CAPITULO 2

*******

Lo último que había pensado el chico Potter al llegar esa tarde a ver a su ahijado, era encontrarse en casa de la señora Tonks, con Narcissa Malfoy.

La lucha interna de Harry batallaba entre el hecho de saber que los Malfoy no eran trigo limpio, por lo tanto su reacción natural era desconfiar ante ellos; y los hechos recientes que, aunque no les redimía de sus actos en el pasado, si no llega a ser por la preocupación de Narcissa por su hijo, Harry Potter no estaría vivo en. Finalmente se decidió a dejar a solas a las dos hermanas Black, señora Tonks era una bruja totalmente capaz de enfrentarse a Malfoy si se diera el caso; sin embargo, por precaución, se llevaría a Teddy a dar un paseo en el cochecito muggle que compró Andrómeda.

Harry carraspeó aclarándose la garganta, con la intención de llamar la atención de las dos mujeres que seguían sin moverse.

- Señora Tonks - dijo sin que se le pasase inadvertido el mohín de disgusto en la cara, tan armoniosa como la de Draco cuando no tenía esa expresión de asco, al escuchar el apellido muggle de su hermana - ¿Le parece bien si preparo más té y me llevo a Teddy a dar una vuelta?

Andrómeda miró a Harry y asintió despacio con la cabeza. Al fin y al cabo no podía dejar de ser una Black, y como tal había recibido una educación impecable.

- Claro Harry - contestó dando un paso atrás para dejar entrar a su hermana - Adelante Narcissa - ofreció la mujer con voz fría, no estaba segura de sus sentimientos en ese momento - Supongo que conoces a Potter.

Narcissa se quedó en silencio unos segundos mirando al chico y a Andrómeda alternativamente. Suspiró y avanzó unos pasos hacia Harry.

- Nunca nos han presentado formalmente, pero sí - dijo extendiendo la mano derecha, la misma con la que le tomó el pulso el pasado junio,, para estrechársela - Me alegro de verte Potter.

Parecía decirlo sinceramente, pero Harry no estaba en situación de decir lo mismo, por lo que optó por estrechar levemente la mano de la mujer y un " cómo está usted" antes de recoger la bandeja que estaba en la mesa y dirigirse a la cocina para preparar más té.

- Lamento lo de tu e hija y tu esposo - dijo Narcissa siguiendo a su hermana a la salita de estar, esta aceptó las condolencias con una inclinación de cabeza - He oído que tuvo un niño.

- Si, pocos meses antes de morir - contestó Andrómeda. Deseaba profundamente abrazar a su hermana pequeña, cogerle la mano, algo. Pero su orgullo se lo impedía, tenía constancia que ni ella ni Lucius tomaron partido en la muerte de su familia, sabía que fue Bellatrix, su hermana mayor, quien empuño la varita que acabo con las vidas de su marido y su hija; pero Cissy no hizo nada para evitarlo, claro que poco podía haber hecho sin seguir el mismo destino que ellos. Suspiró - Se llama Ted, Teddy Lupin.

- ¿Podría verle? - preguntó Narcissa, siempre le habían encantado los niños, fue un palo cuando le dijeron que no podría tener más, y Andrómeda lo sabía, sabía que la menor de las Black se podría delante de cualquier maldición que fuese dirigida a cualquier niño antes de que este sufriese algún daño

- Claro - aceptó, y guió a Narcissa hasta la cuna de su nieto.

Teddy seguía dormido y la mujer rubia no puedo contener la sonrisa embelesada al ver al pequeño con los puñitos cerrados y el ceño ligeramente fruncido; inconscientemente alargó una mano para tocarle la frente, igual que hacía con su hijo cuando este era un bebe, pero se interrumpió a medio camino y miro a su hermana con expresión de disculpa. Andrómeda sonrió, dándole permiso para tocarle, y Narcissa lo hizo, le acarició la frente y su entrecejo se relajó inmediatamente ante el contacto. Ambas mujeres sonrieron. La más joven sufrió un pequeño sobresalto cuando el cabello del niño se tornó de color verde. Andrómeda dejó escapar una pequeña carcajada y Narcissa sonrió relajada.

- ¿Es metamorfomago? - le preguntó. Meda asintió - Es precioso.

En ese momento el aludido abrió los ojos, de color miel, y parpadeó repetidas veces antes de estirar sus pequeños brazos hacia su abuela, que tras sopesarlo unos instantes se giró hacia su hermana.

- ¿Te gustaría cogerlo? - le preguntó. Narcissa le miró sonriente.

- ¿De veras? - cuestionó ilusionada. Tras recibir el consentimiento de Andrómeda volvió a centrar su atención en Teddy - ¿Quieres venir con la tía Cissy? Eres muy guapo.

Cuando Harry entró en la sala con el té y vio a Narcissa acomodando al niño en sus brazos, miró a Andrómeda alarmado. Esta negó con la cabeza dándole a entender que Teddy no corría ningún peligro. Al ver a su ahijado cambiar el color de pelo a un azul celeste, Harry pudo relajarse, era el color que tenía cuando se encontraba a gusto.

*******

En la mansión Black, Ginebra Weasley estaba frenética yendo de un lado para otro. Aquella noche tenía que salir todo perfecto. Kreaacher ya había comenzado a preparar el cordero asado, el favorito de Harry, y ella estaba en el cuarto de baño con Hermione Granger. Su amiga le había preparado un baño con sales muggles para que, además de relajarse, su piel se impregnase de la fragancia de rosas.

Ahora una vez salida de la bañera, únicamente ataviada con la ropa interior que le había conseguido Hermione, de encaje negro, daba vueltas buscando la maldita poción para el cabello.

- Ginny, ¿quieres calmarte? - su amiga le agarró por los brazos y la obligó a sentarse en la taza del retrete - La poción la tengo yo, Kreaacher te ha planchado el vestido y aun falta una hora para que venga Harry, eso si viene teniendo en cuanta cómo le has amenazado.

- ¿Y si no viene? - preguntó la joven mirándola asustada - Lo sabía, no va a venir, y si lo hace será solo para decirme que me vaya de su casa y que no vuelva más. ¿Qué voy a hacer Hermione? Si después de tantos años le pierdo ahora…

- Ginebra Molly Weasley, ya basta - ordenó Hermione arrodillándose frente a su amiga - No me obligues a inmovilizarte. Te vas a quedar sentada, quietecita y te vas a tranquilizar, ¿de acuerdo? - la chica asintió - Harry va a venir, aunque tenga que buscarle y traerle de las orejas. Pero ahora vas a dejar que te peine y que te deje guapísima.

- Pero Hermione, ¿y si no se hacerlo? ¿Y si lo hago tan mal que se ríe de mi y me deja?

- No lo vas a hacer mal, no puede ser muy difícil - la tranquilizó - Harry tiene tanta idea de esto como tú, puede que incluso menos. Además no es de los que le dan importancia, no te va a dejar. Sabes que no te quiere únicamente por el sexo, así que respira y cálmate.

- Vale - Ginny respiró hondo - Pero dame alguna pista - Hermione la miró con cara de pánico - Venga Hermione tu siempre lo sabes todo, dame un consejo.

- Ginny, estas cosas no vienen en los libros - contestó - Yo nunca lo he hecho, no puedo decirte absolutamente nada.

Hermione suspiró derrotada, cierto que sabía muchas cosas, porque le gustaba leer, adquirir conocimientos… pero en lo referente a las relaciones humanas era una completa ignorante. Palmeó la mano de Ginny como consuelo.

*******

En la penumbra de lo que parecía una cueva, dos figuras discutían frente al fuego que manaba de una roca. La silueta más menuda que parecía de mujer, escuchaba a su compañero mientras pasaba la mano por el fuego una y otra vez sin dar muestras de quemarse.

- Ahora que estás dentro, tienes que encontrarle - dijo la voz grave del hombre - No debería serte muy difícil, tú le conoces, y por lo que dicen por ahí, bastante en profundidad.

- Oh, vamos Liam, no deberías hacer caso de todo lo que oyes - contestó ella divertida sin dejar de jugar con el fuego - Ya sabes lo que les gusta a los de abajo esparcir rumores.

- En cualquier caso me trae sin cuidado a cuantos te beneficies - increpó el tal Liam dejando traslucir cierto matiz celoso en su voz, ella alzó una ceja - Lo importante es que lo encuentres y le traigas de vuelta antes de que suponga un problema.

- No lo entiendo, si quiere desertar que lo haga, ya somos bastantes, por uno menos tampoco vamos a notar la diferencia.

- Lynne, no es que deserte, es el motivo por el que lo hace - Liam se dispuso a explicárselo - Muchos de los nuevos no están contentos, quieren volver arriba o, en el caso de los que no han estado, quieren subir. Si descubren lo de Marcus, todos querrán hacer lo mismo y eso es algo que no nos podemos permitir. Además tiene que pagar su traición, irse con ella… . - negó con la cabeza en señal de desaprobación.

- Es guapa - apostilló Lynne encogiéndose de hombros con indiferencia. Los ojos de Liam refulgieron con furia.

- Guapa o no, nos lo robó - dijo con vehemencia.

- Vamos, Liam, no te pongas melodramático - contestó la chica - No nos robó nada, Marcus se fue por voluntad propia. Además ellos también la perdieron a ella.

- Yo no estoy tan seguro - la contradijo, Lynne le miró con interés - En todos estos años no han enviado a nadie a buscarla.

La chica bufó.

- Que tu sepas - observó - Además nosotros hasta ahora tampoco, si a eso vamos.

- Porque no le habíamos localizado. - argumentó Liam.

- Tal vez ellos tampoco.

- Como sea. Tráelo de vuelta Lynne.

Dando así por concluida la conversación, Liam desapareció dejando tras de sí una estela de humo. Lynne continuó jugando con el fuego sin cambiar su expresión.

******

La directora del colegio Hogwarts de Magia y Hechicería, todavía no tenía claro lo que había ocurrido durante la entrevista con Evangeline Wars. Nada más verla todas las alarmas de peligro de su cuerpo se activaron. Tras escuchar la voz suave y engañosamente sedosa de la muchacha se sintió igual que si estuviese bajo una imperios, pero tampoco era tal se corrigió frustrada. Simplemente se veía obligada conscientemente a aceptar y aprobar lo que la chica decía y no tenía forma ninguna de resistirlo. Así pues se vio incapaz de negarle la entrada al colegio, tampoco se opuso a que la señorita Wars le acompañase a la reunión del consejo. Y estos también cayeron bajo el influjo de la chica y no pusieron problema alguno en darle la bienvenida a Hogwarts.

Era una locura. Sacudió la cabeza mientras miraba por la ventana dejando que sus ojos se detuviesen, como siempre, en la tumba de mármol blanco de su predecesor.

- Ha sido interesante - la voz procedente del retrato de Dumbledore la sacó de su ensimismamiento.

- ¿Qué ha pasado? - le preguntó Minerva.

- No lo sé - contestó para asombro de todos los presentes de la sala, vivos o muertos retratados - Nunca había visto nada igual. Me temo que Evangeline Wars dará que hablar.

- Eso desde luego - apostilló la actual directora.

Se detuvo a recordar la imagen de su nueva alumna. Incluso ella misma se sorprendió al verla. Con el pelo rojo, pero no del mismo tono que lo podían tener los Weasley, era un cabello del color de la sangre, oscuro que a cierta distancia podía parecer negro; cayéndole en dóciles rizos sobre el pecho. Una nariz recta, perfecta, y los labios carnosos, rojos y sensuales. Ahora que lo pensaba, aquella joven emanaba sensualidad por cada poro de su piel, pálida y lisa como una llanura de nieve. Aunque lo que verdaderamente llamó la atención de la mujer fueron los ojos. Estrías de color ámbar surcando un fondo verde jade, desde la pupila hasta donde termina el iris. Definitivamente era distinto a todo lo que Minerva McGonagall había visto en su larga vida.

*****

Tras una tarde recorriendo el Londres muggle con Teddy, Harry estaba ansioso por llegar a casa, y para qué negarlo, se moría de ganas por ver a Ginny y contarle todo lo que le había pasado esa tarde. Se iba a quedar flipando cuando supiese lo de la madre de Malfoy… . No tenia muy claro si confesarle que varias chicas le habían parado por la calle y habían coqueteado un poco con él. Sonrió, iba a ser cierto que los padres solteros atraían a las mujeres muggles. No podía negar que le gustaba ver a Ginny celosa, pero aquella mañana no parecía que su novia estuviese de muy buen humor.

Después de mirar la hora en su reloj de muñeca y comprobar que ya pasaban unos minutos de las seis, entró en su domicilio, pero lo que vio dentro le hizo salir y constatar que no se había confundido de casa.

El pasillo de la entrada estaba repleto de velas mágicas que flotaban indicándole el camino hacia el comedor, donde le esperaba Ginny. Al verla, Harry se quedó sin palabras.

******


Bien, aquí esta el segundo cap de esta nueva historia, ya vamos poco a poco entrando en materia. ¿Qué os está pareciendo? Espero vuestras opiniones.

Xoxo. Eli.