EdCa: Buenas lectores, aun no he muerto (solo aviso) pero definitivamente de ahora en adelante me tomar cierto tiempo para hacer los fics, mas que nada por que últimamente estoy pensando en como continuar las historias.
Este ya tiene un final, lo que me falta es el contexto y las ganas de escribir, solo espero que no se convierta en un proyecto estancado como lo esta Neko-girl, en fin.
Sin molestarlos mucho les dejo este capitulo, espero que les sea de su agrado.
De mal a peor
Muchas preguntas había en el aire, el "¿Que carajos paso?" y el "¿Como carajos paso?" eran las que más vueltas daban por las cabezas del trió quienes miraban a todas las dirección posibles, también estaba otras tales como ¿Cómo fue que Lavi termino dentro del maletero? ¿Por qué Kanda había despertado con el torso desnudo y con un Allen durmiendo sobre él? ¿Y más que nada porque este mismo tenía unas gasas cubriendo gran parte de su rostro por no decir la parte izquierda de su frente y mejilla?
– ¡Oye Lavi! – llama Allen desde el techo del auto – ¿Cómo fue que terminaste dentro del maletero?
– Ni yo mismo lo sé Allen – Responde Lavi recargado en el lado derecho del auto.
– Entonces me imagino que tampoco sabes cómo terminamos en medio de la nada – desanimado Allen se deja caer sobre el techo – Por cierto ¿De quién es este auto?
– A saber, Yuu – Lavi mira a Kanda quien está en frente del auto – ¿De por mera casualidad este no es tu auto?
– Tsk... – fue la única respuesta dada por el nipón.
– Genial, no solo estamos en medio de la nada si no también en un auto robado.
– Vamos Allen, no creo que el auto sea robado en sí.
– ¿Entonces como explicas que lo tengamos nosotros si no nos pertenece?
– Tal vez sea de Kumui o de Bak.
– No recuerdo que tan siquiera uno de los dos tenga auto.
– Entonces alguien nos lo presto
– Pues no creo que a su dueño le agrade que a su auto le falta la tapa del maletero – Allen mira a la parte del auto que serbia para cerrar la cajuela del auto ahora tirado a unos pocos metros del auto – Y ahora que me fijo... Este auto parece pertenecer a un coleccionista de autos – con el comentario de Allen tanto Lavi como Kanda cayeron en cuenta que el auto presentaba ser un modelo algo viejo.
– Tienes razón ¿Sera un Pontiac?
– Yo le veo más cara de Camaro.
– ¿Un Camaro? ¿En serio Allen? – en lo que Lavi y Allen discutían por el modelo del auto, Kanda quien ya se estaba más que hartando por la situación en la que estaban metidos y mas ya que no encontraba explicación alguna de cómo fue que termino a mitad de un desierto con un conejo molesto y un Moyashi terco molestando le las narices con sus tontas divagaciones.
Aun que, había algo más que le preocupaba y era algo que no se le había cruzado por la cabeza sino hasta ahora.
– ¡Oe! Baka-usagi – Kanda voltea a ver al par con una expresión seria – ¿Qué día es hoy? – la pregunta confundió en gran medida a Allen y a Lavi quienes no hallaban la razón del por qué.
Lavi se pone a recordar que día era pero con los recuerdos confusos y el no saber exactamente qué había pasado en si mira a Allen pidiendo le que responda a la pregunta, este con pereza saca su teléfono que momentos atrás estaban en manos de Lavi para ver la fecha.
– Hoy estamos a... 22 de febrero – tras decir la fecha Kanda mas que sobresaltarse se quedo congelado en el lugar, aumentando mas las dudas en sus compañeros.
– ¿22 de... Febrero? – ver a Kanda perder el color no era algo de todos los días.
– Yuu ¿Estás bien? – Lavi se acerca un poco para comprobar su estado – ¿Sucede algo Yuu? lo zarandea un poco para ver si reaccionaba – Oye Allen, algo grave le pasa a Yuu.
– ¿Seguro? A mí se me hace que el calor ya le quemo lo poco que tenia de sus neuronas funcionales.
– Tal vez tengas razón, como para que no reaccione a las veces que le llame por su nombre de pila ya está grave – mientras que Allen y Lavi volvían a divagar ahora por la condición de su amigo, este solo pensaba en como mataría al responsable que los metió en este embrollo.
Todo apuntaba a que podría a ver sido Lavi quien los metió en ese coche de a saber dios donde lo consiguió y lo más seguro que su plan era dejarlo a la deriva con el Moyashi ya que, Por qué NO, este disfruta más que nadie ver como los dos se pelean a muerte hasta terminar exhaustos en el suelo y distanciados a mas de dos metros, y una situación en donde los dos tengan que depender del uno y del otro era una algo que ese conejo no dejaría pasar ni por todo el dinero del mundo, y lo más seguro es que escondería una cámara en alguna parte del auto si no es que pone más de una y una que otra pequeñita en sus ropas para ver en todo momento mientras que el está en una guarida subterránea como cual conejo que es. Pero... algo no cuadraba en todo esto.
Si Lavi lo que quería era divertirse un rato a posta de sus "amigos" entonces hubiera sido más sensato que los abandonara a mitad de un bosque o ya de pasada en una isla desierta, como si no lo hubiera ya hecho antes pero, en esta ocasión había algo diferente y ese algo era lo que bien podría ser llamado "conciencia" para el conejo y era más que nada las próximas fechas, específicamente hablando dentro de dos días.
– ¡Yuu! Vamos amigo responde que esto me está asustando de verdad – Lavi seguía zarandeando al nipón.
– Déjalo Lavi, lo más seguro es que necesite estar bajo tierra para enfriarse un poco.
– Mira quién habla, tu quien está enterrado entre deudas has de conocer lo que es estar frió – lo que dijo Kanda molesto mucho a Allen quien ya estaba dispuesto a decirle un par de cosas.
– ¡Yuu! ¡Reviviste! – pero Lavi tenía unas claras intenciones de abrazarlo, si no fuera por la mano estirada de Kanda que los separaba este ya lo hubiera hecho.
– Lavi... ¿Dime que en verdad no eres el causante de todo esto? – las cosas definitivamente no estaban bien, como para que Kanda llame al conejo por su nombre ya era algo serio.
– Yuu, si yo hubiera hecho esto hasta tu estarás de acuerdo que los tres no estaríamos en medio de la nada – Lavi ya más que sorprendido por el hecho de ser llamado por su nombre estaba asustado, algo no andaba bien y el no saber qué era lo que estaba pasando le molestaba mucho – Yuu ¿Hay algo importante que te preocupe?
La pregunto anduvo en el aire durante un rato, Kanda quien buscaba la mejor respuesta lo único que atino en hacer fue en volver al vehículo y rezando todo lo que supiera busco en cada rincón de este algo muy importante.
Ante esto Allen y Lavi ya no comprendían las acciones de su amigo, solo se quedaron viendo durante unos momentos hasta que este salió del auto y sin más y teniendo una mirada ensombrecida muestra un anillo plateado.
Durante un momento ambos se quedaron viendo al objeto extraño que tenían en frente, sin comprender aun el mensaje que Kanda quería darles.
– Ese anillo... – por un momento fue Allen quien no apartaba la vista, unos pocos segundos después su rostro se puso azul – Tiene que ser una broma – Allen empezó a retroceder un poco hasta caer de nueva cuenta.
Lavi seguía sin comprender lo que estaba pasando.
– Lavi... ¡TENEMOS QUE VOLVER AHORA MISMO! – entrando en histeria ahora es Allen quien zarandea a Lavi.
– ¡Cal-cálmate Allen!
– ¡Como quieres que me calme! Si no conseguimos volver a tiempo Alma y Lenalee nos van a matar, en especial Alma – por un momento Lavi no comprendía el por qué la historia de su amigo hasta que escucho el nombre de Alma.
Al igual que Allen su rostro empezó a tomar tonos azulados y tratando de mantener la calma voltea a ver a Kanda quien ni se inmuto por el comportamiento de Allen quien también le volteo a ver.
– Tenemos que llevar al Novio de regreso – oficialmente nada podría empeorar la situación.
