Contestación de Reviews:

Conny-hp: Holaaa, si eres mi primer review, me alegro de que te guste si no fuera porque he recibido tantos reviews, no habría continuado sois un cielo. No me esperaba que os gustara fue una idea loca de una noche en la que no sabia que hacer XD. Bueno sigue leyendo y dadme opiniones por favor decidme que os parece.

Yole: Me alegro de que te guste. Veamos como la sigo a lo mejor la cago ¿eh? Quien sabe.

Me entusiasme tener tantos reviews. Os quierooo.

beautifly92: Bueno espero que los siguientes capítulos también te gusten. Lo intento con todas mis fuerzas de verdad.

Mira Black-Lupin: Espero que este capitulo te guste. Lo he hecho con mucho animo e ilusión, y cuando no tenia ideas miraba vuestros reviews y me veía la inspiración O.O.

Sigue dejando tu opinión y dime las cosas que no te gusten. Me parece mas importante sabe que os desagrada para poder mejorar.

Asuka16: me alegro de que te guste, intento actualizar lo antes posiblee. Por favor sigue dejándome reviews y dime que te gusta y que no te gusta. Es importante para mi.

Julieta Granger: Me gusta que los lectores me digan lo que no le gusta. Eres la primera y me alegro, veras te explico, es que tengo la manía de escribir demasiado en una situación que bastaría unas pocas palabras, por eso en este fic intente no desarrollar demasiado la guerra porque pensaba que a la gente no le interesaría demasiado, pero veo que me equivoque, a mi me encanta tratar la guerra de forma seria y profunda y no quería enrrollarme demasiado. Veo que me quede corta, yo misma me doy cuenta ahora. De todas formas gracias por tu opinión, has sido de mucha ayuda me he dado cuenta que quizás me pase de breve.

Si te interesa el tema de la guerra tengo otro fic llamado Destino, en el que la trato exclusivamente , estoy orgullosa de el aunque no tenga mucho éxito a mi me encanta mas que este. Cuesta mas de escribir porque es un fic muy serio pero me gustaría que lo leyeras y me dieras tu opinión sobre la forma de describí la guerra. Espero que esa te guste mas

.Andrea:Me alegro de que te guste. No importa el tamaño del rebién sino el Contenido. Muchas gracias por perder tu tiempo en escribirme, te lo agradezco guapa. Sigue escribiéndome y leyéndome y me harás feliz (Si no lo haces te haré vudú ¬¬)

Hasta aquí los reviews espero que os guste el cap:

Capitulo 2:

Estaba preocupado. Acababa de tener otra reunión con su abogado, para que le explicase con mas detenimiento la posibilidad de evitar el matrimonio.

Bueno, no del matrimonio, el matrimonio con Pansy Parkinson, pues por lo que parecía se tendría que casar de todas formas.

Al parecer en el contrato, parece evidente que la mujer con la que tendría que casarse es Pansy.

Los contratos mágicos tenían en la primera hoja, todo lo relativo al asunto, los nombres de los implicados, que aportan cada uno al matrimonio y demás trivialidades, pero la parte del contrato que tiene que cumplir es, la segunda parte.

Que ya sea por suerte, o destino. Había una pequeña fisura legal.

En el hechizo escrito y firmado por el mismo Draco Malfoy. Consta que se tiene que casar antes de 3 años. Lo que es lo mismo, justo después de cumplir los 19 años. Los padres de Draco y de Pansy lo prefirieron así. Si llegaba el caso de que una de las partes no cumplía el contrato perdería cualquier titulo de nobleza que tuviera y mas de la mitad del capital.

Sus padres querían asegurarse de que, ni Pansy ni Draco incumplieran el acuerdo. Como jamás habrían imaginado que pasara lo que paso: Draco en la Orden del Fénix, la caída de Voldermort, querían asegurar el futuro de sus hijos.

Pero como en todo acuerdo legal, siempre se pueden hacer trampas.

La trampa era que como ya he dicho antes el hechizo decía que: Draco Malfoy tenia que casarse antes de que expirase el tiempo.

Faltaban tres semanas para eso.

Después de la guerra, el único contacto que mantenía Draco con los Parkinson, Crabbe o Goyle eran puramente económicos. Incluso su relación como mínimo era tirante, pues él los había traicionado además le envidiaban en silencio.

Aparte de ser rico, era inteligente, tenia influencia en el ministerio, era un buen político.

En los últimos años había duplicado la fortuna de su familia, era respetado y temido por todos.

La guerra no le cambio demasiado, era un tiburón, un depredador en los negocios.

Pansy se había asegurado de no mencionar nada del contrato, entonces el supuso que ella jamás se casaría con un traidor a la sangre. Pero eso quedo atrás, la querrá acabo, la familia Parkinson esta en banca rota, solo le quedaban las apariencias.

Pero a trabes de sus abogados le había echo llegar ese contrato, firmado hace tres años.

Tenia que encontrar una mujer y casarse con ella antes de que se cumpliera el plazo. Pansy recurrirá al ministerio seguramente por que en el contrato estaba claro que la novia debía de ser ella, aunque no estuviera su nombre explicito en el hechizo escrito, que era lo que en realidad importaba.

Si Pansy recurría antes de que el se hubiera casado con otra, el ministerio le daría la razón, pero si en cambio, el ya estaba casado aferrándose a esa minúscula duda legar, el ministerio no desharía un matrimonio. Todo era cuestión de tiempo y de perspectiva, sus abogados se encargarían del ministerio cuando ya estuviera casado, para algo tenia los mejores de Inglaterra.

Quedaba una cuestión, mujeres no le faltaban, además su fama de crápula y calavera lo confirmaban. Pero necesitaba otra cosa que una rubia tonta que solo usara la varita para cambiarse de ropa.

Esa mujer tendría que comprender la situación, esto era casi ilegal, y tendría que tener un mínimo de confianza con la chica en cuestión.

Después de un año se divorciarían, y no quería numeritos, ni cambios de planes de ultima hora.

Podía ofrecer dinero pero.. ¿A quien? No iba a poner un anuncio en el profeta.

´´Draco Malfoy busca esposa para menos de un mes, considerable suma de dinero a cambio, y libertad al cabo de un año. Interesadas contactar con el susodicho.´´

Reviso mentalmente, sus ultimas conquistas, y maldijo.

Estúpidas, incultas, idiotas… etc. Necesitaba a una mujer medianamente inteligente. Tendrían que parecer marido y mujer. Delante de los reporteros, del ministerio, y no se sabe quien mas. Una mujer como con las que el salía no servia, seguro que acaban delatándolo consciente o inconscientemente, pero para el caso es lo mismo.

Se obligo a dejar de pensar en eso y siguió con sus negocios.

Tenia entre manos una donación a San Mugo para cuidados de una enfermedad especial: la licantropía. Bajo un seudónimo donaba dinero a diferentes causas, una de las mas importantes para el era precisamente esa.

Le recordaba a alguien que llego a ser muy importante para el: Remus Lupin.

¡Quien lo diría!. Pero si era cierto. Durante los primeros días después del ataque a casa de los granger. Tuvo que pasar en la madriguera unos días, uno de los pocos que de verdad le inspiro confianza y le presto ayuda fue este misterioso personaje.

Draco tuvo que admitir que esos años aprendió muchas cosas que si no fuera por los acontecimientos, no habría descubierto. La realidad de tener compañeros y no criados, que no hacia falta ser rico para ser feliz, después de ver a la familia Weasley desde dentro lo entendió. Ellos no habían tenido dinero nunca. Pero aun así, eran mas felices que lo que el lo había sido nunca.

Remus Lupin entablo con el lo que se podría llamar amistad, al principio no era nada especial, les obligaban a dar clases. A veces venia Mcgonagall, Tonks, y Remus Lupin.

El único que se quedaba de guardia era el, los demás tenían trabajos fijos a los que tenían que acudir. Sin darse cuenta las lecciones de Lupin iban mas allá de las artes oscuras o cualquier asignatura, le enseño sobre la vida, con el tiempo a no juzgar tan a la ligera.

Incluso a no denigrar a muggles e hijos de muggles.

Los primeros días Draco cayo terriblemente enfermo, de echo muchos esperaban que no sobreviviera, pocos lo hacían.

La marca tenebrosa tiene poca tolerancia con los traidores, voldemort le enviaba pesadillas y la marca emitía un veneno que poco a poco le minaba.

Lupin le vio luchar contra la enfermedad. Le vio flaquear y rendirse. Pero el no le dejo, no le permitiría rendirse tan fácilmente, estuvo a su lado día y noche , cuidándole. Mientras Snape o incluso Granger le hacían diversas pociones para el dolor que le hacia agonizar, con los meses la enfermedad paso y el se fue recuperando.

Pero jamás olvido como la señora Weasley le había dado de comer casi con el mismo tiento que seguro lo hizo con sus hijos. A Lupin desvelado por las noches mientras el intentaba dormir. Incluso a Granger, una de las personas que mas había sufrido por sus comentarios, intentando animarle, haciéndole pociones sin que los demás los supiera y llevándole libros por si se encontraba mejor , y no se aburriera.

Draco pensó que lo hacia para agradecerle , que no la matara cuando tuvo ocasión, a ella y a sus padres. Aun así su compañía era bien recibida y a veces anhelada.

Snape iba poco pues en su papel se jugaba el cuello cada minuto que estaba allí.

Incluso Potter y Weasley le apoyaron, a su manera, pero era algo.

Durante la peor etapa de la enfermedad se vieron obligados a trasladarse a un cuartel general, que no fue otro que el valle de Godric Gryffindor.

Durante el trayecto los mortifagos atacaron, draco estaba demasiado débil como para defenderse y, ese par de idiotas, no se separaron de el en ningún momento. Mientras Granger le ocultaba con la capa los dos cabezas huecas se dedicaron a dejarse la piel para que no le cogieran.

Todavía veía a Potter de vez en cuando, en el ministerio, era el jefe de aurores. Era posiblemente uno de los mejores contactos de Draco.

Weasley (¡ QUIEN LO HUBIERA IMAGINADO¡) era una estrella, superando casi a su ídolo Victor Krum.

Y, la ultima parte de trío dorado. Medimaga. Aurora. Mejor alumna de la historia de Hogwarts, después de unos años en el ministerio se dedicaba a la organización de ONG ´s.

El había echo algunas donaciones, y varias inversiones y negocios con sus organizaciones. Solo que ella no lo sabia. El no podía ir por ahí pregonándolo. Por eso jamás nadie descubriría que el dueño de Aurëren´´ era el: Draco Malfoy.

Con su oscura reputación, tendría que dar demasiadas explicaciones que no estaba dispuesto.

Ahora mismo tenia una de sus propuestas en la mesa de su despacho, pero por desgracia, no le interesaba en lo mas mínimo. Estaba demasiado ocupado como para meterse en un proyecto de tal envergadura, el proyecto consistía en enviar sanadores, medimagos, equipos, aparte de una suma importante de dinero para distintos lugares de África. Ahora mismo tenia cosas mas importantes que atender.

El donó millones a San Mugo para el área de Licantropía. Era uno de los principales inversores del hospital.

Y no solo para el área inaugurada gracias a él. Sino también fondos para los que se quedaron sin hogar, maridos, hijos etc. necesitan ayuda económica, todo eso lo hacia a través de la empresa secreta que había creado.

Y como principal inversor tenia derecho a decidir en que y como se gastaba el dinero invertido, de esa forma había echo varios negocios con las empresas Granger, aunque sin que esta lo supiera, por supuesto.

Todo esto podía parecer una idiotez, pero era la única forma en la que conseguía dormir.

Nunca olvidó que por su culpa, unos de las mejores personas que han existido murió dándole una oportunidad, confiando en que haría lo correcto.

Que por su culpa, los mortifagos entraron en Hogwarts, y que, posteriormente supo que ningún estudiante había muerto por la poción de Potter.

Que una de las personas mas afectadas por su causa, desfigurado de por vida, le acogió en su casa semanas mas tarde del incidente.

Y unas cuantas cosas mas que no quería recordar.

Sabia que con lo que hacía no estaba en paz, pero era una forma de poder levantarse cada mañana.

La guerra acabó, cuando se recupero de la enfermedad, se entero de la muerte de sus padres, para dar ejemplo. La rabia se apodero de él, y a partir de entonces, luchar contra Voldemort, no era una opción, era una obligación, inconscientemente le culpaba de todo lo que le pasaba, todo se solucionaría si EL moría.

Lo entregó todo por la causa, ganándose en ello unos inesperados compañeros de fatigas.

Un ruido le sorprendió, levanto la vista y vio a uno de sus mejores empleados.

-¿Qué ocurre?

-Señor hemos recibido una lechuza para usted, es de Gryngotts , creemos que es importante.

-Muchas gracias démelo.

Leyó el mensaje, había ocurrido un percance en unas transacciones y tenia que ir o se anularían, y eso llevaría horas.

¡Merlín! Cuantas mas cosas tengo que hacer, mas problemas.

Se despidió de su mayordomo y salio, bastante molesto.

Durante la reunión con su abogado habían decidido buscar la mujer adecuada para la situación. Ambos coincidieron que las ultimas amantes de Draco no eran las indicadas. A Wiston, (el mejor abogado que Draco había encontrado en toda Europa) también le concernía ese asunto, aunque pudiera parecer que era un asunto personal, pero hay que entender que no solo era el futuro de Draco el que estaba en juego, si resulta que la mujer elegida es idiota o les traiciona antes de tiempo, el ministerio les denunciaría por intentar trucar un contrato legal.

Winston tenia un contacto en el ministerio con el que podían acceder al registro extraoficial de brujas y magos.

Ahora tenían que ir descartando mediante unos parámetros.

Decidiera reducir la lista a aquellas mujeres que hubieran acabado los estudios, preferiblemente con carrera, y que la información personal de la implicada no diera mucha carnaza a la prensa cuando se enteren de la boda. No era cuestión de casarse con una mujer con la que estaría todo el día en boca de todos, eso no significaba, que tuvieran que ser fieles, cada uno podía tener relaciones con quien quisiera, pero por supuesto discretamente.

Seria un escándalo, que la esposa de Draco Malfoy le fuera infiel. Aunque estaba seguro que muchos periódicos, entre ellos el profeta, argumentarían , que la pobre mujer se había casado engañada con un monstruo y que solo intentaba tener algo de cariño en su vida.

Draco reprimió una sonrisa. Se imaginaba titular.

La joven y encantadora señora Malfoy busca la felicidad, en brazos de otro hombre´…´´

Total que en resumen, era una lista de menos de 10 mujeres. Draco esperaba que la afortunada estuviera entre ellas, no le hacia la mas mínima ilusión bajar el listón, si tenia que pasar un año con una mujer fingiendo que son un matrimonio feliz, no quería una completa idiota, ni una adicta a la moda, ni una preciosa modelo que solo sirviera para tirársela. Si tenia que estar casi 24 horas con una mujer esperaba al menos que tuviera tema de conversación. Lo cual en los últimos tiempos, era pedir demasiado, había salido con mujeres que aun teniendo trabajo, estudios y educación solo Vivian para conseguir un hombre al que agarrar.

Llego al banco. Como siempre, en su transporte habitual, una carroza imponente del siglo XV, en las puertas laterales tenia el emblema de la familia Malfoy en verde y plateado. Por dentro era tan espacioso como una casa, tenia diversos asientos, sofás y demás en la sala de estar además de algunos inventos muggles como una televisión, hacia adentro había habitaciones para cuando tenia que pasarse muchos días de viaje, hasta un baño que era del tamaño de un piscina con el techo transparente. Draco Malfoy le gustaba viajar pero sobretodo, viajar con todas las comodidades, además le gustaba mas viajar así que cualquier otro medio, viajar entre países con trasladadores o por aparición le parecía demasiado inseguro. ¿Qué pasaría si en uno de sus viajes, a montañas, selvas y demás le atacan, o tiene algún tipo de accidente, no podría volver, en cambio, con el faetón, solo tenia que girar a la derecha un anillo que llevaba en la mano izquierda, para que apareciera en cualquier lugar. Y a la izquierda para que desapareciera, por supuesto estaba tirado por varios tipos de caballos voladores, cada uno con cualidades distintas para soportar diferentes temperaturas, y penurias: abraxan, el aethonan, el granian, thestral.

Mientras en otro lugar:

Un puñetazo sonó al estrellarse contra el saco de piel que colgaba de la pared.

Dentro de una casa modesta pero acogedora cerca de la costa, se veía a una chica, a todas luces, entrenándose o desfogándose.

Con la postura mundial de pelea, mientras flexionaba las piernas, la chica daba puñetazos a un saco de boxeo, grande y negro.

Llevaba unos pantalones negros anchos, y una camiseta de tirante grueso también negra.

Para evitar demasiado daño en los puños llevaba unos guantes que solo le cubrían los nudillos, dejando libres los dedos. El pelo castaño recogido en una coleta alta.

Hermione solía ir al gimnasio a entrenarse, pero hoy estaba demasiado deprimida para poder salir siquiera de su casa. Llevaba unos cuantos años entrenando defensa personal, era experta en varias artes marciales, pensó que no le vendría mal estar en forma si quería ser aurora, y empezó como un hobby, pero demostrada la eficacia de saber dar un buen golpe, se entrenaba cada día. Y aparte de ir al gimnasio cuando podía, todas las mañanas se iba a correr a la playa como mínimo una hora, por lo cual ahora estaba mucho mas morena, quizás eso era lo único que mas llamaba la atención, su piel después de sus maratones matutinas, había ido a desiertos, lugares donde no había muchas comodidades, y mas de una vez tuvo que dormir al raso, todo esto como portavoz y agente activa de sus ONG´S y otras tantas veces como aurora, bajo el mando de Harry, a quien por cierto extrañaba con toda su alma, se había acostumbrado a verle al amanecer, por la mañana, por la noche, trabajando hombro con hombro durante todo el día. Eran inseparables, pero mientras ellos cumplían su trabajo en África, Asia y muchos otros sitios que habían necesitado aurores, ella había visto demasiado y lo había dejado todo por dedicarse a ello. A luchar por los literalmente mas desfavorecidos, porque después de la guerra, la sociedad mágica se las podría apañar sin ella.

Al contrario de los niños que son asesinados en sus poblados por descubrir sus poderes y no poder controlarlos.

había sentido mucho abandonar a Harry como aurora, jamás lo olvidaría, pero ahora necesitaba otro rumbo para su vida.

Por desgracia, su vida llena de aventuras, no se emparejaban con la vida sentimental, su intento de relación con Ron a los 16 años fue su ultimo escarceo con el amor, la relación no fraguo, eran demasiado distintos, no hubo ni rencores ni malos rollos, Ron se convirtió en un famoso jugador de quiddich, y ella se alegro por el. El estaba casi todo el año fuera, aun así la amistad perduraba, cada vez que el pelirrojo venia, procuraba avisar meses antes para que ninguno de sus mejores amigos estuvieran en un viaje en el culo del mundo, como decía el.

Hermione sonrió, al recordar cuando unas pocas veces al año, se juntaban.

Cerro los ojos para viajar en el tiempo y recordar….

…recordar…

¡MIERDA! Tenia que ir al banco.

Se le había ido el santo al cielo. Necesitaba dinero para la operación de su madre. Tenia que ir averiguar cuanto dinero le quedaba en su cámara de Gringotts. Y cerraban dentro de poco. Dejo de golpear el saco. Se fue corriendo a su habitación, cogio los primeros vaqueros que encontró, una sudadera negra, las botas de montaña y la chaqueta de cuero, en menos de cinco minutos estaba lista y se fue corriendo al trasladador que tenia permanente en la cocina para viajar a Londres mágico.

Ya en las calles en las que se respiraba magia en estado puro, Hermione caminaba a paso ligero, no llegaba tarde, pero esa era su forma de andar , deprisa y sin dudar un segundo.

Su forma de andar dejaba traslucir, que era dueña de si misma, y que nada podría pararla.

Llego a la calle que hacia esquina con el banco, y vio algo inesperado.

Un enorme faetón oscuro tirado, por varios caballos alados, animales por cierto, muy difícil de conseguir, y , que además para que no representaran un peligro para los transeúntes tendrían que estar bajo el mando de algún mago muy poderoso.

Frunció los labios y el entrecejo, seguro que seria algún rico aburrido, que no tenia otra cosa en la que gastarse el dinero. Y ella, en cambio, sufriendo por que necesitaba lo que valía una rueda de ese faetón, para salvar la vida de su madre.

Paso de largo del hombre que bajaba de la carroza como si fuera el dueño del lugar, le miro con una mezcla de desden y curiosidad, pues no sabia porque le resultaba familiar la figura del hombre misterioso y encapuchado.

Encapuchado, como no, por el horrible tiempo que hacia en Londres, así que no pudo distinguir a esa persona, tampoco le dio mayor importancia y entro directamente, mientras la figura oscura e imponente le daba ordenes a sus caballos.

Nada mas entrar, todo el mundo se volvió a mirarla, era lo normal.

No llevaba las ropas comunes entre los magos, pero eso a ella le daba igual , por mucho que miraran y murmuraran ¿no había ninguna ley que dijera que no se podía vestir muggle no?. Pues entonces, que no le tocaran las narices.

En definitiva que la gente miraba sus vaqueros gastados, sus botas embarradas, y la chupa de cuero con extrañeza, pero camino todo el pasillo con la cabeza bien alta. Y llego al mostrador, llevaba la llave y solo quería cambiarlo todo a dinero muggle y retirarlo. Después ya vería que haría para pagar lo que faltara, aunque se tuviera que poner a fregar portales a método muggle.

De pronto, el duende que la estaba atendiendo, se giro y como si fuera invisible paso de largo hasta llegar a la entrada, donde el hombre del faetón entraba, su actitud, sus pasos y su forma de hablar evidenciaban que estaba enfadado o tenia algún problema personal con la institución. Aun así a Hermione no le pareció justo ni remotamente aceptable, que a ese hombre le atendieran antes, simplemente porque se notara que era rico, o seguramente algún idiota del ministerio que no sabia hacer un hechizo levitador a derechas. Se dirigió directamente a los duendes que la estaban atendiendo y hacia el hombre encapuchado, dispuesta a dejar claro que ella también tenia prisa y que había llegado antes.

Hace unos años se habría quedado como una chica buena y educada esperando a que resolviera el asunto de ese hombre (a todas luces un hombre influyente), pero en la actualidad Hermione sabia que si quería algo había que luchar por ello, y esa insignificancia para ella era una de las pequeñas cosas que regían en ese mundo podrido en el que vivía.

Hace unos años ni se habría planteado interrumpir así en una conversación ajena, pero la vida ya le había dado bastante golpes y nunca volvería a ser la misma.

Recordó el incidente que le abrió los ojos de la realidad, y sintió un escalofrió, cada vez que recordaba aquel incidente en medio del desierto, sola, sin magia, ni amigos…. lo sucedido con aquellos soldados… se obligo a volver al presente.

Aquella situación tan traumática habría minado la confianza, el respeto por si misma a cualquier mujer, pero con ella tuvo el efecto distinto, esos recuerdos le daban fuerzas para luchar mas duro, mas fuerte, y con mas ganas.

No dejaría que a ninguna mujer o niña le pasara lo mismo que a ella.

Y, por supuesto no volvería a agachar la cabeza por cualquier insignificancia.

Estaba ahí para luchar por algo, necesitaba creer que lo que hacia tiene algún sentido.

Sin dudar un segundo mas se fue directa hacia la persona mas egocéntrica que había visto en años.

Hasta aquí este capitulo¡¡ Espero que os guste, me he esforzado mucho en plasmarlo todo como quería, el principio me parece algo soso, pero no quería esperar mas para publicar. Pero este capitulo ya es bastante largo , sin intento poner todo lo que tengo planeado tardaría semanas además ocuparía 12 o 13 Págs. de Word, y alo mejor se hace pesado.

Bueno os ruego que me digáis que os parece, a mi el final me gusta, ya veréis que sorpresa os tengo preparada ¡ vais a flipar !.

Se os quiereee.

Una cosa propongo un juego. Yo ya mas o menos tengo decidido que hacer en el tema importante, pero como no soy muy romántica podéis escribirme lo que os gustaría que pasara y si veo que puedo calzar mis ideas con las vuestras lo ago ¿Qué os parece?

Así de paso tenéis una razón para dejar reviews, que se que a veces no se sabe que decir.

También podéis ponerme que os parece la personalidad de Hermione. A mi personalmente me encanta.

Chao

Iliath.