Hola a todos, este es el segundo capítulo y espero que le entiendan y que les guste.

Disclaimer: El Tigre: Las aventuras de Manny Rivera no me pertenece, le pertenecen a Jorge R. Gutiérrez y a Sandra Equihua

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Venganza

Capítulo 2: Decisión

Comenzaba otro día en Ciudad Milagro y, en la casa de Frida, Frida apenas comenzaba a levantarse, después bostezó y luego, como si nada hubiera pasado, se dirigió para arreglarse como siempre pero cuando estaba a punto de ponerse finalmente sus goggles, la última cosa que le faltaba, de repente comenzó a recordar que los había perdido en aquel asalto de El Oso y luego otra vez se desanimó un poco.

Frida sentía que no se sentía bien sin sus preciados goggles y por eso se sentía algo rara al no tenerlos, incluso su padre la notó que estaba muy diferente y la notaba algo desanimada en cualquier cosa que hacía y pensó que tal vez era por culpa de otra travesura de El Tigre, pero por lo pronto trató de reanimarla pero Frida sólo recordaba sus queridos goggles.

Mientras tanto en la escuela Leone, era otra vez tiempo de regresar a clases y esta vez Manny estaba en la entrada de la escuela Leone, esperando a que su mejor amiga apareciera.

- Frida ya se ha tardado mucho –se dijo Manny, algo preocupado -, ¿será que Frida ya no quiere regresar a la escuela por lo que le pasó a sus goggles?

Hasta que de pronto Manny ve contento de ver a Frida que se acerca.

- Hola, Frida –saludó Manny

- Oh, hola, Manny –saludó Frida un poco desanimada

- Ya iba a creer que esta vez ibas a faltar a la escuela –pero cuando Manny vio que su mejor amiga no le respondía, la notó que estaba algo diferente y después se acordó que era por lo de sus goggles -. Frida, siento que estés un poco desanimada por lo de tus goggles pero yo…

- ¡Mis goggles! –habló y reaccionó Frida rápidamente-, ¡no puedo creer que los haya perdido en ese momento! – dijo un poco desesperada y comenzando a derramar un poco de lágrimas-¡los he tenido desde que era muy pequeña y ahora los he perdido y me siento rara sin ellos!, ¡por qué tuvo que haber sido el día de ayer!, ¡por qué!, ¡haría cualquier cosa con tal de recuperarlos y yo...!

- Tranquila, Frida –habló Manny para tratar de calmarla-, tranquilízate, en verdad siento lo que sientes ahora pero te prometo que los recuperaré de nuevo, Frida, los buscaré por toda la ciudad, ya verás, incluso hasta las afueras de la ciudad.

- Está bien –dijo Frida, tratando de tranquilizarse -, aunque en Calavera hay demasiados villanos…

- Ay, Frida, eso no me interesa, tú no te preocupes por eso, yo los recuperaré de nuevo –a lo que Frida se reanimó un poco -, pero por ahora tenemos que ir a la escuela antes de que ahora si Chakal nos castigue.

- Y bueno qué estamos esperando –dijo Frida

Y entonces por fin ingresaron a la escuela Leone. Parecía que no iba a ser tan malo la idea de Manny y Frida al parecer se reanimó un poco y ya no se sentía algo rara sin sus goggles, incluso intentaba acostumbrarse a estar sin ellos por un buen tiempo.

- ¿Sabes, Manny? –habló Frida mientras que caminaban por los pasillos – tal vez podría acostumbrarme a esto y tal vez podría dejar mis goggles por un rato.

Pero mientras que caminaban por los pasillos de la escuela Leone, algunos de sus compañeros de clase comenzaron a ver algo extraño en Frida, notaban algo diferente en ella y era por supuesto que sus goggles rojos que siempre llevaba, pues era eso lo que la distinguía. Frida de pronto observó las miradas de todos enfocadas en ella, mirándola algo extraña y mirando que todo el mundo murmuraba acerca de ella.

- Qué, ¿tengo algo en la cara? –les preguntó Frida

- Oye, Frida, ¿y tus goggles? –dijo uno de ellos - qué les pasó a tus goggles rojos.

- Este… yo… ah… pues… solamente esta vez los dejé en casa-respondió Frida como si nada hubiera pasado

Pero se acercaban más para preguntarle, pero Manny y Frida siguieron caminando hasta que se alejaron de ellos.

Mientras tanto, cerca de donde Manny y Frida se encontraban, estaba Zoe Aves, que en el fondo era la supervillana La Cuervo.

- ¡Por favor no!, ¡le temo a la oscuridad! –decía con temor un niño

Pero, ante tales ruegos, Zoe encerró como quiera a otro de sus compañeros en un casillero. Cerca de ahí estaban Manny y Frida, que estaban sacando unos libros cada uno de su casillero, hasta que de pronto Frida volteó y se dio cuenta que hay estaba Zoe Aves, quien de pronto también vio que hay se encontraba Frida en ese momento. Ambas sólo quedaron mirándose y no se soportaban verse, hasta que Manny, después de preparar sus libros, miró a Frida lo que le pasaba.

- Frida, ¿aún ustedes siguen enojadas? –dijo Manny

Pero Frida no contestó en ese momento y entonces Zoe sólo sonrió malvadamente, acordándose de que tenía los goggles de Frida y luego se acercó a ella.

- Frida Suárez –habló Zoe, pero Frida no contestó -, pero, dime, ¿dónde están tus goggles?

- Eso a ti que te interesa –dijo Frida, comenzando a molestarse

- ¿Interesarme tus ridículos goggles? –se rié un poco -, de seguro los perdiste junto con tu mejor amigo.

- Claro que no –respondió Frida

- ¡Así es! –dijo Manny, también un poco furioso-, además Frida y yo iremos a buscarlos después por toda la ciudad en cualquier lugar donde estén.

Pero luego Zoe simplemente no dijo nada y sólo sonrió malvadamente y después se alejó de ellos

- Además también nosotros ya tenemos que irnos –dijo Manny, viendo a Zoe alejarse de ellos

- ¡Manny! –dijo Frida, tomando a Manny de los hombros -, por qué le dijiste que los íbamos a buscar.

- Pero, Frida, los buscaremos.

- ¿Pero estas seguro que los podamos encontrar? –preguntó Frida

- Pero claro, después de que salgamos de la escuela.

Y después Manny se dirigió caminando hacia su salón, pero Frida en ese momento miró otra vez muy molesta a Zoe hasta que otra vez comenzó un poco a desanimarse y perdía la esperanza de encontrar sus goggles y después sólo siguió a Manny.

- Ja, ja, ja –se reía un poco Zoe Aves -, esa tonta de Frida no sabe que yo en realidad tengo sus estúpidos goggles y por eso jamás podrá encontrarlos –otra vez se ríe un poco-, además no sabe que los usaré para vengarme de una vez por todas de El Tigre… ¡venganza! –dijo repentinamente -. Más tarde comenzará mi plan para acabar con El Tigre porque yo, Zoe Aves, soy en el fondo – y aparece con su traje de villana – La Cuervo, ja, ja, ja…

Pero mientras tanto, después de que finalizaron las clases en la escuela Leone, Manny y Frida ya estaban en las afueras de la escuela Leone y Manny ya estaba listo para buscar de nuevo los goggles rojos de Frida, pero Frida, después de que sus compañeros la miraron extraña cuando entró a la escuela y de que luego se encontró repentinamente con Zoe y que otra vez se acercó para molestarla, poco a poco pensaba que ya no podía recuperar sus preciados goggles y perdía la esperanza de volver a encontrarlos de nuevo. Manny vio de pronto la actitud de su mejor amiga, la cual estaba desanimada y sin tantos ánimos de recuperar sus goggles rojos y Manny trató de reanimarla en ese momento…

- …vamos, Frida –decía Manny-, estoy seguro que los recuperaremos de nuevo-pero Frida después de un instante reaccionó

- ¿Sabes, Manny? Pensándolo bien –decía Frida- creo que, después de lo que ha pasado durante estos días, creo que mejor trataré de olvidarlos aunque tenga que ya acostumbrarme a estar también sin ellos y creo que esta vez mejor iré a casa.

A Manny le extrañó la respuesta de Frida en ese momento, realmente Frida pensaba que ya no sería posible recuperar sus goggles rojos y mejor prefería simplemente olvidarse a estar sin ellos. Manny la trató de reanimar en ese momento para buscar sus goggles pero Frida, todavía desanimada, mejor prefería simplemente olvidarlos y a acostumbrarse a estar sin ellos y después mejor se dirigió a casa; realmente ya no era la misma Frida de siempre sin sus preciados goggles rojos.

Frida se había marchado mejor hacia su casa, caminando por las calles de ciudad Milagro y estaba comenzando ya a oscurecer hasta que luego cayó la noche por la ciudad y Frida aún caminaba hacia su casa y aún seguía desanimada por sus goggles.

Las calles de ciudad Milagro parecían un desierto y Frida solamente se dirigía hacia su casa cuando de pronto Frida se detuvo al sentir que alguien la estaba observando, volteó a sus espaldas y a los alrededores pero no había nadie, las calles estaban solitarias y después Frida continuo su camino pero de repente comenzó a sentir otra vez aquella extraña presencia que al parecer la seguía, miró de nuevo a sus alrededores y no había nadie. Al ver que no se trataba de nadie, Frida comenzó a ponerse más nerviosa y presentía algo malo, hubiera querido que Manny estuviera con ella en ese momento, pero entonces aceleró el paso para ya llegar a su casa hasta que Frida se detuvo otra vez repentinamente al sentir a sus espaldas una fría y malévola presencia. Frida estaba muy paralizada al sentir de nuevo aquella extraña presencia ahora muy cerca de ella, volteó despacio hacia sus espaldas y por fortuna no vio a nadie en ese instante y dio un suspiro de alivio y después continuo con su camino un poco más tranquila hasta que de repente, sin darse cuenta, se encontró enfrente de la supervillana La Cuervo.

- Frida Suárez –dijo malévolamente La Cuervo

- Pero… ¿eras tú quien me estaba siguiendo? –dijo Frida, un poco nerviosa

- Sí, pero no vine a hacerte daño por este momento, de hecho- saca los goggles de Frida- creo que esto te pertenece, ¿no es así? –dijo con una sonrisa malévola

- Mis goggles –dijo Frida, impresionada pero también algo molesta-, cómo los encontraste

- Mmm… digamos que es sólo una larga historia.

- ¿Ah, sí? Ahora ya devuélvemelos –dijo Frida, algo molesta

- Pues eso no se podrá tan fácilmente.

Frida se enojó más y fue contra ella rápidamente para agarrar sus goggles, pero La Cuervo, al ver que Frida venía contra ella, se movió un poco y sólo le puso el pie, haciendo que Frida sólo se tropezara, y después Frida se levantó sobándose un poco su cabeza.

- Te dije que no sería tan fácil recuperarlos de nuevo –dijo La Cuervo con una sonrisa malévola

- Bueno, tú ganas –dijo Frida, todavía un poco molesta al ver que iba a ser difícil quitarle los goggles-, cómo puedo recuperarlos.

- Esperaba a que dijeras eso –dijo sonriendo malévolamente -, sólo te diré lo que vas a hacer para poder vengarme de una vez por todas de El Tigre.

- ¡Manny! –se dijo Frida

- Y así vas a poder recuperar de nuevo tus goggles.

- ¿Qué? Olvídalo –dijo Frida, molesta-, Manny es mi mejor amigo y yo nunca te ayudaría.

- Bueno, entonces creo que no quedan opciones.

Y entonces La Cuervo activó su láser explosivo que esconde en su muñeca y la apuntó hacia los goggles rojos de Frida. Frida vio lo que iba a hacer en ese momento, iba a destruir sus preciados goggles hasta que Frida reaccionó…

- ¡Espera! –dijo Frida

Frida no quería que sus goggles terminaran siendo puro polvo y sabía también el precio que debía pagar si quería salvar sus goggles rojos, algo que la puso a pensar en su mejor amigo. Por un lado estaban sus preciados goggles rojos, los que siempre había llevado desde muy pequeña, y por otro lado estaba Manny, que era su único mejor amigo; realmente Frida debía tomar una decisión y pronto. Por otro lado, el plan de La Cuervo era utilizar a Frida para vengarse de El Tigre, una vez que ordenara a Frida lo que tenía que hacer, entonces sería mucho más fácil vengarse de una vez por todas de El Tigre, hasta que, en ese silencio y después de pensarlo muchas veces, Frida Suárez tomó una decisión…

Continuará…

Bueno, espero que este segundo capítulo les haya gustado. Acepto cualquier aclaración, duda o comentario. Nos vemos/leemos