Hola volví , con el segundo episodio de esta historia , gracias a todos los que le dieron favorito y follow a esta historia y por sus comentarios , bueno ya no los interrumpo mas y que empiece la lectura :3


Corrió y corrió para no mirar atrás, en cuanto llego al bosque totalmente exhausta se desplomo frente a un árbol, lo único que había traído consigo eran unas cuantas joyas que Tenten le había dado para que pueda mantenerse por un tiempo. Luego de eso ella tendría que arreglárselas sola, quizá conseguiría trabajo como sirvienta en una casa de algún rico, aquello la hizo sonreír. Su bebe no tenía por qué preocuparse de nada, porque mami no dejaría que le faltara nada. Con una sonrisa en el rostro, acaricio su vientre aún por encima de la tela de su vestido.

Podía recordar claramente como había salido de aquel lugar, Tenten había sido una gran amiga arriesgándose en ayudarla…

Flashback

Tsunade no reacciono nada bien cuando Sakura vomito casi frente a sus narices. El embarazo se había vuelto muy pesado para ella, el primer trimestre de gestación; las náuseas y mareos parecían venírsele con creces a su delgado cuerpo.

Cuando la rubia saco sus conclusiones, Sakura se aterro demasiado.

-Tu maldita zorra, ¿Cómo pudiste dejarte embarazar?-le grito la Tsunade mientras le daba una cachetada a Sakura. La muchacha se sobo la mejilla para pasar un poco el dolor. Sabía que lo peor estaba por venir, preñada ya no podría generar ganancias como cortesana, la única forma de beneficiarse de ella se iría por la borda, con Tsunade.

En aquellos dos meses había aún ido a varias fiestas, siempre con la esperanza de encontrarse con Sasuke, pero la suerte no había estado con ella. Por otro lado cada vez que un hombre se le acercaba; hacia lo de emborracharlo y desnudarlo, dormía en el piso de la habitación y cuando Tsunade le llamaba temprano para irse. Ella salía sabiendo como único testigo de que no había tenido que acostarse con aquellos hombres.

-Lo siento Tsunade-sama, la hierba no funciono-mintió Sakura.

La rubia la miraba con furia, no podía creer que aquella estúpida jovencita se haya dejado embarazar, pero por otra parte, también sabía que la yerba no siempre era efectiva. Así que soltó un suspiro y continúo hablando.

-Tienes que abortar, traeré a una comadrona y tomaras un tónico especial, para que alivies aquello, así nos desharemos de esa carga, y tú seguirás cumpliendo con tus deberes-le dijo en un siseo y Sakura asintió con la cabeza y se fue a su habitación.

Ya ahí hablo con Tenten. Ella le dijo que una buena solución sería que ellas se quedaran en la casa mientras las demás se iban a cumplir con sus obligaciones a la fiesta que se daría aquel día. Puesto que al ser así solo dejarían a un guardia, el resto iría a vigilar al resto de chicas. Así sería más fácil burlar la seguridad.

Cuando Tsunade entro en la habitación de ambas y las encontró sin haberse preparado, pregunto qué pasaba.

Tenten le mintió a la rubia que tenía el periodo. Mientras Sakura fingía un malestar por causa del embarazo. Tsunade solo lanzo un bufido y una maldición al aire, no podía llevarlas si estaban en malas condiciones así que salió de aquel cuarto.

Ya bien entrada la noche, Tenten y Sakura recorrieron el lugar en puntillas. A lo lejos vieron la puerta de salida, y al guardia encargado de custodiarlas, dando cabezazos de sueño.

La segunda parte del plan era que Tenten vaya y distraiga al guardia mientras Sakura escapaba. La castaña se preparó mentalmente, y fue a seducirlo. Lo mantuvo distraído lo suficiente y Sakura escapo.

Fin flashback

Con el rostro coloreado por la agitación de haber corrido tanto se acurruco en la capa que traía puesta .Lo primero que haría sería salir de la ciudad e irse a otra villa. No podía regresar a casa de sus padres, pues no recordaba donde era y cuando niña la habían sacado tan rápido que no sabía que camino habían tomado, a parte con el pasar del tiempo no recordaba ni el nombre de su pueblo.

Los rayos del sol acariciaron su rostro y esa fue la señal de que debía despertar, cogió nuevamente la manta que la cubría y siguió caminando, daba por hecho que los guardias ya se habían dado cuenta de su fuga. Así que lo mejor era caminar rápido e ir por un poco de comida al pueblo más cercano.

Ya era medio día cuando llego a un pequeño pueblo, lo primero que hizo fue ir a un restaurant y pagar por una sopa de tomate. Desde hacía varias semanas que empezó a tener un pequeño gusto por los tomates, cuando antes los odiaba y no podía verlos en la comida. Además resultaba ser la comida que podía comer, puesto que su cuerpo se arqueaba cuando intentaba comer otra cosa.

Comió tranquila, la sopa aliviaba toda el hambre que sentía, al no haber podido desayunar. Sabía que aún tenía que salir de ese sitio, pues era el pueblo más cercano al palacio.

Dejo el dinero sobre la mesa y salió del lugar, viendo lo poco que le quedaba fue a una joyería y vendió las joyas de Tenten, para poderse costear los nuevos gastos que tendría de ahora en adelante.

No le dieron mucho dinero y eso le preocupo, con el poco dinero que tenía se le haría difícil sobrevivir si quiera una semana. Pero aquello no la desanimo cuando encontrara una casa en la que trabajar todo estaría bien.

Había pasado una semana y las cosas iban de mal en peor, el dinero ya se le había prácticamente agotado tenia a las justas 4 monedas, con las cuales ni si quiera una comida podía costearse.

Se había alejado lo suficiente, aquello la había puesto feliz, pero ahora no sabía qué hacer, aquel pueblo era un pueblo donde lo que más se necesitaba era los trabajos para hombres puesto que la mayor parte eran cultivos solo habían unas 3 casas de familias ricas.

Estaba caminando por un campo, cuando a lo lejos vio una huerta, el dinero ya se le había ido de las manos así que estaba hambrienta, además tenía que alimentarse puesto que debía que darle nutrientes al bebe que yacía en su interior.

Por un hueco en el cerco de la huerta entro, había muchas frutas dentro, pero lo que más llamo su atención fueron las manzanas, así que fue y cogió un par. Su estómago se sintió un poco aliviado, cerca de los manzanos, había un árbol de coco, y un poco de paja. Sakura miro a todos lados y vio que no había nadie cerca, así que pensó que sería bueno descansar un poco.

Se sentó debajo de aquel y recargo su espalda en el tronco, sin premeditarlo se quedó dormida, había sido un recorrido duro e inclusive no había dormido dos noches por el miedo de ser encontrada.

Mientras dormía tuvo un sueño, en el veía a Sasuke y una hermosa niña entre sus brazos .El muchacho le sonreía y le tendía la mano, ella caminaba hacia él y juntos abrazaban a su pequeña hija…

Sakura abrió los ojos lentamente, una persona a su lado estaba intentando despertarla, en cuanto los abrió vio una hermosa joven que la veía con ternura. Tenía los ojos aperlados y un flequillo en la frente, además su largo cabello negro azulado llenaba toda su espalda.

-Yo lo siento-dijo Sakura bajando la cabeza.

-No te preocupes-le dijo suavemente la muchacha. Sakura la miro y se pudo dar cuenta que aquella joven estaba embarazada, pues su vientre ya se notaba-¿Por qué entraste aquí?

-Tenía mucha hambre-dijo en susurro Sakura.

-entiendo , pero bien sabes que este lugar es propiedad privada y si alguno de los guardianes que custodian estas tierras te hubiera visto , serias llevada presa-le dijo la pelinegra a Sakura.

-Perdóneme mi señora-le dijo con la cabeza baja Sakura.

-Está bien, no se lo diré a nadie, pero antes me dirás, porque estás sola, sabes que en una mujer es mal visto que ande sola.

Entonces Sakura se lo conto todo a aquella mujer, desde lo de niña hasta porque había terminado en esa huerta. La pelinegra, se puso a llorar por su historia y le dio una caricia de consuelo a Sakura. Le prometió que la ayudaría.

-Creo que necesitamos una sirvienta en la casa. Hace un mes que llegamos y no he tenido una sirvienta personal, que cuide mi embarazo, si deseas tu puedes serlo, aquí tendrás, techo comida y un sueldo.

A Sakura le brillaron los ojos y acepto gustosa la proposición de la chica.

-A pero antes déjame de decirme señora, mi nombre es Hinata Uzumaki, mira que parecemos de la misma edad y me haces sentir mayor-le dijo cortésmente.

Sakura rio un poco y fue acompañando a la señora Uzumaki hacia la mansión, la cual era muy bonita. Hinata le dio un cuarto y Sakura se tendió un rato en la cama, pensó en lo mucho que deseaba saber de Tenten y de lo que había pasado con ella si estaba bien , temía por su vida, sabia lo canallas que podían ser los hombres que las custodiaban. Entre sus pensamientos también estaba Sasuke la forma poco común que se había conocido. Y aquel sentimiento cálido que con el pasar de los días se hacía más fuerte, deseaba verlo, decirle lo que estaba pasando, pero una parte de si sabía muy bien que él podía rechazarla, tenía miedo de que sea así porque a finales había sido una cortesana. Alguien que no valía como mujer y menos la de alguien noble como aquel pelinegro.

Ser la sirvienta personal de Hinata era fabuloso, la pelinegra había resultado ser muy buena patrona y entablaron una linda amistad. En aquella casa también Vivian los suegros de la Uzumaki. El señor Minato que era un notable comerciante dueño de grandes cultivos de arroz, además muy rico y también su esposa, una mujer un poco bipolar por así decirle, podía ser el más dulce de los pasteles, para luego explotar como pólvora, Sakura le tenía un poco de miedo y a veces la rehuía, pero otras veces se ponía a hablar con ella puesto que Hinata no era tan conversadora como su suegra.

El marido de Hinata tenía un carácter optimista y siempre le sonreía a la vida, además se notaba a leguas que amaba a Hinata con toda su alma. Sakura a veces los miraba y se sentía feliz, muchas veces se imaginaba en situaciones similares con el padre de su hijo, aunque aquel no supiera de la existencia de la vida que llevaba en su interior.

Los meses pasaron volando su pancita estaba cada vez más grande y ya podía sentir a su pequeño hijo moverse en su interior. Recordaba con una sonrisa cuando lo sintió por primera vez, era enternecedor llevar una vida dentro y pensar que dentro de muy poco vería su carita y ojitos la mantenían en una nube de felicidad.

Aquel día estaba acompañando a su patrona a comprar pañales para el heredero de los Uzumaki que tenía un mes de nacido. Era un hermoso niño ojos azules al igual que el marido de Hinata, todos los rasgos que poseían eran de su padre. Sakura pensó que tal vez su hijo tendría la cara de su papa y no sabía si aquello le causaba emoción o tristeza porque su pequeño bebe nacería sin conocer a su padre. En su mente siempre pensaba en el pelinegro, pensaba que la buscaría, pero en el fondo de su corazón sabía que eso no era posible, lo que paso fue algo de una sola noche...

Se encontraban de regreso a la mansión platicando alegremente cuando Sakura empezó a sentir las contracciones uterinas producto del parto. La Uzumaki no sabía que hacer ambas estaban en un carruaje y todavía les faltaba al menos 15 min de camino.

-Respira profundo Sakura –le decía Hinata, mientras le masajeaba los brazos.

-Duele-les dijo Sakura mientras notaba como toda su piel se empapaba de un intenso sudor.

Sakura inhalo y exhalo, el dolor en su pelvis era insoportable y por lo que había leído muchas veces durante su educación para cortesana el dolor de dar a luz era peor al de romperse los huesos, estaba aterrada, pero a la vez emocionada pronto conocería a su bebe y lo llenaría de mimos y besos.

En cuanto entraron a la casa, Hinata llamo a Kushina pidiendo ayuda, la pelirroja detuvo lo que estaba haciendo en eso momento y bajo a ver qué pasaba, cuando vio a aquella joven con el agua rota, corrió y la ayudo a llegar a su habitación, ella durante su juventud había aprendido medicina y había sido inclusive medico durante algún tiempo hasta que se casó con Minato y tuvo a pequeño Naruto que tuvo que dejar de serlo. Sabía perfectamente como asistir un parto, prueba de eso fue que ella misma había asistido el parto de su nieto.

Ya dentro de la habitación ordeno a una de las criadas que fuera por un poco de agua caliente la muchacha obedeció en el acto.

-Bien muchacha respira hondo –le decía Kushina mientras descubría el vestido que tenía puesto la pelirosa y le bajaba la ropa interior. Lo primero que vio es que ya estaba muy dilatada. Cogió un trapo y le dio a Sakura que mordiera.

-No deje que nada malo le pase a mi bebe-lloro Sakura.

-No te preocupes Sakura, todo saldrá bien-le decía Kushina mientras ponía un par de franelas entre las piernas de la pelirosa.

-Ahhhhhhhh-grito Sakura mientras empujaba con todas las fuerzas que tenía a su pequeño retoño.

-Puja más fuerte muchacha-animaba la pelirroja.

-Ahhhhhh-grito nuevamente Sakura.

-Ya estoy viendo la cabeza, solo una última vez-Sakura sonrió ante aquello y se preparó, le dolía horrores su entrada, pero nada sería más maravilloso después de aquel dolor que ver a su precioso hijo o hija.

-Ahhhhhhhhh- grito Sakura con todas las fuerzas que pudo. Entonces lo oyó un llanto, era su hijo su pequeño bebe que estaba llorando a todo pulmón, una lagrima resbalo de su mejilla y se sintió feliz.

-Muy buen trabajo muchacha, es una hermosa niña-le dijo Kushina mientras limpiaba a su bebe, para luego envolverla en unas cobijas y entregársela a su madre.

-Mi pequeña-dijo Sakura con lágrimas en los ojos. La veía y se le ablandaba el corazón, aquella niña era igualita a su papa, tenía los ojos y cabello negro, se veía como un angelito mientras dormía.

Kushina vio ese cuadro enternecedor, siempre quiso tener una hija y ver a aquella sirvienta tener un bebe mujer le dio más calidez a su corazón. En su mente maquino un plan , como no había tenido una hija tendría que tener una nieta , ya convencería a su nuera de que nazca una pequeña bebe a que le haga compañía a Boruto, mientras tanto vería por aquella bebe hija de esa muchacha a la que con el correr de los meses había empezado a tener cariño.

Cuando Hinata y Naruto entraron, Sakura se puso muy nerviosa, no sabía que le dirían sus patrones, quizá quisieran correrla porque ya con un bebe en los brazos ya no sería tan útil, para hacer los deberes de la mansión. No quería ser despedida, pues ya les había tomado cariño a esos señores, que más que sus patrones se comportaban como si fueran amigos de toda la vida

Hinata sonrió al ver a Sakura con su bebe en brazos, durante aquel tiempo ambas se habían hecho muy buenas amigas y se había dado cuenta de que la pelirosa era una gran persona, no solo inteligente, también era alguien noble y de gran corazón.

-Tenemos que hablar-dijo el rubio mientras veía a la hermosa niña en brazos de su madre.

-No me corran-suplico Sakura rompiendo en llanto ante aquella pareja que la miraba incrédula.

-Ne te apresures-le dijo Hinata mientras le sonreía a Sakura.

-Es sobre la bebe –le dijo Naruto.

-Sé que ya no poder hacer bien mis deberes, pero prometo que tratare de hacerlo bien todo de ahora en adelante por mi pequeña.

-No te exaltes Sakura dattebayo-dijo el rubio.-Solo quiero decirte que queremos ser los padrinos de tu bebe.

Sakura abrió los ojos a mas no poder, sabía que sus patrones era buenas personas, pero al punto de ser padrinos de su pequeña le hizo derramar lágrimas de emoción y decir un enérgicamente sí.

-Entonces no se discuta más, los bautizaremos a ambos, al pequeño Boruto y a tu pequeña… uhm ¿Cómo se llama? -Le dijo el rubio, mientras se rascaba la cabeza.

-Aun no le he puesto nombre, pero me gusta el de Sarada-le dijo Sakura con emoción.

-Bueno entonces bautizaremos a Sarada y a Boruto juntos-dijo feliz la pelinegra.

Sakura sonrió feliz, ante aquello, aquellas personas la trataban como su familia y eso la hacía estar feliz. Supo que la mejor decisión que había tomado era salir de aquel lugar donde probablemente se hubiera sentido miserable por el resto de su vida…

Estaba echado en su cama con los brazos cruzados bajo la cabeza, cuando pensó en ella. Cada día que pasaba pensaba en ella más, habían pasado 6 años desde que la vio en aquel sitio. Desde que había cumplido la mayoría de edad la había buscado, inclusive en el sitio donde adiestraban a las cortesanas, claro todo en secreto de su familia, ellos no sabían nada de lo que había pasado, su único amigo y confidente en su niñez había sido Itachi pero desde su partida, al único que podía confidenciar cosas era a Naruto. Pero el muy dobe se había escapado con Hinata la noche de la despedida de soltero de Neji.

El rubio había sido tan tonto de dejar embarazada a la prometida del Hyuga, aquella familia tradicional que permitía que los integrantes de la misma familia se casen entre ellos para preservar la pureza de su sangre.

Lo que el pobre Neji no sabía, era que su prima y prometida había tenido amoríos con su dobe amigo, quedando embarazada, fue un gran escándalo cuando Neji quedo plantado frente al altar, por la que muchos decían era la niña más dulce y buena de todo el reino.

Así estaba perdido en sus pensamientos cuando sintió a alguien llegar. Era una sirvienta que le traía una carta.

-Mi señor, ha llegado una carta de la tierra de los arrozales-le dijo la muchacha mientras se la entregaba en las manos.

-Está bien-le dijo Sasuke mientras abría el sobre y le hacia una seña a la muchacha para que salga del cuarto.

Estimado Teme.

Te escribo esta carta para decirte que puesto que mi hijo ha cumplido 5 años recientemente, quiero bautizarlo por lo que Hinata y yo decidimos hacerte el padrino del pequeño Boruto y de la pequeña Himawari-chan. He escuchado también que pronto te casaras y que mi prima será la futura señora Uchiha, quien lo diría tanto que te acosaba y a finales terminaran juntos.

Le he dicho a ella también que sea la madrina, y me ha respondido que si así que los espero a ambos en la ceremonia, si puedes vente unos días antes, para rememorar los viejos tiempos cuando éramos unos críos

Atentamente

Naruto Uzumaki

Sasuke sonrió por el contenido de la carta, su amigo de tantos años todavía se acordaba de él , bueno es que en aquellos 6 años solo se habían visto unas 7 veces y en pueblo vecino por precaución después de lo que paso en casa de los Hyuga , Naruto no podía acercarse al pueblo donde vivía Sasuke.

Además él no podía partir muy lejos de su casa, pues su madre estaba muy enferma y aunque su padre siempre la acompañaba, no quería dejarla sola. Pero luego de leer esa carta, tenía que pensárselo bien, un par de días fuera de la casa no le harían mal a nadie. Además el anunciar a su mamá que se iba a casar con Karin la había puesto feliz, porque según lo que ella misma le dijo quería ver aunque sea un nieto antes de morir. Sasuke no quería que eso pasara, y hacer feliz a su mama era lo que más deseaba .Aunque en fondo de su corazón también estaba aquella cortesana peli rosada que en sus sueños siempre veía cargando un bebe en sus brazos, y al tratar de imaginar su carita, un bello varoncito ojos verdes venían a sus deseos...


Chan chan chan jejejje ya veran en el proximo episodio el ansiado reencuentro , pero ...

Seguro se preguntaran ¿Porque pasaron tantos años?, interviene en la trama , solo eso les dire xD

Y monserrat08 jejej te respondi tu pregunta xD Hinata se iba a casar con Neji , pero Naruto se la robo, ese Naruto es todo un loquisho :3

Bueno ya sin mas gracias por leer y espero sus comentarios sobre que pasara ...