El poder del cielo en el infierno.

Los personajes de Bleach no son míos. La historia si… gracias por leer.

2.- "¿viva aun?"

Abrió los parpados lentamente, la luz se coló directamente en sus pupilas, haciéndola ver todo borroso una lágrima involuntaria resbalo por su ojo izquierdo, el ardor y la picazón eran tremendos, trato de secarla pero su mano izquierda no se podía mover porque se encontraba entablillada, entonces trato con la derecha sin obtener mucho éxito ya que estaba llena de sondas y agujas que la conectaban a unas bolsitas que estaban colgando mas arriba, se fijo en el techo blanco y alto… y se dio cuenta que no lo conocía.

Pero si no lo conocía donde estaba.

Trato de enfocar bien su vista… pero era inútil estaba demasiado mareada y confundida, en su mente corrían imágenes borrosas sin cesar, gritos, risas y por ultimo la mas tenebrosa mirada de ojos rojos se le vino a la memoria, cerro los ojos con fuerza como tratando de que esa imagen se desvaneciera de su mente. Trato de incorporarse, pero unos fuertes brazos la retuvieron en su lugar por los hombros obligándola a abrir los ojos nuevamente.

Esta vez pudo enfocar bien la vista luego de unos segundos, parpadeo varias veces y una voz de hombre la hizo ladear la cabeza hasta donde se encontraba su dueño, a pesar de que su vista había mejorada considerablemente aun veía borroso.

Sui-san ven… pronto.- grito la voz profunda y sonora.

Unos pasos acelerados resonaron por la habitación.- cuantas veces te he dicho que no grites… muchachito.- dijo la mencionada.

Lo siento Sui… es solo que la chica a abierto los ojos… pero parece que no puede ver.- dijo el regañado.

La muchacha recostada en la cama escuchaba atenta la conversación que mantenían los sujetos, y pronto las imágenes más horribles de su vida volvieron a su mente haciendo dar un grito de horror y llevarse la mano que tenía "buena" hacia la cabeza, sin pensar en el dolor que le provocaba aquel acto por las sondas.

El hombre en la habitación miro a la Sui-Feng y ambos fueron hacia la muchacha que gritaba llena de pánico y desesperación, la mujer le tomo el brazo con cariño y cuidado trato de que lo bajara, pero la chica no quería ceder y ella temía ejercer fuerza porque le podía hacer mas daño del que ya tenia.

Ichigo….amor…que son esos gritos.- dijo una muchacha de cabello negro, esbelta y del piel blanca, que vestía unos jeans y un gran chaleco de color verde de lana, que entraba por la puerta hacia la enfermería.

Senna… cariño… puedes ir por Urahara y decirle que la muchacha de las cual les hable hace un rato acaba de despertar.- pidió Ichigo.

Esta bien… pero si sigue gritando de esa manera despertara a todo el mundo… Sui deberíamos de darle algún calmante… se ve que la pobre esta muy alterada.- decía la pelinegra.

No te preocupes Senna… por favor ve a hacer lo que te dijo Ichigo… y evita de momento que los niños vengan hacia acá.- pidió la enfermera.

Senna se retiro del lugar a paso sigiloso y rápido. Ichigo la observo hasta que ella ya no se veía por el marco de la puerta y volvió a mirar a la chica que gritaba bajo sus brazos.- creo que Senna tiene razón deberíamos darle algún calmante… esta espantada esta chica…- dijo con voz cansada.

Fue entonces que la Sui-Feng con voz dulce y cariñosa le tomo la mejilla a la muchacha y le hablo suavecito.- linda… por favor… quédate quieta… no vamos a hacerte daño… si lo hubiéramos querido… ya lo habríamos hecho… por favor… deja de gritar… te aseguro que aquí no te pasara nada… estas en buenas manos… no dejaremos que te lastimen… por favor tranquilízate,- decía la mujer en tono maternal.

La chica al escuchar la voz… se relajo un poco y dejo de gritar, abrió bien los ojos y Ichigo la soltó, aprovechando que la habían soltado se coloco en posición fetal arrastrando consigo la mano que tenia lastimado y dejando escapar un quejido de sus labios.

No deberías de moverte… estas muy lastimada y has perdido mucha sangre… tu brazo esta roto.- le decía la mujer mientras revisaba el vendaje de la mano.

Don…de… estoy.- pregunto la chica con un hilo de voz.

Ichigo al escuchar el leve murmullo se acerco a ella, pero la muchacha reacciono mal y volvió a temblar al ver al hombre acercándose. La enfermera que vio todo le dijo a Ichigo que se mantuviera distante porque al parecer su presencia ponía nerviosa a la chica y Ichigo no se acerco más.

Estas en un colegio… en una región montañosa al oeste en Japón.- le dijo una voz apacible y madura.

Urahara… qué bueno que viniste… Yoruichi tu también… la pobre muchacha esta muy asustada y no deja de temblar… Yoruichi explícale que no tiene nada que temer… que aquí esta a salvo.- le dijo la voz de la enfermera.

Yoruichi se acerco a la muchacha y poso una mano de ella el su brazo, cosa que sobresalto a la chica pero a la vez la tranquilizo enormemente, sentía una paz que nunca antes había sentido y eso la acarreo a abrir los ojos para ver quien había hecho eso. Una mujer de de test morena de al menos 35 años de edad le devolvía la mirada con una sonrisa encantadora en los labios. Sus ojos demostraban paz y amor, pero a la vez una gran responsabilidad.

Tranquila pequeña… aquí ya no tienes nada que temer… mi nombre es Yoruichi Shihoin… trabajo en este lugar y no dejare que nadie te lastime.- le dijo con voz suave.

La muchacha se incorporo de apoco ayudada por Yoruichi y miro la sala, habían cuatro personas dos mujeres y dos hombres uno de mayor edad que el otro. Yo… yo... lo… sien…to.- dijo con voz casi apagada.

No se preocupe señorita…- dijo un hombre que se acerco a ella, y al contrario de lo que Ichigo creía esta ya no se sobresalto con la presencia de un hombre en la habitación.- es de entender de que este asustada… la entiendo… yo también lo estaría en su situación.

Que… paso… no… entiendo… nada.- decía la chica con voz entrecortada.

Eso es algo… que queríamos preguntarle… me puede decir cual es su nombre.- le dijo el hombre maduro.- mi nombre es Urahara kisuke soy el director de este colegio… me podría decir cual es el suyo.

Yo… yo… no… me… gustaría… pero… no… se… no… lo recuerdo… yo…- decía la chica llevándose la mano hasta su frente.

Creo que esto le pertenece señorita.- le dijo el muchacho de cabellos naranjos que hasta hace un momento atrás la estaba sujetando para que no se lastimara,

Gra…cias…- y tomo entre sus dedos lo que el muchacho le había pasado… era una Flor de cinco pétalos celeste de plata que tenia una cadena larga, ella le dio la vuelta y detrás tenia una inscripción que decía "Orihime" en uno de sus pétalos. Al leer ese nombre la chica empezó a acordarse de algunas cosas entre ellas su nombre.

Orihime… pero…no sé nada mas… no lo recuerdo… solo… solo tengo unas imágenes difusas en mi mente y unos gritos espantosos… no… no recuerdo… nada mas.- dijo volviendo a llevarse la mano a la cabeza y apretando su frente con fuerza.

Tranquila… Orihime… eso es suficiente por ahora… tuvo un fuerte golpe en la cabeza… y puede que no recuerde nada debido a eso.- le contaba la enfermera.- necesita descansar y comer algo… luego podremos seguir hablando.

Orihime cerró los ojos un momento y los volvió abrir dándose cuanta de que Urahara y Yoruichi se retiraban del lugar despidiéndose con la mano levantada y diciéndole que descansara.

Crees que puedas comer algo…- le dijo el joven de cabellera naranja una vez que se había colocado al lado de ella, cerca muy cerca de ella para ser exactos.

No… lo se… - y miro al joven y se fijo en la mirada café que tenia quedando atrapada en el mar chocolate que tenia enfrente de ella.

El chico no se quedo atrás y correspondió la mirada fijándose en lo gris de sus ojos, en la profundidad de sus pupilas y la paz que le trasmitía esa mirada pero que a la vez también le demostraba un miedo y un terror que jamás había visto en su vida, sin saber que una pelinegra presenciaba la escena desde la puerta con el ceño fruncido.

Un carraspeo los saco de su ensueño.- te he traído un poco de sopa muchacha.- dijo la chica.-

… gracias.- dijo la peli naranja.

Gracias… mi amor.- dijo el peli naranjo dándole un beso a la pelinegra en la mejilla.- que despistado soy… me llamo Ichigo.- dijo el chico.- y ella es mi novia Senna…

Orihime miro a la pareja que tenia enfrente y se sintió un poco incomoda no sabia como tenia que actuar en una situación así… no recordaba haber estado con tanta gente y mucho menos que la trataran con amabilidad y familiaridad.

Un gusto.- dijo al fin.

Será mejor que la dejemos que coma tranquila… cariño.- le dijo Senna a Ichigo.

Tienes razón.- le respondió este.- te dejaremos tranquila un rato… cualquier cosa Sui esta aquí al lado… solo toca el timbre que esta en la mesita de noche y ella vendrá.- le informe Ichigo.

Ella asintió con la cabeza y acto seguido se llevo una cucharada de sopa a la boca… estaba realmente exquisita, pero el brazo aun le dolía a horrores así que comió lento y pausado.

Luego de un rato Sui le había retirado la bandeja con el plato medio vació, ya no podía seguir comiendo nada… tenia un nudo en la garganta y una angustia tremenda. La señora fijándose en su expresión le dio un calmante para que se tomara y le dijo que descansara. Cerrando los ojos Morfeo la traslado a otro mundo… un mundo lleno de sueños y fantasías… un mundo sin dolor ni sufrimientos… un mundo lleno de paz y tranquilidad.

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En un despacho se encontraban dos personas hablando… una de ellas era Urahara y Yoruichi .

Pudiste averiguar algo en ella…Urahara.- pregunto la mujer.

Yoruichi… hay cosas que ni la mente mas poderosa entiende…

Entonces eso quiere decir… que…

La mente es complicada… esta llena de laberintos sin salida… pero detrás de tantas paredes siempre… estará esperándote la luz… la señorita Orihime es un verdadero enigma… pero creo que pronto tendremos las respuestas que necesitamos…

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Sui-Feng… Sui-Feng.- gritaba una pequeña niña de no mas de ocho años, de cabellos hasta más arriba de los hombros liso y castaño.

Los gritos la despertaron haciendo que se sentara en la cama… ya no tenia puesto la sonda con el suero… solo tenia entablillada la mano… se incorporo del todo y miro la puerta de entrada hacia la enfermería. Lo que vio la dejo un poco impactada pero no se asusto… la pequeña niña que había gritado, había entrado por la puerta… pero lo curioso es que esta estaba cerrada… la pequeñita había atravesado la puerta sin sufrir ni el mas mínimo rasguño.

Oh… lo siento… no sabia que había alguien aquí… te he asustado verdad.- hablo la pequeña con su voz fina

No… nada de eso… buscas a la señorita Sui.- le dijo Orihime.

Si…¿esta?...- pregunto la pequeña.

Cual es el escándalo aquí… quien entra a mi enfermería gritando.- dijo la enfermera saliendo de su despacho.- a eras tú Yuzu que haces aquí.- pregunto acercándose a la pequeña.

Madame Sui-Feng … es Rin se quemo la mano otra vez y esta llorando y no quiere venir porque usted la va a regañar.- le dijo la niña.

Por Kamisama… otra vez… pero que esa niña no aprende.- dijo la mujer a regañadientes saliendo del lugar.- donde esta… Yuzu.- pregunto la mujer.

En la cocina.- le dijo la niña. Y con eso la mujer salio del cuarto.

Hola… me llamo Yuzu Kurosaki…cómo te llamas.- le dijo la chica subiéndose a su cama…

Orihime parpadeo varias veces antes de contestar.- Orihime.- dijo al fin…

Umm es un poco extraño tu nombre… pero me gusta… que haces aquí… estas lastimada.- le dijo apuntado el brazo de Orihime.

Oh… si… tuve un pequeño accidente pero… ya estoy bien.- le dijo.

Yuzu es hora de tu clase.- dijo una voz que Orihime no había escuchado antes.

Rukia.- grito la niña, saltando de la cama para luego tirarse a los brazos de la mujer que había entrado, era una mujer de cabellera negra y ojos violetas con mirada soñadora y ruda. La mujer tomo a la niña en brazos y miro a Orihime.

Hola… tu debes de ser la chica que ayudo Ichigo… verdad… mucho gusto… mi nombre es Rukia… Rukia Kuchiki.- le dijo con una sonrisa.

Ella es Orihime… Rukia… tuvo un accidente por eso esta aquí…- le dijo la pequeña.

Si ya lo sé…- dijo Rukia mirando a la pequeña para luego mirar otra vez a Orihime.- un gusto Orihime… espero y esta curiosa no te haya molestado…

No… para nada…- le respondió.

Que bueno… es hora de irnos Yuzu… debes de ir a la clase… despídete.- dijo Rukia.

Chao Orihime… puedo venir a verte después de mis clases… me has caído muy bien… eras la única que no se asusto al verme atravesar una pared.- dijo la niña con cara inocente.

Claro… que puedes venir… siempre y cuando tus profesores no digan lo contrario.- le dijo Orihime.

Rukia… me dejaras venir después… si… si… no seas malita te prometo que me porto bien.- le decía asiendo pucheros.

Siempre y cuando te portes bien en clases…- le dijo Rukia.

SI.- grito la niña…- te juro que seré obediente y no le diré nada a oni-chan.

Bueno… nos vemos después Orihime… que descanses… pronto te traerán el almuerzo.- dijo la pelinegra para luego salir de la habitación con la niña

Orihime se volvió a recostar en la cama, dirigió su mirada al techo luego de mirarlo por varios minutos no pudo evitar susurrar para si misma "viva aun", sin darse cuenta que un muchacho de ojos chocolates la miraba desde la puerta y que este había escuchado su comentario, luego de unos minutos mas cerro los ojos… para volver a los brazos de Morfeo… solo que ahora sus pensamientos los ocupaba una niña de cabellos castaño y lisos que atravesaba paredes.

Continuara…

.nn.

Gracias a todos los que leen…

Más gracias por dejar sus comentarios me hacen feliz.

* RELENNA POTTER. *