¡Buenas!, he aquí otro capítulo más, pero antes quiero agradecer a:

Lei: ¿Vez?, no tardé mucho, ¿Te digo un secreto?, ya tengo varios capítulos terminados, otros les falta corrección y esas cosas, me alegra bastante que te haya gustado el primer capítulo, espero que este también te guste.

Firefly of Blue Rose: Bueno, Lena al principio es como toda persona cuando descubre algo nuevo, con miedo y timidez, pero después descubre dentro de sí misma una gran valentía, demasiada diría yo. Me encanta que te agrade Lena, al menos en este capítulo, al principio no sabía que nombre ponerle y ¡Puff!, se me ocurrió.

Y el otro Review, es de una persona que me dijo que continuara, no sale nombre, sino como "Guest", ¡Claro que la continuo!, y espero que te guste este capítulo.

Disclamer: El Hobbit, no me pertenece, sino al genio de J.R.R. Tolkien, las películas tampoco, sino a Peter Jackson, créanme que si todo fuera mío, Kili, Fili y sobretodo Thorin, no hubiesen muerto en batalla, (Ni loca).

Sin más que decir, he aquí el siguiente capítulo.

Capítulo 2: Los Trolls

Empecé a sentir mucho movimiento a mí alrededor, para luego sentir como me movía, negué con la cabeza, no quería ir al colegio.

- Debes pararte, Lena, Thorin parece de muy malhumor -Espera, ¿Thorin?, abrí un ojo y pude ver cerca de mí y Bilbo, di un respingo, el muy… me había asustado.

- ¿No fue un sueño? -Pregunté en voz alta.

- ¿Un sueño? -Preguntó Bilbo, negué con la cabeza, pensé que todo había sido un sueño.

- Debemos movernos -Dijo la imponente voz del líder de la compañía, Bilbo me ayudo a pararme o al menos eso trató, pude apoyar mi pierna, pero me dolía horrores.

- Al parecer va a llover -Dijo la voz de Balín y miré al cielo, hice una mueca cuando me cayó una gotita en mi rostro.

- Más bien -Dije- Ya está empezando -Con ayuda de Bilbo fuimos hasta un Poni, lo miré algo insegura.

- ¿Alguna vez has montado? -Preguntó Bilbo.

- Cuando tenía cinco años de vida -Dije- Y alguien lo llevaba.

Escuché unas disimuladas risas, miré de reojo a quien reía y lo fulminé con la mirada, se callaron al instante- No temas -Dijo Bilbo- Yo también tuve miedo la primera vez -Se montó en el Poni que estaba aún lado del que yo debía montar.

Claro, dejen a la invalida montar a la bestia sola- ¿Te ayudó? -Preguntó Kili, le sonreí.

- Gracias, seguro que hubiera hecho el ridículo -Cómo pude y con ayuda de Kili monté el Poni- Al menos no me caí -Reí.

- No te hubieras caído -Dijo él- Hay que poner demasiada fuerza al subirse como parar caer del otro lado.

Kili agarró un soga de no sé dónde ya agarró un extremo de las riendas y la amarró, para luego amarrarla en la rienda del Poni que tenía al frente- Irás a mi lado, así no te desviaras.

- Lo que me quiero es eso -Dije dejando la preocupación de tener que manejar al Poni.

Empezamos con la marcha, estaba medio lloviznando, porque solo caían una pocas gotitas, pero de la nada empezó a caer un diluvio.

Ahora estaba súper empapada.

- Oiga, señor Gandalf, ¿No pude hacer nada con este diluvio? -Dijo Dori y me reí para mis adentros porque era precisamente eso lo que pensaba, que estábamos en mitad de un diluvio.

- Está lloviendo, señor enano… y continuará lloviendo hasta que se acabe la lluvia -Dijo Gandalf- Si desea cambiar el clima del mundo, busque a otro mago.

- ¿Hay otro? -Preguntó Bilbo, no sé cómo podía escuchar su conversación sabiendo que estaba lloviendo y estaba un poco apartada de los primeros.

- ¿Qué?

- ¿Hay otros magos?

- Hay cinco, el más grande de nuestra orden es Saruman el Blanco -Me vino una acidez cuando dijo su nombre, porque sabía que mucho tiempo después de esto, se haría malo- Y hay dos magos azules… que… ¿Sabes?, olvidé sus nombres -Reí para adentro mientras negaba, Gandalf era todo un personaje.

- ¿Y quién es el quinto? -Preguntó Bilbo.

- Bueno, ese es Radagast el Pardo.

- ¿Es un gran mago o es como tú? -Preguntó Bilbo, sonreí, los Hobbits podían ser demasiado curiosos.

- Creo que es un gran mago, a su modo, desde luego -Dijo Gandalf mirando a Bilbo y luego al camino- Es un alma dulce que prefiere la compañía de los animales, se mantiene vigilando las tierras del basto bosque hacia el este. Y eso es bueno, porque la maldad siempre buscará la forma de introducirse en ese mundo -Parecía una clase de magia o algo así, demasiada información aunque ya la sabía.

Después de lo que pareció unos cinco minutos o quizás un poquito más me recordé de algo- ¡Mi bolso! -Grité literalmente, quizás sobresalte un poco a Kili.

- ¿Hablas de esto? -Preguntó Thorin siguiendo su curso mientras alzaba el bolso.

- Sí -Dije un poco alto para que me escuchara, creí que lo había dejado.

- Lo tendremos nosotros hasta saber quién eres realmente -Dijo Thorin mirándome y pude notar un poco de inquietud y arrogancia en sus ojos, para luego fijarse en el camino.

- Tengo frío… -Hice un puchero mientras me cruzaba de brazos, en mi bolso tenía una paraguas, idea de mi madre, y si lo sacaba no me mojaría más de lo que ya estaba.

- Toma -Dijo Kili mientras me ponía una manta encima.

Le sonreí- Gracias, Kili.

- ¡Kili! -Era la voz de Thorin, me imaginó que no quería que se me acercara, de todos modos, es su tío.

- Vamos, Thorin, estoy bien -Dijo Kili, aun no entendía muy bien porque lo llamaba por su nombre- Y dime, Lena, ¿Qué tienes en ese bolso?

- Oh… pues… tengo un cuaderno -Dije mientras enumeraba.

- ¿Cuaderno? -Preguntó él.

- Es para dibujar -Dije- Lápices, colores, mi IPod…

- ¿IPod? -Preguntó incrédulo, además fue gracioso oírlo de su boca.

- Es para escuchar música, mi celular, dinero, ropa, un sleeping back, champú, enjuague, jabón, un paraguas y un sándwich.

- ¿Sándwich? -Preguntó Fili a un lado mío, lo miré como si fuera el ser más raro de la tierra, porque apareció de la nada a mi lado- ¿Qué es eso?

- P-Pan… y queso… y jamón de pavo.

- Que rico -Dijo Kili con una sonrisa mientras se tocaba la barriga- Ya me dio hambre.

De un momento a otro, la lluvia había terminado, y salió un tremendo solazo.

Estuvimos todos en silencio por un buen tiempo, hasta que llegamos a no tengo ni la menor idea, pero había puras rocas cerca- Acamparemos aquí la noche -Dijo Thorin- Fili, Kili, cuiden los ponis, quédense con ellos -Miré el rostro de ambos, creo que internamente les daba un poco de fastidio.

- Oin, Gloin, enciendan una fogata -Dijo Thorin.

Vi como todos se bajaban de sus Ponis, y yo, me quedé ahí sentada, seguramente con un cartel brillante y que nadie veía diciendo: "Chica con una pierna lastimada, ¡Hola!"

Vi como Ori se me acercó- Déjeme ayudarla -Dijo con una sonrisa, le agradecí y no sé cómo, pero me bajé del Poni, y con ayuda de Ori me recargué en una piedra, mientras los veía montar el campamento.

- Creo que sería prudente continuar -Gritó Gandalf, cerca de lo que parecía una casita en ruinas.

Thorin se le acercó, y no pude oír lo que decían, después Gandalf se nos acercó, parecía furioso- ¿Todo está bien?, Gandalf, ¿A dónde vas?

- A buscar la compañía del único que tiene la razón por aquí.

- ¿Y quién es? -Preguntó Bilbo.

- ¡Yo mismo, señor Bolsón! -Reí internamente, todos aquí parecían unos niños, sobre todos los enanos que eran súper mega tercos- Ya tuve suficiente de los enanos por un día.

- Vamos, Bombur, tenemos hambre -Y vaya que sí, porque ni siquiera habíamos desayunado, al menos yo no.

Vi a Bilbo susurrarle algo a Balín, pero no llegué a escuchar.

Ya entrada la noche, me dieron lo que pareció una sopa, un guisado, quien sabía lo que comía esta gente, lo tome y le di gracias a Bofur, porque él me lo paso, comí con gusto, porque después la primera bocanada, me gustó mucho.

- Se ha ido mucho tiempo -Dijo Bilbo llegando hasta donde yo estaba.

- ¿Quién? -Preguntó Bofur mientras servía la comida en un plato.

- Gandalf -Dijo Bilbo

- Es un mago -Dijo Bofur- Hace lo quiere, toma -Dijo a Bilbo pasándole dos platos- Haznos un favor, llévales esto a los muchachos -Miró a Bombur-Para, ya comiste demasiado.

- Sí, no está mal el estofado Bombur, he probado peores -Reí para mis adentros, porque después de todo era una broma para el enorme enano.

- Dori lo pudo haber cocinado.

Todos empezaron a reír, y yo también porque la risa se me contagió-Que gracioso- Ese debió ser Bombur.

- Y, pequeña Lena -Miré a Nori que me llamó- ¿Cómo es tu hogar?

- ¿Perdón qué...? -Pregunté, porque no entendía a lo que se refería.

- Sí -Dijo Balín- ¿Vives en el bosque?

- Bueno la verdad… sí -Dije- Bueno… sí y no, mi casa está dentro de un bosque.

- ¿Y cómo es? -Preguntó Ori.

- Bueno… es dos pisos, blanca y con un techo negro, tiene muchas ventanas y muchos cuartos.

- ¿Cómo es tú aldea? -¿A caso esto era un interrogatorio?

- Bueno… hay… casas que son tan altos como unos pinos, quizás un poco más.

- ¿De verdad? -Preguntó Bofur incrédulo- A de ser difícil su construcción.

- Bueno… hay muchas… personas que trabajan para eso…

- Y en tu casa -Preguntó Balín- ¿Con quién vives?

- Con mi mamá y perrito -Dije y después toqué el collar que tenía donde era una corazón, lo tenía desde que mi mamá me lo había regalado y no me lo quitaba, quizás era el recuerdo más grande que tenía de ellos dos.

- ¿Y cómo es ella? -Preguntó Ori.

- Bueno, es amable, se preocupa mucho por mí, le gusta cantar, adora bailar, dibuja extremadamente bien y la gente dice que se parece a mí, más bien que yo me parezco a ella, excepto por los ojos, ella los tiene verdes -Yo tenía los ojos azules, según mi madre era por herencia de mi padre- No es muy alta, quizás unos centímetros más que yo… pero sin duda es terca, demasiado diría yo -Acto seguido, los enanos, menos el líder, empezaron a reír divertidos.

- ¿Y cómo se llama? -Esta vez fue Thorin el que hizo la pregunta, lo miré, noté un deje de curiosidad y preocupación en su rostro.

- Tamara -Al instante todos se quedaron cayados, Thorin tenía la boca entre abierta y los demás me miraban con los ojos como platos- ¿Qué les pasa?, parecía como si hubiesen visto un fantasma -Sonreí, pero me salió una mueca, porque al parecer no daban créditos sobre el nombre que había dicho.

- ¿Tu madre se llama Tamara? -Preguntó Thorin acercándose a mí, como si no lo pudiera creer.

- Sí -Dije mirándolo.

- Thorin -Dijo Balín- Dudo que sea la misma Tamara.

- ¿Qué? -Pregunté- ¿La conocen? -Pregunté, era imposible, mi mamá nunca le gusto "El Señor de los Anillos", mucho menos quiso ver "El Hobbit", conmigo porque no le gustaba las películas "Oscuras", así que no podía ser la misma mujer.

- No -Dijo Thorin- Ella se fue hace mucho tiempo -Dijo para sentarse de nuevo, se quedó un poco enganchado en sus pensamientos, y yo en los míos, ¿Y si de verdad mamá estuvo aquí y nunca me dijo?, quizás evitaba las películas de Peter porque… porque… le recordaban a este lugar, quizás… mi mamá sí estuvo aquí.

Miré a Bofur que me sonrió o trató de hacerlo, miré mis manos y dejé el plato aun lado y busqué con la vista mi bolso y lo encontré algo alejado y cerca de Thorin, no me importaba, si ellos la conocían, una foto bastaría.

Pero cuando me iba a parar apareció Fili diciendo cosas incoherentes, que "Bilbo lo tenían unos Trolls y que estos tenían unos Ponis", todos se pararon y fueron a ayudarlo.

- Tú te quedas aquí -Dijo Thorin señalando- Y no intentes escapar.

- Créeme que no iré a ningún lado -Le dije.

Todos se fueron y cuando ya estuvieron lejos de mí, caminé como pude acercándome a mi bolso, lo abrí y pude ver mis cosas intactas ahí, agarré una cobija y me la puse encima, para luego agarrar mi celular, tenía la pila completa, pero no había señal alguna.

Agarré mi bolso de primeros auxilios, desinfectaría mi pierna, la vendaría y tomaría unos calmantes para evitar el dolor, hice eso y ya no me dolía tanto.

Cuando pensé que ya habían pasado como 15 minutos, me preocupe, ya se habían tardado mucho.

Me paré y caminé a paso lento por el bosque hasta fijarme en una luz, era una fogata y sabía dónde estaba, con los tontos Trolls que solo querían comer hasta reventar.

- No te molestes en cocinarlos -Pude oír- Solo sentémonos sobre ellos y aplastémoslos para hacer una rica jalea -Sentí un escalofrío recorrerme la espina dorsal.

- Hay que saltearlos y asarlos con una pizca de salvia -Me oculté entre los matorrales y pude ver a los tres tontos Trolls cocinando a los enanos… ¡Mierda!, ¡Estaban cocinando a los enanos!

- ¿Es esto realmente necesario? -Dijo un enano, que no distinguí quien.

- Eso suena bastante bien -Dijo un Troll ignorando al enano.

Miré de reojo a donde pude ver a Kili, Bombur, Gloin y a Oin, estaban dentro de unos sacos apartados, no sé porque, pero me arrastre como una serpiente por la tierra y traté de llegar hasta ellos para al menos poder ayudarles, cuando me paré en seco, ¿Dónde estaba Gandalf?, ya debería estar aquí, ¿No?

- Desátame, señor.

- ¡Cómanse a alguien de su tamaño! -Quizás sus quejas me hubiesen delatado, porque me reía dentro de mí, era muy cómica la escena.

- Olvídate de los condimentos -Dijo uno de los Trolls- No tenemos toda la noche, ya no tarda en amanecer. Debemos continuar, no me gustaría convertirme en piedra.

Respiré hondo, y seguí arrastrándome hasta llegar por la parte de atrás donde estaban los enanos- ¿Qué estás haciendo aquí? -Susurró Thorin, no me acordaba que él estaba ahí también.

- Ayudando, ¿O quieres ser comida de Troll? -Le pregunté incrédula, no me dijo nada, pero la mirada era desaprobatoria.

- ¿Hueles eso? -Preguntó un Troll mientras olfateaba el aire.

- Sí -Dijo otro- Huele a… humano -Abrí mis ojos como platos, Kili ya me había visto y se hecho un poco para atrás para que no me vieran o me olieran, Thorin se echó un poco a un lado para también hacer lo mismo.

- ¡E-Esperen! -Era Bilbo, suspiré porque la atención de los Trolls ahora sé centraría en él.

Me giré de lado para tratar de quitar el estúpido lazo que tenía la bolsa de Thorin.

- Están cometiendo un error terrible -Dijo Bilbo, "Estúpido lazo de mierda", pensé.

- ¿No trajiste un cuchillo o algo? -Preguntó en voz baja Thorin.

- Estaba asusta, ¿Sí? -Le dije- No pensé que lo necesitaría -Y era la verdad.

- Las mujeres nunca piensan esas cosas -Me enojé con él, lo fulminé con la mirada, y estaba tentada en dejarlo atado.

- Si quieres te dejo aquí -Thorin no dijo nada y seguí concentrándome en el estúpido lazo.

- No puedes razonar con ellos, ¡Son unos retrasados! -Pude oír a Dori, y traté de no reírme en el intento.

- No te reías y concéntrate -Susurro Thorin algo molesto, respiré hondo y seguí desenredando el estúpido nudo.

- ¿Retrasados?, ¿Eso en qué nos convierte? -Dijo Bofur, "Dios, cállense porque me voy a delatar por su culpa".

- Quise decir con los condimentos -Dijo Bilbo, "Mierda".

- ¿Y qué con los condimentos? -Dijo un Troll.

- ¿No puede ser más estúpido? -Susurré, y me gané una fulminante mirada de Thorin.

- Bueno, ¿Ya los olieron? -Preguntó incrédulo Bilbo, parado dentro de la bolsa- Necesitarán algo más fuerte que la salvia antes de servir esto.

- ¡Traidor! -Empezaron a gritar.

- ¿Qué sabes de cocinar enanos, pigmeo? -Preguntó el Troll.

- Cállate -Dijo otro, "Dios que me delato si no viene Gandalf", me mordí el labio inferior y con mis dedos fríos seguí tratando de desamarrar el nudo, pero para ser estúpidos Trolls, sabían amarrar muy bien estas cosas- Deja que el ladrón-hobbit hable.

- El secreto para cocinar enano es…

- ¿Sí?, vamos, dinos el secreto.

- Es… ah… sí, les estoy diciendo, el secreto es… ¡Despellejarlos primero! -"Maldición", apreté mi lengua y apreté los ojos, si seguía en esta situación sería yo la comida de los Trolls.

- ¿Estás bromeando? -Empezaron todos a moverse agitadamente y eso me impedía seguir con mi tarea.

- Tom, dame el cuchillo para cortar filetes.

- ¡Te despellejaré, pequeño…! -Dijo Gloin

- No olvidaré eso. ¡No olvidaré eso! -Dijo Dwalin.

"No reías, Lena, note reías", pensaba, pero esta situación era sumamente graciosa.

- ¡Qué montón de tonterías!, me he comido muchos con todo y la piel, devóralos, te digo, con todo y botas.

- Tiene razón, no tiene nada de malo un poco de enano crudo -Dijo un Troll y supuse se acercaba porque Kili trató de que no me viera y Thorin igual, mientras yo no podía abrí el puto nudo de mierda- Muy crujiente -El Troll debía tener a Bombur.

- ¡Ese no!, él está infectado.

- ¿Ah?

- ¿Él qué…?

- Sí -Dijo Bilbo, "Mierda, autocontrol, autocontrol"- Sí, tiene… gusanos… ¡En las tripas!

"Maldición", me apreté más el labio inferior, se escuchó como un sonido seco y supe que Bombur estaba en el suelo.

- De hecho, todos están infestados de parásitos, es un asunto terrible, yo no me arriesgaría, en verdad que no.

- ¿Parásitos?, ¿Dijo parásitos? -Dijo Oin, "Mierda, mierda".

- ¡Nosotros no tenemos parásitos! -Dijo Kili- ¡Tú tienes parásitos!

Thorin le dio una patada a Kili para que se diera cuenta de lo que Bilbo estaba haciendo.

Hubo un silencio de un segundo- ¡Yo tengo parásitos tan grandes como mi brazo! -Dijo Oin

- ¡Los míos son los parásitos más grandes!, ¡Son enormes!

Y eso fue todo, comencé a reírme como nunca antes en mi vida- ¿¡Quien está ahí!? -Preguntó un Troll, me tapé la boca al instante, "Mierda".

- ¡Aparece de una vez! -Dijo mientras dejaba caer algo y de inmediato y sin pensarlo me paré de donde estaba.

"No", pude leer en los ojos de Thorin- ¡Corre!

- ¡Te dije que olía a humano!

- Pero si es una niña -Dijo acercando su enorme mano hacía mí.

- ¡Ah! -Pegué un gritó de horror alejándome de esa mano, y vino otra para tratar de agarrarme- ¡Ah!

- ¡Suéltense con lo que sea! -Escuché a Thorin decirle a sus compañeros.

No sé cómo lo hice pero me escabullí entre los Trolls- ¡Atrápala, atrápala!

De un momento a otro me habían agarrado la mano y me alzaron un metro del suelo- Pero si es una linda niña, las lindas niñas saben mejor en un guiso -Dijo acercándome a su rostro.

- ¡Suéltame! -Le grité mientras daba patadas en vano, porque no le llegaba ninguna.

- Es muy chillona, será mejor que le cortes la cabeza -Dijo otro Troll.

- ¡No! -Ese fue el gritó de Thorin.

- ¡El amanecer se los llevará a todos! -Ese fue el grito de Gandalf, suspiré de alivio, ahora no moriría.

- ¿Quién es?

- Ni idea…

- ¿Podemos comérnoslo?

Gandalf alzó su bastón mágico y rompió la piedra en donde estaba para luego esta caer y salir el sol.

De inmediato, los Trolls se retorcieron por el sol- Suéltame, suéltame -Decía mientras trataba de liberar mi mano, el Troll que me tenía me soltó porque trataba de tapar su cara con su mano y caí al suelo de un golpazo.

- Grrr -Empezaban a decir mientras se retorcían y trataban de impedir que el sol les llegara, pude presenciar como su piel grisácea se volvía piedra y se quedaban como estatuas.

Miré a los enanos que estaban encima del fuego, y luego a Bilbo que parecía consternado por la situación, al instante todos empezaron a gritar de alegría y alivio, yo respiré con tranquilidad.

De un momento a otro, todos ya estaban fuera de esos sacos, mientras que Oin, me veía la mano, y yo le decía que no tenía nada, que no apretó tanto, que parecía menos de lo que aparentaba.

Gandalf tocó uno de los Trolls con su bastón- ¿A dónde fuiste?, si es que puedo preguntar -Dijo Thorin.

- A mirar hacia adelante -Respondió este.

- ¿Qué te trajo de regreso?

- Mirar hacia atrás -Thorin miró el suelo.

- Un asunto difícil.

- Pero todos están a salvo.

- No gracias a tú ladrón -Dijo Thorin.

- Tuvo la idea de ganar tiempo, nadie más pensó en eso -Dijo Gandalf-Debieron bajar de los Páramos de Etten.

- ¿Desde cuándo los Trolls se aventuran hacia el sur? -Preguntó.

- No desde hace años -Respondió Gandalf- No desde que el poder oscuro reinó estas tierras.

- No hubieran podido moverse en el día.

- Debe haber una cueva cerca -Dijo Thorin girándose y me miró, su semblante había cambiado- Tú -Vi como Thorin se me iba acercando a paso duro y rápido, ni siquiera me dio tiempo en levantarme, y casi caigo al suelo (Estaba sentada en una roca), de no ser porque Thorin me agarró el cuello de la camisa- ¡Cuando digo corras, corres, no te puedes quedar pasmada! -Gritó y me soltó.

Al instante salió volando mi cadena, y la vi volar igual que Thorin hasta que cayó al suelo, él se acercó y la tomó- ¿Dónde sacaste esto? -Preguntó mirando el collar, luego me miró- ¿¡De dónde?! -Se acercó a mí.

- ¡Fue un regalo! -Grité porque estaba asustada- Mi mamá me lo dio.

Thorin miró el collar, luego me miró a mí, soltó el collar y después se fue, aunque antes de irse tenía una rara expresión en su rostro.

Tomé el collar en mis manos y vi que el broche estaba roto- ¿Estás bien? -Bilbo me tendió una mano para ayudar a pararme, la tome y me paré.

- Sí, creo que estoy bien -Dije mirando el dije de corazón.

- Señorita, ¿Me pude permitir el collar? -Preguntó Balín, al o que yo asentí.

- Se rompió… supongo que lo tendré que guardar... -Dije mirando al suelo, ese collar era lo más preciado que tenía, miré a Balín que lo inspeccionaba fijamente, agarró mi mano y me lo enredó en la muñeca.

Lo miré fijamente, ahora sería una pulsera- Espero que así no se le pierda -Dijo con una sonrisa para luego irse también.

Sin mucho miramientos y caminando todos en silencio, llegamos a una cueva, supuse que era la cueva de esos Trolls.

- ¿Qué es esa pestilencia? -Arrugué un poco la nariz, el olor era insoportable.

- Es una cueva de Trolls, cuidado por donde pisan -"Esta cueva huele a qué alguien se murió aquí", pensé y caminé al lado de Bilbo.

Me llevé a la boca una mano, y sentí un mareo horrible- Será mejor que esperar aquí -Dijo Bilbo, asentí, tenía razón si entraba a esa cueva vomitaría sin duda alguna, me senté a la entrada de la cueva y esperé un poco.

Y mientras esperaba, lo que sucedido anteriormente me embriagaba, es decir, estaba claro que mi madre conocía a Thorin, y él a ella o al menos esa era una de las pistas que tenía.

Dos, o Thorin le dio el collar a mi madre o lo recordó porque lo vio, lo que me llevaba a acertar la primera incógnita.

De un momento a otro, ya todos estaban saliendo del lugar- ¡Bilbo! -Dijo Gandalf yendo hasta él y lo vi con una espada, esa debía ser la Bilbo que llamaría "Dardo", después, pero también vi que traía otra espada, quizás era la suya.

- ¿Uh? -Preguntó el hobbit parándose de donde estábamos sentado.

- Toma -Dijo entregándole la espada- Esta es de tú tamaño.

Bilbo la agarró entre sus manos- No puedo tomarla -Dijo.

- La cuchilla es fabricada por elfos -Trató Gandalf de convencer a Bilbo-Lo que significa que tendrá un brillo azul cuando los orcos y trasgos estén cerca -Luego me miró- Aquí también hay una para ti, pequeña -Dijo.

Me paré rápido y miré la espada, me la tendió y la agarré- Yo… gracias, pero… jamás he usado una espada, Gandalf -Dije mirándola fijamente.

- Y espero que una muchacha como tú no tenga que usarla nunca -Se dirigió a hacía Bilbo, parecía que lo que acaba de decir iba para los dos- Pero si en algún momento lo hacen, recuerden esto: La verdadera valentía no es saber cuándo quitar una vida, sino cuándo perdonar una.

Bajé la vista, tenía razón.

- ¡Algo se acerca! -Esa era la voz de Thorin.

- ¿Gandalf? -Preguntó incrédulo Bilbo al ver al mago alejarse.

- ¡Permanezcan juntos!, ¡Apresúrense ahora!, ¡Preparen sus armas!

Vi como Bilbo desenfundaba su espada lentamente, como admirando el momento o quizás admirando mejor la espada.

Respiré hondo, sabía que no era nada, solo el Radagast el Pardo.

Nos acercamos a donde estaban todos con sus armas en mano, estaba tras Gandalf como por "protección".

- ¡Ladrones!, ¡Fuego!, ¡Muerte!

- Radagast -Dijo Gandalf con el semblante relajado, mientras todos lo miraban como si estuviese loco- ¡Es Radagast el Pardo!, pues… ¿Qué haces aquí?

- Estaba buscándote, Gandalf -Dijo el mago- Algo anda mal, algo anda terriblemente mal.

- ¿Sí?

Creo que iba a decir algo, pero no salía nada de su boca- Solo espera un momento, ¡Oh! -Dijo con frustración- Tenía una idea y la perdí, la tenía en la punta de la lengua, Oh… no es una idea en lo absoluto, es un viejo y tonto… -Vi como Gandalf sacaba un insecto de su boca- Insecto pegajoso -Dijo y Gandalf lo soltó en la mano del mago pardo.

Todos estaban atentos a cualquier cosa mientras descansaban un poco, miré mi espada, "¿Cómo carajo se usa esta cosa?", me pregunté, solo había agarrado cuchillos… ¡Y para comer!

- ¿De dónde sacaste eso? -Preguntó la imponente voz de Thorin.

- Gandalf me lo dio -Dije como si fuera lo más obvio.

- No la vas a usar -Dijo firme.

- Desde luego que no -Dije- No sé usarla, ¿Cómo pretendes que la use?, seguro me saco un ojo en el intento o…

- Eres diferente a tú madre -Dijo.

- ¿Y tú qué sabes? -Me paré de donde estaba y encaré al rey enano- Ella nunca en su vida a utilizado una espada.

- Creo que sabes muy poco acerca de la vida de Tamara.

- Soy su hija, se lo suficiente -Dije.

-¿Y te dijo quien le había dado ese collar? -Preguntó incrédulo, me volví a sentar por la pregunta- Veo que no -Dijo él.

- ¿S-Se lo diste tú? -Pregunté incrédula mientras sentía el aire irse de mis pulmones- Espera, espera… ¿Por qué le diste esto a mi mamá?

- Tú madre cuando la conocí debía de tener un poco más que tú edad, ella me ayudó a mí y a la compañía en busca a mi padre, pasado los años y sin encontrar nada, volvimos a casa y ella… ella y yo…

- A la mierda… -Susurré y me paré como si fuera un resorte- A la mierda todo… -Volví a decir- A… ¿Hace cuánto paso esto?

- Hace 19 años -Dijo y me quedé trastornada mirando el suelo.

- Entonces… si madre tuvo ese collar… y esto pasó hace 19 años quiere decir que… yo soy…

Iba a seguir hablando, pero de la nada se escuchó un aullido- ¿Eso fue un lobo?, ¿Hay lobos por allí? -Miré a Bilbo, aunque más bien tenía la mente en otro lado.

- ¿Lobos?, no eso no es un lobo -Dijo Bofur.

Un gruñido y pude ver por encima del acantilado un wargo, mi corazón se empezó a acelerar velozmente, la criatura camino y después saltó encima de mí, pero Thorin le clavó la espada antes de que me hiciera dañó, me alejé de la bestia arrastrándome por la tierra con mucho miedo en todo mi ser.

Del otro lado pude ver a otro huargo cerca de donde estaba- ¡Kili!, ¡Tu arco y flecha! -Dijo Thorin, al instante, Kili apuntó al wargo, disparó y este se desvió, Dwalin terminó el trabajo sucio pegándole en la cabeza.

- ¡Lobos huargos! -Dijo Thorin sacando su espada del animal y dándole una patada para alejarlo, tomó mi mano y me levantó rápidamente- Una jauría de orcos no está muy lejos.

- ¿Jauría de orcos? -Inquirió Bilbo, me abracé a mí misma, lo que menos quería era algo así.

- ¿A quién más que a los tuyos le dijiste de tu búsqueda? -Preguntó Gandalf a Thorin.

- A nadie -Dijo.

- ¿A quién le dijiste? -Volvió a preguntar, pero en un tono más grave.

- A nadie, lo juro -Dijo Thorin, Gandalf resopló- En nombre de Durin, ¿Qué sucede? -Yo me mantenía absorta en mis pensamientos.

- Te están cazando -Dijo Gandalf como si fuera la cosa más normal del mundo.

- Tenemos que irnos de aquí -Dijo Dwalin, seguramente sabía el peligro en el que estábamos todos.

- ¡No podemos! -Dijo Ori apareciendo junto a Bifur- No tenemos ponis, ¡Salieron desbocados! -"Mierda", ya iba a empezar la persecución.

- Voy a alejarlos -Dijo Radagast.

- Estos son huargos Gundabad, te sacarán ventaja -Dijo Gandalf mirando al otro mago.

- Estos son conejos Rhosgobel -Dijo Radagast- Quisiera ver que lo intentaran.

Los aullidos eran cada vez más y agarramos nuestras cosas mientras que el mago Pardo hacía su parte, despistar a los orcos.

- ¡Vamos! -Dijo Gandalf, todos estábamos entre las rocas y salimos rápidamente siguiendo al mago gris, me acerqué a Bilbo, estaría mejor cerca de ellos.

Iba al frente, tras Thorin, debido a que la fila cambió, este se paró y evitó que siguiera caminado, frente a nosotros, un poco lejos, se acercaban los Orcos tras Radagast.

- Quédense juntos -Dijo Gandalf en voz baja, tomamos otra dirección y seguimos a Gandalf, la fila volvió a perderse, ahora Thorin iba a delante, cuando pasamos unas rocas y vimos a unos orcos.

- ¡Ori, no!, ¡Retrocede! -El nombrado se había adelantado, pues no sabía que habían orcos cerca.

- ¡Todos ustedes, rápido! -Dijo Gandalf mientras caminábamos.

- ¿Adónde nos llevas? -Pude oír a Thorin preguntar, porque estaba al lado de Thorin.

Gandalf lo miró y no respondió, Thorin lo siguió y yo delante de él, corrimos, corrimos y corrimos hasta que de nuevo se rompió la fila, ahora estaba al lado de Gandalf de primeros, nos desviamos al ver unos orcos y nos escondimos tras unas rocas, estaba al lado de Thorin y vi que encima de nosotros había un wargo, "Mierda", miré a Thorin que le hizo una señal a Kili, esté entendió, debía dispararle.

Se preparó y disparó, una, dos veces y el animal cayó y con él el orco asqueroso, gruñó y se paró, Dwalin lo enfrentó y le dio su merecido con el hacha, le siguieron Bifur y Thorin con sus espadas y que mierda se yo.

- ¡Muévanse! -Gritó Gandalf- ¡Corran!

Thorin me agarró la mano y me empujó para que corriera y trataba, pero estaba ya de por sí cansada.

- Puta madre -Susurré mientras corría.

- ¡Están allá! -Gritó Gloin, nos paremos en seco y llegué cerca de Bilbo el cual tenía el rostro más asustado del mundo, aunque seguramente yo le ganaba.

- ¡Por acá, rápido! -Dijo Gandalf, agarramos otra vía, siguiendo a Gandalf.

"Quiero descansar", pensé, estaba súper agotada y de la nada Thorin me detuvo, cerca de nosotros estaba un orco sobre un wargo. "Mierda".

- ¡Vienen más! -Nos gritó Kili.

- ¡Kili! -Gritó mientras me agarraba fuertemente del brazo, seguramente para no separarme- ¡Dispárales!

Miré a mí alrededor, estábamos rodeados, jamás había sentido tanto miedo en toda mi corta vida.

- ¡Estamos rodeados! -Gritó Fili, "Pepota", pensé.

Kili empezó a disparar a diestra y siniestra a todo orco y wargo que se nos acercara.

- ¿Dónde está Gandalf? -Escuché preguntar y me giré, ¿En qué momento se había ido?

- Nos ha abandonado -Dijo Dwalin y todos nos arrinconamos cerca de una gran piedra.

- ¡No cedan terreno! -Gritó sacando su espada y de un movimiento me tiro al piso tras de ellos.

"Puta madre, justo ahora vienen estos y yo no sé hacer nada", pensé y me paré o al menos eso trataba de hacer, desenfundé mi espada, en caso de emergencia, la usaría.

- ¡Por acá, estúpidos! -Gritó Gandalf tras de mí, respiré de alivio, era la entrada a Rivendell- ¡Vamos, muévanse!

Thorin me empujó y yo corrí hasta el agujero- ¡Rápido!, ¡Todos! -Gritó y literalmente me tiró dentro del hueco donde caí de bruces- ¡Adelante! -Me quité del camino, porque sabía que seguirían bajando- ¡Vamos, vamos, vamos!

- Ocho, nueve, diez… -Decía Gandalf.

- ¡Kili! -Gritó Thorin- ¡Corre!

Y todos entraron, al instante escuché un cuerno y supe que eran los elfos de Rivendell.