Iniciamos Klainers...seguimos de estreno, el especial contendra dos capìtulos de CYL y un intermedio de OAM. Habia dicho que solo seria un capìtulo por historia, pero como los quiero muchiiiisssiiiiiimooo les traigo este pequeño regalo. Gracias por Comentar, son los mejores fans del mundo. A leer.
This story belongs to the writer Framby she authorized the translation into Spanish. Million thanks for allowing me to translate it into Spanish. Thanks Friend…..
Titulo original: Chasing Your Love.(Persiguiendo Tù Amor)
Autora Original:Framby.
Glee pertenece a 20th Century Fox, Ryan Murphy, Brad Falchuk, Ian Brennan.
*Contiene ligeras modificaciones en el uso de los verbos, uso de sinònimos y aislamiento de conversaciones, aùn asi se mantiene fiel al original*
Chasing your love
Capítulo 1: "Mi nombre es Blaine Anderson".
Kurt estaba de pie frente a su espejo, veía con determinación las diferentes combinaciones de vestuario,cambiando entre dos pantalones y dos camisas, de pronto algo captó su atención.
Ya estaba acostumbrado, acostumbrado a la oscura y fea línea en su pecho, lucia como un tatuaje que salió mal. Era tan gruesa que el nombre que cubría era ilegible.
Habían transcurrido cuatro años desde la fatídica noche. Cuatro años de sentirse impotente y sin esperanza, ningún nombre apareció para reemplazar al anterior. Estaba consciente de que cuando algo le sucedía a tu alma gemela, como cuando moría, otro nombre aparecía en algún lugar de tu cuerpo.
El nombre de otra alma que se uniría a la tuya, te complementaría y estaría hecha para ti, aunque no tan perfecta como la primera. Sin embargo,él no tenía esa oportunidad.
Todo lo que tenía era esa fea lìnea en su cuerpo. La prueba viva de que no importaba quien fuera o cuan difícil lo intentara, él nunca sería la primera opción de nadie. Nunca sería el complemento perfecto de alguien. No estaba hecho para nadie, nunca tendrìa una mínima posibilidad. Kurt sabía que tenía que permanecer solo, que nunca experimentaría la emoción de la primera cita o las mariposas del primer beso con su alma gemela.
Le tomo años hacerse de la idea sobre los términos de esta situación. Pero, aún no los aceptaba del todo.
Molesto, se puso una camisa y salió de su habitación eufórico.
- Hey, cerebro de gusano, ¿podrías cubrirte?... ¡No necesito ver tus bolas tan temprano por la mañana….-pauso-…..o en cualquier momento del día… o de la noche... ahora que lo pienso mejor!.-soltó.
- ¡Me pondría unos pantalones si tú dejarás de traer tanta mierda a la casa!...¡No necesito escucharlos hacer eso… amigo!.-exclamo.
Kurt rodo sus ojos, caminó hacia la cocina escuchando sin ningun interés los pormenores entre sus dos compañeros de piso. No tenía ni idea de cómo término en esa situación, pero por una extraña razón, Puck se convirtió en su primer compañero de habitación, tiempo después, un chico llamado Sebastián Smythe, procedente de Westerville, se fue a vivir con ellos para compartir la renta.
Desde el punto de vista de Kurt, los dos eran incompatibles, se molestaban todo el tiempo, sin sentido de la privacidad y unos completos idiotas desagradables.
Puck era su amigo desde hacía mucho tiempo, bueno, si es que puede llamársele de esa manera. Después de hacerle bullying en exceso durante su primer año en la secundaria, el chico de la cresta decidió que desde que su mejor amigo se convirtió en hermano de Kurt, ese hecho lo convertía en su mejor amigo también, o algo parecido. Desde entonces Puck permanecio con él.
Desafortunadamente, Puck era igual que Finn, un niño en el cuerpo de un adulto, la mayoría del tiempo terminaba siendo ofensivo.
Sebastián, por otra parte, era ofensivo a propósito.
Era su forma de comunicarse con las otras personas. Insultaba al punto de tensar cada uno de los nervios, presionar hasta que quisieran golpearlo.
Estos tres no deberían estar viviendo juntos, por su seguridad, ni siquiera deberían permanecer en la misma ciudad, sin embargo, se las arreglaron para convivir sin crear muchos problemas.
Kurt tomó una taza, trató de echar un poco de café en ella, después de cinco minutos aun permanecía vacía, Kurt miró en el deposito interno de la cafetera para encontrar que sus compañeros de piso no solo habían hecho café, sino que también se lo habían tomado todo.
- ¿Puck, Bas, me guardaron un poco de café? – los dos chicos voltearon en dirección de Kurt, él chico tenía una inquisitiva y dura mirada en el rostro.
- No, lo siento, amigo….Pensamos que ya te habías marchado.. –respondió Puck tímidamente.
- Oh, oh…. ¡K está por escupirte toda su perra interior…. ahí viene! –susurró Sebastián a Puck en advertencia.
- ¡Debes estar bromeando, Puck!...-exclamo-... ¡Todos los lunes y miércoles dejo la casa después de ti!...-exclamol-…Ha sido así desde hace... ¿qué? ¿Cuatro o cinco meses ?...-cuestiono molesto-….Siempre me aseguro de que quede café para ustedes cuando estoy seguro de que se levantarán después de mí… ¿Resulta difícil que usen su memoria?.-soltó euforico.
- Escucha... lo siento…. Te haré más….-resolvió.
- Haz lo que quieres...-pauso-…. Iré a la cafetería que está calle abajo... compraré algo antes de mi primera clase...-soltó el castaño.
Kurt cerró el armario con furia, dio media vuelta para salir de la habitación. Se puso su chaqueta y dejó a los dos chicos tras de èl, de hecho ya habían vuelto a su anterior discusión sobre los no-existentes pantalones.
Kurt caminó hacia la cafetería. Era un día frío y fresco, toda la gente vestía gorros y bufandas, el aliento era visible a medida que hablaban.
Entró a la pequeña tienda, se ubicó en la cola para pedir su bebida. Una vez más, algo captó su mirada. Esta vez era el nombre que adornaba el cuello del barista.
La mayoría de las personas escondían su marca bajo prendas de ropa o simplemente la cubrían con maquillaje. Era algo privado y personal. Se suponía que nadie debía ver el nombre de tu alma gemela, a menos que él o ella lo pidiera. Algunas veces, cuando dos almas gemelas se encontraban, dejaban la marca expuesta para que todo el mundo la viera. Era la prueba de que estaban juntos por fin.
Una punzada de celos golpeó a Kurt. Él no conocía al hombre y claramente no conocía el nombre de su alma gemela, una vez más era algo que le recordaba que nunca tendría la oportunidad de elegir si dejar o no su marca al descubierto, porque nunca tendrìa a la persona con quien hacerlo.
Kurt se mordió el labio ante ese pensamiento, sin ver nuevamente al barista pidió su orden, se movió para tomar su orden de café con el ceño fruncido. Estaba demasiado metido en sus pensamientos cuando se apresuró hacia la salida de la cafetería, sin percatarse choco violentamente contra otro cuerpo.
- ¡Oh...mierda! ¡Tienen que estar bromeando!.–soltó Kurt maldiciendo furiosamente, trato de limpiar el café con crema que habían terminado en su chaqueta.
- ¿Acaso no puedes mirar por dónde vas? ¡¿Es tan difícil?! – escupió antes de levantar la vista y encontrarse con unos profundos ojos castaños.
El chico frente a él no había dicho nada aun, lucía congelado en su lugar.
Kurt se sobresaltó ligeramente, dejó de maldecir por un segundo y se detuvo a examinar al sujeto. Tenía el pelo con rulos y unas ridículas cejas en forma de triángulos; era apenas un poco más bajo que él y su boca estaba medio abierta.
- Tal vez quieras cerrar tu boca y comenzar a disculparte…. –escupió Kurt sacando al hombre de su ensueño, inmediatamente el extraño tomó algunos pañuelos para limpiar el café restante de la chaqueta de Kurt.
- Oh, por dios…. Lo siento….lo siento tanto... No estaba mirando hacia donde iba... tú estabas justo aquí….te diste vuelta tan rápido que no tuve tiempo de moverme y…-intento disculparse.
- Está bien…Como sea estás divagando…–señalo Kurt haciendo que él chico mirara hacia abajo, un pequeño sonrojo tiño sus pálidas mejillas.
- Lo siento...-dijo nuevamente-…. ¿Puedo ofrecerte otra bebida? –propuso mirando a Kurt a través de sus cejas.
- No... creo que no es posible... – replico–…Pero gracias por la oferta…. –dijo Kurt sabíendo que estaba siendo demasiado duro.
No miró al chico de nuevo, en cambio salió rápidamente del interior, no noto la sorpresa y perpleja mirada en la cara del extraño.
Días después Kurt trabajaba en línea sobre un artículo para Vogue. Se las había arreglado para trabajar ahí medio tiempo, solo así podría seguir estudiando moda en NYU. Por ende, de vez en cuando trabajaba desde casa durante la semana, siempre se aseguraba de tener todo listo, Kurt estaba orgulloso de ser capaz de hacer ambas cosas al mismo tiempo.
Descansaba sobre el sofá, tecleando como loco en su computador cuando Sebastián gruñó. Kurt rodó los ojos, dobló su cuello sobre el cojín al estilo Gollum.
- No, no, no, no, no, no.-repitió el chico alto mirando ansioso su teléfono.
Kurt levanto una ceja, esperó por ver si algo más sucedía.
Un minuto después, otro mensaje llegó al celular de Sebastián. Esto generó una nueva ronda de gruñidos y súplicas del joven en el otro extremo del sofá. Kurt rió entre dientes ante esto, captando la atención de Sebastián.
- Deja de reírte, Martha Stewart. ¡Si tengo que sufrir, también tú lo harás!..-advirtiò.
-Ni en tus sueños, Smythe...mejor dime de qué trata todo eso.. –replico el ojiazul.
Sebastián se acomodo en el sofá, giró para enfrentar a Kurt.
- ¿Ya sabes que estuve en una escuela de niños ricos cuando vivía en Ohio?...-pauso-… Fui parte del coro... los Warblers...-señalo-… Uno de ellos está tratando de sembrar culpa en mí para que lo vaya a ver al concierto de su banda…-explicò-….es en un bar de mala muerte….. Odio a esos tipos, son horriblemente felices todo el tiempo, cantan siempre sin razón y muy co-dependiente los unos de los otros…-se quejó.
- Ahora sé por qué no tenías amigos en el colegio…–contesto Kurt, volvió a su anterior ocupación.
- ¡Era porque estaba rodeado de idiotas!...-soltó-…al fin alguien que me entiende...por muy extraño que sea...-resolvió.
- No…era porque eres un creído..-señalo-…. Estoy seguro de que son simpáticos… tú sólo estás siendo molesto... como siempre.-señalo.
- ¡Oh, Betty White, sin duda irás conmigo! – dijo Sebastián, escribiendo su respuesta al mensaje que le acababa de llegar.
-Tú no vas a meterme en ningún maloliente bar…-se defendió-…donde todos los hombres tienen panza y aliento podrido…. Tengo mis estándares… muchas gracias.– replicó Kurt sin mirar a su compañero de piso.
-Lo único que debes hacer es estar respirando…. Irás conmigo… porque desde un principio creíste que eran agradables…-enfatizo Sebastián.
Dos días después, Kurt estaba dentro de un sorprendente bar,sin malos olores, con personas bastante atractivas.
Miró a su alrededor, se encaminó hacia sus amigos, ellos ya estaban apostando sobre quién sería al que Kurt se llevaría a casa esta noche. Kurt no estaba muy orgulloso de eso, aunque tampoco se avergonzaba. Había aprendido desde hace mucho, que la única forma en la que podría tener un cálido cuerpo para dormir, era con aventuras de una noche. Puck y Sebastián compartían su punto de vista, pero no eran tan extremos como èl.
- Entonces, Bas, ¿dónde están tus amigos? –preguntó Kurt deteniendo la conversación de sus compañeros sobre alguien de la multitud.
- No lo sé… y no son mis amigos…. Son sólo ex compañeros de los que no me puedo deshacer…-explico-… Estaría muy más feliz si no tuviera que hablar con ellos nuevamente. – añadió el más alto.
- Eres tan sociable…-dijo sarcástico-… es reconfortante ver esto..– bromeó Kurt al tiempo que se dio la vuelta para observar el escenario.
Las luces se apagaron. Segundos después, brillantes proyectores iluminaron el escenario, la luz emergía por detrás a la banda. Desde el frente, sólo se podían vislumbrar las siluetas. Era una entrada espectacular para un lugar tan pequeño.
- Hola, gente de Nueva York, somos W.A.D...y nosotros tocaremos para ustedes esta noche…. Esperamos que les guste la selección de canciones... Si no es así…no hay problema...siempre los seguiremos amando después de todo... – replico la sombra del que parecía ser del líder, volteo luego para decirle algo a su banda.
Kurt sonrió un poco ante lo tonto y cursi de la introducción, esperaba con ansiedad ver qué tipo de canciones habían escogido. Para ser sinceros, Kurt no podía aguantarse las ganas de escuchar al hombre cantar, el sonido de su voz era avasalladoramente fascinante.
Todas las luces cambiaron violentamente, la banda comenzó a tocar al instante, los integrantes saltaban y sonreían como locos.
Yo, voy a decir lo que quiero, lo que realmente, realmente quiero...
Así que dime lo que quieres, lo que realmente, realmente quieres...
Afortunadamente no se limitaron a tocar canciones cursis, de viejos grupos femeninos, si no que también tocaron otro tipo de covers e incluso sus propias canciones.
Kurt estaba seguro de que Sebastián estuvo murmurando maldiciones durante todo el show, de seguro criticando a sus antiguos compañeros.
Kurt, por su parte, no había podido apartar la vista del cantante, le resultaba extrañamente familiar, el chico tenía algo más, algo fuera de su presencia escénica que le hacía sobresalir. Kurt hecho fuera ese pensamiento, en su lugar comenzó a pensar cómo lograr llevarlo a su cama.
- Deja de babear K…. Él no se acostará contigo. –soltó Sebastián.
Kurt miró a Sebastián, al parecer había dejado de insultar al grupo musical, en su lugar lo estaba mirando con maldad plasmada en el rostro. – é lo que estás pensando…es bastante caliente, ¿no? – continuo el más alto, inclinando su cabeza hacia el escenario, sobre el cantante en particular.
- No te molestes…yo lo intenté muchas veces cuando estábamos en la secundaria….Él está esperando que su alma gemela le haga estallar su cereza…-compartio-… es una lástima…–-termino.
Kurt frunció el ceño, mantuvo su vista en el escenario, se detuvo a examinar al cantante principal del grupo. Se giró en dirección de su amigo.
-Amo los desafíos... –respondió èl castaño con una sonrisa en sus labios. Kurt se acomodo en la silla, se afirmó sobre la mesa con sus antebrazos, no quito la mirada del supuesto chico inalcanzable.
Luego de algunos segundos, èl cantante miro a su alrededor, intercambio miradas con Kurt, rio un poco entre las letras de la canción. Kurt le inclinó la cabeza, le levantó una ceja al chico demostrandole que estaba escuchándolo con atención. Un sonrojo se instaló en las mejillas del chico. Kurt aparto su vista. El grupo terminó la canción, el líder después de tomar un poco de agua, comenzó a hablar.
- Todos han sido asombrosos esta noche. ¡Es un placer estar aquí con ustedes!..–replicò èl rodó los ojos ante la cortesía, pero si él chico había asistido a la secundaria con Sebastián, no era tan sorprendente después de todo.–...Mi nombre es Blaine Anderson y …-
Kurt no escuchó el resto del discurso, el ruido del bar se detuvo repentinamente, su cabeza empezó a dar vueltas. Había conocido anteriormente a personas llamadas Blaine o Anderson, incluso una vez fue con un doctor llamado Blaine Anderson. No era la primera vez que se encontraba a alguien con ese nombre. El realmente no quería acercarse a nadie que portara ese nombre. Él no podía.
Kurt se puso de pie tan rápido como pudo, tomó su abrigo.-Esto es una mierda, una estúpida broma ...-mascullo con molestia a la vez que salìa violentamente del bar.
El chico en el escenario no había podido apartar sus ojos sobre Kurt desde que los unieron.
Había reconocido al joven de la cafetería, al que le había arrojado el café encima, por ese chico no había podido poner los pies sobre la tierra. Era èl chico del que no había dejado de hablar una y otra vez en los siguientes días desde entonces. Al joven que no podía sacar de su mente.
Por eso, cuando vio al "Chico del café" salir violentamente del bar, miró a su amigo en busca de una respuesta, no tenía ni idea de que Sebastián solo se encogeria de hombros como si no importara.
Sneek Peak: "El chico del cafè".
La historia toma rumbo...Hasta el domigo...pendientes.
