Historia de un Mehicano
Capítulo 2 Problemas estudiantiles
Los cuatro chicos se llevaron una desagradable sorpresa al encontrarse con su nuevo salón de clases, por un importante y terrible detalle: Había casi cincuenta pupitres apretujados unos contra otros; además de que estaba totalmente vacío de decoración como posters o cajones; tenía ventanas pequeñas que rozaban el techo, pero ninguna que diera una vista al exterior y una de las bombillas que tenía parpadeaba constantemente en señal de falla.
—¿Qué?—Kyle entró en la habitación chocando con dos pupitres—¿Qué es esto?
—Seguramente nos equivocamos de salón y vinimos a la bodega.—dijo Stan dando media vuelta y dirigiéndose hacia el otro lado del pasillo, encontrándose de frente con Gary, DougPoo y Lizzy que se acercaban ahí.
—¿Qué hacen ustedes cuatro en nuestro salón?—les preguntó DougPoo desafiante, después de todo, ellos siempre solían ignorarlo.
—Nada, seguramente nos equivocamos de salón.—Stan contesto, pero antes de que pudiera decir nada más Bebe, Heidi y Wendy se acercaron a la puerta.
Wendy durante el verano no había cambiado mucho, vestía nuevamente su abrigo morado y falda rosa que usaba en tiempo de calor; con su boina rosa inseparable a su larga cabellera. Bebe por otro lado había dado un cambio radical, pues durante el verano comenzó a usar gafas para ver objetos a distancias medias y largas, siendo ella incapaz de ver más allá de un metro claramente sin los lentes; aunque vestía igual que siempre, chaleco rojo que le llegaba hasta las rodillas, pantalones cafés y el cabello rizado acompañados de una personalidad amable y explosiva. Heidi Turner por su parte era una chica que vestía un chaleco verde no muy llamativo, castaña y que caminaba detrás de Wendy y Bebe.
—Mira Bebe, este es nuestro nuevo sal…—habló Wendy pero miró confundida el aula—Creo que hemos confundido de salón…Hola Stanie.—saludó a su novio y luego miró nuevamente el salón y los chicos frente a la puerta—No…—se dijo a ella misma en negación.
—Tal vez nosotros nos equivocamos de salón.—sugirió Gary mirando preocupado a su amiga de parka rosada, pues sabía lo inestable que podía llegar a ser y no quería tenerla precisamente al lado de Eric Cartman por mucho tiempo; chico con gran fama a enojarse fácilmente.
—¿Qué está pasando?—preguntó una voz al fondo bastante agresiva y que se les hizo conocida a cuatro integrantes de aquel grupo de alumnos.
Grande, mastodonte, rubio y con una mirada de furia asesina era ni más ni menos que el mismísimo Trent Boyett un chico de su edad que había estado en el reformatorio por culpa de Kyle, Cartman, Kenny y Stan. Boyett los odiaba desde entonces y había jurado vengarse de ellos, usaba una camiseta de cuadros con mangas arrancadas y jeans; para presumir sus músculos que había ganado a lo largo de los años en el reformatorio.
Kyle, Stan, Cartman y Kenny se miraron mutuamente antes de tallarse los ojos al mismo tiempo, esperando estar en una pesadilla, una muy mala pesadilla.
—¿Trent?—Cartman se impresionó tanto que retrocedió dos pasos.
—En carne y hueso cerdito.—dijo moviendoze bruscamente y estremeciendo a Cartman—Ja, este será un año divertido.
El resto de los chicos que había en el pasillo no dudaron en dejar pasar a Trent sin oponer resistencia, pues aún era famosa la paliza que este le había dado a los de sexto grado hace más de un año.
—N-n-no esperábamos verte por aquí.—se atrevió a decir Stan cuando Trent cruzó.
—Pues yo sí que esperaba para verlos marica, volver con mis compañeros después de siete largos años de condena...—terminó la conversación para tomar asiento hasta en el fondo de todos, justo en la esquina contraria a donde se encontraba el escritorio del profesor.
—¿Qué hace ÉL aquí?—le preguntó Kyle a Wendy con rabia saliendo junto al resto de los estudiantes que la rodearon, ella era después de todo la presidenta estudiantil.
—¡¿Yo por qué debería saberlo Broflovski?!—preguntó ella ofendida—Es el primer día, no ha habido una junta o nada aun.
—Has sido la pu…—fue detenido por un golpe en el hombro de Stan—La presidenta de la escuela durante casi dos años seguidos, de no ser por mi.—le dijo Cartman, puntualizando que él le había quitado el puesto antes durante cuarto grado.
—Es el primer día chicos, Wendy obviamente no sabía de esto.—la defendió Stan aunque en su mirada se notaba el terror encarnado al voltear hacia donde estaba Trent.
—Después me encargo para que vuelva a la cárcel.—dijo Cartman mirando a la puerta con el odio encarnado en la mirada—Nadie me da una paliza.
—Discrepo en eso último.—Wendy también recordó cierta pelea ocurrida el año pasado.
—De todas maneras ¿Por qué nos asignaron en una clase llena de puñetas?—preguntó Lizzy a sus dos amigos, ignorando el hecho de que el resto eran alumnos del grupo "A".
—¿A qué te refieres con llena de puñetas?—preguntó Bebe bastante ofendida por aquel comentario—Deberías mirarte en un espejo antes de hablar de los demás.
—Disculpa, no estoy hablando contigo, cielos que entrometida.—Lizzy volteo a verla le lanzó una señal obscena con el dedo medio de la mano y dio media vuelta a sus compañeros—¿Dónde quedaron los modales?
—Yo te enseñaré lo que son modales…—dijo Heidi también molesta por como le habló a Bebe, levantó un puño y la hubiera golpeado, pero fue detenida por un grito.
—Yo digo que entren al salón de una vez.—el señor Garrison llegó por el pasillo con una libreta en su mano derecha y un maletín en su hombro izquierdo; y al ver bullicio frente al aula de clase se sintió ofendido.
—Señor Garrison, creo que hay una confusión…—Wendy intentó hablar con su maestro, prefiriendo ignorar a la chica para no darle el gusto.
—Ahora no niña, les tendré que hablar de esto adentro…—Garrison abrió la puerta—Deberían aprender de Boyett, él ya está sentado.—les dijo mientras mantenía la puerta con una mano—Vamos, entren mocosos mal criados.
—Ya nos vamos.—respondió Gary intentado empujar a Lizzy con ayuda de DougPoo, pero fueron detenidos.
—Ustedes no irán a ninguna parte, entren.—les ordenó Garrison.
—"Ustedes no irán a ninguna parte".—imitó Lizzy la voz de Garrison de mala roña y junto a sus amigos entró, Garrison la ignoró.
—Oh genial, esa chica me agrada.—dijo rotundamente Eric mientras entraba justo después para buscar un lugar cercano a Lizzy y sus amigos.
—Carajo, solo espero no compartir salón con esa perra.—se quejó Heidi Turner.
—Tranquila Lola, seguramente nos quieren dar una charla a los dos grupos y mañana todo volverá a la normalidad.—dijo Stan bastante convencido.
—¿Lola? Disculpa, soy Heidi, Heidi Turner, nos conocemos desde Kindergarden...—dijo la chica confundida y fingiendo una sonrisa; aunque realmente quería darle un golpe molesta a Stan.
—Sí, como sea.—Stan no le dio importancia y junto a Kyle y Kenny entró a la sala dejando solas a Wendy, Bebe y Heidi.
—¿Pueden creer eso?—Heidi se mostró claramente ofendida—Tú novio me confundió con Lola, no puedo creerlo…
—¿No eras Lola?—preguntó Wendy rascándose la cabeza.
Durante un segundo Heidi se quedó sin habla, una cosa era que Stan Marsh, un don nadie, la confundiera con Lola, pero que una de sus mejores amigas de toda la vida no le llamara por su nombre… Ese dolor fue equiparable a como si le hubieran dado un cubetazo de agua fría en la cabeza a la vez que daba a luz a cincuenta bebes de cabeza grande. A final de cuentas solo suspiro y entró resignada al aula de clases. Bebe y Wendy se miraron confundidas antes de seguir a su amiga.
En el aula predominaba un silencio tenso, por un lado, Lizzy y Cartman anotaban nuevos insultos proclamados contra la religión de alguno de sus amigos. Por el otro Heidi no quería, ni podía hablar con sus amigas. Además de que Kyle y Stan sentían el pésame de la mirada de Trent sobre sus espaldas.
Después de unos minutos Scott Malkinson y su grupo de amigos, Thomas el niño del tourette, Francis el chico con dientes de castor y Mark, entró por la habitación, junto a Rebecca Costwold y Patty Nelson.
—¿Qué esta pas…?—iba a preguntar Mark sin entender mirando con cierto recelo hacia el lado donde estaba el cuarteto de amigos, miró con especial enfado a Kyle, de no ser por él su hermana hubiera tenido una mejor vida y no se hubiera vuelto una rebelde desde tan joven.
—Siéntense y cállense.—los atajó Garrison levantando la vista de una revista sobre consejos de moda.
—Sí, señor.—dijo Francis obedeciendo bastante intimidado por los gritos de Garrison.
Aquello provocó la risa de Cartman, Lizzy y sorpresivamente Trent.
—PUTO…VERGA…—Thomas tomó asiento al lado de su amigo de grandes dientes, intentando apenas controlarse pues su miedo a Garrison era mayor a su autocontrol de la enfermedad.
El resto de los chicos formó un coro alrededor de ellos dos, sentándose Mark y Scott enfrente; las chicas rápidamente se dirigieron con Wendy y Bebe para intercambiar chismes, aunque una segunda advertencia de Garrison las hizo callar.
El salón permaneció nuevamente en silencio relativo, sin contar los tics de Thomas, nadie se atrevía a hablar, parecía que Garrison estaba realmente molesto, muchos de los alumnos del grupo "B" esperaban con ansías a la profesora Mariane para que les explicara de manera educada lo que estaba pasando.
No tardó en llegar a la clase Clyde Dónovan el cual se detuvo en la puerta sin entender la situación. Movió los hombros sin importarle nada y entró de todas maneras tomando un asiento hasta el fondo, en la esquina contraria que Trent.
El resto de sus amigos rendidos después de haberlo buscado, llegaron a la puerta del salón y antes siquiera de entrar muchos se quedaron confundidos por aquello, sobre todo Tweek que estaba a punto de asegurar alguna de sus paranoias, cuando su líder, Craig, entró sin penas ni gloría, simplemente entró, le mostró el dedo medio primero al maestro y luego a todos los presentes en el salón, como solía ser usual todos lo ignoraron…Aunque algo ocurrió cuando le mostró el dedo medio a los de la fila más lejana a la puerta.
Lizzy sacando la lengua y con la mirada glacial regreso la señal a Craig, el susodicho miro incrédulo durante un segundo, levantó una ceja finalmente, aquello nunca antes había pasado; exceptuando con su propia familia. No se dio cuenta cuando Tweek lo empujaba para que avanzara y pudieran sentarse del embobamiento que tenía encima.
Todos se sentaron alrededor de Clyde, aunque este no hablo con ninguno y se limitaba a jugar un juego en su celular, sumado a los gritos de silencio de Garrison finalmente se rindieron al poco rato. De nuevo el aula quedó en silencio.
Unos dos alumnos entraron riéndose de todo el mundo momentos después de eso y llamando gay a Garrison cuando los mandó a callar. Algunos sabían que sus nombres eran Bill y Fose, pero no identificaban cual era cual de entre los dos, y ellos no les gustaba aclarar esa duda. Realmente no hacían nada más que burlarse de la "homosexualidad" que proclamara el resto por cada acción que ellos consideraran gay, incluso respirar.
La confusión aumento cuando varios alumnos del grupo "B" y "A" entraron con miradas similares de perplejidad a su aula de clase como un grupo de cinco emos que abrieron de par en par los ojos y tomaron un rincón, hubo algunas excepciones como Cristopher, mejor conocido como El Topo y Gregory Yaldes; quienes llegaron con cinco minutos de diferencia, primero el francés de la pala; el cual entró con un aire de querer atacar a todo el mundo, alzando su pala amenazadoramente en todas direcciones.
—¿Qué es esto? ¿Dónde están los infiltrados?—dijo este bastante decepcionado al ver como la mayoría se habían echado hacía atrás en sus asientos.
—Chris, cállate, siéntate y baja esa estúpida pala.—dijo Garrison cansinamente.
—Sacre bleu.—exclamó el Francés quitando su rostro asesino y mostrando otro de indiferencia para tomar lugar a mitad de una fila pegada a la pared, donde secretamente mando mensajes de texto con su celular.
Entraron un par de alumnas del grupo "A" que fueron a parar en el pequeño grupito de niñas alrededor de Wendy y Bebe. Niñas como Annie, Nichole, la chica morena y novia actual de Token. Además de la verdadera Lola todas con la misma cara de perplejidad antes de reunirse con sus amigas. Finalmente, Gregory Yaldes se dignó a entrar con toda la cortesía inglesa de la que era capaz.
—Muy buenos días señor Garrison.—pareció no haberse sorprendido por encontrarse a casi todos los dos grupos enteros juntos en un mismo salón y tomando asiento junto al del Topo.
Momentos después entró Timmy un chico en silla de ruedas que era incapaz de decir más que alguna su nombre con problemas de retraso era apoyado por su otro amigo discapacitado de muletas y con tartamudeo al hablar, aunque bastante comediante, Jimmy Valmer. Ambos se sentaron juntos, aunque no había asientos juntos, Timmy no ocupaba uno, porque tenía que ir siempre en silla de ruedas.
Faltaba poco para que el límite de llegada acabara, así que Garrison se disponía a cerrar la puerta cuando corriendo por el pasillo llegaron Butters y David; el segundo cargaba un montón de papeles y panfletos recién impresos.
—Lamento la tardanza profesor, estábamos en…—iba a decir Butters, pero fue interrumpido por Garrison.
—¡Solo siéntense!—gritó bastante desesperado.
Y con ellos solo faltaban dos alumnas bastante conocidas en la escuela, del salón "B"; aunque muchos sospecharon que una de ellas no se dignaría a entrar a clases porque seguramente debía fumar y bebe café en el pasillo de la basura junto a sus otros amigos depresivos y la otra debería estar solo comiendo hasta el cansancio, probablemente olvidando que aquel día iniciaban las clases.
Aunque estaban muy equivocados, para sorpresa de todos, incluso los del salón "A" se encontraron con una de las dos alumnas que llego justo un minuto después de que sonara la campana escolar, y con ello se convertía en la primera en recibir un retraso.
*—Vaya, vaya Henrietta, primer día y llegas tarde, sí Mariane me dejo expectativas tuyas bastante cercanas a la realidad, para serte sincero esperaba que no vinieras.—le dijo Garrison amablemente, cosa que asusto mucho a los del grupo "A", puesto que ellos sabían que Garrison nunca actuaba así.
Henrietta era una chica pasada de peso que usaba un vestido negro y cabello desordenado, además de mucho maquillaje facial para parecer extremadamente pálida, dando contraste a sus vestimentas y un cigarrillo apagado en un cinturón de cuero. Era una chica gótica que solía evadir contacto con los demás y aquel día no era la excepción.
—Me importa un bledo lo que usted o ella piensen de mí, son conformistas de mierda que se dedican a sus patéticos empleos de bajo salario y fuerzan reglas hechas para más conformistas.
La chica insultó al maestro y se largó enojada a uno de los pocos asientos disponibles; teniendo que pasar a duras penas entre varios alumnos por su talla y el espacio libre disponible entre asiento y asiento, empujando a varios sin reparo.
—Hoy tiene buen carácter.—ironizó Lizzy a sus amigos, provocando una sonrisa de DougPoo y una mirada de reproche por parte de Gary.
Garrison cerró la puerta, hecho seguro al picaporte y volteó con una mirada de furia a sus alumnos, todos quedaron en total silencio y le prestaron atención.
—Muy bien, ingratos ya están todos.—dijo rotundamente Garrison centrándose frente a ellos—Vaya, vaya, vaya.
—¿Va a violarnos?—Cartman levantó la mano y antes de que nadie le diera permiso hablo—Si es así… ¿Podría violar primero a Kyle? Es un judío, nadie lo va a extrañar.—continuo con el chiste del cual solo Lizzy, el Topo y Trent rieron.
—¡No me llames judío, gordo de…!
—¡Basta!—gritó Garrison—Eric no voy a violar a nadie así que cierra tu puñetera boca antes de que la tenga que cerrarla yo mismo con pegamento ¿Te gusta el sabor a alcohol polivinilo?—amenazó Garrison y al ver la mirada aterrada de Eric retrocedió triunfal de su víctima.
—¿Qué mosca le pico al viejo?—preguntó Token confundido a nadie en específico.
—Muy bien mocosos, tengo unas malas noticias para todos, como se pueden dar cuenta estamos todos juntos en este salón de mierda.—parecía que con cada palabra sacaba bastante frustración.
—¿Y la profesora Mariane?—se atrevió a preguntar Francis bastante inocentemente.
—¿Cuándo volveremos a nuestro grupo?—la pregunta de Lizzy fue más para molestar, pues creía conocer la respuesta.
—Sorpresa, sorpresa; nunca.—se detuvo un momento mientras varios hablaban a gritos de la injusta situación hasta que Garrison golpeó la pizarra provocando silencio—Bienvenidos sean, porque este año no habrá grupo "A" y "B"; despidieron a Mariane y me dejaron a mi encargado de casi cincuenta bestias en miniatura; maldito director PC, esto no hubiera pasado con Victoria…—habló primero enojado; y luego con cierto dejo nostálgico.
—¿Por qué despidieron a la profesora Mariane?—preguntó confundido y asustado Scott Malkinson.
—PUTA…—agregó Thomas.
—Timmy.
—Ya que lo preguntas.—Garrison se tomó la molestia de contestar—Fue despedida gracias a que nuestro nuevo director gasto cientos de dólares este verano para exterminar a los comerciales…—dijo haciendo que Jimmy se incomodara en su asiento—Ahora nos falta dinero, básicamente estamos cerca de la bancarrota y necesitaban recorte de personal, mandaron a la mierda a Mariane y otros tantos maestros, ahora solo hay una maestra de gimnasia y dos mujeres en la cafetería.—dijo algunas cosas que iban a cambiar—Y a mí me tocó un destino mucho peor, cuidar el doble de alumnos por la mitad de sueldo.—les confeso Garrison apretando los nudillos—¡Soy el único maestro al que le paso esto!—dio un golpe en el escritorio haciendo saltar los lápices.
—¡Esto es injusto!—se levantó el Topo—¡Exijo que vuelva mamuasel Mariane.—dijo el Topo enardecido provocando la ira de la mitad de los alumnos, los del grupo "B" principalmente.
—¡El francés tiene razón!—gritó DougPoo aprovechando el escandalo—Es un payaso de maestro.
—¡¿Por qué nos ponen a todos en un grupo?!—gritó Patty Nelson.
Los alumnos del grupo "A" tampoco se quedaron callados y se unieron a la pequeña revuelta que se estaba armando.
—¡¿Compartir salón con estos pendejos?!—gritó Cartman saltando de su asiento.
—¡¿Algún problema?!—Trent también se levantó; provocando que Wendy hiciera lo mismo en el acto y apuntándole con su índice.
—¡Trent Boyett! ¡Te lo advierto!—grito la chica para hacerse oír sobre el resto—Si empiezas a golpear gente se acaba el trato.
—¡No lo escuches Trent! ¡Golpea!—grito Henrietta mientras sonreía maliciosamente.
—VERGADECABALLO…
—Timmy, Timmy, Tam, Timmy…
—¡Si no es suficiente aguantar a Cartman, aguantar ahora a esta otra!—Kyle señaló a Lizzy la cual parecía ansiosa por contestar con todo tipo de insultos.
Gary conociendo aquella mirada tomo los cordones de la parka de su amiga y los estiro, provocando que solo se pudieran ver sus ojos, la chica sin percatarse de ese detalle comenzó a maldecir.
—¡MPHM HPHMPH HMGMMMM GGSMMMM MMMPPPPPPN HH FKKK!—gritaba debajo de la parka rosada; cosa que llamo la atención de varios chicos a su alrededor, aunque a uno de esos chicos se quedó con la boca abierta.
—Mphh, mmmh…—susurró Kenny sosteniéndose la cabeza con una mano en el asiento y mirando como atortolado hacía la chica.
Una vez finalizado ese ataque le hizo una doble señal del dedo medio a Kyle, cosa que provoco la misma reacción de atontamiento en Craig y finalmente ella misma se bajó la parka, respiraba entre cortada del cansancio por aquel grito.
—¡Silencio! ¡Silencio!—gritaba Garrison pero las quejas de los alumnos eran tales que superaban sus gritos.
—Mejor para mí, más chicos.—Rebecca susurro pícaramente para sí misma, pero fue escuchada por su hermana.
—¡Oh no, eso sí que no!—gritó Mark provocando una pelea de gemelos a mitad de todo ese caos.
—¡¿Por qué despidieron a miss Mariane y no a usted?!—Gregory se mostró altamente indignado—¿Quién en su sano juicio haría esa elección?
—¡Los gritos Naggggh! ¡Demasiada presión!—gritaba Tweek mientras se estiraba los cabellos, Token le daba palmadas para calmarlo—¡AHHHHHHHHHHH!—lanzó un grito del miedo.
—¡BASTA!—gritó Garrison tan alto que no solo pudo calmar a los cincuenta y nueve alumnos del aula, sino que también a los alumonos de las aulas vecinas y sus colegas también se sentaron y agacharon las cabezas como si fuera detención.
Ni una sola alma a diez metros a la redonda de Garrison se hubiera atrevido a hacer el menor ruido; ni el aleteo de una mosca sonaba a la redonda, todo parecía estar en paz y armonía.
—No puedo creer que tendré que aguantar a esta bola de imbéciles todos los días del año…—se masajeó la cabeza Garrison —Bien…—tomo algunos papeles entre su maletín—Tomare lista, esto tomara tiempo tomando en cuenta la cantidad de alumnos.—dijo frustrado—¡No tarden en contestar!
Les advirtió y así comenzó a leer la lista; en general no había ningún problema, los alumnos decían "Presente, aquí o yo" respectivamente, excepto…
—DogPoo…—hablo el maestro volteando para encontrar al alumno.
—No puedo creerlo, ¿Estuve un año entero con usted y no pudo darse cuenta que mi nombre es DougPoo y no DogPoo?—dijo el presente ofendido.
—Falta.—dictamino el maestro indiferente.
—Cielos, y pensar que antes ese tipo ni hablaba, solo consigue nuevos amigos y parece cambiado…—se quejó Cartman molesto por esa actitud de DougPoo.
Ya faltaba poco para acabar la lista cuando un nuevo incidente ocurrió.
—Harry Travers.
—Presente.—una chica emo levantó la mano.
—Lola Turner.—continuo con la lista el maestro.
—¿Lola Turner?—Heidi miró claramente ofendida al maestro mientras le nacía un tic en su ojo izquierdo—Disculpe señor, creo que hay un error, mi nombre es Hei…—comenzó de la manera más gentil, pero fue interrumpida
—Sí, sí, presente…—la ignoro y continuo con la lista, provocando que Heidi se sintiera verdaderamente molesta, pero ella respiró tranquilamente y lo dejo pasar.
La lista termino después de varios cansinos minutos sin mayores incidentes, todos los alumnos aún permanecían en silencio; esperando las instrucciones.
—Bien, ya que tengo doble de alumnos, encargare doble de trabajo.—dijo Garrison rápidamente—Abran sus libros de historia en la página uno, quiero que lean hasta la cincuenta porque hare preguntas, para ayer.—les ordeno violentamente.
Todos, a excepción de Henrietta y Trent sacaron sus libros y comenzaron a leer u hojear su aburrido ejemplar de historia americana, releyendo como en cada año la historia de cómo los primeros nómadas llegaron a América, como se asentaron en las tierras de colorado, etc, etc. Temas demasiado aburridos como para ser tomados en serio, incluso Garrison se quedó dormido después de media hora, para sorpresa de varios presentes no era el único, tanto Stan como Token no habían perdido el tiempo para dar una siestita. En cambio, Cartman hablaba animadamente con Lizzy sobre como molestaba constantemente a Kyle y la introducía a la brigada anti-judíos; ella aceptó con ganas, con la condición de que incluyeran a los mormones en el título, Eric accedió con placer.
Los únicos que parecían prestar un mínimo de atención eran Wendy, claramente dando el ejemplo al ser la presidenta de la clase, Kyle, que se esforzaba por no escuchar la conversación de Cartman a su lado, donde constantemente hacían referencia a él y su familia, así como Mark Costwold que insistía en hacer lo mismo al resto de sus amigos, sobre todo a su hermana; y por último Gary el mormón, que también ignoraba la conversación de su "amiga".
Cuando faltaba una hora para que la campana del receso sonara una alarma asustó a varios presentes, resultaba que esta provenía del celular de Garrison, este despertó, con nuevas energías.
—Bien mocosos, se acabó el tiempo, es hora de que hagan el examen.—tomo un gran forro de su maletín y lo separo en ocho secciones, entregando una a cada fila, él personalmente paso entre asiento y asiento para entregar el examen, cuando los alumnos leyeron las primeras preguntas sabían que estaban jodidos; eran básicamente un examen abierto de diez preguntas, aunque no tenían nada que ver como:
1)¿Cuál canción de Justin Bieber está más sobrevalorada? a) Sorry b)Baby. Justifique su respuesta.
2)Describa la filosofía de Iron Man en los comics Civil War.
3)Explique por qué la existencia humana y qué somos en el universo.
4)Si John tiene 1 manzana y Gus le regala tres limones. Calcule la masa del Sol.
5)¿Cuál es el color favorito de Herbert Garrison? Y además describa su opinión acerca de él en un breve ensayo de tres párrafos.
…
El resto de las preguntas eran igual de estúpidas o inconsistentes, y ninguna de ellas tenía nada que ver siquiera con la materia, todos se miraban unos a otros confundidos e indignados, miraban la hoja como si les hubieran entregado una puñalada en el estómago. Trent por el contrario jugueteaba con la hoja, y decidió que aquello era inútil que nunca lo iba contestar así que dio la vuelta a la página…
—Tienen un hora menos cinco.—dicto Garrison seguido de varios alumnos saltando sobre las preguntas.
Para los cinco minutos ya todos habían contestado la primera pregunta, por un lado, algunos afirmaban que Baby porque esa lo lanzó al estrellato y por otro lado otros decían Sorry que lo revivió de entre los muertos. El problema era la segunda pregunta, la mayoría no había leído Civil War y no tenían la mínima idea de que trataba la película pues esta se estrenaba el año venidero, para Marvel; aunque claro Kevin contesto sin problemas esa pregunta.
Kyle se quedó atascado en la tercera pregunta… Y Wendy tomo su calculadora mientras hacía una gráfica con diferenciales de trinomios; los Costwold hacían trampas descaradamente discutiendo sobre la séptima pregunta. Aunque no eran los únicos, el Topo y Gregory "disimuladamente" pasaban fotos de sus posibles respuestas por sus celulares y David copiaba lo que podía a Butters a la vez que Stan copiaba de David. Bill y Fose anotaban repetidas veces en sus exámenes "La peor canción es cuando se hace gay/Estamos aquí para ser gays/La masa del Sol es gay" y otras tonterías varias.
Para sorpresa de todos, el primero, y único, en terminar el examen fue nada menos que Trent Boyett, el chico se levantó a los diez minutos de entregado el examen y fue silbando hasta la mesa de Garrison, este tomo la hoja de Trent y la examinó.
—Diez de Diez.—calificó Garrison poniendo "A" en la esquina del examen de Trent—Puedes salir al receso Trent, mientras tus compañeros con menos luces terminan sus patéticos exámenes.—ofendió Garrison, provocando rabia sobre todo en Wendy quien apresuraba sus gráficas para derivar la cuarta potencia esférica de la pera y descubrir la masa del Sol.
—Tiempo.—faltaban tan solo dos minutos para el receso y todos se quejaron por aquella injusticia.
—¡Ultraje!—gritaba Gregory—No recuerdo haber leído en el libro nada de historia de los comics.
—Ni yo sobre Putin Bieber.—dijo Cartman indignado.
—Es un insulto para los científicos que escribiera a detalle la teoría de la Tierra Hueca.—grito Kevin levantando su puño.
—No tanto como la puta teoría Pixar.—le tocó quejarse a Henrietta—¿A quién le interesan estas cosas conformistas?
—Enserio que son retrasados.—Garrison se llevó una mano a las sienes—¿Ninguno de ustedes, a parte del joven Boyett, tuvo la mínima inteligencia de voltear la hoja de examen para ver que había detrás de esta?—preguntó Garrison fastidiado.
Todos al unísono voltearon rápidamente la hoja y se vieron ofendidos claramente, además de que algunos como Wendy, Kyle y Mark se sintieron humillados; solo había una simple y sencilla pregunta: "¿Cuántas paginas leyeron realmente del libro?".
—Boyett no habrá leído nada, pero fue lo suficientemente inteligente como para contestar una sencilla pregunta.—Garrison volvió a sonar decepcionado, pero falsamente, era obvio que esperaba que nadie descubriese su treta—Todos reprueban el primer examen.—dijo con gozo.
Un segundo de incredulidad se estableció en el aula de clase y antes de que cualquiera pudiera contestar sonó la campana indicando el final de clases para el receso. Garrison salió sin siquiera despedirse o decir nada más, dejando a cincuenta y ocho alumnos completamente enojados.
—Ese bastardo inteligente.—tuvo que admitir Kyle a la vez que Stan negaba con su cabeza hacia la puerta en señal de desaprobación a Garrison.
Los alumnos salieron lentamente de sus pupitres aun molestos por aquella jugarreta que el maestro les había tendido, Wendy seguía en su asiento indignada de que Boyett le hubiera ganado en un juego tan simplón.
Durante el almuerzo del receso en la cafetería aun varios alumnos de sexto grado se sentían claramente ofendidos y enfadados como para disfrutarlo. No solo por tonterías como el examen de Garrison, sino también indignados por el despido de la profesora Mariane, los del grupo "A" por tener que compartir salón de clases y los del "B" por llevar clase con los del grupo "A". Heidi y DougPoo gracias a que todo el mundo parecía no acordarse de sus respectivos nombres.
Otros dejaban atrás esos problemas como Kenny, quien miraba con recelo a Lizzy a la distancia, ella hablaba con sus amigos, ya completos gracias a que se encontraron a Bridón; lo que Kenny no sabía es que tenía competencia pues Craig suspiraba desde una mesa separada, pero volteando al mismo objetivo.
Butters y Dougie le contaban a David con más detalle sobre lo que estaban planeando para proteger al pueblo de la amenaza del Chapo, la herencia latina de David le impedía importarle un carajo aquel tema. Y a su vez Kevin presentaba mejor a su medio hermano ante sus amigos.
*—Y ya creo que se adaptó muy bien a nuestra casa.—dijo Kevin con orgullo—Cierto ¿Julio?
—Duermo en la casa de tu antiguo perro…—dijo el chico latino sin recelo, más bien asintiendo.
—Pero te dimos una almohada y una colcha, no seas mal agradecido.—le replicó Kevin a pesar de todo.
—¿Y porque viniste aquí?—preguntó Token interesado.
—Realmente no lo sé, un día estas tranquilo en tu rancho trabajando chido pariente y al día siguiente te persigue la patrulla y te avienta un parón, tú le sacas el fierro y no mames wey, salen puteados solitos, ah pero eso sí, cuando van a tu cantón, híjole…
—¿Qué clase de idioma está hablando?—preguntó Token alejándose cada vez más del chico.
—Está hablando mexicano.—explicó Kevin—Debo de terminar de enseñarle español; lo que intenta decir es que no termino su primaria y no tenía oportunidades de trabajo.
—Pero solo tiene doce años.—dijo Token aun sin entender.
—A esa edad los niños de allá comienzan a trabajar para ganar dinero y servirnos—explicó Kevin con naturalidad—Es bastante útil, sobre todo cuando jugamos a que limpie mi cuarto.
Token y Tweek intercambiaron miradas antes de seguir escuchando a Kevin sobre las ventajas de un hermano.
Pero no todos los alumnos de sexto se encontraban en la cafetería, detrás de la escuela, en el basurero, se encontraban dos chicos con ropas oscuras fumando y bebiendo café; lamentándose en silencio por la existencia humana y sintiendo dos huecos vacíos…
—No es lo mismo sin Ethan y Michael.—dijo el gótico menor, el cual siempre llevaba un fleco gigantesco en su frente y usaba labial negro a pesar de ser hombre.
—Podremos prosperar Firkle, reclutaremos alumnos de primer grado y…—decía Henrietta inútilmente, aunque se silenció a ella misma, se estaba dando falsas esperanzas.
Lo que sucedía era que aquel año era uno trágico para los góticos, pues al ser de distintas edades finalmente ocurrió lo impronunciable, Ethan y Michael acabaron sus estudios en la elemental y volaron del nido para avanzar a la secundaria; donde los no conformistas aumentaban en número y la vida prometía mejores cosas, pero aquellas promesas aun eran lejanas para Henrietta y Firkle. El menor apenas iba en tercer grado de elemental y la mayor le quedaba todo un año escolar, era mucho conformismo para ellos dos solos. Como si aquello no fuera poco los emos ganaban nuevamente terreno ante el resto de las etnias oscuras. Ellos no podían cambiar eso, y cada vez que intentaron reclutar alumnos los últimos días del año pasado simplemente fallaron estrepitosamente, eran dos contra el mundo.
—Ellos dijeron que volverían de vez en cuando.—Henrietta escalo un contenedor de basura y más al fondo de la calle se encontró su vista con la escuela secundaria de South Park; una futura promesa a vida mejor que ahora encerraba a dos de sus amigos cercanos, miraba con tristeza hacía allá, esperando encontrar por la acera a Michael con una cajeta de cigarrillos y a Ethan con más café robado y poemas al sufrimiento, pero la calle estaba vacía, nadie ni nada transitaba por las orillas.
—No cumplirán su promesa…—dijo Firkle totalmente seguro antes de lanzar un suspiro.
—No digas eso.—Henrietta sonó durante unos segundos desesperada y asustada, su maquillaje en los ojos se comenzó a retirar pues estos parecían a punto de soltar lágrima—Ellos son nuestros amigos e hicieron un pacto de sangre, si aprecian su vida vendrán.
—Acéptalo mujer.—le dijo el pequeño suspirando—Perdimos…—miró hacía el piso triste.
—¿Qué has dicho?—Henrietta levanto la mirada, esta vez mostrando una expresión tan glacial que congelaba con la mirada para darle apoyo a su manera—Aun estamos los dos, disfrutemos de un cigarrillo.—dijo ella sentándose entre algunos escombros.
—Perdimos.—repitió Firkle agachando su cabeza y llevándose una mano al brazo contrario—Debemos rendirnos ahora que podemos…
—¡No digas eso!—le dijo Henrietta soltando su cigarro—¡Podremos rendirnos en muchas cosas conformistas! ¡Pero esto es una lucha por ser diferente Firkle! ¡No es cosa de estar o no con otros como nosotros! ¡Es la libertad de expresión, la belleza de lo horripilante!—le explicó mientras se volvía a poner de pie para acercarse a él—¡No somos como el resto como para querer rendirnos a lo que somos!
—Somos niños.—dijo el chico finalmente sin cambiar de posición—Necesitamos amigos…—dejo caer eso último esquivando la mirada de su amiga.
—¿No estarás pensando ser un conformista alegre e ignorante?—le preguntó Henrietta enojadísima, buscando por todos los medios verlo a los ojos.
—No.—Firkle volvió a suspirar, estaba a punto de decir algo que no quería que su amiga se enterará—Me he unido a los emos, hay como cinco solo en mi salón…—dijo el chico.
—¡¿Qué?!—Henrietta hubiera preferido mil veces que Firkle se volviera conformista antes de traicionar su cultura tan abiertamente, y esta vez sin una raza de plantas extraterrestres de intermedio—No hablaras enserio.—Henrietta entrecerró los ojos y habló con verdadero asco en la voz.
—Mira, no es tan malo, tal parece que los emos de la elemental se vuelven góticos en la secundaria; así que solo tendría que esperar un tiempo… Además piénsalo bien, estoy tres años más atrás que todos ustedes, nunca los volveré a ver en una escuela, no volveremos a juntarnos…Necesito amigos de mi edad.—el chico intentó justificarse mirando de uno a otro lado y tirando su café de los nervios—Lo siento Henrietta…—su ex amiga se dio media vuelta, indignada y con los ojos rojos en vivo por las lágrimas—Puedes unírtenos, no necesitas porque seguir enteramente…—intentó decirle Firkle.
—Conoces la salida.—le dijo Henrietta sin dignarse a voltear, tenía los brazos cruzados y frialdad en cada palabra.
—No, de hecho, tú la conoces.—le dijo un chico de sexto grado entrando por la puerta de la cocina, ella lo conocía al chico, compartía salón, también emo; se sintió sucia, la gran Henrietta Biggle, encontrada en aquellas condiciones con los ojos rojos como una nenita y llena de coraje frente a un grupo de patéticos emos—Este territorio le pertenece ahora a los emos.—más de una docena de niños y niñas emos entraron al lugar—Y como nuevo líder de esta zona estará decretado que los góticos quedan desterrados de estas tierras.
—Henrietta, por favor.—Firkle le suplico—Eres mi mejor amiga…
—¡SI ESTO QUIERES CANALLA!—gritó descontroladamente la chica entre llantos, intentaba limpiarse las lágrimas, pero nuevas renovaban a las anteriores, haciendo que perdiera su maquillaje rápidamente desparramado en su rostro
—La niñita quiere llorar…—se mofó una chica de tercero con el cabello ligeramente teñido de verde y ganándose varias risas por parte de otros emos, ella fue lanzada directamente hacia la basura empujada por Henrietta.
—¡LAMECULOS! ¡CONFORMISTAS! ¡IMBECILES! ¡QUE SE PUDRAN! ¡QUE SE PUDRAN TODOS Y CADA UNO DE USTEDES MARICAS!—le grito a los emos con todo el dolor de su alma, estos solo rodaron los ojos ignorándola—Y a ti Firkle, si te vuelvo a encontrar…
Dejo la amenaza en el aire antes de dar media vuelta y volver a entrar por la puerta trasera de la cocina mucho antes de lo que tenía planeado, las lágrimas salían disparadas de su rostro casi tan rápido como sus pasos, la chica fue corriendo directamente al baño de niñas del primer, donde se encerró y no salió hasta que finalizaron las clases. Tenía mucho que pensar, primero que nada el dolor de haber sido traicionada por uno de sus mejores amigos abiertamente, mientras aun mantenía el rencor de que sus otros amigos no se presentaran cuando habían prometido, era como si el mundo de Henrietta se hubiera venido abajo en cuestión de momentos.
La noticia del final de los góticos se esparció tan rápido que para antes de que acabara la hora del receso todos y cada uno de los chicos en la escuela conocían la historia, algunos transgiversada, otros con los hechos cambiados; algunos aseguraban que Henrietta lanzaba rayos láser de los ojos por la ira, pero ninguno se atrevió a comprobar la versión de ella entrando al baño de las chicas, de donde salían sollozos a ratos.
—Cielos, esta devastada.—Wendy logró sentir pésame mientras pasaba al lado del baño de chicas donde Henrietta se había encerrado, ya era la hora de salida en ese entonces, Bebe y Nichole asintieron.
Lo que pocos supieron es que aquel primer día Henrietta no había sido la única en sufrir el primer día de escuela, en la secundaria de South Park algo similar había pasado; aunque de mucha peor manera para una niña.
De todas formas, eso no le importó a la mayoría de los alumnos, un par de alumnas lloronas no eran más que noticias temporales, todos aprovechaban más para encontrarse con sus amigos y relatar experiencias de verano. En el caso de Butters se quedó en la salida de la escuela y entregó volantes para celebrar una reunión de cómo sobrevivir al Chapo Guzmán; eran acompañados de David, el cual gritaba:
—Reunión, reunión urgente para no morir a manos de el Chapo Guzmán, mañana en la tarde, reserve sus asientos.—gritaba David a niños y adultos en la entrada de la escuela y lo mismo hacía Dougie en los pasillos, siendo Butters el que se quedaba cerca de los camiones repartiendo volantes para los rezagados y ofreciendo anotarles en una lista, aunque casi nadie firmo.
Una vez parecía que ya no había nadie en la escuela los tres se juntaron en la entrada.
—¿Cuántos conseguimos?—preguntó Dougie esperanzado pues su voz estaba destrozada.
—Unas siete…No, ocho firmas…—dijo Butters sorprendido.
—¿Solo ocho?—la voz de David estaba tan agotada que a pesar de que se debió haber oído como grito apenas y se escuchó como un débil susurro.
—No sé qué más podemos hacer…—dijo Butters triste—Yo solo quiero hacer lo mejor para todos.—miró a sus amigos—Gracias por apoyarme.
Los tres se fueron tomados de los hombros, caminando por la avenida, dirigiéndose hacia la zona residencial y dejando a David cerca del restaurante de su familia.
A su vez se encontraba el cuarteto de amigos caminando por la calle principal, llevaban de polizones a Ike y Karen; quienes los iban a acompañar de regreso a sus casas a partir de aquel día, por lo menos durante un año. Los cuatro habían decidido ir caminando a sus casas en lugar del bus, aunque en realidad Cartman no había sido parte del acuerdo. Caminaban porque deseaban estirar las piernas después de haber estado sentados horas apretujados casi unos encima de otros.
—Cielos ¿Pueden creer que Butters siga con esa mariconada de ese mexichango narcotraficante? Casi ha durado diez horas con esa estupidez.
—Deja que se decepcione solo.—le dijo Stan simplemente—¿Tu qué opinas Kenny? ¿Kenny?—pero el susodicho parecía no responder—Keenyy…—el rubio tenía la mirada perdida en la nada.
—Bueno, nos vemos.—Kyle se separó del resto, tomando de la mano a Ike para comprar algo de una de las tiendas del distrito central, estaban bastante cerca de sus casas.
—Nos vemos en la tarde Kyle.—se despidió Stan.
—Por favor Dios, haz que algo malo le pase para que no tenga que verlo esta tarde.—rezó Cartman en voz lo suficientemente alta para llegar a oídos de Kyle, este lo ignoro olímpicamente y tomó a su hermano más fuerte de la mano mientras entraba a la tienda.
—Bye bye Karen.—hablo Ike.
—Adiós Ike.—se despidió Karen haciéndose la inocente frente a los mayores y dándole un abrazo, aunque le susurro cuando nadie los veía—Mañana te toca traer el jarabe de la tos…—se separó del abrazo—Nos vemos.
Kyle y Ike los vieron alejarse para ellos después entrar a una tienda de autoservicio, compraron en esta un par de refrescos y papitas (Ike afirmaba que tenía mucha tos, así que también compraron un jarabe); y luego salieron de la tienda.
—Limosina.—Ike hizo notar que fuera de la tienda había estacionada una gran limosina, que era imposible de no ver.
—Sí, muy bonita Ike.—le dijo Kyle—Vamos, que se nos hace tarde para llegar a casa.—le apresuró pero Ike escapo en dirección al parque—¡Ike!—gritó Kyle siguiéndolo.
—Kyle…chamaco, cuanto creciste…—desde el interior de la limosina un hombre hablo a la vez que tomaba un vaso de tequila—Residencia Broflovski.—le dio una orden al conductor por el intercomunicador.
—Simón jefecito.—el conductor demostró aquel extraño y vulgar idioma antes de arrancar la limosina.
Na.—
*Henrietta, lo cambie del canon, no me maten, solo pienso que es una alumna muy interesante como para no incluirla (¿)
*Self insert, tranquilos, necesito un mehicano para burlarme más de los mexicanos…y bueno, estoy yo xD Tendrá su relevancia en la historia, no de una manera directa en la trama, y tampoco será protagónico.
Después de tanto tiempo cumpliré mi promesa y volveré con este fic, y con ganas extras
Espero les haya gustado el capitulo, en lo personal lo disfrute y miren, casi 6,000 palabras… Cielos, estos capítulos al tener a tantos personajes creo que serán demasiado largos, sobre todo porque quiero darle cierta importancia a algunos personajes (Más de los que se imaginan) Basicamente todos los que aparecieron aquí; serán parte del elenco protagonista, formando equipos de héroes y villanos. (Algunos más obvios que otros)
Equipos en plural, sí habrá varias tuercas que deberán resolever, prepárense porque si creen que aquí esta sobrecargado, el siguiente capitulo falto la historia de cierta chica de secundaria que será bastante importante en la trama.
Del resto, si no conocen a los extras porque no han visto toda la serie, o simplemente no los recuerdan, recomiendo la wiki o una lista, porque creo que conte al menos 45 personajes con nombre. No pude, ni voy a poner a todos los personajes extras, solo los que a mi personalmente me gustaron más, hay algunos como Jimmy, Lisa Testaburguer, Paco el flaco, Nathan y Mimsy pero no había espacio para meterlos en esta historia, (tal vez un cameo) y miren que hice espacio.
Gracias por leer, dejen review si les gusto y nos vemos; hasta la próxima ;)
