Espero les guste...


Beso blanco.

Apretó lo puños, no era para tanto, se trataba de Neji, sí, pero tampoco era para reaccionar de ese modo, necesitaba despejar todo miedo. Ella era Tenten, su enemiga, quien no se dejaba de nadie y mucho menos de él, podía llevar la situación sin ser intimidada. Recorrió el pasillo hasta llegar a la sala, efectivamente, no era ninguna broma de Temari, Neji estaba parado admirando las fotos que adornaban la estancia. Tenten se cruzó de brazos y con cara seria y aburrida aclaró su garganta para que el ojiperla se diera cuenta de su presencia.

—Tenten, creí que no querrías verme y te encerrarías en tu cuarto — comenzó a decir el chico con voz seria, no se estaba para nada burlando, algo extraño en él para con ella.

—No sé por qué tendría que hacerlo, eres como un gatito Neji, completamente inofensivo aunque quieres demostrarle a la gente que pasas por tigre — y sonrió por su mismo comentario, pero cuando se dio cuenta que Neji no se molestó, ni siquiera pestañeó, dejó de sonreír. Él chico estaba raro.

—He venido a preguntarte algo, tu amiga me pidió que habláramos civilizadamente pero contigo no se puede lograr mucho. — la castaña se molestó por el comentario, se le notó en sus facciones pero no dijo nada — Lo que escuché en la estación de juegos ¿es cierto? — había dicho tantas cosas que no lo recordaba, generalmente habían sido quejas por encontrarse aburrida.

—¿Qué cosa? Dije tantas que ya ni me acuerdo — le respondió, no sabía a qué se refería, tal vez a la supuesta cita, en todo caso ¿a él qué le importaba? Neji dio un paso al frente igual de serio, sus ojos estaban fijos en ella, nunca lo había visto así de intimidante — ¿Neji? — la chica quiso retroceder pero se topó con uno de los sofá y cayó sentada sobre éste. Neji se fue acercando hasta estar frente a ella, se inclinó hasta a escasos centímetro de su rostro… seguía acercándose. Tenten cerró sus ojos con fuerza, ¿Neji quería…?

—Que te gusto — pronunció lentamente en su oído izquierdo, la joven abrió los ojos impresionada por lo que había dicho, ¡había escuchado a Temari! Instintivamente giró su cabeza para verlo, después descubrió que había sido un error, estaban tan cerca el uno del otro que podía sentir su respiración golpear en su cara y esos ojos… sus ojos perla no dejaban de mirarla.

—¡Estás loco!, ¿de dónde sacas esa tontería? — y lo empujó bruscamente para apartarlo, ella inmediatamente se levantó y alejó varios pasos, ¿qué había sido eso?

—Tu amiga lo dijo — le respondió el ojiperla — de hecho lo gritó, fue imposible no escucharlo — cuando Neji se largara mataría a Temari, eso lo aseguraba.

—Fue un error, ella cree esas patrañas del odio al amor… — luego calló sus palabras, no quería tener que explicarle nada de eso — tú y yo siempre nos odiaremos Neji. Ahora, sí eso era todo lo que querías decirme, ya sabes dónde está la salida, vamos — y apuntó a la entrada. El chico caminó sin decir nada y abrió la puerta, justo antes de salir regresó su vista a Tenten.

—Ah, ahora que te veo, sigues pareciendo un chico — sonrió burlonamente y cerró.

—¡Neji! — Temari escuchó el grito de su amiga y corrió para ver qué pasaba, lo único que pudo ver fue un dardo clavado en la puerta de entrada.

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Neji Hyuga, ¿cuánto más podría aguantar esa situación? Llegó a su casa luego de haber hablado con Tenten, su amiga lo había gritado frente a todos y por un momento pensó que lo había logrado, pero no fue así, se había tratado de un malentendido, pues la misma Tenten se lo había aclarado pero no lo aceptaba, ese momento en su casa… por un instante pensó que ella se había tensado ante la situación, que podría haberlo dejado seguir con algo más, pero si se equivocaba ella lo habría golpeado hasta el cansancio, no quería que Tenten lo odiara más, aunque hacerla enojar era el único modo de hablarle, de estar en sus pensamientos. Lo sabía desde aquella vez.

Llegó a su casa con el semblante serio de siempre, justo en la entrada lo esperaba su tío Hiashi, lo único que le faltaba, seguramente todo era obra de su padre. Se había ido dos años antes y no quería tener que hacerlo pero fue obligado por él, ahora que lo había convencido para permitirle regresar tenía que lidiar con su tío todos los días. Bailó las llaves de su auto en su mano y después le regaló a su tío una mirada reprobatoria, el hombre lo miró serio pero estaba consciente de su enfado y lo entendía.

—Neji, necesito hablar contigo — le dijo al mismo tiempo que se acercaba, el chico apartó la vista y maldijo en su interior, no quería escuchar otro sermón, él sabía lo que hacía.

—Déjalo ya, no pienso irme, él debe cumplir su palabra, me quedaré por ella — contestó de lo más cortante. Su tío puso una mano en su hombro y lo guió para que se sentara. Neji lo hizo muy a su pesar.

—No se trata de eso, puedes estudiar aquí, sabes que tu padre reprueba tu decisión, hay mejores escuelas en el extranjero pero no le parece que busques de pretexto a tu prometida — Neji bufó, odiaba que su padre se entrometiera en todo, ya era mayor y podía hacer lo que le viniera el gana, pero mientras se mantuviera a su lado las cosas seguirían igual.

—No es pretexto, tengo novia y debo ocuparme de ella — le respondió de mala gana, no le gustaba ser grosero con su tío pero si lo encontraba de mal humor ni ese título podía salvarlo, se levantó sin mirarlo — por eso estoy aquí — mencionó antes de irse, Hiashi sólo lo vio marcharse. Neji cometía un error si provocaba a su padre.

El ojiperla subió a su habitación con desgana, esa visita a Tenten había sido mala idea, la chica seguía con la misma idea de odiarlo, estaba llegando a pensar que se había pasado todo ese tiempo al hacerle la vida imposible, aunque al menos ahora tenía su atención, no con buenos pensamientos pero la tenía y ya era ganancia. Se dejó caer en su cama y debajo de una de las almohadas sacó un marco con fotografía, había una chica sonriente, se trataba de Tenten. Sonrió al verla, era del primer año de universidad, se la había tomado cuando ella estaba distraída y desde entonces la conservaba.

—Eres una cabeza dura y demasiado despistada, creo que necesito darte motivos para cambiar tus sentimientos hacia mí — miró al techo y sus últimas palabras cruzaron su mente, "tú y yo siempre nos odiaremos Neji" dejó la foto de nuevo en su lugar de siempre y sin levantarse de la cama marcó un número.

Necesitaba distraerse para no seguir pensando en las palabras de Tenten, se había hecho ilusiones esos dos años, con que ella lo había extrañado y esperaba su regreso, pero no fue así, se estrelló y le había dolido el golpe. Terminó de marcar el número y esperó. Al poco tiempo contestaron, él era el único que podía ayudarlo. El único que lo entendía.

Neji, ¿harto de la universidad? —el ojiperla sonrió un poco, apenas comenzaba. Él era a la única persona que extrañaría.

—Algo, pero no regresaré hasta que logre mi objetivo — y lo haría, soportaría de todo hasta cumplirlo.

Buena suerte con ella. Hablé con mi padre y le pedí que me dejara estudiar en la misma universidad en donde estás. Al principio se molestó pero creo que sabe porque lo hago, también estoy harto de que siempre me mande lejos de casa, por esa razón nunca he estado lo suficiente con mis hermanos desde niño. Además mi hermana vive ahí desde que mis padres se separaron y no la he visto hace mucho tiempo, es un buen factor a mi favor. — era bueno oír eso, un amigo lo ayudaría. Neji era la única persona que podía hablarle por más de tres minutos — Mi hermana vive con una amiga desde hace unos años, pero puedo soportarlo Neji.

—No se vale arrepentirse Gaara — no hablaron mucho más, Neji colgó y se dispuso a dormir, no tenía ganas ni de cenar, mañana hablaría con Tenten de lo que fuera, aún si tenía que hacerla enojar como de costumbre.

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Luego de la reprimenda de Temari, la castaña se levantó para ir a la universidad, no tenía ganas de asistir pues sabía que encontraría a Neji en cualquier momento, además no había dejado de pensar en lo que pasó ayer, ese momento de parálisis… ¡ah! Por un momento había pensado en un beso, ¿pero por qué? El idiota también la torturaba hasta en sus más profundos pensamientos. Luego de un rato de meditación y cinco gritos más de Temari, la chica se levantó casi de un salto al ver la hora. Culpaba a Neji de su retraso, por andar pensando en él se le hacía tarde.

No desayunó, apenas y tuvo tiempo de despedirse de la rubia para luego salir de la casa a gran velocidad, no se permitiría llegar tarde como muchas otras veces y menos por Hyuga.

Pidió disculpas al profesor una vez en clases, no había alcanzado a llegar a tiempo, aun así fue un alivio no tener un reporte de acumulativo por retardos, se concentró en la clase y la visión de él demasiado cerca de su rostro no volvió a presentarse en toda la mañana.

—Mañana tendremos el día libre toda la universidad, debemos organizarnos para hacer de la recaudación de fondos todo un éxito — decía la jefa de grupo, una chica bastante mandona pero siempre hacía bien las cosas, por algo todos la obedecían.

—Muy bien, estaremos montando el lugar que nos fue asignado — dijo uno de los chicos.

—Y nosotros nos encargaremos de cocinar — habló otro, Tenten suspiró, no quería echar las cosas a perder pero no había leído ni una pizca de los libros que se había llevado a casa, ni siquiera le había pedido ayuda a Temari.

—Muy bien, no falten mañana y todo saldrá bien — después de la pequeña junta, todos salieron de la clase rumbo a la cafetería.

Pensaba hablar con Lee pues sabía que no tenía clases, pero apenas entrar se percató de la presencia de Neji hablando justo con el pelinegro de cejas pobladas. Dio media vuelta y se fue, no necesitaba hacer más corajes. Se apartó de toda la escuela en su lugar especial, la azotea. Tenía hambre, ya habían pasado quince minutos desde que se encontraba en ese lugar y comenzaba a pensar en tonterías y preocuparse por cosas que no quería recordar. Empezando por su familia.

Su padre había tenido problemas varios años atrás, lo que había ocasionado que se distanciara de él, por esa razón había preferido estudiar en esa universidad, aunque en un principio planeaba que sería en la misma que su amiga, la cual conocía desde hacía años al igual que a su hermano Kankuro, pero los problemas económicos aumentaron y no tuvo más remedio que quedarse donde ahora estaba, pero no se quejaba, nunca le había gustado el lujo.

Había decidido bajar, abrió la puerta verde, era pesada y se sabía a simple vista que no se aceitaba con frecuencia pues ocasionaba un ruido bastante escandaloso. Cuando estaba por bajar los escalones se arrepintió, podía aguantar, además su premio sería no verlo en todo un día completo, a excepción de ese minúsculo momento en que lo vio hablando con Rock Lee. Ignorando su apetito cerró la puerta con gran fuerza, pero escuchó un golpe del otro lado, ¿quién podría…?

—¡Tenten! — la chica abrió la puerta al instante, encontró a un Neji sangrando justo de la nariz, estaba en uno de los escalones, sosteniéndose de la pared como podía para no caer más abajo. Pudo ver comida esparcida por el área, debía ser de él, hizo una mueca de "ups" y bajó a ayudarlo.

—Neji, ¿estás bien? — sabía que no necesitaba preguntar, probablemente le había quebrado la nariz, la sangre no dejaba de salir.

—¿Acaso ves que lo estoy? — le contestó furioso, y no era para menos, pero había sido un accidente — eres una torpe.

—¡No lo hice a propósito!, no sabía que estabas espiando — le reprochó, aunque también quería salir librada de la situación.

—No te estaba espiando, idiota — la castaña apretó los dientes, lo ayudó a levantarse, por esta vez le dejaría pasar los insultos.

—Necesitamos ir a la enfermería, allá sabrán que hacer — dijo y quiso ayudarlo a bajar pero el ojiperla se negó. La chica de cabellos castaños se quedó esperándolo pero Neji no se movía, era extraño — ¿y ahora qué?, ¿te quebraste una uña?

—No juegues Tenten — y se recargó en la pared con la cabeza mirando hacia arriba para evitar que la sangre siguiera saliendo — Estoy bien — ella sabía que le dolía, tremendo golpe con enorme puerta, no era para estar haciéndose el valiente.

—Neji, admito que es mi culpa, no tienes por qué mostrarte tan inmortal, te duele ¿verdad? — y sacó un pañuelo de su pequeño bolso que colgaba en uno de sus hombros. Luego se acercó al chico y quitó la sangre que se había corrido hasta su barbilla.

Neji quedó sin moverse mientras ella hacia su trabajo, parecía concentrada en limpiarlo y lo hacía tan delicadamente que por un momento creyó que estaba soñando. La observó sin esconder su mirada, esa faceta preocupada de la chica no se la conocía y descubrir que era por él le regresaba las esperanzas de creer que ella lo apreciaba aunque sea un poco.

—¡Eh! — se quejó, Tenten lo había comenzado a tallar demasiado fuerte, adiós a la delicadeza — ¿por qué hiciste eso?

—Esa mancha no salía — respondió. Ni que él fuera trapo, Neji apartó su mirada y tomó el pañuelo por su cuenta — puedes quedarte con el pañuelo, tiene bacteria nasal tuya, no lo querría de regreso.

—Gracias por decirlo — le dijo medio enfadado, Tenten le sacó la lengua, esa actitud infantil que a veces mostraba le resultaba bastante tierna, pero claro que no se lo diría, por supuesto que no.

Estuvieron en el mismo lugar alrededor de cinco minutos, los dos no se decían nada y aunque Tenten quería largarse ya, no quería dejar a Neji solo pues probablemente le echaría en cara haberlo abandonado después de lo que le causó. Tenten miró de reojo al Hyuga, tenía los ojos cerrados, ya la sangre había dejado de fluir. Se mordió el labio, ¿qué podría decir para irse?, le urgía que sonara el timbre de una maldita vez.

—Este… ¿Neji?, ¿ya te sientes mejor? — si le decía que sí podría marcharse sin ningún remordimiento.

—No — ¿estaba de broma?, ¿qué pretendía? El ojiperla no abrió sus ojos, por esa razón no vio la expresión maléfica de la castaña.

—Pero… ya no te sale sangre, no seas llorón Hyuga, tengo que comer algo, hoy no desayuné — se excusó, fue en ese momento cuando Neji la miró.

—Tú tienes la culpa, traía esa comida para ti pero por tu torpeza se desperdició toda — Tenten abrió los ojos de la sorpresa, ¿era verdad?, ¿por qué diablos Neji apartaba la vista justo ahora?

—¿Era para mí? — dijo casi en un susurro, le costaba hacer la pregunta porque consideraba esa acción casi imposible tratándose de un chico que se pasaba la mitad del tiempo en la escuela haciéndola enfadar.

—Ya no importa, — respondió secamente, ella no quiso insistir, tampoco sabía que más decirle — vete a comer algo, falta poco para que entres — y se alejó solo bajando las escaleras. Tenten lo miró hasta que desapareció de su vista.

—Estaba muy extraño. — dijo en un momento dudosa — Da igual, así son los chicos raros — y también se fue.

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—Por fin — dijo estirándose, mientras salía junto con Rock Lee de la universidad, las clases habían concluido para ambos chicos — no quiero venir mañana, no se cocinar.

—¡No te preocupes por eso Tenten!, ¡si te esfuerzas puedes lograr lo imposible! — muchas veces se preguntaba que le daban de comer a Lee, era exactamente igual al maestro Gai que daba clases de deporte en la Universidad.

—Me he esforzado por hacerte parecer normal pero he fallado innumerables veces — murmuró, aunque fue audible para todo aquel que pasó por ahí.

—Esta noche daré una fiesta en mi casa, debes venir — le dijo el chico, ¿a quién se le ocurría dar una fiesta en martes?

—¿Hoy? — luego miró a Lee, parecía suplicante. La chica dudó por un momento, mañana era el festival, debía ensayar y pedirle ayuda a Temari, no estaba segura si sería buena idea ir a casa de su amigo en ese momento — no lo sé Lee, debo practicar para mañana, sabes que no se cocinar — dijo lo último un poco más bajo.

—Por eso ni te preocupes, puedes usar mi cocina, sabes que vivo solo, es bastante amplia. Si de vez en cuando te diviertes todo estará bien, ¿qué dices? — lo meditó, ¿era buena idea? Por un lado estaba bien, pues no gastaría la comida de la rubia, en cambio Lee dejaba que experimentara en su cocina, no tendría que preocuparse por limpiar.

—Está bien — el chico sonrió de oreja a oreja.

—¡Te espero a las nueve! — y se fue corriendo como si se tratara de un maratón.

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Se cambió para la fiesta, se había puesto ropa de diario, no pretendía estar en el alboroto, sólo iba por cumplir con Lee, en realidad pasaría todo el momento en la cocina. Llegó y saludó a Lee, había sido la primera en llegar, no esperaba que fueran muchos. Le pidió la cocina y una vez que estuvo ahí se puso manos a la obra. Dejó los dos libros cerca y se dispuso a preparar varios platillos. Sólo deseaba no quemar nada o envenenar a alguna persona.

Pasó alrededor de una hora, se escuchaba música alta en otro lugar de la casa de su amigo, ya había empezado, se preguntaba quien había sido tan valiente como para ir. Parecía que en la cocina había pasado un terremoto, todo estaba completamente desordenado y había alimento en el piso. Revolvió varios huevos pero fue tan torpe como para tirarlos.

—Esto está mal, otra vez — dijo, repitiendo el proceso de batido. En eso escuchó la puerta abrirse.

—¡Oh!, disculpa, busco la cerveza — dijo un rubio de ojos azules, que si recordaba bien era Naruto, otro igual de loco que Lee.

—Está por ahí — contestó señalando el frigorífico para después tomar una bolsa, el rubio agradeció y salió de la cocina — no pensé que cocinar sería tan complicado, Temari siempre hace la comida, ¿por qué tenía que salir con Shikamaru justo hoy? — pero mientras se quejaba alguien apareció a sus espaldas.

—Eres un desastre — susurraron en su oído, se asustó tanto que tiró la bolsa de harina que sostenía al aire y cayó en la persona, la cual quedó completamente blanca de pies a cabeza, sobre todo el cabello largo…

—Ne... — luego comenzó a reír, era inevitable, la imagen tentaba demasiado a la burla. El ojiperla se molestó y abrazó a la chica para ensuciarla a ella también con lo que tenía en el cuerpo — ¡oye!, ¿qué haces?, ¡suéltame! — pero la ignoró, ambos forcejearon entre jaleos y maldiciones de Tenten, al final lo dos resbalaron con la sustancia que la chica había dejado caer anteriormente, el huevo.

Tenten cayó sobre Neji, éste tenía el cabello cubierto de harina pero reía, aunque sea un poco, esto dejó a la chica sin palabras, ¿desde cuándo Neji había aprendido a reír? Irse dos años le había ayudado a sus emociones, o quizás la dichosa novia, sí, eso debía ser. Se quitó de encima y se recargó en la barra, aún continuaban en el suelo. Neji se sacudió la cabeza y se posicionó a su lado.

—Eres una mierda en la cocina — después de eso sintió el golpe en su cabeza, demasiado fuerte — ¡Tenten! — al principio si se había molestado bastante, había querido fastidiarla pero después pensó que ella parecía divertirse y por eso la abrazó con toda la intensión de ensuciarla.

—Te lo mereces, ¿por qué siempre tienes que decir algo en mi contra? — lo interrogó, el chico la miró aún molesto por el golpe, obviamente no le diría por qué, era mejor seguir así por un tiempo más.

—No estoy mintiendo — la castaña apretó los dientes, guardándose todo lo que pensaba gritarle. Él tenía razón, era inservible para algo así, todos se reirían de ella mañana por terminar como aderezo para ensalada, completamente manchada.

—¿Qué haces aquí? — habló luego de un rato. Neji tardo en contestar.

—Lee me invitó, no quería venir pero… estaba aburrido — finalizó, por un momento creyó que se le escaparía decir algo más, pero no fue así. Lee le había comentado por teléfono que Tenten iría.

—Te mereces estar en esa condición, no es bueno burlarse de la gente Neji — y sonrió triunfal, el Hyuga ladeó su cabeza para verla ¿quién se había burlado segundos antes?, por un momento Tenten lo creyó encantador… encantador y fastidioso.

—Mira quien lo dice. Ahora por tu culpa estoy cubierto de harina, esta cosa comienza a meterse en mi nariz, ¿Qué tienes en contra de la salud de las personas? Hoy por poco me fracturas con esa puerta y ahora piensas utilizarme como condimento — pero parecía que la chica no prestaba el más mínimo interés en él, escribía su nombre en la harina del piso — Tenten — la regañó por su falta de atención.

—Ya deja de quejarte, no es el fin del mundo, eso se te quita bañándote, en cambio yo mañana no podré hacer nada para evitar la desgracia que causaré en la universidad, seré un fracaso — esta vez se escuchaba deprimida y era extraño en ella, su mirada chocolate estaba perdida, le costaba creer que Tenten se mostrara de esa forma con él. Tenía la necesidad de…

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Había estado pensando si sería buena idea hablarle a su hermano, no le gustaba como quería controlar a su sobrino pero era lo mejor para Neji y la compañía, de las decisiones que tomaba el chico dependía todo y si cometía una tontería sólo por querer hacerse el interesante, tal como lo había dicho su hermano, las pagaría muy mal. Hizashi ya se lo había dicho pero era difícil hacer reaccionar a Neji. Tomó el teléfono de su oficina y marcó.

—Hermano, he hablado con Neji como pediste — dijo para comenzar — creo que no quiere entender, no piensa alejarse.

Ya me lo esperaba, pero creo que por una parte está bien, lo hace por permanecer con su novia, pero no me gustaría que cometiera una estupidez adolescente, aún no es tiempo y lo sabe. Su compromiso debe esperar hasta que él termine sus estudios, de nada me serviría mi hijo si aún no concluye la carrera. — era un alivio que su hermano meditara las cosas — Mantenlo vigilado y si piensas que anda en amoríos con otra, no lo dudes y regrésalo en el primer vuelo, así de él me encargo yo – luego colgó.

Hiashi se quedó callado, meditando las palabras de su hermano gemelo. Neji no sería tan tonto como para engañar a su prometida, no lo creía capaz, pero aun así haría lo que su hermano le pedía, cuidaría que su sobrino no se metiera en problemas, pues sufriría aún más de lo que había padecido cuando se fue por dos largos años.

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No tenía ganas de seguir intentando más, todo sabría igual de horrible. No quería ser la causa de risas, ella que siempre se mostraba fuerte y capaz de hacer cualquier cosa, pero toda su reputación se vería arruinada al no poder hacer una simple comida hogareña completamente sencilla y normal. Definitivamente nunca se casaría, o se encargaría de que su esposo fuera un experto en la cocina, un chef o algo por el estilo.

—Tenten — escuchó decir a la odiosa persona a su lado, la chica volteó y se encontró repentina e inesperadamente con los labios del Hyuga.


Hola, decidí no molestar 2 veces, sólo una, al final xD Gracias por sus reviews:

javi hyuuga 0o0 Ariasujm-chan 0o0 mamori anazaki

Como soy de-mente pesimista pensé que no tendría ninguno.

Ok, veamos, Hizashi no es un mal padre, digamos un poco estricto. Por lo que respecta a Neji, él tiene que ser la persona molesta y ya dijo por qué, necesita que Tenten lo tome en cuenta aunque sea como alguien odioso... y más adelante tomar su completa atención. Los dos ya se conocían al comienzo del fic y por lo tanto hay más acercamiento y "confianza".

Ni al caso con esto pero el título de este cap. me gusta.

Si quieren dejar un review con su opinión, o lo que quieran decirme. Y por el momento no tengo más que comentarles n_n Buen día (tarde, noche, etc,etc,etc. :D)