IMPRESIONES



Jitomatazos, abucheos, intento de linchamiento y amenazas con armas punzo cortantes. Al final del capitulo, por favor.

Nota/Disclaimer/Negación/Aviso/etc…:Naruto y Cía. No me pertenecen, esto es por mero entretenimiento sin fines de lucro; de lo contrario: Ya veriamos el combate de Suigetsu vs Kisame u.u


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Aburrido

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El ruido de gis deslizándose por la pizarra parecía un eco muy lejano. A la par de esto, se escuchaba la voz del sensei que se oía más y más lejos, casi como en otro mundo. Las avecillas que piaban fuera de las ventanas parecía que ofrecían un murmullo que ayudaba a relajarse, invitando a un descanso prolongado. Además que el incesante calor que atestaba el salón solo facilitaba que sus parpados no quisieran abrirse.

Sentía su frente húmeda y pegajosa a causa del sudor, como se adhería con la piel del brazo en el que tenía apoyada su cabeza y su flequillo blanquecino le picaba la carne.

Exhalo fastidiado¡¡Esto era horrible!!.

Estaba a punto de perder la conciencia, abandonándose al sueño que le amenazaba por hacerle ceder, ganando la batalla a pasos agigantados.

Sabía que no debía sentarse junto al Nara el día de hoy.

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Todo inicio con una serie de pequeños bostezos del moreno coletudo que le contagiaron su pereza. Las bocanadas de aire llegaron a tal grado de descaro y rango de distancia que viciaron a media clase. Después de cinco largos y tediosos minutos, Shikamaru termino por quedarse dormido a mitad de clase con total desfachatez. Y para allá iba él de poco a poco sus parpados negandole la vista a sus ojos purpuras. Él que valientemente había soportado otros 15 minutos medio dormitando en su asiento solamente (y sin babearlo aún).

No es que a él, Suigetsu, le preocupará que lo pillarán cabeceando en horas de escuela dentro del aula. Ni mucho menos que las mañas de Nara se le pegaran… ya tenía las suyas propias, bien repasadas – y más escandalosas comparadas a solo adormilarse en clase -. Pero es que de haber anticipado esta situación, mejor se hubiera volado la clase e irse a dormir a un lugar más cómodo. - La Biblioteca -

Cuando menos sabía que no iba a babear igual que su amigo de la coleta, que ya debía de estar por el quinto sueño.

Pero es que fuera hacía un bendito Sol, que aunque estuviese guarecido bajo el techo del edificio, tenía la impresión que estaba a pleno rayo, achicharrándose.

Tenía la clara impresión que estaba a punto de derretirse tal cual la cera de una vela cuando esta ardía.

No soportaba esos climas simplemente. Los odiaba. Si, odiaba el estúpidamente perfecto clima de Konoha.

Odiaba ese lugar desde el primer día que puso un pie allí, hace ya algún tiempo. Desde el primer vistazo, la primera evaluación... a la primera vez que se entero que viviría allí!!

- Sigh -

Ah, pero no valía la pena recordar esas cosas ni las razones del por que tenía que vivir en este lugar.

Tenía que vivir el presente, olvidarse del pasado, así que tenía enfocarse en odiar al Sol del presente… y el del mañana también. Estaban en pleno Verano y, en mucho tiempo no vería una buena lluvia y nubarrones plagar el cielo e inundar la Aldea. Oh, esperen!! La Aldea nunca se inundaba…

Demonios…

Bueno, de allí agradeció que le surgieran las ansías por aprender y de vez en cuando prestar atención en una que otra clase sobre los Ninjutsus.

Soñaba con el día en que fuera capaz de sumergir la Villa con un Suiton…!!

Pero mientras, lo único que podía hacer por ahora era desquitarse y desahogar toda esa molestia y frustración. Vengarse contra ese estúpido lugar y mostrar su desagrado como mejor se le daba: andar jodiendo a los demás – y destruir una que otra cosa valiosa -.

Estaba en proceso de convencer completamente a Naruto de ir a rayonear la cara de los Hokages. Sería tan divertido ver ese trabajo culminado, si no fuera por que tenía los labios muy resecos, se hubiera reído. No es que quisiera perjudicar a Naruto, el otro tenía también su buena tanda de travesuras en su historial, de su propia autoría. Incluso desastres que a él jamás se le hubiesen ocurrido. Y era divertidisimo planear bromas con él. Como buen amigo de Naruto, le alegraba su solitaria vida.

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Las ventanas estaban abiertas, pero ni asomo de una brisa fresca. En su lugar se filtro al aula que ya parecía un enorme horno, una cálida corriente… que solo ayudaba a poner más denso el ambiente.

Con mucho esfuerzo logro levantar su cabeza, sintiendo como la piel de la frente se despegaba de la del brazo y le dolía. Quedo una marca rojiza en esa extremidad y obviamente su frente estaría igual. Atarantado, echo su cabeza hacia atrás dejando su espalda descansar en el respaldo de la silla. Pudo apreciar en los asientos de arriba aunque con el panorama de cabeza y haciendo fuerza con la vista, como Naruto estaba igual o peor que él. Cabeceando cada dos por tres y fluía saliva por su boca entreabierta.

- Estúpido ojos de rendija – pensó.

Volvió a dejar caer su cabeza al frente, con cuidado de no pegarse contra su mesa. Miro de reojo a su lado, al otro extremo del salón. Allí se encontraba Sasuke con los ojos cerrados. El maldito estaba dormido, lo sabía, pero con esa pose – la que usualmente siempre tenía – de autosuficiencia, pasaba como si estuviese escuchando algo que no le tenía interés – como usualmente siempre era – Y por ser el favorito de la clase, no podía obtener sospechas de él o recriminarle. De todos modos, era un geniecillo adelantado.

- Estúpido engreído. – pensó nuevamente.

Otra motita negra le llamo la atención frente a Sasuke, otro pelinegro que podía pasar como su copia: Sai.

Ese chico también tenía lo suyo, era bastante extraño. De él no podía descifrarse en que pensaba con esa cara de póker que hasta Sasuke envidiaría. Justo ahora se veía igual de concentrado en clase, aunque bien también podía haberse quedado dormido con los ojos abiertos. Le provocaba cierto escalofrío su forma de ser al albino.

- Estúpido rarito - mandandole una mirada furtiva.

Volvió a su anterior posición, ya había perdido completa noción del tiempo y del tema de la clase.

Además que lo que estuvieran viendo fuera de suma importancia. El profesor era un viejecillo medio sordo y ciego, que les estaba explicando el tema de siempre: Como moldear chakra y su uso.

Bah!

Claro, hasta él sabía que era algo importante para un shinobi que le interesara saber lo mínimo en ninjutsu o genjutsu.

Él con su preciado propósito de inundar Konoha, principalmente.

Pero el tipo este lo hacía tan tremendamente aburrido que hasta te hacia pensar si ser ninja era lo tuyo.

Solo era algo de meditación, practicar algo y ya! Pero lo hacia sonar tan difícil y enrollador que ya les había dejado leer como 3 libros tipo Biblia sobre el control adecuado del chakra.

- Vejete este, quien se cree? -

Miro que todos en la clase estaban casi tan dormidos y perdidos como él. El profesor ni enterado realmente, apasionado escribiendo quien sabe que cosa sobre puntos de chakra en la pizarra. Alguno que otro hacia el gran esfuerzo de anotar, uno que otro mejor platicaba disimuladamente… ¿Quién va a hacerle caso a este viejo?

Oh si… esa persona.

Miro más adelante, al principio de los asientos y la vio.

Sip, allí estaba como se la imagino justamente.

Como ella era la única persona lúcida en clase, poniéndole atención a cada cosa que decía el profesor y realizaba rápidas y largas notas en su libreta.

Haruno Sakura…

La ñoña rosadita…

La matadita del salón con voz chillona – quizás no tanto como la Yamanaka, pero igual de molesta – bastante bocona, algo lambiscona y lo peor de todo… Correcta.

Todo aquello que no fuese aprobado por un sensei, adulto o por el código de normas de los Ninjas o la Academia era MALO

No hacía nada fuera de la norma. No participaba siquiera de eso, no tocaba el tema… y si te veía haciendo algo no propio, iba con los profesores.

Claro, con la debida excepción de que si era Sasuke quien iniciaba todo el borlote, no había problema.

Su carácter tan amargado y estricto, se tornaba tan diferente en cuestión de segundos. Era todo un caso, pasaba de la frustración a la ira, a pegar gritos a diestro y siniestro e inmediatamente volverse tan sumisa como un lindo gatito. Era tan voluble e impredecible a veces. Como poseedora de una mente tan brillante – Si, él pensó eso… Maldito calor aturdidor de neuronas – podía reducir su capacidad intelectual a nada cuando tenía al Uchiha frente a ella. Bueno, eso le pasaba a la mitad de la población femenina que conformaba la Academia.

Ella era curiosa…

Era muy extraña. Una chica muy infantil que se hacía pasar como alguien madura.

Realmente no sabía que es lo que le veía Naruto, siempre hablaba de ella de esto y de lo otro.

A fin de cuentas Naruto era raro, sus gustos también.

- Peor es nada – dedujo el pequeño peliblanco.

Sakura siempre soñaba despierta en su mundo color rosa, tan rosa como su cabello – Menudo color, aunque no tan chillante como el rojo de Karin, pero bueno, pudo haber sido peor –

Y su cabello no era teñido. Innumerables ocasiones le había arrancado uno que otro mechón y de raíz a punta era rosa. Su color natural. ¿Qué tanto se quejaba ella de que le jalaba la melena?

¡Él le había ayudado a comprobar a ojos de todos que era su color natural!

Nuevamente enfoco su vista cansada y borrosa en esa manchita rosa y roja.

Tan 'fresca' como si nada. Aún tomando nota atentamente… Oh Dios, era tan fastidiosa!!

Notaba como sudaba y su cabello se le pegaba a su - gran - frente. A causa de los vapores dentro del salón las ropas de todos se adherían y las de ella, no eran la excepción. Su figura delgada se delineaba perfectamente. Poseía una estatura promedio entre las chicas, pero el desarrollo físico comparado con ellas era… - Le daba gracia – aún era pobre. Debía recordar eso para después mofarse mas. Con suerte le desarrollaría un complejo sobre los atributos que no tenía.

Sin embargo, algo tenía ella justo ahora que no podía despegar su vista de la joven. La veía como lograba concentrarse a pesar de las condiciones extremas, como mordía su lápiz de vez en cuando, como metia sus dedos en su larga cabellera y uno que otro pequeño bostezo escapaba de sus labios. La pilló como se daba el pequeño lujo de desperezarse a escondidas del profesor, como se estiraba como un gato y frotaba los ojos.

Como los rayos del Sol que se filtraban, le brindaban unos curiosos brillos a ese cabello tan llamativo. Sus ojos esmeraldas, tan calmados y radiantes. Se veía tan tranquila…

Era como una ilusión, algo etéreo y calmo…

¡Hasta parecía otra Sakura!

Suspiró.

Así hasta se le olvidaban los motivos por los cuales siempre la molestaba en la menor oportunidad. Motivos los cuales eran… eran... ¿Eh?. ¿Cuales eran?. ¿Por qué la molestaba?

¡Estúpido calor!

¡Se le olvido!

Con las ganas que se cargaba ese día no tenía deseos de molestarla al terminar la clase. La perdonaría por hoy. Solo por hoy.

Si no fuera porque tenía la mente muy adormilada y agotado por el calor y aburrimiento, su mente medio mal pensaba y pervertida, se activaría. Pero cuando tienes 11 años… aún no suele alterarse tanto tu hormona.

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Ahora se daba de topes con su mesa, ni el profesor se daba cuenta del molesto ruido de su cabeza chocar contra la madera. Ya se había fastidiado a niveles insospechables! Ya eran 30 minutos más que habían transcurrido y dentro del aula era un completo Sauna. Apoyo su mentón en la barra del pupitre, con la vista desenfocada y repasando el salón, otra vez...

De pronto sonó la campana.

Libre, libre al fin!

Nunca se sintió tan feliz!! (Quizás si, pero no funcionaba bien su cabeza para ayudarle a recordar)

Todos al unisonó se desperezaron con placer. Algunos ya hablaban más en voz alta dado que la autoridad del sensei había colmado al instante que sonó la chicharra.

Estaban a punto de salirse cuando el profesor los llamo a todos. ¿Motivo? Las pruebas escritas de la semana pasada, claro.

Cuando le entrego su hoja y vió el bajo puntaje que obtuvo, tan bajo que hasta a él le daba pena (Incluso Naruto saco un ápice minúsculo más alto que él y eso era mucho) Maldijo en su mente.

Sin embargo no supo porque o como, su vista viro de inmediato a Sakura. Noto su gran sonrisa de satisfacción en su cara… La muy simplona había obtenido la nota más alta, por poco más que Sasuke. El profesor la alababa por su desempeño en el examen… Ella lo había hecho de nuevo!

¡¡Le había ganado, a él, en un tonto examen!!

No es que le importase que ella le ganará en calificaciones - Como usualmente era... - Si no que era esa sonrisita maliciosa y burlona que ella le dedicaba como justo ahora. Sakura había pasado del profesor y de igual forma veía directo a la cara a Suigetsu desde su lugar. Ella se mofaba de él, deleitandose de su aplastante triunfo. Le restregaba a la distancia su perfecto puntaje, la pelirrosa le mostro la lengua haciendole malos gestos y después salió del aula, muy campante y feliz.

Suigetsu no se había percatado de como retorcía el papel de su pobre examen entre sus dedos hasta casi trozarlo.

¡Como odiaba a esa sabionda!

Oh si, sus deseos de molestarla retornaron y su vivacidad también. Como un balde de agua fría… Así es como le caía la Haruno Sakura.

Ya se las apañaría ella con él más al rato.


El segundo, casi sin chiste debo admitir... ¡¿Pero es que nunca les ha pasado que semejante clima te pesque en el salón agregandole el hecho de tener la clase más aburrida a esa hora?! Para Suigetsu debería ser el Infierno :p (De hecho, para mi también xD)

Gracias por los Reviews :3

º CeReZita-Chan, CiNtHiA, stephanie, linux-chan, cintya (El 'Casi me lo trago', era otro proyectil que Sui le tenía preparado a Saku en su boquita y pues... se le olvidaba usarlo, por eso casi se lo tragaba :3) & Nukire º

Recuerden, dormir es bueno para la salud mental.

&

Quejas, comentarios, sugerencias, traumas y criticas caben bien todas en un review XD

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Cuídense :)