Hola! Gracias a por sus dos maravillosos comentarios! Y a las personitas folowers y favorites. Como esta es una historia corta, aquí está el segundo capítulo. Originalmente este sería el capítulo final, pero resultó ser muy largo así que lo dividí en dos, por lo tanto la historia tendrá tres capítulos.
Declaro que los personajes de HP no son míos sino de J K Rowling. Yo sólo los tomo prestados para crear una historia sin fines de lucro y sólo para entretenimiento.
La insufrible ligereza del tiempo que el amor dilata.
Capítulo II
Como dije antes, se contaban muchos rumores sobre Draco Malfoy lo cual era irónico, pues era en realidad un mago bastante conocido aunque no se le dieron los honores que siempre mereció y él estuvo de acuerdo con ello. Se dijo que Draco había terminado con poca cordura luego del terrible asedio de su padre para con él cuando se enteró que su primogénito era un espía. Aquel suceso fue verdaderamente atroz, siempre se habló de él con mucho cuidado, siempre entre líneas; se hablaba de golpes, insultos y vejaciones, pero nos quedamos cortos, después yo misma me enteraría por Hermione que Draco había sido torturado por su propio padre, hasta la inconsciencia, recibió un trato inhumano.
Con la guerra uno siempre se pregunta muchas cosas y una de ellas es cuán fuerte podemos llegar a ser. Todos perdimos mucho, sin embargo, ninguno perdió tanto como Draco Malfoy, su propio padre estuvo dispuesto a entregarlo en bandeja de plata al Señor Oscuro. ¿Cómo logró sobrevivir a la tortura metamórfica? Malfoy siempre diría que fue un golpe de suerte, pero Hermione y yo sabíamos que se debía a su temperamento, a su carácter y a su alma. Por ello Draco guardó tanta ira dentro de sí, pero no era del tipo de ira que era suya, sino de otro más, de Lucius. Draco Malfoy tenía metido a su padre en la piel, en sus recuerdos y en su cuerpo. Esa terrible cicatriz que lleva en la espalda cual árbol de la vida, es la ira de un padre descargándose sobre la frágil y joven alma de su hijo.
―Muy bien…aunque tengo mis reservas, estoy de acuerdo
―Reservas…más bien repulsión, Granger. Aunque tienes repulsión de trabajar conmigo, deberás hacerlo
―Malfoy, no creo que sea ni el momento ni el lugar para ponerse impertinente. Somos adultos y lo suficientemente maduros como para seguir cayendo en provocaciones absurdas
En ese momento Draco no dijo nada más. Hermione lo miró entonces con suficiencia pensando que había ganado la partida, lo que no sabía era que en realidad la había perdido en el momento en que Malfoy se acercó a ella para acomodar un mechón de su cabello desacoplado.
―Exacto! Justo esa sonrisa que ahora tienes, fue el ingrediente extra.
―Será todo un placer trabajar contigo, Hermione
―Espera…pero, entonces ¿cuál era el oficio de mi padre?
―Vaya, ¿no lo he dicho ya?
―No
―Trabajaba en el departamento de Misterios…
Era un inefable. Ya sabrás que poco se conoce del trabajo de los inefables, tienen prohibido hablar de los trabajos que realizan o dar información sobre su departamento, tal como Malfoy siempre decía, hacía encargos. Podría estar estudiando el amor en la cámara del amor, o el tiempo en la del tiempo o la muerte, en la cámara de la muerte. Y este era justo el trabajo de Draco Malfoy, estudiar la muerte en la cámara de la muerte.
―¿pero eso qué relación tenía con el departamento de mi madre?
Hermione estaba en la división de investigación del departamento, debía ocuparse de investigar a detalle, casi policial, a magos oscuros. El que Hermione y Draco trabajaran juntos no fue casualidad, sino fue el destino. Ni el mismo Harry estaba seguro de asignar a Draco como colaborador activo de Hermione, pero no tuvo otra opción. Malfoy era un mago muy experimentado en las artes oscuras y ahora era un inefable, seguro podría ayudar a Hermione en muchos aspectos, a demás ella seguía siendo muy inteligente. Por donde se le quisiera ver, debían estar juntos.
―Muy bien Granger, estas son las reglas del juego, yo en mi departamento y tú en el tuyo, cualquier cosa que se te ofrezca puedes avisarme
Habló Draco saliendo de la oficina del ministro. Ambos caminaban a lo largo y ancho de los pasillos del ministerio. Él iba a delante con paso apresurado, siempre apresurado, mientras Hermione prácticamente corría para poder alcanzarlo.
―Está bien, ¿dónde está tu departamento?
―¿Cómo que dónde está? ¿qué no sabes a qué departamento pertenezco? –la cuestionó, muy severamente. Draco nunca moderaba ni el tono ni la intención de su voz, si fuese cualquier otra bruja se habría intimidado por su voz, pero ahí estaba Hermione y ella no era cualquier bruja como para intimidarse. Sin embargo, era la indicada para sobrecogerse
―A la aplicación de la ley mágica, ¿no? ¿Eres un mago golpeador?
―¿Es real que Potter no te dijo nada?- le preguntó sorprendido
―No
―Pues si él no te dijo, significa que yo tampoco puedo hacerlo
―¿cómo se supone entonces que voy a llamarte cuando te necesite?
―Aprenderás a hacerlo…Hermione
―Oh! ¡Por Merlín, Draco! ¡Quieres dejar de actuar como un don Juan todo el tiempo?
―Un…¿qué?
―Un don Juan…es, sabes qué, olvídalo y mejor dime ¿Cómo podré localizarte?
―Ten, toma esto –sacó de su bolsillo un hermoso y pequeño cristal colgado de una cadena de plata muy delgada. ―es un cristal de Magia Negra
―¿QUÉ?
Hermione gritó sorprendida por lo que acaba de decir.
―¿Cómo se te ocurre darme un objeto tan peligroso? Esto debemos reportarlo
―Tranquila, no es magia negra en realidad, sólo ese es su nombre. Es un colgante que sirve para los enamorados…
―Disculpa?
―Se creó originalmente para eso, el nombre fue para ocultar su verdadero uso. Mientras lo tengas colgado y pienses en la persona que te lo ha dado, me enviará un aviso, así sabré que me estás buscando.
―Pero ¿cómo manda ese aviso?
Entonces le mostró un áuryn, un brazalete de plata negra que él se puso en su mano. Cuando Hermione lo llamara el brazalete, suelto en su muñeca se encogería hasta tomar la forma de su brazo y pegarse a su piel. Por medio de los metales el llamado sería transmitido al otro en la piel.
―Como la marca tenebrosa
La marca tenebrosa era una marca maldita desde su concepción, estos objetos mágicos fueron creados por enamorados, por una pareja que tuvo que aprender a vivir ocultándose porque su amor estaba prohibido. Se trataba de un mago que creo estos objetos para poder visitar a su amada sin ponerse en peligro. Los metales son metales puros, por los que se transmite el deseo y voluntad de quien emite el mensaje y dado que son de enamorados…
―¿qué tipo de sensaciones crees que llegaría a sentí r Malfoy?
―No lo sé…todo
Desde ese momento, Draco Malfoy sentía todo, absolutamente todo lo que Hermione sentía cada vez que ella le pensaba, lo que no contaba es que Hermione le pensaría desde ese momento, todo el tiempo, hasta el final de sus días.
―Entonces…
Como dije antes, Draco y Hermione creyeron enamorarse luego de usar el cristal y el áuryn, pero no fue así. Sus corazones conectaron desde el momento en que se miraron estando en la oficina de Harry. Fue gracias a estos objetos mágicos que ellos terminaron por darse cuenta de cuánto se necesitaban y cuánto se dolían mutuamente.
Aquellos objetos eran parte de la investigación que realizaba Theodore Nott en aquel entonces. Habían sido descubiertos en un edifico roído. Mi trabajo era encargarme de la investigación de criaturas mágicas y déjame decirte que existe mucho tráfico de ellas que afectan en gran medida la estabilidad tanto de sus vidas como la de los magos. Gracias a las leyes que había logrado promover Hermione el tráfico se redujo, pero no todos los magos obedecen las leyes.
Me encargaron ocuparme de una criatura clasificación XXXXX, se trataba de una quimera. Peligrosa y difícil de dominar, se consideraba una criatura mortal. Fue una batalla terrible. Cuando la quimera asolaba gran parte del mundo muggle, mi amistad con Draco Malfoy se estaba fortaleciendo cada vez más.
Y él, junto a algunos magos golpeadores acudió en mi ayuda. Theodore Nott, un exmortífago, igual que Malfoy, trabajaba también como inefable, pero él investigaba el amor en la cámara del amor. Luego de superar a la quimera, fui yo quien descubrió esas joyas aún en los cuerpos calcinados de los amantes. Llamaron a la brigada y ellos se ocuparon de la investigación. Al parecer aquel edificio abandonado era su escondite, pero sus familias terminaron por enterarse y todo aquello terminó en tragedia.
―Entonces, ¿qué pasó con las joyas?
Fue una verdadera tristeza ver aquellos cuerpos abrazándose mutuamente. Draco y yo los vimos, él por largo rato más que yo. Un destello de luz me hizo mirar el pecho de la chica y cogí el cristal, pronto descubrí el brazalete y escondí ambos en mi túnica.
Ya que Malfoy era un inefable, me pidió las joyas. Era su obligación entregarlas a su departamento, a Harry. Yo l supliqué varias veces que me dejara conservarlas, pero no lo hizo. Y cuando vi, días después, a Hermione portar el cristal supuse que tampoco lo entregó al ministerio. Se lo había dado a Nott y él consiguió averiguar todo sobre aquellas joyas.
―Entonces ¿por las joyas se hicieron más cercanos?
―No… por las joyas aprendieron a sentir el dolor del otro como si fuese el suyo propio, aprendieron a sentir la alegría, deseo, pasión, furia, enojo, celos. Pero fue en sus ojos y en sus miradas en donde realmente se reconocían.
―¿cómo terminaron separándose entonces?
Theo había pedido a Malfoy ser muy precavido con las joyas, no sabían todo de ellas y la investigación en la brigada tenía muchas lagunas. El caso, a pesar de ser poco conocido, era uno de los más difíciles de sobre llevar. Pasó mucho tiempo antes de que llegara a la oficina de Aurores. Y entonces, sin que Draco se lo esperara, llegó al departamento de investigación de magos tenebrosos. Fue asignado a Hermione.
Se conocía todo de la muerte de los enamorados, pero no de las joyas, ya que no fueron entregadas. Pero como sabrás, tu madre siempre fue una bruja brillante y terminó por llenar todas esas lagunas.
―¿qué fue? No creo que haya sido otro mago tenebroso en realidad, todo el mundo mágico se habría enterado
―Eres igual de brillante que ella, Sibila
El destino es una cosa bastante difícil de comprender, y ahora que lo pienso, también podríamos decir que es parte de una de las pasiones más significativas y, al mismo, terribles de la que nunca podremos escapar. Malfoy nunca fue de los tipos que creyeran en el curso del destino, pero sí de las culpas y del sufrimiento, no obstante, pronto conoció que la culpa y el sufrimiento eran tan sólo elementos sin importancia del propio destino.
Se supo, por las investigaciones brillantes de Hermione que la pareja se trataba de un mago y una muggle que se habían enamorado luego de que ella lo conociera en un viaje a París. Por supuesto, él era un mago proveniente de una familia muy conservadora. Pero la fortuna o más bien; el destino lo llevo a encontrarse con Narcissa Malfoy. Luego de la terrible muerte de su esposo y de la incertidumbre por el destino de su hijo, Narcissa se aíslo por mucho tiempo. Aunque esto fue muy doloroso para Draco, recuerdo que Hermione me contaría que Narcissa fue uno de los motivos por los que Draco logró sobrevivir las vergonzosas torturas a las que lo sometió su padre. Él amaba a su madre, pero ella no podía verlo a la cara, sentía vergüenza de sí misma por no haber sido capaz de proteger a su hijo.
―¿cómo conoció al mago enamorado?
―Bueno, al mago ya lo conocía desde hace mucho…era Blaise Zabini
Simplemente un día se encontraron y Blaise le contó su historia. Narcissa pensó en ayudar al chico, pero ni ella misma sabía que esas joyas, antigüedades de su familia, tenían una maldición. Una maldición puesta por el propio Lucius Malfoy para evitar que su esposa lo traicionara como lo había hecho su hijo. Por supuesto, Narcissa nunca llegó a usarlas pero tampoco supo de la maldición.
Aquel día en que la brigada de aurores apresó a Narcissa fue realmente triste…
―¡Baja esa varita Malfoy o tendré que obligarte a hacerlo!
―!Pues haber de dónde sacas las agallas Weasley, porque no permitiré que le pongas una mano encima a mi madre!
―¡Es una asesina!
―¡No vuelvas a llamarla así maldita comadreja miserable!
Ron estuvo a punto de lanzar un hechizo con toda la intensión de herir a Malfoy, pero Hermione llegó a tiempo para desarmarlo. Yo estuve presente en ese momento y Theo también. Vimos respirar con dificultad a Hermione y a Draco caer de rodillas al piso. Ronald nos pidió a Theo y a mí apresar a Narcissa y a Draco por intentar atacar a un auror. Todo fue tan rápido, apenas alcanzo a recordar un poco mejor. Pero me parece que fue Ron hasta donde se hallaba Hermione aún sin poder respirar y la cargaba en brazos, pero Malfoy se lo impidió, corrió hasta ellos y la tomó; la abrazó con fuerza. Desarmé a Ron antes de que usara su varita contra ellos y Theo le lanzó un hechizo que terminó por aturdirlo.
Ahora no puedo recordar bien cómo salimos todos de ahí, pero estábamos en el departamento de Malfoy cuando escuché sollozar a Hermione y vi a Draco abrazarla. La pegaba a su pecho como si quisiera fundirla con él mismo.
―Hermione, Hermione, amor…ya pasó, ya pasó
―¡Draco!
―Tranquila, ya pasó… por favor, intenta respirar
No entendíamos qué pasaba, tarde comprendimos que el brazalete que portaba Draco en su muñeca se ceñía con más ahínco en su piel, el metal estaba tan caliente que la piel blanquecina de Malfoy empezó a enrojecer. Entonces el temor y la desesperación se apoderaron de su mirada gris. Hermione estaba muriendo, lo que Draco sentía a través de los metales era el proceso agónico de ella. Se sintió impotente y culpable. Estaba tan asustado de que se llevaran a Narcissa que se olvidó por completo de las joyas
―Pero, ¿mi madre no lo sabía? Ella tuvo que haberse enterado antes y pudo haberse quitado el cristal de encima
―Hermione sabía que existían unas joyas que tenían algo que ver con la muerte de la pareja, pero nunca supo que se trataban de esas joyas. De eso sólo Draco, Theo y yo lo sabíamos.
Antes de casarnos, confesé a Theo que yo sabía de las joyas y por mucho tiempo me sentí culpable de no haberlo dicho a Hermione, aún sigo sintiendo culpa. Pero en aquel momento Theo me dijo algo que me reconfortaría toda la vida hasta este momento …
―No ha sido tu culpa, Luna…Ni tú, ni yo, ni ninguna joya habríamos sido suficientes para cambiar el rumbo de sus vidas. Estaban destinados a encontrarse, a amarse y a sufrirse mutuamente. A eso estamos destinados todos los que amamos…
―Pero aún así, me sentiré responsable, hasta no haber ayudado a romper el hechizo, así me cueste la vida, Theo, tengo que ayudarlos
―Entonces déjame ayudarte también…
Y eso hizo, me entregó su amor y su infinita paciencia y aunque él haya partido antes que yo, sé que lo hizo para que yo pudiera esperar un poco más y poder hablar contigo, me regaló tan sólo un par de años más para poder encontrarme ahora hablando con la hija de Draco Malfoy y Hermione Granger.
―Entonces, ¿mi madre ya estaba embarazada?
Aquel día en que Hermione agonizaba debido a la maldición de las joyas debía haber tenido unos tres meses de embarazo, tal vez un poco más. Perdóname por desviarme de la historia, pero creo que es importante que sepas que siempre fuiste una bebita muy amada desde el momento en que tus padres se enteraron de tu llegada.
Si tan sólo hubieses visto la mirada de Draco al enterarse del embarazo de Hermione. Nunca, desde aquella mañana del último lunes del mes, aun en primavera, había visto reír y llorar de felicidad a Draco hasta el momento en que Hermione le dio la noticia…
―Y bien, Hermione ¿Qué es lo que no me tiene que decir Luna?
―Draco, tranquilízate
―¿Qué me tranquilice? Por Merlín, Hermione, le estás rogando a Luna que me oculte algo, ¿qué no tienes las agallas para decírmelo de frente?
―Draco, por favor, no te exaltes, no es lo que tú piensas
―¿qué sabes tú de lo que pienso? Desde hace días que andas rara, el estúpido brazalete no deja de molestarme con tu estúpida felicidad y candor…qué sucede, ¿volviste con Weasley?
―Draco, creo que debes …
―No, Luna! Tú no te metas…Habla, Hermione, ¡qué demonios te pasa!
―¡Pues me pasa que eres un idiota Draco Malfoy! ¡Un maldito idiota que se convertirá en padre!
Creo que puedo asegurarte que fue la mejor noticia que pudo haber escuchado. No paró de abrazar y besar a Hermione. Se llenó de atenciones con ella, no la dejaba sola ni un minuto. La acompañaba a revisiones constantes. Fue incluso con ella a visitar a sus padres. Fue todo un reto para él el mundo muggle, aunque debo decir que en realidad le encantó. Disimulaba muy bien ese hecho, siempre decía que tenía una reputación que cuidar, pero lo cierto era que aprendió a amar ese otro Londres, aunque después tan sólo lo añoraría.
―¡Oh! Sibila, tú padre te amó desde ese momento
―Ese sacrificio del que hablaste antes...él, él sobrevivió a ese sacrificio, ¿verdad?
―Él hizo todo lo que estaba a su alcance para salvarlas a ti y a Hermione; entregó todo lo que tenía en sus manos, pero sobre todo su voluntad.
Draco poseía una voluntad de hierro impresionante. Fue un hombre que defendió con sus propias manos todo lo que más amaba, muchas veces estuvo a punto de morir, muchas veces quiso hacerlo. Theo impidió muchos intentos, estar lejos de Hermione fue muy duro para él, pero debía hacerlo. Draco Malfoy estaba dispuesto a sacrificar todos los días soleados y candorosos junto a Hermione sólo por ustedes.
―¿podrías contarme sobre ese sacrificio?
―Por supuesto
…
Hasta aquí el segundo capítulo. bien, ¿qué les pareció?No olviden comentar, GRACIAS!
