Héroe

Qué triste es la palabra 'jamás'.

Tiene un matiz muy particular para mi, el cual asocio especialmente con Odd. Básicamente, porque él jamás me querrá como yo le quiero a él.

La situación es un tanto extraña.

Yo siempre he querido a Jeremie, desde que encendió por primera vez el Súper Ordenador hasta que consiguió sacarme de allí, y le estaré eternamente agradecida. Pero los sentimientos que tengo hacia él están construidos en la teoría más que en la práctica porque, sola en Lyoko, lo único que tenía era la voz de Jeremie llenando el espacio que tan vacío sentía. Pero aquí fuera, el mundo por fin tiene otras sensaciones que me hacen cuestionar todo lo que soy.

Él es dulce y amable. Demuestra que me quiere a su divertida manera y eso es suficiente. Pero este es el problema: que no hay un deseo más allá de esto. Que besarle sería raro y agradezco que no lo intente. Prefiero que siga hablando sobre todos esos temas que él encuentra tan interesantes y que no me preste demasiada atención para que no se dé cuenta de que llevo media hora sin oír de lo que realmente está hablando.

Y luego viene el otro problema: la otra cara de la moneda, porque cuando entro al comedor cada mañana y veo a Odd comiendo como si nunca lo hubiera hecho lo encuentro dulce y divertido, pero con la diferencia de que el corazón me late un poco rápido y no puedo evitar sonreír ante la escena a pesar de verla cada día, algo que nunca me ha pasado con Jeremie pero que tampoco he echado en falta en realidad.

Ambos despiertan ternura, pero cada uno a su manera. Jeremie, de forma constante y fiel como de un hermano se tratara mientras que Odd, de forma pasional y acelerada.

Preferiría que esto no fuera así, pero no puedo evitarlo. O por el contrario, sentarme simplemente a su lado y dejar a un lado los otros sentimientos que me impiden decirle lo que siento.

Pero no digo nada. Sigo adelante e intento no pensar demasiado en ello, aunque a veces es imposible hacer como si no pasara nada. Supongo que es el precio que pago por estar aquí y no en Lyoko.

Al final sigo siendo la chica encerrada en una torre que espera resignada a que venga alguien a rescatarla. A pesar de que sabe que su héroe jamás llegará a salvarla.


Actualizado 13/08/17. Y menos mal porque no sé cómo me atreví a subir semejante dolor.