Hola! Ya volví con más de mis locuras! Agradeciendo a todos los que dejaron un review y a los lectores anónimos.

Gome nasai, Lamento al tardanza pero, si he de ser sincera, esta historia no estaba contemplada para más capítulos. Además mi inspiración está fallando un poco...

Bueno esta es la segunda parte. Gracias por su paciencia.

Para que conste Tlacuilo1, la tardanza fue culpa de los chaneques xD

Como ya dije, esta historia es mía pero proviene del universo de "Espejismo" que escribió Tlacuilo1, yo solo lo continué por mis deseos vagos y algo egoístas de tener un final medianamente feliz pero no me malinterpreten, el final original me encantó.

Ahora sin más aclaraciones. A leer!


Era un día común, Gisela se había levantado temprano. Hoy debía ir a revisar a Courtney una chica que vivía a las afueras del territorio von Kristh. Suspiró, esa chica era difícil, ¡Incluso más que Lord Voltaire! y eso que ese hombre era un hueso duro de roer, aunque con él era fácil convencerlo ya que siempre anteponía la seguridad del país a la suya propia, un simple chantaje y hacía lo que le pedías. Suspiró cansadamente, extrañaba Pacto de Sangre pero no era seguro vivir allí.

Se sentó en la silla que estaba junto a ella. Aún no creía esta bizarra situación. No podía asimilar que el Wolfram que ella había conocido hubiera matado a su prometido. Claro que entendía que Lord Bielefeld estaba herido al saber de la traición de su hermano y su prometido pero, a su parecer, Wolfram había exagerado las cosas. Había logrado comprender todas las acciones del actual Maou, bueno todas excepto una.

¿Porqué había querido mantener al joven Shibuya con vida si ya no lo amaba?

A veces pensaba que era por la culpa, pero con el correr de los días llegó a creer que Wolfram todavía lo amaba.

Pero si lo amaba ¿Porque no lo perdono? Se cuestionaba.

Bueno al parecer el joven von Bielefeld era un persona muy compleja... Pero no debía interesarle ya que no vivía en Pacto de Sangre aunque sabía que tendría que volver algún día pero esperaba que no fuera pronto. La situación en la capital del país no podría estar más tensa...

Se había enterado que el Maou había realizado proezas y reformas de tal forma que pudo aumentar la prosperidad del país pero nadie vivía feliz allí. Había mucha censura e intranquilidad además la sonrisa de quien fuera el demonio pacificador, a pesar de los años, aún no era olvidada.

Los nuevos reyes, Wolfram y Elizabeth, se habían separado hacía unos meses, corrían los rumores acerca de las razones que originaron la separación...

Escuchó unos golpes en la puerta, se levantó y fue hacia la puerta. Ojalá no fuera otra invitación para volver a ser la médico oficial del Pacto de Sangre, estaba cansada de tener que ver soldados y soldados ¿Acaso Lord Bielefeld no entendía un NO por respuesta? Suspiró, al fin y al cabo volvería a Pacto de Sangre más pronto de lo que hubiera pensado.

Cuál fue su sorpresa al abrir y ver a Cassidi muy agitada a punto de volver a golpear la puerta:

-¿Qué le sucede?- preguntó Gisela- ¿Acaso Courtney se puso mal otra vez? Estaba a punto de ir a verla.

La mujer frente a ella negó con la cabeza mientras le pedía que la acompañara. Gisela la siguió hasta su casa, donde Courtney las esperaba en la puerta. Al verlas llegar solo se adentró en la casa seguida de su madre y una desconcertada Gisela. Lo que encontró adentro la sorprendió.

En el sofá, cubierto por una sabana, estaba un chico de aproximadamente 15 años, de complexión regular y ¿cabellos negros?

-Ayer lo encontramos en el bosque cuando íbamos a buscar flores-dijo Courtney- Estaba lleno de mordidas y moretones.

-Pensamos que estaba muerto pero cuando nos acercamos...

En ese momento el joven recostado comenzó a gemir lastimeramente. Gisela se acercó un poco más al joven. Observo sus delicadas facciones, no parecía un joven cualquiera incluso pudo apreciar el latente maryoku que lo mantenía con vida, uno muy poderoso debía admitir.

-Queríamos pedirle que por favor lo ayudara- pidió Cassidi- Nosotras ya no sabemos que hacer.

-Claro, con gusto lo atenderé- hizo una pausa- ¿Hay algún modo de llevarlo a mi casa?

De esa manera, ella había prácticamente adoptado a ese joven que ahora yacía frente a ella. Debía admitir que tenía un problema grave. Su maryoku lo mantenía con vida pero no sería por mucho tiempo más, si ese joven deseaba vivir debía despertar a más tardar mañana o moriría irremediablemente.

Lo que más le había sorprendido es que algunas veces murmuraba cosas. Al principio no entendía lo que quería decirle, pero al pasar los días lo pudo comprender:

Perdóname

Era todo lo que decía. No entendía, pero no era necesario que lo hiciera. Solo debía encargarse de que ese joven viviera. Hoy saldría a comprar víveres. Esperaba que cuando regresara el joven siguiera con vida. Aunque a decir verdad ya no le quedaban muchas esperanzas de que despertara.

Había tardado un poco más de lo que esperaba. Al llegar a casa escuchó que algo se quebraba. No era posible, se marchaba dos horas y... ¡Oh Shinou! El joven estaba en su casa.

Entró lo más silenciosamente posible y vio al joven de pie dándole la espalda, recogiendo con las manos lo que parecían ser pedazos de cristal roto.

-No te preocupes-dijo ella- En seguida lo recojo.

El joven frente a ella dio un respingo y volteo a verla con sus grandes ¿ojos negros?. Un momento, ese joven tenía el cabello y los ojos negros... Soukoku pensó ella.

Antes de que Gisela pudiera decirle algo, el chico salió corriendo. Ella lo siguió, mientras le gritaba que volviera y que sus heridas aún no estaban totalmente sanadas. Mientras lo perseguía de reojo pudo ver a Lord Bielefeld. ¡Genial! Simplemente genial, su día ya no podía ponerse mejor...

De pronto el chico se desplomó al suelo inconsciente.

Al parecer este día sería bastante largo...


Wolfram estaba muy sorprendido ¿Cabellos negros? ¡En el nombre de Shinou! ¿Como demonios era eso posible?.

Vio a Gisela acercarse al joven y poner la cabeza del mismo en su regazo. Se acercó a ella.

-¿Qué sucede Gisela?-preguntó consternado

-No lo sé Excelencia, pero este joven necesita atención médica urgente.

-¿Resistiría el viaje a Pacto de Sangre? ¿O es realmente necesita la atención con urgencia?

-Si resistiría el viaje, Su Excelencia.

-Bien-le respondió-Ahora ve por tu caballo.

Wolfam bajó de su caballo, se acercó a Gisela, tomó al joven que descansaba en su regazo, lo subió al caballo y como pudo subió el para acomodar al chico de tal forma que la cabeza del mismo reposaba a la altura de su corazón.

Esperó a que Gisela montara su caballo para comenzar a avanzar. Al poco tiempo volvió a ver los tulipanes rojos. Observó de reojo al joven que se encontraba recostado en su pecho. No podía evitar recordar a cierto enclenque que una vez amó... o tal vez ¿Seguía amando?

¿Acaso Elizabeth tenía razón? ¿Las pesadillas se debían a la culpa? ¿Aún no lo había superado? ¿Aún amaba a Yuuri?

Ella se lo había querido demostrar antes de marcharse y al parecer tal vez tendría algo de razón...

=Hacía dos meses=

Wolfram y Elizabeth habían ido a visitar a Cherie para hablar con ella sobre su fiesta de cumpleaños ya que faltaba menos de un mes para la misma. De pronto Cherie mencionó a Yuuri y como le gustaría que el regresara para acompañarla en su fiesta, ya que ella no sabía que el mismo había muerto. Al oir ese nombre Wolfram se había levantado y había salido de la habitación aporreando la puerta al salir rumbo a su habitación. Elizabeth lo siguió, una vez adentros de sus aposentos, lo confrontó:

-Wolfram, esto no es posible-dijo ella indignada- Es tu madre y está muriendo ¿Como puedes hacerle esto?

-Ella no debió insinuar eso-le contestó sin inmutarse.

-¿No debió insinuar que, Wolfram? Ella no insinuó nada, es tu imaginación. ¿O acaso crees que insinuó algo?- le dijo ella al borde de la desesperación al ver su cara inexpresiva- Entonces, si es así, dime que no debió insinuar: ¿Que te rehusaste a perdonar a tu prometido? ¿Que lo asesinaste a sangre fría? ¿Que mataste de inanición a tu hermano? ¿Que te creíste tan perfecto como para condenarlos? ¿Aún cuando amabas al Maou? ¿A pesar de que querías a tu hermano? ¿Que Wolfram? Dime que no debío haber insinuado, porque francamente ya no te entiendo...

-No tenía idea de que sabías eso- le respondió él francamente sorprendido, creía que todos habían creído la versión oficial dada por su tío.

-Wolfram, todos lo saben-suspiró-El hecho de que nadie te lo haya dicho, no quiere decir que lo ignoren...

Elizabeth hizo una pausa, lo que estaba por decir no era fácil... pero era lo mejor...

-Wolfram, quiero la anulación de este matrimonio

-...

-Ya no puedo seguir viviendo aquí, observando como la culpa te causa esas pesadillas- él la miró extrañado- Si, se muy bien que no puedes dormir. ¿En serio creeiste que no me daba cuenta de que todas las noches te levantabas de la cama y te quedabas sentado junto al balcón?-ella suspiro- Wolfram, se sincero, ¿Alguna vez te has preguntado que hubiera pasado si hubieras perdonado a Y...

-¡NO DIGAS ESE NOMBRE! Yo lo amaba,maldita sea ¡LO AMABA! ¿Y él que hizo? Me usó, simplemente me usó..

Aunque no lo admitiera, Wolfram si lo había pensado, vaya que si... Pero no los había perdonado... Esa herida todavía no cicatrizaba...

Elizabeth suspiró, realmente su oni-chan había cambiado en demasía... Sin embargo, pudo percibir como lágrimas amenazaban con salir de los ojos de Wolfram, ella se acercó para abrazarlo pero él dio un par de pasos hacia atrás.

-Además tu no sabes lo que yo sentí-le reclamó-No sabes lo que es estar lejos de la persona que amas, siéndole fiel en todo momento, pensando solo en él, esperando el día en qeu lo puedas volver a ver... Y luego saber que está con otra persona... Tú no sabes lo que es eso, Elizabeth...

Ella lo observó por unos segundos-Claro que lo sé, Wolfram.. Yo lo viví contigo...

Wolfram levantó la mirada y observó fijamente a la chica frente a él ¿Con él? Pero ¿Como? ¿Cuando?

-¿Recuerdas cuando vine por primera vez a Pacto de Sangre?-preguntó ella al ver su semblante aturdido

-Si, fue cuando...

-Cuando vine por una entrevista de matrimonio con el Maou -pudo observar que Wolfram fruncía el ceño- En ese entonces yo te amaba, incluso pelee por el derecho a casarme contigo. Pero ¿Sabes? Renuncié a ti..

Wolfram estaba completamente sorprendido, si así fue entonces ¿Quien era ella para juzgarlo? Iba a reclamarle pero Elizabeth habló primero

-Yo renuncié a ti, pero no fue algo fácil -se sentó- Pero aun así lo hice. ¿Quieres saber porque? -él asintió- Lo hice porque tu amor hacia el Maou era puro, realmente era algo que nunca había visto... ¡Incluso te interpusiste entre nosotros dos cuando iba a atacarlo! Al ver eso pude ver que tu realmente eras feliz con él, después él te confesó sus sentimientos, yo creí que si algún día tenían problemas lo superarían juntos, que el amor de ambos los mantendría unidos -hizo una pausa- Pero veo que me equivoque...

-...

-No te preocupes por el papeleo.. mañana a primera hora tendrás el documento en tu despacho- se acercó y le dio un beso en la frente-Buenas noches, oni-chan. Además se lo que sentiste con la traición de tu hermano...

Y sin más salió de la habitación, Wolfram se quedó parado en el mismo lugar por unos minutos más. Y así lo había echo, Elizabeth había tomado sus maletas y se había ido. Fiel a su palabra el documento estaba en su escritorio cuando ella se marchó, ademas de una carta. Elizabeth le había confrontado y no supo responderle... Si ella lo hiciera de nuevo, tampoco sabría...

-Su excelencia-la voz de Gisela lo regresó a la realidad-Debemos descansar, ya solamente faltan un par de horas para llegar a Pacto de Sangre, pero hemos cabalgado toda la noche...

Wolfram observó a su alrededor, era de noche y podía ver las estrellas, la luna era lo único que les alumbraba el camino.

-Esta bien Gisela, descansemos aquí.

Vio un par de arboles cercanos y se acerco a ellos, con cuidado bajó de su caballo evitando que el joven sobre él se lastimara. Depositó al chico en el pasto junto a un árbol, despues tomó las riendas de ambos caballos y los ató a las ramas. Gisela no tardó en dormirse, recostada en una roca cercana.

Wolfram observó fijamente al joven junto a él, tenía en cabello negro azabache ¿Que probabilidades había de que fuera un soukoku total?

Levantó su mirada hacia las estrellas, inexplicablemente comenzaba a tener algo de sueño...

Pero justo cuando estaba a punto de quedarse dormido, por primera vez en mucho tiempo, sintió un peso encima de sí. Abrió los ojos desconcertado para mirar al joven acurrucado sobre él.

¿Quien demonios se creía ese joven? Aunque debía admitir que el calor de su cuerpo le provocaba inmensas ganas de dormir... Más tarde le reclamaría a ese joven imprudente por sus acciones...


Gisela se despertó con los primeros rayos de sol de la mañana. Se desperezó y volteó al frente. Lo que vió la dejó extremadamente soprendida...

Ese joven estaba acurrucado sobre Lord Bielefeld y este lo abrazaba... Realmente era muy extraño aunque debía admitir que era una escena sumamente hermosa pero debía despertalos...

-Su excelencia.

-...

-Su excelencia-dijo mientras le movía el hombro.

-...

-¡LORD BIELEFELD!-le gritó, no sabía que el Maou seguía teniendo el sueño tan pesado, de echo una vez ella se había preguntado como demonios podía dormir de noche con tantas muertes y desgracias en su conciencia.

-¿Qué sucede Gisela?-preguntó él sin inmutarse demasiado.

-Su excelencia, debemos partir solo faltan unas horas para llegar a Pacto de Sangre.

-Está bien-le constestó mientras se levantaba cuidadosamente

oOoOo

No tardaron mucho en llegar al castillo. Todos los habitantes del mismo quedaron anonadados al ver al Maou cabalgando con un joven pelinegro recostado sobre él más nadie dijo nada. Ninguo quería ganarse el derecho a tener una plática con Lord Woltorana.

Wolfram ignoró todas y cada una de las miradas que le dirigían hasta que llegó a la enfermería. Una vez allí lo recostó, dejó a Gisela con él para que lo examinara y se retiró a su despacho, no sin antes decirle que le avisara en cuanto terminara de revisar al joven.

Llegó a su oficina y se recostó en una silla. Comenzó a revisar los documentos que estaban sobre el escritorio. Uno en particular le llamó la atención una invitación de boda...

Justamente Gisela entró al despacho para comunicarle queya podía pasar a la enfermería a ver al joven. Wolfram se levantó y caminó a la enfermería y lentamente abrió la puerta, lo que vió dentro lo dejó soprendido.

Greta abrazaba a un sorprendido joven pelinegro...

CONTINUARÁ


¿Cuál es la pesadilla de Wolfram? ¿Quien será ese misterioso joven? ¿Porque Greta lo abraza? ¿Quien mandó la invitación? ¿Cuál es la misteriosa historia de Elizabeth?

Espero que les esté gustando esta historia.

La primera parte fue algo así como la explicación de como Gisela encontró a ese misterioso personaje. Lo demás es el primer capítulo en sí. Y al parecer la historia va para largo...

Por cierto pronto, muuy pronto, sabrán quien es el misterioso joven que dejó sorprendido a todo el castillo...

Se aceptan apuestas xD

Nos leemos!

PD: Me disculpo por cualquier error de ortografía, despues lo corregiré! Y si, se que no hay punto de comparación entre lo sucedido con Elizabeth y lo de Yuuri pero más adelante verán porque...