Disclaimer: Los personajes pertenecen a la prestigiosa Stephenie Meyer, este fic tiene algunos elementos del libro "La decisión más difícil de Jodi Picoult pero el giro que tendrá es todo mío.


"...sonríe

cual si fuese
una revelación
y su sonrisa anula
todas las anteriores
caducan al instante
sus rostros como máscaras
sus ojos duros
frágiles
como espejos en óvalo
su boca de morder
su mentón de capricho
sus pómulos fragantes
sus párpados
su miedo

sonríe
y usted nace
asume el mundo
mira
sin mirar
indefensa
desnuda
transparente..."

Arco Iris/Mario Benedetti


Incierto

Capítulo 2: A pesar de todo ella sonríe.

Edward POV

El lugar olía a ese olor característico de los hospitales, una especie de desinfectante y cloro, pero sus manos en mi cabello hacia que se me olvidara que estábamos aquí y el por qué de que estamos aquí. Mi cabeza apoyada en su regazo, sus manos de forma lenta y suave acariciaban las hebras de mi cabello, haciéndome sentir relajado y ligeramente somnoliento, anulando toda mis preocupaciones y temores.

-Me encantan como se sienten tus manos-susurre con los ojos cerrados y una sonrisa tranquila en los labios, sentí como su aliento rozo mi rostro y luego sus labios se presionaron de forma delicada contra mi mejilla derecha, sonreí aun más. Sus dientes mordisquearon el lóbulo de mi oreja logrando que mis ojos se abrieran rápidamente,apreciando aquel brillo malicioso en sus grandes y expresivos ojazos achocolatados que tanto amaba.

-Eres malvada-dije mucho más despierto-Pero este juego puede ser de a dos-sonreí con picardía, sus mejillas alcanzaron un profundo carmesí.

-No sé a qué te refieres-dijo haciéndose la desentendida pero el sonrojo la delataba, me senté a su lado en la camilla y me fui inclinando lentamente, disfrutando el momento, sus ojos se cerraron y sus labios se estiraron esperando que la besara. Dejé una fila de besos pequeños a lo largo de su mandíbula y luego seguí con su níveo cuello, escuche sus suspiros y su respiración entrecortada, sentí como su piel se erizaba ante mi tacto. Sus ojos me miraron entrecerrados y expectantes, colocándose casi negros, casi felinos. Sus suaves y pequeñas manos enmarcaron mi rostro y sus labios tocaron los míos, primero de forma lenta y pausada, solo rozándolos. Era cruel, sabía que me estaba tentando.

Rodee su cintura de forma protectora, moví mis labios con más insistencia y de forma concienzuda, sus manos se introdujeron en las hebras de mi cabello, tocándolo de la forma más inocente posible pero logrando que me volviese loco por ella, aún más de lo que estaba. Sus labios se abrieron y nuestras lenguas se encontraron en una danza que solo nosotros sabíamos llevar, fundiendonos en los brazos del otro.

Un suave pero persistente golpeteo en la puerta hizo que nos separáramos de forma abrupta, respirando en forma entrecortada y con los labios rojos e hinchados por nuestros besos.

-Señorita Swan, el doctor Snow viene en unas minutos a verla para que sepa los resultados del tratamiento-dijo la enfermera, rodee mis brazos entorno a Bella preparándonos para enfrentar lo que viniera.

-Buenos días Isabella-saludo el doctor Snow.

-Hola-susurro en un hilo de voz, tome su mano transmitiéndole mi apoyo.

-Bueno hemos revisado tus análisis y el pronostico es bastante favorecedor, has reaccionado muy bien con la quimioterapia y los niveles de leucocitos están bastante normales, por lo que puedes irte a casa-finalizo con una cálida sonrisa.

-Gracias-susurro Bella con la voz quebrada y con las lágrimas apunto de salir de las comisuras de sus ojos, bese suavemente su frente. La enfermera se marchó con el doctor, dejándonos solos ante este momento tan esperado por ambos, luego de 3 meses Bella podría volver al fin a su casa. La abrace por largos minutos sin decirnos absolutamente nada, no era necesario.

Vi sus intenciones de querer levantarse, la ayude tomando su mano delicadamente. Comenzó a doblar su ropa que estaba en el armario y a guardarla en el bolso, la ayude ya que yo doblaba más rápido que ella. Sus manos escogieron una tenida de ropa al azar.

-¿Me ayudarás a vestirme también?-dijo sarcásticamente.

-Creo que no o si no demoraremos mucho-dije con la voz ronca, intentando aligerar el ambiente, sonrió y negó con la cabeza, divertida ante mi ocurrencia, antes de entrar en el baño me guiño el ojo de forma sensual.

La espere unos cuantos minutos hasta que estuvo completamente lista, llevaba unos pantalones pitillos rojos, unas convers negras y una gruesa chaqueta gris, además un gorro verde musgo que le había regalado Ness, se veía preciosa sin ni una gota de maquillaje, la sonrisa en su rostro estaba resplandeciente, iluminándola por completo. Salimos del hospital tomados de la mano, luego cogimos un taxi hasta su casa.

Sus manos temblaban frente a la cerradura de la puerta principal, las llaves se agitaban constantemente debido a la emoción del momento, después del tercer intento pudo abrir la puerta. Deje su bolso en la entrada, el interior de la casa olía a encierro, se notaba que Bella no había estado desde hace 3 meses en el lugar, parecía como si desde aquel día miércoles nadie hubiese habitado ahí, todo estaba igual a como lo habíamos dejado, las tazas sobre la mesa, el diario en el sillón, absolutamente todo igual.

Recuerdo cuando salimos de esta casa hace 3 meses a ver un médico, me acuerdo perfectamente de lo que llevaba puesto Bella ese día y el fuerte viento que corría haciendo que las tejas del techo crujieran Nunca nos llegamos a imaginar que le diagnosticarían leucemia aguda promielocítica, un tipo de leucemia de las más raras que existían en el mundo y de las que las posibilidades de salvarse eran muy remotas, fue como si me hubiesen matado en vida, de un segundo para otro mi vida se transformó, tenía que ser fuerte para ella, tenía que ser su pilar, su soporte. Ese día me acuerdo que su cabello estaba largo y suelo, indómito como su forma de ser, estaba algo pálida pero aun así se veía saludable, ahora su cabello estaba comenzando a crecer ya que lo había perdido todo en la quimioterapia pero aun así su sonrisa seguía tatuada en sus hermosos labios. Amaba su fortaleza, sus ganas de luchar y vivir.

-Flash Back-

-Edward- me llamo, luego de largos minutos de silencio, qué decir cuando te enteras que tu novia se esta muriendo.

-¿Qué pasa amor?-susurre con dificultado, sintiendo un nudo oprimiéndome la garganta.

-Quiero decirte que eres libre de irte ahora mismo de aquí, entendería perfectamente si quieres que terminemos, no quiero arrastrarte a esto conmigo...sería demasiado egoísta si hiciese eso contigo-dijo con las lágrimas corriendo en sus mejillas, me levante quedando cara a cara, tome su rostro obligandola a mirarme.

-Escúchame bien Isabella Marie Swan-sus ojos me miraron fijamente- Te amo, y esto no nos separara, estaré aquí tanto tiempo como tu lo quieras, pero no quiero que pienses que te voy a dejar por esto, me hace pensar que nunca me creíste todas las veces que te he dicho lo mucho que te amo-

-Edward-susurro, apretándose contra mi- Tengo tanto miedo-bese sus mejillas intentando quitar su dolor. ¿Qué decirle?

-Ya verás como te mejoras, he iremos juntos a la universidad en unos años más-dije haciendo un gran esfuerzo por mantener la voz serena.

-Te amo-susurro en un hilo de voz, la besé intentando confortarla. ¿Qué haríamos ahora?

-Fin Flash Back-

-Edward, quiero pedirte algo-susurro mirándome fijamente.

-Claro- respondí al instante.

-Quiero salir de paseo, quiero ir al bosque-sonrió tímidamente.

-No lo sé-dude-No creo que sea lo más adecuado, acabas de salir del hospital-respondí ante su mirada expectante.

-Por lo mismo, estoy cansada de estar encerrada entre esas 4 paredes- hizo un puchero.

-Yo…no lo sé-dije nerviosamente ¿Qué haría si le pasase algo malo? ¿Si se agravaba? Me culparía eternamente por ello.

-Edward-sus manos se apoyaron en mi pecho, llamando mi atención-Tenemos que vivir el presente, hoy tenemos que vivir y disfrutar juntos, mañana veremos qué pasa -la mire sin decir nada-Por favor- susurro, al ver que no me movía besó mis labios repetidas veces, dispersando mis pensamientos.

-Um eres imposible-sus labios se estiraron en la sonrisa que tanto amaba.

-Flash Back-

-... Nos encontramos en el hermoso bosque de Forks-dijo Bella tratando de estar seria e imitando a una guía turística, intente no reírme.

-Señorita ¿Cuántas especies de árboles hay aquí?-pregunte queriendo colocarla en aprietos.

-Muchísimos-dijo escudriñándome con la mirada-Demasiadas como para alterar tu salud mental-me carcajee.

-En otras palabras mejor me callo-dije de forma inocente.

-Exacto-sonrió triunfalmente-Este es un paseo para agradecerte por llevarme ayer a mi casa, espero que lo hayas disfrutado-esbozo una tenue sonrisa.

-Gracias, aunque lo de ayer lo hice sin esperar nada a cambio, soy un caballero-dije ligeramente ofendido.

-Lo sé Edward, en realidad esto solo era una excusa-se ruborizo alcanzo un brillante carmesí en sus mejillas.

-No la necesitas-solté-Pensaba en invitarte a salir-dije con los nervios a flor de piel. Nunca me había sentido tan nervioso con una chica.

-Creo que puedes intentarlo de igual forma-dijo luego de unos momentos de completó mutismo.

-Lo tendré en cuenta-sonrió abiertamente pero luego su expresión se tornó sombría.

-Lamento que ayer hayas tenido que presenciar aquella incómoda escena con aquel imbécil -sus ojos se clavaron en el suelo.

-No te preocupes-dije tratando de hacerla sentir bien-

-Lo que pasa es que a veces las personas se imaginan cosas y no se dan cuenta que en la realidad son completamente diferentes-la mire con los ojos entrecerrados.

-¿Cómo? No entiendo-suspiro.

-A lo que me refiero es a que nunca fuimos novios pero si teníamos algo…informal, creo que no me di cuenta a tiempo para evitar que él se enamorara de mi o mejor dicho se encaprichara conmigo, en ese sentido soy culpable- dijo con voz acongojada.

-Tal vez se le olvide antes de lo que piensas-

-Ojalá-susurro clavando sus penetrantes ojos marrones en los míos. El lugar se quedó completamente en silencio, no sabía que más decirle, en ese momento cayó una gota sobre su nariz, la borre con mi dedo. Sus ojos se alzaron al cielo y comenzaron a caer varias gotas de agua hasta que finalmente llovía a cántaros.

-Bienvenido a Forks-dijo entre risas, a la vez que giraba en círculos con los brazos estirados, su vestido se agitaba por la acción del viento y su cabello estaba absolutamente empapado al igual que el mío, me reí, disfrutando de aquel espectáculo de la naturaleza hasta que nos quedamos mirando fijamente, solo se escuchaba el ruido de las gotas al impactar contra el suelo y los arboles. De forma titubeante se acercó, quedando cara a cara, me quede completamente quieto. Se alzó sobre la punta de los pies y sus labios tocaron los míos por un segundo, cuando abrí mis ojos la vi a los lejos con una sonrisa en los labios .

-Fin Flash Back-

-Edward-grito Bella. La busque pero no la veía hasta que salió de detrás de unos arboles y corrió hacia mi arrojándose en mis brazos, sus piernas rodearon mis caderas-Te amo-susurro en mi oído como si fuese un secreto. El cielo se lleno de nubes y miles de gotas cayeron sobre nosotros, al final pude ver el arco iris, siempre que estaba con ella lo podía ver.


Hola!

Quiero agradecer por sus reviews, por historias favoritas y todo.

Respondiendo a sus reviews sobre qué día actualizaré, les digo que no quiero decir un día en particular ya que estoy en período de pruebas y no quiero comprometerme a algo que no pueda cumplir pero intentare hacerlo lo antes posible y sin perderme por mucho tiempo.

¿Qué les parece?Espero sus opiniones.

Las invito a que también lean mis otros fics:

-¿Qué somos?

Summary: -Edward¿Qué somos?-pregunto Bella completamente aterrorizada, sus manos sujetaban fuertemente mi camisa y las lágrimas no dejaban de salir de sus ojos. -No sé de que hablas- dije mintiéndole. -Entonces¿Por qué diablos la CIA nos persigue?-

-Camino hacia la ruina.

Summary: Abandono, Mentiras, Engaños, Maltratos y una anorexia no asumida hacen que Bella Swan crea ir directamente camino hacia la ruina, pero qué pasa cuando el profesor Cullen llegue a su vida.

Saludos a todas y nos leemos pronto.