Hola de nuevo. Me alegra que les haya gustado el primer capítulo. Por cierto, SakuRa KiinOo, lamento decepcionarte, pero no habrá incesto en este fic, ya que la relación que tienen Rin y Len en este fic es la misma que la de la saga del mal. Pero en mi fic del Hijo del Sol y la hija de la Luna, allí si hay un romance entre Rin y Len. Sinceramente si los pensaba poner como pareja aquí, pero por varias circunstancias que se presentan en la misma trama creo que no me es posible. Espero lo comprendas y gracias por haber comentado. Este capítulo va dedicado a LaHijadeClamp, SakuRa KiinOo, y maryshion. Espero les guste y gracias por comentar.
Capítulo II: Una melodía que no debe ser cantada
Mientras el chico cantaba, llegó una persona hacia donde él estaba.
-Hijo, ya llegué de trabajar.
-Si mamá.
Aquella mujer que respondía al nombre de Kirara parecía preocupada.
-¿Te sucede algo?
-No hijo, nada. Ven, vamos a comer.
-Bien.
Pero el chico no podía dejar de pensar cuál era la pena que su madre no le quería compartir.
Mientras ambos comían, Kirara hablaba con su hijo.
-¿Cómo te fue en la escuela?
-Bien, no tengo tarea.
-Bueno, pero sabes que debes mostrarme tus apuntes del día de hoy.
-Sí.
-¿Y qué hacías mientras estabas solo?
-Tocaba el piano.
-¿Y qué tocabas?
-Una canción que compuse.
-¿Cómo se llama?
-No la he terminado, pero le puse "El sirviente del mal"
-Qué título tan… no sé… se oye extraño. ¿Y de qué trata?
-De un joven que quería mucho a su gemela, entonces él hace lo que ella le pide, y luego a ella la quieren matar y su hermano se sacrifica por ella.
-¿Cómo se te ocurrió esa historia?
Preguntó su madre interesada.
-No sé, simplemente… parece que se escribe sola… como si ya hubiese sido escrita hace tiempo…
-Hijo…
En ese momento se escuchó que tocaron el timbre.
-Debe ser el cartero. Voy a ver.
Dijo el chico mientras se levantaba de la mesa e iba a revisar la correspondencia.
-Es de la beca.
-¿Qué dice?
-Que me aceptaron en la escuela.
-¡Felicidades hijo!
-Gracias mamá.
Respondió el joven mientras su madre lo abrazaba.
-Partiremos hoy mismo.
-¿Y la escuela?
-Iremos hoy mismo a avisar que ya no irás.
-¿Y tu trabajo?
-Ése no es problema. Puedo conseguir trabajo allá, lo importante es que estudies.
-Gracias.
Respondió su hijo y ambos se volvieron a abrazar.
Todo estaba listo, el viaje era a las diez de la noche, cuando se fueron, se hospedaron en un hotel para buscar un departamento al día siguiente.
En la mañana, el joven despertó, se duchó, se vistió, desayunó en el restaurante del hotel y se despidió de su mamá. Para inscribirse sólo necesitaba los papeles de la beca, y podía ir solo.
-Nos vemos mamá.
-Hasta luego hijo.
Cuando llegó a la escuela, el niño entró con sus papeles de la beca y los policías lo dejaron pasar, estaba buscando la dirección y miraba a su alrededor un letrero sobre control escolar.
Mientras en otra parte de la escuela…
-Hola Rin.
-Hola Meiko.
-¿Cómo estás?
-Bien.
-¿Hiciste la tarea?
-Sí.
-Entonces vamos a clase.
-Ahorita te alcanzo, voy a ir al tocador primero.
-Bueno.
Meiko se fue, como el salón quedaba un poco lejos, venía distraída y chocó con alguien.
-¡Auch!
-Lo siento.
-No te preocupes, venía distraída… ¡Rin! ¡¿Fuiste al tocador para cambiarte? ¡¿Y cómo te cambiaste tan rápido?
-¿Perdón?
-Hasta el peinado te cambiaste… pero el cabello recogido de esa manera no te queda.
-¿Eh?
-Bueno, te espero en el salón de clases.
Y Meiko se fue, dejando a una persona confundida.
-¿Eh? ¿Quién es la tal Rin? Me suena, pero… no sé. ¿En serio no me queda mi cabello así?
Entonces el chico se fue.
Rin llegó corriendo al salón suerte fue para ella que la maestra todavía no llegara. Fue con Meiko, quien se sentaba junto a ella.
-¡Ya vine!
-¿Tan rápido te volviste a cambiar?
-¿Eh?
-Qué bueno, esos pantalones cortos no te quedaban, parecían mucho de hombre, además, el cabello recogido no te sienta, te quitaba lo niña de la cara.
-¿De qué hablas? Si yo ni siquiera…
La maestra entró.
-Buenos días alumnos, siéntense.
Como Rin tenía un poco de sed, sacó su botella de agua y empezó a tomar de ella.
-Hoy un nuevo compañero se integra con nosotros. Pasa.
En ese momento entró un joven de cabello rubio recogido un una cola, de ojos azules y con un traje de marinero color amarillo. Rin no lo había visto, ya que la botella en su boca le impedía ver algo.
La maestra escribió en el pizarrón el nombre del chico y dijo:
-Su nombre es Len Kagamine.
Rin escupió el agua de la sorpresa.
-¡Señorita…! ¿Kagamine? ¿Rin Kagamine?
Pero Rin no hizo caso a este comentario, en cuanto vio al chico notó algo que la asustó, y no sólo a ella, sino a todos sus compañeros los inquietó.
Len también se inquietó, se podría decir que la chica era su clon, sólo que en mujer.
-¿Ambos son Kagamine? Pero, son muy parecidos… ¿Se conocen?
Los dos negaron con la cabeza.
-"Pero, ella se parece tanto a mí… además… siento que la conozco… pero desde hace tiempo"
Pensó Len.
-"Él… tiene el nombre de mi sueño… Len… pero… ¿Cómo?... ¿Y por qué se parece tanto a mí?"
Pensó Rin.
-Debe ser una coincidencia… bueno, siéntense junto al asiento de la señorita Rin.
-"De todos los alumnos del salón… ¡¿Por qué junto a mí?
Len se sentó y no le prestó atención a Rin en lo que resto de las clases, en la hora de la salida, la chica ya se iba, pero cuando tomó su mochila, sintió que alguien le hablaba.
-Oye, ¿Tu nombre es Rin?
-Sí. ¿El tuyo es Len?
-Sí. Disculpa, ¿Nos conocemos? Digo, mismo apellido y… somos… similares…
-Pues… no creo…
-Bueno… oye… ¿Dónde vives?
-En la calle Girasol.
-Mi hotel está por allí. Necesito pasar a una tienda a comprar un teclado, ¿Me podrías acompañar? Es que no conozco por aquí.
-…Sí…
Ambos se fueron, Rin le mostró a Len donde estaba la tienda de instrumentos musicales y Len compró su teclado.
Al salir de la tienda, Len no se dio cuenta, pero una hoja de papel se cayó de su mochila que estaba entreabierta en la mochila de Rin, que también estaba entreabierta, sólo que ella si se dio cuenta.
-Toma, esto se te cayó.
-Ah, gracias.
Len abrió un poco para ver que era el papel y en cuanto lo vio, lo cerró rápido y lo metió en su mochila.
-¿Qué era eso?
-Em… nada.
Dijo el chico mirando al piso un poco sonrojado. Rin lo miró de forma sospechosa.
-"No quiero que nadie vea ese papel, no sé cómo se me ocurrió traerlo a la escuela. Ese papel, tiene escrita mi canción… el sirviente del mal… que a veces siento que soy yo."
Continuará…
