí haberlo hecho?"

Roy no supo que decir por algunos momentos. Estaba totalmente impresionado. No conocía a nadie que hubieses tomado un libro de alquimia y lo hubiese entendido a tan corta edad…Edward apenas había empezado a leer hacia poco, ¿cómo es que lo entendía?

Al ver su rostro, el pelinegro lo abrazó. "No Edward, es maravilloso".

"Tenías razón, estaba en tu habitación" le dijo Edward repentinamente sacándolo de nuevo de sus pensamientos. "¿Leerás la introducción a la alquimia?" le preguntó el chico un tanto extrañado.

"No, claro que no. Solo recordaba cuando te empecé a enseñar la alquimia" le contestó Roy mientras de ponía de pie. Edward sonrió al recordarlo también. Su padre había sido duro, pero fue un grandioso maestro…y ni hablar de su Obasan (1). Roy se acercó a él y le puso una mano en su cabello por un segundo para seguir caminando. "Espero que arregles ese desorden aunque no alcances bien la cima del librero".

Edward dio un respingo y volteó hacia su padre hecho un demonio. "¡¡¿A QUIÉN LLAMAS UN ENANO QUE APENAS SE PUEDE VER CON UNA LUPA?!!".

Roy solo siguió caminando y levantó el brazo en señal de que no lo estaba escuchando, por lo que Ed simplemente dio un chasquido con la lengua y comenzó a tomar algunos libros.

"Recuerda que iremos a la casa de Hughes" le gritó desde su habitación haciendo que Ed se apresurara más a acomodar los libros.

…………

"¡ONI-CHAN! (2)"

Una pequeña rubia se lanzó a los brazos de Ed quien la recibió contento.

"Te extrañé mucho, Oni-Chan" le dijo la niña abrazándolo fuertemente.

"Yo también te extrañé, Elysia-Chan"

El coronel Hughes y Gracia miraban contentos como Elysia se había emocionado tanto al ver a Ed. La niña tenía 7 años y no tenía hermanos, por lo que desde que conoció a Ed lo consideraba uno.

"No fue tanto tiempo" le dijo Roy con una sonrisa apenada, después de todo, él había enviado a Ed a esa misión.

"4 días para una niña es una eternidad, Roy-San" le dijo Gracia mientras lo invitaba a pasar.

Sin embargo, ambos notaron que Hughes parecía pensativo. Tenía una mano en el mentón y miraba fijamente como Elysia tomaba la mano de Ed y lo jalaba hacia el cuarto de juegos.

"Hughes, ¿sucede algo?" le pregunto Gracia haciendo que el hombre diese un respingo.

"Es solo que…"

"¿Es solo que?" le preguntó Roy impaciente.

Hughes puso una cara de pillo y se acercó a Roy. "¿No crees que esos dos harían bonita pareja en el futuro?"

Gracia y Roy pusieron los ojos en blanco graciosamente ante tal pregunta. Roy empuñó la mano furioso.

"¡¿Pero de qué estás hablando?! ¡Él es 8 años mayor que ella!"

"En el amor, la edad no importa" le contestó Hughes muy seguro de su idea sonriendo alegremente. "No aceptaré que cualquier patán se acerque a mi hija, además Edward seguramente será muy apuesto y sería la pareja perfecta para nuestra Elysia".

Roy empuñó más la mano mientras Gracia no podía dejar de mirar a Hughes con los ojos pequeños.

"Amor, Elysia ve a Edward como un hermano" le dijo ella sin recobrar la compostura.

"Por ahora…"

Roy agarró a Hughes por el uniforme furioso haciendo que Hughes moviera sus manos en señal de que se tranquilizara. Gracia solo sonrió y se dirigió a la cocina para comenzar a servir la comida.

Mientras tanto, Elyisa platicaba con Edward acerca de su misión. El chico le relataba cómo había ayudado a la gente a recuperar su mina en la que eran explotados hasta vivir casi en la miseria.

"Y así lo engañé, el pobre se quedó sin nada, pero se lo merecía" le dijo él con una sonrisa nerviosa.

"¡Oni-Chan! ¡Eres grandioso!" Elysia aplaudía emocionada ante el relato, pero su mamá los interrumpió diciéndoles que era hora de ir a comer, por lo que ambos brincaron de la cama y caminaron juntos hacia el comedor donde Roy y Hughes ya estaban sentados.

"Entonces Edward" El chico volteó a ver a Hughes mientras todos comían. "¿Crees que puedas manejar el trabajo de ser un State Alchemist?"

Roy abrió los ojos mientras tomaba su bebida, curioso de la respuesta de Edward. "No creo que todas las misiones sean tan sencillas como la que tuve, pero creo que podré manejarlo" le contestó el chico apuñando la mano en señal de fortaleza.

Roy sonrió ligeramente, orgulloso de haber enseñado bien a su hijo a mantener la humildad sobre todo.

"Aún creo que todos están impresionados de que un niño de 12 años haya logrado ser un State Alchemist" Hughes tomó un bocado antes de seguir hablando. "Antes de ti, el más joven tenía 19 años".

"¡Eso es porque Oni-Chan es impresionante!" gritó Elysia emocionada haciendo que Edward sonriera un poco apenado y murmurara un "no es para tanto". Hughes no pudo evitar sonreír maliciosamente al ver a la niña abrazando el brazo del chico…por lo que Roy le aventó una taza haciendo que el hombre cayese al suelo pesadamente. Edward y Elysia solo miraron a Roy confundidos pero Gracia no pudo evitar reír un poco.

"¿Usted sabe quién fue ese alquimista, Hughes-San?" le preguntó Edward repentinamente mientras éste se recuperaba y volvía a su asiento. Edward notó que Roy dio un respingo.

"Claro que sí, está enfrente de ti"

Edward volteó a ver a Roy bastante sorprendido. Sabía que su padre era un gran alquimista, pero no podía creer que él hubiese sido ESE gran alquimista. "Otoosan, ¿eso es verdad?"

Roy dio un gruñido. "No es algo de lo que me guste presumir".

Los presentes no pudieron evitar dar una pequeña risa ante la actitud de Roy. Sin embargo, Ed miraba a su padre sintiendo un gran orgullo por ser su hijo.

…………

Obasan significa Tía.

Oni-Chan significa hermano mayor.

Capítulo 2, sin mayores contratiempos, pero no podía dejar de meter a Elysia-Chan en la historia XD.

¡Gracias por leer!