-... ¡El señor Rusia se puede enfadar si se entera! -lloriquea Lituania, vestido de Gaspar.
Lamento el retraso, pero tuve bloqueo sumado a otro montón de cosas... Bueno... Y no me queda mas que decir que...
¡Disfruten del capitulo! (sigue sin gustarme como quedo y perdonen mis faltas de ortografía)
~La Sombra de la Luz~
24 de Diciembre
China entro en su casa, tirando su porfolios en la entrada y dejando los zapatos por el suelo...
-¿¡COMO PUEDE EXISTIR ALGUIEN TAN... TAN... TAN MALVADO ARU! ¡ESTOY HARTO ARU! ¡HARTO ARU!-Deja la camisa militar sobre una de las sillas, y se deshace la coleta mientras sigue hablando solo.-¡NO AGUANTO QUE HAGA ESTE NUMERITO TODOS LOS AÑOS ARU! ¡QUIERO QUE ME DEJE EN PAZ ARU!-y así continuo su monologo particular hablando al viento, desahogándose. Hasta que finalmente después de algunos gritos entre "arus", se callara tomara aire profundamente, al tiempo que relajaba los músculos de su cuerpo poco a poco.
Suerte para el que dominara las técnicas de relajación y respiración… Si no hace años que hubiera arremetido contra Rusia, y no con pandas precisamente. Y no es que odiara a Iván… No, por supuesto que no. Cuando el quería podría ser una persona bastante normal… Pero era raro no verle soltando comentarios crueles, sin dejar de sonreír como un niño pequeño o disfrutando del mal ajeno… Cuando Iván se convertía en aquel… "Monstruo del norte".
Cogió aire y lentamente lo expulso de sus pulmones. Enfadarse ahora ya no le servia de nada, el ruso estaba lejos de el y no lo volvería a ver hasta pasado el año nuevo –o al menos eso era lo que querría, esperaba y ansiaba-. Sonrió ante ese pensamiento y seguidamente cogió una toalla limpia del armario, encerrándose en el baño para tomarse un relajante baño con sales y sacar todos esos malos pensamientos que turbaban su paz en casa...
-Esto esta mucho mejor aru...-sumerge por completo su cuerpo dentro de la bañera, disfrutando del aroma de las sales y del silencio del momento.
-...Kolkolkolkolkolkolkolkol~...
-...-parpadeo.-Deben ser imaginaciones mías aru...
-Yao~... Vine a ver a ver a Yao da~...-sonaba una voz no muy lejana fuera de la casa cerca del baño...
-...-se tapo los oídos frustrado, sumergiendo justo hasta la nariz su cabeza y comenzó a pensar para si mismo.-No es real, no es real, no es real...
-Yaaaooo~-pronuncia la voz ahora mas cerca de donde estaba China.
-Noesreal,noesreal,noesreal,noesreal,noesreal,noesreal,noesreal,noesreal,noesreal,noesrel,noesreal,... ¡NO PUEDE SER REAL ARU!
-Hola Yao~ -Rusia asoma su cabeza por la pequeña ventana del baño, viendo en todo su esplendor las regiones asiáticas. Sin desaparecer esa sonrisa inocente de su rostro.
-...
-Yao no sabia que Hunan(1) era tan-un trapo húmedo, se estrello contra su cara y callo seguidamente al suelo.
-¡SAL AHORA MISMO DE AQUI ARU!-rápidamente se aleja lo máximo posible de la indiscreta mirada de Rusia, cubriéndose su cuerpo con una de las toallas que estaban cerca, sintiendo que sus mejillas se encendían cada vez con mas insistencia. Estaba nervioso y avergonzado. Veía claramente las intenciones de Iván en colarse en su baño... Se sujeto la toalla que cubría su desnudez con fuerza, y lanzo después cualquier objeto que quedaba a su alcance con su mano libre.
-Pero -esquiva el champú.- Yao, vine aquí -esquiva una pastilla de jabón.- para pasar las -... ¿Una esponja con forma de panda?.- fiestas contigo da~
-¡YA TE DIJE QUE NO ARU!-logra finalmente que el gel corporal se estrellara en la cara de Iván.- ¡LARGATE DE AQUI ARU! NO QUIERO VERTE ARU!
Escupe el gel que se le había colado en la boca, sin dejar de sonreír.
-Yao no tienes por que ser tan tímido, se que en el fondo ansias mi compañía.
-¡NI TIMIDO NI NADA! ¡YO NO QUIERO NADA TUYO! ¡LARGATE AHORA MISMO ARU!-sigue gritando con fiereza. Nunca se sometería a nadie, jamás.
-No importa cuanto lo niegues... Mis planes no cambian, quiero pasar las navidades contigo y así lo haré China...-una luz con cierto toque de maldad empaña sus ojos por un instante, para luego ser sustituida por otra inocente sonrisa.-Volveremos a vernos mas tarde Yao kolkolkolkol~...-Saca la cabeza por el pequeño ventanal, oyéndose cada vez mas lejana su risa y el rumor de sus pasos, al tiempo que los latidos del joven chino, volviendo a marcar su ritmo de calma. Pero aun así el fiero sonrojo de sus mejillas junto a su respiración acelerada, seguían persistentes.
¿!Pero es que ese maldito ruso no se cansaba nunca! ¿Que parte de la palabra n-o no comprendía? ¿la N o la O?
Terminando rápidamente su antes relajado baño, alejando cuanto podía todos aquellos pensamientos que ahora giraban en torno al ruso... Se seco el cabello peinándolo con los dedos, colocándose después la bata de seda sobre su cuerpo, anudando el cordón a su cintura sentándose en su cama.
Suspiro una ultima vez, sentándose en la cama y dejándose caer sobre el colchón... Se quedo mirando al techo unos segundos, dejando la mente en blanco relajándose poco a poco, distanciándose de cualquier cosa que tuviera que ver con el ruso... Semi sonrío al pensar un poco ahora en los próximos días. Mañana seria navidad, y sus hermanos vendrían a verle... Hacia muchísimo tiempo que no pasaba una navidad con ellos, y eso hacia que quizás el aguantar un poco mas al ruso y seguirle negando que viniera merecía la pena... Por que no quería que nada saliera mal cuando ellos estuvieran aquí, no ni uno solo... No quería arruinar la fiesta y mucho menos... volver a quedarse solo.
Cerro los ojos entregándose en parte al cansancio que se cernía sobre su cuerpo y a la suavidad de la bata y sus sabanas... Pero justo antes de que el sueño le venciera, una pequeña cosa paso por su cabeza...
... Y junto al sonido de sus tripas hizo, que recordara que aun no había comido nada.
-... No es bueno dormir con el estomago vació aru.-Se levanta perezoso, recolocándose la bata procurando no dejar demasiada piel a la vista.
Camino con paso tranquilo hacia su cocina, aun tenia algunas cosas con las que poder prepararse algo de comer antes de irse a descansar.
Abrió la nevera, mirando los ingredientes de los que disponía, comenzando a sacar algunas frutas, arroz y algo de carne que sobro del día anterior... No seria nada demasiado abundante pero le bastaría para que se le quitara el hambre.
-¿Por que no preparas un blinis(2)?
-No aru, ya te he dicho mil veces que no preparo comida rusa aru.-dijo sacando la leche de soja.
-¿Entonces que tal una sopa Borshch(2) da?-volvió a preguntar a sus espaldas.
-No es no aru. Iván deja de insis... tirme... -giro el rostro cada vez mas crispado encontrándose con la cara de la nación rusa, sonriente de oreja a oreja...
-Hola Yao~
-... ¿¡QUE HACES AQUI-ARU?-le grito colérico.
-Dije que volvería da.
-¿¡COMO HAS ENTRADO!
-La ventana estaba abierta.-dijo señalando tranquilamente la susodicha ventana de la cocina que se encontraba abierta de par en par, acompañado todo con una inocente e infantil sonrisa de Iván.- ¿Puedo pasar las navidades contigo da~?
-¡NO-ARU! ¡LARGO DE MI CASA-ARU!-El ruso no dejaba de sonreír.
-Yao, Yao no hay que gritar a los invitados, es de mala educación.
-¡Yo no te deje entrar a mi casa-aru!-le empuja, a pesar de la diferencia de altura, logro echarle un par de pasos atrás.-¡LARGATE ARU!
-No tienes por que ser tímido y negar mi compañía da...-se dejo empujar divertido por la situación.
-¡YO NO QUIERO NADA TUYO ARU!
-China deberías empezar a dejar de ser menos tímido... ¡Aquí no hay nadie que pueda oírte decirlo! ¡Y estas vestido!-supuso que anteriormente en el baño no se atrevió debido a que no llevaba ropa encima, pero ahora estaba vestido ¿Cual era el problema?
-¡NO QUIERO VERTE ARU!-Le grito mil y un maldiciones en chino, mientras le empujaba hacia la salida de su casa. Y una vez conseguido que este llegara a la puerta, lo echo con todas sus fuerzas de la entrada, dejándolo fuera de su casa.-¡NO VUELVAS POR AQUI ARU!-y la puerta se cerro en sus narices, en un golpe que retumbo en toda la casa...
-... Yao realmente es muy tímido da~... -el ruso cavilo sus pensamientos... ¡El chino realmente era terco! ¿Tanto costaba que en el fondo también quería su compañía?- hm... ¡Debo ser mas insistente! ¡Si Yao no lo puede aceptar por el mismo, debo ayudarle da!-decidió.
... Y el resto del día para la nación China fue similar a lo que acaba de acontecer.
Cada vez que el chino se daba la vuelta Iván volvía a estar dentro de su casa, ya sea en el salón, en su dormitorio, en la cocina...Se conseguía colar en cualquier habitación de la casa, como si fuera un experto ladrón de guante blanco.
Cerro todas las puertas y ventanas pero el seguía entrando. Derribaba toda puerta o ventana a su paso si no conseguía entrar y Yao no hizo otra cosa en todo el día que intentar ahuyentarle de todas las maneras, pero volvía y cada vez con mas y mas insistencia en su petición...
Cuando comenzó a anochecer, y armado con una cacerola y una cazuela no vio señales de Iván por su casa ni sus alrededores -al menos, comprobó ese echo como 3 veces para verificarlo- y al fin pudo respirar aliviado... ¡Se había marchado! ¡Al fin se había dado por vencido!
Ni siquiera pudo comer tranquilo y tampoco le apetecía arriesgarse a que Rusia volviera a la carga si le pillaba desprevenido. Entro a su cuarto, cerrando la puerta con pestillo y todas las ventanas restantes, comprobando que de nuevo frente a su jardín no había absolutamente nadie aparte de las sombras de los setos, la charca con sus carpas y el agradable silencio de la noche...
Con tranquilidad se vistió con el pijama, dando gracias a cada uno de sus dioses por que finalmente aquel condenado rubio no le molestaría mas.
-Al fin aru... Podré descansar aru -se acurruco entre las sabanas de su cómoda cama, cerrando los ojos disfrutando del preciado silencio y tranquilidad que le había sido robado durante todo aquel cansado día...
Pero lo que no pudo ver ni oír, fue que una sombra entre los arbustos de su casa se movía de un lado para otro cada vez mas cerca del ventanal que daba al cuarto desde el jardín de la durmiente nación China... Unos ojos violáceos resplandecieron en la oscuridad, junto con una sonrisa infantil.
-Mañana será otro día China ...
Y aun a pesar del grosor del cristal su fino oído pudo captar el tenue murmullo que escapo de los labios blancos del durmiente...
... La sonrisa si cabía, se amplio aun mas. Definitivamente... El día de mañana el propio chino le abría las puertas de su casa.
Tsuzuku...
(1) Una provincia de China.
(2) tanto el blinis como la sopa Borshch son platos típicos rusos.
