Q.C: Puede que muchas dudas salgan a la luz pero se resolveran conforme valla avanzando el fic, no seria divertido que todo fuera de un solo golpe en ese cas mejor hago un one shot :P, bueno, a que les esera una sorpresa, ¿Alguno/a espera que llege a la epoca de Harry en Howarts? ¿O que epc esperaban que llegara James S.?

Muchas gracias por comentar, poner en favoritos o alertas esta hisoria que salio en un momento de estres... si suelo inspirarme en momentos de estres al contrario de muchos -.-u

Buueno que disfruten Yaneee!

Harry Potter Y.../Titulos de fraquisia aquí/ no me pertenecen sino a su autora JK Rowlling, yo hago esto sin fines de lucro sino por diversión ... y desestresarme -.-u

CAPITULO UNO: ANTES DEL PASADO.

Cuando James despertó todo lo que veía era lejano y diferente, las calles aunque parecidas tenían tiendas diferentes o faltaban algunas.

-Hey, chico no deberías salir el que no debe ser nombrado esta de casería - Un loco mago paso por su lado, sorprendiendo James, estaba en el pasado, pero en que pasado.

Caminando los titulares rezaban fechas de la primera guerra, los ojos del mayor de los hijos de Harry se ampliaron, no sabía qué pasaría si cambiaba este pasado pero sin duda sería mejor que su futuro, la Orden del Fénix, mejor dicho Albus Dumbledore dominaba mundo mágico evitando el libre advendrío o la magia que pudiera poner en peligro su dictadura.

-No me voy a dar por vencido, como dice el tío Dragón, hay que aprovechar y sacar hasta el último galeón de las oportunidades que se te presentan para mejor no para peor - susurro para sí mismo.

Llamando al autobús noctambulo llego a donde sus abuelos se escondían de Tom Riddle alias Voldemort.

Aun su padre no nacía, no había profecía ni fidelio, por fortuna o no los hubiera encontrado.

Aun era un niño, siempre "protegido" en un régimen dictatorial, era solamente un niño en cuerpo de un joven, podía tener 16 años pero seguía siendo alguien sin experiencia, solo un alma desgastada por las obsesiones de quienes debieron cuidarle, doliente por la pérdida de aquellos quienes le querían y protegían.

Solo la voluntad de cambiar todo lo ocurrido, evitar de Dumbledore pusiera las manos encima del poder de mundo mágico, que la locura dañara las familias de sus tíos y papi.

Y eso solo puede ser logrado en el pasado, aunque ahora sabía que podía hacer más que eso porque era antes de aquel pasado, no daría marcha atrás, haría que todo fuera mejor, después de todo nada había sucedido.

Frente a la rustica y gran vivienda del Valle de Godric, James supo que apenas había empezado su travesía, si antes alejaba las garras de Ginebra de su padre nunca nacería, si William Wesley y Fleur DeLaCourt nuca se casaban nunca nacerían Victori ni Louis pero era un pequeño precio por evitar todo lo que ha sucedido.

Tocando con firmeza la puerta, la cual fue abierta por una versión mayor y de ojos cafés de su padre.

-Hola pequeño, ¿Qué haces aquí? ¿Sabes el peligro que hay en las calles? Entra, rápido - Nerviosamente lo jalo para dentro de la casa.

-Hola - su voz fue solo un susurro, estaba conmocionado, nunca había visto antes a su abuelo.

-¡Lily! Ven rápido - una pelirroja mujer, llego velozmente de la cocina mientras sostenía un cucharón. Podía ver el abultado vientre donde descansaba su padre.

Con nerviosismo se acerco y toco el gran bulto en su estomago, tenía un nudo en la garganta, le golpeo fuertemente lo mucho que extrañaba a su padre, lo único bueno que tenía de la vida con los Wesleys, realmente extrañaba, volar en escoba, comer pastel en la terraza de la vieja casa de campo de los Potter.

Cuando conoció a su papi y sintió esa rápida conexión eso fue lo que sintió en este momento, o como los extrañaba a ambos, las bromas del tío Blaise, los regaños de la tía Pansy, las nanas de su papi, las fantásticas historias de la tía Astoria, se lo oprimía fuertemente el corazón al saber que ya no volvería a verlos si no lograba realizar esto correctamente, quizá ya no pudiera nacer como James Sirius Potter ni sus hermanos, primos y compañeros como ellos pero esto les daría una mejor vida... esperaba.

-¿Te da curiosidad el bebé?

-Harry James Potter - susurro

La mirada sorprendida y sospechosa de los mayores le trajo un escalofrío en la columna vertebral, supo que entonces que tenía sacar todo lo que sabía.

-Yo sé mucho - susurro suavemente.

-¿De qué? - La mirada de James se clavo en la mano sobre el vientre de su esposa. No permitiría que nada dañara a su familia aunque esta no fuera con quien él amaba.

-Soy James Sirius Potter, su nieto - hablo suavemente mientras acariciaba el lugar donde crecía su padre - vengo de muchos años en un futuro. - Su mirada se perdió en la pared mientras buscaba en su bolsillo el gira-tiempos.

Los ojos de ambos adultos se ampliaron mientras veían el artículo prohibido por el Departamento de Misterios por considerarse peligroso para la estabilidad espacio-tiempo y ahora veían la razón.

-¿Por qué estás aquí? - La voz de Lily sonó curiosa y es que viendo al niño no había duda de los rasgos Potter en él, desde los cabellos sin dirección, la miopía y ojos oscuros.

-Por error, debía llegar a la batalla de Howarts y evitar que mi padre se casara con mi madre - la voz lejana y semi agónica distaba mucho de lo alegre y libre de preocupaciones que debía sonar la de un casi infante.

-¿De esa manera no borrarías tu nacimiento? - Un dolor se instado en el pecho de James, puede que lo acabara de conocer pero era su nieto, sangre de su sangre, sentía como ese lazo de magia los unía como al bebé en el vientre de Lily, sabía que la pelirroja no lo sentía, era cosa de sangre puras para evitar engaños, era de las pocas magias antiguas que la familia Potter aun conservaba.

-Es mucho mejor de que podría pasar si no lo hago - cerro los ojos mientas recordaba la locura de Ginny, los castigos de Molly, el solo recordar cómo se sentía la pluma de sangre le revolvía el estomago. Lentamente dejo de tocar el lugar donde crecía su padre para tocar donde las cicatrices de los castigos de Ginebra descasaban sobre su piel como recordatorio permanente del horrible futuro de Mundo Mágico.

-¿Qué tienes en el brazo? - Pregunto curioso James mientras tomaba el brazo de su futuro nieto. Horrorizado por las cicatrices y marcas inconfundibles de las plumas de sangre con la leyenda "Soy un mal hijo, mi padre ya murió" -¿Quién te hizo esto? - El dolor y la impotencia del no haber podido hacer nada.

-Estabas muerto no podías hacer nada, igual que padre, ella no tuvo consideración. -La mirada perdida en el espacio, y la voz casi hueca, excepto por cierto rencor.

-¿Quién?

-Ginebra Molly Wesley

-¿Con que derecho? - La indignación y coraje subían por la garganta de James.

-Era mi madre - no paso desapercibido el rencor y disgusto que un solo nombre causo en su nieto.

-Una madre no haría esto - dijo negando Lily, nadie le haría algo así su hijo.

-Estaba desquiciada no le importábamos mis hermanos y yo, solo la fama y fortuna de padre.

-¿Qué necesitas que hagamos? ¿Alejarlo de los Wesley? - Pregunto James no le importaría dejarle de hablar a Arthur porque nunca congeniaban casi es como si el hombre pensara que estarían mejor siendo muggles.

-Por favor - dijo cerrando los ojos - No quiero que nada pase, llévenme con el Señor Tom podremos arreglar todo el daño que Dumbledore ha causado - Su voz tomo un tinte de desesperación.

-¿Quien es el señor Tom? - No conocían a nadie con ese nombre solo al del caldero Chorreante. Y no era por ser malo pero no creía que fuera esencial para la guerra.

-El que ustedes llaman Lord Voldemort, un peón en las manos de Albus Dumbledore - El pesado silencio cayó sobre las cabezas de los ahí presentes.

-Debes equivocarte, Dumbledore no haría daño a nadie quiere que esta guerra acabe, él y la orden del Fénix pelean por la comunidad -Dijo Lily seriamente apartándose del pequeño.

-Vamos - el pequeño medallón que colgaba de su cuello brillo segando a todos, jalando a ellos. El sabía el destino del trasladador, era la Mansión Riddle, la sede principal de los Mortifagos.