Hola a todos mis queridos lectores, lamento mucho la demora, pero la escuela me tienen muy ocupado ejejejejeeej, muchas gracias por darle esta oportunidad esta historia y les prometo que acabare esta historia y descuiden, también terminare la historia de kung fu school II. Bueno, sin más preámbulos los dejo con este capítulo, espero que sea de su agrado.
Capítulo 2: Dos razas.
Hicca se encontraba anonada, ¿Acaso ese tal Ragnark había dicho "asesinos de hombres"? qué quería decir exactamente con eso, se preguntaba ella, aunque una parte de ella ya presentía lo que había querido decir aquel joven rubio. Lo miró con más detenimiento, tenía puesta una camiseta manga larga gris y un chaleco de cuero oscuro sin mangas y abrochada, sus pantalones eran oscuros junto con las botas. Su cabello estaba suelto y le llegaba hasta casi a la mitad de la espalda y, a pesar de los vientos marinos, este no se movía. En su cinturón había un arma en cada lado, a su lado derecho portaba una espada con una empuñadura color carmesí y a su izquierda portaba un hacha de un solo filo, ambas armas eran de proporciones algo menores a comparación a las que tienen en su pueblo, pero eran más grandes que las de los demás visitantes, sin embargo lo que le pareció extraño a Hicca fue la forma del hacha. Ésta no era curveada del filo, al contrario, era recta, casi como el lado de un cuadrado (por la parte del filo) y el palo que lo sostenía era rojo.
-Yo soy Ragnark Bronnfjell, hijo de Aren Bronnfjell y bla, bla, bla, bla…- dijo el rubio presentándose ante los habitantes mientras rodaba los ojos y movía la mano como el pico de un pato, esto molestó a muchos por la falta de seriedad del muchacho- lamento este comienzo tan hostil, espero que podamos dejar este incidente aún lado y llevarnos bien durante nuestra estadía, claro… si ustedes aún lo quieren.
Hubo un leve silencio, la mayoría de los vikingos se encontraban algo confundidos y era normal, hace apenas unos minutos casi comienza una guerra y ahora un muchacho los invitaba a fumar la pipa de la paz. Stoick da un paso al frente y mira al joven a los ojos, este también lo mira y luego sonríe.
-¿Qué garantía tengo de que no intentaras algo?- dijo el inmenso vikingo peli rojo.
-Miserable infeliz- dijo notablemente molesto uno de los encapuchados. Por su voz se podía saber que era una mujer.
-Cálmate- le dijo Ragnark de forma seria y demandante- lamento eso Stoick, pero la verdad es que me ofende esa desconfianza ¿No fui yo quien paró una posible batalla feroz hace apenas unos minutos?- Stoick no respondió de inmediato, una parte de él le decía que confiara en Ragnark, sin embargo había algo que le incomodaba.
-Es difícil confiar en personas que no muestran sus rostros- dijo Stoick mientras miraba a los encapuchados.
-Me disculpo por el misterio- dijo el rubio de ojos zafiro, se giró y le gritó a sus hombres- ¡Quítense las gabardinas!- sus hombres obedecieron sin chistear y revelaron sus rostros.
Hicca estaba más sorprendida que antes, aquellos encapuchados no se parecían en nada a los vikingos de Berk o a los hombres de Aren, ¡Ni si quiera eran vikingos! Algunos eran morenos, otros eran de color oscuro y blancos ¡Era una gran variedad de tonos de piel! Tanto hombres como mujeres las cuales eran en menor cantidad, todos eran de menor estatura a ella. Fácilmente dedujo que eran de diferentes razas. Los últimos en quitarse las gabardinas fueron los cinco que acompañaban a Ragnark. El primero en revelar su rostro fue una mujer, era rubia de ojos azul celeste. Su cabello estaba trenzado notablemente fuerte, traía puesto una camiseta negra de manga corta pegada al cuerpo y un chaleco de cuero color café sin mangas por encima de la camisa dando una mayor protección contra el frio y delineando sus curvas, sus pantalones también eran de cuero café y hacían resaltar sus caderas y su redondo trasero, que a más de unos hizo que ladeara la cabeza para contemplarlo mejor. En su mano izquierda sostenía un escudo rectangular, no muy grande, de puro metal. En la derecha traía un arma que extraño a más de un vikingo, parecía una lanza, sin embargo ésta no lo era. Parecía dos espadas de dos filos pegadas del extremo de la empuñaduras una con otra dejando las hojas de las espadas en extremo a extremo (si no me entendieron aquí les digo como le hagan para que le entiendan, primero tomen dos cuchillos, luego junten las cachas de estos dos para unir las empuñaduras y que las hojas de los cuchillos apunten en dos lados diferentes y listo). Traía puestas unas muñequeras de cuero que le cubrían desde las muñecas hasta los antebrazos. Tenía el ceño fruncido y a simple vista lucia molesta.
-Mi nombre es Brenda Hansen- dijo de forma firme y agresiva, Ragnark la volteó a ver y le frunce el ceño-…y… lamento lo que dije hace unos momentos jefe de Berk- dice mientras inclina la cabeza.
El siguiente en revelarse fue un hombre, su cabello era alborotado pero corto y castaño, sus ojos eran oscuros y brillantes. Alrededor de sus ojos había pintura negra dándole a su mirar un toque sombrío y más su larga y torcida sonrisa se veía muy siniestro. Era alto, incluso más alto que Astur, delgado y de extremidades bastante largas. Su ropa se parecía a la de Ragnark solo que la camisa era verde oscuro y de mangas ajustadas. A su costado derecho portaba una pequeña hacha (tomahawk), a su lado izquierdo había un largo garfio de dos puntas (como un garfio doble) y en su espalda portaba un cuchillo curvo de treinta centímetros.
-Mi nombre es Floky Yttredal (no está mal escrito)- su voz era lúgubre, melosa y arrastraba las palabras como una serpiente- mucho gusto- suelta una risa con la boca cerrada.
-Ok, ese tipo es aterrador- dijo Fishlegs algo asustado a los demás jinetes.
-Llorón- le dicen todos.
-Yo soy Smilla Blom, encantada de conocerlos- dijo uno de los encapuchados mientras se quitaba la capucha.
Era una rubia de ojos color avellana, su cabello lo llevaba suelto, era un poco rizado y tan largo que le llegaba hasta la espalda baja. Traía puesto un vestido azul celeste algo gastado y rasgado por varias partes de la falda, solo Hicca se dio cuenta de las largas botas que llevaba, eran tan largas que le llegaban hasta la mitad de sus muslos. Portaba un arco y varias flechas en un portador que llevaba en la espalda. También era delgada y tenía, en comparación de la Brenda, menores proporciones. Al igual que Floky tenía pintado de negro alrededor de los ojos y su voz era suave y dulce, a tal grado que se podría comparar con la voz de una sirena y, a pesar de poseer tal voz, hacía que un escalofrío recorriera la espalda de más de un vikingo. Más de uno pudo notar la frialdad y la locura que ocultaba.
-Y él es Torborg Myklebust- dijo mientras señalaba a uno de ellos, este se quita la prenda y revela su identidad.
Su cabello era rubio y largo, sus ojos eran azules, su quijada era gruesa y amplia. Era alto, tanto como Fishlegs, su parte superior se encontraba completamente desnudo lo que descubría sus grandes músculos que poseía, su torso estaba muy bien marcado haciendo ver sus abdominales y pectorales tan duros como una roca. Tenía varios tatuajes distribuidos por su cuerpo, había uno en su hombro, en su amplia espalda, en su pectoral izquierdo y en su cuello, todos eran símbolos distintos y bastante extraños, incluso para Hicca. Portaba unos pantalones oscuros y unas botas que hacían juego con el pantalón, su cinturón era muy ancho y su hebilla tenía forma de una calavera. Portaba un hacha un poco más grande que la de Ragnark y muñequeras de cuero oscuro.
Solo quedaba uno en revelar su rostro, este se encontraba inmóvil, no parecía que fuera a quitarse la gabardina en ese instante, algunos se estaban impacientando por la tardanza de aquella figura. Los murmullos no tardaron en hacerse presente y el ambiente se estaba tensando.
-Damocles- dijo Ragnark, la persona misteriosa lo voltea a ver- quítatela- aquella figura parecía dudar- descuida, nada te pasara eso te lo aseguro- dijo mientras le brindaba una sonrisa de confianza. Esa persona llevó una mano al cordón de la gabardina y desato el nudo, lo cual provocó que callera al suelo.
Todos los habitantes de Berk enmudecieron al ver a esa persona. Más de uno se veía furioso y apretaban con fuerza sus armas. Si antes el ambiente estaba tenso ahora se podía hasta oler. Hicca era la más impresionada. Ese tal Damocles era de su estatura, de cabellera oscura y corta y de ojos color marrón. Era de complexión mediana y su rostro era un poco curtido y tenía una cicatriz en la mejilla izquierda, pero lo que más le llamó la atención fueron sus vestiduras. Traía puesta una armadura que cubría todo su torso y espalda, portaba muñequeras y espinilleras de metal. Por debajo de la armadura traía una camisa oscura y unos pantalones oscuros y unas botas. Portaba un escudo rojo oscuro de metal notablemente gastado, una espada corta colgaba de su cinturón y sostenía un casco, el cual tenía una cresta negra que llegaba hasta la parte de la nuca dividiendo a la mitad el casco. En sus hombros colgaba una capa oscura muy vieja y rasgada que le llegaba hasta la espalda baja. Ella había visto esa armadura antes y la mayoría de los habitantes de Berk conocían perfectamente esa armadura y su origen.
-Romano…- susurró Hicca.
Hubo gritos, la mayoría ofensivos, dirigidos a aquella persona que solo miraba con dirección al suelo. Un tomate surcó por los cielos e impactó en el hombro. Casi de inmediato una lluvia de verduras, con algunas piedras, surcaron los aires con dirección a Damocles, el cual se empezó a cubrir con el escudo. Hicca observó cómo su pueblo, e incluso los jinetes, comenzaron a gritarle una gran variedad de injurias al peli oscuro. Sintió una extraña sensación en su pecho al ver tal acto, una parte de ella se encontraba molesta y triste a la vez. No es que los romanos sean sus personas favoritas pero no pudo evitar sentir algo muy característico en ella… compasión. En un arrebato de sensaciones ella corrió hacia él y se interpuso justo delante con los brazos extendidos mientras le daba la espalda al romano interponiéndose entre él y su pueblo. Casi de inmediato dejaron de arrojar cosas, sin embargo una piedra seguía surcado los aires cayendo en picada. Astur alcanzo a ver la piedra y calculó la trayectoria del objeto y se estremeció al darse cuenta que se dirigía a Hicca. Intentó correr hacia ella pero la multitud de vikingos no lo dejaban pasar con rapidez.
-¡Hicca!- gritó desesperado intentando poner sobre aviso a la peli roja del peligro.
Hicca escucho a Astur gritar su nombre, levanto un poco la vista y vio una enorme piedra a unos centímetros de su rostro, cerró los ojos asustada y se preparó para recibir el impacto, pasaron unos segundos y aún no sentía nada, abrió temerosa un ojo y contemplo una mano que sostenía una piedra. Recorrió con la mirada el brazo de su salvador, que salía de tras de ella, y vio al romano directo a los ojos, él la había salvado de recibir una pedrada.
-G-gracias- dijo Hicca al tipo. Él no le responde.
-¡Hicca, estás bien!- dijo apresurado Stoick mientras corría hacia ella.
-Estoy bien papá- dijo intentando tranquilizar a su padre- no es como si me matara el recibir una pedrada- dijo mientras sonreía divertida tratando de tranquilizar el ambiente, luego recordó quien fue el que la salvo de recibir el golpe- Damocles fue quien evito que me hiciera daño.
Stoick se acercó al azabache y quedo justo enfrente de Damocles viéndolo desde arriba (diferencias de altura XD), él no se movió ni se vio impresionado ante la imponencia que emanaba el inmenso vikingo.
-Muchas gracias- le extendió la mano, Damocles miró la mano extendida de Stoick y luego la toma. Ambos se dan un apretón de manos. Varios de los aldeanos estaban impresionados con la actitud de su líder, no era normal esa actitud en él y más hacia, como ellos le decían, un sucio romano. Gobber empezó a caminar hacia Hicca y le da una juguetona palmeada en la espalda de Hicca, cosa que ella resintió ya que su mentor no era precisamente delicado a la hora de mostrar afecto.
-Típico de ti- le dijo con una sonrisa divertida- sientes empatía y compasión con nuestros peores enemigos- Gobber y la mayor parte de Berk rieron con este comentario, Incluso Hicca comenzó a reír un poco. Era verdad y un ejemplo claro de eso era Toothlees.
El sonido de unas palmas chocando, provenientes de Ragnark, hizo que cesaran las risas. Él se acercaba paso por paso hacia Hicca, portaba una sonrisa ladeada y se detuvo justo aún metro de la peli roja.
-Agradezco mucho vuestra intervención "princesa"- a Hicca, y a más de uno, no le gustó para nada como la llamó- como ya se habrán dado cuenta Damocles es un romano- dijo mientras miraba a los aldeanos- pero él es mi mejor hombre, casi un hermano, y tiene todo mi respeto. Por lo tanto espero que lo traten bien- dijo esto último, más que una petición, una orden- Damocles…- llamó el rubio al romano, este se acerca a él sin perder ningún segundo- si las hostilidades hacia tu persona siguen te concedo el permiso de matar a cuantos se te plazca- Damocles asintió con la cabeza.
Los presentes se sobresaltaron un poco con lo que acababan de escuchar, más de uno se incomodó con ese "permiso". Uno de los jinetes, conocido por ser el más violento, no tolero eso y avanzó con paso firme hacia Ragnark.
-¿Crees que puedes venir aquí e imponer tu santa voluntad?- dijo notablemente molesto- pues te tengo noticias amigo, si por "casualidad" me llega a molestar ese sucio romano pues le aplastare la cabeza con un mazo.
-Suenas bastante confiado en tus habilidades- dijo Ragnark mientras daba vueltas alrededor de Snotlout mientras lo miraba de pies a cabeza.
-¿Qué tanto miras?- le preguntó de forma desafiante.
-Lo que dices tener, pero veo que no es mucho- Snotlout lo mira a la cara notablemente enojado- para serte sincero hasta el más débil de mis hombres podría derrotarte justo en este momento- esa fue la gota que derramó el vaso.
-¡Pues ponme a prueba!- grita encolerizado.
-Muy bien, ¡Testan!- grita el rubio.
Entre la multitud de los hombres de Ragnark sale un hombre de cabello largo y negro, era una cabeza más bajo que Hicca, pero sus músculos eran notable. Portaba un escudo redondo de metal y una lanza. Camninó despacio hasta quedar a unos metros de Snotlout y luego mira a Ragnark esperando su autorización.
-¡Por favor no lo hagas!- de entre la multitud sale otro hombre, más aLto que él anterior, y corre hacia Ragnark- le suplico que me deje pelear en su lugar- dijo de manera suplicante.
-Estaré bien Lorusso- dijo mientras se acercaba al mencionado.
-Pero…- no pudo hablar ya que Testan le puso un dedo índice en los labios.
-Confía en mi- dijo mientras le sonreía.
-Está bien- le dice resignado y notablemente preocupado, luego mira a Ragnark- serás tú el responsable si algo le llega a pasar- dice de manera amenazante.
Testan se acerca a Lorusso y le deposita un suave beso en los labios, el cual corresponde sin rechistar. Todos los ojos de los vikingos de Berk se pusieron cuadrados con la escena y abrieron la boca a más no poder. Snotlout salió de su asombro para volver a enojarse.
-¡Voy a pelear contra "eso"!- señaló molesto al pequeño de cabello largo- ¡Me siento muy ofendido! Al menos ten la decencia de ponerme a un "hombre" en frente- le reclama a Ragnark.
-Yo pienso igual Ragnark- dijo Testan- esperaba pelear contra un hombre, no contra un jabalí parlante- los hombres de Ragnark empiezan a reír. Snotlout tardó en procesar lo que acababa de escuchar y cuando entendió que lo había insultado, su ira creció.
-Tienes mucho valor para decir eso- dice molestó mientras apretaba su mazo- no esperes que te trate bien.
-Qué curioso, yo estaba a punto de decirte lo mismo- se pone en guardia levantando su escudo y alzando la lanza por encima de éste.
Snotlout ya no aguanto más y corre como un toro hacia él con el mazo levantado en el aire. Cuando ya estaba lo suficientemente cerca, Snotlout trata de golpearlo con el mazo pero su ataque fue esquivado. Trato de nuevo pero el resultado era el mismo, no conseguía atinar alguno. Testan arremetió con su escudo y embiste a Snotlout con la intención de derribarlo, sin embargo éste no se movió ningún centímetro, Testan se asombró y Snotlout sonríe de lado. Sin perder oportunidad le conecta un duro golpe con su mazo, Testan puso el escudo para bloquear el ataque. El mazo chocó con el escudo provocando un duro estruendo, Testan resintió el impacto, a pesar del poner el escudo, y para su sorpresa fue tanta la violencia del golpe que fue despegado de la tierra y mandado a volar un par de metros. Los vikingos ovacionaban a Snotlout por su gran fuerza. Él se sonrió victorioso y alza los brazos con la barbilla en alto.
-No sentí ni cosquillas- dice mientras se sacude la camisa- al parecer esto terminó.
Los gritos de júbilo cesaron, Snotlout le extraño esto, voltea lentamente y se sorprende al ver de pie a su oponente. Testan se veía agitado y, a juzgar por su expresión, parecía que se encontraba adolorido.
-Ese fue un muy impresiónate golpe- dice agitado.
-Es mejor que te rindas- le aconseja Snotlout.
-Antes muerto… jabalí…
-Como desees- el castaño oscuro corre hacia Testan con la intención de acabarlo de una vez. Testan se mantiene en su posición sin moverse ningún centímetro. Cuando Snotlout estaba a unos escasos metros el peli negro levanta su escudo con la intención de protegerse. El Jorgenson sonríe confiado- que estúpido es- piensa él- lo golpearé con mi mazo con mayor fuerza y le romperé el brazo- el mazo surco el aire con mucha potencia. Era obvio que quería terminar aquello rápidamente. El arma estaba a unos centímetros de impactar nuevamente con el escudo pero Testan se agacha y esquiva el ataque. Después, con un rápido movimiento, atraviesa con su lanza el pie de Snotlout. El joven vikingo suelta un leve grito de dolor y antes que pudiera contraatacar el escudo de Testan impactó contra su barbilla dejándolo desorientado y a la vez paralizado. Testan no perdió el tiempo y golpea, con el escudo, la boca del estómago del vikingo sacándole el aire, luego lo empuja con toda sus fuerzas haciendo que callera. Saca su lanza del pie de él y rápidamente coloca la punta de filosa en el cuello del jinete de Pesadilla Monstruosa. Sus compañeros, los que vienen junto con Ragnark, gritaron en señal de apoyo a su camarada mientras los habitantes de Berk estaban enmudecidos con lo que sus ojos estaban presenciando, incluso Hicca se encontraba anonada ante el inesperado giro que dieron las cosas, había visto a su primo combatir contra dos marginados al mismo tiempo y él salía victorioso sin caer ninguna solo vez, ahora un pequeño hombre lo acababa de tirar al suelo tal costal de papas. Él estaba a punto de clavarle la punta de la lanza pero un grito lo detiene.
-¡Alto!- le ordena el rubio visitante. El peli negro obedece.
Snotlout toma un segundo aire y patea las piernas del culpable de tirarlo al suelo y éste cae. La ira rebosaba del cuerpo del vikingo, quería destrozar a ese sujeto y dejarlo irreconocible por haberle humillado esa manera, levanto su mazo con la intención de dejarlo caer con furia sobre la cabeza de su oponente. Testan vio las claras intenciones del cabreado vikingo y solo puedo cerrar sus ojos. Snotlout, con toda su fuerza, se dispone descender el mortal objeto pero no pudo moverlo, jaló y jaló sin éxito alguno, como si la cabeza del mazo se hubiese enganchado a algo que impedía que descendiera. Miró que era lo que pasaba y se sorprendió al ver que una mano sujetaba la madera del mazo impendiendo que este se moviera. Volteó a ver al dueño de dicha mano y se encontró con el rubio vikingo de ojos zafiro. Intentó zafar el mazo del agarre de Ragnark pero éste no sede. Increíblemente Ragnark levanta el mazo con todo y Snotlout y lo arroja con violencia a varios metros de Testan. Sus compañeros jinetes estaban impresionados, su gran y pesado amigo fue lanzado a varios metros con mucha facilidad y con una sola mano. El chico de cabello castaño oscuro se levanta con un poco de lentitud y mira furioso a Ragnark.
-¡¿Por qué interviniste?!- le grita furioso- ¡Estaba a punto de ganar!- Ragnark ayuda a poner de pie a Testan y le palmea el hombro.
-Bien hecho Testan- lo felicita- luchaste como todo un guerrero.
-Muchas gracias señor- dice mientras inclina la cabeza.
-Oye, no me digas señor- dice haciéndose el ofendido- que soy bastante menor que tú- ambos ríen.
-¡No me ignores!- le grita Snotlout mientras camina hacia ellos mientras cojeaba por culpa del pie herido.
Cuando Snotlout estaba lo suficiente cerca, Ragnark, con un rápido movimiento, lo toma del cuello con una mano y lo suspende del suelo. Snotlout patalea mientras intentaba liberarse del fuerte agarre del rubio de ojos zafiro, éste, en cambio, le aprieta el cuello con más fuerza.
-¿Dices que estabas a punto de ganar?- dice claramente molesto- en el momento en que te derribó al suelo y puso su arma en tu cuello perdiste ¡Grandísimo imbécil!- luego de insultarlo lo azota con fuerza contra el suelo.
El golpe fue tan crudo que de no haber traído el casco puesto la cabeza se le abría partido. Sus compañeros se sorprendieron y a la vez se asustaron con esto, estaban a punto de socorrerlo pero un Pesadilla Monstruosa se lanza contra Ragnark, era nada más ni nada menos que Hookfang el dragón de Snotlout. Con ferocidad, normal para su especia, embiste a Ragnark y lo manda a volar y se pone delante de su jinete y le ruge con fuerza a l rubio que hace unos segundos mando a volar. Hicca no se sorprendió mucho que saliera a la defensa de su jinete pero no pudo evitar preocuparse por Raganrk, el cual se estrelló contra una carreta destrozándola.
-¡Ragnark!- gritó Brenda notablemente preocupada.
Todos sus hombres sacaron sus armas y se pusieron en guardia, rodearon al dragón rojo y éste le rugía mientras cubría con su cuerpo a su jinete. Las cosas se estaban saliendo de control, Hicca corrió hacía Hookfang para intentar calmarlo pero los hombres de Ragnark impedían el paso. El poderoso Pesadilla Monstruosa se prende en llamas y se prepara para lanzar una poderosa llamarada. Los guerreros se asustan y se cubren con sus escudos. Hicca sabía que eso no los salvaría de las potentes llamas del dragón. Justo cuando estaba a punto de soltar sus llamas una carreta impacta en la cabeza de Hookfang haciendo que la llamarada se desviara hacia abajo. Hicca se gira y se encuentra con Ragnark.
-Lagartija súper desarrollada ¡Eso me dolió!- grita enojado. El dragón le gruñe.
Hicca no perdió el tiempo y corre hacia Hookfang y lo acaricia debajo del cuello y éste cae ante la caricia pues era su punto sensible (como los gatos). Ragnark quedó impresionado ante esto y sonríe de manera sospechosa. Se acerca a Hicca por la espalda y le susurra al oído.
-Estás llena de sorpresas- Hicca pega un respingo y se gira con rapidez.
-Eso no era necesario- dijo notablemente molesta.
-¿Qué cosa?- dijo confundido- ah- entendió a lo que se refería- te refieres a ese tipo- dijo mientras señalaba a Snotlout, el cual era ayudado por sus amigos para ponerse de pie.
-Sí.
-Se lo merecía- Hicca se confundió- en el momento en que fue derribado él perdió, si hubiese sido una batalla verdadera sería hombre muerto- dijo mientras lo miraba de reojo- aunque… ese dragón… lo protegió- dijo bastante interesado.
-Es natural- Ragnark observa a la peli roja algo asombrado- está en su naturaleza el instinto de proteger aquello a lo que consideran importante, no son bestias lanza fuego como la mayoría cree- Ragnark le sonríe, esto le incomoda un poco.
-Creo que hoy no será un buen día para negociaciones pacíficas- dijo mientras se daba la vuelta y camina hacia los suyos.
-¡Espera!- le dice Hicca, él detiene la marcha- evitaste un enfrentamiento y la muerte de mi primo, sería descortés de nuestra parte no ofrecerles algo de comer- Ragnark la voltea a ver por encima del hombro- el hambre pone de mal humor a cualquiera, creme eso lo sé por experiencia y, si quieren, vayamos al Gran Salón y discutamos lo que se hara de ahora en adelante ¿Qué dices?- pone sus manos en su cintura y espera una respuesta, la cual no tardó en llegar.
-Cómo decirle que no a un lugar calientito con comida y techo- dice mientras caminaba hacia ella- me imagino que puedo llevar compañía.
-Desde luego- ambos hijos de jefes caminan a la cabeza mientras son seguidos por casi todas las personas de Berk y sus invitados.
Stoick miraba a si hija liderando la situación, no pudo evitar sentirse orgulloso de lo mucho que había crecido y eso también lo ponía algo triste. Aren se acerca hacia el inmenso vikingo peli rojo y le palmea la espalda.
-Tu hija será una gran líder amigo- dice con una sonrisa.
-Ya lo es…- dice seriamente.
-Bueno, no nos quedemos aquí y vayamos por un buen trago de agua miel- ambos jefes asintieron con la cabeza se dirigieron al Gran Salón.
Por el camino Hicca y Ragnark no hablaban, no por incomodidad, sino más bien por qué Hicca no encontraba que decirle. Lo mira de reojo y pudo notar que era bien parecido, a pesar de la suciedad que traía en el rostro. Olía a sudor y a mar, pero lo que le llamaba más la atención eran sus enormes ojos color zafiro, eran tan profundos e hipnóticos que no podía dejar de mirarlo, cosa que no pasó desapercibido para Astur, el cual estaba a unos metros de ella y echaba espuma por la boca.
-Caminan demasiado juntos- masculló con enojo.
-No te pongas celoso- dijo Fishlegs que estaba a su lado. Astur lo toma del cuello camisa y lo jala con fuerza hacia él.
-NO-ESTOY-CELOSO- dijo con el ceño fruncido y con un tono amenazador que le puso la piel de gallina al regordete vikingo.
-Cla-claro que no lo estás jejeje- dice nerviosamente. Astur lo suelta y sigue caminando. Tuffnut se acerca a Fishlegs y mira el andar pesado de Astur.
-¿Qué le pasa a Astur?- le pregunta a Fishlegs.
-Está celoso.
-Ah… ¿Qué es eso?- dice algo confundido, Fishleg niega con la cabeza y sigue caminando- ¿Qué?- dice mientras lo sigue.
Una vez dentro del Gran Salón todos empezaron a sentir el calor en sus cuerpos, la comida invadió las fosas nasales abriéndoles el apetito a los guerreros que no tardaron en sentarse y de inmediato les entregaron grandes platos llenos de carne, pan y agua miel. Entre risas y pláticas el ambiente fue mejorando, como si fueran amigos de hace muchos años. Hicca buscó con la mirada a Ragnark, no tardó mucho en encontrarlo, estaba sentado junto a sus hombres y los cinco que anteriormente se presentaron estaban a su lado. Camina hacia él con un plato de cordero en sus manos.
-Hola- lo saluda la peli roja.
-Hola- le devuelve el saludo- siéntate y acompáñanos en este festín - le indica el rubio. Hicca observa que todos los asientos estaban ocupados por sus acompañantes.
-No creo que pueda y…- la joven vikinga no pudo terminar ya que Ragnark la interrumpe.
-Tonterías- dice sonriente- Brenda- le llama con un drástico cambio de tono de voz (más grave). La chica, que se encontraba justo aún lado de él lo voltea a ver- quítate- le ordena mientras la mira seriamente. Brenda se queda quieta por unos segundos, mira a la peli roja de reojo de una manera no muy amistosa y se levanta de su lugar bruscamente y se marcha del recinto. Hicca se sintió un poco mal por ella. Estaba a punto de decir algo pero la voz de alguien hace presencia; esa persona era Smilla.
-Ragnark creo que…- pero no pudo continuar ya que Ragnark la interrumpe.
-¿Qué quieres acompañarla afuera en el frio? Si es lo que quieres no te detendré- dice de manera gélida. Ella agacha la cabeza y sigue comiendo, pero más despacio- vamos peli roja, siéntate- dice mientras palmea el asiento vacío. Ella duda si sentarse o no, sin embargo tenía varias preguntas rondando por su cabeza, así que decidió aceptar. Se sienta a su lado y le extiende el plato con cordero.
-Te traje cordero- dice mientras le extiende el plato. Ragnark miró el plato por unos segundos, aprieta levemente sus labios, cosa que no pasa desapercibida para ella, y la mira a los ojos.
-Muchas gracias, pero ya estoy lleno- dice de manera cortés – mejor dáselo a Torborg, a él le encanta el cordero- ella decide hacerle caso y se lo pasa al mencionado. Torborg toma el plato con comida y casi lo engulle de inmediato. Se veía que tenía hambre y al parecer no era el único, ya que todos comían de la misma manera.
-Se nota que tienen hambre- señala Hicca.
-Dos semanas en el mar dejan hambriento a cualquiera- agrega el vikingo de cabellera rubia, la peli roja asiente dándole la razón- además de dejarlo apestosos- le dijo en voz baja para que nadie más escuchara. Ambos no tardaron en empezar a reír por el comentario. Hicca deja de reír y luego mira a Ragnark.
-No era necesario que la mandaras a afuera en el frio- dijo ella refiriéndose a la rubia que estaba sentada justo donde ella está.
-Yo le dije que se quitara, no que se fuera del salón; esa fue su decisión- dijo serenamente.
-Pero…- Ragnark la interrumpe.
-No creo que ese sea tu real objetivo- Hicca se sorprende con lo que él había dicho- de seguro tienes preguntas y estoy dispuesto a contestarlas, sólo si dejamos el tema de Brenda- Hicca no supo que alegar, así que toma la opción más viable.
-Ok- dice ella, Ragnark sonríe.
-Bien- dice mientras se levantaba de su asiento- ven, sígueme- dice mientras se iba a una de las mesas más apartadas seguido por Hicca. Ambos se sientan y ella comienza a formular sus preguntas.
-Desde hace rato me preguntaba ¿Quiénes son ellos?- dice mientras miraba a los hombres multicolores que se encontraban en la mesa que antes estaban.
-¿Ellos? Bueno… ellos son gladiadores- Hicca se sorprende ante esa revelación. Había escuchado de aquellos guerreros de exhibición que tenían los romanos peleando en enormes coliseos, pero nunca pensó en toparse con alguno en su vida.
-Pero se supone que los gladiadores no eran…- Hicca no encontraba las palabras para referirse a ellos.
-¿Esclavos?- ella asiente algo tímida- lo eran- dice con seriedad- todos ellos fueron capturados por los romanos y privados de su libertad por la fuerza- hace una pausa y prosigue- ellos fueron vendidos como si fuesen animales a hombres con *casa* de gladiadores con el fin de ponerlos en la arena y luchar a muerte o en el mejor de los cosos como sirvientes o concubinas- Hicca nota que se tensa por unos segundos y no pudo culparlo, ella misma sentía pena por aquellas personas que ni siquiera conocía, de seguro habían sufrido demasiado. Ragnark se encontraba mirando al suelo sin emoción alguna
-Me parece maravilloso eso que hiciste por ellos- Ragnark la voltea a ver- ustedes fueron a los territorios romanos o al menos es lo que escuche ¿No?
-Así es…- le contesta.
-A pesar de que no te incumbía decidiste rescatarlos, eso me parece muy lindo de tu parte- Ragnark no dice nada por unos segundos, solamente la miraba sin pestañear.
-¿Alguna otra pregunta?- dice el rubio para volver al tema central.
-Ah, si- dice algo avergonzada, luego se da cuenta de algo- ¿Cómo es que ellos conocen nuestro idioma?
-…Siguiente pregunta- dice bruscamente.
-Pero…
-Dije… siguiente pregunta- Hicca tragó grueso al ver la intimidante mirada del guerrero, algo en él era diferente a cualquier bestia o persona loca que se haya encontrado, por primera vez su curiosidad fue suprimida y prefirió preguntar otra cosa.
-¿Qué edad tienes?- preguntó, aunque a su parecer fue trivial.
-Veinte años.
-Es dos años mayor que yo- pensó ella- ¿Por qué son tan diferentes a nosotros, bueno, a los vikingos de Berk?
-Buena pregunta- dice Ragnark- veras, hace muchos años, como ya sabrás, los vikingos llegaron a estas tierras heladas con el fin de explorar y buscar tesoros; eso fue más o menos quinientos años…
-¡Espera!- lo interrumpe drásticamente- pero si Berk no tiene más de trecientos veinte años.
-Los vikingos no se asentaron en este lugar en cuanto llegaron- dice Ragnark- al llegar a estas tierras se toparon con algo- Hicca entendió lo que quería decir.
-Dragones…- dice débilmente.
-Exacto- le dice mientras la señalaba con el dedo índice- como podrás imaginarte no fue exactamente un encuentro amistoso entre esas criaturas y los vikingos. Hubo luchas, incontables luchas por conquistar estas tierras, pero los primeros cien años los vikingos iban y venían por las bajas que tenían por culpa de los dragones. Sin embargo, poco a poco, se fueron acostumbrando cada vez más y se volvieron más hábiles a la hora de enfrentarse a los reptiles voladores, a tal punto que su fuerza iba aumentado, sus cuerpos se volvieron más gruesos y más pesados a tal punto que la fuerza que portaban rivalizaba con la de aquellas criaturas. Después de varios años de lucha por fin libraron de Berk de dragones, aunque siempre volvían. Los vikingos tuvieron una gran junta. El líder de los que peleaban en la delantera contra los dragones tuvo una charla con el conde de dónde venían (la aldea de origen), él decía que tenían que quedarse y seguir luchando hasta erradicar a los dragones, pero su conde declaró que era una pérdida total de tiempo y de hombres seguir con una lucha eterna y sin ningún beneficio. Hubo una gran discusión entre los que querían renunciar y los que querían quedarse, al final la tribu se dividió en dos. Los que se quedaron nombraron jefe al más fuerte y bravo entre ellos, que viene siendo tu ancestro, como resultado nacieron los cazadores de dragones. Los que decidieron irse probaron con navegar por los mares inexplorados y encontraron tierras ricas en oro y demás cosas, ellos vienen siendo mis ancestros y lucharon guerras contra hombres y exploraron nuevos mundo, con el tiempo se volvieron tan diestros y expertos a la hora de navegar y de matar hombres que nacieron los cazadores de hombres, después de todo, no hay lugar donde no podamos llegar y conquistar con nuestras manos- dice mientras aprieta los puños con fuerza.
A varios metros de donde se encontraban se encontraba Astur sentado junto con los demás jinetes. Snotlout estaba mejor, la herida no era de gravedad y solo le vendaron el pie y pusieron ungüentos, Astur miraba como un depredador a su presa, Ragnark. El verlo platicar tan cercanamente junto con la peli rojo hacia que la sangre le hirviera como si fuera lava de Gronckle. Sus compañeros podían sentir la presión que emanaba el joven vikingo, pero preferían no decir nada ya que no se querían ganar algún golpe o un hachazo por parte de él. Astur se encontraba observando cada movimiento que hacían aquellos dos sin pestañar, anteriormente los había visto reír, cosa que lo cabreó a tal grado que rompió el vaso que sostenía. Sin aguantar más él se pone de pie, pero una mano lo detiene.
-No hagas nada estúpido- le aconsejó Fishlegs. Astur se suelta.
-Eso se lo dejo a los gemelos- dijo molesto. Los mencionados voltean a verlo- yo voy a ver al "principito"- los gemelos ríen con eso- y de paso veré de que tanto hablan esos dos- se marcha con dirección hacia aquellos dos.
Ruffnut sonríe de forma secuaz, se había dado cuenta de los celos que le daba al rubio por el otro rubio. No pudo evitar soltar una risilla al pensar del escándalo que armaría y no le podía parecer más perfecto. Por fin Astur demostraría algo de afecto hacia su amiga o al menos eso esperaba ella, sino, ya tenía una tumba cavada en su patio trasero.
-Nunca había escuchado esa historia- dijo Hicca bastante impresionada y a la vez anonada.
-No me sorprende- dijo con simpleza Ragnark- los vikingos no somos precisamente de los que guardan informes con seguridad. Lo más probables que se hayan quemado en alguno de los ataques de los dragones, tal vez por eso es que no tengan registros aquí- esa explicación le pareció bastante convincente- aunque me sorprende que tu padre no te haya contado de nosotros- dijo confundido.
-No, nunca los mencionó- dijo también patidifusa de ese hecho.
-Supongo que tampoco sabes sobre el experimento.
-¿Qué experimento?- le preguntó intrigada.
-El experimento de los híbridos- en ese momento llega Astur con su ya típico ceño fruncido y el mal humor de siempre- que causalidad, justo hablando de híbridos y llega el que faltaba- dice mientras sonríe de lado.
-¿Híbridos?- pregunta confundido Astur- de qué diablos están hablando.
-No me sorprende que no sepas nada- dijo divertido. Astur lo fulmina con la mirada, cosa que no le afectó a Ragnark.
-Hace treinta años mi gente se topó con las islas de Berk después de uno de sus saqueos a otras civilizaciones. No tengo que mencionar que hubo conflictos, pero mi padre y el tuyo- dijo mientras miraba a Hicca, ella se sorprende- llegaron a un acuerdo, mi gente les daría parte de su botín a cambio de hospedaje durante unos días mientras los hombres descansaban y reabastecían los barcos con alimentos para así volver a navegar. Después de eso todo iba bien, cada año era lo mismo, llegaban, venían, iban y volvían hasta que un día, durante una de sus visitas, hubo un ataque de dragón. Era obvio que se aterraron al principio pero no por eso no pelearon junto con los habitantes de Berk. Luego de una larga noche de batallas entre hombres contra dragones por fin ahuyentaron a las bestias aladas. Stoick y mi padre se encontraban impresionados. Mi padre, Aren, admiró esa descomunal fuerza que tenía tu gente Hicca y tu padre se impresiono, a pesar de la falta de fuerza, los hombres de mi padre se defendieron con maestría, ingenio y velocidad a la hora de usar cualquier cosa para pelear…- Astur interrumpe a Ragnark.
-¿Por qué no vas directo al grano?- le dice de manera descortés.
-¡Astur!- le regaña Hicca- perdónalo, él es un tanto…
-Bestia- le ha completa la oración Ragnark, cosa que enfureció a Astur.
-Yo hubiera usado otro término- dijo ella- aunque ese lo describe en gran parte- Astur, aparte de enojarse aún más, se sintió algo herido ¿A caso eso pensaba ella de él?
-No te preocupes, además estaba a punto de llegar a la mejor parte Astur- dijo mientras miraba a éste- después de esa noche los jefes tuvieron una junta privada, ahí decidieron probar algo, que si resultaba, sería algo que cambiaría el curso de la historia de los vikingos…- hace una pausa y luego prosigue- decidieron "mezclarse".
Hicca abrió sus ojos sorprendida mientras que Astur mostraba desinterés. Ragnark se levanta de su asiento y, con una mano para cada uno, los toca en el hombro.
-Ellos buscaban crear al mejor guerrero del mundo- les dijo a ambos- con la fuerza de los caza dragones y la habilidad y velocidad de los asesinos de hombres- Hicca y Astur se sorprenden cada vez más con cada palabra que salía de la boca del hijo de Aren- y nosotros somos la prueba de eso.
-¿De qué estás hablando?- pregunta confundido Astur.
-Que tú, yo y ella- dijo mientras miraba a Hicca- ¡Somos híbridos!- gritó con emosion y fuerza haciendo que todos los presentes voltearon a verlos mostrando toda su atención a aquellas tres personas- ¡Por si no lo han notado soy infinitamente más fuerte que cualquiera de los hombres que hayan venido conmigo o mi padre!- miraba al techo como si algo sumamente interesante hubiese en él- ¡Y te puedo asegurar que tú debes ser el vikingo más prodigioso que hay en esta isla!- ahora mira a Astur- ¡Fuerte, rápido, astuto, valiente y muy habilidoso a la hora de empuñar un hacha! ¿No es así?- Astur no responde, cosa que confirmó las suposiciones de Ragnark- me lo imagine- luego mira a Hicca- y de seguro tú no te quedas atrás ¿No?- dice divertido mientras le daba un empujón, pero para Hicca fue demasiada fuerza que cayó de la silla. Ragnark se sorprendió de esto y Astur reacciono de manera violenta.
-¡Maldito idiota!- dice mientras le lanza un puñetazo. Ragnark lo esquiva y salta sobre la mesa e intenta patear a Astur pero éste logra bloquearla. El rubio de ojos azules resintió la dura patada que se cubrió con ambos brazos, sin embargo no se permitió mostrar ninguna mueca de dolor. No pierde tiempo y toma el pie de Ragnark y jala de él. El rubio de ojos zafiro pierde el equilibrio y cae sobre la mesa, después Astur se sube arriba de él con la intención de golpearlo. Ragnark reacciona y pone su pie en el pecho de su atacante y, con sus dos manos, lo toma por los hombros y lo arroja hacia atrás. Astur cae al duro suelo de golpe, pero se reincorpora rápidamente, el otro rubio vikingo se baja de la mesa de un brinco y cae justo de frente del jinete de Nadder, ambos intercambian miradas frías y desafiantes. Sus puños surcan el aire en cámara lenta, era un golpe sincronizado donde ambos iban a propinar un grueso golpe en el rostro del otro, pero ningún puño logro conectar ya que fueron separados de golpe por dos hombres, más específicos, Stoick y Gobber. Los dos jóvenes guerreros forcejean en un intento de liberarse más fue inútil.
-¡Por el amor a Odín! ¡Cálmense!- dijo Stoick que detenía a Astur.
-¡Te salvaron niño bonito!- le gritó Ragnark a Astur con una sonrisa divertida adornando su rostro, esto enfureció al otro vikingo.
-¡Suélteme Stoick!- le gritaba enfurecido Astur- ¡Lo matare y bailare sobre su tumba!- decía coléricamente.
-¡¿Tú y que ejercito?!- le volvió a gritar el otro joven.
-Cálmense de una vez y díganme ¡¿Por qué están peleando?!- exigió el jefe de la aldea.
-¡El muy maldito empujó y tiró a Hicca al suelo!- respondió Astur.
Ahora Stoick era el que estaba enfurecido, miró con ira a Ragnark y gruñe con fuerza. Gobber, que también había escuchado esto, sujetó por el cuello a Ragnark y le aplica una llave al brazo. Las cosas se estaban poniendo, una vez más, muy tensas.
-Dame un buen motivo para no arrancarte la cabeza- dijo amenazadoramente Stoick.
-…Que no te salió lo que tú querías- respondió de manera alarmantemente natural- debiste de haberte decepcionado ¿No?- Stoick no entendía lo que él hijo de Aren decía.
Hicca, que había permanecido en el suelo, contemplo todo lo que estaba ocurriendo. Por fin recobró el control de su cuerpo y se levanta de golpe y, rápidamente, va hacía su mentor. Todos la miran expectantes.
-Por favor suéltalo- le pide la peli roja. Gobber no sabe qué hacer pero al ver los ojitos verdes suplicantes de su aprendiz no pudo negarse- gracias- le dice con una sonrisa. El inmenso herrero rueda los ojos, cuántas eran las veces en las que había caído en ese truco de ella. Hicca mira a Raganrk y éste desvía la mirada- ¿Estás bien?- le pregunta ella.
-Me arde el cuello, pero estoy bien- dice aún sin mirarla.
-¿Por qué pensaste que era igual que Astur?- le pregunta ella directamente. Hubo un silencio en el Gran Salón, Ragnark no respondió de inmediato, él seguía sin querer verla. Una mano se posa en su hombro y automáticamente él gira su cuello y se topa con dos ojos color verde como el bosque, tan profundos y llenos de vida como lo es uno de verdad (el bosque).
-Porque tú también eres una hibrida- algunos no entendieron lo que quería decir, los únicos que habían entendido lo que dijo eran Gobber y Stoick, éste último personaje abrió sus ojos sorprendido y bastante alarmado.
-¿Qué quieres decir?- preguntó de nuevo ella
-Te había dicho que nuestros padres intentaron crear al guerrero perfecto ¿No?- ella asiente con la cabeza- lo que hicieron fue un intercambio, uno de los habitantes de Berk se iría con mi padre y uno de los nuestros se quedaría- Stoick estaba paralizado, quería detener a ese muchacho pero era detenido por su mejor amigo, el cual lo miraba a los ojos y estos le decían que no lo detuviera- en mi caso la persona que se fue con mi padre fue mi madre, ella era la más fuerte mujer asesina de dragones y un hombre rubio de mi pueblo, conocido por ser el mejor guerrero con el hacha, se quedó en Berk, solo se intercambiaron los mejores guerreros… aunque hubo alguien que se quería quedar por voluntad…- hubo una pausa que para Sotick fue eterna, la verdad iba a salir a la luz- esa persona era…- no pudo terminar ya que Hicca la termina por él
-Mi madre…
-Si…- le afirmó Ragnark- ella no era la mejor guerrera, pero se enamoró profundamente del jefe de la aldea y al parecer el sentimiento fue mutuo- dijo mientras miraba a Stoick- mi padre no se opuso, después de todo ella no era de mucha vitalidad para él- ahora mira a Astur y a Hicca- después de unos años nací yo y luego nacieron ustedes- sus ojos se clavan en el techo del salón- mi madre murió por una enfermedad un año después de que nací, al parecer al traerme a este mundo la dejó muy débil y murió- luego mira a los otros dos híbridos- me imagino que los de ustedes murieron por algún ataque de dragón o alguna enfermedad- Hicca mira el suelo melancólicamente, Astur se cruza de brazos y mira hacia otra dirección- eso pensé… y a juzgar por sus rostros me doy cuenta que no sabían nada de esto- Hicca mira a su padre y lo mira con tristeza. Stoick siente dolor en su corazón al ver esa mirada, se notaba que ella se sentía, otra vez, traicionada por culpa de él.
-Mi madre me debe muchas respuestas- piensa el joven rubio jinete de dragón.
-Lamento a verte empujado- Hicca voltea a ver a Ragnark- de haber sabido que no eras como… bueno… lo siento- las palabras de Ragnark mostraban completo arrepentimiento, Hicca le sonríe y le toca el hombro.
-No fue tu culpa- le dice ella de manera consoladora- y te agradezco por haberme dicho el origen de mi madre.
Hicca ahora sabía porque era tan diferente a los demás, tan débil, tan pequeña, tan delgada y muchas otras cosas más. Con más curiosidad que antes le lanza otra pregunta a Ragnark.
-¿Sabes cómo era ella?
-Nunca la vi en persona…- le contesta, ella baja la mirada- pero estaba al tanto que era una mujer soñadora, talentosa a la hora de confeccionar telas o ropa y una gran cocinera, todo esto me lo contó su madre, que viene siendo tu abuela- Hicca abre sus ojos sorprendida con tal revelación- ella me dijo que era la mujer más hermosa de todas por ser tan única y especial- Ragnark mira a Hicca de pies a cabeza y luego mira a los dragones- ahora veo que no era una exageración lo que me decía- ríe levemente- ahora su nieta monta dragones, eso es algo que no esperaba ver nunca en mi vida.
-Gracias…- dice ella alagada, no era la primera vez que recibía un elogio, pero que alguien, que apenas conoces, vea tantas cosas buenas en ti sin conocerte y a pesar que no era como cualquier vikingo daba como resultado una sensación cálida y más si éste te habla de tu ya fallecida madre.
-Eras un pequeña niña cuando te conocí- le dice sorpresivamente a la peli roja- yo tenía cinco años cuando vine de visita a Berk. Ahí tú tenías tres años, eras muy tímida… aunque yo era igual- esto lo dice de manera fría.
-¿Recordando viejos tiempo?- pregunta una voz de entre la multitud. La gente se hace aún lado y queda a la vista de todos el jefe Bronnfjell- aún recuerdo cuando los traje conmigo a ese viaje- Hicca mira de reojo a Ragnark y se aterro al ver el rostro de aquel muchacho, parecía un furioso animal que respiraba pesadamente- vine a ver a mi viejo amigo para ver como resulto el experimento, me entere que había funcionado pero solo en el hijo de Assar- Astur se sorprende al escuchar el nombre de su padre, ya lo sabía con anterioridad ya que su madre se lo dijo- y no el que tuviste con Valhallamara, pero te veías muy feliz jejeje- Stoick ya no sabía que sentir, ningún hombre debía de sentir tantas emociones dolorosas en un día- Hicca era una pequeña cosita caminante- se ríe divertido- aún recuerdo cuando fueron a cazar trolls ella, Ragnark y Rolf
-¿Rolf?- se preguntó ella- ¿Quién era Rolf?- No tuvo tiempo para preguntar más ya que, de manera inesperada, Ragnark toma a Aren de la camisa y lo levanta del suelo, esto impacto a muchos.
-Te dije…- dijo tétricamente- que no volvieras a mencionar su nombre en mi presencia.
-No creí lo que te molestaría- dijo seriamente.
-No me interesa lo que pienses anciano- dice molesto- ¿Te quedó claro?- Aren asiente lentamente con la cabeza- bien…- dice para después bajarlo al suelo- ahora creo que es buen momento para hacer un nuevo tratado-los murmullos se hacen presente.
-¿Un nuevo tratado? - pregunta Stoick- ¿Qué clase de trato?- entre cierra sus ojos.
-Ustedes nos enseñaran a montar dragones- los gritos no se dejaron esperar, algunos eran de negación y otros insultos- a cambio de enseñarnos a montar, nosotros los ayudaremos a deshacerse de una piedra muy grande que ha estado en sus zapatos durante mucho tiempo- todos silenciaron sus voces para escuchar lo que iba a decir- asesinare a Alvin El Traidor… ¡Y a todos los marginados de una vez por todas!…
Muchas gracias por leer este capítulo y también gracias a:
jeffersongongora: oye, tranquilo viejo o_ou… aquí esta, no me lastimes ejejejej XD, luego te dare un aviso muy importante viejo colega y amigo
RainSlayer: los vikingos son así de tontos y pocos sentimentales y te sere franco, a lo que se dedicaban los vikingos eran a los saqueos o al menos en la gran parte.
Tiffany: ejejeejj si, yo también tengo problemas a la hora de recordar nombres XD, pero veras qe pronto los recordaras todos.
aracely3: me alaga mucho tu comentario, espero no tardar mucho con el siguiente XD
Bubu: pues no esperes más ejejejejejejej, gracias por tu comentario.
Dulce Tiramisu: claro que lo continuare jejejejejeejb y espero que te haya gustado este cap.
lady-pervert-2201: muchas gracias por tu comentario, a mi también me gusta eso del cambio de sexo ejejejej y te aseguro que te llevaras muchas sorpresas
