Disclaimer: Los personajes de Naruto pertenecen a Kishimoto (al menos ahora...), el DDR no sé a quién (el de mi casa es mío, al menos XDD) y la historia es mía! Espero que os guste el capitulo y que no se os haga demasiado pesado de leer! Nos vemos!!
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No volvieron a esa sala recreativa ni a ese mini centro comercial. Tampoco volvieron a ver al rubio Naruto o al idiota del Uchiha. De hecho, Sakura se negó a salir cuando les daban la tarde libre. Y sus amigas no pudieron convencerla ni siquiera de bajar a la pequeña plaza de enfrente del hotel. La pelirosa se encerraba en la habitación a maquinar todo tipo de planes para cuando regresaran a casa. Incluso había intentado llamar a su casa para que le compraran la esterilla del DDR y así tenerlo listo y disponible para cuando volviera. Habían necesitado la tímida y suave voz de Hinata para quitarle esa idea de la cabeza, y había sido muy difícil. La pelinegra era la que menos mentiras decía, por lo que ella era mucho más convincente que la alocada Ino o la hiperactiva Tenten.
-Pero yo quiero empezar a practicar en cuanto llegue a casa - se había quejado Sakura con los brazos rígidos pegados al cuerpo.
-Vamos, frentona¿Crees de verdad que vas a tener fuerzas suficientes para mantenerte en pié en cuanto salgamos del avión?
-Claro.
-¡Ah, claro, había olvidado tu faceta incansable y indestructible! - se sulfuró la rubia, quitandole el mobil de las manos - ¡Por el amor de dios, si eres la que más tiempo pasa durmiendo de nosotras!¡Pobre de quién te despierte los fines de semana a las diez y media de la mañana! - la pinchó.
La aludida se acercó a la ventana, disimulando.
-Me acuesto tarde.
-Porque te duermes en el sofá - recordó la castaña de los moños con vehemencia.
En respuesta, la ojijade sólo gruñó y se anotó mentalmente el no volver a invitarlas a alguna pijamada.
-Pero quiero tenerla para cuando me despierte.
-¿Qué prisa tienes? Además¿Y si tus padres te compran una que no te vaya bien, o algo así? Lo mejor sería que fueses tú con ellos.
Sakura ya ni las escuchaba, sólo asentía para que se callaran.
-Vale¡Vale! No los llamaré... mejor me la compro yo personalmente... - los ojos de ella brillaron repentinamente y se volteó a mirarlas - ¿Creeis que habrá alguna tienda de electronica por aquí cerca? O de juegos o algo.. - ante la negativa de ellas, se sentó sobre la cama, suspirando, y volvió a sacar la vieja y deshojada libreta que se había traído y comenzó a dibujar distraidamente, apoyada en la pared.
Ino, Tenten y Hinata se cuidaron mucho de disuadirla de comprar cualquier cosa que tubiera que ver con el DDR en su estancia en Londres. Creían que sólo era el enfado y que se le pasaría en un par de días. Sonrieron con alivio y muecas victoriosas cuando dos días más tarde abandonaron la hermosa capital para irse hacia Glasgow, su siguiente parada en el viaje. Se alojaban en una acogedora casa rural a las afueras de la ciudad, en un pequeño pueblo al cual casi no había llegado la civilización moderna y se mantenía por las viejas usanzas. La pelirosa miraba el paisaje siempre admirada, y durante el resto del viaje, no volvió a mencionar el asunto del Uchiha ni sus planes para bajarle los humos. Creyeron que la tontería se le había pasado y que su amiga había entrado en razón ella sola, o bien que había decidido olvidarlo.
Pero cambiaron de parecer cuando unas tardes después, la tímida ojiperla encontró la libreta de Sakura abierta en la que había estado escribiendo durante la media hora anterior antes de meterse en la ducha. Pasó las paginas que había estado frecuentando los días anteriores y mordiendose el labio, se la había enseñado a Ino y Tenten.
Todas se miraron entre sí, cansadas de ése asunto y dandose por vencidas.
En cada pagina estaba el nombre y el apellido del moreno, seguido de frases sin sentido y nada bonitas. También había algunos dibujos a boli y completamente improvisados, como las flechas que había en la tabla de DDR o incluso la maquina entera.
Y abrieron los ojos de sobremanera cuando se encontraron un horario. Eso era muy serio. Tal vez Sakura fuera explosiva y tenía demasiado genio, pero ella era una chica perfectamente ordenada, seria y determinada. Los horarios y tablas de orden estaban al día y cada vez que hacía alguna de las dos cosas, siempre las cumplía hasta que las cambiaba o las daba por terminadas. En el horario había planificado la primera semana de la vuelta del viaje. Lo primero que había planeado hacer tras levantarse y ducharse, había sido buscar información sobre el Uchiha en internet.
La castaña enarcó una ceja.
-¿En serio creeis que saldrá algo en internet sobre un simple chico? A mi no me suena ni su nombre ni su apellido...por muy bueno que esté.
Ino asintió con vehemencia mientras Hinata, en cambio, parecía estar pensando.
-Bueno, a mi su apellido no me és del todo desconocido, pero no sé... ahora no caigo...
Después de eso quería buscar comparativas, precios y información sobre tablas y juegos de DDR . Estaba muy claro que quería comprarse una tabla y todos los accesorios.
-Sakura va en serio.
No comentaron nada más y dejaron la usada libreta donde estaba antes al escuchar que Sakura salía del pequeño baño. La pelirosa les sonrió y las apartó de una patada de su cama, dónde tenía la ropa colocada en perfecto orden (y planchada gracias a los traseros de sus compañeras).
Cuando la última semana del viaje pasó, el curso entero subió al avión en Londres (habían ido de Glasgow hasta el aeropuerto en autocar), que les conduciría hasta Berlín, dónde cogerían un vuelo directo hacia Tokio. El viaje fué largo y tedioso, a pesar de que muchos consiguieron dormir en alguna parte de él. Hubo algunas turbulencias, no más de las normales, y las alumnas más miedicas soltaron algunos gritos que fueron sofocados por el regaño de su profesor. Los padres estaban esperandolas cuando salieron con las maletas y la mayoría de los hijos estaban demasiado cansados (o excitados) como para pararse mucho en las bienvenidas (para desagrado de Sakura, las despedidas habían estado llenas de pañuelos, lagrimas y recomendaciones de todo tipo). Los padres de Tenten estaban de viaje, de manera que se quedó en casa de Sakura esa noche hasta que por la mañana, sus padres pasaran a recogerla.
Los padres de la Haruno no se acercaron aquél día para despertarla, a pesar de ser las once y media, pues debía estar cansada. Pero no pudieron evitar sorprenderse al ver aparecer a Sakura por la puerta de la cocina con una sonrisa, completamente despierta, duchada y cambiada, alegando que estaba muerta de hambre. Les explicó por encima las anecdotas del viaje y los sitios que habían visitado (evidentemente, el encuentro con cierto moreno estaba guardado bajo llave) y luego se encerró en su habitación. Había encendido el ordenador y esperado con impaciencia y un bloc de notas en las manos. Lo primero que hizo fué colocar un buen buscador y teclear un nombre que la perseguía hasta en sueños.
Sasuke Uchiha.
Esperaba no encontrarse nada, tal vez un montón de hombres y niños diferentes colgados con sonrisas idiotas en las caras para algún blog familiar, pero no fué así. Apretó los labios y sus ojos se iluminaron con fúria cuando vió la enorme cantidad de paginas que llevaban su nombre, seguidas de las palabras 'campeón' y 'DDR'. Para su total descontento, encontró incluso algunos clubs de fans.
-Estúpidas mocosas... - escupió las palabras mienttas apuntaba freneticamente en el blog de notas cuanta información encontraba, de forma esquematica y apurada. Edad, familiares, lugar de residencia, estudios y deportes. ¡El cabronazo era bueno en todo lo que le pusieran por delante! Pero si algo la hizo reír el resto de las dos semanas que se pasó recolectando información, fué el hecho de que Sasuke estaba tras Itachi Uchiha, su hermano mayor, al que quería superar a toda costa.
-¡Jodet...!
-¡Sakura! - la llamó su madre en ése momento. La chica cerró los ojos, se masajeó el cuero cabelludo por unos segundos y respondió.
-¡Ahora bajo! - ordenó los papeles y imagenes que salían de su impresora y la dejó funcionando mientras bajaba con ligereza las escaleras de su casa. Su madre había salido a trabajar y sus amigas la esperaban en el salón. Allí las contempló con una sonrisa y ellas le correspondieron. Hablaron un rato mientras comían algunas pastas que había hecho Hinata hasta que subieron a la habitación de Sakura. Se quedaron atónitas ante la visión de esa ya tan conocida habitación.
-¿Que le ha pasado? - preguntó extrañada Ino, acercandose a las paredes en blanco dónde antes había habido tantos y tantos posters de famosos actores, fotografias y diplomas colgados. Repasó con el dedo la linea grisacea que marcaba el lugar dónde una gran foto de un conocido grupo de musica había estado antes colgada.
Sakura simplemente se encogió de hombros mientras las invitaba a sentarse sobre la cama, desprovista de peluches y cojines y ahogada entre un mar de hojas de diferentes tamaños. Hinata y las demás se sentaron dónde pudieron hacer sitio, mientras su amiga pelirosa había vuelto a su silla, en su escritorio. Tenten se fijó en la impresora, que parecía ir loca imprimiendo.
-¿Estás remodelando tu habitación?
-Si.. - afirmó la aludida distraídamente mientras tecleba con rapidez.
La pelinegra cogió un papel rasgado del suelo y lo contempló. Miró a Sakura, confundida. La foto de actor había sido cruelmente decapitada. Y no una cualquiera... ¡Si no la que había conseguido firmada y dedicada de primera mano!
-¿Y qué piensas poner..? - la rubia tanteó el terreno, no preparada para lo que iba a escuchar a continuación.
-A Sasuke Uchiha - la chica siguió hablando, sin darse cuenta del abrupto silencio que reinaba en su habitación - no podeis ni imaginaros la de paginas que hablan de él en internet... el muy canalla es bastante famoso, ha ganado un montón de... - pero la pelirosa fué interrumpida por unos dedos en sus costillas que provocaron que votleara su asiento, con una ceja enarcada y ligeramente encogida sobre sí misma. Tenía muchas cosquillas. Delante de ella, una castaña con dos moños y una rubia con una larga cola de caballo la observaban con sonrisas torcidas y miradas que implicaban cosas que no eran.
-Vaya, vaya, vaya... tú que hablabas tanto de la venganza y mirate, coladita por él.. - comenzó la castaña.
-...nunca has sabido mentir, frentona.. aunque esta vez debo reconocer que parecía que ibas en serio con eso de tu venganza...
-.. y resulta que en realidad lo que quería era verlo otra vez...
-... no me extraña¿Tú lo viste bien, no? Madre mía, menudo tío...
-Las mejores vistas fueron las traseras.
Y la charla ente ambas siguió por el mismo hilo, dejando a Hinata con un ligero sonrojo y a una demasiado callada Sakura. Apenas si las dos amigas tubieron un respiro entre tanto monólogo compartido, la pelirosa aprovechó para decir unas cuantas palabras.
-¡¡¡¿Pero qué os habeis fumado antes de venir?!!! - gritaba ella con los nudillos palidos, con una mirada iracunda y unos gestos agresivos - ¿¡Cómo diablos se os ocurren esas tonterias!?
Las tres chicas (Tenten y Ino habían corrido a esconderse tras la fragil Hinata) estaban acorraladas en una de las esquinas de la habitación, y abrían la boca sin soltar prenda. Contadas eran las ocasiones en las que su Sakura se había comoportado de semejante modo... con ellas, claro.
-Si tan bueno decís que está... ¡¡Comeroslo y ahorradme trabajo¡¡No habeis entendido nada de nada¡Esa no es la finalidad de...! - Sakura bajó un poco el tono de voz, pero igualmente, seguía ensordeciendolas. Les explicó (entre insultos y gritos) que el objetivo era centrarse en Sasuke. Teniendolo hasta en el techo, no podría albergar otro sentimiento hacia él más que rabia, odio y ira. La venganza era lo mejor para ella. Cuando el ambiente se tranquilizó un poco, las chicas prometieron volver dos días más tarde para quedarse a comer. Sakura las acompañó hasta la entrada... de su habitación. Ellas ya conocían el camino hacia la puerta, no iban a perderse.
Molesta, la joven se apoyó en la puerta, de brazos cruzados y con una mueca en el rostro. Observaba des de su posición una de las imagenes del pelinegro, que evidentemente, posaba para ella.
-Psé, ni que fuera un profesional... - en realidad, la foto era un recorte de una revista francesa deportiva... y no tan deportiva. Era más bien, una de las típicas revistas para adolescentes con las fotos de los ídolos actuales en la portada. La chica de ojos jade cogió la imagen entre sus manos y en un ademán de rabia, lo apretó tanto que casi se volvió una masa compacta. Miró su habitación de nuevo, y observó algunas esquinas, aún sin desnudar de viejos posters o escritos. Esquinas oscuras en las que nunca miraba y por no ser menos, las empapelaba a su manera para que no destacaran entre tanto colorido y tantas caras.
Iba a tener faena.
-Pero que idiotez... - rió por lo bajo cuando se agachó a recoger los restos de algunos viejos recortes, acordando de la estúpida idea de Tenten y Ino - ... con lo que yo odio a ése chaval, gustarme sería mucha más que un simple milagro...
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Hinata observaba a Sakura ir de un lado para otro, des de subida en la cama, hasta utilizando a Tenten de soporte, Ino llevaba las hojas que Sakura le pedía y ella se encargaba de cargar con el celo y la goma azulada. Las tres habían decidido ir antes de lo acordado a casa de su amiga para poder ayudarla con las cosas de casa, ya que sus padres trabajaban ambos hasta en fin de semana... sobretodo, en fin de semana. Y habían acabado pegando Uchihas hasta en el techo.
-¿Porqué no te lo tatúas? En tu frente hay espacio de sobras.. - sugirió la rubia como si tal cosa, ganandose un gruñido por parte de la pelirosa.
Ya llevaban más de una semana con el tema, y la cara de Sasuke se les aparecía hasta en sueños (aunque a dos de ellas parecía no importarles demasiado). Continuaron hasta la hora de comer, en la que decidieron salir un poco, aunque fuera solamente a aspirar un poco de aire contaminado y así ensuciarse más los pulmones..
-¿Y qué os apetece comer?
-¡Sushi!
-Apoyo la sugerencia de Ino.
-Pues a mi me apetece una buena hamburgesa con patatas... si, si, de esas que tanto engordan - habló Tenten, encogiendose de hombros.
Sakura estaba indecisa y como las otras dos no se decidían, Hinata, que no tenía predilección por nada en concreto, acabó exponiendo las dos caras de ambas opciones.
-Sólo tenemos dos opciones: sushi o ir a un sitio de comida rapida. A ver, primero las cosas buenas¿En qué nos beneficia el sushi?
-Nos llena el estomago.
-Quita el hambre.
-En depende qué sitios, és una mierd-
-Tenten, los contras después.
-He dicho en algunos sitios, por lo tanto, en otros lo harán a las mil maravillas...
Hinata suspiró.
-¿Y la comida rapida?
-¿Beneficios?
-Si.
Las chicas se pusieron a pensar.
-Nos sirven rapido - la castaña parecía muerta de hambre...
-Es economico.
-Engordan mucho - terció la rubia por lo bajini, desviando la mirada de forma malhumorada.
-El sushi también engorda.
-Pero no tanto.
Ambas jovenes comenzaron a discutir de forma acalorada a medida que iban pasando los minutos, mientras la pelirosa y la ojiperla consideraban entre ellas las cosas malas de cada comida.
-El sushi bueno de verdad, el de Rakoyn, es muy caro.. - expuso Sakura en un susurro.
-Yo no me fío de los establecimientos de comida rapida - continuo la Hyuuga - por mucho control alimenticio que haya...
-¡¡Sushi!!
-¡¡Comida rapida!!
Las chicas, a su espalda, continuaron gritando haciendo que la gente que pasaba por su lado se las quedara mirando con la cara palida.
Con el estomago ya quejandose, Hinata y Sakura tomaron una decisión y se voltearon, con un veredicto ya establecido.
-Ino, Tenten, el jurado ha decidido que...
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Suspiró Sakura mientras se terminaba su ración de ramen. Apoyó con aire distraído la mano en la mesa de su cocina y apartó el bote de ramen instantaneo de delante de ella. Ahora que su apetito había sido saciado, el aroma de la comida era lo que menos le apetecía. Esperó a que sus amigas terminaran de comer mirandolas languidamente. Sin mediar palabra ninguna, recogieron y limpiaron la cocina en unos pocos minutos y luego volvieron al salón donde las chicas se sentaron. Ino miró a Sakura con preocupación.
-¿Que te pasa¿Te has deprimido pensando en las calorias que irán a parar a tu frente? En tu culo ya no caben más... - trató de bromero con poco exito. Sakura estaba demasiado seria.
-Estoy pensando en ponerme a trabajar...
Las chicas se sobresaltaron.
-Un trabajo a media jornada... aunque sea almenos unos meses. Quiero comprarme la tabla de DDR... he mirado algunos lugares y ya he estado mirando precios. Lo tengo decidido.
El tonó que había utilizado no daba lugar a replicas ni quejas, así que, intercambiando algunas miradas y susurros (que cabrearon un poco a Sakura), las tres se pusieron en pie y la animaron a seguirlas.
-En realidad, esto iba a ser para tu santo, ya que tu cumpleaños ya ha pasado, pero te estás poniendo tan insistente.. - Tenten rodó los ojos mientras caminaban por la calle, minutos después de haber salido de la casa de la pelirrosa.
-¿El qué?¿De qué hablais? - la ojiverde estaba completamente perdida, y miraba a unas y otras sin comprender. Sin más respuestas, llegaron a casa de la chica Hyuuga, dónde Hinata pidió a uno de sus sirvientes que trajera "ése paquete".
Sakura estaba al borde de un ataque de nervios. Siempre había sido muy impaciente respecto a las sorpresas y les había perdido el gusto des de hacía ya un par de años. Una tía lejana suya le había traído un pájaro como regalo sorpresa para su cumpleaños, pero la buena mujer lo había envuelto y se había olvidado de hacerle agujeros a la caja (el pobre pajarillo no iba ni en la jaula) y... bueno, había sido una sorpresa bastante excéntrica lo que se había encontrado la niña al abrir el paquete...Sakura sólo esperó en ese momento que no fuera un perro, cuando vió el abultado paquete que llevaba el hombre mayor. Hinata lo tomó entre sus manos y se giró hacia su amiga. La rubia y la castaña sonrieron y ella le tendió el paquete a la Haruno. Ésta lo tomó con cierto recelo. La caja no pesaba demasiado... no, no parecía tener un animal dentro. Al menos, no uno que se moviera...
-Luego no nos vengas exigiendo un regalo, frentona, que ya te lo hemos dado.
Sakura le sacó la lengua mientras desenvolvía el perfecto regalo. Cuando el papel dejó de estorbar, los ojos de la joven se agrandaron y su boca se entreabrió en un mudo grito sorprendido. Pronto, sus ojos empezaron a humedecerse sin siquiera notarlo. Se volvió a sentar en la silla de la cual se había levantado a desenvolverlo mientras se llevaba una mano al pecho.
Luego miró a sus amigas de nuevo, sin dar crédito a lo que veía. El grupo sonreía orgulloso. Habían acertado de pleno.
-No es una reforzada o de profesional porque no nos llegaba la economía, pero es de las más buenas del mercado...
-Cuidado cuando la saques de la caja, dentro viene el juego... no hay muchas canciones y no són de las que más te gustan, precisamente, pero te servirán para empezar..
-Has de dejar que la probemos.
Sakura seguía muda, pero asentía a todo lo que le decían. Cuando se hubo recuperado de la emoción (y de haber dejado la caja en el suelo de forma muy cuidadosa) se tiró sobre sus amigas de manera bastante salvaje, acabando todas en el suelo, en una maraña de brazos, piernas, insultos y quejidos que ella apenas notó. Estaba en el cielo.
-¡Para que luego digan que la amistad verdadera no existe!
-Puede que eso no... pero si existen los kilos¡Y són esos que te sobran los que nos están aplastando¡Aparta de encima si no quieres que te los quite de golpe! - vociferó la Yamanaka en un tono ahogado. Era de las que estaba abajo del todo. La pelirosa estaba encima de todas ellas, abrazandolas y estrechandolas con fuerza (ignorando quejidos y llamadas de socorro).
-¡Os quiero!¡Os quiero, os quiero, os quiero!¡¡Os quiero mucho!! - decía sin parar.
Tras unos cuantos minutos de emotiva escena, la pelirosa dejó que se pusieran en pié y de allí que empezó a agradecerles de nuevo. Hasta tal punto llegó el grado gratitud en el tono de ella que todas terminaron por sonrosarse levemente.
-Sabíamos que la querías, pero tampoco pensamos que fuera para tanto...
Esta vez, Sakura quedó callada. Cogió la caja de la alfombrilla entre sus brazos y, ya en el jardín, empezó a despedirse de las chicas que se iban a quedar un rato ás en casa de la Hyuuga. Con su mirada turquesa, Ino entrecerró los ojos y la señaló con el dedo de forma bastante exagerada.
-¡Ahora ve a tu casa y practica! Practica tanto como puedas, desgasta las señales de la alfombra esta rara y sé la mejor de todos... recuerda¡Vence al capullo de Sasuke!
Mucho más motivada por sus palabras, Sakura elevó un puño al cielo y con toda la emoción, comenzó a gritar toda clase de improperios en contra del chico mientras se alejaba, camino a su casa.
De nuevo solas, Tenten, Hinata y Ino suspiraron, cansadas pero satisfechas.
-Acertamos con el detallito¿eh? - la sonrisa juguetona estaba en sus labios.
-Nunca pensé que esa tonteria pudiera llegar a afectarla tanto... está obsesionada - Hinata jugaba con sus dedos y hablaba en susurros, pero tenía la palabra en la conversación - la verdad es que creo que Uchiha está perdido... si Sakura mejora, claro.
-Bailar se le da fatal, pero puede que con esta nueva motivación comiencen a gustarle las clases de baile.
-Yo creo que tanta foto del Uchiha por la habitación va a acabar jugandole una mala pasada... - inquirió la rubia a media voz.
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En ese momento había llegado Sakura a casa. Sus padres aún no habian llegado, así que sin colocar bien el calzado ni siquiera, corrió de forma escandalosa hacia su habitación y entró en ella con un portazo. No le importaron los papeles que había por medio, las caras del idiota pelinegro colgadas por las paredes, o el desorden sobre su cama. Simplemente, prendió la televisión, sacó la bendita alfombra de su caja y la colocó en el suelo con toda la delicadeza de una madre primeriza en sus caricias al bebé. Sólo que en éste caso, el bebé era cuadrado, de tela, y tenía pintadas cuatro flechas y un cable salía de él. La conectó como pudo y buscó el el CD por la caja.
Fascinada y algo nerviosa, buscó el canal en el que saldría el bendito juego, y cuando lo seleccionó... la voz de su padre al llegar a casa le estropeó los planes.
-¡Sakura!¡Baja y ayudame a preparar la cena, que tu madre vendrá algo más tarde hoy!
-¡¿Y no puedes prepararla tu solito?! - no pudo evitar gritar la chica, mirando al puerta cerrada de su habitación con el ceño fruncido y uno de sus pies en alto, a punto de pisar la alfombrilla. Su padre había subido las escaleras gruñendo y ahora estaba tras la puerta, seguramente con las manos en la cintura y el ceño fuertemente fruncido.
-¿Que es lo que has dicho, jovencita? - no estaba de buen humor.
Sakura soltó una sarta de maldiciones mientras empezaba a calzarse de nuevo.
-Que ya voy...
Abrió la puerta y miró un impreso con una foto del moreno en primer plano.
-Cada vez falta menos... - y como para demostrarle a la foto que decía la verdad, hizo un rápido movimiento de pies, demostrando su coordinación para ello.
A los pocos segundos, el señor Haruno salió con el pijama puesto de su habitación y vió a su hija tirada en el suelo, frente a la puerta de su habitación.
-Vas a pillar un buen resfriado si sigues ahí...
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¡Buenas!
Siento haber tardado en actualizar, pero he tenido ciertos problemillas estas últimas semanas, y ya estoy de examenes. Lo lamento.
También siento mucho que éste capitulo haya resultado aburrido (al menos a mi me ha sido un poco pesado de escribir a ratos) pero era necesario para explicar como le han ido las cosas a Sakura y cuánto le ha llegado a afectar esa humillación. Gracias a eso, ahora tiene a Sasuke en toda la habitación, aunque con un proposito diferente... de momento.
No ha salido Sasuke personalmente en este capitulo, pero estoy pensando en adelantar las cosas y en el proximo capitulo (si alguien continúa leyendome) me gustaria hacerlo aparecer ya... no sé de qué modo y si va a encontrarse con Sakura, pero si ése no és el caso, en el próximo seguramente habrá un encuentro... o alguna información de ella a él.
Quiero agradecer los reviews que me habesi dejaado¡No pensé que iban a ser tantos! Muchísimas gracias a todas!
Bueno, no puedo decir cuando será la proxima actualización, pero espero hacerla antes de que el mes se acabe (XDDDDDD). Gracias por leerme! Besos y cuidaos!!
Gise
PD: siento de nuevo que el capitulo haya sido tan largo, es que no hay manera de acortarlo T-T no me sale...
